Lumos Máxima "juro solemnemente que mis intenciones no son buenas"
Bien, aqui les traigo un capítulo más, espero lo disfruten n.n, nos vemos en los reviews :)
Después de meditar su ofrecimiento y los diversos pensamientos que inundaron mi mente, me encogí de hombros y acepté con un escueto –Está bien, iniciemos el trabajo- no tenía mucho que perder, tendría el trabajo días antes de ser entregado y tal vez podría conocerlo un poco.
Nos dirigimos a la mesa que minutos antes había elegido y nos dispusimos a hacer el trabajo codo a codo, sin un sonido más que el rasgueo de las plumas contra el pergamino y el cambio áspero de hojas del pesado libro. El silencio, nos envolvía como una película invisible que se posaba sobre nosotros y a pesar de que varias veces quería romperlo, no encontraba cómo. Después de 3 horas de un silencio sepulcral, Theo terminó su trabajo y un par de minutos después yo lo concluí. Miró su reloj de mano y volteó a mirarme con una pequeña sonrisa afable.
-Hemos trabajado por casi tres horas ¿No tienes hambre?
Asentí suavemente mientras tanto él como yo recogíamos nuestras cosas; caminamos juntos hacia el Gran Comedor y para mi sorpresa, se sentó junto a mí para comer; él acostumbraba sentarse en una de las orillas para evitar tener contacto con otras personas, y cuando Draco estaba, como siempre, en el centro de la larga y rectangular mesa, ocupaba su lado izquierdo; miré discretamente y como cada desayuno, comida y cena, Draco estaba en el lugar de siempre.
Al día siguiente, los saludos cada vez que nos topábamos y las pequeñas sonrisas ladeadas se volvieron costumbre; nos frecuentábamos en los descansos para conversar un poco, algo que me encantaba puesto que siempre tenía un tema interesante qué tratar, podía ser de las clases, de libros, de música y me llevé una grata sorpresa de que como yo, conociera tan bien el mundo muggle.
Papá siempre nos decía a mi hermana y a mí que para juzgar algo, primero se tenía que saber todo al respecto del mismo y así fue como tanto a ella como a mí nos introdujo un poco de cultura muggle, algo que a él le agradaba. A mi hermana no le entusiasmaba tanto como a mí así que ni se tomó la molestia de adentrarse tanto; con cada invento, película, libro y deliciosas melodías, fui conociendo y aceptando ese extraño mundo, claro está que la comodidad siempre estuvo de mi lado y por nada del mundo cambiaría mi vida con magia por vivirla sin ella. Nada me denegaba el usar aparatos muggles o enfrascarme en un buen libro, así que tomé con gusto lo que me deleitaba de aquel mundo y lo introduje en el mío, formando parte de lo que soy, y sinceramente, sólo aquellos a los que les permitía conocerme y adentrarse en mi vida, eran los que sabían mi gusto por lo exquisito tanto muggle como mágicamente hablando y Theo era uno de ellos.
Pasó el tiempo y no sólo se sentaba conmigo en los desayunos, comidas y cenas, sino también en las clases que nos tocaban juntos; me agradaba su compañía y que no fuera de esas personas que llenan los tranquilos silencios que se formaban con comentarios tontos, nos hicimos bastante unidos y ambos nos habíamos acostumbrado a la compañía y ocurrencias del otro.
Pasaron los años en el colegio y de un de repente nuestros días se oscurecían por la inminente llegada de la Batalla Final; como era lógico Draco, Pansy, Blaise y Theo tenían que ausentarse para seguir las órdenes de su señor.
A mí y a mi hermana nunca nos decían a dónde iban tanto por seguridad de ellos como de nosotras; además de que aún no teníamos la "Marca".
Para nosotras fue muy difícil ese periodo puesto que siempre estaban tensos, nerviosos, ojerosos, con marcas en los brazos y en el resto del cuerpo… estaban muertos en vida y no podíamos hacer nada más que curarlos y darles nuestra compañía, silenciosa, deseando fervientemente que en algún momento todo fuera a acabar y cambiar, por el bien de todos.
