Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es mía.
Capítulo Beteado por:
Sara Gamboa
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Capítulo 9 La Propuesta
POV Edward
Después de dejar a Leah en su departamento, ya era tiempo de regresar a casa de los Denali, en el camino iba repasando lo que paso con Leah, quería estar con ella pero muy en el fondo sentía que algo me lo impedía, no sé si es el amor que aún siento por Victoria, o el querer esperar a que pase lo que dijo ella, que el amor va a llegar a mí, ¿y si eso significa que Leah es la indicada? ¿Y si es ella la que va a hacer que me olvide del amor que siento por Victoria? Que tonterías estoy pensando nadie en este mundo va a poder lograr que saque de mi mente y de mi corazón el amor y el recuerdo de mí amada Victoria.
Llegue a la casa de los Denali y cuando entre en la estancia se encontraba Kate.
—Edward te estaba esperando —Se puso de pie cuando me acerque.
—Kate ¿está todo bien? —Me acerque a ella.
—Sí, sí lo está. Ven siéntate junto a mí, quiero platicar contigo —Me senté junto a ella como pidió.
—Dime Kate, ¿en qué puedo ayudarte?
—Discúlpame Edward —Agacho su mirada y empezó a jugar con sus manos estaba nerviosa —Discúlpame por lo que paso la última vez que estuviste aquí—. Estaba en shock, no dejaba de ver a Kate, no podía creer que se disculpaba por lo sucedido hace más de un año. No sabía que responder — ¿Qué piensas Edward? ¿Me disculpas o no?
—Claro que te disculpó Kate, lo que paso ya es parte del pasado, tú ahora te ves realmente feliz y yo estoy dispuesto a buscar mi propia felicidad —La tome de las manos—. Gracias por disculparte tú eres muy diferente a Tanya, así que olvidemos todo y otra vez gracias —Abrace a Kate estaba totalmente seguro que ya había cambiado su forma de pensar.
—Entonces Edward siempre vas a contar conmigo para lo que necesites, en verdad la que tiene que darte las gracias por aceptar mis disculpas soy yo —Los dos nos pusimos de pie y nos volvimos a abrazar—. Buenas noches Edward descansa.
—Tú también Kate, descansa y hasta mañana.
Mientras Kate subía a su habitación, yo me quede pensando en todo lo que paso este día en verdad estuvo muy pesado.
La propuesta de Leah, el perdón de Kate y el enojo de Tanya, tres mujeres que están presentes en mi vida. Pero, ¿cómo saber cuál es la indicada?
Victoria siempre fue para mí la mujer perfecta, la que todo hombre quiere a su lado, con tantos hombres detrás de ella, tuve la dicha de que me escogiera a mí, siempre me eligió a mí, ella era mía, siempre lo fue.
Con estos pensamientos subí a mi habitación, me sentía cansado mentalmente quería descansar, ya que por la presencia de Leah no se pudo tratar casi nada de la propuesta de Eleazar, así que mañana hablaremos sobre la entrada de Garrett a la empresa. Espero que la decisión que tome no afecte nada de lo que se ha logrado.
Llegue a mi habitación y lo que vi cuando abrí la puerta me dejó sin palabras y con la boca abierta.
Sólo pensé Tanya…
Tanya se encontraba en mi cama.
—Pensé que nunca subirías, se me hizo eterno el tiempo — ¿Qué demonios hace ella aquí?
—Tanya ¿Qué haces aquí?
—Pues quiero estar contigo, ¿que no es obvio? —Tanya estaba casi desnuda en mi cama, si no fuera por esa ropa que apenas y la cubría—. Ven acércate a mí —Se empezó a arrastrar por la cama, yo seguía en la puerta.
— ¿Por qué debería? —Por Dios como es posible que sea tan sínica.
—Porque yo te demostrare que puedo ser mejor que Leah —Claro, estaba celosa que más se podía esperar de Tanya. Ser doble cara y una hipócrita—. Ella no es para ti Edward, yo sí.
—Ni tú ni nadie Tanya —Tanya al escucharme decir esto puso cara de indignación.
—Claro, para ti nadie es mejor que Victoria —Que no se atreva a nombrarla, cerré los puños ella no tenía derecho—. Tu querida esposa, sabes, no sé porque no entiendes que yo puedo ser hasta mejor que ella.
