Road to Sarada

Capitulo 5: bienvenido a casa

Naruto ha demostrado una vez más su valor, una vez más nos ha salvado, no solo rescato a Hanabi Hyuga sino que ha salvado al mundo entero.

Toneri Otsutsuki, descendiente del Hagoromo Otsutsuki, con sus poderes era capaz de hacer que la Luna se estrellara contra la tierra, pero Naruto logro detenerlo, fue una dura batalla, que casi perdimos pero al final el mundo podía estar de nuevo en paz.

Por fin Naruto se dio cuenta de sus sentimientos hacia Hinata, la batalla contra Toneri hizo que abriera los ojos, tuvo que estar Hinata en peligro para que él se diera cuenta de que la amaba.

Me sentía realmente feliz por ellos, ambos se merecían lo mejor, se los veía bien juntos, se los veía felices.

El camino de regreso hacia la aldea se había hecho muy largo, mas aguantando al idiota de Naruto, podría ser el gran héroe del mundo pero siempre iba a seguir siendo un idiota, y me sorprendía que estando enamorado podría a llegar a ser más idiota aun, demasiado sobreprotector con Hinata aunque debo admitir que se veía tierno cuidándola en todo momento.

-Hina-chan tienes frio? Puedo darte mi abrigo?- puse mis ojos en blanco al oírlo, creo que ya era la décima vez que le preguntaba lo mismo, y cuando no estaba preguntándole si tenía frio le preguntaba si quería descansar, o agua, o comida

-estoy bien Naruto-kun no hace falta que me des tu abrigo- Hinata no iba a cambiar más, aunque ahora fuera la novia de Naruto ella siempre se iba a avergonzar estando a su lado.

-ya déjala en paz quieres, eres demasiado sobreprotector Naruto- a cualquier chica le gustaría q su novio se ocupe todo el tiempo de ella para Naruto se pasaba de la raya.

-solo quiero cuidarla…-avergonzado Naruto rascaba su mejilla.

-hemos parado 3 veces por tus excesivos cuidados, a este ritmo nos llevara una eternidad llegar a la aldea- Shikamaru tenía razón, a este paso cuando llegáramos a Konoha iba a ser de noche.

-deberíamos de avisar al Hokage que hoy no llegaremos- Sai se preparaba para dibujar una de sus palomas mensajeras.

-No, no nos detendremos más, si aceleramos el paso llegaremos para el amanecer- definitivamente Shikamaru era un gran líder, y cuando daba las órdenes nadie quería contradecirlo – puedes continuar?- su mirada se cruzó con los ojos perlas de Hanabi.

-Si, no se preocupen por mi puedo seguirles el ritmo- Hanabi era completamente diferente a su hermana, era tan decidida, de fuerte carácter pero aunque fueran distintas se notaba que se querían, siento algo de envidia al verlas, siempre quise tener hermanos.

-bien continuemos, prometo no detenerlos más – Naruto se llevó su mano derecha al corazón y levanto la izquierda en señal de estar prometiendo eso- sigamos Hina-chan – tomo la mano de Hinata y comenzamos a caminar.

-tú crees que cumpla?- le susurro a Shikamaru

-eso espero, ya quiero llegar a casa- veo a Shikamaru alejarse, sé que la razón por la que quiere llegar rápido a Konoha es por Temari, se supone que ella viajaría desde Suna para verlo.

Ver a Naruto con Hinata, a Shikamaru con Temari me pone algo melancólica, ver a mis compañeros tan felices juntos me da envidia, me gustaría poder estar como ellos, ser feliz junto al hombre que amo, pero en vez de eso estoy tan sola, hasta creo que Sai está saliendo con alguien, últimamente se lo ve más feliz.

Me pregunto si alguna vez podre ser realmente feliz, si algún día volverá?

-te volverás a ir?- me pregunta Kakashi, estamos en la entrada de la aldea.

-la aldea ya está a salvo… - la única razón por la que me quede en la aldea era para asegurarme que estuviera a salvo, ya no tengo porque seguir aquí - … además pronto regresaran Naruto y Sakura..-

-y no quieres verlos?- miro a Kakashi directamente a los ojos, él sabe que verlos es lo que más quisiera pero luego de estar más de dos años lejos no sabría cómo actuar delante de ellos, como mirarlos a los ojos y hacer que todo vuelva a ser como antes?

-no es tan fácil volver- le digo

-te equivocas – Kakashi suspira, vuelve a mirarme – no es fácil porque tu no quieres que lo sea, te aseguro que el equipo siete te recibirá con los brazos abiertos- veo sus sonrisa a través de sus mascara- si no me crees puedes comprobarlo ahora mismo – sus ojos se desvían, mira por encima de mi hombro, volteo de inmediato y los veo.

