Lauren

¿Cómo puedo ser tan tonta? Es muy guapo. Claro, pero ¿por que lo invite a pasar? ¿Eh? No sé. Pero ahora tendré que hacer algo que no quiero. Mejor que me mate, sí. Ya que más da. Pero no quiero. Abro los ojos como platos y pongo mi mano en su hombro intentando calmarlo. Tengo la cara roja de rabia y por que no puedo respirar, obviamente.

-Para ya ¡por favor para! -digo con voz débil. El sólo ríe, tengo que respirar, me duele. Y tengo miedo-. Ya por favor me vas a matar.

-Eso, grita. Grita quiero escucharte gritar de dolor -se lleva un mano hacia atrás y saca una navaja de su bolsillo, me la pasa por la mejilla y hace esto por todo mi estomago, por mi pecho y mis brazos. Me estremezco, me suelta y pasa la navaja por mi cuello. Hace un leve corte y me arde. Sólo por un momento. Contraigo la cara y el se ríe. Lame mi herida del cuello y yo suelto un grito de asco. Un grito tan ronco que pienso que es de otra persona. Vuelve a lamer y reprimo un grito. Muerdo mi labio y el toma mi brazo, grito de nuevo y las lágrimas se resbalan por las mejillas. Besa mi cuello mientras aprieta bruscamente mi seno. Con su mano libre (donde trae la navaja) desgarra mi blusa de un solo tirón dejándome en sontén. Esté arranca el sontén, y deja de besar mi cuello para ver mis senos. Sonríe y no puedo evitar escupirle la cara de tanto asco. La ira me llena, quiero hacerle daño. Quiero hacerlo y lo voy a hacer. Me da una fuerte bofetada y el dolor pasa rápido. Me rindo, por ahora dejo caer mis manos a los costado y miro hacía el suelo.

El vuelve a hacer otro corte y lame la herida de nuevo. Así pasa, me lame la herida y me hace gritar de pasa a más. Cuando se levanta, yo ya no tengo mi blusa. Lo miro con rabia, después las lágrimas me vuelven a llenar los ojos así me cuesta verlo. Se gira hacia mi con las cejas arqueadas y ladea la cabeza, yo solo lo miro.

-¿Qué?

No respondo, lo sigo mirando; ya no siento nada, ya no importa. Ya se acabo para mi.

-¿Qué miras? ¿Qué quieres?

-Quiero saber que vas a hacer. Conmigo, me refiero.

-Mira, mi plan era solo divertirme pero no eres como tus amigas ¿no? Me di cuenta de eso y pues decidí hacer todo eso. Ahora vienes conmigo no te puedo dejar aquí.

-¿Me vas a matar?

-No, no al menos de que te comportes como una tonta. O así.

-¿Vas a jugar conmigo?

En su rostro aparece una sonrisa maliciosa y me mira con una ceja arqueada. Asiente con la cabeza y se muerde el labio inferior.