Buenas! hahaha que cansancio, y eso que recién empieza el año... buu... ah! antes de que me olvide, Misao sama me alegro de que te guste la idea de este fic, voy a tratar de actualizar una vez a la semana como mínimo, así que seguramente cada fin de semana habrá un capítulo nuevo...

Hummm.. creo que salvo aclarar que en este capítulo todo lo que pasa es invención mia, no hay más nada que aclarar. Ah, si! todos los derechos reservados a Yoshihiro Togashi, Fuji TV, Shueisha, Jump Comics, Studio Pierrot y bueno, todos quienes participaron en la creacion de este gran manga y su anime.


Entrar y salir del mundo de los demonios hacia cualquiera de los dos otros mundos no era una cosa sencilla.. ni los demonios más poderosos podrían romper el balance entre los mundos sin morir en el intento. Lo única manera de hacerlo era mediante la suerte. Si, suerte. Era irónico, pero habian ciertas ocasiones en las que portales interdimencionales aparecían, dejando por algunos momentos la oportunidad de ingresar o volver al otro lado del Makai.

Hiei había aprovechado una de esas ocasiones para ir en busca de cualquier pista que le permita encontrar a Yukina; pero ahora, barado en el mundo humano sin ningun indicio, no tenia más nada que hacer que esperar a algún otro portal que le permita regresar al mundo de los demonios y como no podía saber cuando se abriría uno nuevo, estaba ahora recostado en un árbol observando a Kurama, tal vez él supiese una forma de detectar alguna abertura...

Hn, despues de todo es de los mejores para colarse en cualquier lugar, no?

Y asi el demonio de fuego vigilaba día tras día al zorro. Veía como seguia casi todos los días la misma rutina una y otra vez... cada mañana se despertaba con el amanecer, entraba a una habitación a asearse, puesto que siempre salia con el cabello húmedo.. Hiei no entendía como en un lugar que parecía ser tan estrecho pudiera caber algun manatial o fuente de agua termal; ciertamente los humanos hacían cosas muy extrañas. Otra cosa que no entendía era la prisión a la que los humanos como Kurama debían asistir diario. Parecía que tenian algún tipo de libertad condicional, porque tenian que ir todos los días, siempre habian guardias en las puertas y tenian tiempo hasta cierta hora para ingresar, y aunque en muchos casos había visto a algun que otro ningen salirse a hurtadillas, también parecian salir a la misma hora siempre, y lo único que hacían era escuchar y escribir... Sería que los humanos castigaban la ignorancia?

A deferencia de una gran parte de humanos, Kurama parecía siempre mantenerse al margen de todo lo que lo rodeaba, muchos de ellos se iban en grupos a diferentes lugar, mientras que el zorro siempre iba directo a su casa, como si no quisiese ser molestado por nadie más de lo necesario, a la única que parecía realmente considerar era a la mujer que él llamaba madre.

Supongo que tener que borrarse la memoria a la chica humana le dio un buen escarmiento de que no tiene que dejarse llevar.

En el fondo, Hiei sentía empatía por el kitsune. Estaba completamente solo en el mundo de los hombres, no podía hablar con nadie de su verdadera identidad, tenía que pasar desapercibido para no ser descubierto por el Reikai, y sin ningun compañero de sparring* seguramente, le estaba costando más acostumbrarse al aumento de sus poderes.

-Hmph, al menos no olvida lo más importante.

Cada tarde, después de volver lo que Kurama llamaba ''escuela'', creaba una barrera mágica y se ponia a practicar hasta antes del regreso de su madre. Esos momentos eran los que más le gustaban a Hiei. El zorro era muy ágil, y aún en el estrecho lugar de práctica como el patio de su casa; podía hacer aparecer todo tipo de plantas y flores.. y aunque parecía en muchos casos que simplemente se sentaba en medio de la hierba y hacía crecer toda clase de armas del suelo, Hiei sabía que el zorro tenía una gran concentración y poder mental, suficientes como para poder simular una lucha acérrima contra un oponente invisible.

Pasaban los días que se transformaban en semanas, y las semanas en meses.. era increíble como los poderes de Kurama iban madurando, y lo mucho que le costaba a Hiei mantenerse como un simple expectador. Cada que el zorro emanaba un poco de youki lleno de sed de sangre y furia era suficiente para que cualquier amante de las luchas tratar de tentar la muerte y desafiarlo y diablos si eso no exitaba al demonio de fuego.

