Disclaimer: Los personajes originales pertenecen a Scott Cawtton. La historia es mía.
Advertencias: No las hay o al menos no muy explícita.
Agradecimientos: Un enorme agradecimiento a mi beta y novia, Taffy, quien aparte de revisar mi redacción, desarrolló junto conmigo este capítulo.
Notas/Aclaraciones: Les doy las gracias a mis lectores quienes demostraron gusto por la pareja anterior, ahora ya no me siento tan sola en este mundo y para el próximo capítulo ya podré traerles el lemon que les prometí de ellos. Aquí les traigo un poquito de drama para que no todo sea color de rosa.
…
7.- Malentendido.
Mordía su labio inferior para que ningún ruido indecente lograra colarse por sus labios, el color carmesí de sus mejillas reflejaban no sólo las sensaciones que él mismo se estaba provocando, también era la vergüenza misma de saber que todo lo que realizaba sólo le contradecía a lo que había dicho hace unos días atrás. Cerró sus ojos para poderlo imaginar, para creer que el que estaba ahí tocando su cuerpo era él, su actual pareja, y a quien había castigado por una muy fuerte razón que de verdad no quería recordar pues su mente estaba ocupada en otro asunto. Sus dedos danzaban con desespero en aquella cavidad que tanto anhelaba ser atendida.
—E-eres… un tonto—se auto-regañaba dejando que un gemido tenue escapara entre sus palabras. —F-foxy.
Pero ¿Cómo había llegado a eso? ¿Cómo había terminado ahí, en la Pirate Cove a solas y en esa situación? Quizás había sido muy duro con el pirata, quizás había malinterpretado las cosas, no sabía la respuesta y si estaba equivocado no iba a admitir su error, no ahora, no después de aquello.
.
.
.
El día era relativamente tranquilo, aquella época era de poco movimiento y el recinto tenía poca o muy limitada actividad, por lo cual el sitio se encontraba en completa desolación y sus miembros tan solo se limitaban a descansar dispersos por todo el lugar. Comúnmente con esa situación él se encontraría en algún sitio, cuarto o rincón con Bonnie teniendo alguno de sus tantos encuentros cortos sexuales, dado que, comúnmente se encontraban en horas laborales , solo podía robárselo en cortos periodos de tiempo para saciar un poco aquel libido obsesivo desarrollado por aquel chico. Y todo eso había progresado desde su primer encuentro en la Pirate Cove.
Habían iniciado una curiosa relación en donde, debía admitir, había pasado los más placenteros meses de su vida junto al menor. Todo parecía marchar de maravilla dado que por medio del sexo habían logrado tener una conexión y una convivencia relativamente mejor a como solían tratarse, aun existía el dudoso desprecio hacia su persona pero el sabia que en el fondo el chico tenía sentimientos hacia él y los demostraba a su manera, después de todo era un "niño" aun y admitir algunas cosas para con él se le complicaban, sin mencionar que era parte de la personalidad del pelimorado, así que a su ver todo parecía perfecto.
Sin embargo hacia un par de días atrás el guitarrista le había externado, a su manera tan escandalosa y cambiante, que aquello no iba tan bien como imaginaba y fue ahí donde comenzó su dolor de cabeza ya que al parecer su rutina basada en meros encuentros carnales habían provocado en el pequeño una duda sobre los sentimientos del mayor y un inicio de complejo sobre sentirse un mero objeto de satisfacción. Realmente aquello le había tomado de sorpresa, aunque él sabía que no era el hombre más expresivo o romántico del mundo, le había demostrado a su manera que tenía un afecto hacia el pero ahondando en su situación, se había percatado que realmente nunca se habían demostrado ese afecto que ahora el chico exigía, por lo menos no de la forma "adecuada" como su pareja esperaba y había sentido como un peso culpable imaginario se alojaba sobre si , comprendiendo un poco como se debía sentir su pequeño al cual no había visto desde aquella charla que termino como todas sus charlas solían terminar , teniendo sexo .
Y ahora se encontraba de camino a la estación de seguridad, por suerte Jeremy le había informado que había rotado turno con Mike y este se encontraría un tiempo trabajando de día, lo cual le daba la oportunidad de verle y platicar más tiempo por el momento con él. Desde que había ingresado como guardia de seguridad, a pesar de sus primeros malos encuentros, las bromas pesadas y las riñas sin sentido, había logrado establecer una relación demasiado cercana al chico que después de conocerlo bien se percató que eran demasiado similares en algunos aspectos y ahora podía decir que era su mejor amigo, el sabia demasiadas cosas de su persona, además de su relación con Bonnie, debido a que él era quien se encargaba de borrar la evidencia de sus actos inmorales que eran grabados por las cámaras de seguridad, para no ser delatados y reñidos por Freddy o peor aún por Golden Freddy que desconocían aun lo que él y el pelimorado tenían .
