Los personajes no son míos. Solo la historia lo es ¡Te odio Meyer! ¡Porque ha creado a Hombres/Vampiros/Lobos tan irresistible! ¡Yo también quiero uno!... A ti también te odio Bella Swan


Bella Pov

El calor rebotaba en las calles, causando un espejismo de imágenes. Desierto. Nada se movía. Las personas habían optado por la sabia decisión de quedarse en su hogar, frente a un ventilador o frente a su moderno sistema de aire acondicionado. Hacia demasiado calor para hacer el gran esfuerzo de caminar por las soleadas calles de Phoenix

Era uno de esos días…

El cielo azul brillante colocado en el aire húmedo, sin nubes a la vista. Se podía ver el césped meciéndose al vaivén de la brisa veraniega mientras que el sol, sin consideración alguna, caía como un horno sin brisa para aligerar su aliento de fuego

Phoenix era el mismísimo infierno, en esos momentos. Ciertamente era un hecho preocupante de que apenas era mediodía, y la temperatura había ascendido a unos 52° grados. Según Emmett y su capacidad — un tanto dudosa — como meteorólogo, este caluroso día, incluso podría sobrepasar los 62° grados

Hacía un calor de los mil demonios, y yo me encontraba de camino a la fiesta de Rosalie.

Alice. Ese pequeño diablillo, no había tenido mejor idea que organizar una gran y majestuosa fiesta en la alberca, junto con Rosalie, a la cual nos había invitado a Emmett y a mí, obligándome/ordenándome a salir del auto confinamiento en el que me encontraba

Traducción: La muy maldita me había obligado a abandonar la oscuridad y frescura de mi hogar, para ir hacia su piscina a mostrar el trasero y morirme de calor

Sí. Pude haberme negado a asistir a su fiesta, a decir verdad, lo hice, pero mis replicas fueron acalladas por una amenaza de la pequeña y un Emmett quien literalmente, me había secuestrado. ¡Si, señores! ¡Estaba siendo secuestrada por mi propio hermano a pedido de una mini-pixie!

Me las pagarían. Pronto…

— ¡Bella! — gruñí por lo bajo al ver como Alice, con sus andares de bailarina, se dirigía hacia nosotros. Una sonrisa se extendió sobre el rostro de Emmett al divisar la rubia cabellera de su novia quien, con una sonrisa y un pequeño traje de baño, se dirigía hacia él… — Haz venido. ¡Lo sabía! — la fulmine con la mirada; Claro que lo sabía, ella fue la mente maestra tras mi secuestro — Bien. Hoy nadaremos y tú, pequeña y dulce Bella, ya tienes tu traje de baño esperando en la habitación de Rose. ¡Yo misma he ido de compras! ¡Te verás genial!

Y logre entenderlo a la perfección. Alice sabía que yo no traería un traje de baño y aquello… Aquello era mi perdición. Alice. Ella se encargaría de proporcionarme uno. No me gustaba. No. No me agradaba el hecho de que las cosas me quedaran dos tallas menos y, observando a Alice y a Rose, parecía que a ellas si les agradaba…

— Nunca. Jamás. Me niego a usar lo que sea que hayas comprado

— Bella — gruño. Temí por mi vida. ¡Dios! Esa pequeña mujercita lograba asustarme aún más que… que… Maldición. Nada lograba asustarme más que Alice. Me estremecí al observarla mirarme con la furia y malicia flameando sus ojos. Esto no sería nada agradable

Jasper Pov

Sonreí abiertamente mientras observaba como el delicado cuerpo de Alice se alejaba. Debía decirle a Rosalie que organizara más fiestas en la alberca, era la excusa perfecta para que Alice se colocara esos pequeños trajes de baño que hacían lucir a la perfección su cuerpo. Y lo mejor, es que ese cuerpo era exclusivamente mío

Relaje mis músculos luego de haberme lanzado, literalmente, sobre una de las tumbonas que se encontraban disponibles. En mi mano derecha se encontraba aquel libro que Rosalie había clasificado como aburrido y que yo, no sin observarla indignado, había objetado, que el libro era una de las antas delicias literarias que plasmaba a la perfección los sucesos de la Guerra de Secesión

Sin lugar a dudas ese enfrentamiento en particular era el que más me apasionaba, tal vez por el hecho de que en las tardes de aburrimiento en la casa del abuelo Hale, solo tenía dos opciones, las cuales se basaban entre jugar a la casita de té con Rosalie o leer lo viejos y apilados libros referente a los hechos que desencadenaron a la Guerra de Secesión.

