Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es mía.
Capítulo Beteado por:
Sara Gamboa
groups/betasffaddiction/
Capítulo 7 Sueños
POV Edward
Los viajes son muy pesados, más cuando son de negocios, el sueño me vence.
—Hola, amor.
—Victoria, mi amor, ¿dónde estás? No juegues, ven conmigo.
—Búscame... Tenemos que hablar...
—Dime donde estas.
—Cerca de ti. Escúchame Edward.
—Déjate ver por favor.
—Estoy aquí ven. —Victoria estaba sentada en un prado lleno de flores, llevaba un vestido blanco, su cabello caía por su espalda—. Siéntate junto a mí.
— ¡Victoria...! ¿Qué haces aquí?
—Ven, Edward escúchame. El amor va a volver a ti más pronto de lo que te imaginas, debes ser feliz no lo dejes ir... Te amo...
—Victoria... No te vayas... No me dejes, mi amor.
Me desperté sofocado y sudando, el corazón me latía muy rápido, Victoria, había soñado con Victoria. Lo que me dijo no puede ser verdad, el amor no puede volver a mí, ella se fue y me dejó. El dolor aún no se va, ella aún está en mi corazón y en mi mente, ella siempre va a estar presente. Yo no puedo ser feliz sin ella.
El avión estaba por aterrizar; en el aeropuerto de Alaska ya que mi familia que vivía aquí nos necesitaba, tenían problemas económicos y aquí estaba yo, venía por petición de Esme y Carlisle en su ayuda.
—Señor por favor abroche su cinturón —me dijo la azafata. Así lo hice.
En cuanto el avión aterrizó me fui a hacer los trámites necesarios, recogí mi equipaje y ya estaba listo para ir a casa de mi tía Carmen, ella es hermana de mi padre Carlisle.
Ya tengo todo lo necesario, ahora a hacer negocios, los negocios en familia son los más difíciles que los que hago en Londres.
Espero que la editorial esté funcionando bien, el primer día como dueño y tengo que venir a Alaska, en parte sirve para distraerme de todo lo que me rodea en mi entorno, pero no me gusta dejar mis negocios mucho menos las empresas, tengo a Jasper y a Emmett que me ayudan pero no me gusta dejarles todo. Me gusta llevar mis propios negocios.
Voy tan concentrado en el camino a casa de Eleazar, que me quedo viendo un punto fijo de la calle donde se detiene el taxi, ahí estaba una señora y su bebé, al mirarla me imagine a Victoria con nuestro hijo, ¿cómo sería mi vida ahora si ellos estuvieran conmigo? Sería feliz y sería el hombre más orgulloso al tener a una increíble familia. No podía dejar de mirarlos, el bebé sonreía al escuchar la voz de su madre, con esa imagen llegue a casa de los Denali.
Al llegar a casa de mi familia en la entrada me esperaban Tanya y Kate mis queridas primas, digo esto ya que en alguna ocasión trataron de consolarme de una manera inapropiada para mi gusto.
—Edward, bienvenido —la primera en hablar fue Tanya, sería raro que no lo hiciera, ella siempre me ha querido y como ya dije, no de buena manera, sólo me queda ignorarla.
—Edward que gusto que ya estés aquí —esa fue Kate al parecer a ella ya se le bajo el encanto por mí, eso me agrada.
—Gracias por la bienvenida, no debieron molestarse.
—Sabes que no es ninguna molestia —Tanya se me abalanzó a los brazos y me tomó por sorpresa, que casi nos caemos y ella sólo soltó una risita—. Te estábamos esperando, pasa mi padre te espera.
Al entrar pude notar que era cierto ya me esperaban Carmen y Eleazar.
—Edward, hijo bienvenido —Carmen me abrazó maternalmente como casi siempre lo hacía.
—Gracias, Carmen.
—Edward, muchacho —A mis espaldas oigo la voz de Eleazar—. Que alegría volver a verte —quien también me abraza y aprieta mi mano.
—Lo mismo digo, ustedes tampoco han ido a visitarnos.
—Oh querido, no es eso, es falta de tiempo —la que respondió fue Carmen —sólo pude sonreírle.
—Bueno pues empecemos con los negocios, que para eso estoy aquí —esta vez lo dije mirando a Eleazar.
—Edward, sé que tienes muchas ganas de trabajar, pero… aún no podemos empezar.
