Los personajes no son míos. Solo la historia lo es. ¡Te odio Meyer! ¡Porque me torturas creando a Hombres/Vampiros/Lobos tan irresistibles!


BELLA POV

Observaba con atención todo mí alrededor, luego de la pizzería y por amenazas por parte de Alice hacia nosotros y todos nuestros parientes, nos encontrábamos en la feria en la ciudad

— Bien. Aquí nos separamos — aseguro Emmet — Alice, ve con Jasper, Bella y Rose conmigo y…Edward, solo — observe como Edward reía entre dientes ante el penoso intento del grandulón por no dejarme sola con él

— Lo siento amigo, pero no — aseguro, rodeando mis hombros con unos de sus brazos, para recargarse en mí ¿Acaso creí que era una mesa? — Bells y yo tenemos planeado ir a la casa embrujada

Abrí los ojos de par en par. ¿Casa embrujada? ¡Pero si un bebé, era más valiente que yo! Negué con convicción, nadie me llevaría a una muerte segura, siquiera por una, pinche venganza

— Deberíamos recorrer todos juntos el parque — ofrecí con nerviosismo, al observar la mirada de Edward. ¡Por dios, no confiaba en él! ¡No podían obligarme a hacerlo!

— Si eso suena…No — exclamo Jasper con emoción, para luego negar con seriedad. Bufe indignada, el estar tanto tiempo con Edward le afectaba

— Bella tiene razón — aseguro Rosalie — Sera mejor que todos, este…

— No. Por separado podremos ir a los juegos… — la interrumpió Alice, para luego comenzar a desatar una discusión de que haríamos o que no haríamos.

Emmet votaba a favor de Rosalie y Jasper votaba al favor de Alice, lo gracioso del tema es que ni a Edward ni a mí, nos pedían opinión alguna. Suspire, esto ya no era divertido

— ¡Pero…! ¡Hey! — exclame, al sentir como me jalaban lejos de los demás. Voltee enojada, para encontrarme con un muy distraído Edward, arrastrándome entre la multitud

— Me aburrió, tanta discusión — explico con despreocupación, sin necesitad de que le formulara pregunta alguna — Camina más rápido — me ordeno. Fruncí el ceño, hace no menos de pocas horas me encontraba besando con el por cualquier lado y ahora…nada, era como si no hubiera pasado nada. El por su parte, no dijo nada y yo…tampoco, ni que fuera a ser la primera hablar… ¡Jamás!

— Claro — replique con sarcasmo, deteniéndome en seco. El rodo los ojos, volviendo tres pasos en reversa, para observarme detenidamente. Sonrió

— Bien. ¿Planeas quedarte aquí? — Asentí, con mirada orgullosa — ¡Genial! — Y hablando del rey del sarcasmo — ¿Serviría si digo lo siento? — ladee la cabeza insegura. Claro que serviría, pero solo quería hacerlo rabiar

— Muy bien, entonces…No lo siento. Nada. Ni un poquito

— Estúpido — masculle molesta, alejándome de él, aunque claro que me dio alcance rápidamente, caminado de manera despreocupada delante de mí, en reversa, sin preocuparse si alguien se encontraba delante de él, como para correr el riesgo de chocar

— Al menos, has caminado. Es un logro

— Cállate

— te aburrirías

— No. Sería un gran alivio, no escuchar tu molesta voz — dije, cruzándome de brazos como una niña pequeña. Espere uno de sus comentarios hirientes pero nada — ¿No dirás nada? — pregunte extrañada, ganándome una mirada llena de indiferencia de su parte

Rodee los ojos, la ley del hielo, no me afectaba en lo absoluto. Prácticamente yo cree, esa ley

Casi una hora más tarde…

Observe de soslayó, con él aun caminaba a mi lado, pero sin decir palabra alguna. La pregunta del millos era, ¿Cómo un familiar de Alice, podía ser tan silencioso? ¡Siquiera se escuchaba su respiración!

Sonreí, deteniendo mis pasos. Edward me observo extrañado, pero aun así no dijo nada, solo se limito a observarme. Rodé los ojos, acercándome lentamente a él. De manera rápida, en lo que se respecta a mí, le propine una buena patada en su espinilla, logrando que se quejara de dolor

— ¡Loca, demente! ¡Maldición! ¡Tu…niña estúpida!

— ¡Gane! — chille contenta, sacándole la lengua de manera infantil e improvisando unos pequeños pasos de victoria, escuche perfectamente como gruñía

— Eres una niña, ¿acaso no puedes comportarte como una mujer? — toda alegría que tenia por haber ganado en aquella guerra de silencio, desapareció, siendo remplazada por una furia, una incontrolable furia, dirigida únicamente hacia su persona

— Estúpido — dije, propinándole otro golpe mucho más fuerte en su espinilla, el cual causo que se quejara aun mas ¡Ja! ¡¿Qué te pareció eso, Edward Cullen?

