—Tal vez pueda visitarlos luego— se dijo ella recordando los eventos del día anterior con una sonrisa mientras observaba el hermoso cielo estrellado, disfrutando la inmensa belleza inagotable que era el cielo nocturno, luego de haber terminado el trabajo la villa había decido celebrar su victoria ante la bestia con un banquete donde había asistido hasta la última persona del pueblo, agradecidos por el trabajo que había hecho. Realmente se sentía satisfecha al realizar un buen trabajo, más aun para personas tan amables como los residentes de ese pueblo —Un torta de fresa haría este momento perfecto — dijo con su espalda recostada ante sus equipaje que según el resto del gremio siempre era exagerado, pero a ella le gustaba estar preparada para todo—Lastima que me comí la última ración ayer— dijo extrañando su dulce favorito, para la próxima empacaría más "Tal vez sea hora de ir a dormir" pensó notando lo tarde que era, había salido del pueblo en dirección de la estación de tren más cercano que para su pesar estaba a dos días de viaje de la aldea, aunque claro si quería podía hacer el viaje en medio día pero le gustaba la ruta escénica

— ¿Que fue eso?— dijo ella sentándose habiendo sentido un pequeño temblor al mismo tiempo que cientos de aves partían vuelo desde las copas de los arboles surcando el cielo, mirando a sus alrededores pudo notar a la lejanía un brillo que parecía crecer, pero tuvo que apartar la vista mientras equipaba con su magia su armadura más fuerte aferrándose como pudo al suelo preparándose para la onda de energía que se aproximaba a toda velocidad.

En un pestañar de ojos todo el bosque en que estaba fue arrasado a la nada, mientras una gran presión intentaba desplazarla de su lugar, seguido de una inmensa nube de polvo, utilizando toda sus fuerzas resistió como pudo el impacto, viendo como arboles centenarios eran arrancados de raíz mientras salían disparados, luego de un par de minutos de espera la zona parecía calmarse y la nube de polvo se había asentado lo suficiente.

—Pero qué demonios fue eso— se dijo ella sorprendida al haber sentido tal nivel de energía liberarse, mirando sus alrededores su campamento improvisado había desaparecido así como la mitad del bosque. Notando que estaba en la parte exterior de un gran cráter decidió ir a averiguar que había causado tal desastre, y el lugar donde talvez podría obtener respuesta era en el epicentro.

Llegando al lugar pudo notar que lo que antes era un claro del bosque ahora parecía un desierto, un gran cráter adornaba el lugar y como si las cosas no pudieran emporar una ligera lluvia comenzó a caer, pero lentamente comenzó a convertirse en una tormenta eléctrica al parecer el cielo lloraba la pérdida del lugar, caminando sintió la presencia de alguien rápidamente se acercó hacia ella quedando de frente con la figura de un hombre arrodillado, llevaba puesto un sobretodo blanco con llamas en el borde, pero esta estaba cubierta de sangre al igual que el rostro del rubio, preocupándose de inmediato se acercó más a la persona que parecía no reaccionar ante su presencia al parecer estaba en alguna clase de shock.

— ¿Señor necesita ayuda?— pregunto ella al ver la cantidad de heridas en su cuerpo, preocupándose al observa un gran orificio en su abdomen que no dejaba de sangrar.

Ante sus palabras el hombre reacción girando a verla bloqueando sus ojos con los de ella, unos ojos azules que parecían quebrados.

—Ayuda.

Recuérdame

Capítulo 3

"Corazón de Espadas"

—Señorita ya hemos llegado— interrumpió una voz en su cabina llamándole la atención de inmediato o mejor dicho sorprendiéndola, había estado tan sumergida en sus pensamientos que no se había percatado que el tren se había detenido.

— ¿Qué?— respondió ella apartando la mirada de la ventana y dirigiéndola al hombre en la puerta de la cabina, reconociéndolo de inmediato como el recolector de boletos con su uniforme azul y sus botones dorados característicos.

