Advertencias del capitulo: choque de personalidades, personajes occ [de mi creación original], etc.
N/A: al final.
Capitulo 3 "ENCUENTRO"
Hinata caminaba delante de los demás llevando una luz y activando su línea sucesoria. Detrás de ella se encontraba el atractivo vengador que no dejaba de prestar atención al camino pero al mismo tiempo, clavaba su mirada en la nuca de la peli-azulina, lo que -aunque no reflejara su estado-, la ponía sumamente nerviosa y molesta. Posteriormente se encontraba Ino junto a Shikamaru y Temari, ambas se veían con odio puesto que se interesaban en el mismo chico.
—Dejen de ser tan problemáticas— menciono Shikamaru con cara de molestia —No entiendo para que me enviaron aquí. Es más, creo que cometemos un error al entrar sin tener un plan…— dijo aburrido mientras las chicas a sus lados aun parecían matarse con la mirada.
— ¿Y por qué han traído a Yamanaka?— pregunto con desden Temari — Después de todo es una misión rango S
— Kazekage-sama pidió estrictamente a los presentes — informo Hinata con voz baja y trémula, de inmediato ambas rubias se impresionaron por la voz tan fría que había utilizado la Hyuuga, pero ¿Qué más se podía esperar de aquella chica?
—Hmph será mejor darnos prisa— ordeno el Uchiha estaba decididamente harto de tanta palabrería de las mujeres. Lo mas sorprendente es que ninguna le prestaba atención "entupido Nara" ¡Claro! el gran orgullo Uchiha se hacia presente
—Sasuke-kun — dijo con voz un tanto melosa Ino, cambiando la táctica de conquista, se encamino donde el azabache colgándose de su cuello pero mirando de reojo las reacciones de Shikamaru. Sin embargo aquello no salio como se imaginara puesto que el Nara tan solo siguió su camino sin prestarle atención alguna, por lo que se enfurruño completamente.
Siguieron con su camino en profundo silencio, ambas rubias estaban hartas de tanta quietud, les incomodaba el silencio que les invadía, mas al resto parecía agradarles, Sasuke por fin se libraba del asfixiante abrazo de Ino.
—Shikamaru-kun… es mejor que regrese a dar un informe, Temari-san acompáñelo… Uchiha, Ino-chan acompáñenme…— dijo la Hyuuga deteniéndose de inmediato.
— ¿Que? ¿Por qué habría de obedecerte?— menciono la rubia de cuatro coletas.
—Porque a partir de aquí es posible que nadie pueda regresar…— informo el Nara con seriedad haciendo que todas las miradas se posaran en él. Temari comenzaba a abrir la boca al igual que Ino entonces escucharon la vez de Hinata, aquella voz que para ellas se perdió el día del casamiento de Naruto.
—Necesito de Ino-chan para poder comunicarme con el grupo que se quede aquí y pueda saber las instrucciones de Shikamaru-kun, en cuanto tengamos más información. Es más que evidente Temari-san, que usted debe quedarse aquí por la seguridad de Suna, no se preocupe por Kazekage-sama… le aseguro que resolveremos todo…— término con una dulce sonrisa en los labios. Aunque todavía tuvieran dudas no se atrevían a dejar de observarla en silencio, por un instante había regresado aquella pequeña y timida niña que todos en Konoha y Suna conocieron.
— Buena idea Hinata… en cuanto identifiquen el lugar y pasen desapercibidos manden un informe de inmediato, si no se reportan en 24 horas mandare un grupo de búsqueda…— informo el líder a los que los otros tres solo asintieron con la cabeza— Hyuuga Hinata quedas a cargo de la misión de reconocimiento y lo posterior desde que atraviesen la barrera— ordeno con voz de líder Shikamaru Nara, la peliazul se cuadro y puso semblante serio. Poco después tanto Temari como Shikamaru se quedaron donde estaba un instante, viendo las espaldas de los otros tres dirigiéndose a lo desconocido.