—Tanya se estaba acercando a mí más de lo normal, ya la tenía enfrente de mi y por un momento caí en sus redes, se acerco a mi boca y me beso y poco a poco fui accediendo a su beso, pero reaccione. La tome por los brazos y la sacudí haciendo que callera en la cama.
—Te prohíbo que vuelvas a nombrar a Victoria —Rodee la cama mientras le gritaba, me importaba poco si despertaba a la familia—. Victoria siempre será mucha mujer ante ti, mírate primero en un espejo, una mujer no se rebaja por alguien que no la quiere, que no la desea y que nunca la va a buscar como mujer, busca tu propia vida antes de compararte con una verdadera mujer. ¡Sal de mi habitación, ahora! —Tanya salió maldiciendo, herí su orgullo, salió sin decir una sola palabra, y yo estaba hecho una furia conmigo mismo, como fui capaz de aceptar su beso, no entiendo porque Tanya es una mujer que no se da a respetar a sí misma.
Cuando Tanya término de salir aparecieron Eleazar, Carmen y Kate.
— ¡Pero que paso aquí Edward! —Gritó Eleazar al ver como salió Tanya de mi cuarto.
— ¿Por qué fueron esos gritos? —Preguntó Carmen—. ¿Por qué Tanya salió así de tu cuarto?
—Edward, nos debes una explicación —Eleazar mantenía la mirada fija en mí.
— ¿Quieres una explicación? Pues no me la pidas a mi pídesela ¡a tu hija! —No podía controlar el coraje que tenia así que termine por gritarle a Eleazar. Carmen y Kate sólo observaban la escena que manteníamos—. Así que si no es mucho les pediría que me dejen solo — La primera en salir fue Kate y luego Eleazar que no se veía muy contento, como si yo lo estuviera aquí. Carmen espero a que ellos terminaran de salir para hablar.
—Edward… —Carmen me hablo con ese tono maternal que ella y mi madre solamente puede tener—. Sé que no estás muy a gusto estando con nosotros, así que en nombre de Tanya te pido una disculpa, por favor acéptala, conozco a Tanya y sé que lo que ella pretendía esta noche, pero no quiero que pienses mal de ella, por favor Edward. —Como siempre Carmen sacando la cara por sus hijas, pero si ella supiera cómo es en verdad su hija, creería que si es demasiado tarde para pedir disculpas en su nombre, después de todo lo que ha pasado. A Carmen no le podía negar nada.
—Lo olvidare, Carmen pero que quede muy claro que sólo lo hago por ti; porque eres una gran mujer. —Me acerque a abrazar a Carmen le di un beso en la mejilla y salió de la habitación.
Ya era muy tarde, espero poder descansar al menos un poco después de todo esto.
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Me desperté, eran las nueve de la mañana, no había dormido demasiado desde que llegue aquí, era bueno tener la mente despejada ya que el día hoy sería un gran dolor de cabeza, tanto que arreglar por la entrada de Garrett, nos reuniríamos hoy al medio día. Tome un baño me arregle ya era momento de bajar a desayunar, pero antes de bajar encendí mi celular ya que tenía la costumbre de apagarlo para dormir tranquilo, tenía dos mensajes una de Alice y para mi sorpresa otro de Leah. Empecé por el mensaje de Alice.
Edward…
Es urgente por eso te mando un texto, espero que lo veas, es sobre tu asistente; no sé como las escoges pero por e-mail te mandaré la información de tres chicas que me parecieron muy convincentes para ser tu próxima asistente. Cuando me confirmes quien puede ser, le daré la orden de que me ayude con la ceremonia que piensas dar cuando llegues. Te mando besos y te quiero. Nos vemos pronto.
Alicia.
Le respondí a Alice.
Alicia…
Muchas gracias por ayudarme con la asistente, cuando reciba el e-mail, yo te diré quien, también te quiero, créeme que nos veremos más pronto de lo que te imaginas. La estancia aquí, es insoportable.
Edward.
Ahora leería el mensaje de Leah.
Hola Edward…
Buenos días, espero que hayas tenido una muy placentera noche, quisiera saber si hoy podemos ir a cenar o salir a cualquier lugar que tu decidas, si te interesa mi propuesta espero tu llamada.