Arribó a su destino y sin siquiera tocar la puerta esta se abrió automáticamente mostrando lateralmente al chico que se encontraba sentado cómodamente en su silla giratoria, balanceándose un poco hacia los lados, observando los monitores frente de si y soltando con gracia el humo acumulado en su boca de su cigarrillo.
—Te observé dirigirte hacia aquí y me adelante a permitirte el paso antes de que maltrates la puerta de mi sitio de trabajo con tu filoso y viejo gancho. — Volvió a dirigir su cigarrillo a su boca y a inhalar el tabaco.
— ¿Acaso Jeremy no te menciono que de día está prohibido fumar? El humo suele molestarle a Chica, y Mangle logro que Freddy volviera este sitio libre de fumadores… Además de ser dañino para los niños. Si te descubre vas a volver a ser un vago desempleado.— Ingresó al sitio mostrando su gancho con diversión, dirigiéndolo hacia el marco de la puerta automática y rasgando la punta contra el metal causando un leve sonido molesto que si deseaba podía intensificar, pero incluso para él, era demasiado irritante. — No te metas con el gancho amigo, te recuerdo que sé usarlo muy bien y tú sabes a que me refiero. — Alzó su mano y apunto el nombrado accesorio hacia el chico contrario.
—Dos cosas amigo, no diré nada de tus encuentros románticos si guardas el secreto sobre mi pequeño gusto... Y segundo… ¡Suficiente tengo con tener que ver y borrar tus aventuras con ese enano como para que vengas a mencionarme algo tan insinuante con tu gancho!—Frunció el ceño mostrando una mueca de asco. — Por cierto, Foxy ¿Qué haces aquí? Tu presencia es agradecida, pero ¿No deberías estar con él? … Ya sabes, hay tiempo libre y se cómo te gusta aprovechar esos momentos. Me causó curiosidad verte venir, como no he detectado en las cámaras al conejo pensé que estaban jugando por ahí.
El nombrado camino hacia una silla vacía que se encontraba cerca de la del guardia y tomó asiento en ella. —Venía para preguntarte si sabias donde se encontraba.
—Bueno, es raro que no estén juntos pero si no está contigo tal vez este con Puppet, o con alguno de los Toy, pero dudo lo último, el pequeñín es hostigado por ese amanerado de Toy Bonnie... Aunque él no se percate de ello.
El pelirrojo chasqueó la lengua fastidiado—El afeminado... tampoco me agrada.
Sonrió con cierta burla, ahí estaba su oportunidad para molestar un poco al zorro justo como él lo hacía a diario — ¿Sabes? Jeremy me platicó algo que vio en las cámaras. — Dirigió su mirada a aquella Tablet que tenía en sus manos, sentía la mirada contraria fija en él, acertando al darle un vistazo de reojo. Embozó una media sonrisa—Toy Bonnie platicando con Toy Freddy de lo mucho que le gusta Bonnie.
—Es admiración y no ese tipo de gusto del que creo que hablas. —Afiló la mirada pero mantuvo aquella sonrisa amplia. —Necesitarás más que eso para molestarme.
—Hice el intento, aunque no niego que lo que te digo sea verdad.— Volvió por completo su atención al otro—Sin embargo deberías dudar un poco, después de todo Puppet ha salido de su caja, al parecer la Prize Corner es un desastre debido a las últimas fiestas, Toy Freddy y Toy Chica están en la cocina junto a Mangle y Chica cocinando algo de pizza y creo que de los jefes no tengo que mencionar su paradero, por lo cual tenemos a dos conejitos extraviados , quizás por eso no lo encuentres, tal vez están ocultos en su nueva "madriguera de amor".
Eso último fue el detonante de su paciencia arrebatando de las manos ajenas ese aparato que podía ver todos los rincones de la pizzería — ¡¿Dónde está ese conejo azul afeminado?! ¡Si esta con Bonnie metiéndose en territorio que no debe, le ira muy mal!
