N/A: Gracias por los comentarios, disfruten.

Disclaimer: PoT no me pertenece, lamenteblemente.

Capítulo 3: Estrategia del imitador.

Aprobado por el personaje: Yukimura Seichi.


El cielo estaba nublado, el clima lleno de tempestad, y Sanada Fuku-buchou rezaba a todos los dioses que conocía por un poco de piedad en ese día que tenía tan mala pinta.

La sonrisa inocente con ligeros matices de crueldad escondidos bajo esa fachada de ángel estaba causando miles de escalofríos al sub-capitán, definitivamente que los dioses amparen a Sanada de las malignas intenciones de Yukimura.

—Buenos días, Sanada.

—Buenos días— asintió.

—Buenos días— Seichi asintió igual.

— ¿Mmm? — el sub-capitán arqueo una ceja.

— ¿Mmm?

Y le imito.

— ¿Qué crees que haces?

— ¿Qué crees que haces?

—Yukimura…

—Yukimura…

¡Cincuenta vueltas al recinto escolar, tarondou! Ah, no, el no era el capitán y por lo tanto no le podía dar órdenes, y lamentablemente aún no había prácticas sino hasta mañana, porque había mantenimiento en las canchas.

Aguanto un suspiro y simplemente le ignoro. Esa vez no iba a caer en sus jueguitos.

Lamentablemente la paz no le duró mucho, ¿Recuerdan acaso de quien hablamos? Yukimura Seichi es un verdadero sádico. Se acerco a una chica y luego de intercambiar un par de palabras se retiro. Su sonrisa si que resplandecía.

—Etto… ¿Podrías ayudarme con…?

Frente al chico estoico estaba una linda chica, con la mirada gacha. Sanada le interrumpió.

—Lo siento. No tengo tiempo para ti. — lo cual era verdad. Yukimura días atrás le había comentado estudiar inglés juntos, ya que él era pésimo en esa materia.

La chica salió espantada, sí, la mirada de Sanada era fría como un tempano de hielo.

Sintió que alguien le agarraba el hombro y al voltear se encontró con el capitán.

— ¿Vamos?

—Lo siento. No tengo tiempo para ti.

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7… ¡Al carajo! Sanada estaba molesto. Y Yukimura más feliz que nunca.

Sí, la vida era bella.


N/A: Bueno, espero les haya gustado, no se olviden de dejar comentarios.

Atte. Ukime