Hola y sigo la maratón de actualizaciones, estoy sacándole el jugo a mi cerebro para escribir hoy, y aquí como siempre con nuestra serie favorita.


POKER FACE

CAPITULO 07

"Cuando estés perdido, solo piensa que sigues en el planeta Tierra"


Miura Haru era de las personas que la mayoría del tiempo eran optimistas en las más duras situaciones, y una dura situación era esta.

Tenían horas caminando bajo el incesante sol, Haru que aun tenía su vestido de baile y llevaba sus tacones en la mano.

El sol ya estaba arriba en lo más alto, calentando la calle asfaltaba donde Haru caminaba descalza – iitaii! – grito cuando sintió el calor en la planta del pie.

¿Quieres que te lleve? – dijo Hibari observando como sufría en silencio – ¿estás seguro? – el plan de él por alguna razón no le parecía fiable por el simple hecho de ser hombre, pero como se trataba del frio Hibari tal vez no habría problemas – está bien.

El se agacho y para que ella subiera, ella paso sus brazos alrededor del cuello de Hibari, este se tensiono por el contacto ya que su respiración quedaba justo en su nuca, un escalofrió le recorrió la columna vertebral, lo disimulo como pudo.

Mientras que de lado de Haru, las cosas no iban mejor, se sentía cohibida por el hecho de que el vestido era largo, para poder subirse a su espalda tendría que recoger la parte de abajo, y le daba vergüenza enseñar sus piernas, no le quedo de otra.

Fue como electricidad que recorría sus cuerpos, el pecho de Haru tocaba la espalda de Hibari, y este fue presa de otro escalofrió al igual que Haru, Hibari tenía sus manos en sus muslos.

A…van…cemos Hibari-san – dijo entrecortada Haru, esto era vergonzoso pensaba Haru, tenía que pensar en otra cosa rápido, el paisaje era bastante colorido, era normal estaban en primavera su mes por nombre.

El ruido de un moto acercándose les llamo a ambos la atención – es un taxi – dijo Haru alegre, le hicieron señas para que parara – señor estamos perdidos, podría llevarnos lo más cerca posible de Nanimori – el hombre los evaluó con la mirada - ¿se perdieron de la fiesta de disfraces? – pregunto con sorna – eh… bueno técnicamente – respondió Haru con una gotita en la sien.

Suban…intentare llevarlos con una condición – dijo el taxista, ambos se miraron, ya se estaban imaginando lo peor – no piensen mal muchachos, solo que ustedes se ven que son astutos – dijo el taxista mirando el espejo retrovisor – necesito que recuperen algo por mí.

Uno ladrones me atraparon en la carretera ayer, me quitaron algo muy importante – se removía la gorra – viven en ese bar de ahí, si lo hacen los llevare lo más cerca que pueda sin cobrarles – nuevamente se miraron, no parecía mal trato dado que estaban en medio de la nada.

Lo haremos – dijo por fin Hibari, solo tenían que morderlos hasta la muerte y ya – es un collar que lleva una cerradura como adorno y la llave está ahí también – ya con las indicaciones dadas se dirigieron al bar.

Los esperare en la cabina telefónica que está a 20 minutos de aquí – Haru tomo nota, subieron por las pequeñas escalinatas rumbo a la puerta – tú te quedas fuera – le indico Hibari – si algo me pasa, tu podrás escapar por tu cuenta.

Ella puso una cara de molestia – no tardes entonces – respondió, se sentó en la silla de afuera, Hibari entro, Haru no podía quedarse tranquila esperando y busco una ventana por donde ver lo que sucedía adentro.

Estaba algo sucia pero no le imposibilitaba ver lo estaba adentro, vio como Hibari entraba, solo había cinco personas ahí, contando a la camarera, las 4 personas jugaban Poker.

¿Quién de ustedes tienen un collar con un candado de adorno? – pregunto secamente Hibari, esto solo lo miraron burlonamente – ¿y que si lo tenemos? – pregunto uno de ellos – entrégalo – dijo Hibari, uno de ellos se levanto con una botella en la mano dispuesto a golpearlo.

Hibari lo golpeo fuertemente en el estomago, otro le tiro una silla, Hibari la destruyo con su tonfas que aparecieron por arte de magia y apareció delante de él propinándole un golpe certero en la cara.

Los dos restantes se lanzaron y él lo envió de una patada al piso, nuevamente se levantaron y trataron de envestirlo, pero él los golpeo rápidamente.

A uno de ellos en la caída, se le salió del bolsillo, el objeto por el que estaba ahí, fue a recogerlo pero sintió una aguja en su cuello - ¿qué es esto? – era un dardo, Haru tampoco se había acordado de que había una quinta persona, la camarera tenía la cerbatana y reía como misma psicópata, Hibari cayó en el suelo dormido.

Inútiles llévenlo al almacén – dijo la camarera, los hombres obedecieron, ella camino y tomo el collar, sintió que alguien la miraba por la ventana, volteo a ver rápidamente pero no había nada – debe ser mi imaginación – se dijo más para sí misma que para alguien más.