Leah.
¿Porque no salir con Leah esta noche? Conocerla sería un nuevo paso para mí y una distracción para así poder olvidar un poco todo lo que me pasa en esta casa, distraerme y olvidarme por una noche de mis preocupaciones, de todo lo que me rodea. Aceptare la propuesta.
Leah respondió al tercer timbre.
—Hola…
—Leah, buenos días.
—Oh, Edward. Buenos días —Su respuesta fue como un grito de sorpresa—. Pensé que no me llamarías.
—Porque no llamarte, a una mujer hermosa como tú no se le puede negar una cita —Leah al parecer sonrió ante mi respuesta, y por lo mismo sonreí yo.
—Entonces, ¿aceptas mi invitación?
—Por supuesto que la acepto, déjame buscar a mí un lindo lugar para cenar, ¿Te parece que nos veamos a las ocho?
—Claro Edward nos vemos a la ocho. Se puntual, te estaré esperando.
Termine de hablar con Leah. Era tiempo de ir a desayunar, luego regresaría a estudiar la información que me envió Alice y ver quien cumple el rol de mi asistente.
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Al llegar a la puerta de la cocina observe que sólo estaba Tanya y Eleazar, así que la curiosidad mato al gato y me quede a escuchar su discusión, sin que se dieran cuenta de mi presencia.
— ¡Pero que estúpida eres Tanya! —Eleazar estaba jalando del brazo a Tanya—. No puedes hacer nada bien, tal parece que eres una inútil.
—Si me crees tan inútil, ¿Por qué decidiste que fuera yo quien hiciera esto y no Kate? —Tanya le gritaba a Eleazar. ¿Hacer qué?
—Kate no puede hacer lo que tú estás haciendo porque ella está ahora comprometida, y tú tienes que ingeniártelas para hacer que Edward caiga en tus encantos, hija.
—Sabes que es muy difícil que Edward pueda caer, sabes que nunca va a olvidar a su amada esposa. ¿Sabes lo complicado que se me está haciendo esto, crees que yo no quiero que él se dé cuenta de mi existencia? —Tanya al igual que Eleazar están locos—. ¿Crees que al igual que tu, yo no quiero su dinero también? —Pero que mierda estoy oyendo.
—Pues tienes que hacer lo que sea para que no nos quedemos en la ruina, has lo mismo que Kate. — ¿Que Kate también es como ellos? Pensé que ella era diferente.
—Por Dios tu bien sabes que Kate no sabe nada de lo que tu planeas, estas usando a Kate al igual que a Garrett, no tienes porque venirme a gritar si tu tampoco sabes cómo salir del hoyo sin usar a tus hijas, Y sabes lo que pasará cuando Kate, mama y Garrett se enteren estarás hundido y no sólo en la ruina —No podía soportar escuchar más de lo que estaban diciendo, así que entre a la cocina, los dos al verme llegar me saludaron como si nada hubiera pasado, claro no me vieron.
—Buenos días —Salude en un tono seco el cual ignoraron.
—Buenos días Edward —Saludo Eleazar y Tanya sólo me observó para después bajar su mirada—. Espero que hayas dormido bien después de lo de ayer.
—Ha, claro… —Fui a tomar un poco de jugo cuando entro Carmen.
—Buenos días a todos —Tan sonriente y cálida, sin saber lo que su esposo e hija planean.
—Buenos días Carmen —Sólo a ella le podía contestar bien, le di un beso en la frente como si fuera mi madre, en estos momentos lo único que necesitaba era a mi madre. Y a mi familia—. Espero que estés presente hoy en la reunión que tendremos al medio día para saber si Garrett podrá entrar, o no —Enfatice el no—. A la empresa.
—Oh Edward sabes que el único que puede estar ahí en mi nombre es Eleazar.
—Claro que no Carmen, si tú no estás presente en la reunión no se qué hare yo ahí.
—Pero Edward —Eleazar se empezó a quejar—. Si Carmen no quiere, no la puedes obligar.
—Pero nada Eleazar, si Carmen no está presente, no tiene caso saber quién se queda y quien se va de la empresa, ¿queda claro?
—Si Edward, está claro —Eleazar no se podía negar. Salí de ahí tenerlos cerca me asfixiaba.
