Como decir con palabras todo lo que he hecho estos años? Como decir con palabras todos mis errores? Todos mis logros?
Todos esos logros que intentan cubrir graves errores…
Como decir con palabras el amor que le tengo a ella? Y el odio que le profeso a él? Como decir con palabras lo que fue, durante todos estos años cuidarlo? Al pequeño, travieso e insoportable hijo de mí amada con aquel hombre que odio tanto…
No hace mucho morí yo, Severus Snape.
Aquel 2 de mayo de 1998 yo solo… Lo supe. Supe que por fin, por fin mi tarea en este mundo había acabo, que todo por lo que luche y traicione al Señor Tenebroso estaba a punto de dar frutos.
Supe que por fin, la muerte de mi ama Lily Evans, no iba a ser en vano. Todos estos años, con la culpa insoportable de haberle dicho al Señor Tenebroso aquella profecía, aquella culpa de no ser lo suficientemente rápido o suficientemente inteligente para protegerla de Voldemort.
Pero como aquel viejo de barba blanca me dijo hace tiempo. "Si no pudiste salvarla a ella, salva a su hijo. Cuídalo, que su muerte no sea en vano. Tiene los ojos de su madre". Y es verdad… Era insoportable ver a Harry Potter a los ojos, me derretía de solo recordar los ojos de Lilian, y la rabia se apoderaba de mi al ver que era igual a su padre.
Lamento mucho no haberle dicho al Señor Tenebroso que lo traicione todos estos años, que yo solo quería proteger al niño que el tanto odiaba y tantas ganas tenia de matar. Nunca se lo iba a permitir. Hasta que Dumbledore me lo dijo:
"Cuando llegue el momento… El niño morirá."
"Quiere decir que… Quiere decir que estuvo criándolo todo este tiempo como cerdo que va al matadero?" Recuerdo mi rabia y después mi calma. El pobre Harry estaba sufriendo mucho en este mundo, si moría, tal vez sería feliz, feliz con Lilian. Mi Lilian.
Recuerdo, yo recuerdo haberle quitado el alma a Dumbledore. Ver como el brillo salía de sus ojos, por mi culpa. Aunque me lo haya pedido… No debí haberlo hecho, no debí.
Recuerdo el odio de la Orden del Fénix hacia mi después de eso. Llore mucho esa noche, Dumbledore, era lo más cercano que nunca tuve a un amigo.
Quisiera explicar porque me uní al mal, pero no puedo. Yo… simplemente el vacio que tenia dentro era tan profundo, que solo la única persona que lo podía llenar, se negaba a estar conmigo, se negaba a estar conmigo por un error que cometí, garrafal error.
Amo tanto a Lily Evans, que solo su amistad hubiera valido la pena. Así como hubiera dolido, sabía que eso era lo que merecía. Solo puedo recordar algo, una de las últimas veces que vi a Dumbledore, a mi amigo.
"Después de todo este tiempo?" Pregunto con un brillo a en sus ojos, casi inmediatamente conjure un Patronus, una hermosa cierva plateada salió de mi varita, llena de recuerdos felices con mi querida Lily.
"Siempre" Vi que una lagrima caía de su mejilla.
Quiero que Harry Potter sepa y me arrepiento tanto de no hacerlo saber antes. Pero necesito que Harry Potter sepa cuanto amo a su madre y cuán importante es él para mi, nunca lo demostré, nunca lo hice, pero solo fue porque la envidia y el rencor me consumía…
Yo sé, estoy seguro que en el momento que Harry Potter muera mi querida Lily lo va a recibir con lagrimas de felicidad en los ojos, porque por fin puede estar con su querido niño… yo, yo era infeliz, porque sabía que si en algún momento moría y si llegaba a ver a Lily, ella solo me diría que mi vida fue todo un error, que había cometido errores por montones y que nunca me había arrepentido de ellos…
Pero creo que nunca conocí a Lily tan bien, o solo, estaba tan inundado en mi tristeza que nunca lo vi, nunca vi que ella no sería capaz de hacer eso. Cuando llegue otro lado, Lily me recibió con brazos abiertos, me dijo que me quería y que extrañaba a su mejor amigo Ser.
Yo solo llore, llore porque eso era todo lo que siempre pude llegar a pedir. Su amistad. Llore porque por fin pude ver esos ojos verde esmeralda que tanto añoraba en ella, vi su vida, su brillo, su recuerdo y su alegría, en sus ojos. En su persona. No en el hijo de James.
Fue incomodo, pero me dieron las gracias y todos ellos me abrazaron. En el mundo de los vivos nunca lo hubiera podido admitir, pero eso era lo que quería, encontrar paz, encontrar perdón.
Sirius, Remus, James… Todos ellos me recibieron con brazos abiertos, agradeciéndome por cuidar del pequeño. En mis pensamientos decía, todo lo hice por Lily. Todo lo hice por ti y ellos, que los escuchaban, decían, no importa. Severus, lo hiciste, lo protegiste. El mundo mágico esta mejor ahora, gracias a ti.
En ese momento, me di cuenta que todo lo que siempre tuve fue envidia, una envidia y rencor horrible hacia todo lo que tenia vida, como los niños a los que le daba clases.
Ellos reían, Vivian, soñaban, tenían un destino o un camino a elegir, yo no. Yo ya había perdido todas esas oportunidades, mi único sueño era regresar al pasado y cambiarlo todo, ver a esos ojos verde esmeralda y decirle "Todo estará bien" cada vez que la veía llorar mientras la espiaba, no haber cometido nunca los errores que cometí.
Esa envidia, ojala me hubiera dado cuenta antes. Ese odio que tenia dentro por más de 17 años… Fue horrible.
Ojoloco, Thonks, Fred Weasley y todos mis otros alumnos y conocidos que ahora se encontraban del otro lado lograron encontrar el perdón, perdonarme.
Llore mucho esa noche, todo lo que tenia retenido por tantos años tuvo que salir, pues ahora todos sabían lo que pensaba, lo que sentía, lo que imaginaba.
Mis lagrimas fueron secadas por personas que nunca lo imagine... Encontré la paz.
Encontré a mi madre y a mi padre… Que tanto habían peleado por mi condición mágica, estaban ahí, sonriéndome, disculpándose con la sonrisa.
Me sentí pequeño y vulnerable, corrí a abrazarlos, por fin era feliz. Todo estaba bien. Todo.
Nadie critica en este lado, nadie se burla, ni si quiera Fred. Todos encontramos la paz, la igualdad. Somos felices aquí, somos tan felices como debimos serlo mientras vivíamos.
Aquí hay paz.
Y mi recuerdo, mi recuerdo favorito.
"Profesor, Profesor" Susurro Harry después de que el Señor Tenebroso saliera de la casa de los gritos. Saque mis recuerdos y se los entregue, los metió en una botella.
"Harry, mírame a los ojos. Tienes los mismos ojos que tu mama." Dije en un susurro y abandone el mundo viendo los ojos de mi amada, viendo directo a mi propio mundo. Mire a los ojos de mi amada en su hijo, el niño que protegí como si fuera mío.
Por fin descanso en paz. Por fin, Severus Snape sonrió, fue feliz y su pelo se lavo.
