En tu mundo

Nico conoció a Percy cuando él era un niño bastante pequeño. Para su mala suerte su hermana, Bianca, era una buena amiga del muchacho. Iban en la misma clase y se reían de boberías que Nico a menudo no entendía un carajo.

Con el tiempo Nico fue tomando interés en este sujeto Percy, en todo lo que hacía, para Nico era fácil justificarlo diciéndose así mismo que era porque Percy hacía cosas nuevas y hablaba de variedad de eventos curiosos.

¿Y cómo no? Perseo Jackson pasaba tres días a la semana con ellos, Bianca también iba a casa de los Jackson; su hermano menor fingía no estar celoso de la situación de su hermana, aunque cada vez se hacía más difícil ocultarlo.

Percy no hablaba en absoluto con Nico, se limitaba a brindarle atención a Bianca. No era que Percy no hubiera tenido intenciones de interactuar con el niño pero no tenía oportunidad para hacerlo, el otro sólo parecía estar enojado con el mundo, siempre tan distante y aislado en su propio mundo, lejos de cualquier contacto… como si en el momento en que Percy se le acercara Nico lo empujará lejos. Por alguna razón Percy estaba en desacuerdo con la idea de ser rechazado por el muchacho. Sus pensamientos giratorios sobre el hermano de Bianca le dejaban perplejo. Él no tenía por qué estar pensando en alguien que ciertamente parecía odiarlo o simplemente ignorarlo y las dos cosas estaban estrechamente ligadas por lo que era casi lo mismo.

Llegó el momento en el cual Nico cumplió los trece años, creció con su familia y oh, sorpresa, un integrante extra. Nada más y nada menos que Percy. Era una cosa habitual que el adolescente de ojos verdes conviviera con la familia di Angelo. Era vecinos después de todos. Lo peor de todo era que fue Perseo quién desenredó la sexualidad de Nico, al principio el pobre muchacho estaba anonadado por descubrir que estaba sexualmente atraído por Percy, eso lo convertía en una especie de gay, pero no había más, nada de nada. Otro chico no tuvo efecto en Nico, tal vez él era "Percysexual", de hecho prefería esa definición que "gay".

En su escuela no tenía amigos salvo Hazel, que era una niña muy tímida y que al igual que Nico ella pasaba la mayor parte del tiempo sola, ocultándose en cuanto lugar pudo. Hazel le habló por primera vez porque la pequeña pelota que estaba lanzando al aire para cacharla de nuevo fue a terminar en la cabeza de Nico y ella era muy educada como para decir "lo siento" y bueno desde entonces hablan.

Percy tenía los dieciséis años y jamás escuchó un solo y triste sonido de la voz de Nico. Su situación era para volverse loco ya que pasaban mucho tiempo bajo el mismo techo, pero no, no era capaz de eso, ni una sola vez en todos esos años escuchó palabra alguna de los labios del otro, vamos por el infierno, mucho menos le vio reír o sonreír alguna vez. Fue frustrante y decepcionante al mismo tiempo.

Percy era consciente que su irracional curiosidad acerca de la vida de Nico no era normal pero optaba por no pensar mucho en el tema. Pareciese como si el mismo Nico fuera quién gustaba de burlarse de él, pero eso no era otra cosa que pura teoría. Lejos de ello, Percy descubrió que en poco tiempo Nico se volvió el motivo más grande que tenía para seguir visitando a los di Angelo, aunque sonara rudo incluso para él era cierto. Por supuesto que él y Bianca siguieron llevándose tan bien como siempre pero cada vez que Nico andaba alrededor Percy simplemente no parecía notar a Bianca, como si él mundo se desbaratara y lo único que quedaba eran ellos dos. Pocas de esas veces sus miradas chocarían y Percy se marearía como si hubiera estado viajando por días, Nico sería el primero en apartar la mirada con indiferencia, con los ojos aburridos e irritados y seguir su camino hacía quién demonios sabe dónde. En otras ocasiones Percy se encabronaría porque antes de apartar la mirada Nico bostezaba tan descortésmente para luego retirarse como si nada.

Percy tenía muchos amigos en su escuela. Ellos siempre lo seguían, pero era de esperarse pues Percy era una persona muy sociable, podía hablar con todo mundo y con tanta facilidad -¿Por qué demonios le costaba tanto con Nico?-, entre todas sus amistades con los que mejor mantenía una relación era con Annabeth (la chica sabía) y Grover, el tipo que era una gran fan del pacifismo pero que extrañamente estaba en contra de la marihuana (bastante raro, huh…). Esas dos personas eran en quienes Percy podía confiar más. Compartían tantas vivencias pues se conocieron desde que iban en el primer grado de secundaria. En cuanto a Bianca era otra historia, Percy la consideraba una hermana.

Nico no tuvo ningún tipo de relación durante los próximos tres años, hasta que conoció a Will Solace, el tipo que practicaba tiro con arco. Él fue el primer novio de Nico.