Por su parte la reacción del pirata le hizo soltar una leve carcajada — ¿Ahora qué hiciste, Zorro estúpido? ¿Metiste el garfio donde no debías?
—No…— Le devolvió la tablet al guardia cruzándose de brazos.
—Eres demasiado predecible Zorro viejo. — Tomó el aparato el cual colocó cerca de su escritorio en una base donde pudiese tener la pantalla a la vista y sacó una cajetilla de cigarrillos de su bolsillo del pantalón para ofrecerle a su acompañante. — ¿Que paso entre ese niño y tú?
No solía tener vicios pero tampoco negaba que no aceptara de vez en cuando algún mal habitó de sus acompañantes. Se acercó a tomar el pequeño filtro de papel, el cual colocó en su boca y se dejó caer sin cuidado en la silla desocupada, Mike por su parte sin palabra alguna tan solo se limitó a arrojar su encendedor personal el cual fue atrapado con agilidad por la mano dominante del pelirrojo y se dedicó a encender con una visible molestia el cigarrillo.
—Debió haber sido algo grave como para que aceptaras fumar conmigo, después de todo, habías evitado todo esto porque Bonnie detesta los malos vicios.-
Foxy se quedo en silencio un par de segundos sintiendo el peculiar aroma y sabor del tabaco tanto en sus fosas nasales como en sus papilas gustativas, inhaló profundamente y expulsó con un aire bufante en pequeñas pausas el humo desde sus pulmones. —Fue una tontería... O eso quisiera pensar. Tuvimos una discusión. —Tomó el cigarrillo entre sus dedos el cual agitó un poco para quitarle la ceniza creada y jugar con este un par de segundos ante su evidente desconcierto.
— ¿Coqueteaste o aceptaste de nuevo datos personales de clientes? Especialmente de chicas… —Cuestionó, conociendo la peculiar fama que aquel hombre se cargaba.
—No, si los llego a tomar me deshago de ellos... En realidad tú sabes que Bonnie es quien se encarga de desaparecer todo lo que los clientes me dan, y Freddy junto con su hermano ya me prohibieron coquetear con las clientas desde que tuvimos el incidente del padre de la chica... En mi defensa sabes que no podía adivinar que era menor, cuando parecía todo lo contrario ¡Pero ella se me insinuó! — Desvió su mirada un par de segundos recordando aquella situación vivida y dejó escapar una leve risa por el problema causado, debía admitir que a pesar del regaño y el castigo dado, ver a sus jefes asustados por enfrentar una situación legal, había sido invaluable. — El punto aquí es, Bonnie y yo tuvimos una pequeña plática ¿O discusión? Bueno, fue difícil descifrarlo porque sabes que ese chico es tan peculiar que se expresa de una manera única que es difícil en ocasiones interpretar sus palabras... o acciones. —Su semblante se tornó cansado y su tono era tedioso, dio otra gran bocanada al cigarro para después proseguir. —Piensa que lo estoy usando sólo para tener sexo. —Dejó escapar entre sus propias palabras el humo y se dedicó a observarlo detenidamente como desaparecía entre el aire del ambiente.
— ¿Y no es verdad? Así como han pasado sus encuentros yo pensaría lo mismo. —Volvió su atención a las cámaras mientras hablaba con el pelirrojo manteniendo una sonrisa amplia en su rostro.
—Soy cariñoso a mi manera y Bonnie lo sabe. —Refunfuñó defendiéndose ante las palabras del guardia.
—Tú lo dirás y solo tú sabes eso de ti. Pero ¿Sabes? Al menos el Toy sabe demostrar que es más cariñoso que un zorro viejo. —Río ante sus palabras manteniendo su mirada en la pantalla como si ahí estuviese viendo un programa divertido.
— ¡Deja de mencionar a ese tipo! ¡Sólo se la vive acosando a Bonnie! —Poco a poco iba perdiendo la paciencia, tanto por sus palabras como la manera en la que lo hacía, Mike se estaba burlando y eso le fastidiaba.
—Él lo acosa y tu lo ultrajas cada que entras en celo ¿Cuál es la diferencia? El pequeño sólo busca amor de su pareja y su zorro no se lo da… Quizás la abstinencia funcione o… Buscar el careciente amor en otra parte.
Foxy estaba perdiendo los estribos y sus nervios crispantes sólo eran muestra de tal hecho. Estaba reaccionando ante aquel provocamiento pero era la forma en que Mike intentaba llegar a conocer los detalles del asunto y ayudarle a encontrar una respuesta a todo aquello.