Del otro lado de la ventana, Haru a duras penas se pudo esconder rápidamente - ¿y ahora qué hago? – no podía dejar a Hibari-san solo, tenía que pensar en algo, huir no sería la mejor opción.

Bien si iba a hacer algo primero necesitaba otra ropa, el vestido no era lo mejor, más allá del bar pudo vislumbrar un tendedero con ropa al sol – ahí vamos – dijo ella hablando en baja voz.

Solo había trajes de camarera – ni modo – se escondió entre unos arbusto y el lindo vestido se deslizo suavemente, se puso el traje de camarera, vio como los hombre llevaban a Hibari-san hacia el almacén que tenía una entrada desde afuera en el piso.

Lo amarraron y lo tiraron adentre, cerraron con llave desde afuera – ¿ya terminaron? Ahora limpien el desorden, tenemos que prepararnos para el gran robo – dijo la camarera – pero jefa y que va a pasar con el trabajo en el bar – esta lo miro molesta y lo golpeo en la cabeza – no seas estúpido, esto solo es una tapadera, ahora muévete.

Haru vio que llevaba el collar en la mano – ahí esta – dijo en voz baja, tenía que pensar en algo, estos no solo parecía solo simples ladrones, ya eran criminales experimentados, tendría que esperar hasta la noche, ya que ahora estarían demasiado alertas.

Se pasaron las horas y llego la noche, Haru salía de su escondite y se acerco a la ventana – idiotas me voy a dormir – dijo la jefa, subiendo las escaleras rumbo a su cuarto, los otros 4 se quedaron jugando – bien están distraídos – Haru camino hacia el almacén lentamente, vio el candado - ¿y ahora qué? - se quedo mirándolo un buen rato, hasta que algo se le vino a la mente.

Empezó a buscar entre las herramientas que estaban en el suelo del taller, que estaba en la parte de atrás, vio unas tijeras en el suelo – bien esto servirá y junto a eso una pila de latas de cerveza vacías, empezó cortando la lamina de la lata en forma triangular, excepto por una de las puntas, que era cuadrada, volvió a la entrada del almacén, tomo el candado y la parte donde se abría el cando le paso con la lamina de la lata cortada, quedando la punta cuadrada dentro del agujero donde se abría el candado, con las dos puntas restantes jalaba en dirección contraria y el candado finalmente cedió sin tener que romperse.

Suerte que era amiga de ese chico – dijo Haru recordando la edad preescolar, vio a Hibari tendido en el suelo aun amarrado, estaba dormido – debe ser el sedante de cerbatana, ella le dio pequeñas cachetadas para que se despertara, el abrió los ojos molesto - ¿Haru? – pregunto él, se levanto pesadamente y ella le soltó las amarras de sus manos y pies.

Encárgate de los de abajo y yo buscare el collar, se donde esta – el asintió – pero ten cuidado, esa camarera es de cuidado – le dijo él, recordando que ella fue quien lo sedo.

Adentro los hombres seguían jugando su partida, pero algo llamo su atención, vieron sombras que paseaban afuera, de una vez creyeron que era Hibari que había escapado y salieron todos hacia el almacén, pero quedaron confundidos al llegar y observar que el candado estaba en la puerta igual que como lo dejaron en el mediodía.

Jeje creo que hemos tomado demasiado - mientras que los hombres, estaban afuera Haru entraba a hurtadillas a la casa y se dirigía directamente al cuarto de la cabecilla de los criminales, abrió la puerta con cuidado de no despertarla, el collar estaba a su alcance solo que estaba enredado en la mano de ella.

Con mucho cuidado lo jalo poco a poco, ya cuando lo tenía casi en sus manos - ¿Quién demonios eres? – pregunto la jefa molesta, Haru tomo el collar y corrió hacia la entrada, iba por el pasillo y la jefa venía detrás - ¿crees que voy a dejarte escapar? – esta de un salto cayó sobre Haru, Haru le metió un codazo echándola hacia atrás.

Se arrastro por el suelo para poder levantarse, pero la jefa le agarro la pierna – déjame bruja – dijo Haru fastidiada – jaja no lo hare – se le lanzo encima de ella, y el collar cayo por la escalera rodando hasta abajo, las dos se levantaron corriendo, una golpeando a la otra.

La jefa agarro a Haru por el cabello, y esta le metió un codazo en la quijada en respuesta, ella cayo adolorida al suelo y Haru aprovecho la oportunidad y tomo el collar saliendo afuera.

Hibari ya se había encargado de los otros cuatro y la vio llegar – vámonos – corrieron tan rápido como pudieron hacia la cabina telefónica, el taxista como había dicho los estaba esperando.

Suban- abrió la puerta y arranco inmediatamente – no los dejen ir – decía la jefa furiosa en un carro, había comenzado la persecución en medio de la carretera.