—Ya hemos llegado a la ciudad de magnolia señorita— volvió a repetir de manera más calmada para comunicar perfectamente su mensaje

—Oh cierto— dijo ella como si fuera lo más normal luego de un par de minutos de silencio en los que claramente había estado procesando la información reciba, desvió su mirada a la ventana para que el recolector no viera la vergüenza en su rostro después de todo no todos los días alguien descubre a Erza "Titania" Scarlet, la maga más fuerte de Fairy Tail soñando despierta —En un segundo bajo.

Aceptando su respuesta el hombre salió sin decir más palabras seguramente a ver quién más se había quedado en el tren.

"veamos" dijo observando claramente la estación de tren de Magnolia a través de la ventana ¿tan entretenida había estado? Se preguntó, pero sacudiendo la respuesta casi de inmediato para otra ocasión ya que debía bajar del tren, apresuraba se levantó de su asiento.

Antes de salir de la cabina chequeo su apariencia rápidamente en el tenue reflejo de su imagen que daba el vidrio. Su cabello rojo escarlata estaba lacio como siempre, su armadura Heart Kreuz inmaculadamente limpia, su falda azul en buena posición y sus botas negras de batalla sin una mota de barro, dedicándose una sonrisa ante el buen estado de su apariencia salió de la cabina sabiendo que todo estaba en orden. Sin esperar otro llamado se dirigió a la salida del tren encontrándose de frente con la plataforma de llegada casi despejada en su totalidad, para un tren que había venido hasta rebosar de pasajeros era poco usual, al parecer había estado en su pequeño mundo más de lo esperado, reprochando su propia actitud y dejando escapar un suspiro salió de la estación habiendo perdido más tiempo del debido.

Tomo una larga bocana al salir de la estación reconociendo de inmediato su querida ciudad de Magnolia una sonrisa se plantó en su cara observando sus alrededores. Era una mañana hermosa en la ciudad, eso debía reconocerlo, un hermoso cielo azul arropaba todo el lugar, mientras las personas de la ciudad realizaban sus tareas de manera alegre y eficiente muchos negocios prosperaban atendiendo a sus clientes mientras algunos bares y restaurantes no podían por la gran demanda, no pudo dejar escapar una segunda sonrisa mientras observaba relajada las personas pasar delante de ella durante todos los años que había vivido en la ciudad siempre le alegraba verla de esta de forma. Aunque la mayoría de su tiempo residía entre Fairy Tail, en trabajos para el gremio o en su dormitorio, siempre había asociado a Fairy Tail con Magnolia desde que se había unido a el ya que después de todo Magnolia era hogar de residencia de Fairy Tail como Fairy Tail era hogar de Magnolia o así lo veía ella ya que la prospera economía del lugar era gracias a la creciente fama del gremio que a pesar de sus tendencias destructivas no dejaba de sorprenderla día a día con sus hazañas, pero claro nadie debía saber eso después de todo no le gustaría que los miembros comenzaran a holgazanear olvidándose de sus responsabilidades creyéndose más que los demás sobre todo cierto chico de cabello rosado que si no fuera por ella causaría más estragos de lo que ya hacía.

Detuvo abruptamente su caminar al sentir un pequeño cuerpo chocar contra sus piernas— ¡Buenos días Señorita Erza!— dijo una pequeña niña mirándola desde abajo con sus enormes ojos ilusionados notando con quien había impactado, seguida detrás por compañeros de juegos que se detuvieron claramente reconociéndola.

—Bueno días pequeña— respondió ella agachándose para quedar a la misma altura de la niña. Era una pequeña de cabello negro y ojos azules profundos.

— ¿Pateando a los malos?— pregunto ella emocionada de tener a una de las magas más famosas hablándole solo a ella.