El aire frío comenzaba a erizar la piel del equipo de infiltración e investigación. Ino decidió ponerse una capa para protegerse más, sin embargo Hinata trataba en vano de reprimir el tiriteo molesto de su cuerpo ya que no prestaba más atención que al camino. El Uchiha de igual forma traía su capa puesta, aunque de hecho no la necesitase, justo en el instante en que pretendía quitársela por el calor que tenia, la Hyuuga se detuvo por lo que ambos compañeros de misión la imitaron.
Sasuke presto su atención en el camino dándose cuenta que frente a ellos había una especie de muro de cristal, bastante ancho al parecer, puesto las imágenes al lado contrario se veían sumamente difuminadas y sin coherencia. El joven AMBU dio unos pasos al frente ignorando el pequeño gritito de conmoción dado por Ino, poso su palma en la estructura frente a si mismo, notando que al contrario de lo que pensaban no estaba helado estaba a temperatura corporal, y a la vez sentía que su textura era como si fuera agua.
— Ésta debe de ser la puerta…— menciono en voz alta la rubia de mirada celeste.
— Es hora de entrar…— menciono la Hyuuga haciendo el mismo movimiento que antes hubiera hecho su compañero de equipo pero esta vez traspasando la "puerta".
Enseguida la imito el joven de ojos ónice, Ino aun tenía algo de miedo pero no se rendiría así que en última instancia atravesó la barrera. Encontrándose con un paisaje nevado, un bosque nevado a decir verdad. Estaba tan impresionada que dio un paso atrás sintiendo un leve choque eléctrico por lo que de inmediato se dio vuelta para ver la causa de su dolor.
— Ino-chan ¿estas bien?— pregunto la peliazul acercándose hasta donde se encontraba.
— ¿Q-qué es esto?— pregunto en voz alta la joven rubia tomando del brazo a Hinata.
— Hmph un campo de energía— menciono el azabache posesionándose a la derecha de Ino. — pero… ¿Por qué se haya aquí?
— Seguramente esta es la entrada de nuestro lugar de origen a este… sitio…— murmuro algo pensativa la ojiperla— por lo que ha de haber otro sitio de unión para que puedan pasar de aquí hacia haya…
— O tal vez jamás regresemos…— susurro con una mueca de molestia el Uchiha demonios, si volvía se aseguraría que Naruto recibiera una tunda de su parte.
— No puede ser…— menciono agraviada la joven ojiceleste. ¿Por qué precisamente tenia que estar en ese lugar con ellos? No era que le desagradaran pero sin duda hubiera preferido a un joven que le prestara algo de atención.
— En todo caso debemos buscar al Kazekage de inmediato… vamos a investigar el lugar… pero antes…
— Hay que ocultar esta puerta…— termino de decir el Uchiha, por lo que Hinata le miro con reproche ¿Cómo se atrevía a robar sus líneas? Por una vez que por fina la ponían de líder. Hizo un leve puchero que nadie vio puesto se volteo enseguida.
— Tsk…— estaba más que molesto, estaba enfadado… ¿Cómo se atrevía ese niñato a mencionarle tal pregunta? Simplemente inconcebible, si no hubiera sido por el Director Cross ahora mismo ese pelirrojo estaría muerto.
No había averiguado nada de aquel sujeto pero poco o nada le importaba, simplemente quería sacar su mal humor y lastima de aquel al que se encontrara en aquel momento.
— ¡Kiryuu-sama!— escucho que le llamaban se detuvo un instante, definitivamente este era su día de mala suerte.
Un uniforme femenino color blanco fue lo primero que observo, solo se veía levemente la falda ya que un gran abrigo color beige lo cubría. Una larga cabellera oscura, fue subiendo la vista, un rostro de piel blanquecina como el mármol, de nariz pequeña y algo respingada, labios levemente hinchados y algo sonrojados. Todo en aquella chica que estaba frente a el resaltaba, pero claro eso se debía a lo que era.
