La historia es mia, los personajes pertenecen a Stephany Meyer.
Capítulo beteado por:
Sara Gamboa
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Capítulo 8 Sólo un Beso
Bella
Mike me sorprendió al lugar que me llevo, pues nos encontramos en el Bateaux London, era un lugar al que nunca imagine ir, había reservado una mesa junto a una ventana, donde podía contemplar los alrededores de la ciudad.
—Bella esperó que este lugar sea de tu agrado. —Mike me miraba con un brillo en sus ojos.
—Si es muy lindo. —La sonrisa en mi rostro no se borraba.
—Quieres que pida por los dos. —Me preguntó.
—Sí, está bien.
Mike pidió la cena no supe lo que fue porque el lugar me tenía muy distraída cada detalle me gustaba.
Llego la cena, Mike no dejaba de mirarme y sonreír, el silencio es un poco incómodo necesitó hablar.
—Mike... —no sabía que decir―. ¿Porque no me cuentas de tu vida?
—Oh Bella, pues no sabría qué decir de mi vida.
—Umm pues porque no empiezas a decir, lo que tú quieras.
—Bueno, pues… soy tu ex jefe se podría decir, ahora trabajaré en otra editorial. Pero no sé qué más decir de mi vida, mejor cambiemos de tema. Dime, ¿porque estas en Londres?
— ¿Porque estoy en Londres…? —un suspiro muy largo salió de mí, mientras mantenía una mueca como sonrisa nostálgica en mi rostro—. Es muy difícil de explicar, Mike, pero estoy comenzando una nueva vida en este lugar, mi vida ha sido un poco complicada los últimos años, por eso estoy en Londres para cambiar.
—Se nota que es muy difícil para ti hablar de esto, ¿no es así?
—Si Mike, lo que me ha pasado es duro pero poco a poco lo he superado. Algunas veces aun duele.
—Bueno Bella, hemos venido aquí para que estés feliz, no para ponerte triste, así que de tu rostro retira esa mirada triste. —sonreí por lo que dijo Mike, al decir esto me puso la mano en mi mejilla de forma protectora.
—Gracias. —sólo supe decir eso.
—Bueno dime porque te gusta ser editora.
—Desde que era pequeña me gustaba mucho leer y todo lo que tuviera que ver con libros, así que cuando entre a la universidad no lo dude y me metí a todo lo que tuviera que ver con las letras.
—Eso suena interesante.
—Gracias, Mike. —creo que lo único, que podía decir, era gracias.
—Dime Bella, ¿cómo te fue en tu primer día de trabajo?
—Muy bien Mike, no me acostumbro, a tener mucha atención — espero que me haya entendido a lo que me refería, a él.
—Lo sé ha de ser muy complicado para ti, porque te ves un poco tímida.
—No me veo tímida, soy tímida. ¿Tu cómo me consideras, Mike?
—Una mujer muy linda, para ser sincero las más hermosa de este lugar —Mike sabe decir cumplidos, me hace ruborizar pero no como lo hacía Jacob, aún recuerdo sus cumplidos—. Eres una chica a la que le gusta vivir experiencias nuevas, como las que está pasando en este momento —En esto sí tenía razón, tengo que experimentar cosas nuevas — Eres sensible, no sé qué más decir de ti Bella. Me tienes maravillado.
—Me halagas —Mike estaba haciendo que la noche se fuera en puros cumplidos para mí, me hacía sentir como una adolescente, aunque no sentía lo que él esperaba que sintiera y sé que a lo mejor con el tiempo puedo ser feliz o llegar a sentir algo por Mike.
¿Qué estoy pensando? ¿Quiero ser feliz con él…?
Terminamos de cenar y la música empezó.
Mike me invitó a bailar acepte aunque no tenía ganas de bailar al hacerlo vinieron a mi mente muchos recuerdos.
Flashback
Al igual que Mike, Jacob me había traído a un lindo restaurante, donde la gran diferencia que había es que Jacob me llevaba a festejar nuestro segundo año de novios.
—Bella... —estaba tan embobada en mirar a Jacob que no me di cuenta de que me estaba hablando—. Bella, amor, me estas oyendo — yo no le ponía atención ya que no podía deja de mirarlo como ya dije me tenía embobada debido a que vestía un traje negro y él sabía lo que ocasionaba en mi cuando se vestía de esa manera.
—No, lo siento, ¿qué me decías?
—Que si quieres bailar.
