Disclaimer: Los personajes pertenecen totalmente a papi Scott Cawthon, las historias son mías :3

Aclaraciones: Los personajes son humanizados, para dar rienda suelta a la imaginación.

Advertencias: Este One-shot es R-18, yaoi explícito, si no te gusta no lo leas y evítame disgustos uwu.

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2.- Juego [Parte 2]

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Sus labios devoraban con impaciencia los contrarios; rozando, mordisqueando y saboreando aquella dulce cavidad que desde hacía mucho tiempo deseaba poder probar. Muy a pesar de las negativas que Bonnie le ponía desde un inicio con todo lo que recién le había hecho consiguió que el menor se dejara llevar poco a poco y eso sin duda le hacía sonreír con satisfacción.

—Me voy a comer—rozando sus labios sobre los del peli-morado, Foxy aprovechó la presencia de su amado garfio para atorarlo con aquel lindo moño rojo que el conejo siempre usaba con su uniforme, rasgándolo sin miramiento alguno llevándose a su paso la camisa lila del menor dejando a la vista gran parte del pecho de este —...a este lindo conejito.

Sus miradas chocaron instintivamente por aquellas palabras traviesas pero a su vez maliciosas del pirata ¿Qué más podía hacer? Bonnie realmente deseaba hacerlo aunque definitivamente no iba a demostrarlo ante aquellos ojos que en ese momento no hacía más que comérselo con impaciencia. Justo como el mayor había dicho, él era su presa perfecta y eso no iba a cambiar nunca, toda su vida había sido víctima de lo que el pelirrojo se le ocurría; bromas especialmente y el menor se limitaba a sólo regañarle y pasar por alto muchas cosas y no era para más, sus sentimientos por ese zorro molesto eran muy grandes. Lo suficiente para dejarse llevar por aquel mar de caricias juguetonas de este.

Bonnie frunció el ceño en una señal de molestia al ver su listón rojo y camisa siendo rasgados con el garfio— ¡Fo...! —le gritó a lo cual inmediatamente fue callado por la mano del otro.

—No, Bon-Bon...—soltó una risa divertida —recuerda que Freddy te está buscando haya afuera, sería muy vergonzoso que entrara y nos viera así —comenzó a acercarse al cuello ajeno repartiendo pequeños besos sobre la piel expuesta— ¿No lo crees?

El guitarrista se limitó a desviar la mirada ladeando a su vez un poco su cabeza para darle un mayor acceso a aquellos labios que recorrían su cuello de una forma tranquila al principio y aumentando su intensidad conforme al pirata se le antojaba. Foxy por su parte disfrutaba por completo del momento, la piel de Bonnie era todo lo que había imaginado; suave y realmente deliciosa, estaba realmente ansioso por probar más, por lograr llegar al punto que deseaba y al ver como el peli-morado ladeaba de esa manera su cabeza, permitiendo que sus besos se extendieran con más comodidad, no dudaba que pronto mandaría esa paciencia al más lejano mar para comerse a esa indefensa presa que tenía enfrente.

Cerró sus ojos, al mismo tiempo que rodeaba con sus brazos el cuello del pirata con el propósito de acercarlo más a su cuerpo, de permitirle que jugara más con esa zona que era bastante sensible con el tacto del otro. No tardó mucho en hacerse presente el húmedo tacto de la lengua ajena, juguetona como lo imaginaba , un pequeño escalofrío le recorrió la espalda al mismo momento en el que la mano del pelirrojo volvía a tocar aquella zona sensible de su parte baja que , por culpa de las nuevas caricias , había despertado sin ningún problema.

Era claro que aquello llegaría a un nivel mayor, los besos de Foxy descendían despacio haciendo un pequeño caminito de saliva que se había detenido justo en su pecho. Lo escuchó reír de esa forma que caracterizaba al pirata, si, esa que avisaba que una futura travesura estaba por venir. Y así es como fue, Bonnie tuvo que cubrir su boca con ambas manos para silenciar aquel gemido que estuvo a punto de escapar de sus labios al sentir como el mayor con malicia comenzaba a juguetear con uno de sus pezones; los mordía y succionaba esperando ver las reacciones del conejo.