— Pensé que no me había escuchado…— confeso la joven con pequeñas mejillas sonrojadas, el aire calido de su respiración se podía observar por la temperatura del ambiente— me alegra verle hay algo que debe saber…— comenzó a hablar con voz cantarina y llena de emoción, los ojos que aquella joven era lo más sobresaliente, de un color caoba metalizado, nada fuera de lo normal pero mucho menos común.
— ¿Qué sucede ahora Sakurai?— pregunto cortante y con semblante frío el joven prefecto, logrando que ella hiciera un leve puchero infantil.
—Yu-ka-ri… así debes llamarme…— menciono con ingenuidad propio de un pequeño que quisiera enseñar algo nuevo a un adulto. Ya eran varias veces que aquella chica de 17 años le decía lo mismo al joven.
Su vida siempre estuvo rodeada de esos seres, desde aquel peculiar accidente con Yagari-sensei, hasta la muerte de sus padres, sin contar su llegada a la Academia Cross.
—Basta de esto sabes muy bien Sakurai que me desagradas así que lárgate…— dijo con frialdad pasando de la chica frente a él.
— ¡Zero!— grito la pequeña haciendo un leve berrinche que, si sus superiores se enteraran de ello, seguramente la reprenderían. Sin embargo no se rendiría. Tenia que advertirle de inmediato, en cuanto tuviera oportunidad. Bajo el rostro mirando el suelo, sus manos unidas se apretaban una a la otra, mientras mordía su labio inferior provocándose un leve rasguño por sus colmillos. Si no podía avisarle… por lo menos haría algo para evitar tal choque.
El peliplateado siguió con su camino comentando por lo bajo varios comentarios para aquel individuo sospechoso, el solo recordar como lo había hallado le tenia sumamente confundido.
o-o-o-o-o- Flash Back -o-o-o-o-o
Decidió vagar por los bosques del colegio. Necesitaba soledad, pensar las cosas, arrancarse el corazón si eso era necesario. Cuando, cerca de aquella vieja capilla la cual a decir verdad era su "refugio" escucho algo. Unos pasos, eran sumamente silenciosos "mierda… debe ser alguna sanguijuela" de inmediato pensó en ello, haciendo acopio de sus habilidades se acerco con disimulo, podía escuchar la respiración tranquila de aquel ser, sentía una extraña presencia, "no era un vampiro" pero tampoco era un humano como tal. Se acerco con sumo cuidado hasta estar a unos metros de "él", sintió perfectamente que esa "persona" sabia que estaba ahí pero no se inmutaba.
Sus pasos le llevaron justamente a lo más recóndito del bosque, que rodeaba a aquel colegio. Si bien, la blanca nieve cubría los árboles dándole un aspecto más mágico al lugar, junto con aquellos leves rayos de sol que hacían brillas las gotas de agua congeladas, el viento con su frialdad no le incomodaba en absoluto. Lo incomodo es el darse cuenta demasiado tarde el lugar donde se encontraba.
Aquel lugar que era solo suyo. Una sonrisa de medio lado se formo en sus labios. Escucho una voz ronca e enigmática. Era por supuesto, masculina y con un matiz de frialdad que jamás había escuchado. Leves movimientos, unas pisadas comenzaban a escucharse.
Saco su arma con decisión al momento que sintió el olor de la sangre invadiendo el ambiente. Lentamente comenzó a despertarse su instinto vampirico. Sus ojos se abrieron de sobre manera al ver el carmín que pintaba con soberbia la blanquecina nieve en un espectáculo para sus ojos. Pero esa sangre no era tan común. No, más bien era inhumana. Frunció el seño tratando de averiguar si solo se trataba de una estúpida pelea entre sanguijuelas, de esa forma ¿Que más daba que se mataran entre ellos?