— ¡Tu! ¡Vuelve…Aquí! — grito furiosa, atrayendo la mirada curiosa de más de uno. Chille comenzando a correr, pues su rostro no se mostraba nada contento

— ¡Aléjate! — seguí chillando, al ver como aun con dolor en su pierna y todo me seguía persiguiendo ¿acaso no se rendía? Debía haberle pegado más fuerte

Observé nuevamente, como hacía cada cinco segundos, hacia atrás, para comprobar increíblemente que Edward, había desparecido. Suspire con alivio, al menos tendría unos minutos para pensar como haría para que no me asesine, lenta y dolorosamente

— ¡Te tengo! — Grite de la impresión, al sentir como me levantaban en vilo, y grite aun mas cuando me percate del que me tenía sobre sus hombros, era Edward — ¿creíste que te dejaría escapar?

— ¡Suéltame! ¡Cavernícola! ¡Tonto!

— ¿O sino que harás? — pregunto con un tono jocoso, burlándose de mí. Llorisquee, el que me él tuviera ese poder sobre mí, en este momento, no me daba absoluta confianza

— ¡Estás muerto! ¡Pero, bien muerto! ¡Bájame! — exclame golpeando con mis puños s espalda, aunque al parecer al muy estúpido solo le causaban cosquillas, ya que reía a mandíbula batiente

— ¿Qué cuentas, David? — observe por debajo de su brazo al tal David, quien era nada mas, ni nada menos que el chico que se encontraba con un uniforme de la feria

— Aquí, aburrido ¿tu?

— ¡Bájame! — me queje haciéndome escuchar. Era realmente vergonzoso que prácticamente todo el mundo estuviera viendo me cargada por Edward, y aun peor, mi trasero era lo primero que veían

— Dos entradas — respondió Edward, haciendo caso omiso a mi queja… ¡esperen! ¿Dos entradas? Me esforcé aun más por observar por debajo del brazo de Edward. Gemí con terror, sin lugar a dudas, prefería la lenta y dolorosa muerte

— No…no…de verdad Edward…no… ¡No quiero subirme!

— Lo harás — aseguro, obligándome a adéntrame a la Rueda de la fortuna. Intente desesperadamente salir y librarme de aquella tortura, pero sin embargo el idiota llamado David, solo sonrió, para luego encender el maldito juego — ¿No es tan malo, verdad?

Lo observe furibunda, sosteniéndome fuertemente de las pequeñas paredes de la caseta, en la que nos encontrábamos. Esto no era divertido

— Mencione que tal vez, le temo a las alturas — masculle con voz titubeante

— Mientes — afirmo con una sonrisa, la cual desapareció, de seguros al ver mi rostro — Yo… ¿Qué demonios? — casi grito llena de histeria al sentir como la maquina se detenía, dejándonos a nosotros en la cúspide del "juego"

— Tu…Te…pasas…

— ¿Qué? — Preguntó confundido — ¡Yo no hice que detuvieran la estúpida ruleta!

— ¿Entonces quien?

— ¡No lo sé!

— ¡No me grites! — respondí de manera histérica, sopesando las distintas maneras de bajar de aquel aparato del infierno, sin terminar siendo una estampilla en el suelo

— Shhh…No llores…yo lo siento

— No estoy llorando — me defendí. El sonrió, acercando su pulgar a mi mejilla, limpiando una de mis lágrimas — Es solo agua

— Lo que digas — respondió con sorna. Fruncí el ceño, no m pondría a discutir con él, en este preciso momento. Cerré mis ojos a más no poder, evitando pensar que me encontraba a mas de cien metros de distancia del suelo y cualquier movimiento brusco podría causar un accidente que… ¡Mierda, lo estoy pensando! — Ven aquí —susurro Edward, para luego sentir sus brazos, rodear como otras tantas veces, mis hombros

— Esto es tú culpa

— Debiste haberme dicho que le temías a las alturas

— ¿No crees que es demasiado tarde? ¡Ha! — grite, ante un movimiento brusco de la maquina — Moriré, moriré, moriré. Siquiera he molestado del todo a Emmet — me lamente en medio de una crisis nervioso — Adiós al chocar su Jeep, reprobar Algebra, Viajar…

— Ya cállate — abrí los ojos sorprendida, al sentir los cálidos labios de Edward sobre los míos. Fue un beso, inocente y casto, pero aun así era…raro — Al fin, logre que te callaras — sonrió, divertido

— Eres malvado — asegure, en un quejido, volteando hacia otro lado, para observar el paisaje. Error… ¡Estúpido miedo a las alturas!