— ¿Por qué?
—Porque aún no llega la persona que estamos esperando. Nuestro futuro socio, si tú estás de acuerdo.
— ¿Se puede saber quién es? —no me di cuenta cuando entraron Tanya y Kate. Y la que hablo fue Tanya.
—Mi futuro marido Edward — ¿Oí bien? ¿Kate se va a casar? —Se llama Garret, no tarda ya lo conocerás.
—Felicidades Kate, me alegro por ti.
—Gracias Edward —ahora entiendo porque cuando llegue estaba rara, Kate se ve diferente, se ve feliz.
—De nada Kate, pero aquí falta alguien, ¿dónde está Irina y su familia? —Irina es la mayor y la primera en casarse, se casó con James su único y gran amor, se conocieron desde muy jóvenes y siempre se han querido ahora ya son padres de una linda niña Scarlett hasta ahora su única hija, es muy linda.
—Están de viaje, ya vez como les gusta viajar, no han venido así que tampoco los he visto —me respondió Carmen con un tono melancólico en su voz.
—Carmen se nota que la extrañas mucho, porque no fuiste con ellos de viaje.
—Oh no Edward, ellos son una familia.
—Pero tú eres su madre, Carmen —Carmen sonrió dulcemente.
—No te preocupes Edward, voy a estar bien, ella sólo quiere estar con su familia, y yo estoy aquí con la mía.
Tocaron a la puerta y el ama de llaves fue a abrir.
No conocía la persona que entro así que supuse que él es Garret.
—Buenas tardes —dijo Garret entrando.
—Buenas tardes —Todos respondimos.
—Garrett —la que hablo y se abalanzó a sus brazos fue Kate—. Querido ven, mira, te presento a mi primo Edward —Se acercaron hacia mí.
—Mucho gusto, Garrett. Soy Edward Cullen —estiré mi mano y él la aceptó.
—Mucho gusto Edward, al parecer ya te han hablado de mí.
—Si desde que llegue me han hablado de ti. Muchas felicidades por la boda espero y hagas muy feliz a Kate —a pesar de que Kate antes se me insinuaba, espero que sea feliz.
—No lo dudes Edward, yo amo a Kate —Garrett abrazo a Kate, así que desvíe la mirada hacia Eleazar.
—Ahora, Eleazar ya estamos todos ¿no es así?
—Si Edward.
—Bueno pues si es así hay que hacer negocios —Kate le explicaba a Garrett porque estaba en Denali y él solo asentía.
—Vamos a mi despacho —Hablo Eleazar. Lo seguimos hacia el despacho—. Bien ya que estamos todos, Edward, la situación es esta: Garrett se va a casar con Kate y, por lo mismo hemos querido que se asociara con nosotros en la empresa, ya que él es el dueño de una de las empresas más importantes de Alaska. ¿Estás de acuerdo con la decisión que hemos tomado? Mira si estás de acuerdo nuestras empresas serán mucho mejores tendremos mayores ganancias y más prestigio.
—Déjame pensarlo, Eleazar, esto no se decide así, tendrías que ir a Londres para no sólo exponérmelo a mí sino a toda la junta directiva y a mi padre porque él también es el dueño, y aquí con nosotros tendría que estar Carmen.
—Sabes que a Carmen no le gusta este mundo de los negocios, para eso estoy yo aquí y lo sabes. Esta es una decisión que tú puedes tomar —no me gustaba para nada la actitud de Eleazar, su tono de superioridad me molestaba y me estaba sacando de mís casillas.
—No, Eleazar ya te dije, si no estás de acuerdo para que me haces perder mi tiempo aquí.
—No se peleen —hablo por primera vez Garrett que solo nos oía discutir—. No discutan yo entiendo tu situación Edward, y Eleazar, si es lo que tienes que hacer para que nuestras empresas se unan viajáremos a Londres antes de la boda y hablaremos con los demás socios.
—Por mí no hay problema, entonces está bien —a Eleazar no le quedaba más que aceptar la condición de Garrett.
Con esto salimos de su despacho, ya estaba lista la habitación que sería para mí así que subí a descansar. Descansar no podía muy bien ya que antes tenía hablar con Jasper para saber cómo está la editorial sin mi presencia aún.