—Por supuesto— dijo ella sonriéndole — ¿Apuesto que tú también?—le pregunto a la niña que asintió rápidamente con su cabeza al haber perdido su voz de la emoción de tener a su ídolo —Mantén el buen trabajo entonces— dedicándole símbolo de victoria ella se levantó no sin antes darle una palmadita en la cabeza alborotando el pelo de la niña un poco.

— ¿Viste eso?— escucho decir incrédulo a uno de los niños mientras se alejaba —No puedo creerlo hablaste con Titania, ¡increíble!

—Dicen que es la Maga más fuerte en Fairy Tail, incluso Fiore— dijo otro sacudiendo a la chica.

—Algún día seré tan fuerte como ella— dijo otra voz está claramente la de la niña con que había chocado contra ella —y me uniré a Fairy Tail.

Por eso amaba a Fairy Tail, su hogar, su familia, que a pesar de sus fallas no dejaba de inspirar a la nuevas generaciones, recordando su primeros años en el gremio y como había cambiado con cada nuevo ingreso a la familia.

"Hogar dulce hogar" se dijo mentalmente al estar delante del edificio que servía como residencia a su Querido gremio.

Fairy Tail se podía leer en grande en las enormes letras justo encima de la entrada al gremio, un edificio imponente de tres plantas tipo pirámide, cada planta superior era más pequeña que la inferior mientras el tercer piso, el ultimo, era más como una cúpula, estaba delante de ella, mientras banderas con el símbolo del gremio ondean orgullosamente en los pilares del frente, tomando una larga bocanada de aire se dispuso a entrar sabiendo lo que le esperaba.

Como siempre el gremio se encontraba en altos ánimos, los miembros más veteranos estaban bebiendo relajadamente en las mesas mientras intercambiaban historias de sus aventuras más recientes o echaban una ojeada disimulada a las chicas del gremio, al parecer nunca cambiarían, mientras los miembros más jóvenes hacían lo que podían para mantenerse ocupado o en pocas palabras holgazaneaban por todo el lugar como de costumbre.

— ¡He vuelto!— grito a todo pulmón causando que todo el gremio se congelara en su lugar , como si todos hubieran caído bajo un hechizo paralizante. Hasta que alguien rompió el silencio sepulcral que se había plantado.

— ¡Erza regreso, corran!— dijo un chico de pelo naranja y anteojos mientras salía corriendo hacia la puerta trasera dejando atrás a un par de chicas confundida, pero antes de que pudiera alcanzar su objetivo fue noqueado por un mazo que lo golpeo de lleno por la espalda.

—Nada de escándalos Locke— regaño Erzan mientras caminaba en el gremio miradas de terror observaban cada uno de sus pasos —Gray tus ropas— dijo sin mirar a un chico de cabello negro.

—No de nuevo— grito el chico mirando su cuerpo comprobando en efecto su estado de desnudez, saliendo apresurado a buscar sus prendas.

—Cana menos alcohol y más acción— le dijo pasando una chica de pelo castaño bebiendo cerveza directamente del barril.

—Tch— fue su respuesta bajando el barril —No eres divertida Erza— susurro ella bajando la mirada

— ¿Qué?— pregunto Erza que no había escuchado muy bien lo ultimo

—No nada— respondió rápidamente dándole la espalda queriendo no ser víctima de la famosa ira de Erza.

—Entendido— dijo ella pasando de la chica deteniéndose delante de la barra donde Makarov estaba sentado terminando su tarro de cerveza alegremente —Buenos días maestro— dijo ella dándole una pequeña reverencia al hombre que más la había ayudado.

—Erza mi niña que alegría tenerte de vuelta— dijo el hombre alegremente mirando a la pelirroja que asintió ante sus palabras —¿Cómo fue el encargo?

—Sin complicaciones maestro— le dijo ella tomando asiento en uno de los puestos de la barra.