Subí a mi habitación a ver las posibles asistentes que me envió Alice.
Nombre: Jane águila.
Fecha de nacimiento: 13 de Febrero de 1993
Edad: 22 años
Lugar de nacimiento: Inglaterra.
Estado civil: Relación.
Ciudad: Londres.
Dirección: Brick Lane #24
Teléfono: 553-9618
Estudio en: Instituto Imperial de Londres
Trabajo en: Trabajo como asistente en una empresa para el apoyo administrativo.
Nombre: Bree Tanner.
Fecha de nacimiento: 11 de marzo de 1994.
Edad: 21 años.
Lugar de nacimiento: California.
Estado civil: Soltera
Ciudad: Londres.
Dirección: Ladbroke Grove #12
Teléfono: 5572-3290
Estudio en: Universidad de California Berkeley
Trabajo en: Acaba de salir de la universidad, se mudo a Londres, quiere ser escritora, empezaría como asistente.
Nombre: Charlotte Sandino.
Fecha de nacimiento: 14 de octubre de 1987.
Edad: 28 años.
Lugar de nacimiento: Italia.
Estado civil: Casada.
Ciudad: Londres.
Dirección: Portobello Road #44
Teléfono: 5508-0036
Estudio en: Universidad de Yale
Trabajo en: Trabajo como asistente en una empresa por dos años, fue ascendida a asistente personal y salió de la empresa para casarse, y después de un año ha decidido retomar su trabajo.
No sabía a quien elegir, pero a mi parecer y por el lugar que voy a frecuentar más, escogería a Bree Tanner como mi nueva asistente. Hablare con Alice por la noche.
Era tiempo de volverme a encontrar con la desagradable presencia de Eleazar, para decidir si es bienvenido Garrett o no. Si sabe lo que planea su futuro suegro, no sería bueno que el entrara a la empresa.
Baje a la sala, ya estaban todos presentes excepto Tanya.
—Buenas tardes Edward —Garrett se puso de pie.
—Buenas tardes Garrett —Estreche su mano—. Estamos todos listos no es así.
—Así es Edward podemos pasar a mi despacho —Contesto Eleazar—. Adelante —Lo seguimos Carmen, Garrett, Kate y yo.
—Ya que estamos todos listos, sería un gran placer escucharte Garrett —Me quede parado junto al escritorio mientras que Eleazar se sentaba junto a Carmen en los sillones y Kate junto a Garrett.
—Bueno Edward, como familia que vamos a hacer una vez que se case Kate con Garrett, sería una gran inversión que Garrett formara parte de la empresa…
—Tú cállate Eleazar —Si seguía así iba a hacer que en cualquier momento explotara y que le dijera todo lo que sentía por él en estos momentos. Todos se quedaron sorprendidos y en silencio—. Sólo quiero oír a Garrett, él va a ser, si así queda decidido el nuevo socio, no tu Eleazar, no es tu empresa.
—Pero Edward.
—Pero nada, yo lo he decidido así y si no te parece sería mejor que esto se hable en Londres, que Carlisle lo decida y así Garrett pueda hablar por el mismo.
—No es que no pueda hablar por si sólo Edward, si no que él va a manejar sus acciones desde aquí igual que yo lo hago.
—Sí, manejas unas acciones que no son tuyas, pero Garrett puede tomar sus propias decisiones, no tienes por que entrometerte tu. El seria el socio no tu —Estaba furioso, ya no quería escuchar más nada que tenga q ver con Eleazar—. Por favor dejenme a solas con Garrett, esto creó que sólo nos incumbe a él y a mí, ya sabrán nuestra decisión —A regañadientes salió Eleazar él era el único que protestaba, porque los demás salieron como si nada hubiera pasado. Me encontraba ahora solo con Garrett.
—Ahora si podemos hablar sin ningún problema —Me senté junto a él en el sillon.
—También te molesta no es así —Preguntó Garrett.
— ¿Quién? ¿Eleazar? Sí, siempre me ha molestado su presencia, más cuando se cree el dueño de todo, ¿Por qué? ¿A ti también?
—Si... bueno… —Garrett se rasco la cabeza antes de seguir—. Sólo lo soportó porque amo a Kate, pero desde que lo empeze a conocer mejor, me he dado cuenta que no es la persona que aparenta ante la iglesia, y las demás personas, ya sabes, el hombre ejemplar.