—Claro, sería un gran placer bailar con usted señor —la sonrisa que se le formo a Jacob era una de las tantas cosas que me gustaba de él, con su sonrisa también me enamoro, me tendió su mano y yo la acepte, al llegar a la pista la canción que se escuchaba era la de Just a Kiss, había escuchado una que otra parte de esa canción pero casi no le ponía atención, hasta ahora que me encontraba bailando con Jacob. La canción era lenta y eso me parecía genial estar abrazados mientras bailábamos.
—Te gusta que estemos así —me preguntó Jacob.
—Por supuesto que me gusta, no sé qué haría sin ti.
—Te amo…
Fin de Flashback
Mike me sacó de mis pensamientos ya que termino la canción, no supe cuál era ya que no le puse atención, pero sabía que era lenta porque me tenía entre sus brazos, al separarnos me sonrió le devolví la sonrisa aunque no sonriera con la misma intensidad que lo hacía cada vez que Jacob me miraba trataba de hacer un esfuerzo por cortesía, Mike no se merecía mi rechazo, apenas lo estoy tratando puede existir una probabilidad de conocernos más a fondo.
Empezó otra canción un poco más movida. Mike se empezó a mover de una manera tal que me sorprendió y no porque se supiera mover bien, todo lo contrario sólo se mueve bien con la música lenta al parecer, porque con el tiempo que llevábamos bailando esta canción Mike me ha pisado como dos veces.
—Oh Bella perdóname, yo no quería pisarte.
—No te preocupes Mike.
—Mejor nos sentamos, ya no te quiero lastimar.
—Si tú lo consideras así, por mi está bien —fuimos a nuestra mesa, saque mi celular, porque vibro, me di cuenta de que tenía un mensaje de Ángela, no lo abrí así que sólo vi la hora, ya eran las doce de la noche, no quería parecer cenicienta, pero al día siguiente tenía que ir a trabajar—. Mike creo que es hora de irnos —le dije un poco apenada.
—Por supuesto Bella, para ti mañana es un día muy productivo, ahora mismo pido la cuenta y no podemos ir.
Ahora nos encontrábamos camino a el departamento de Ángela, al acordarme de Ángela decidió ver su mensaje.
Bella...
Esperó que esta noche para ti sea espectacular...
Ángela.
Ángela...
Hasta ahora todo ha ido bien, pronto llegaré y platicaremos.
Bella.
Iba viendo las calles de Londres, por la noche se veían hermosas, al llegar a una avenida note que había mucho tráfico, lo tome como normal ya que estoy en una ciudad muy grande. Pero al acercarnos más nos dimos cuenta que era un accidente en donde un auto choco con una camión, del auto estaban sacando el cuerpo de una mujer, que al parecer falleció, eso me trajo a la mente el día del accidente. Pobre de su familia, de su esposo, de sus hijos si es que tenía, la pérdida es un gran dolor, no se lo deseo a nadie.
Mike aceleró no se si vio mi estado pero yo ya quería salir de esa calle, porque sentía que en cualquier momento mis lágrimas iban a empezar a caer.
Llegamos al edificio.
—Bella, hemos llegado.
—Gracias Mike por la cena, estuvo espectacular. Gracias.
—No me des las gracias Bella, yo te debería de dar las gracias a ti porque aceptaste mi invitación —no sabía que responderle a Mike.
—De nada. Bueno es hora de que me baje, hasta mañana Mike —me iba a bajar ya cuando sentí su mano sobre mi brazo y me giré.
—Bella espera...
—Si dime Mike —lo que hizo me dejó sin palabras y sin acciones. Mike me beso, yo no sabía que hacer, no respondi al beso. Me quede paralizada y con los ojos abiertos. Mike se separó de mí.
—Bella yo... perdón lo siento... no queria... besarte... bueno si quería... pero tu no... Así que perdón —si quería besarme.
—Mike yo no, la verdad no se que decir, perdón pero no sentí nada —no podía sentir nada y era verdad, no me emociona su beso como los de Jacob, no pude cerrar los ojos porque no era Jacob. Al decirle que no sentí nada Mike se quedó mudó, tenía que decirle la verdad.
—Bella, no te pido que me quieras ahora pero por favor has un intento —la mirada de Mike al decirme todo esto era como la de un niño arrepentido—. Por favor Bella intentemos algo, en verdad me gustas —es que esa es la diferencia Mike, tu a mi no me gustas, te puedo querer pero sólo como amigo, ahora no era el momento para decirle lo que pensaba.