—Me alegra— le dijo el anciano, siendo el que le había sugerido que tomara el trabajo, era un poco fácil para los estándares de ella pero le había ayudado a despejar su mente tal como le había dicho el maestro.

— ¿Natsu?— dijo percatándose que no había notado el pelo rosado del chico en todo el gremio además de estar demasiado tranquilo.

—Alguien le informo que había oído rumores de un tal Salamandra, conociendo a Natsu y Happy no esperaron para ir a averiguar si se trataba de Ignel— un suspiro se dejó escapar de los labios del maestro —espero que no causen demasiado alboroto, el consejo ya casi que está respirándome en el cuello.

— ¿Y Mira?— pregunto Erza mirando por toda la barra notando la ausencia de la chica de pelo blanco que siempre se encontraba detrás de la barra dispuesta a recibir su orden.

—Atendiendo a uno de nuestros invitados— respondió enigmáticamente.

—ya veo— dijo ella reservando su orden de torta de fresa para cuando regresara la camarera — ¿Y el chico?— pregunto un poco tímida temiendo por la respuesta del maestro, sabiendo muy bien los dos a quien se refería, la última vez que lo había visto era antes de irse a realizar el encargo, estaba tirado en una cama en la choza de Polyrusica luchando por su vida.

—Por qué no lo ves por ti misma— le dijo el maestro mientras señalaba a una de las mesas. Ella miro en confusión observando el brazo del maestro, pero asintiendo dirigió su mirada a donde le indicaba la mano.

En una de las mesas más al fondo cerca del rincón del gremio estaban tres personas charlando animadamente aunque parecía más una discusión que una charla, una de estas era la reconocible figura de Mirajane esta tenía el codo en la mesa mientras reposaba su cabeza en una de sus manos mirando al único miembro varón de los tres "con que hay estas" pensó ella, otra de las figuras era la de Levy McGarden una de la magas más inteligente del gremio con su cabello azul salvaje sujetado por una cinta amarilla con una pequeña flor rosa mientras ostentaba su característico vestido naranja y mangas largas del mismo color mientras hablaba acaloradamente con la figura delante de ella mirándolo fijamente con sus ojos color café mientras señalaba con su dedo a lo que parecía ser un libro en la mesa.

Por ultimo estaba la figura de un chico de pelo amarillo corto en puntas, con su cabello en un peinado bastante salvaje dejando libremente a sus anchas, ojos azules como el cielo parecían brillar mientras escuchaba las palabras de Levy, siendo animado por Mira, llevaba puesto lo que parecía ser una camisa de negra de Elfman que claramente le quedaba demasiado ancha pero parecía no importarle, mientras una de sus angas parecía estar recogida significando la ausencia de uno de sus brazo.

—No puede ser— susurro ella reconociendo al rubio.

—Así es— dijo el maestro viéndola habiendo esperado que Erza reconociera al chico —Al parecer el rubio es más resistente de lo que creías— le comento el maestro observando la mirada de shock de la chica ya que no esperaba que el muchacho estuviera en tan buenas condiciones en tampoco tiempo —Además parece recuperarse a una velocidad increíble, míralo nada más apenas se desperté hace unos días y ya anda causando estragos por todo el gremio, todo un rufián— dijo el maestro riéndose pero la Pelirroja no parecía escucharlo ya que su mirada estaba clavada en el rubio siguiendo cada uno de sus movimientos.

Ayúdame— volvió a repetir la voz del chico mirándola directamente a los ojos exponiendo su alma destruida a través de sus cansados orbes azules, mientras sus lágrimas caían por sus rostro mezclándose con las gotas de lluvia que lo cubrían—Te lo ruego, ayúdame—le volvió a decir mostrándole sus manos llenas de sangre —por favor acaba con mi miseria, mátame— le susurro bajando su mirada al suelo enlodado exponiendo su nuca claramente esperando el golpe final, pero antes de que la chica pudiera decir algo el rubio se desmayó siendo atrapado entre los brazos de la chica antes de que impactara el suelo.