La elección de un niño de no más de once años era obvia: Leer los libros

Aunque debía admitir que al principio, debido a la complejidad del a lectura, había optado por abandonar todo aquello que hiciera referencia a palabras que no conociera y a las cosas que ayudaban a que mi frustración, de ese entonces, incrementara crecientemente

Todo se debió al abuelo George Hale que, divertido por la situación, opto contarme la historia sobre el gran y valeroso J. Hale; Uno de nuestros antepasados quien sin siquiera dudarlo y en un acto casi suicida, mintió alegando que tenía veinte años para unirse al Ejército confederado. Simples mentiras, dado a que, él solo poseía unos diecisiete años por ese entonces. Aun sin tener experiencia, aquel joven había logrado convertirse en un respetado y querido dirigente, llegando a ser el Mayor J. Hale

Sí. Aquella historia había logrado avivar mi interés hacia la historia; Aunque claro que mis padres debieron soportar que despotricara por más de un mes, al enterarme tras una larga lectura, la derrota del ejército confederado en mayo de 1865.

— ¡Mierda! — brame, soltando un siseo de completo dolor. Lance el libro de manera automática, preparado para golpear al imbécil que me había atizado semejante golpe en plena espalda. Emmett — ¿Por qué carajo me golpeas?

— Siquiera utilice la fuerza necesaria como para dañarte. Deja de comportarte como una niña — respondió con un simple encogimiento de hombros. Cerré mis puños, preparado para propinarle una buena paliza. La espalda aun me continuaba doliendo. Carajo que Emmett sabía cómo golpear — Tranquilízate, hermano — volví a maldecir a diestra y siniestra, sintiendo como me propinaba una amistosa palmada en la espalda — Ya. ¿De verdad te dolió? Incluso eres más quejica que Bella. ¿Acaso te encuentras en uno de esos días? — y sin decir nada más, soltó una estruendosa carcajada

— No, Emmett. El muy idiota estuvo demasiado expuesto al sol, y por ende ha sufrido una típica quemadura solar — la molesta voz de Edward se dejó escuchar a uno de mis costados. Volví a maldecir a diestra y siniestra, al comprobar tras una dificultosa observación a mi espalda, aquel color rojizo que había adquirido mi piel

— Eww. Es doloroso incluso verte

— Gracias Emmett — solté sarcástico

— De nada, hermano, siempre para servirte — esta vez, al sentir otra palmada en mi espalda, no maldije, simplemente le propine un fuerte y certero puñetazo en el abdomen, para que sintiera solo una mínima parte del dolor que estaba sintiendo yo en esos momentos. Edward me observo divertido, riéndose por las exageradas muecas que hacia Emmett

— Son unos idiotas. — declaro — Jasper; Solo ve hacia Alice y dile que…

— ¿Qué sucede conmigo? — una musical y casi angelical voz se dejó escuchar por detrás del cuerpo de Edward, quien se volteó para observarla. Sonreí como un idiota al divisar la nuevamente. Su sonrisa, su rostro, su cuerpo… Toda ella — ¿Contestaran? — volvió a preguntar haciendo unos adorables morritos que incitaban a besarla. Sin perder la sonrisa, me posicione a su lado, rodeando su cintura, atrayéndola hacia mí, sintiendo la frescura de su piel hacer contacto con la mía. Ella hizo lo mismo…

Grave error.

