Detrás de todo está aquello


La primera vez que Percy besó a Nico no fue exactamente algo muy romántico, pero fue la mejor sensación de toda su vida. Incluso disfrutó más los besos de Nico que los de Annabeth, no es porque sea rencoroso y tenga algo en contra de su ex novia, es todo lo contrario, Annabeth es su mejor amiga actualmente, y sus besos fueron buenos, pero besar a Nico di Angelo estaba en un nivel inimaginable.

Después de pasar todo un tormento para que al fin pudieran estar juntos, valía la pena y más, todo lo que Percy, sí, Percy tuvo que sufrir, que claro no era nada en comparación a los años tortuosos que Nico cruzó.

Congelar sus labios con los de Nico es como estar en casa, es como si nunca nada volviera a estar mal. Percy aún tiene problemas para describir lo maravilloso que es.

Annabeth es una amiga muy curiosa y a veces le pregunta cómo se siente, Percy, por supuesto le regala una sonrisa de bobo, que Annabeth sabe interpretar a la perfección, porque créeme si fuera otra persona pensaría que está briago.

Además de los besos están los abrazos, que en su mayoría son proporcionados por Percy, y otras por Nico. En su tiempo de calidad en la cama de cualquiera de sus cabinas (el lugar no es realmente importante), ellos disfrutan abrazarse el uno al otro, Nico casi siempre enreda su piernas con las del muchacho mayor, no se lo va a decir a su novio, pero a si se siente protegido y secretamente le encanta sentirse resguardado por Percy. Sentir el calor que emana de su pecho, escuchar la lenta respiración del hijo de Poseidón, lo contento que se ríe cuando Percy le hace arrumacos y le susurra intimo: "Te amo, Nico". Ama cada parte de esa frase, en especial la forma sensual y a la vez tierna en la que dice su nombre, es como lo mejor de lo mejor.

Es en momentos como ese que Nico puede dormir plenamente y donde concilia el sueño, los brazos de Percy hacen todo eso y más...

Al semidiós mayor le encanta como Nico es tan pequeño y se moldea a la perfección con su cuerpo, Nico dice que es molesto ser bajito, pero Percy no piensa así ni por un segundo. La estatura de Nico es perfecta, es fácil abrazarlo, cargarlo porque muchas veces Nico se queda dormido mientras miran un película, sobre todo porque Nico se pone de puntillas para darle un beso cuando Percy se va al trabajo o lo agarra de la pechera para hacer que Percy se incline hasta estar a su altura y entonces atacar sus labios.

En la cena Percy logra que Nico se siente en su regazo y lo abraza por la cintura mientras se platican cómo les fue en su día. Nico se estremece mientras Percy apoya su cabeza en su hombro y le habla al oído, y no solo para decir cosas del trabajo.

Como todas las parejas tienen peleas; peleas por cosas absurdas, de las que se terminan disculpando después de mucho tiempo intensivo y sofocante (2 horas), sin embargo, hay algunas que duran días y es difícil verse las caras ya que viven en el mismo departamento.

La más grande pelea que tuvieron hizo que ambos se separaran decidiendo que era mejor así, Percy no lo quería aceptar, no después de todo lo que vivieron juntos, no después de saber qué se siente hacer el amor con Nico, no había manera posible de que podría sentir lo mismo con alguien más, porque aunque suene a cliché, con la única persona que hizo y hará el amor es y será Nico. Puede que suene rudo o duro, como prefieran llamarlo, pero ni con Annabeth se sintió tan feliz, para él sólo fue sexo bueno, porque de verdad no era malo, pero nada se compara a cuando lo hacía con Nico.

Por otra parte Nico siempre es él más orgulloso y aunque sabe que su pelea por Bianca combinado con los celos por Annabeth (que es bastante estúpido de su parte) y los celos tontos de Percy por Jason (que es igualmente estúpido) no es para tanto, no puede ser sincero con Percy y hacer las paces.

Esa vez los dos mordieron más de lo que podían masticar.

Dos semanas intensivas de no hablar y ni siquiera mirarse Percy entra al departamento después de un día agotador de trabajo para descubrir que hay maletas no muy bien escondidas en el cuarto de baño.

Nico no se dio cuenta de que Percy las había notado y se mantuvo ocupado cocinando tal vez por última vez para Percy.

