El shock en ese momento fue enorme, pero ¿quién podría culparme? Es que no podía ser posible, es que no podía haber ninguna razón lógica que me explicara lo que tenía entre las manos. Había releído el libro tres veces ya durante el transcurso del día sin dar a crédito con lo que contaba. ¡Es que la historia es un relato exacto del pasado! Y, a parte, hay que sumarle que el nombre de la autora del libro no es ni más ni menos que Hanji Zoe. ¿Os suena de algo? Sí, ¿Verdad? ¡Uf! En la librería cuando leí el nombre de ella tal fue la impresión que estuve cinco minutos paralizado.

Ahora, tres días después de aquello me encontraba nada más ni nada menos que en una cola, bastante larga a decir verdad, de una firma de autógrafos de nuestra escritora misteriosa. Y os preguntaréis, ¿Cómo sabía que pasaría? Bueno, el propietario de la librería me lo dijo.

FLASHBACK:

-Señor, ¡Señor! ¿Se encuentra bien?

-¿Eh? – Desperté de mi ensoñación mirando hacia los lados confundido – Sí, estoy bien. No se preocupe. Solo me he sorprendido.

-¿Por el libro? – Preguntó extrañado.

-Sí, puede que la autora sea una antigua conocida mía – Sonreí amablemente.

- Que casualidad, entonces. La señorita Zoe se encuentra en estos momentos en Tokio ya que hay programada una firma de autógrafos para dentro de dos días.

- ¿Sí? ¿Dónde se llevaría a cabo exactamente?

-Mmmm… Si no recuerdo mal en Shinjuku.

-¿Sabría la hora a la que irá?

- Sí – Asintió – Será a las cuatro de la tarde.

-Muchas gracias, ha sido de gran ayuda.

FIN DEL FLASHBACK

El ambiente en el centro comercial era muy animado y muchas personas habían acudido al evento. Por lo que investigué la novela ha sido un "best seller" que ha vendido millones de ejemplares, lo cual resultaba muy extraño ya que la escritora era desconocida hasta el momento. Nadie sabía quién era, ni siquiera su aspecto o si había escrito otras novelas antes. Incluso después de publicar la novela no apareció ninguna imagen de ella ni ningún indicio de una aparición pública hasta este momento. Hace aproximadamente una semana se envió un anuncio a todas las cadenas de televisión de que hoy sería la primera firma de autógrafos de Hanji Zoe. Precisamente en Japón, el lugar en el que me encontraba yo. Cuando entré con Noah al lugar lo primero que nos impresionó fur la larga cola que abarcaba todo el centro, era imposible ver desde nuestra posición a la escritora, lo que hizo que rápidamente me desanimara. Tenía una incertidumbre en mi interior que me carcomía y mi paciencia parecía que se agotaba por momentos. El tiempo parecía que no avanzaba, la cola cada vez me parecía más quilométrica y aunque Noah estuviera hablándome yo únicamente podía pensar en las posibles explicaciones que podían haber respecto el contenido del libro, una y otra vez.

-Papá, ¡Papá! – La voz de Noah me sobresaltó - ¿Me estás haciendo caso? Solo has reaccionado cuando he gritado. ¿Pasa algo malo?

-No pasa nada – le sonreí tranquilizador – Solo pensaba en la persona que escribió el libro.

-Es verdad, el otro día te pusiste muy raro cuando viste el libro. ¿Es una mala persona la que lo escribió? – Preguntó con el ceño fruncido.

-No Noah, no es una mala persona, todo lo contrario. Aunque sí que es un poco extraña. –Recordé divertido - Pero aún no sé si la persona a la que vamos a ver es de la que te hablo.

-¿Y quién es la persona de la que hablas?

-Mmmm… Ella era una de mis superiores en mi anterior trabajo, es una científica.

-¡Eso no me lo habías explicado!

-Jajajajaja. No, no lo había hecho. Es que pasó hace mucho tiempo y no esperé a oír de ella otra vez.

-Papa, ¿tu antes de que trabajabas? – Dijo tras una breve pausa.

-¿Yo? – Contesté incómodo - Es algo difícil de explicar… - Reflexioné un momento – Supongo que era algo así como un policía.

-¿¡Un policía!? – Se emocionó - ¡Que guay! ¿Derrotabas a los malos?

-Sí – Mi mirada se ensombreció – Lo hacía.

-¿Por qué ya no lo eres?

Lo miré de reojo – Porqué ya no es necesario que lo sea. Mis compañeros también se fueron. Por eso estaba tan extrañado de oír de una de ellos.

-¿Así que la señorita Zoe era una de tus compañeros?

-Así es.

-¿Cómo es ella?

-Bueno, es una persona peculiar – Sonreí "muuuy peculiar, de eso estoy seguro" – Le encantaba estudiar a los chicos malos, era muy enérgica.

-Me gustaría conocerla. Espero que sea ella.

-Sí…

Levanté mi mirada hacia las nubes. ¿Realmente había alguna posibilidad de fuera ella? ¡Si estaba muerta!

Quince minutos después por fin nos encontrábamos a unos metros de la mesa y solamente quedaba una persona delante nuestro, visiblemente emocionada, que saludaba a Hanji, la cual aún no podía ver. Poco después de haber recibido el libro firmado y una fotografía junto a ella se retiró y finalmente nos permitieron la entrada a través de unas cintas que nos varaban el paso hace unos segundos

Nos acercamos lentamente, yo con notable agitación mientras veía cada vez más cerca a una mujer que se me hacía muy conocida, demasiado conocida. Delante de mí tenía a una réplica exacta de la antiguo sargento de la legión de reconocimiento, no podía haber ninguna equivocación, habían pasado millones de años desde ese entonces pero la hubiera reconocido en cualquier lugar. La persona delante de mí en ese momento y que se encontraba firmando un libro distraídamente un libro sin levantar la vista solo podía ser Hanji Zoe.