El día llegó… fuimos alertados en el Gran Comedor cuando Potter irrumpió en el castillo de que era inminente la batalla en Hogwarts y que los alumnos serían sacados de inmediato del castillo, los que quisieran se quedarían a luchar y recuerdo que pensé que si mis mejores amigos y mis padres no estuvieran en el bando erróneo, no hubiera dado media vuelta tomando a mi hermana del brazo y seguido al celador Filch escaleras arriba para abandonar el recinto. Sin embargo, permanecimos todo el tiempo en Cabeza de Puerco, esperando a que terminara todo de una buena vez para buscar y hallar con las mismas ansias que sentía a todas las personas importantes para mí.
Cuando nos dirigíamos al castillo en ruinas, una opresión el pecho comenzó a hacerse más y más fuerte, presentía que algo había salido mal y tenía miedo de llegar a encontrarme con lo que me tenía así; Astoria me alertó que los collares de rosa que teníamos puestos habían cambiado del rojo vino al negro; esos collares nos los habían dado nuestros padres hacía muchísimo tiempo; nos habían dicho que éstos nos protegerían estuvieran ellos o no con nosotras, serían como los ojos que dejan unos padres a sus hijos, vigilando que estén bien y que nadie les haga daño.
Miré detenidamente mi collar metros antes de llegar a la sala de los Menesteres, esa era otra señal de que algo estaba mal, corrí sin descanso saliendo de la Sala y me dirigí esquivando las rocas y demás cosas que obstaculizaban mi paso hacia el Gran Comedor donde se escuchaba gran alboroto… y cuando vi que Potter y compañía habían salido victoriosos… busqué en todos lados hasta mirar horrorizada algunos de los cadáveres que habían sacado de entre los escombros… mis padres… yacían en el suelo uno junto al otro, con las frentes y labios sangrantes pero con una extraña sonrisita… ¿acaso era de paz?. Me acerqué rápidamente y corroboré lo que la enfermera me había dicho y yo seguía sin poder creer. Coloqué las cabezas de ambos en mi regazo y los acuné con mis brazos mientras lágrimas escapaban de mis ojos.
Astoria ya se había enterado de que Draco, Pansy, Blaise y Theo estaban vivos pero que unos aurores los habían detenido y llevado al Ministerio junto con Potter para sentenciarlos o perdonarlos según fuera lo que se declarara y se acercaba corriendo hacia a mi feliz de haberme encontrado para darme la noticia. Su sonrisa se esfumo tan de repente como apareció cuando me vio ya que había fijado la vista a las personas que estaba aún acunando en mis brazos. Sé tiró de rodillas y comenzó a llorar de un modo devastador pero silencioso recargada en el pecho de nuestro padre y rodeando con un brazo a nuestra madre, yo ya había derramado tantas lágrimas que creí que no lloraría en años pero las de mi hermana fueron un incentivo a seguir. Luego de que ella hiciera eso, las rosas comenzaron a moverse para aproximarse lentamente y así me percaté de que ellos tenían unos collares idénticos al de nosotras, sutilmente una fotografía que era del dueño de cada rosa se fue proyectando y cuando los cuatro se juntaron formando una rosa más grande, las fotografías se unieron formando una donde estábamos juntos, sonriendo y riendo como una familia feliz en el jardín de la mansión. Después, las voces de nuestros padres sonaron como ecos en mi mente y seguramente también en la de mi hermana, diciendo que ya estábamos a salvo, que nos amaban y que siempre permanecerían con nosotras, protegiéndonos y viendo por nuestro bienestar; la rosa se ilumino ligeramente y luego comenzó a fraccionarse formando las 4 rosas anteriores, se deshojaron 3 pétalos de cada flor y se posaron cada una en el hueco que habían dejado las otras, logrando la mezcla de que cada uno de nosotros tuviera un pétalo de los otros 3, las rosas pertenecientes a nuestros padres cambiaron de varios colores hasta que cada pétalo tomó un color distinto y al final fueron absorbidas por los cuerpos inertes de nuestros padres; tanto mi rosa como la de mi hermana cambiaron de colores rápidamente hasta quedarse de un gris perla, desde ese momento supe que las rosas cambiarían de color conforme nuestro estado de ánimo. Esa era la despedida de nuestros padres en el mundo real y las rosas eran un recuerdo permanente de que siempre estarían con nosotras.
¿Merece review?, espero sus comentarios y nos vemos en el próximo capítulo. Buenas noches y muchos besos y abratzous mentola2 a todos, tanto mis lectores anónimos como los que no lo son:
¡travesura realizada! Nox n.n