— Eres demasiado torpe ¿Por qué observas el paisaje, si sabes que te asustaras? — pregunto, obligándome a esconder mi rostro en su pecho, apoyando su mentón sobre mi cabeza. Me encogí de hombros

— Pff…Quiero bajarme — dije, observándolo a los ojos — Sabias que la maquina pararía — asegure, no pregunte y aquel brillo que resplandecía en sus ojos lo confirmaba por si solo

— No seas ridícula ¿Cómo iba a saberlo? — me separe de él. Para mi suerte esta noria, no poseía aquello incómodos y estrechos asientos. No, esta poseía unos cómodos transportes de pasajeros, lo cual me permitía alejarme de Edward

De manera algo sosa y sosteniéndome por los laterales del transportador de personas, me ubique en los asientos que se encontraban frente al que me encontraba, es decir, frente a Edward

— No confió en ti

— Lastima. Porque si morimos aquí juntos, deberás aprender a confiar…en mi

— ¿Morir? — Pregunte en apenas un susurro — Pero…yo…no… ¡Soy muy joven para morir, siquiera he hecho nada de mi vida, no es justo! ¡Emmet tiene la culpa y esta maldita venganza; Sino, de cualquier forma yo no estaría aquí!

— ¿Jamás dejas de hablar verdad?

— No estoy para tus comentarios, sarcásticos de chico rebelde e incomprendido. Así que cállate — rebatí molesta. Estaba nerviosa y el no me ayudaba a tranquilizarme — ¿Qué haces? — aunque pregunte, no obtuve respuesta, pues Edward surcaba la poca distancia que nos separaba colocándose de cuclillas, frente a mi

— Cierra los ojos — enarque una ceja sin realmente entender lo que me pedía — Solo hazlo y ya

Hice lo que me pidió, cerrando mis ojos, para nuevamente sentir los labios de Edward sobre los míos, para luego desaparecer rápidamente. Abrí los ojos extrañada. El solo sonreí de manera rara, como si hubiera ganado algo

— Ed…

— Shhh — dijo en apenas un susurro audible, cerrando sus ojos y depositando un beso en mi coronilla, mejilla y por ultimo y nuevamente mies labios.

Esta vez, comenzó a mover sus labios al, compas de los míos, sentándose de manera rápida a mi lado, sosteniendo mi barbilla, para evitar que terminase con el beso, cosa que no tenía planeado hacer

.

.

No habíamos alcanzado a profundizar nuestro beso, que la Noria, había comenzado nuevamente a funciona. Según había dicho David, fue solo un "error técnico"

Una vez que ambos nos bajamos de allí, no cruzamos palabra alguna, era como si todo lo que hubiera pasado entre nosotros en aquella Noria, se hubiera quedado allí, volando sobre los aires

— Llegamos — comunico Edward, quien había sido el encargado de llevarme a casa, dado a que Emmet, aun se encontraba en la BMW de Rose, imposibilitado de conducir luego de subirse más de quince veces a la montaña rusa, y Edward como mi "novio", no tuvo más remedio que ofrecerse a llevarme

— Gracias — susurré, abriendo la puerta — Yo…Bueno…Am

— Te acompaño hacia la puerta — dijo, sin dar lugar a replicas. Ambos nos dirigimos hacia el Porches de la casa, en donde nos quedamos estáticos, sin saber que decir — Me debo ir

— Claro — sonreí, con incomodidad ¿Qué demonios debía decir? Bueno, si sabía que debía decir, pero…No lo sé — ¡Edward! — lo llame, antes de que hiciera menos de seis pasos. El volteo expectante

— ¿Qué?

— Debemos terminar con esto

— ¿Con que?

— Con la venganza. Esto, se está saliendo de…

— Nos vemos mañana Bella. Cuídate — dijo de manera apresurada, sin darme tiempo a terminar de decir nada. Siquiera tenía la certeza de que me había escuchado en realidad

Bufe. Tener novio, era incluso más complicado de lo que creía, y eso de que nuestra relación, no era verdadera. Este juego apestaba


Hola a todos queridos y bien amados lectores. Espero que les guste Este Cap.

Con respecto al retraso de la publicación, lo siento, no tengo excusa, es solo que el instituto y sus exigencias, me tienen a la raya. Las pruebas finales están ya obrando con su manía de torturarme y estresarme. Pero no se preocupen, no abandonare ninguna historia, ya que intentare hacerme un espacio y publicar

Subiré el próximo Capitulo a los 170 RR (Revierws)

Besos: Bella-Ragaza

Xoxoxox