Los personajes no son míos, solo la historia lo es y tal vez Edward en mis sueños, pero de allí nadie mas
BELLA POV
— Es un estúpido — hace mas de 20 minutos, que me encontraba recostada sobre mi cama, maldiciendo una y mil veces a Edward Cullen…
El muy idiota se atrevió a "accidentalmente" derramar su batido sobre mi… ¿Accidental? ¡Ja! ¡Accidental mis calcetines!
Lo peor fue que en vez de disculparse como haría cualquier caballero, él solo comenzó a reír como loco
Tonta de mí, me había olvidado que él, es un caballo no un caballero
— ¿Puede pasar? — se dejo escuchar la inconfundible voz de Emmet, luego de unos rítmicos golpecitos en la puerta
— Claro ¿Necesitas algo?
— En realidad no. Solo quería ver cómo te encontrabas — sonrió nervioso, sentándose, en un extremo de mi cama — Pero veo que estas perfecta hermanita
— Creo que Rosalie se pondría celosa si escuchara eso — brome
— Oh. Descuida, ella sabe que un hombre tan hermoso como yo, no puede ser solo de una mujer — aseguro, acostándose junto a mí
— No. Tu eres en tu mayoría mío y un poco de Rosalie — asegure, abrazándole — Pero eres más mío que de Rosalie
— Al parecer eres muy celosa Bella — se carcajeo — No te culpo, soy irresistible
— Ya cállate — le ordene, a lo que él solo me saco la lengua… ¿Se supone que era el mayor?
— ¿Qué harás en lo que resta del día?
— Normal. Tengo sueño… Estoy aburrida…Planeo Matar a tu amigo Edward… Y luego…
— ¡Espera! — me interrumpió — Bella, se que estas enojada, pero Edward dijo que fue un accidente, además, tu también le lanzaste tu bebida
— Si. Pero él lo hizo antes — me defendí — Además, se supone que tu eres mi hermano apóyame —exclame enojada. Claro, siempre se comporta de manera chiquilina, pero cuando yo planeo matar a alguien, debe comportarse como un adulto responsable y maduro ¡Eso es injusto!
— Ya no te enojes, solo que sé que esto terminara mal… — murmuro para luego abrazarme fuertemente — Te extrañe mucho pequeña
— Lo sé — reí quedamente, aunque más bien tenía ganas de llorar. Había extrañado demasiado a Emmet, claro que en los últimos años él siempre iba a visitarme, pero solo eran visitas de corto lapso de tiempo — Yo también te extrañe…
— ¡Emmet Swan! — Se dejo escuchar un grito masculino — ¡¿Quién se supone que es esta chiquilla? ¿Acaso ya has terminado con Rosalie? — Emmet, quien aun me mantenía abrazada a la vez que nos encontrábamos recostados sobre la cama, miro con extrañeza a Charlie, quien parecía estar adquiriendo más de diez tonos diferentes de rojo
— Viejo, no es lo que crees
— Me decepcionas Emmet, creí que lo de la muchacha Hale seria duradero ¿Cómo puedes engañarla así? — Rodé los ojos. Acaso era una manía de las personas, el creer que yo tenía algún tipo de relación con mi hermano. ¡Asco!, eso además de ser asqueroso, seria incestuoso
— Pero Viejo…
— No lo puedo creer... — continuo regañando a mi hermano, sin siquiera reparar su mirada, al menos unos segundos en mi
Tal vez había pasado más de media hora, y aun Emmet era regañado por Charlie, quien desde su llegada, había adoptado una posición amenazadora en el marco de la puerta de MI habitación. Claro que antes había ordenado7obligado a Emmet a levantarse de la cama y dejar de abrazarme… ¡Me privo de mi abrazo hermanal! Eso era el colmo
Aunque la más frustrante, era que no dejaba que Emmet ni yo hablara, la primera vez que intente interceder por mi hermano, me mando a callar ¡Sin siquiera darse cuenta que soy su hija!
— Debes dejar de ser tan mujeriego. Rosalie, es una buena chica y me sorprende que la engañaras…
— ¡Ya te puedes callar! — Grite enojada, ganándome una mirada incrédula de su parte — ¿Por favor? — agregue. Debía recordar que el aun seguía siendo mi padre y también podía castigarme
— Tu…Tu... Eres…
— Eso es lo que trataba de decirte Viejo — explico Emmet — Bella, llego aquí ayer
— Hola Char…Papá — lo salude con un beso en la mejilla — Por cierto, gracias por recordar mi llegada — comente con sorna — René dijo que te aviso con anticipación
— Pequeña — exclamo para luego abrazarme con fuerza — Vaya que has crecido, te encuentras hermosa ¿Cómo no pude reconocerte?