—Mike te prometo que voy a intentar sentir algo por ti. Pero por ahora sólo deja que nos conozcamos, es muy pronto aún. Hasta mañana Mike.
Me bajé del carro y lo deje sólo, creó que necesitaba pensar y yo tambien.
Al entrar al departamento Ángela ya me esperaba. Le conté lo sucedido un momento antes.
—Mike no pierde el tiempo o al menos no lo quiere perder contigo.
—Ángela...
—Bueno Bella es que tienes que ser feliz.
—Si lo se, así que creo que puede resultar bien darle una oportunidad a Mike —Ángela se cubrió la bica con las manos ahogando un grito de emoción.
—En verdad, vas a darte una oportunidad con Mike Newton.
—No voy a intentar nada oficial, sólo quiero salir con él algunas veces y si hay algo más fuerte entre él y yo pues intentarlo.
—Pero no lo quieres verdad.
—Ángela apenas nos estamos conociendo, aún no siento de eso.
Con esto termine la plática, ya era tiempo de irme a dormir estaba muy cansada y quería ya terminar con este día. A la mañana siguiente tenía otro día muy largo.
Al llegar a mi oficina me moría de hambre, no había desayunado, se me había hecho tarde por no haber dormido bien, lo que paso en la noche me tenía un poco extraña casi no pude dormir, porque entre sueños veía a Jacob, a Mike y a alguien más que sabía quién era. La noche fue muy larga para mí.
Kebi ya me estaba esperando en mi oficina con una café, lo cual le agradecí infinitamente, quería quitarme el sueño ya.
—Buenos días Bella, que tal la noche.
—Buenos días Kebi, pues un poco larga.
—Si, tus ojeras lo dicen todo, así que aquí te dejo un café muy cargado.
—Gracias, y dime que es lo que tenemos que hacer hoy.
—Tú tienes una reunión con Jasper Hale, que es el representante del señor Cullen.
—Sabes de que trata la reunión.
—No, solo me dijo que te quiere ver en su oficina creo que es algo relacionado con unos libros —no era precisamente a quien quería conocer, ya que no era el tan nombrado señor Cullen.
Salí junto con Kebi hacia la oficina de por ahora Jasper Hale.
Zafrina ya me estaba esperando.
—Isabella, buenos días.
—Buenos días Zafrina.
—El señor Hale te espera, pasa —pasé a la gran oficina y el señor Hale se encontraba revisando unos documentos. Se veía muy concentrado, la primera impresión que me dio fue de un hombre serio y guapo.
— ¡Buenos días, señor! —al hablarle alzó la mirada, pude notar que sus ojos son de color miel.
— ¡Buenos días Isabella! —todos me dicen Isabella y no me agrada mucho—. Toma asiento —así lo hice.
—Me dijeron que quiere hablar conmigo. Señor.
—Si Isabella, sólo te quería dar la bienvenida en nombre del señor Cullen como sabes, él por el momento no se encuentra en la ciudad.
—Muchas gracias señor Hale.
—Espero que disfrutes el trabajar con nosotros.
—Claro que lo haré, es lo que más me gusta.
—Pues, bienvenida de nuevo —el señor Hale se puso de pie, eso mismo hice yo—. Si no hay más por el momento es todo, gracias Isabella.
—Un placer conocerle Señor Hale —le tendi la mano y me retire, cuando estaba por abrir la puerta apareció la señorita que ayer me dio el recado para el señor Cullen.
—Jasper, Jasper... —entro diciendo—. Y se detuvo enfrente del escritorio —Edward, Edward me a regañado—. Jasper corraspeo antes de hablar.
—Alice... —dijo señalándome—. Te presentó a la señorita Isabella Swan, la nueva editoria que se incorporó ayer para trabajar con nosotros.
—Ella, ella, no es la asistente de Edward. Jasper.
—No Alice.
—Disculpen me tengo que ir.
—No, no espera —me dijo la señorita Alice—. Necesito pedirte una disculpa.
— ¿A mí?
—Si a ti, perdón por confundirte ayer con la asistente de mi hermano es que Edward nunca nos avisa de sus cambios.
—Oh no se preocupe señorita, todo esta bien, si me disculpan me tengo que ir, compermiso.
Salí de la oficina de él señor Hale, ya iba hacia mi oficina.
Al entrar no podía creer lo que tenía enfrente. Kebi entró detrás de mí y se podía notar la emoción en su cara, en mi escritorio había un gran ramo de rosas rojas y una nota. Me acerque para ver de quien eran y mis sospechas se confirmaron son de Mike.