Hiei tambien entrenaba constantemente en las montañas para mejorar su velocidad, reflejos y habilidad con la espada... el mundo humano le resultaba demasiado aburrido, no habia nadie con quien luchar e impulsar su potencial, excepto el zorro..

-Hn, otras vez pensando en él... ¿Que debería hacer contigo Kurama? -dijo relamiendose los labios.- No cabe duda de que eres un digno rival y sería una lucha muy interesante.. ¿sería yo deborado por tus poderes, o... tal vez sería yo quien te queme hasta las cenizas? Hn, pues, voy a tener que comprobarlo. -fue lo último que pensó mientras corría colina abajo para ir al encuentro de Kurama.

En pocos minutos Hiei ya estaba cerca de la casa del kitsune, pero justo cuando iba a desplegar su ki para alentar a su contrincante y atacar, se quedo atónito en lo que vio.

Kurama estaba sentado en su cama, llorando.

El demonio de fuego perdió todo su espíritu de lucha. Ver al zorro así de derrotado, totalmente desconsolado, fue una de los golpe duros para él, lágrimas caían por su rostro casi con indiferencia, parecía tan frágil, como si un simple soplo de viento pudiera derrumbarlo. ¿Cómo es posible que uno de los youkai más fuertes del Makai se encuentre tan vulnerable? ¿Qué podría haberle pasado para dejarlo en ese estado?

Hace tres días cuando me fui estaba completamente bien... no huelo sangre, no está herido. Tampoco siento que haya perdido poder... que rayos..?

Hiei no lo entendía, los demonios no lloraban, ni siquiera cuando eran torturados o mutilados, el dolor era algo con lo que se nacía, algo con lo que se tenía que acostumbrar a vivir, algo con lo que se moría. Que podría haberle pasado? Algo lo habia herido? o ALGUIEN? De pronto ira invadió todo su ser... y si alguien lo había lastimado? No supo bien porque, pero si ese había sido el caso Hiei supo que se vengaría por él.

Era extraño, incluso cuando fue traicionado por la banda de ladrones que lo habían prácticamente criado, Hiei no tuvo ningún remordimiento en matarlos a todos. Después de eso, jamás se había relacionado directamente con nadie más de lo extremadamente necesario; él siempre supo de antemano que tener a alguien cerca era exponerse a que te pudieran hacer daño, una verdadera estupidez. Pero aún asi, sentía que era su deber ayudar a Kurama, estar a su lado; tal vez fuera por que era el único que conocía su verdadera identidad. Lo haría, él mataría a quien fuese que hubiese herido al zorro.

Tan ensimismado estaba en su desquite que casi se cae del árbol cuando vio que Kurama se acercaba a la ventana. Por un momento pensó que lo había visto, y que iría a por él. Pero se equivocó el pelirrojo parecía querer solo un poco de brisa, eso de algun modo lo decepciono.

Hn, que diablos estoy esperando? Qué él venga a mí a decirle que mierda le pasa? Me parece que estar rodeado de tantos humanos me esta pegando lo idiota. Qué diablos me importa que le paso a ese zorro? En todo caso, que se joda por boludo, hmph, seguramente se lo buscó, le dije que esa amabilidad lo destruiría. Bah, igual... si se presenta alguien a pelear, podría...

-Mamá... -susurro Kurama al viento, mientras miraba la luna desde su ventana sumido en sus pensamiento.

Con que es la humana. Claro, su presencia no está en la casa. Debí haber sabido que no sería él directamente quien esta lastimado... lo abrá abandonado? o le habrá llegado la hora? já, los humanos son muy frágiles Kurama, tú deberias saberlo mejor que nadie... que esperabas? idiota...

Al final, Hiei se quedo cerca de su ventana toda la noche. Se dijo a sí mismo que era una cuestión de comodidad, y que daba igual si dormía en un árbol o en otro, pero simplemente no quería dejar a Kurama solo. Por algún motivo que no entendía, sintió que era su deber cuidar la espalda del zorro.

A la mañana siguiente, Kurama se levanto a la hora usual, pero no se dirigió a la escuela, tomo una ruta diferente y subió a una especie de transporte ningen, una máquina gigante de metal con forma de cienpies... no era tan rápido como él, pero era de admirar la forma que no perdiese el ritmo aún con toda la gente que llevaba encima. Después de un rato, la máquina se detuvo y Hiei sintió como la presencia del zorro descendía y se dirigia hacia algun lugar. Diez minutos de caminata después entró en un edificio. El olor a sangre, muerte y medicinas le hicieron entender al demonio de fuego donde estaba. Era una sala de curación.