La estruendosa risa de Emmett y Edward no había dejado duda alguna de que ambos disfrutaban el hecho de que mi rostro se distorsionara de dolor. Alice… ella, alejándose de mí con el temor plasmado en su rostro, comenzaba a preocuparse luego de que nadie le respondiera por qué me encontraba tan Raro

— No es nada — asegure una vez que el dolor apaciguo. Solo un poco. Maldita sea. Dolía como los mil demonios — Solo…

— Solo que el idiota olvido ponerse protector solar — completo Emmett por mi como una clara venganza a mi golpe anterior — Y como veraz, pequeña Alice — continuo diciendo, mientras que con un rápida maniobra, volvió a golpearme la espalda — Su piel está un poco sensible — gruñí, preparado para lanzarme sobre él y golpearlo…

— ¡Deja de hacer eso!

Y sonreí orgulloso. El gran y pesado cuerpo de Emmett había caído estruendosamente sobre la alberca, luego de ser empujado por una pequeña y fuerte Alice Cullen…

Bella Pov

Volví a observar el reflejo que me devolvía el espejo. La suave tela elástica se adhería a la perfección a cada curva de mi cuerpo. Se trataba de un debelador traje de baño de una pieza, al estilo monokini, con aberturas a cada uno de los costados de mi cintura, adornado con pedrería a los costados de mis caderas. Mi busto parecía sobresalir aún más con aquel escote en "V" que intentaba ser recatado mientras la parte delantera estaba sujeta por dos suaves cintas al cuello. La parte trasera, para mi sorpresa, prácticamente no existía; Mi espalda se encontraba casi al descubierto, debido a que el monokini era sujeto por simple sierre trasero

— Luces hermosa — a través del espejo, fulmine con la mirada Rosalie quien fingía no ver mi mirada asesina. Era fácil decirlo para ella, con aquel minúsculo bikini rojo que hacia lucir las curvas que Si tenía, y resaltaba aquel cuerpo de supermodelo que poseía — Edward quedara hecho un idiota cuando te vea…. Bueno. Mas idiota que de costumbre — se corrigió a sí misma con picardía

— Emmett se enojara. Es muy celoso — asegure, desesperada por encontrar una buen excusa para no salir hacia allí, frente a todos, prácticamente desnuda; Porque así me sentía. Desnuda — Debería colocarme solo mis shorts y…

— Ni lo intentes — me advirtió — Bella. Mírate. Tienes un cuerpo hermoso — rodé los ojos ante su falsa afirmación. Se notaba que quería ganar puntos como cuñada — Además, sería un crimen negare a Edward aquel trasero tuyo

— ¡Rosalie! — chille, sintiendo mi cara arder, luego de que la rubia escultural golpeara fuertemente mi trasero. Me observo con una fingida mueca inocente — Esto es vergonzoso — asegure no solo refiriéndome al hecho de que me presentaría frente a todo el instituto casi desnuda, sino también al hecho de que la novia de mi hermano acababa de darme una nalgada y siquiera se mostraba arrepentida o avergonzada. Dios. Eso sin duda era obra de Emmett. Había corrompido a la pobre, o tal vez ella lo corrompió a él… ¡Eww! . Asco. Siquiera quería pensar el cómo ambos, se corrompieron — ¿Debemos ir, verdad?

— Sip. Alice se volverá histérica si no bajamos en menos de dos minutos

— Pero…

— Haremos algo — aseguro sonriendo mientras se dirigía hacia el cuarto de baño. Le sonreí con alivio al observar la gran toalla que traía entre sus manos. Me lo lanzo y para mi sorpresa, logre tomarla sin que se callera al suelo — Cúbrete con esto, hasta que Alice te descubra y te obligue que muestres el hermoso traje de baño que ella compro, especialmente para mí — declaro con aire confidencial

— Alice es una tirana

— Sí que lo es — aseguro — Sin embargo, ella fue la que me ayudo a conquistar a Emmett o creo que fue al revés, ya siquiera lo recuerdo — rió con alegría. Un pequeño y poderoso sentimiento llamado curiosidad comenzó a florecer en mi ¿Alice había sido la celestina de Rosalie y Emmett? Mmm… Interesante

— Debes contarme esa historia. Sobre tú y Emmett

— Lo hare, pero no hoy — canturreó comenzando a empujarme hacia la salida de su habitación — Porque ahora debes ir hacia abajo y pegarte un chapuzón en la alberca. ¿No hace un calor del diablo?