Los ojos de Percy se hincharon sin remedio, y el dolor que sentía en el pecho era indescriptible. Las lágrimas comenzaron a fluir sin problemas, es tonto que hasta ahora se da cuenta que es tiempo de desistir, el momento de desembocar todo lo que ha estado reprimiendo. Llora en silencio y cuida que sus jadeos lánguidos no sean escuchados. Esta es la cara vulnerable que no quiere que vea Nico.

En el instante en el que Percy sale del cuarto de baño, sus ojos están como si nada hubiera pasado, no hay rastro de llanto.

Nico le sirve a Percy la cena sin mirarlo a los ojos, Percy lo mira por un segundo y empieza a comer sin decir palabra.

El hijo de Hades es el primero en terminar su comida y se iba a retirar pero Percy sostiene con fuerza el torso de su brazo antes de que eso suceda, antes de que nunca vuelva a ver a Nico. El menor mira atento a los ojos de Percy que suplican sin palabras, que imploran sin brillo y Nico se odia.

No pierde tiempo en hablar y recurre de inmediato a besar la boca que tanto extrañaba, enrolla sus brazos en el cuello del otro y Percy empuja la cintura de Nico hacia su propio cuerpo. En poco tiempo Nico está sentado como usualmente en el regazo de Percy. Aunque el oxígeno se agota con facilidad ninguno de los dos abandona los labios del otro y Percy desea que sea así siempre.

"Te amo" Repite como diez veces.

"Te extrañé, Percy. Te amo más"

Las cosas de Nico volvieron a su lugar, y reconstruyeron poco a poco su relación.

No hay más desconfianza, no más celos (bueno... ambos se esfuerzan en este último).

Los años juntos pasaron como aire, y Percy consideraba rotundamente proponerle matrimonio a Nico lo más pronto posible. Aunque prácticamente parecían ya una pareja casada, él quería que Nico y todos lo sepan. No quería hacer algo extravagante, entre más íntimo sea el asunto mejor.

Sus mejores amigos estarían sin duda en la lista, sus padres de igual forma. Fue algo muy extraño cuando les dijeron a sus padres que eran novios, Nico era el más nervioso, temblaba con cada paso que daba a la casa de Percy, para que pudieran exponer sus sentimientos. La familia de Percy lo aceptó con facilidad y Sally le dijo a Nico que de alguna manera siempre los visualizó como más que amigos (por no decir primos). En toda la plática, Nico mantenía sus mejillas rosas mientras Percy lo tomaba de la mano y con la otra abrazaba su cintura, no importándole que sus padres estuvieran ahí, pero no se preocupen a sus padres tampoco les importaba verlos en esa posición siempre y cuando fueran felices.

El día que le dijeron a Poseidón y a Hades fue uno que nunca van a olvidar.

Hades puso su cara de Póker, Poseidón dio una carcajada redundante.

"Lo suponía" Dijo Hades.

"Bien hecho, hijo" Poseidón felicitó.

"Espero no te arrepientas, Perseo" Percy tembló ante la mención de su nombre, pero no dudó en asentir.

"Yo no lo haré. Nunca." Nico no podía para de mirar al suelo. Su cara ardía.

Un día mientras Nico estaba medio adormilado y Percy no podía dormir porque los pensamientos no paraban de caer como buches de agua mira a Nico y sonríe. El hijo de Hades se ve tan tranquilo con su cara pegada a su pecho.

De la nada pasa.

"Nico," Percy le habla suave al oído. Pronuncia su nombre con el corazón derramándose. ¿Por qué? Porque ama tanto a este pequeño hombre.

No hay respuesta. "Amor" Le dice aún más dulce.

Nico se remueve.

"¿Hmm?" No parece que esté consciente todavía.

"Nico ¿te casarías conmigo?" Le dice Percy. Sus dedos acarician en cuello de Nico sin dejar de sonreír.

"Sí" Contesta y Percy no puede estar más feliz. Saca de su abrigo una cajita de cuero negra que planeaba entregar a Nico con una comida romántica, pero no podía esperar más, es que comprendió en medio de su desvelo que no importa mucho la manera en que lo pida, si no la respuesta y que es con la persona que ama. No hace falta nada más y jamás pudo pedir una propuesta más perfecta.