Comenzó a inhalar y exhalar aire para calmarse un poco. —Deja de meter a esa copia barata de conejo en esto ¡Bonnie no está con él! … Él no lo haría... Y en caso de que lo hiciera sé que tendría más juicio si decidiera buscar el cariño en alguien más. — Dejó el cigarrillo en el cenicero del guardia y suspiro hondamente. —Incluso tendría más sentido y lógica que se metiera contigo que con aquel otro mocoso. —Fijó su vista en el guardia y notó como este le miraba de reojo algunos segundos por lo cual le dedicó un guiño de forma juguetona, el cual fue ignorado y dejó escapar una leve sonrisa ante aquel gesto de su acompañante. — No sé qué esperaba que hiciera. Es sencillo tratar con una mujer, sabes que endulzando un poco su oído caen rendidas pero ¿Y a un hombre cómo se le trata, especialmente si aún es joven y tiene una personalidad drástica? ¡Soy nuevo en todo esto como él! ¿Solo yo soy el culpable? —Se puso de pie y comenzó a dar pequeños pasos de un lado al otro mostrándose exaltado. —La abstinencia forzada era innecesaria, si él me lo hubiese pedido, dejaría de estarme acostando con él en cualquier sitio y cualquier hora. —Su tono de voz sonó dudoso y se mostró por un momento inseguro de sus propias palabras, lo cual era obvio que mentía pero se mantuvo firme y siguió. — Pero no era necesario tampoco que se alejara de mí y se "perdiera" en algún sitio. — Con agilidad dirigió su gancho hacia su cabeza y con este logró retirar su sombrero, el cual colocó en el pequeño escritorio de aquella cabina, y con su mano libre pasó sus dedos por entre su cabello peinándose con un poco de tensión y frustración sus mechones hacia atrás. —No sé cómo arreglaré esto, no sé por dónde empezar o que hacer y Bonnie no ayuda en absoluto huyendo de esa forma de mí.
Notó esa tensión en el pelirrojo, sus reacciones y el cómo se paseaba desesperado por la pequeña cabina donde realizaba su trabajo. Se sorprendió, nunca había visto de esa manera al zorro quien siempre le molestaba, sonreía y coqueteaba con cualquier cosa que se moviera… Bueno esas eran ideas exageradas suyas. Quizás era mejor darle algunos consejos y no molestarle. —Bien, ya que soy tu buen amigo voy a darte algunos consejos para que me dejes trabajar tranquilo. —Se puso de pie y se acercó al pirata. —Eres principiante con los hombres y deberías saber que también queremos que nos traten bien, con cariños y palabras bonitas—se cruzó de brazos—eso es lo que busca Bonnie.
Foxy sólo lo miró y esa frase en plural era lo que más había llamado su atención— ¿"Nos"? —Inmediatamente pudo ver un ligero color carmesí en las mejillas contrarias, al parecer él y Bonnie no eran los únicos que sostenían un secreto. —Explícame eso.
Suspiró ¿Qué más daba? Tarde o temprano lo sabrían —Bueno, puede ser algo obvio, incluso comenzó antes de que ustedes se animaran a admitir que sentían algo por el otro, sin embargo la diferencia es que lo mío está tomando tiempo, vamos despacio…Yo estoy saliendo con Jeremy ¿Contento?... Pero ese no es el tema, sé lo que posiblemente tu conejo esté pensando en este momento y te ayudaré a que sepas darle ese cariño que busca.
Su mente procesaba a la velocidad más rápida posible que pudiese aquella información que su amigo le acaba de revelar. De alguna manera intuía que había algo mas entre aquellos dos guardias, después de todo, si se ponía a analizar algunas situaciones, el tiempo que ambos pasaban juntos era muy constante y aún así había ocasiones en que se veían fuera del trabajo y seguían en comunicación en sus hogares, pero había evitado hacerse ideas dado que aquel chico que tenia de frente no tenía ningún perfil para pensar que fuese homosexual ¡Había jurado que incluso tal vez había tenido algún interés en Toy Chica! … Era una linda mujer, mayor para su gusto, pero recreativa a la vista, sin mencionar que eliminaba por default a Mangle y a la pequeña Chica las cuales sabía de antemano, por parte de la peliblanca, que tenían una especie de relación.