Sin emitir palabra alguna la chica se levantó con su mirada fija en él, ignorando por completo el llamado del maestro comenzó a caminar en dirección del rubio como si estuviera en algún transe olvidándose por completo del gremio y sus habitantes

—Erza, bienvenida de vuelta— interrumpió Mira siendo la primera en notar la cercanía de su presencia —disculpa, no me había fijado que habías regresado — le dijo sonriente causante que los otros dos presentes giraran a verla.

—Hola Erza— saludo Levy alegremente con un gesto de su mano — ¿Todo bien en tu encargo?

Erza solo asintió a las dos sin dejar de mira al rubio algo de lo que se percataron las dos chicas llamando su atención, el rubio que había sido presentado a la mayoría del gremio no pudo reconocer a la pelirroja.

—Hola— dijo el rubio notando su mirada en él, respondiendo con su sonrisa —No te conozco— dijo luego de un rato intentando reconocer su rostro con alguna de las personas que le habían presentado fallando decidió corregir ese error —Mi nombre es Naruto Uzumaki, un placer en conocerte señorita…— dijo estirando su mano delante de ella esperando su respuesta.

Esto causando un poco de desconcierto en ella, ¿acaso no se acordaba de su encuentro en el bosque?, ¿Acaso no se acordaba de su petición? ¿de cómo le había rogado que acabara con su vida?, algo estaba pasando y ella estaba decida en saber que era.

—¡Hey!— interrumpió el rubio su diatriba causando que lo mirara a los ojos dándose cuenta que su cara estaba a poco centímetros de la de ella —¿Te conozco?— pregunto el rubio levantando una ceja, ¿acaso no se acordaba de ella?

—tranquila Erza, al pacer Naruto aquí sufre de amnesia, sea lo que sea que le paso, causo que perdiera todas sus memorias, incluso su nombre— intervino Mirajane apartando a Naruto e interponiéndose entre los dos sabiendo muy bien lo que podía hacer ella.

—Ya veo— dijo Erza más relajada asintiendo, sintiendo un peso en su hombros desaparecer el rubio no se acordaba de nado incluso de su deseo de morir, pero ahora surgía una gran cantidad de dudas ¿ de donde era? ¿Quién era? ¿Por qué estaba tan herido cuando lo encontró? ¿Qué lo ocasiono? ¿Qué tragedia le había pasado que había ocasionado que deseara su propia muerte?, dejo escapar un suspiro al parecer sus dudas no podían ser respondías, sin memoria de su pasado el rubio era una hoja en blanco y sería inútil bombardearlo con preguntas que claramente no podría responder.

—Tu cabello— dijo el rubio volviendo a interrumpir sus pensamientos dejándola un poco irritada ante su intromisión, el rubio se había escapado del agarre de Mirajane y ahora estaba a su lado sujetando un mechón de su cabello.

— ¿Qué hay de malo con él?— susurro peligrosamente dejando escapar un aura que prometía dolor si decía algo mal de él, claramente su cabello era parte de su orgullo.

—No nada— susurro el rubio todavía con su mirada fija en ella — es simplemente hermoso— le comento el rubio como si fuera lo más normal causando un sonrojo en la chica de manera inmediata —es de un color increíble— ahora su rostro era del mismo color de su cabellera.

—oh no— dijo la mayoría del gremio seguido de

—Ese es verdadero hombre.

—Fue un placer conocerte rubio.

— ¿Estas bien?— pregunto el rubio notando la cara roja de la chica

—Tranquilo Naruto— dijo Levy agarrando al rubio sentándolo en la mesa de nuevo confundiendo al rubio —La pobreza Erza acaba de llevar de un trabajo y debe estar cansado, no debes estresarla más Naruto— dijo Levy por lo alto intentando salvar la vida del rubio que no conocía la verdadera Erza

—Entendido Levy— asintió el rubio achacando el sonrojo de la chica con el cansancio —Aunque lo digo enserio Levy su pelo es asombroso.