—No lo es, Carmen no se merece un hombre como él. Pero no es importante hablar de él, vamos a hablar de lo que realmente nos importa. ¿Quieres entrar a la corporación o es todo inducido por Eleazar?
—Te voy a decir la verdad y esperó que no te molestes conmigo. Al principio me deje llevar por lo que me decía Eleazar, el hacer crecer la empresa, pero poco a poco me fui dando cuenta que a el sólo le interesaba el dinero que iba a producir la fusión de nuestras empresas, así que decidí entrar a la empresa, pero no con la intención de incrementar a Eleazar, si no sólo para ayudar a Kate y a Carmen, llevarme a Kate muy lejos para hacerla feliz —Garrett sonrió al decir esto—. Porque Tanya y Eleazar son iguales. Así que si me permites entrar sería un placer hacer negocios contigo Edward —Garrett se veía sincero. El no era como ellos.
—Te creó Garrett, gracias por confiar en mí y decirme la verdad, si estas diapuesto vayamos a Londres y ahí hablaremos con Carlisle, para que entres a la corporación.
—Por mi esta bien, sólo dime cuando salimos.
—Mañana por la noche, si estás de acuerdo.
—Claro —Cerramos el trató con un apretón de manos y un abrazo.
Salimos, y en la sala nos esperaban todos, incluyendo Tanya.
—Bueno, ¿ahora ya nos podemos poner de acuerdo? —Hablo Eleazar, pero que fue lo que no entendio de que sólo hablaría con Garrett.
—Perdón, ¿qué dijiste Eleazar? —Él se me quedó viendo sin entender—. El asunto es sólo con Garrett, es su empresa, no la tuya así que lo que hable con él es sólo con él, tu no estas involucrado.
— ¡Pero cómo es posible Edward! si yo lo traje a la empresa —Si así es su actitud por ahora no se como se pondra cuando se entere que Garrett no planea negociar con él si no que sólo con Carlisle.
—No es mi problema, así que has el favor de quedarte callado, por que no ganas nada discutiendo, no va cambiar la situación. Si no hay nada más que decir tengo que arreglar algunas cosas.
Salí de la casa de los Denali quería buscar algo que darle a Leah, antes de salir, Carmen salió detrás de mí.
— ¿Edward, podemos hablar un momento?
—Dime Carmen.
— ¿Que paso con Garrett? —Lo que pensé fue que Eleazar la mando a preguntar y como ella no puede negarse a nada con su familia, decidí no decirle nada, hasta la noche.
—Nada Carmen, no quiero ser descortés, pero la decisión que haya tomado se las diré hoy por la noche.
—No es nada malo verdad.
—Supongo que no, regresare en un rato me tengo que ir —Le di un beso en la frente y me fui.
Llegue al centro comercial, le quería comprar algo que le gustara mucho, fui directo hacia una joyería, le compre una pulsera de brillantes, esperó que sea de su agrado, pero como no si a las mujeres les gustan los brillantes y cualquier cosa que brille.
Después de comprarla decidí dar una vuelta por el lugar, despejar mi mente de cualquier asunto.
Mis pasos me llevaron hacia la parte de los juegos, donde se ecuentran los niños. A una niña se le fue su pelota que venia directo a mi, la niña salio corriendo para recogerla así que la detuve.
—Hola... —Le dije y me puse a su altura—. ¿Esta es tu pelota?
—Siiiii... —Alargo la "i", me sonrió me di cuenta que le faltaba un diente que al parecer se le había caído. Me pareció una niña muy encantadora—. Me puedes devolver mi pelota por favor.
—Claro princesa, toma —Le entregue la pelota, la tomó y se me quedó viendo—. ¿Cómo te llamas?
—Yo me llamo Edward, ¿y tú?
—Me llamó Cristal —Me dio la mano y la acepte.
—Mucho gusto Cristal. Me gusta tu nombre.
—Gracias —Me sonrió—. Eres muy guapo —Me dijo esto y sus mejillas se ruborizaron. Sonreí. Sin duda era una niña muy encantadora y linda.
—Tú también eres muy hermosa princesa —Escuche que alguien la llamaba, al parecer era su papá.