—Hombre, que me has tomado por sorpresa ¡¿Cómo pudiste haberme ocultado algo como eso?! Debí saberlo desde el primer instante ¡Se supone que somos amigos de confianza! — Le toma por los hombros de una forma brusca pero sin lastimarle. — Además ¿Soy principiante?…Eso me hace pensar que mi querido Mike le ha dado su lindo trasero no solo a Jeremy. — Sonrío con cierta burla pero enseguida retomo su semblante serio. — Entonces... ¿Qué es eso sobre las palabras bonitas y el cariño que desea mi conejo? Quiero saber definitivamente que es lo que quiere y mostrarle que no estoy con él solo por el sexo.
—A diferencia de ti, tengo mis impulsos carnales en total control— Le dedicó una mirada forzada y ofendida ante lo dicho— y me agrada saber qué imagen tienes de mi, pero me gustaría aclararte una cosa… ¡Mi trasero es valioso para mí como para dejar que cualquiera lo profane! — Le dedicó un leve golpe juguetón al hombro del contrario en modo de protesta ante tal idea. — Además que no era como si hubiese buscado fijarme en él, simplemente paso… Además, ciertamente, sabía que ibas a estar molestando si te lo decía, aunque si somos bastante obvios no vi necesario tener que informártelo. —Se encogió de hombros para así dar un par de pasos hacia el zorro reduciendo así la escasa distancia que ya había entre ambos—Retomando, ya te lo dije, tu conejo desea que le des más que sólo sexo.—El estar cerca del contrario le ayudó a tomar ambos brazos de Foxy para colocarlos en su propia cintura. Si, era algo que sin duda le avergonzaba realizar pero esperaba que el viejo pirata comprendiera las cosas de una sola vez. —Cuando lo veas abrázalo de esta manera, sonríe y acaricia suavemente su cintura, es un gesto que demuestra cariño y a la vez un cierto deje de cortejo que permite crear una atmosfera romántica y juguetona.—Manteniendo el agarre de los brazos del más alto aprovechó para guiarlos en un movimiento ligero en contorno a su cuerpo—¿Lo ves? Es suave… Y no un arrimón como los que he visto que le das. —Frunció el ceño dando especial énfasis en esas últimas palabras.
Su risa ante aquel golpe recibido se vio remplazada por el cambio drástico de su semblante y un tenue sonrojo que pudo ser visible en las mejillas del pelirrojo, el cual ahora prestaba gran atención en las enseñanzas del guardia, si, era un poco extraño hacer ese tipo de cosas con él pero si eso lo pondría en práctica con el peli-morado ¿Qué más daba? —Suaves caricias, entiendo.
—Ahora, nos gusta rodear el cuello de nuestra pareja. —Diciendo esto rodeó el cuello del zorro—Esto es lo que hará el pequeño, tú sólo déjate llevar por sus jugueteos. —Sonrió de medio lado iniciando un jugueteo coqueto con algunos mechones rojizos de la nuca del mayor.
Aquella cercanía estaba causándole ciertamente algunas sensaciones distintas a las que esperaba, era un acercamiento distinto a los que solía tener con Bonnie y era obvio que causaban un ambiente muy distinto entre ambos sujetos y aquella diferencia le era extrañamente atractiva, aunque no fuese su pequeño, podía notar como automáticamente aquel juego de seducción que causaba aquello mantenía su atención total en el otro sujeto y viceversa y era excitante a otro nivel. —No sonrías de esa manera o voy a terminar besándote. — Bromeó en parte con su comentario pero dando un tono distinto de que en parte era una advertencia real. Inconscientemente ante aquello reforzó el agarre en la cintura del guardia y lo atrajo hacia su cuerpo acortando cualquier distancia existente que pudiese haber entre ambos, la espalda de Mike se vio en la necesidad de curvarse un poco y una de las piernas de Foxy fue colocada entre ambas del guardia para un mejor soporte, ante aquello se dejó notar la diferencia de estaturas entre ambos hombres. El brazo del garfio viajó de forma suave hacia el rostro del chico y acarició su mejilla de forma delicada y se posó por sobre debajo de la barbilla del rostro contrario para alzarlo un poco. — Oh. — Exclamó con simpleza ante aquello. — Fue todo automático, no tengo idea de que estoy haciendo. —Habló bajo, casi en un susurro, mas por sentirse cohibido por la situación y su actuar que por otra cuestión.
