Road to Sarada
Capitulo 3: nuestra mision
Miro caer la nieve desde mi ventana, hace tan solo un mes que paso la navidad, este invierno es uno de los más fríos que se han visto en Konoha, y a pesar del frio siento algo cálido en mi pecho, he empezado a soñar con él, sueños con ojos oscuros que me observan, sueño recurrentemente que él regresa, no quiero hacerme ilusiones pero esos sueños siento como si fueran predicciones, él está cerca…lo sé.
Salgo a la fría helada hacer unos mandados para mi madre, Konoha se ve tan hermosa cubierta de blanco, hace que el frio que uno siente valga la pena por ver un paisaje tan magnifico.
Me detengo en una tienda donde venden abrigos, son todos tan lindos, y se ven tan abrigados que me dan ganas de comprar uno, he estado ahorrando para mudarme sola pero podría darme el gusto de gastar algo en ropa nueva.
Cuando salgo de la tienda con mi hermoso abrigo nuevo color bordo me choco con alguien.
-lo siento…- digo juntando las cosas que se le cayeron al piso a la otra persona.
-descuida Sakura-san…- la voz de Hinata suena tan dulce como siempre.
-hola Hinata, dime solo Sakura, no es necesario tanta formalidad, somos amigas verdad?- le sonrió, ella parece sorprendida por lo que dije.
-si…lo somos- susurra
-cómo has estado?, no nos hemos visto desde el cumpleaños de Naruto-
-eh.. bien…-se apena un poco-
-que sucede?- se ve que está un poco tensa.
-yo… no pude hacerlo- la miro tratando de seguir el hilo de la conversación- no pude darle el regalo-
La miro procesando la información, recuerdo haberla alentado a que le dé el regalo a Naruto- porque no?, dijiste que lo habías hecho con tus propias manos, si trabajaste tanto en su obsequios deberías dárselo-
-no lo sé… simplemente soy cobarde – baja su vista a la nieve del suelo-
Sostengo a Hinata por los hombros obligándola a mirarme- tu saltaste en medio de Naruto y Pein para protegerlo, si hay algo que tu no seas es ser cobarde… si pudiste decirle que lo amas sé que eres capaz de darle ese regalo-
Sus mejillas se tiñen de un leve color rojo y se ve sorprendida por mis palabras- gracias Sakura… eres una buena amiga- ambas nos sonreírme.
Regreso a casa pensando en el delicioso y caliente chocolate que me tomare cuando llegue, pero escucho a unos aldeanos hablar sobre algo que me saca de mis pensamientos.
-mi hijo volvió de una misión esta mañana y dice haber visto a un forajido rondando por los alrededores de la aldea, que parecía ser el Uchiha-
-tu hijo vio bien? No creo que haya sido él, que iba a estar haciendo por aquí, yo creo que ya no va a regresar más-
Se me caen las bolsas de las compras al suelo y salgo corriendo hacia la torre del hokage, mi corazón late a mil por hora, será cierto? Sasuke está cerca?, acaso ya volvió?
Corrí tan deprisa que en tan solo minutos llegue con Kakashi, abrí la puerta de sus despacho tan bruscamente que casi la rompo.
-es cierto? – me cuesta respirar, se me ha congelado la garganta pero no me importa, necesito saberlo- Sasuke está cerca?
Kakashi suspira- son solo rumores, no se ha confirmado, no deberías hacerte ilusiones…-
-pero… dicen que lo vieron, que era él…- miro suplicando a mi sensei, pidiéndole que me diga que es cierto.
-vieron a alguien merodeando la aldea, podría ser cualquier otra persona, Sasuke tiene las puertas abiertas de esta aldea Sakura, si decide volver volverá, para que va a estar merodeando por aquí sino?-
Estoy segura que se puede oír como mi corazón se rompe un poco más, ya ha pasado demasiado tiempo, el dolor cada vez es más insoportable, el prometió volver, porque prometería algo sino lo iba a cumplir? Me sentía tan sola, tan triste, lo necesitaba, quería que vuelva a su hogar aun así si no me amara, simplemente poder verlo me haría feliz….
Cuando regreso a casa las bolsas que deje tiradas en el suelo ya no estaban, mi madre iba a regañarme feo.
Sueño con él otra vez, esta vez sus ojos ya no me observan, lo veo de espaldas alejándose y aunque corro para alcanzarlo no lo logro, se desvanece en la oscuridad y yo me quedo sola, vacía, rota.
Me despierto bruscamente, siento mi corazón latir fuertemente, la ventana de mi cuarto está abierto golpeando por el viento, me levanto y le pongo el seguro, creí que la había cerrado antes de acostarme, miro a través del cristal como duerme la aldea, yo debería hacer lo mismo, vuelvo a la cama y me acobijo a mí misma, necesito tanto a alguien que me abrase en estos momentos.
La última semana ha sido igual de rutinaria, ir al hospital, entrenar para despejar mi mente, y por las noches las mismas pesadillas, el mismo sentimiento de vacío.
Voy de camino a casa sumergida en mis pensamientos, de pronto el alboroto me trae a la realidad, oigo algunas explosiones y veo a los aldeanos correr en diferentes direcciones asustados, corro hacia donde se escuchó la última explosión, a la distancia veo a Naruto correr por los tejados, sigo en su dirección y observo como lucha contra un individuo enmascarado, salta del tejado con su resengan ya preparada en su mano y logra darle de lleno.
-naruto! – grito cuando él logra acabar con ese tipo.
-Sakura-chan, estamos siendo atacados por todos lados, yo los detendré, tu ayuda a todos los heridos…- Naruto sale corriendo en dirección a una nueva explosión.
Observo a mi alrededor varios aldeanos lastimados, no muy lejos hay un grupo de genins que no saben qué hacer- hey ustedes! – Logro captar la atención de los jóvenes shinobis- ayúdenme a poner a salvo a esta gente.
Todo sucede tan rápido que en cuestión de minutos ya no se escucha más nada, quizás Naruto haya podido detener a los intrusos, termino de atender a algunos heridos asegurándome de que estarán a salvo los dejo a cargo de uno de los genins y corro hacia la torre del Hokage.
Por el camino veo varias casas desbastadas, no puede ser cierto, esto me trae recuerdos del ataque de pein, con mucho esfuerzo logramos que la villa se vuelva a poner de pie y ahora estar viviéndolo de nuevo era injusto.
Llego a la torre y junto a Kakashi esta Naruto, está furioso, gritando.
-como pudo pasar esto? Se supone que hay shinobis custodiando el perímetro de la aldea!- por la cara de Kakashi él tampoco lo sabe- quien demoños eran esos y que quería?!-
-se la llevaron! – Hinata se acercó corriendo – se llevaron a Hanabi!
Quienes atacaron la ladea? Pues no lo sabemos, lo único que sabemos es que secuestraron a la hermana menor de Hinata, pera qué? Tampoco lo sabemos.
Pero algo era seguro, la traeríamos de vuelta, Naruto, Hinata, Shikamaru, Sai y yo éramos el escuadrón elegido, nuestra misión: rescatar a Hanabi.
