Aqui les dejo el segundo capítulo, espero más tarde subir el tercero n.n
El siguiente derrumbe personal que dejó a mi vida como si fuera una cabaña solitaria, tableada y maltratada no fue precisamente después de la primera, sin darme cuenta, se estaba formando poco a poco desde que crucé la mirada con un chico de pelo oscuro y orbes verdes algo apagadas, no fue amor a primera vista, eso para mí no existía, nadie podía enamorarse de un momento a otro sin conocer del todo a la persona, yo lo definiría más como simple curiosidad a lo fuera de lo común. Recuerdo la primera vez que lo vi, serio, distante y frío, entró con Draco Malfoy en el vagón del tren en el que Pansy, Blaise y yo nos encontrábamos. Nosotros cuatro nos conocíamos desde que éramos pequeños, nuestros padres tenían uno que otro negocio en común y aprovecharon que éramos de la misma edad para ir forjando alianzas y cierto compañerismo entre nosotros. Pero a él sólo lo había escuchado nombrar un par de veces por Blaise, preguntando a Draco si sabía algo, ni Pansy ni yo lo conocíamos.
Pero nuestra relación comenzó apenas una semana después de mi llegada a Hogwarts.
Me encontraba en la biblioteca, iniciaría mi redacción de dos pergaminos para Historia de la Magia; dejando mis pertenencias en una mesa en la zona más apartada de la misma, me encaminé entre los enormes estantes buscando el pesado volumen que el Profesor Binns nos había enlistado.
Tardé unos cuantos minutos en encontrarlo, pero mi decepción fue que estaba en la parte más alta del estante, había dejando mi varita en la capa de mi uniforme, que se encontraba algo apartado de donde estaba. Si regresaba por mi varita, algún otro estudiante me ganaría el libro; con 11 años, no era lo suficientemente alta para tomarlo. Suspiré algo molesta y acerqué un taburete, me subí en él y me estiré lo más que pude, mas sólo con las yemas de los dedos tocaba el duro lomo.
De repente, el libro se elevó un par de metros para precipitarse hacia el piso. Por instinto, me tapé los oídos, en la espera de la estruendosa caída del mismo, que nunca llegó. Volteé hacia abajo y ahí estaba él, sujetándolo con una sonrisita de suficiencia en sus labios, la primera vez que lo vi medio sonreír; me bajé delicadamente del taburete y lo miré fijamente, esperando su próximo movimiento.
-¿Éste es el libro que querías, cierto?- Me dijo con un tono divertido, mientras me enseñaba la portada de ése. Como no le vi la gracia al asunto, me crucé de brazos y le contesté con una falsa sonrisa.
-Te equivocas, ése es el libro que quiero ahora.
Meditó mi respuesta por unos instantes y murmuró con un extraño brillo en sus ojos.
-Mente aguda, y eres lista… Aunque no tanto como para dejar la varita.
Lo miré con frialdad, después, con la elegancia y dignidad posible, di media vuelta y comencé a caminar en dirección hacia la mesa donde estaban mis cosas para irme de la biblioteca, luego vería como hacer el trabajo.
No di ni un par de pasos cuando él me alcanzó y se puso frente a mí.
-Hagamos esto: Ambos necesitamos el libro para el trabajo de Binns, es el único volumen que está libre y posiblemente los otros se desocupen el mismo día que se entregue el trabajo. Trabajemos juntos.
En mi interior, mi cerebro comenzaba a hacerse miles de preguntas: ¿Cómo era posible que se mostrara algo amable conmigo si ni siquiera habíamos cruzado más de 3 palabras antes?, ¿Cómo es que me daba esa opción de trabajar con él sabiendo que un Slytherin jamás haría ese tipo de ofertas y menos con alguien que no conocía del todo?, la duda y desconfianza se habían encendido como una mecha de advertencia, tenía dos opciones: Pasar de su lado y seguir con mi trayectoria o intentar averiguar qué se traía entre manos; sin embargo una vocecita interna me recordaba la excesiva curiosidad que tenía sobre ese chico taciturno, serio, frío y distante que ahora también veía sarcástico y con una inteligencia privilegiada, como la mía; al menos no era como la mayoría de los huecos Slytherins que había tanto en mi curso como en los años superiores, no era altanero ni presumía lo que tenía; era analítico y poseía esos tintes de humor que quería descifrar para saber lo que me esperaba con sus cambios de emociones, si es que las tenía. Por qué para mi, Theodore Nott era un completo misterio.
clioprongs: gracias por tu comentario n.n y me alegra que tengamos los mismos gustos \m/... ¡una seguidora! eso me encanta. Espero leerte seguido :), abrazos y besos mentola2 para ti! ahora escribiré "Hasta que el cuerpo aguante" para subir el otro cap ;)
