Gracias de antemano a las personas que dedican un poco de su tiempo para leerme aunque no dejen reviews ^^, este es mi tercer capitulo q espero les agrade. Los personajes son de la autoría del maestro Masami Kurumada y mi único fin es mostrar mis ideas sin fines de lucro, el contenido es de índole lemonade.

Espero lo disfruten tanto como yo al escribirlo, hasta el próximo capítulo! ^^

Capítulo 3 Despertando a la Diosa Dormida

Llego el anochecer y Artemisa salió a contemplar su adorada luna con gran melancolía e inquietud.

-¡Le sigue causando dolor perder su título, mi señora!

Ella voltea -¡Claro que si Icaro, es un vacío terrible!

Icaro se arrodilla ante ella -!Le ofreceré mi vida al dios Zeus a cambio de su inmortalidad, mi señora!

-¡Icaro no!, ¿cómo puedes decir eso?- exclama Artemisa preocupada

-¡Haré cualquier cosa por verla feliz, mi diosa!- mirándola con dulzura y devoción

-¡Icaro!-arrodillandose junto a él y acariciando su mejilla -¿porqué me eres tan fiel si ya no estás a mi mando?

Icaro la mira fijamente -¡Ya te lo dije Artemisa siempre te seré fiel, esté o no a tu servicio o no y sin titubear daré mi vida por tu bienestar!- bajó la mirada -¡Te amo!

Artemisa sonrió tiernamente para dejarse besar por su fiel ángel. Shaka observaba desde la oscuridad, cerró los ojos sintiendo como el corazón se le rompía.

-¡Debo irme Icaro!- levantándose sobresaltada

-¿Porqué me evades?- dice Icaro desconcertado

-¡No te evado pero aún hay cosas que hacer!- retirándose con toda la magestuosidad que la caracteriza, icarobse sumerge en la incertidumbre ante las acciones de su diosa. Llegando a su habitación encontró a Shaka en silencio refugiándose en la oscuridad.

-¡Tomas muy enserio tu papel de vigilarme, verdad!- delatando desagrado en su tono

-¡Cumplo con las ordenes de mi diosa Athena! también denotando molestia

-¿Por eso estabas en el jardín?- pregunta Artemisa con sarcasmo

-¡Asi es y no es correcto que andes besandote con cualquiera, Athena se molestaría si lo sabe!- dice Shaka mostrando celos

Artemisa voltea a mirarlo con cierta seducción -¿Solo Athena se molestaría?- se coloca frente a él de manera retadora y sonríe

-¿No sé a que te refieres con eso? -la mira con cierto nerviosismo

Ella se acerca mas rozando su cuerpo con el de Shaka quien respira con dificultad por el deseo que lo invade, intenta mirar a otro lado pero Artemisa lo sigue casi pegando sus labios a los de él, la temperatura sube mientras la diosa se divierte al ver la situación en la que el caballero de virgo está. Shaka se desespera y se aferra a la cintura de la diosa, intenta besarla a lo que ella reusa.

-¡Amo a Icaro!

-¡Lo dudo mucho!- responde Shaka con seriedad

-¿A caso conoces mejor que yo mis sentimientos?

-¡Si!- Sonríe Shaka con perversidad y la besa con gran pasión, Artemisa corresponde con igual frenesí para después abofetearlo.

-¡No seas insolente caballero de virgo!

Shaka muy seguro la tomo de los brazos pegándola nuevamente a su cuerpo, el forsejeo los excitaba.

-¡No abuso pues sé que me amas a mi y sé que me deseas, tu beso te delató! -sonrió muy seguro de si mismo

Cargándola en sus brazos ya que ambos estaban muy excitados

-¡Bajame virgo o gritaré!- le ordena

-¡Adelante mi diosa, grita así sabré que no me amas y creeme que no me importaría morir condenado por Athena!

-¡Shaka!- sonríe asombrada y le cruza los brazos por le cuello a su amado, desaparecen.

Llegan a la casa de virgo, cerca de la cama baja a Artemisa y la besa desesperadamente mientras Artemisa recorría con caricias la espalda de Shaka, la ropa cayó poco a poco, los labios del caballero resbalaban por el cuello de Artemisa hasta llegar a sus voluptuosos senos, la diosa gemía al sentir esa cálida boca succionar y lamer, el corazón de virgo latía muy rápido, ella de inmediato se aleja.