Bella...
Esperó que la noche de ayer no haya sido un mal entendido. Que tengas un excelente día.
Con cariño Mike Newton.
—¿Y quien es él caballero que te manda flores Bella? —Kebi quería saber.
—Oh si te lo digo no me lo vas a creer, creme.
—Anda Bella dime.
—Me las mando Mike.
—Oh por Dios —Kebi se llevó las manos a la boca.
—Te dije que no me lo ibas a creer —nos empezamos a reír.
—Bueno iré a ver unos documentos, si necesitas algo me hablas Bella.
Kebi salió y me quede sola. Bueno, Mike quiere arreglar lo que paso ayer por la noche. El ramo de rosas es muy lindo. Me trajo un recuerdo.
—Flashback—
Era jueves por la noche cuando me llego un mensaje de Jacob, donde me decía que me necesitaba ver, ese día había estado muy raro casi todo el tiempo me estaba evitando. Me pidió que fuera a la parte trasera de su casa donde había un gran jardín al llegar pude notar que Jacob no estaba, me encontraba sola todo esto se me hacía muy raro.
Camine un poco más al fondo del jardín, ahí estaba Jacob con un gran ramo de rosas, al verlo la sonrisa que se formó en mi rostro fue tan grande al igual que Jacob los dos teníamos la misma sonrisa.
—Jacob… ¿qué es todo esto? — no podía ocultar mi felicidad.
—Esto es la sorpresa que te tenía, elegí este día ya que esta noche, es noche de luna llena, ¿no te gusta? —Jacob se acercó a mí y me tomó por la cintura y me beso. Ese beso y ese día jamás los podre olvidar, ese día pasó lo que los dos queríamos que pasara.
—Fin de Flashback—
Tocaron a la puerta.
—Adelante —se me hizo muy extraño de que Kebi no fuera la que entrara a decirme que me buscaban, sino más bien me sorprendió ver quien había llegado a mi oficina. Era Mike.
—Buenas tardes Bella.
—Buenas tardes Mike, pasa, toma asiento —Mike se sentó frente a mí.
—Es tan extraño esto.
— ¿Qué es lo extraño, Mike?
—El entrar y estar aquí, en la editorial sin ser el dueño, para mí es muy extraño, pero a la vez muy agradable porque así ya puedo estar cerca de ti y no habrá problema.
—Oh Mike, si ha de ser muy raro para ti, entrar a estas oficinas sin ya no ser el dueño.
—Sí, pero me acostumbraré. Dime, ¿te gustaron las rosas?
—Si el ramo está muy bonito, gracias fue un gran detalle.
—Quería compensar lo de ayer, perdona si te incomode —Mike estaba muy apenado al parecer, ya que al decirme esto agacho la mirada.
—No hay problema —claro no había problema de parte de él hacia mí, pero de mí hacia él sí, porque su beso no causo los nervios o la sensación necesaria para haber deseado un beso más de Mike.
—Para olvidar lo sucedido que te parece salir a comer —en ese momento sonó su celular—. Me disculpas tengo que atender.
—Claro… — Salió de mi oficina para hablar por teléfono.
Mike tardo un poco con su llamada, cuando entro se notaba nervioso muy nervioso y estaba rojo.
—Bella, me tengo que ir, surgió un imprevisto, discúlpame.
—Si, no te preocupes Mike, en otra ocasión será entonces, nos vemos.
Mike salió muy rápido, y al instante de haber salido entro Kebi.
—Bella, no escuchaste, cierto.
— ¿Escuchar, qué?
—Mike estaba gritando por teléfono, al parecer tiene un problema, se tenía que ver con alguien. Tú sabes a quien, porque se notaba muy alterado.
—No, no se Kebi, pero si lo note muy nervioso al hablar conmigo.
—Bueno ahora que recuerdo, dijo el nombre de una mujer.
— ¿Una mujer?
—Si una mujer, su nombre empezaba con S o Z, no lo se estaba raro el nombre.
—A lo mejor te confundiste Kebi.
—No, Bella, se lo que oigo, si no, no sería tu asistente —En eso tenía razón y las dos empezamos a reír.
Kebi me dejó sola otra vez, pero me quede pensando, ¿qué mujer podría haberle hablado a Mike? supuse que podría ser una mujer de su familia, pero no tenía por qué haberse alterado tanto, no le tomare mucha importancia. No me tiene por que importar tanto.
Espero que Mike no tenga ningún problema.