Le sorprendió un poco las recientes acciones que el pirata realizaba y no pudo evitar sentir ese calor escandaloso en sus mejillas, más aún por esa odiosa pierna que se mantenía entre las propias. —La abstinencia te está controlando, imbécil. —Soltó burlón ante el evidente comportamiento un tanto desesperado del pirata. —Pero si me besas, puedes estar seguro que voy a golpearte. —Escuchó una clara risa burlona de parte del zorro ante su amenaza.
—Y no serás el único.
Esa tercera voz hizo que la piel de ambos se helara, Mike soltó de inmediato el agarre que mantenía con el zorro sólo para comprobar lo que había escuchado. Ahí parado en la puerta izquierda, un furioso Bonnie los miraba con una rabia que nunca esperó ver en el rostro del tierno conejito.
—E-espera no es lo que estás pensando, Bonnie. —Inmediatamente el pirata se había dado la vuelta al mismo momento en el que lo había hecho el guardia acercándose al pelimorado.
— ¡¿Y aún así me reclamaste del por qué me aleje de ti?! —El más pequeño retrocedió al ver como el otro se acercaba — ¡Son un asco! —Finalizó para después correr lejos del lugar.
Intentó correr tras el pequeño pero al dar un par de pasos tropezó con la silla que anteriormente había utilizado y fue a dar de lleno contra el suelo, eso había dado la ventaja al pelimorado de perderse de su vista. El golpe había sido ignorado por completo, el dolor que ahora sentía era al ver aquella expresión y aquel desprecio que Bonnie había dirigido a su persona ante aquel obvio malentendido. — ¡Maldición! — Exclamo con enojo al momento que se ponía de pie y se quedaba parado en aquel lugar viendo fijamente por donde se había ido el guitarrista. —Mike, el malinterpreto todo, el seguro pensó que tú y yo... —Su voz sonaba cargada de una impotencia indescriptible. Giró un poco su cabeza y vio de reojo al guardia que se encontraba tras de sí mostrando en su mirada la preocupación visible, la desesperación pero sobre todo, el deje de tristeza que le estaba carcomiendo en aquel momento.
No sabía que decir, en realidad que el pelimorado apareciera de la nada no estaba en su plan ya que él sólo quería darle consejos a ese viejo zorro al que ya consideraba como su mejor amigo. —Esto se complicó... —Susurró colocando su mano sobre el hombro contrario en una señal de apoyo. —Vamos... debemos ir tras el pequeño para explicarle ¿Qué esperas?
Foxy sonrió ligeramente, por el apoyo recibido por parte del guardia pero sobre todo por animarle a ir con él para aclarar toda aquella situación. —Entonces vamos... Que para empezar fue tu culpa, tú empezaste. —Mencionó en tono bajo pero con algo de burla y salió de aquella oficina seguido del guardia, quien obviamente le reclamaba por sus últimas palabras acusatorias.
Sin embargo, la oficina no se quedó sola en ese momento. Una sonrisa amplia y burlona desaparecía por aquel ducto.
.
.
.
Suspiró fastidiado al momento en el que sus acciones cesaban lentamente, frustrado de no haber logrado lo que deseaba con esas caricias propias que inconscientemente su cuerpo le había pedido al encontrarse en ese lugar que le pertenecía al protagonista de su actual situación .Se dedicó a acomodar sus ropas mostrando en su rostro aquel semblante cansado y fastidiado, su mente le torturaba. En sus pensamientos no dejaba de dar vueltas la idea que tal vez se había precipitado y había juzgado tan rápido al pelirrojo después de ver aquella escena, que sus celos no le permitieron escuchar lo que su pareja quería decirle, sin embargo, esa imagen aún estaba presente en su mente causándole una confusión mayor y una jaqueca insoportable al guitarrista ¿Qué más podía hacer? Deseaba ver al pirata pero su orgullo aún permanecía firme y aunque días antes el más alto quiso hablar con él, su enojo le había hecho ignorarlo e incluso llegar a insultarlo.
—Quizás... ahora es él quien no quiere verme. — Susurró para sí mismo, recargando su espalda contra una de las paredes del lugar, recogiendo sus piernas hacia su pecho y cubriendo su rostro con sus manos. —Eres un tonto... Foxy.
—Ah, problemas de enamorados... siempre son una patada en el trasero ¿O no?
Aquella voz le exaltó, alzó la mirada sólo para encontrarle a unos pasos frente de si, con aquel porte característico que le distinguía. —Tú… ¡¿Qué demonios haces aquí?!
—Haciendo un favor... muy en contra de mi voluntad.