Jasper respondió al tercer timbre, de seguro que esta con Alice, sonreí para mis adentros ya me los imaginaba.
—Jasper...
—Oh Edward, estaba a punto de llamarte —escuche una risita de mujer, la cual conocía, estaba en lo correcto Jasper se encontraba con Alice.
— ¿Si?, de echó Jasper te oyes muy ocupado.
—Pues claro Edward me dejas una responsabilidad muy grande, como no estaré ocupado —solté una sonora carcajada, a lo cual él respondió—. Pero, ¿porque te ríes Edward?
—Vamos Jasper, ya sé que no estás en la empresa, escuche la risa de Alice, así que para que los deje solos —rodé los ojos y escuche la risa nerviosa de Jasper— Dime que paso hoy, ¿algo nuevo?
—Se puede decir que si...
— ¿Como que se puede decir?
—Umm te lo diré, llegue tarde a la junta de presentación, no fue mi culpa que quede claro.
— ¿Porque llegaste tarde?
—Había mucho tráfico y por desvelarme al revisar unos documentos pues me quede dormido, también cuando llegue a mi oficina tenía que revisar algo y cuando termine ya se me había hecho tarde y me fui directo a tu empresa.
— ¿Y algo nuevo que te hayan dicho?, ¿cuántos libros saldrán este mes?
—Llego una chica nueva a la empresa justamente hoy, ella es la encargada de esos libros, ¿hablo con ella o esperó a que tu llegues?
—Umm no lo sé si son importantes, habla tú con ella, ok.
—Está bien Edward, espero que te diviertas en Alaska. Te dejó tengo algo pendiente.
—Si algo pendiente con mi hermanita —me reí mucho al decir esto—. Luego por eso llegas tarde —escuche un grito de indignación de Alice—. Dile a Alice que también la quiero, adiós Jasper.
Termine de hablar con Jasper, Alice lo tenía muy ocupado al parecer. Fui a revisar mis e-mails, tenía un nuevo mensaje de Emmett y otro de Alice. Empecé por el de Emmett.
Hermano...
Sé que estas en la divina gracia... Jajaja... Lo siento hermano... Tenía que decirlo, sé que no estas a gusto en donde estas Edward, pero por favor que lo que te tenga que decir Eleazar no te haga explotar como de costumbre —demasiado tarde hermano, pense—, y no hagas caso a las insinuaciones de nuestra muy amada y querida prima Tanya... Te deseo un regreso muy lindo y placentero, te manda saludos Tommy y Rose.
P.d. Esperó que regreses antes de la llegada de mi nena. Esperó tu llamada.
Emmett y sus ocurrencias. Ahora leería el de Alice.
Edward...
Porque no me dijiste que vas a cancelar la cena... Todo por irte a Alaska... Mira no es por reclamarte pero yo quería que diéramos una gran cena por tu nuevo nombramiento, ahora tu eres el jefe y eso hay q celebrarlo, esperó que me respondas, pero cambiando de tema. Espero que con nuestra familia de Denali te la estés pasando de las mil maravillas —otra sarcástica—. No hagas nada bueno que parezca bueno, y más con nuestras primas ya sabes lo que pasa con Tanya así que por ahora no te involucres con ella. Ha y dile a tu asistente que por favor me disculpe lo de la mañana de ayer.
— ¿Mi asistente? Si no he contratado a nadie aún Alice está loca. Así que le respondí.
Alice...
Si hermano como estas... Gracias Alice muy bien, yo también te quiero —siempre molesto más a Alice que a Emmett, es porque ella es mi niña, mi pequeña hermana—.Gracias por tu apoyo con nuestra querida familia, sobre todo con ellos... Ok sobre la fiesta que tú dices tengo que dar por mi nueva empresa, el detalle es que ahora no hay tiempo, al menos yo no lo tengo, pero gracias a que soy yo te voy a dar autorización de que empieces con los preparativos, porque esa fiesta se hará cuando yo vuelva a Londres, ya está decidido.
Ahora otra cosa ¿CUAL ASISTENTE? No he tenido ninguna asistente después de que despedí a Deby, debido a tu confusión supongo que lo que me tenías que decir se lo dijiste a la persona equivocada, te pido también que por favor arregles eso.
Te quiero Alice.
Termine con todo lo que estaba haciendo. Decidí acostarme y relajarme un poco antes de salir a la dichosa cena, siento que en esa cena va a pasar algo, no tendría por qué sorprenderme ya que siempre pasa algo con los Denali.