—Cristal ya te he dicho que no hables con extraños —Me puse de píe para hablar y estar a la altura del señor. El hombre cargo a Cristal.
—Edward Cullen —Le tendí la mano al señor. La cual aceptó.
—Ian. Mucho gusto. Bueno es hora de irnos Cristal, despidete.
—Adiós Edward —Me dio un beso en la mejilla y yo también le di un beso en la frente—. ¡Cuídate!
—Tú también Cristal, fue un placer conocerte —Se fueron padre e hija, y pensé que me hubiera gustado haber tenido en mis brazos a una niña como Cristal, envidio a sus padres.
Cuando los perdí de vista retome mi camino. Era tiempo de volver.
Llegue y fui directo a la habitación, tenia que hablar con Alice antes de empezar a vestirme. Contestó al segundo timbre.
—Edward. ¿Cómo te va? —Se escuchó su risa de burla.
— ¿Cómo quieres que me vaya? Te hablaba era para decirte quien es mi nueva asistente.
—Al fin te decidiste, ¿quién es la desafortunada ganadora?
—Hablas como si fuera un infierno trabajar conmigo.
—Es un martirio, trabajar contigo hermanito.
— ¿Porque lo dices? —Sabia a lo que se referia, soy muy estricto con mis asistentes, pero es porque necesitó que todo salga perfecto como a mi me gusta.
—Por nada, ya sabes lo que dicen, que eres un poco estricto, pero no sé porque, si tú eres un amor —Alice se empezó a reír—. Pero ya dime quien es la que será tu asistente favorita.
—No será nada de favorita. Pero si trabaja bien conmigo, pues supongo que sí. La nueva asistente será Bree, la escogí a ella por las referencias que me das por la carrera que va a elegir y porque no está en ninguna relación y para que no pienses mal la escogí sólo porque el trabajo es pesado.
—Si claro… como voy a pensar mal de ti Edward, tú eres un santo. Bueno como ya se quien es me pondré en contacto con ella para ver lo de la fiesta.
—Sí, ya lo sabes, pero para que no dudes de mi te diré, hoy saldré con alguien que conocí aquí en Denali. Y recuerda que tiene que ser la mejor fiesta, por cortesía tuya.
— ¡QUEEEEEE! Edward Cullen va a salir con una mujer, después de mucho tiempo, como es posible si tú le has sido fiel a Victoria por todos estos años, tengo que conocer a la persona que logro sacar a Edward de escondite —Eso me dolió en parte si sentía que la traicionaba pero necesitaba salir de mi mundo. Alice interpreto mi silencio—. Edward estas ahí, perdóname si te ofendí no fue mi intención, yo sólo… me sorprendí, perdóname.
—No te preocupes Alice cuando regrese a Londres te contare todo lo que he pensado y lo que ha pasado. Regreso mañana por la noche, y habrá más sorpresas eso te lo aseguro. Te dejo tengo que salir, nos vemos te quiero y saludos a todos.
—Está bien Edward, te estaremos esperando, te quiero, nos vemos mañana, suerte esta noche, quiero todos los detalles. Salúdame a Carmen. Bye.
Colgué ya era hora de vestirme para partir por Leah. Me vestí con un traje negro y una camisa blanca sin corbata. Termine y me puse loción. Tome la pulsera y salí. Estaba listo, al bajar me encontré con Kate.
—Vas a salir Edward —Me pregunto Kate la cual estaba leyendo un libro en el sofá.
—Si tengo una cita, pero dime pasa algo —Me detuve sólo un momento, Kate necesitaba hablar conmigo pero, no quería hacer esperar mucho tiempo a Leah.
—No, sólo te quería dar las gracias, Garrett me dijo lo que harás por nosotros.
—Bueno yo no haré nada Kate, la decisión se tomara mañana, pero cuentan conmigo para lo que sea necesario.
—Gracias Edward, no te detengo más. Pero antes, ¿te puedo dar un abrazo?
—Claro —Nos abrazamos, creo que me sentía más unido hacia Kate, después de aclarar las cosas.
—Buenas noches Leah —Le tome la mano y se la bese. Iba vestida con un vestido color beige largo, con un toque de pedrería en medio, que acentuaba muy bien su cintura.
—Buenas noches Edward, pero que caballeroso eres, eso me gusta de ti.