—Quisiera escucharte— susurró cambiando ahora al otro botoncillo rosa para darle el mismo trato.

El peli-morado se limitó a negar frenéticamente con la cabeza sosteniendo un sonrojo intenso en sus mejillas y mirando como el mayor se entretenía con esa zona sensible —M-maldita sea, Foxy—escapó entre un par de jadeos —d-date... prisa.

— ¿Hm? —detuvo sus acciones para poder apreciarlo mejor, su sonrisa se ensanchó ante lo que tenía enfrente; sonrojado y jadeante, sabía a lo que se refería con su "petición" sin embargo, deseaba oírlo de sus labios—¿En qué? —Preguntó malicioso al momento en el que su mano tomaba el miembro ajeno para comenzar a estimularlo despacio —¿En qué debería darme prisa, conejito?

Lo maldijo internamente y sus ojos lo reflejaban al mirarlo de una manera molesta pero a su vez ocultando esa ansiedad de poder sentir más del pirata—N-no me hagas... decirlo.

—Dilo—poco a poco fue bajando los pantalones negros del guitarrista junto con la ropa interior, esperando con emoción que su conejo le pidiera que continuara.

—Yo... —Bonnie se cubrió el rostro con sus manos por aquella acción, no quería ver como el otro sonreía satisfecho con lo que estaba a punto de decir y aunque estaba más que expuesto frente al mayor éste deseaba molestarlo de cualquier manera—... Quiero sentirte—despacio uno de aquellos orbes rojizos se asomó entre sus dedos topándose con los zorrunos ajenos—Hazme... tuyo.

Eso había sido suficiente para que el pirata mandara su autocontrol al carajo, metió con desespero tres de sus dedos en su boca para ensalivarlos perfectamente, cosa que llamó la atención del conejo quien se limitaba a observar atentamente cada uno de sus movimientos exaltándose al ver que su mano descendía justo hacia su entrada, introduciendo sin aviso uno de sus dedos en aquella virgen cavidad.

— ¡O-oye! —Gritó por la repentina intromisión sintiendo casi al mismo tiempo otro intruso que hizo compañía al primero — ¡Foxy! —Su mirada molesta estaba fija en el pelirrojo quien sólo reía divertido por sus gritos. Dolía un poco pero a su vez se podía sentir bastante agradable.

Un vaivén se hizo presente, la mano del pirata había comenzado a moverse de adentro hacia afuera introduciendo a su vez un tercer invitado en la entrada del peli-morado. Escuchaba como el otro se quejaba por el dolor, sin embargo, sus reclamos poco a poco desaparecieron dando lugar a una serie de suspiros y jadeos que escapaban de sus labios. Por su parte, su propio pantalón le había comenzado a molestar debido a la excitación que le causaba el tener al conejo de esa manera, en otro momento hubiera deseado sentir los labios del chico en su virilidad pero ese no era el caso, no hoy, no después de haber escuchado esa petición.

Sacó los tres dedos del interior del guitarrista para así poder desabrochar sus pantalones, sacando por fin su más que notable erección. Relamió sus labios mientras se acomodaba mejor entre las piernas ajenas, colocando a su vez la punta de su miembro en la entrada del menor.

—Mi Bon-Bon... —Se acercó despacio a los labios del oji-rojo para rozarlos ligeramente—Por fin te haré mi conejito—fue entonces que lo besó al mismo tiempo que comenzaba a penetrarlo lentamente.