Naruto en cuanto me ve se detiene, mi mirada baja de inmediato a su mano derecha, me alegra que haya recuperado el brazo aunque me sorprende verlo tomado de la mano con Hinata Hyuga.

Busco con la mirada a Sakura, ella esta unos pasos más atrás, aun no me ha visto, tiene el ceño fruncido, como si estuviera pensando en algo, se detiene al chocarse con Naruto, pone cara de fastidio y lo empuja para que continúe caminando, él le dice algo, creo que dice mi nombre.

Ella me mira, sus jades se clavan en mí, sus labios dicen mi nombre y yo me quedo sin aire, me quedo inmóvil esperando una reacción por parte de ellos, Sakura da unos pasos tembloroso hacia adelante, va cobrando confianza en sus pasos y velocidad, en tan solo segundos comienza a correr hacia mí.

-Sasuke-kun! – grita acercándose, yo sigo sin respirar, se lanza hacia a mí y se cuelga de mi cuello, enreda sus piernas en mi cintura y yo tengo que sostenerla con un solo brazo tratando de no caernos al piso, se aferra con fuerza a mi cabello y comienza a llorar- Sa…Sasuke-kun!- susurra, por fin puedo volver a respirar, creo que me asustaba no saber cómo reaccionarían mis compañeros.

Me aferro con fuerza a Sasuke, quiero asegurarme que sea él, que sea real, en tan solo segundos siento que mi cuerpo se libera, llevaba tantos años guardándome las lágrimas, el dolor de estar sola, la preocupación de no saber cómo estaría él, todo ese sentimiento de angustia se lo lleva las lágrimas.

Logro abandonar su cuello y me atrevo a mirarlo, él forma media sonrisa y me mira – Hola ..- digo en un susurro apenada, es lo único que se me ocurre decir.

-Hola…- susurra él también, empiezo a recobrar la compostura y recuerdo que no estamos solos, me descuelgo de Sasuke sin dejar de mirarlo.

-cuando volviste?- Naruto llega junto al resto del equipo.

Sasuke lo mira – hace unos días…- responde

-Sasuke llego un poco después de que ustedes se fueran – nos informa Kakashi – él protegió la aldea de los meteoritos que caían…-

-ya veo…- asiente Naruto mirando a Kakashi, vuelve su vista hacia Sasuke- gracias por proteger la aldea…- le sonríe.

-hice lo que tu harías…- responde él.

Naruto le tiende su mano derecha para estrechársela- bienvenido…- Sasuke no dice nada, tampoco acepta el saludo de Naruto- que sucede? – todos notamos que algo estaba pasando.

-Sasuke se marcha – nos dice Kakashi y suspira – al parecer aún no está listo para volver-

Todos miramos a Sasuke, él se mantiene serio- yo no puedo….- no quiero escucharlo decir que no puede volver, no quiero tener que volver a despedirme, no soportaría tener que volver a decir adiós.

-No – digo fuerte y claro para captar su atención – No puedes volver a irte – él me mira pero no cambia su expresión – ya basta de marcharte! Es hora de que vuelvas a casa Sasuke-kun, cuanto más tiempo piensas hacernos esperarte?- siento que las lágrimas se vuelven a juntar en mis ojos, se me quiebra la voz al hablar- te juro que si tengo que golpearte hasta que cambies de parecer lo hare-

Lo último que dice Sakura me causa gracia, no podría imaginarme a ella golpeándome, aunque recuerdo la monstruosa fuerza que mostro durante la guerra y hace que mis huesos tiemblen.

Sus ojos están llenos de lágrimas, pero aun así su mirada muestra determinación, sé que es capaz de cumplir con lo que ha dicho, pero no es eso lo que me hace dudar de marcharme, sino su pregunta "cuanto más tiempo piensas hacernos esperarte?", dos años para mí no ha sido tanto tiempo pero para ellos debió ser demasiado, llevan esperando el día que regrese a la aldea desde la primera vez que me marche con Orochimaru.

-no vas a decir nada, solo vas a quédate ahí viéndome?-veo como Sakura se muerde el labio e intenta que las lágrimas no se les escapen de los ojos.

-volveré…-ella me mira sorprendido al igual que el resto – necesito tan solo unos días más, hay algo que debo hacer…-

-si no vuelves pronto iré por ti y te volveré a patear el trasero- el tono de Naruto es en burla pero sé que detrás de esa broma se oculta una promesa.

Me acerco a Sakura, su mirada es resignada, apoyo mi dedo índice y mayor sobre su frente, sus ojos se ensancha y por un momento ciento que deja de respirar- solo unos días…- le prometo, ella suspira dejando salir el aire que estaba conteniendo.

-creo que puedo esperar unos días más…- me sonríe y eso me tranquiliza, no quiero que siga sufriendo por mi culpa.