—Te creo Naruto— le dijo Levy dándole una palmadita en la cabeza como si se tratara de un niño pequeño —Aquí Naruto— dijo volviendo a colocar el libro frente al rubio —debes terminar tu lección de hoy.

—No quiero— susurro en un puchero el rubio decaído al darse cuenta que todavía quedaba más de ese horrible libro.

—Nada de peros—dijo estrictamente Levy, dejando una confundida Erza que todavía parecía sonrojada resonando en su mente las palabras del rubio pero fue jalada de pronto llevándola de vuelta a la barra, reconociendo a su atacante como no otra masque Mira que sonría mientras la sentaba en uno de los banquillos de la barra y antes de que pudiera protestar la camarera le coloco una torta de fresa delante suyo matando toda protesta antes que nacieran, Mira la conocía bien, demasiado bien.

—Te odio— susurro Erza tomando un buen trozo de torta, todavía con un pequeño sonrojo pero nada comparado con el de hace unos momentos, solo otra persona había dicho algo sobre su pelo.

Mira solo sonrió inclinando su cabeza de manera inocente ante la acusación de la pelirroja —pobre de mí—dijo Mira recostándose sobre la barra quedando de frente a Erza —Al parecer tu invitado ha causado cierta impresión en ti ¿No crees?— le dijo en tono de broma causando un nuevo sonrojo en la Dama.

—Ciertamente no es como lo esperaba— comento Erza salvando un poco de su orgullo —Al parecer ha tenida una buena impresión con el gremio— dijo mirando alrededor al parecer el resto del grupo había llegado a aceptar rápidamente la presencia del rubio.

La mirada de mira se volvió más afectuosa mientras se fijaba en el rubio —Si en eso tienes razón—dijo Mira recordando estos días con el rubio —No puedo dejar de compararlo con Natsu.

— ¿Cómo así?

—Los dos son unos idiotas— dijo Mira, eso no se lo esperaba —Pero tienen un corazón de oro.

Erza planto su mirada ante en el rubio observando su comportamiento con Levy la cual intentando contener la risa ante las payasadas del rubio que no la dejaba terminar con su lección "Eso lo puedo ver" se dijo pero también podía ver la alegría en el rostro del levy que con solo mirar su lenguaje corporal se podía decir que disfrutaba de la compañía del rubio —Ciertamente se parece a Natsu en ese aspecto— apoyo las palabras de mira.

— ¿Hace cuánto que despertó?— pregunto a la peliblanco en un tono más serio realmente curiosa sobre el chico.

—Hace unos cinco días — le contesto Mira observando al rubio —El maestro y yo lo encontramos sentados en la cama, aunque esa no era la primera vez que se despertaba tres días antes se había despertado y había intentando salir del sótano, tuvo suerte de toparse conmigo ya que sus heridas se habían reabierto.

Erza asintió ante las palabras de la chica un poco preocupada ante lo dicho por ella, pero sin darle mucha importancia ya que al parecer el chico estaba en perfectas condiciones — ¿Qué dice el maestro sobre él?

—El maestro creo que el chico dice la verdad ya que una amnesia no es fácil de fingir además su voz y su expresiones son sinceras cuando habla— dijo Mira recordando la charla que tuvieron luego de que el rubio despertara —Además el maestro dice que percibe una gran cantidad de poder emanando de el pero no parece maligno todo lo contrario el chico parece brillar como un sol, además el tiempo que ha tenido aquí no ha mostrado señales de hacerle daño al gremio o a nosotros.

— ¿Y tú que crees?— pregunto erza habiendo notado el tono de voz de la chica, al parecer Mira preocupaba por él, lo cual era extraño.