Por acto reflejo, Bonnie sólo lo abrazó por el cuello con cierta fuerza, aferrándose a su vez al abrigo del pirata, aguantando el dolor que el nuevo intruso le causaba. Era un dolor bastante fuerte ya que el otro no había tenido la paciencia de dilatarle como se debía, definitivamente lo iba a golpear después de esto. Una pequeña lágrima escapó de sus ojos al momento en el que con sus piernas rodeaba la cadera del pirata al sentirlo completamente dentro de él, Foxy no se movió ya que por el agarre que había ejercido el conejo en sus ropas intuía que le había dolido bastante.

—Perdona... no pude aguantar más—le sonrió rompiendo el beso acariciando la mejilla sonrojada del peli-morado.

—V-voy a... matarte.

—Sólo relájate... Ya pasará—mordía constantemente su labio inferior, deseaba proseguir pero no lo haría si lo lastimaba, fue entonces que se le ocurrió comenzar a masturbarlo con su mano libre.

El menor sólo obedeció a lo que el pirata le decía, se relajó y enfocó su mente en aquellas sensaciones que la mano ajena le brindaba. Poco a poco el dolor desapareció dando lugar al placer moviendo un poco su cadera para avisar que estaba listo para continuar ¡Y vaya que Foxy lo había comprendido inmediatamente! Pues al sentir como movía sus caderas comenzó a embestirlo despacio, apoyando su garfio en el suelo dejando que su mano continuara con las estimulaciones en el miembro del menor. Los gemidos no tardaron en hacerse presentes en la Pirate Cove, si Freddy o Chica llegaban a oírlos era algo que ya no le importaba mucho a ambos. Bonnie pudo apreciar muy bien el ligero sonrojo del pelirrojo y aquellos sordos jadeos que escapaban de sus labios, había incluso levantado su parche para deleite del conejo. La expresión del zorro era seria, concentrado completamente en complacer al peli-morado, aunque su sonrisa no desaparecía de su rostro.

—F-foxy—lo llamó entre gemidos apoyando ambas manos en el suelo para poder levantar un poco más su cadera y facilitar la penetración, un hilo bastante notable de saliva se deslizaba por la comisura de sus labios—m-más... —pidió por lo bajo —p-por favor—cerró sus ojos mientras ambas cejas se arqueaban.

Era una vista bastante excitante para el pelirrojo quien sin pensarlo dos veces comenzó a embestir al menor con mayor rapidez, masturbándolo al mismo tiempo, acoplando así el movimiento de su mano con el de las penetraciones, el garfio le servía de apoyo para no perder el equilibrio, la voz del conejo en esas circunstancias se escuchaba tan bien y le satisfacía más con el sólo hecho de saber que era él el responsable de esos sonidos. Poco a poco el movimiento de sus caderas fue en aumento y aunque le encantaba escuchar al menor, Foxy se acercó para poder devorar los labios ajenos en un beso desesperado y ansioso que Bonnie gustoso correspondió volviendo a pasar sus brazos por el cuello del pirata para atraerlo más a su cuerpo. Ambos mantenían sus ojos cerrados dejándose llevar por el momento, concentrados en el goce de aquel acto.

Unas cuantas embestidas más consiguieron que el pelirrojo terminara dentro del menor y este a su vez haciendo lo propio entre ambos acompañado de un gemido en unísono que fue ahogado por el contacto de sus labios el cual fue roto por el pirata.

—N-no creas... que te dejaré ir— su respiración entrecortada chocaba con la otra.

—Eres...odioso —jugueteando con algunos mechones rojizos del mayor.

—Y tú eres... Mi conejo—dicho esto lo volvió a besar.

Era claro que aquella noche iba a ser bastante larga para aquellos dos, habían disfrutado bastante, sin embargo, lo que nunca notaron fueron un tercer par de ojos que los miraba asomándose un poco por la cortina de la Pirate Cove. Con una sonrisa amplia en su rostro por lo que acababa de presenciar, Chica se marchó contenta del lugar para informar a Freddy que aquellos dos no se encontraban en donde él sospechaba.

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Nos vemos en el siguiente drabble OwO