Hiei estuvo todo el tiempo vigilando sigilosamente a Kurama con la humana; no parecía que tuviese ninguna herida de muerte, pero sentía como de a poco la vida se le escapa entre los dedos, no debía quedarle mucho. Su nivel de energía vital disminuia lenta pero constantemente.

Esta muriendo por dentro. Hn, supongo que no es algo que tus plantas puedan curar...

-Tsk, tonto kitsune... -ver a Kurama al lado de la cama de su madre, completamente deshecho pidiendole que sea fuerte y que no lo abandone; fue más de lo que él pudo soportar. Cerró el jagan y se maldijo asi mismo. Se sentía decepcionado y lleno de ira consigo mismo. Se sentía estúpido por haber sobrestimado al zorro como a un demonio frio y salvaje sin compación por nada ni nadie; asi como sintio algo de... envidia? de que Kurama tuviese a alguien tan influyente en su vida. Hiei no lo entendía, era de público conocimiento que el kitsune podía tener a su lado a quien quisiese a sus pies, que inclusive el ahora uno de los tres grandes señores del Makai había caido por él, asi que.. ¿Porqué?

-¡¿POR QUÉ DE LOS TRES MUNDO TIENE QUE SER UNA ESTÚPIDA HUMANA?!

Antes de saber siquiera a donde iba Hiei ya se encontraba cerca un portal temporal al Reikai. Necesitaba entender el apego de Kurama con aquella humana; tal vez, si lograba ver en algun archivo de Koenma descubriría que la vida de Shiori Minamino estaba ligaba a algo más importante y escencial para la vida del zorro que algun tonto sentimiento de afecto; quería contrar cualquier cosa que justificase la desesperación del youko.

Ya en el mundo espiritual, Hiei no tardo en infiltrarse en uno de las oficinas linderas a las del dios del Reikai, habían ogros por todas partes que corrían para todos lados con los brazos llenos de montañas de papeles. Tal parecía que Enma no estaba, ninguna presencia le parecía poderos, asi que pudo explorar las habitaciones a sus anchas. La ventaja de que los ogros fuesen tan estúpidos fue lo que le facilitó a Hiei encontrar lo que buscaba; en una de las habitaciones ponia un cartel ''Historial de vidas humanas'', pero ni bien entró a la habitación, se dio cuenta de que jamás iba a descubrir lo que buscaba..

El registro de vida de humanos eran filas y columnas en archiveros con papeles de toda clase hasta alcanzaba la vista. La habitación parecía tener un hechizo o algo asi porque parecia no tener fin... y estaba tan desorganizado que estaban mezclados los humanos que vivieron desde la época en que el hombre empezó a caminar en dos piernas, hasta los de hace unos días atrás.

-Tsk, maldita sea.. -dijo Hiei saliendo de la habitación.- Incluso si revisase uno por uno todas esas estúpidas carpetas ya sería demasiado tarde. (...?!) TARDE?! TARDE PARA QUE?! ARGH... DESPIERTA IMBECIL! EN QUE MIERDA ESTAS PENSANDO?! Realmente estaba pensaste en salvar a un humano!? que ridículo..

Hey, un momento... que es eso?

En su carrera por salir de las entrañas del Reikai Hiei diviso una sala con unas vitrinas. Sabía que no podía acercarse demasiado, se notaba que alguien no quería que nadie pudiese llevarse algo de alli, puesto que sentia como varias barreras mágicas protegían el lugar, pero su tercer ojo le ayudo a ver que era lo que escondian...

-La espada demoníaca... un extractor de almas ... y el espejo oscuro.. un momento! Eso no es.. ?!


Bueno, hasta acá llegue. En el próximo capítulo Hiei literalmente planea el robo al Reikai. Antes de irme; unas aclaraciones: *sparring, es un tipo de combate de entrenamiento antes de una pelea oficial, es un termino que se usa en el boxeo, si, se que suena re colgado, pero no quería repetir una y otra vez ''entrenamiento'' me chocan mucho las reiteraciones; por eso uso Youko, zorro, kitsune y Kurama para dirigirme a él.. con Hiei me gustaría hacer lo mismo pero nombrarlo Koorime también no me suena muy correcto que digamos.. en fin, me voy a dormir un rato antes de que salga el sol y la luz no de deje conciliar el sueño.. Espero les haya gustado este capitulo y sino, áganmelo saber! :)