Una vez más veo alejarse a Sasuke, espero que vuelva pronto, aunque tratándose de Sasuke nunca se sabe, dijo que tan solo necesitaba unos días pero no aclaro cuantos, podrían ser solo unos pocos o muchos.

La aldea se estaba volviendo a poner de pie, hace una semana que habían comenzado la reconstrucción de las casas perjudicadas por las explosiones, una de las casas destruidas había sido la de Naruto pero fue una de las primeras en ser reconstruidas.

Mi turno en el hospital casi terminaba, solo faltaba ordenar unos legajos de los pacientes y podría irme a casa.

Salgo a la fría noche de Konoha, es tarde y no hay mucha gente por las calles, cierro mi abrigo hasta arriba para protegerme del frio, solo quiero llegar a casa y comer algo caliente.

Por alguna razón decido desviarme, voy metida en mis pensamientos que sin darme cuenta llegue hasta una de las calles que se dirige a la salida de Konoha, aquí fue donde encontré a Sasuke-kun cuando abandonaba Konoha por primera vez.

Miro la banca donde desperté aquella noche, había sido destruida en el ataque de Pein pero esta parte de la ciudad fue reconstruida tal cual era antes del ataque.

A pesar del frio y del hambre que tengo decidi quedarme un rato allí, me siento en la banca y miro hacia donde es la salida de Konoha, no sé porque lo hago, simplemente ciento que debo de estar aquí.

Mis ojos comienzan a cerrarse, tengo mucho sueño, ya perdí la cuenta de cuánto tiempo estuve aquí sentada, tengo la cara helada y las manos entumecidas.

Me levanto y comienzo a caminar hacia casa, doy unos pasas pero me detengo y volteo a ver una vez más la salida de Konoha, veo a alguien acercarse, se me hace difícil distinguir quien es, cuando está lo suficientemente cerca para verlo me desilusiono, es solo un muchacho de la aldea, va soplándose las manos para calentarlas con el aliento, me sonríe cuando pasa junto a mí y sigue caminando, miro su espalda mientras se aleja y suspiro, hoy tampoco será el día que regrese…

-Sakura…-escucho detrás de mí, reconozco su voz, volteo a verlo- que haces aquí?

-Sasuke-kun – susurro, es él, está parado a tan solo pasos de mí.

-es tarde y hace frio, deberías de estar en tu casa durmiendo – doy un paso hacia adelante, estiro mi mano para tocarle el rostro, esta frio.

-te esperaba – mis palabras lo sorprenden – no sé porque pero sentía que tenía que estar aquí..-

Sasuke mira a nuestro alrededor, aun mi mano está en su rostro – este lugar…no ha cambiado nada- su mirada se clava en la banca, sus ojos se vuelven tristes, por alguna razón siento que está pensando en aquella noche.

-este lugar es especial – vuelve su mirada hacia mí – muchas noches venia aquí y solo me sentaba a esperar, a esperarte…- me sonrojo al decirlo.

Sasuke cierra los ojos y frota su mejilla contra mi mano, sube su mano hasta la mía y me mira- gracias…por esperarme-

Mis ojos se humedecen, comienzo a llorar pero esta vez de felicidad, amo a Sasuke-kun con toda la fuerza de mi corazón y sé que sí tendría que volver a esperarlo lo haría, lo he amado durante mil años y lo amaría por mil más.

Por primera vez me siento valiente, siento que soy capaz de hacerlo feliz, de hacer que él me ame. Doy un paso acercándome más a él, cierro los ojos y le ofrezco mis labios.

Miro a Sakura bajo la luz de la luna, sus lágrimas siguen corriendo por sus mejillas, nunca va a dejar de sorprenderme el amor que siente ella por mí, como puedo ser yo, un traidor y asesino digno de ella? No soy nada sin embargo ella sigue aquí esperándome, ofreciéndome su amor, su corazón y su primer beso.

Suelto su mano mientras doy el último paso que nos separa, ella aun esta con los ojos cerrados esperando, acomodo uno de sus mechones de cabello detrás de su oreja mi mano sigue hacia atrás, hacia su nuca, la miro una vez más, es realmente hermosa, cierro los ojos ya no voy a hacer que me espere más, acerco mis labios y rozo los suyos, a pesar de hacer frio los labios de Sakura están cálidos, la beso suavemente, ella deja escapar un suspiro, atrapo su labio inferior con los míos, realmente no sé lo que estoy haciendo, yo también soy nuevo en esto de los besos.

Nos dejamos de besar pero permanecemos pegados, uno al lado del otro, pego mi frente a la de ella e intento desacelerar mi corazón, cuando abro los ojos me choco con los de Sakura, ella sonríe, aquella sonrisa es como la de antes, como cuando éramos gennins, es una sonrisa sincera, de felicidad.

-bienvenido a casa Sasuke-kun-