Sujétense bien – dijo el taxista y dio una curva extrema que lo hizo llegar a un paraje boscoso, a lo lejos se veía una estación de policías – bájense aquí y pídanle ayuda, yo los llevare a una trampa – ambos obedecieron y corrieron con todas sus fuerzas, antes de arrancar el les grito algo – estaré eternamente agradecido, eso es para mi hija – el ruido del motor se alejo, ellos corrieron con todas sus fuerzas hasta la estación.

Señor policía – dijo Haru al policía, este la miraba confundido – están persiguiendo a un hombre unos criminales se fueron por ese camino – señalo ella el camino de antes - ¿estás segura que por ahí? – ella asintió, el policía parecía incrédulo pero llamo a varias unidades para que fueran a ver - ¿pueden venir conmigo para identificarlos? – los dos lo siguieron hasta una patrulla.

Mientras tanto en la persecución, por alguna extraña razón el camino que llevaban se le hacía conocido al grupo, era extraño y más bien aterrador – ahí esta – grito la jefa – acelera!- el subordinado obedeció, pero de un momento a otro no veía al taxi, cuando se dio cuenta estaba a punto de caer por un precipicio pero quedo a la mitad – ni se les ocurra moverse – dijo temerosa la jefa.

En un instante llego la policía – quédense quietos, tienen derecho a guardar silencio lo que digan será utilizado en su contra en una corte – varios policías se pusieron alrededor del vehículo, uno de ellos lo amarro a una patrulla y lo arrastro hacia atrás.

El patrulla donde venia Haru y Hibari llego - ¿y el señor taxista? – pregunto ella a los criminales que acababan de sacar del auto – no lo sé, iba delante de nosotros y después no lo vimos – dijo uno de los ladrones.

Haru corrió hacia el precipicio y otro guardia la siguió - ¿qué es eso? – algo amarillo parecía estar abajo, el policía lo alumbro – un taxi – Haru estaba a punto de llorar y Hibari la abrazo para que se calmara, los policía inspeccionaron el área, otro patrulla llego - ¡teniente! – todos los policías saludaron, el era un hombre edad ya su cabello estaba canoso pero no por eso era inútil, muchos de sus compañeros lo respetaban.

Reporte de la situación – dijo él a un policía – atrapamos a una banda de asaltantes, y parece que perseguían a estos jóvenes junto con el taxista – el hombre le pareció extraño el reporte - ¿taxista? Hace años que ninguno se le ve por esta área – dijo el escéptico.

Pero mire teniente – el señalo el taxi que estaba abajo – ellos lo perseguían – el miro abajo en el precipicio y se asusto de sobremanera – eso no puede ser, ese taxi tiene 10 años ahí, le perteneció a mi hermano.

Todos pusieron caras de susto – pero si nosotros perseguíamos el taxi – dijeron los criminales – y además nosotros veníamos ahí, fuera de eso el nos pidió que recuperáramos el collar que era para su hija y dijo que ellos se lo habían quitado ayer – dijo en shock Haru, su voz le temblaba.

¿Ayer? El murió hace 10 años – todos se sorprendieron – ya decía yo que este lugar se me hacia conocido – dijo el que iba conduciendo el carro de la jefa – cállate – le espeto ella.

Así que ustedes fueron los culpables de su muerte – dijo molesto el teniente – llévenselos de mi vista – los policías hicieron lo que les ordeno.

¿Y ustedes? – Haru aun en shock miro – ¿necesitan que los lleve a sus casa? – dijo el teniente, Haru asintió.

Ya en la carretera – señor teniente – Haru empezó hablar después de un buen rato – el señor taxista quería que le diera esto a su sobrina – Haru extendió el collar, el teniente que iba en el puesto del pasajero mientras uno de sus oficiales conducía, lo tomo - ¿sabes qué es esto? – pregunto él a ella – no – dijo ella – yo fui a comprar esto con él, para mi sobrina hace 10 años, era por su quince años – tomo la llave que estaba con el adorno de candado y lo abrió – es un sortija en realidad – Haru se le iluminaron los ojos – que hermoso – dijo esta, dándose cuenta también que había llegado a Nanimori.

Bueno los dejo aquí, a ti y a tu novio – dijo el teniente – espere el no… - dijo Haru completamente roja, Hibari solo le hacía gracia la expresión de su rostro – niña disfruta la vida, ya sabes es corta – dijo riéndose mientras el auto arrancaba.

Bueno nos vemos Haru – dijo Hibari mientras empezaba a caminar para su casa – espe…pera – dijo Haru roja de la vergüenza - ¿ya te vas? No puedes quedar un rato…sabes después de este asunto del taxi, en realidad…- estaba avergonzada pero era obvio sentirse así - ¿tienes miedo? – pregunto él con una sonrisa socarrona – no es eso, solo no quiero estar sola – decía ella disimulando su terror – oye Haru ¿qué…qué es eso? – Haru salto aterrada abrazar a Hibari – ves tienes miedo – dijo él.

Sabes que…quédate a dormir en mi casa…

Jajaja un capitulo bastante extraño, ya que pasamos el viernes 13 por que no un poco de terror jejej, espero que les haya gustado y si les gusto dejen reviews XD

DEATH GOD RAVEN