A veces Will lo visitaba y pasaba horas con Nico, además de que Will parecía llevarse bastante bien con su hermana, quien fue la primera en enterarse de que Nico consiguió un novio. Aunque le tomó un tiempo para que sus padres estuvieran de acuerdo ya que Will era varios años mayor que él.

Su relación comenzó al igual que cualquier otra, Will comenzó a hablar con Nico y pasó el tiempo y entonces Will cayó e invitó a Nico a salir con él. Nada perdía Nico intentando o para el caso diciendo que sí.

Percy había tenido como cuatro relaciones en los tres años, nada duradero o algo que le importara a Percy. Él tuvo esos noviazgos básicamente para aprender, pero cuando se enteró por boca de Bianca que Nico estaba saliendo con alguien la sangre le hervía y los celos le chorreaban por todo el cuerpo, como si fuera veneno.

Oh, dioses, se dio cuenta de que se había enamorado del hermano menor de su amiga de la infancia. ¿¡Era un enfermo!? No se supone que eso debería pasar, ¡No se supone que podría ser siquiera posible! Estaba seguro que era heterosexual o bueno ya no lo estaba tanto, porque se enamoró innegablemente del niño cuya voz nunca ha escuchado.

Lo único que hizo el muy tonto fue empezar a salir con Annabeth, como despecho. Estuvo mal, muy mal. Lo peor era que estaba seguro que a Nico no le importaba, es más Nico a lo mejor no sabía, porque su existencia para Nico era nula.

En poco tiempo su relación fue mejorando, estar con Annabeth no era del todo malo.

Nico decidió terminar su relación con Will cinco meses después. Debía ser una tortura para ambos ya que Will se dio cuenta de que no era el único en la cabeza del muchacho y bueno… Nico estaba de acuerdo en que era injusto así que lo que vino después fue una despedida. Nico no supo nada de Will Solace después de eso y Will no supo más de Nico di Angelo.

Él ya se estaba resignando a no poder fijarse en otra persona, es decir, sí, se sentía atraído por varios chicos, pero no enamorado. Una oportunidad así no llegaría como caído del cielo por muy cliché que suene. Sus esperanzas no fueron mejores cuando él conoció a Jason Grace, uno de los amigos de Percy irónicamente. El muchacho rubio con una cicatriz en el labio le ayudó a avivar su pobre flechazo con Percy. Le vería más seguido y escucharía su voz y risa y eso no ayudaba para nada. Nico se mantuvo al margen. Alejado como siempre lo hizo desde que era un niño.

Cada vez que Jason le dijo que iría a visitar a su amigo Percy. Nico escapó o inventó una excusa para evitar verlo. Estaba al tanto de la relación de Percy con Annabeth Chase. Si los viera juntos sería la muerte para él –en sentido figurado, claro-, sería doloroso y Nico quería huir a toda costa de la estocada en el pecho.

Percy continuó su relación con Chase. Hubo problemas y discusiones con diferentes grados de intensidad pero era lo normal en una pareja. Lo único que tenía de disfuncional su relación venía de forma gratuita de parte de Percy. El problema era que Percy no dejaba de lado sus pensamientos amorosos por Nico. Él se encontraría ignorando algunas charlas con Annabeth por pensar en Nico. Annabeth aún no tenía conocimiento del enamoramiento de Percy y era mejor que no lo tuviera porque ella era algo… ¿especial? Y bueno a cualquier novia le enojaría enterarse que su novio realmente piensa en alguien más, sobre toda si esa persona es otro chico.

Nico decidió mudarse a Venecia, su lugar de procedencia. Por más que Bianca trató de hacer que abandonara la idea, no lo logró. Nico preparó sus cosas y tomó el vuelo del viernes. Aquel día se despidió de todos a los que llegó a querer; Hazel, Frank, Leo, Jason, Piper… de todos excepto uno: Perseo Jackson.

Se despidió de su familia claro, pero fue íntimo y privado por lo que no fue hasta dos días después que Percy se enteró de que Nico se había ido para siempre.

Nico se instaló en su antigua casa, era especiosa por lo que era fácil sentirse solo, pero él ya estaba acostumbrado a ello.

Fue allí a la universidad, estudió filosofía y letras y le encantaba escribir. Escribió muchos textos referentes a Percy, y según su profesor eran los mejores. "Aquellos textos que son escritos con sentimientos puros se transmiten al lector más fácilmente y más si son algo experimentado" Fue lo que Quirón, su profesor le dijo y oh, él era un maldito genio.

Percy no pudo soportar el no haber dicho o intentado nada con Nico. El peor remordimiento que merodeaba su cabeza. Fue tanto que se empezó a distanciar de Annabeth hasta su ruptura. Fue una dolorosa para ambos, habían compartido mucho y Annabeth había dado tanto y Percy tan poco, que era otro peso adicional a las culpas de Jackson. Últimamente la vida se estaba empeñando a hacer miserable su vida.