Un quejido llamo su atención saliendo del lugar donde se encontraba. Tres cuerpos de sanguijuelas se estaban evaporizando alrededor de un cuarto "ser humano". Poseía unas vestimentas extrañas para la temperatura del lugar. Puesto que, aunque parecía abrigadora, al mismo tiempo era liviana. A su espalda una enorme calabaza, podía ver el ancho de la espalda del joven así como su cabello rojizo cual fuego, poco a poco se giro a su encuentro, tanto la mirada aguamarina como la violeta quedaron conectadas pudo notar la frialdad de aquel joven y al mismo tiempo comprendió que él no era de allí.
Los labios de Zero estaban completamente apretados. No le temía a aquel ser tan solo… era tan extraño que no sabia como actuar, por otro lado aquel joven dejo salir de labios un leve quejido y callo de frente a la cama de nieve blanca cubriéndolo por completo.
El peliplateado se dirigió a paso lento hacia donde se encontraba aquel joven. Sin prisa y analizando los vestigios de la batalla que se había presentado. El montículo, que ahora era el cuerpo caído del pelirrojo comenzó a llenarse por los copos de nieve que caían del cielo sin cesar.
Tardo unos cuantos segundos más en notar que el cuerpo del joven comenzaba a entumecerse de la frialdad del lugar. Bufo por lo bajo, bien podría verlo dejado ahí, pero era humano. Un mortal bastante extraño y sobre todo con una esencia digna de un monstruo como él.
Lo llevo en la espalda hasta la enfermería de la academia, sin siquiera avisarle al mismísimo director decidió esperar a que despertara el pelirrojo. Para Zero en ese instante, era mejor vigilarle, por lo que pudo observar en el lugar del ataque ese ser era peligroso.
o-o-o-o-o- Fin flash back -o-o-o-o-o
Llego finalmente a aquella parte del bosque donde nadie le interrumpiría. Chasqueo la lengua una vez más antes de sentarse en el piso. Estaba harto de estar en aquel lugar ¿Qué caso tenía el permanecer aun en la Academia?
Cerro los ojos mientras su rostro se dirigía al cielo. No estaba muy lejos de donde hallara al petirrojo, debería ir de inmediato a investigar un poco, pero estaba tan cansado.
Se incorporo de inmediato al sentir algo. El silencio era permanente y aunque su oído era más sensible que cuando era humano y por su entrenamiento sabio que había algo ahí. Un olor extraño, una esencia tal que no podía reconocer de inmediato.
Entrecerró los ojos mientras llevaba su diestra a su Boddy Rose preparándose para cualquier cosa. Se movió con rapidez hacia un lado esquivando un proyectil bastante extraño.
Escucho como otros misiles iban hacia su persona por lo que se movió con rapidez esquivando uno a uno ¿Qué mierda pasaba ahí? De momento se sintió mareado, como si algo estuviera o quisiera interferir con su mente. Mordió su labio inferior logrando que una gota de su sangre resbalara por sus labios y barbilla.
Dio un giro topándose con una mirada profundamente negra. Su Boddy Rose apuntando en la frente de aquel individuo el cual le apuntaba en la garganta con una larga espada. Seria demasiado fácil terminar con ese sujeto por muy bueno que fuera. Mas era humano, chasqueo la lengua mirándolo con frialdad y esperando a que retirara su arma de su garganta.
Unos pasos a su izquierda le hicieron endurecer la mirada con mayor rapidez, al menos no sentía que ese nuevo miembro del ataque enemigo tuviera intención de dañarle.
— Basta ¡Uchiha!— una voz femenina resonó en el lugar al instante en que el azabache frente a Zero se tensaba.
TBC…
Y así llegamos al final del capitulo tres. ¿Muy lento? Quizás pero las acciones rápidas no es lo mío. Espero que les valla gustando el asunto y cualquier duda, ya sabes llamadme cuando quieran.
Siento que esta historia no esta gustando ;^; así que me pensare el borrarla o algo así, por favor denme sus opiniones, siquiera un me gusta.
Saludos! Y disculpen la tardanza.