— Si. Hablando de eso, creo que alguien en esta habitación me debe una disculpa — reí, al ver como Charlie bajaba la mirada como un niño castigado
— Disculpa hijo, siento haberte culpado, sin antes dejarte hablar
— Descuida ¿Me regalas doscientos dólares?
— No te abuses, que no me encuentro tan arrepentido
— Bha ¿Cómo planeas que compre tu regalo para el día del padre? — se quejo Emmet, cruzándose de brazos. Charlie sin dudarlo, le entrego el dinero pedido por Emmet, el cual salió corriendo como alma que lo lleva el diablo
— Papá — le llame
— ¿Si pequeña?
— El día del padre, no es sino hasta el próximo año
— ¡Emmet Swan vuelve ahora mismo con mi dinero! —claramente se pudieron oír las carcajadas de Emmet, para luego escucharse un portazo, indicando que ya era demasiado tarde para que Charlie recuperase su dinero
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Iniciar el instituto… Era horrible y aun mas cuando se trataba de la preparatoria de Phoenix. Si, sabía que habían muchos alumnos, pero jamás me imagine que Emmet fuera tan popular y por ende, yo su hermana menor, era la noticia del año… como dije antes, horrible
Y lo peor de todo, era ser la anfitriona de una fiesta de bienvenida, la cual organizaba Emmet en casa
— ¡Bella. Baja un segundo por favor! — me encontraba enviándole un E-mail a René, ya hace más de un día que no le contestaba sus E-mails, y ella ya se estaba volviendo paranoica
— ¿Necesitas ayuda? — pregunté una vez que llegue a su lado, luego de caerme tres veces en el transcurso del camino. Emmet, en vez de responderme, solo se movió hacia la izquierda dejando ver la esbelta figura de la pequeña duendecillo alias Alice Cullen
— Vamos, no tenemos tiempo — Y sin decir más esa cosa pequeña, pero fuerte, me arrastro hacia mi habitación… Demonios, hasta ya me sentía que estaba en una película de terror, literalmente Alice Cullen estaba arrastrándome así mi habitación y riendo como loca a la vez que decía: "No opongas resistencia Bella, no te salvaras"
— ¡Auch! ¡Detente! — rogaba, pues ya me dolía el cabello de tanto tiempo este siendo peinado por Alice
— Bella. Para ser bellas hay que ver estrellas ¿Acaso no quieres tener novio?
— No
— Bella hace más de dos meses que has llegado a Phenix, he visto como los chicos te invitan a salir y tu…Nada ¿Acaso estas enamorada de Edward? — inquirió con preocupación y entusiasmo, yo por mi parte no pude hacer otra cosa que reír como loca
— ¿Edward? ¡Jamás! Yo odio a tu hermano y él a mí ¿Por qué debería enamorarme de él?
—Pues… Ambos se hacen bromas pesadas contantemente, no toleran que alguien coquetee con el otro y se comportan como dos niños de 13 años que no quieren admitir sus sentimientos
— Eso es patético. Primero, yo no estoy siquiera atraída hacia tu hermano, segundo, no estamos celosos el uno del otro ¿De dónde has sacado esa idea tan estúpida?
— ¿Recuerdas el pasado miércoles? — asentí, claro que lo hacía, y podría decir con seguridad que fue el día más gratificante de toda mi vida — ¿Qué sucedió?