—Pues muchas gracias Leah me gusta tu sinceridad —Los dos sonreímos. La indique que era momento de subir al auto.
—Te ves hermosa —Puse mi mano en su rodilla.
—Y tú muy guapo —Acaricio mi mano.
—Te tengo una sorpresa pero te la daré después de la cena, más bien son dos.
— ¿Que es Edward? dime —Leah estaba muy emocionada.
—En la cena —Sólo dije eso y me dedique a manejar, mientras algunas veces observaba a Leah por el rabillo de mi ojo se veía muy linda, no dejaba de sonreír.
—Llegamos… —Le dije. Le ayude a bajar del auto. La tome de la cintura y entramos al restaurante.
—Ya estamos aquí, dime cuales son las sorpresas.
—Cierra los ojos.
—Edward…
—Ciérralos.
—Está bien —Leah cerró los ojos y yo le daba órdenes.
—Extiende las manos Al hacerlo puse el estuche en sus manos.
—Ábrelo —Le dije. Lo abrió y su sonrisa fue más grande. Entonces estaba en lo cierto a cualquier mujer le gustan los brillantes.
— ¡Edward…! —Dio un jadeo—. ¡Esta hermosa!
—Déjame ponértela.
—Gracias Edward.
Pedimos la cena y yo estaba muy ansioso por decirle la siguiente sorpresa, que más bien es una propuesta.
-Leah ...
—Dime Edward —Los dos paramos de comer.
—Quería proponerte esto ¿te gustaría ir conmigo a Londres? — Mire a Leah ya que no respondió a mi pregunta—. Entiendo si no quieres ir conmigo —Iba a seguir cenando cuando de pronto sentí los brazos de Leah sobre mí—. Leah… —No termine la frase cuando ya me estaba explicando.
—Acepto, claro que acepto ir contigo a Londres Edward, es la mejor propuesta que me has hecho —Todos voltearon a vernos y yo quería reír a carcajadas, no sé si de felicidad o de nerviosismo.
—Gracias Leah.
— ¿Cuándo partiríamos?
—Mañana, para poder llegar en la noche o en la madrugada.
Pasamos la velada muy tranquila, muy felices, era tiempo de irnos.
La lleve a su casa ya que tenía hacer sus maletas y tenía que descansar, mañana nos veríamos en casa de los Denali para partir a Londres.
—Descansa mañana será un largo día, estaremos juntos todo el tiempo.
—Eso es lo que más me gustaría, nunca alejarme de ti. Hasta mañana Edward.
—Hasta mañana Leah.
Al día siguiente todo era un caos. Ya que por no arregla mis maletas en la noche estaba muy apurado por la mañana. Kate y Carmen ya estaban listas pero Garrett y Eleazar aun no porque tenían que llevar algunos documentos y aún no los conseguían, yo estaba esperando a Leah. Tanya también iría pero nadie la ha tomado mucho en cuenta.
Leah llego.
—Leah bienvenida. ¿Estas nerviosa? —Llegamos a la sala.
—Claro que si Edward, viajar contigo será toda una aventura. —Tanya venia bajando.
—Leah, ¿qué haces aquí? ¿No sabes que hoy se va Edward?
—Sí, lo sé —Leah se acercó a abrazar a Tanya—. ¿Sabes porque estoy aquí?
—No, no tengo idea, ¿por qué? —Quería ver qué cara ponía Tanya al enterarse.
—Voy a viajar con ustedes y quedarme con Edward por tiempo indefinido.
— ¡¿QUE?! —Tanya no podía ocultar su enojo—. Pero cómo es posible que tu… ¿Porque ella Edward? —Tanya casi se desmaya.
Entraron todos para ver qué pasaba.
— ¿Qué sucede?
—Nada sólo que a Tanya no le cayó bien la noticia de que Leah me acompañara a Londres por tiempo indefinido —Al parecer a Eleazar tampoco.
Hola... Bienvenidas de nuevo a esta historia.
Espero que les guste el nuevo capitulo, espero que no se desesperen mucho porque me tardo en actualizar.
Siempre trato de que llegue la inspiracion. Pero gracias a mi Beta Sara porque siempre me salva cuando tengo la idea y no sale.
Las dejo con el capitulo... que sea de su agrado :D