Otra vez me quede dormido.
—Edward, otra vez estoy aquí.
—Victoria, ahora no te vayas.
—No lo haré, ven te quiero enseñar algo.
—Que me tienes que enseñar, lo que jamás va a volver a mí.
—Y según tu Edward, ¿Qué no va a volver jamás a ti?
—Tú, y las ganas de amar, ya no habías vuelto a mis sueños, es la única manera en la que te puedo tener y hasta en eso, me dejas solo.
—No te he dejado solo Edward —Victoria toca mi mejilla y yo atrapó su mano junto a la mía—. Tus ganas de amar van a volver, y van a ser tan grandes que vas a sentir que vuelves a vivir, solo sígueme.
— ¿A dónde vamos, mi amor? —Victoria no me respondió sólo tomó mi mano y me llevó con ella. Al lugar al que llegamos, podía distinguir un gran salón donde las luces eran entre azul y violeta me sentía muy tranquilo junto a Victoria, me siguió guiando hacia lo que se veía un jardín y por fin volvió a hablar.
—Edward, reconoce este lugar porque ahí conocerás a lo que se volverá lo más importante en tu vida.
—Lo más importante para mí sólo lo eran ustedes, y ahora por mi culpa ya no los tengo.
—No digas eso Edward, porque para ti vendrán cosas mejores.
—Victoria ya nada es igual sin ti... —al decir eso Victoria desapareció.
— ¡Victoria no me dejes! —empecé a buscarla como loco, pero ya no estaba y al entrar de nuevo al salón, estaba una mujer con un vestido largo de color negro, cabello castaño en ondas y su figura se veía hermosa. Le hable.
—Disculpe... Disculpe... Señorita... No ha visto a... —Antes de terminar de hablar la joven volteo su cara era como de porcelana, muy bonita, su piel era blanca, se notaba que era muy suave, era hermosa, sus ojos eran de color chocolate los cuales me hipnotizaron, por primera vez en mucho tiempo, otra vez había perdido la noción del tiempo en la mirada de una mujer.
El sueño había terminado, me había despertado. ¿Quién era esa mujer? ¿Qué hacía en mis sueños? ¿La conozco? Muchas preguntas que ese sueño me habia dejado, pero esos ojos vienen a mi mente, esos ojos color chocolate no se alejan de mí, pero lo que me sorprende es, que sé que soñé con una mujer de la cual sólo recuerdo sus ojos, ¿cómo era su rostro?
Sólo fue un sueño, no sé porque me pongo tan paranoico. Sigo recostado en la cama cuando alguien toca a la puerta.
—Adelante... —era Carmen.
—Edward, venía a ver si ya estabas listo para ir a la cena.
—Me quede dormido Carmen pero no me tardo en un momento estoy listo, ¿me podrían esperar?
—Oh claro querido, no te preocupes, sólo venía a ver, te dejo —Carmen salió así que me volví a quedar sólo en mi mundo.
Era tiempo de cambiarme, me metí a la ducha, al salir escogí un traje negro una camisa blanca, esta vez decidí no usar corbata y tener los primeros botones sin abrochar. Estaba listo así que baje.
Todos estaban ya esperándome.
—Al fin Edward —Eleazar estaba desesperado, así que lo ignore.
—Vámonos, ya que estamos todos—Tanya fue la que hablo—. ¡Muero de hambre!
Salimos todos de la casa Denali, nos dirigíamos al restaurant Black Diamond.
La reservación ya estaba hecha así que nos guiaron a nuestra mesa.
—No les parece que el lugar es encantador, ¿no lo crees Edward?
—Si muy lindo —Tanya me hacía plática, pero no le quería tomar mucha importancia.
—Tanya, a qué horas llegara Leah.
—No lo sé mamá, pero dijo que no tardaba — ¿quién era Leah? Bueno no quise preguntar.
Cada quien estaba en su mundo así que decidí desconectarme un poco. Recordé todo lo que paso los últimos días, a la mujer que ayude, no sé cómo estará, no sé ni quien es, los sueños que tuve con esa mujer que tampoco sé quién es pero sus ojos serian irreconocibles para mí.
Alguien se acercó a nuestra mesa.
—Buenas noches.
