Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama es de mi propiedad.
Adiós Edward…
Pase la que pase en la vida de una frustrada adolescente el tiempo tiene que seguir su rumbo, el verano da paso al otoño y el otoño al invierno, de esta manera los años van transcurriendo y con esto la vida de una patética chica que nunca logró ser amada.
El día siete de enero del 2014 fue un día que marco, sin lugar a dudas mi vida, se puede decir que para Bella Swan esa fue la fecha que paso a ser una adolescente con problemas de autoestima a una adolescente descontrolada sin una meta que alcanzar para su vida.
Para esos entonces Edward y yo teníamos tiempo que no nos veíamos, justo al final de la preparatoria cada uno decidió tomar caminos diferentes para acabar el ultimo ciclo, por un lado Edward decidió irse a una preparatoria con un equipo de football americano muy competente que tenía el ojo puesto en él para ser su corredor y por otro lado yo me canse de sufrir y me traslade a otra preparatoria decidida a empezar de cero.
El ambiente de mi nueva preparatoria me agrada, había formado un grupo de amigas en la que me sentía cómoda, y mi vida social empezaba a mejor, gracias a una dieta había logrado bajar los kilos de más que tenía y mi aspecto físico mejoró, e incluso, con la ayuda de un poco de maquillaje, podía ser considerada como bonita para la población masculina.
Esa mañana yo acaba de bañarme, bailaba al compas de una canción en lo que me arreglaba y me vestía, cuando estrepitosamente mi celular comenzó a vibrar de una manera descontrolada, por lo que fui a asomarme a ver que persona era la que demandaba mi atención.
"Que raro", pensé, cuando vi que la razón por la que vibraba mi celular no era por una llamada, si no por una series de mensajes de texto recibidos en el cual se encontraban incluidos una serie de personas.
––Díganme que no es cierto lo que le pasó a Edward –– Fue el primer mensaje de texto que leí, escrito por Mike, –¿Qué le habrá pasado a Edward? ¿El tarado habrá embarazado a alguien?–Fue lo primero que se me pasó por la mente al leer las primeras letras, continué leyendo el hilo de mensajes, mis ojos se empezaron a llenar de lágrimas conforme leía la conversación.
¿Cómo pudo haber pasado esto?¿Cómo es posible?, esto no puede ser, no ahí manera, Edward, mi Edward, al único hombre que he querido con al intensidad en al que lo quise a el no le pudo haber pasado esto, debe ser una broma de mal gusto…
Mi celular comenzó a vibrar otra vez, esta vez si era una llamada, "Alice" alcancé a leer entre la persiana de lagrimas que cubría mis ojos, de una manera lente oprimí el botón para contestar la llamada.
––Alice, dime por favor que esto no es cierto, que Edward sigue vivo y todo esto es una simple broma de mal gusto.–– Silencio al otro lado de la línea, a lo lejos solo escuchaba una respiración entre cortada, espere unos segundas la respuesta de mi amiga.
––E–e–es cierto, acabo de colgar de la llamada con su mamá, al parecer pilló una gripa muy fuerte, una gripa que su cuerpo no aguanto, el falleció hoy a las seis de la mañana––, Me quede pasmada, sin contestarle, solo imaginando el cuerpo inerte de Edward muerto a pocas calles de distancia de mi casa, ¿Cómo paso esto? ¿Cómo yo pude haber estado dormida en lo que él exhalaba su ultimo aliento y se despedía de esta dimensión?–– Le susurre una despedida a Alice y tranque la llamada, quedándome viendo en el reflejo del espejo que tenía en mi cuarto, ––¿Ahora que se supone debo hacer?––Pensé, viendo mi cuerpo inmóvil en el reflejo, termine de vestirme y arreglarme como pude y baje a la cocina, lugar donde mi madre y mi padre se encontraban desayunando para darle la noticia.
Noté el shock en sus caras por una fracción de segunda, algo de esperarse, uno nunca espera la muerte de un adolescente de diecisiete años en la plena flor de la juventud tenga su muerte de una manera tan estrepitosa.
Casi como si me encontrar montada en un sueño negro, me observe, como mi cuerpo temblaba lentamente al pedirles si me podían llevar al lugar donde se estaba realizando el velorio, mi madre accedió a llevarme casi de manera automática.
Desayune de manera lenta y me subí al auto con la compañía de mi madre, todavía recuerdo como en el radio sonaba la canción "Hey Brother" the Avicii, y recordar a mi haciendo la conexión entre Edward y esa canción, la canción hablaba sobre una muerte, y Edward estaba muerto.
El lugar donde estaban realizando el funeral era un lugar lúgubre, una construcción gris en la punta de un monte, un lugar frio con una vista espectacular de toda la ciudad.
Entre al salón y contemple, casi con miedo, a un remedo de lo que era la madre de Edward, Esme se encontraba todavía enfundada en lo que al parecer era sus pantalones de pijama y en sus manos sostenía con una fuerza como si se tratara de la cura de SIDA un pequeño patito de peluche, que se veía sucio y desgastado por el tiempo, con pequeñas bolitas esparcidas por toda la superficie de la tela, lo abrazaba y lloraba descontroladamente, observe como su pecho baja y subía al son de su llano.
No me acerque a ella, viéndola a la distancia, y ¿Porqué no admitirlo? Con miedo a yo acercarme y empezar a llorar como ella, deshacerse tal como ella lo estaba, con la diferencia que yo no podía hacerlo, ¿Porqué Bella Swan lloraría de manera descontrolada por Edward Cullen? Ella no era nada de él, ni siquiera se puede llegar a decir que su amiga intima y mucho menos algo parecido a su novia o amante. Yo solo era la estúpida adolescente que nunca pudo superar a su primer amor.
Me senté en una sillón alejada de la familia, alado de Alice que se encontraba sumergida en un mar de lagrimas, ––Puedes llorar tantito Bella, solo poquito, y nadie lo vera como algo raro, vamos date chance––En mi mente me decía, y a decir verdad era cierto, ¿Quién se iba a preocupar lo que la rechazada de Swan estuviera haciendo? Exactamente, nadie, si lloraba de una manera silenciosa nadie lo iba a notar.
Me levante del sofá en la que me encontraba, y con pies de plomo me dirigí hacia esa caja de manera de caoba fea que se erguía a la mitad del salón, la caja donde mi Edward se encontraba, lentamente me asomé, deteniendo mi respiración ante la expectación de poder ver por ultima vez a Edward.
No pasó nada cuando lo vi, nada, ese cuerpo frio y blanco no era mi Edward, no encontraba el hombre el cual me tenía enamorada.
Un nudo empezó a nacer en la boca de mi estómago, las lagrimas nunca llegaron, mis ojos se encontraban completamente secos, no econtre el desahogo que esperaba al verlo por una vez, el dolor se encapsulo en mi pecho, quedando encerrado en la caja fuerte de mi corazón sin poder salir.
Estuve toda la tarde en la funeraria, esperando que el dolor al fin fluyera, que las lagrimas salieran de mis ojos, sin embargo estas nunca llegaron…
Muchas gracias por leer, espero que haya sido de su agrado.