— Oh. Nada en especial, ese día hubo helado como postre en la cafetería…
— Y le dijiste a la chica con la cual se encontraba coqueteando Edward que el tenia una enfermedad infecciosa debido a su promiscuidad — me interrumpió
— Solo, porque él le dijo a…
— Si. Si, él dijo que tú eras lesbiana a uno de tus pretendientes, lo sé — bufe. Con que ambos nos molestemos, peleemos e insultemos mutuamente, no quiere decir que nos amamos. Eso suena estúpido y muy poco probable. Edward Cullen, definitivamente no es mi tipo de chico
— Tu hermano un hombre ego maniático, tonto rebelde sin causa y estúpido narcisista, no es mi tipo de chico y créeme que cuando te digo que nunca, jamás de los jamases, me enamoraría del él, es porque no lo hare —atreves del espejo, pude observar como rodaba los ojos, suspirando con cansancio
— Sabez, Rosalie pensaba lo mismo de Emmet y te diré lo que le dije a ella: Nunc digas nunca Bella, solo debes darle tiempo al tiempo y comprenderás que con el destino, no se puede luchar
— Claro. Eso lo sé. Como también se que tu predicción no sucederá
— Jamás apuestes en mi contra — sonrió de una manera que logro que un pequeño escalofrió recorriera mi espalda. Repito Alice era aterrorizante cuando se lo proponía — Listo — informo, por lo que suspire aliviada, la tortura había terminado — Ahora, debes cambiar de atuendo
— Sobre eso, creo que me pondré un jean y la blusa…
— Nada de eso Bella. Yo misma me he encargado de comprarte unas prendas de infarto — dijo, mientras su sonrisa se ensanchaba más. ¿Acaso no le dolía el rostro de tanto sonreír? — ¡Vamos apúrate que el tiempo corre! — grito, empujándome hacia el cuarto de baño
— No usare esto — asegure desde el otro lado de la puerta, luego de haber colocado el seguro ¿¡Que! ¡La chica daba miedo. No me juzguen!
— Bella. Es una ropa de infarto, no puedes negarte a usarla
— Si, un infarto tendrán Charlie y Emmet cuando me vean con esto — concedí de mala gana
— Usaras eso, si no quieres enfrentarte a la furia de Alice Cullen…
A los pocos minutos yo, Isabella Marie Swan, me encontraba vestida con una pequeña mini falda negra, la cual me llegaba por debajo del muslo y con una blusa purpura con detalles en negreo, llegándome hasta arriba del ombligo… ¡Parecía una cualquiera!
Al menos, debía agradecer el hecho en que reconsideró que usara zapatos de tacón y me permitió unos zapatos estilo bailarinas negras
— Diviértete, esta es tu fiesta — chillo sobre el ruido de la música, mientras me empujaba hacia en donde se encontraba la multitud de chicos bailando. Aun no puedo entender como Charlie permitió que se organizara esta fiesta. O claro lo olvidaba todo tenía que ver con nada más y nada menos que Alice Cullen
— ¿Bailas preciosas? — negué con la cabeza al chico que se encontraba frente a mí, sin embargo este solo afianzo su agarre hacia mi cintura, acercándome hacia él
— Debo irme — trate de alejarme, pero solo logre que su agarre se afianzara aun mas
— Estamos divirtiéndonos — olía a alcohol, lo cual me sorprendió, ya que Charlie no permitió que sea una fiesta con alcohol. Trate de alejarme de él y sus labios, los cuales intentaban besarme con insistencia
— ¡Ya suéltame! — prácticamente grite, pues no estaba entre mis planes besar a ese tipo
— Vamos preciosura, no seas aguafiestas — jamás pensé sentirme tan aliviada por su presencia, pero sin embargo en estos momentos lo estaba, él solo me miro de reojo, andes de alejar al chic de mi
— Si ella te dice que la sueltes, tú lo haces ¿entiendes? — inquirió Edward, tomando al chico por las solapas de su camisa, este solo lo miraba asustado, a la vez que asintió — Vámonos de aquí — tomo de unas de mis manos, guiándome hacia las escaleras
— Debo buscar a Emmet —intente que me soltara, pero él solo me ignoro…Ugh
— Créeme, si bajas nuevamente, esa situación, no tardara en ocurrir nuevamente. Están todos borrachos y tú…tú eres alguien… fácil de manipular — ¿Fácil de manipular? ¿A qué se refería con eso? ¡Yo no soy fácil de manipular! — Eres muy estúpida como para escaparte
— Suéltame de una vez imbécil — exclame enojada, ganándome una mirada furiosa de su parte, empujándome dentro de la habitación cercana…La biblioteca… ¡demonios la biblioteca! — No cierres la puert… — Exclame demasiado tarde, la puerta ya se encontraba cerrada del todo y nosotros encerrados hasta que alguien venga a nuestro rescate
— ¡¿Qué? — pregunto de mala manera
— Felicidades genio. Por tu culpa, nos hemos quedado encerrados
Hola gente linda. Mil disculpas por la tardanza a decir verdad, no se me ocurrían ideas para continuar la historia, pero bueno aquí estoy nuevamente
Espero que les haya gustado el Cap. A los 50 Revierws (RR)
Besos: Bella-Ragaza