-¡Shaka espera!- dice muy agitada -¡Yo no puedo!

-¿Qué te lo impide?- pregunta aun mas agitado

Baja la mirada y titubea -¡Ya me entregué a alguien!

Shaka piensa en Icaro y en lo que Apolo mencionó -¡Lo sé, lo escuché de Apolo pero eso no me importa, la pureza no radica en la virginidad sino en tu ser, en tus sentimientos y corazón. Artemisa yo te amo y eso es lo único que necesito saber! -dice con una mirada de ternura y comprensión.

Artemisa se dejó llevar por el deseo al volver a sentir el cuerpo de su amante, se dejaron caer en la cama, Shaka sobre ella le proporcionaba con sus movimientos un placer muy intenso pues de la delicadeza paso a la fuerza y desesperación que su deseo le ordenaba, Artemisa cambió la posición subiéndose en él como buena amazona, sentía mas profunda su virilidad controlando con sus caderas la intensidad d e la pasión. El caballero dorado estaba extasiado al tener en su cama a una diosa y su corazón se inundaba de felicidad pues era la mujer que mas amaba en la vida, los gemidos denotaban el placer que incrementaba más y más, los movimientos de Shaka se volvían mas rápidos e intensos hasta que ambos alcanzaron el éxtasis que el amor provoca. Shaka agitado sobre ella exclamo

-¡Artemisa mi vida es tuya junto con mi corazón!

Artemisa lo beso y se quedo profundamente dormida, muy temprano regreso a sus aposentos, en el camino se topo con Athena.

-¡Artemisa, hermana te levantaste muy temprano!

-¡Athena que bueno que te encuentro, necesito hablar contigo!

-¡Claro que sucede!- responde preocupada

-¡Quiero que uno de tus caballeros me entrene tal y como lo hacen con las amazonas, necesito despertar mi séptimo sentido!

-¡Pero Artemisa!- exclama Saori sorprendida ante la decisión de su hermana -¿Vas a reclamar tu templo?

-¡No, quiero ser una amazona y formar parte en tu santuario!- la mirada de Artemisa se ve envuelta por un extraño misterio y frialdad

Athena después de meditarlo dijo -¡Comprendo aunque aquí eres bienvenida sin necesidad de ser una amazona pero si esa es tu decisión yo la respeto y apoyo. Elige al caballero que te plazca!- sonrió con su singular calidez

-¡Elijo al caballero de virgo!

Athena disimula su sonrisa al darse cuenta que es el favorito de su hermana y contesta -¡Se hará como desees!

Athena dio la orden a virgo para entrenar a su hermana, Icaro al enterarse fue a buscarla, Artemisa portaba un bello traje de amazona color morado y plata, sus ojos tenían tristeza y enojo.

-¡Mi señora!- hace una reverencia para disimular su fascinación al verla así vestida después le reclama -¿Porqué virgo si hay caballeros mas poderosos en el santuario?

-¡Tal vez quieras que te demuestre mi poder!- interrumpe Shaka con disgusto -¡para que compruebes que tan fuerte soy!

-¡Será un placer!- tomando Icaro su posición de ataque

-¡Basta los dos!- ordena Artemisa colocándose entre ellos -¡Icaro si elegí a Shaka es porque es el caballero mas cercano a un dios, con su grado de espiritualidad me será mas fácil conseguir mi objetivo!

Mirándolo con autoridad, Shaka sonríe asegurando su victoria sobre Icaro, acción que Artemisa nota.

-¡Entiendan de una buena vez Shaka e Icaro que no soy propiedad de nadie y ninguno por ser mi guardián o maestro tiene derecho sobre mi y que mis prioridades son muy importantes, no soportaré otro reclamo!- dice muy molesta.

Ambos hacen una reverencia como muestra de sumisión.

-¡Icaro vete ahora, si te necesito te buscaré!- Icaro y Shaka se miran con rivalidad pero obedece, Artemisa mira a Shaka -¡No quiero volver a pasar por esto, si intentas algo contra Icaro te las verás conmigo, ahora vallamos a entrenar!