—Buenas noches Leah, que bueno que viniste —Tanya saltó al igual que Kate a abrazar a la tal Leah.
— ¡Pero mírate!, como has cambiado —Kate fue la que primera habló con Leah—. Me alegra que estés aquí.
—Gracias Kate, créeme que no faltaría, a uno de tus mayores sueños, a tu boda —las dos amigas se volvieron a abrazar—. Y tu Tanya estas tan radiante.
—Oh gracias Leah, pero ven te presentaré a dos personas que aún no conoces.
—Claro, ¿quiénes son?
—Mira él es Garrett el prometido de Kate, y este que ves ahí es mi primo Edward Cullen.
—Wow al fin conozco a los hombres más nombrados por las hermanas Denali.
—Un placer —Garrett, se puso de pie y le tendió la mano, yo también hice lo mismo—. Soy Garrett, mucho gusto —Leah aceptó el saludo.
—Hola soy Edward.
—Mucho gusto Edward —la mirada de Leah, era interesante. Y también ella se me hacia una mujer interesante, esa es la primera impresión que me dio.
—Bueno pues hay que cenar ya, no creen —Carmen se veía muy feliz.
—Claro —dijimos todos.
La cena pasa entre risas y anécdotas, hasta que las preguntas llegan a mí.
Y fue Leah la primera en preguntar.
— ¿Edward...?
—Sí, dime.
— ¿Y tú a que te dedicas?
—Pues soy empresario, ¿y tú?
—Soy diseñadora de joyas.
—Que bien.
—Edward, ¿verdad que Leah es muy interesante? —Carmen se nos quedó viendo, con una sonrisa que lo decía todo—. Es una buena chica. Y a ti Leah, ¿qué te parece Edward? —Volteé al sentir una mirada asesina encima de mí, era Tanya, aún no ha superado lo que paso entre nosotros.
—Me parece un hombre con muchas cualidades —Leah no parece ser una mujer muy aventada, y se ve que le intereso, no lo ha ocultado durante toda la noche—. Y muy atractivo.
—Gracias.
La noche apenas empezaba y yo estaba decidido a conocer más a Leah.
Salimos del restaurante. Eleazar me pidió que llevara a Leah a su casa, no me podía negar, ahí aprovecharía para saber más de ella. A lo mejor el tiempo que este aquí ella haga que no sea tan aburrido.
—Ya que estamos a solas Edward, dime, ¿estas casado o tienes novia?
—Ninguna de las dos.
—Umm la primera ya lo sabía, y la segunda lo dudaba.
—A si, y… ¿cómo lo sabias?
—Por una simple razón, no tienes anillo de matrimonio —si ella supiera—. Y si tuvieras novia no hubieras aceptado mis coqueteos.
—Muy buenas razones. ¿Y tu porque no tienes a nadie?
—Porque nadie me ha interesado, hasta ahora —hasta que llegue yo al parecer.
— ¿Y tú?, a ti te han de llover las mujeres.
—Sí, la verdad sí, pero ya sabes a veces uno sólo quiere a una persona.
—A lo mejor alguien pueda hacerte cambiar de opinión.
—Quien sabe, Leah, quien sabe.
—Aquí es —habíamos llegado a un edificio donde ella vivía. Y aunque me gusto que fuera lanzada, lo que hizo no me gusto, puedo pasar el rato con ella, pero por ahora creo que no.
Leah me beso y por primera vez rechacé lo que una mujer me proponía, no sé porque pero al hacerlo, sólo podía pensar que yo sólo aceptaría algo de la mujer de los ojos chocolate que se presentaron en mi sueño.
—Lo siento Leah, pero por hoy no.
—No te preocupes, cuando quieras, yo estaré aquí.
Leah se bajó del auto y yo decidí que era mejor despejar la mente.
¿Qué pensaría de mi Victoria? Así no encontraré el amor. Pero que digo, todo el amor que tenía Victoria se lo llevo, para que buscar si ella ya no esta.
Hola! :)
Las chicas que siguen mi historia, se que eh tardado mucho en actualizar casi medio año, pero pues no eh tenido mucho tiempo e imaginacion. Espero que les guste este capitulo, que lo disfruten y que tengan unas lindas vacaciones quienes ya esten de vacaciones, A LEER! Si les gusto espero que me lo dejen saber.
Gracias...