Desde que Annabeth y él terminaron las cosas se tornaron tensas entre él y sus amigos. Se concentró en sus años finales en la universidad, ignorando el ambiente con sus amigos.

Había episodios en que Percy entró en crisis y culpaba a Nico de todo lo malo que le pasaba. Era enfermizo y para nada normal.

El amaba a Nico no había por qué pensar de esa forma. Percy sin falta terminaba arrepintiéndose de aquellos pensamientos que asechaban su mente. No tenía derecho a culpar a nadie más que a él.

El veneciano a veces llamaba a su familia pero un día en particular una llamada entró y Nico contestó.

Su madre había muerto, le avisaron. Nico lloró mientras hacía una humilde maleta, con nada más que una camisa y un pantalón. Compró el boleto del próximo vuelo a Nueva York. Su avión arribó poco más de la media noche. Nico tomó el primer taxi que se le presentó con la cara toda empapada, queriéndose apresurar para llegar lo más rápido posible.

Cuando llegó Bianca lo estaba esperando en el jardín con un rostro muerto. Lo abrazó con fuerza y lloró muy fuerte en su hombro. Por otro lado Nico trató de calmarse o de lo contrario afectaría a su hermana.

Dos días después fue el funeral. Fueron todos sus amigos y conocidos, entre ellos los Jackson, quienes hace poco sufrieron también una pérdida. El señor Jackson murió. Nico fue un desconsiderado al no haberse enterado antes. Percy debió sufrir mucho.

Percy al ver de nuevo a Nico se emocionó, sus órganos internos saltaban al reconocimiento del muchacho, su estomago daba vueltas exorbitantes pero agradables, aunque de inmediato se sintió avergonzado por estar pensando en esas cosas cuando Nico había perdido a su madre. María di Angelo. Estaba más que claro que no era el momento de ponerse feliz por ver a Nico de nuevo, pero era inevitable, habían pasado años desde que lo vio. Ahora Nico era más alto –por supuesto no más que Percy-, menos huesudo y con los ojos más maravillosos que haya visto. No cabía duda de que Nico di Angelo era todo un espectáculo para la vista.

Por primera vez en ocho años Percy se atrevió a hablarle. «Todo estará mejor, Nico» fue todo lo que le dijo, además de una palmada en el hombro.

Nico lo miró incrédulo pero asintió y se soltó a llorar en el pecho de Percy. El mayor no sabía si estar contento o triste. Consoló a Nico toda la noche.

Percy pudo recordar cómo para él era fácil hablar con la gente, pero con Nico hablar era natural, una oración sagrada, un poema. Eso era hablar con él, su voz era como el hogar que Percy tan desesperadamente ansiaba tener. Hace un tiempo que su casa se ha vuelto fúnebre y Sally se esfuerza por ser fuerte y es suficiente para Percy, pero necesitaba sentirse como en armonía y eso era lo que Nico le daba.

Nico empezó a permanecer mucho tiempo con Percy, gastaba su tiempo con él y no habló de volver a Venecia. Percy había sido su cura para tan agrio momento.

No les tomó mucho tiempo para convertirse en una pareja. Tan poco les tomó mucho descubrir que los dos habían sido unos pendejos por no haberse dado cuenta que se habían amado por siente años en silencio, de que pudieron haber estado besándose y teniendo sexo -hacer el amor- desde hace mucho.

Percy estaba en la cama que compartía con su novio. Nico estaba dormido y Percy jugaba con los mechones negros medianoche. El otro arrugó la nariz.

—Te amo— Percy susurró.

—Yo igual— Nico murmuró adormilado.

Percy sonrió y atrajo a Nico más cerca de sí. Besuqueo su frente, su cuello y sus labios. Lo abrazó por la cintura y pasó los dedos por las costillas de Nico, provocando cosquillas. Nico lo alejó pero Percy los unió de nuevo en un beso impaciente.

—Percy, sólo han pasado unas horas desde que lo hicimos, dame un respiro.

El otro hizo caso omiso y continuó mordisqueando su cuello perezosamente.

Nico inhaló con placer.

—Después de todo sí soy Percysexual.

— ¿Qué?

—Nada.

Antes de que Percy preguntara más Nico se subió en la cadera de Percy, con una pierna de cada lado y empezó a crear fricción.

—Alguien está muy emocionado como para hacer dicho que le dé un respiro.

—Cállate, Jackson.

Fin.

-Extra-

Los dos llegaron a su orgasmo y justo cuando Nico estaba a punto de cerrar los ojos de nuevo para ir a dormir escuchó a Percy murmurar.

—También soy Nicosexual.

Los ojos de Nico parpadearon unas cuantas veces para después dormir con la cabeza en el pecho de Percy.


Yo quería escribir algo triste pero no me salió, y he aquí el resultado de ese intento fallido.

Gracias por leer.

Oh, sí, sus comentarios ayudan a la hora de escribir.