Percy desliza el anillo de plata con decoraciones de obsidiana y un diamante negro en el dedo anular de su novio.

Nico se ríe entre dientes.

"¿Qué?" Percy le pregunta sonriente.

"¿Por qué en ese dedo Percy?" Percy lo abraza más fuerte y le besa la frente.

"He investigado un poco y ¿sabía qué ese es el dedo que tiene una vena que conecta al corazón? Y yo sé que tú corazón ya es mío pero de todas formas" Percy y Nico se carcajean con luz.

"Tú ego es grande, Jackson" Nico se estira en el colchón para regalarle a Percy su primer beso en los labios como una pareja comprometida. "Pero es cierto que es tuyo" Nico susurra más para sí mismo.

"¿Qué has dicho?" Nico no dice nada y niega con la cabeza.

Percy sube a Nico encima de su cuerpo y lo besa en la mejilla.

"¿Por favor?" De nuevo una negación por parte de Nico.

Percy lo besa con fuerza en los labios y se aparte casi nada cuando susurra.

"Vamos, Nico di Angelo" Es la hora de rendirse, el hijo de Hades lo sabe.

"Que ya es tuyo, Perseo Jackson" Y se besan de nuevo.

"El mío igual es tuyo, Rey fantasma" Una beso más se hace presente, pero está vez es uno largo y lento, debido a que no hay apuro, después de todo ya son una pareja comprometida.

Lo que pasó después es otra historia.


Unos cuantos años después, sentados y acurrucados juntos en el sofá, recuerdan la primera vez que se besaron:

Ocurrió unos cuantos meses después de que Annabeth rompió con Percy.

Nico se había convertido en una persona que veía diariamente, conversaban en la fogata, a la orilla de mar, en sus cabinas. Y pronto Percy se dio cuenta de que le gustaba el niño. Todo sobre él era sumamente interesante.

Era guapo, pero aún estaba muy traumado por tantas cosas que sucedieron en el pasado.

Percy quería borrar eso, quería verlo sonreír, o por lo menos que dejara de ocultar lo que siente, porque se necesita carecer de sentidos para no darse cuenta de que Nico sufre en silencio.

Hades mandó a Nico un encargo y no hace falta decir por qué no fue rechazado. Percy lo despidió, muriéndose de los nervios. No era un encargo cualquiera, era un peligroso y en su mayoría se podría decir que sanguinario.

Dos semanas después Nico llegó al campamento, a salvo, pero no ileso. Nico tuvo que quedarse cinco días en la casa grande para tratar sus heridas.

Percy lo visitaba dos veces al día y lo miraba dormir en las noches.

Una de estas noches Nico se soltó a llorar en sueños, a lo mejor causa de una pesadilla. Percy entró en pánico, no sabía qué hacer e hizo lo primero que se le vino a la mente. Besarlo.

Sus labios se rozaron primero con los de Nico, probando territorio ajeno para luego besarlo como se debe.

Nico abrió los ojos y Percy no se dio cuenta de eso.

Los sollozos cesaron, y pronto Nico devolvió el gesto. Percy a pesar de que se sorprendió por esto no paro de atacar.

Llegó el tiempo incómodo en el que Percy tendría que dar una explicación y pudo haber sido una más breve y maravillosa.

"Me gustas" Esperó pacientemente la respuesta del otro. Que fue otro beso. De acuerdo esa era una mejor respuesta que la suya, Percy admitió mentalmente.

"¿Esto quiere decir que puedo decirte novio?" Percy le dice acostándose cerca de él. Acariciándole el cabello.

Las mejillas de Nico explotan con polvo rosado.

"Idiota" Y se durmieron en los brazos del otro. Y por si no se dieron cuenta el "idiota" fue un sí.


No puedo encontrar mejor forma de des estresarme después de un examen tedioso de física.

Me encantó como quedó… espero que a ustedes también. Voy a decir que al principio esto iba a ser cómo fue el primer beso de Percy y Nico, pero de repente las ideas empezaron a venir solas y terminé escribiendo esto y me gustó el resultado ¿o debería decir el producto? Mejor no, el examen me afectó jaja.

Gracias por leer.

Oh, sí, sus comentarios ayudan a la hora de escribir.