Tácticas de pelea y meditación para el cosmo fue lo que practicaron, varios días trascurrieron y Artemisa ponía mucho empeño también se notaban los avances y mejorías. Athena la felicitaba y animaba.

Una tarde Artemisa se encontraba sola cerca de un lago cuando al mirar al oscurecido cielo sintió un cosmo malignamente conocido, era su hermano el dios sol, Apolo.

-¡Veo que te has resignado a ser una mortal, ahora entrenas como amazona!- ríe burlonamente -¡Que patética eres!

-¡Guarda silencio nefasto intento de dios!- exclama Artemisa llena de rabia.

Apolo se sorprende ante tal oración y la mira con verdadero odio, Artemisa sostiene su mirada y lo reta -¡Ya no te temo Apolo, encontré lo que tanto me faltaba, no volverás a humillarme!

-¡Estupida e insensata mortal, pagarás con lo que más amas en la vida!- lanzándole una esfera de su magestuoso poder, poder que Artemisa sostuvo con sus manos y le regresó rasgando su blanca túnica, Apolo terriblemente enfurecido desapareció, la diosa suspiro con temor y corrió al santuario.

-¡Athena, Athena!- gritaba muy agitada

—¿Qué sucede hermana?– corriendo hacia su encuentro

—¡Es Apolo, lo enfrenté y amenazó con destruir lo que más amo– dice tratando de reponerse de la impresión

—¿Y qué es Artemisa?, ¡Hay que protegerlo!– menciona Saori preocupada

Artemisa titubea un poco pues Shaka se encontraba a lado de Athena –¿Artemisa quien es?– vuelve a preguntar Athena, ella toma valor pues sabe que sus vidas peligran —¡Athena!– contesta Artemisa —¡Es Icaro y ... Shaka!

Shaka la mira con felicidad al saber que lo mama pero también con desconsuelo al oír el nombre de Icaro, Athena también se encontraba extrañada pero voltea hacia su caballero

–¡Shaka te ordeno que te refugies en la sala gemela!

–¡Pero Athena mi deber es pelear!– afirma Shaka

–¡Esta vez no Shaka!– responde muy tajante Athena

–¿Y qué pasará con Icaro, dónde está? –pregunta con cierta preocupación

–¡Mandaré por él!

Pero era muy tarde pues en alguna parte del santuario Icaro entrenaba con Maryn y el caballero de leo cuando de la nada un cosmo malevolo se hacia presente atacando directamente a Icaro

–¡Plasma relámpago! – gritaba Aioria pero aquella energía de un solo golpe mando a Maryn y Aioria impactar se con el muro, Icaro tomó su posición de batalla para atacar con su altitud máxima pero el cosmo fue mayor hiriendo gravemente al ángel. Apolo al lograr su cometido desapareció.

–¡Icaro!– gritaba Maryn mientras corría hacia él junto con Aioria

Artemisa y Shaka siente como el cosmo de Icaro se desvanece

–¡Athena permiteme ir!– dice desesperado virgo

Pero Saga y Seiya estaban ya en el lugar de la pelea, Aioria cargaba a Icaro con ayuda de su hombro

–¿Aioria donde está Apolo?

—¡Se fue el muy cobarde después de herir a Icaro, Saga!

—¡Llevémoslo con Athena!– dice Seiya tomando la mano de Maryn en señal de apoyo, Saga ayuda a Aioria para cargar a Icaro

Apolo se presenta en el santuario con una risa malevolamente sarcástica.

–¡Esto es lo que pasa por retarme hermanita!

Shaka se pone enfrente de Athena y Artemisa para protegerlas, Apolo con indiferencia lo mira

—¡Caballero por mucho que seas el más cercano a dios, no dejas de ser un humano! – sigue riendo

–¡Detente Shaka! – ordena Artemisa colocándose frente a Apolo –¡Soy mortal ahora pero te juro que he de acabar con tu insignificante existencia muy pronto. Apolo al dañar a Icaro me convertiste en tu enemiga!

Apolo ríe a carcajadas al ver la seguridad y odio de su hermana, desaparece mientras llegan los caballeros con Icaro inconsciente.