— Me sentiría más segura aquí. Encerrada. En la oscuridad. Si traspasar la raya del nudismo frente a mis compañeros de instituto — insistí, haciéndola reír. Insensible

Suspire. Ahora sabía lo que sintió Emmett cuando Renee amplifico aquella foto de él, desnudo, cuando era un niño, en la tina de baño. Nada digno de recordar, sin duda…

Seis… ¡Seis malditos minutos! Eso fue lo que tardo Alice en arrebatarme la toalla en cuanto pise el jardín trasero de la casa de Rosalie. A pesar de que la pequeña se encontraba enfrascada en una fuerte discusión con un mojado Emmett, no dudo en hacer un: ¡Stop! En aquella pelea, para correr hacia mí y Rosalie, y arrebatarme la toalla con un fuerte tirón, para luego continuar arrastrándome hacía en donde se encontraban los chicos

Un gritito ahogado murió den los labios de Emmett al verme, sus ojos se abrieron de par en par y una rara mueca de incredibilidad se formó en sus labios. Sonreí. Emmett no estaba contento con ver a su hermana menor semidesnuda

— ¡Isabella! — chillo al igual que un niña. Inmediatamente señale a Alice con un dedo acusador, acurrucándome entre los fuertes y protectores brazos de mi hermano mayor — ¡Alice! — bramo furioso, dirigiéndose esta vez a la pequeña pixie — ¿Cómo…? ¡Tú!

— ¿Dime querido Emmett? ¿Necesitas algo?

— ¡Como puedes vestir o mejor dicho, desvestir así a mi pequeña hermana! ¡¿Acaso estás loca?

— ¿Qué? ¿Por qué? ¡Esta hermosa! — se defendió, cruzándose de brazos, haciéndole frente a Emmett. Era casi cómico verlos enfrentándose en uno al otro. Opte ´por no reír… aunque realmente era gracioso…

— Es que…Esta… ¡Casi desnuda!

— Y se ve sexy — añadió Rosalie apoyando fervientemente a la pequeña. Me sonroje ante tal elogio, percatándome de que Jasper asentía con total naturalidad, estando de acuerdo con su hermana

— ¡Claro que se ve sexy! ¡Pero no puede, es mi hermanita! — fruncí el ceño ante tal estúpida afirmación. La melodiosa risa de Alice se dejó escuchar mientras, se alejaba junto a Jasper. ¿Qué le había sucedido a Jasper y su roja espalda? — ¡Vuelve aquí! ¡Alice Cullen, no corras! — grito, comenzando a perseguir a la pequeña y al novio de la misma. Rosalie rodo los ojos para luego ir en busca de Emmett… ¡Esperen! ¡Acaso estaba loco! ¡Me acaba de dejar sola! ¡Sola! ¿Qué clase de hermano era?...

Idiota.

— Sí. Te ves muy sexy. Lástima que no nos encontramos en mi casa, como la última vez…

— ¡Ugh! ¡Estás muerto, Cullen!


¡Mis amores!

A decir verdad, siento haberlos tenido abandonados por tanto… tanto tiempo. No tengo excusas, de verdad, solo puedo decir que realmente lo siento. Quería aprovechar este pequeño momento para agradecerle sus comentarios y quiero que me disculpen que no pueda contestarles dado a que acabo de descubrir que Fanfiction ya no me envía a mi E-Mail la notificación de los reviews que recibo… por lo cual casi nunca de cuando me envían Revierws

Si alguien sabe cómo puedo solucionar ese asuntito, por favor, le agradecería que me lo hiciera saber a través de un mensaje privado ¡Por favor!

Si más que decir: ¡Me despido! . Como siempre les he hecho saber: Esperando con ansias sus comentarios. Si tienen consejos, criticas o alguna duda, solo escríbanla y me encargare de utilizar sus consejos o responderles (Si es que alguien me da la solución para el problema)

Besos: Bella-Ragaza

¡Dejen un Revierws!