—Realmente pienso que es un buen hombre, con una vida difícil— dijo mira mirando el rubio —pero no dejo de tener este presentimiento de que es más de lo deja ver, es como si un gran dolor se escondiera en su sonrisa.

—yo solo vea a un idiota sonriendo— dijo Erza observando al rubio buscando algo sospechoso pero sin encontrar nada.

—tal vez sea solo mi imaginación— dijo ella desechando sus palabras —Puedes creer que está casado.

— ¿de verdad?— dijo una incrédula Erza.

—encontré un anillo de alianza entre sus pertenencias.

—entonces debe haber alguien haya afuera buscándolo— dijo Erza, si el chico estaba comprometido con alguien lo más seguro es que esa persona estuviera averiguando sobre su paradero, pero la mirada en el rostro de Mirajane parecía decir lo contrario.

—Encontré una foto de su esposa también— dijo Mira tomando el palto donde le había servido la torta a Erza —Pero cuando se la mostré a Naruto este se puso a llorar, al parecer cree que ella está muerta o eso afirma el.

Te lo ruego, ayúdame—le volvió a decir mostrándole sus manos llenas de sangre —por favor acaba con mi miseria, mátame— le susurro

Las palabras del rubio volvían a resonar en su mente desconcentrándola. Tal vez esa sea la razón por la que deseaba morir, o tal vez era otra.

— ¿Es un mago?— dijo erza recuperándose, fijándose en las lecciones de Levy algo de lo que se percató Mirajane.

—Todavía no lo sabemos, pero el afirma ser un Shinobi luego de que leyera un libro que traía o tal vez sea el tipo de magia que utiliza pero de momento no ha mostrado ningún tipo de hechizo pero el maestro está convencido de que el chico es un mago poderoso — Dijo Mira —Levy le está enseñando a leer al parecer la amnesia ocasiono que olvidara como leer, pero Levy parece creer que el chico tiene otro forma de escribir lo cual es muy inusual.

Alguien con un tipo diferente de escritura, ¿podría ser que el rubio no fuera de Fiore?, si era así, como un mago extranjero había cruzado la frontera con Fiore y había destruido la mitad de un bosque sin que nadie supiera de su presencia, ¿acaso se había infiltrado?, pero si era un mago espía que hacía en la mitad de la nada donde la civilización más cercana era un pueblo de segunda comparado con un lugar como la capital y por qué estaba tan herido destruyendo su cubierta, ¿tal vez lo habían descubierto e intentado eliminar? Por eso sus heridas y su deseo de morir por haber fallado su tarea? Pero quien lo podría haber descubierto, nadie del gobierno ni del consejo parecía buscarlo, era mucha dudas y pocas respuestas y nada parecía encajar.

—Todavía es un enigma— dijo ella rindiéndose al intentar hallar una explicación

—Sí, ningún gremio parece buscarlos y no siento maldad en el para decir que es de algún gremio oscuro— dijo Mira asintiendo ante sus palabras —Por los momentos solo podemos esperar y ver cómo se desarrolla, démosle el beneficio de la duda, por los menos Erza.

—Entendido— asintió Erza, era lo menos que podía hacer por el desconocido, sumiéndose en sus pensamientos.

— ¡Yo!— dijo una voz alegre dejándose caer en el puesto a un lado de Erza — ¡Mira un Ramen de miso urgente, me muero de hambre!— termino de decir la voz dejándose caer en la barra —Levy es una maestra muy estricta.

—Enseguida—dijo ella alegre saliendo en dirección de la cocina dejándola con el recién llegado.

Erza giro a mirar al recién llegado, encontrándose con el rostro de Naruto mirándolo interesado, causando un pequeño sonrojo en ella recordando sus palabras.

—Yo señorita Erza— dijo el rubio saludándola de nuevo —Perdón por lo de ahora, Levy me explico lo que había echo— dijo el rubio colocando su mano en señal de disculpa —Pero no retiro lo dicho todavía sigo pensando que su cabello es lo más hermoso que he visto.

Erza solo lo miro con los ojos abierto pero esta vez puo recuperarse —Gra…Gracias— dijo recuperando la compostura agradecida por el cumplido del chico.

—Mi placer— dijo el rubio sonriéndole alegre —Entonces tu eres la Erza Scarlet de la que todos me habían hablado.

— ¿Te han hablado de mí?— dijo ella interesa ante lo que el gremio le había contado de ella.

—Por supuesto— asintió el rubio —Todos dicen que eres la maga más fuerte del gremio además de que fuiste tú la que me encontraste— Erza asintió relajándose, al parecer no habían contaminado su imagen al rubio —aunque siendo sincero siento curiosidad de cómo me encontró Señorita Scarlet ¿podría contármelo por favor?— pidió el rubio colocando su mejores ojos de cachorro.

Los recuerdos de aquel día volvieron a resurgir en su mente — ¿En serio quieres saber?

—Si señorita Scarlet— dijo el asintiendo ansioso ante el relato —desde que desperté, nadie parece conocerme pero tu eres la única que puede darme algo de información sobre quien era.

—Erza, con solo Erza está bien— le dijo ella sintiéndose extraña al ser llamada Señorita Scarlet, el rubio asintió ante la condición de la pelirroja —Bueno veras, había terminado con uno de mis trabajos y…— comenzó a narrar ella relatando esa noche con lujo y detalle con la esperanza que ayudara a recordar al rubio pero dejando a un lado la parte donde le había rogado, sabiendo que no ayudaría en nada —… te traje al gremio a toda velocidad, luego de eso el maestro y yo te llevamos a una de las mejores médicos que conocemos— termino de narrar, mirando a un interesado rubio que parecía asimilar lo que le acababa de decir.

— ¿estás bien?— le pregunto erza preocupada mirando la cara de concentración del rubio el cual se había mantenido en silencio absoluto, tal vez algo que había dicho lo había afectado.

—Si todo en orden— dijo Naruto cambiando su tono de voz a uno más serio con respecto a su tono más alegre acostumbrado —No sé cómo expresar lo que has hecho por mi Erza— le dijo el rubio mirándolo agradecido —Has salvado mi vida, además de darme un lugar donde puedo empezar a recuperarme— claramente se está refiriéndose al gremio —Salvaste mi vida, me diste refugio todo esto sin pedirme nada a cambio, de verdad eres una mujer increíble— le dijo tomando una pausa— todavía no sé quién soy, tal vez no merezco haber sido salvado, tal vez era alguien que causo mucho dolor y sufrimiento, y eso realmente me carcome No saber quién era, no tener recuerdo de nada es realmente doloroso más aun saber que no tal vez no haiga nadie buscándome— termino de decir lo último en un susurro.

—No tienes nada de qué preocuparte, ni tampoco me debes nada — le dije Erza con un tinte rojo en sus mejillas —Después de todo era lo correcto de hacer.

—No— dijo el negando con la cabeza viéndose mucho más viejo de lo que era —no todo el mundo es capaz de arriesgarse e intentar salvar a un desconocido sin pedir nada a cambio, nada es tan noble como tú— tomando el cuchillo en la mesa con su mano el mismo con que había cortado su torta el rubio rápidamente corto un poco su mano apretando el cuchillo en la misma causando gran preocupación en Erza al ver la acción —Por eso te hago una promesa solemne— dijo el apretando su puño manchando toda su mano en sangre — Erza Scarlet prometo protegerte a ti y a todo lo que sea precioso para ti, así me cueste mi vida— un gran silencio pareció plantarse entre los dos ante las palabras serias del rubio el cual las había dicho con aquella convicción que ni siquiera ella podía creerlo.

—y yo nunca rompo mis promesas.

Recuérdame

Capítulo 3

Fin

A/N: gracias ShuMaGoKurama por la coreccion, un millon de gracias.