FINALMENTE ACABÉ EL CAPITULO 9!

VEO QUE HA HABIDO VARIAS DUDAS DE QUIEN ES EL NUEVO PERSONAJE QUE APARECIÓ EN EL CAP. ANTERIOR. AQUÍ SE RESPONDERÁN ALGUNAS. Y AVISO DESDE EL PRINCIPIO DE QUE ÉL NO ES UN PERSONAJE DEL MANGA NI DEL ANIME DE SHINGEKI NO KYOJIN. ES UN PERSONAJE INVENTADO POR MI Y QUE ESTOY INTRODUCIENDO EN LA HISTORIA.

EN EL CAPÍTULO ANTERIOR:

" - Mi nombre es Damien Blair. Encantado de conocerle.

- Agente Blair eh? Nada menos que una celebridad en este mundo. Ya sabía que me sonabas de algo. – Sonrei de medio lado escaneándolo – Han enviado a uno de los mejores, no esperaba menos de ellos. Aunque sinceramente no pensé que los jefes actuaran tan deprisa... "

CAPÍTULO 9:

- Me siento alagado Sr Jeaguer – Sonrió - Que precisamente usted sepa quién soy es…

- No digas tonterías. – Interrumpí – No soy estúpido Agente Blair, usted es uno de los mejores espías del gobierno. Si no lo supiera sería yo el incompetente.

- Jeje. Nunca lo tomaría por incompetente. – Me escrutó con la mirada – Pero la verdad es que para ser un monstruo no eres tan intimidante como pensaba.

- Las apariencias engañan. – Contesté frío. - Supongo que te han enviado a investigar a la autora del libro… - Lo observé – La verdad es que no me extraña. Han tenido que estar muy nerviosos cuando se enteraron que alguien a parte de mi conoce el secreto. Jajajaja, me los imagino comiéndose las uñas por no poder saber el por qué.

-Parece que disfrutar de la situación. – Mencionó inexpresivo.

-Claro que sí – me carcajee – Hace tiempo que no sucede algo tan divertido. Créeme, hace mucho tiempo. Y parece que ahora cada día me encuentro con algo más emocionante.

-Me alegro por usted. Y ahora poniéndonos serios… ¿Puede contarme de una vez porque esa mujer ha publicado un libro explicando uno de los sucesos de la historia que fue borrado hace ya miles de años? ¿Tiene que haber una explicación para ello cierto?

- La hay. – Me crucé de brazos fruncí el ceño– Pero no pienso decíroslo y vosotros no vais a investigar nada de esto. Ahora mismo vas a ir a tus jefes y les dirás que como se atrevan a enviar a alguien más aquí verán de lo que realmente soy capaz, y no les gustará.

- Usted no puede darme órdenes – Exclamó sombrío.

- Ja! – Reí divertido – No sé lo que te habrán contado de todo esto tus superiores pero veo que no mucho. Yo puedo darte órdenes a ti porque también se las puedo dar a ellos.

- Qué quiere decir? – Preguntó confundido.

- Como tú mismo has dicho, soy un monstruo. No soy humano. Entonces… ¿Por qué el gobierno no me ha recluido ya? ¿Por qué en este momento no estoy en un laboratorio como un sujeto de estudio? ¿Si tienen tantas ganas de dejar el tema de los titanes enterrado porqué sigo vivo?

Se mostró pensativo. – ¿Por qué te tienen miedo? – Respondió después de unos minutos.

-Exacto. No pueden matarme ni reprimirme. Las balas no funcionan, tampoco los tranquilizantes, no hay prisión que pueda retenerme… Ni siquiera funcionan los cañones o tanques. La experiencia es muy valiosa en el terreno y yo he acumulado mucha. En el pasado nos encontramos con gente como yo que podía cristalizar parte de su cuerpo. Yo era demasiado inexperto entonces y no podía hacerlo pero actualmente sí puedo.

-Ellos temen que usted decida cometer un genocidio… Por eso siempre lo están vigilando…

-Sí, aunque si ellos me conocieran sabrían que soy incapaz de matar personas inocentes a sangre fría. – Sonreí – Pero ese no es el único motivo. Yo soy el arma más potente que tienen. Soy un seguro de vida. Yo soy el encargado de hacer que la humanidad no se extinga, que no vuelva a cometer los mismos errores que aquella vez… Todos vosotros moriréis algún día, pero yo… Yo viviré eternamente… vigilando… Cuidándoos… Y si algo parecido a los titanes volviera a aparecer… yo sería el encargado de exterminarlo.

-Pero por qué sigues luchando por la humanidad? Si lo que dices es cierto tu podrías hacer lo que quisieras, nadie podría obligarte a hacer nada.

-Supongo que es cierto… - Reflexioné – Pero de qué serviría? Ya lo he perdido todo, todos a los que una vez amé están muertos y, incluso mi hijo, Noah, morirá antes que yo, ya no me queda nada más por lo que luchar Damien… - Por un momento dejé que viera la tristeza que escondía todo el tiempo a lo que él dio un paso atrás – Y… Porque se lo prometí… Se lo prometí…

El recuerdo acudió a mi mente sin poder evitarlo.

"-Mocoso… Prométeme una cosa... – Una mano acarició mi mejilla – Prométeme que nunca dejarás de luchar por la libertad No dejes que el titán te controle Eren, tu eres humano. No dejes que la guerra te rompa, sigue siendo tú para siempre. Prométemelo, aunque yo muera, aunque todo tu mundo se rompa... No dejes de luchar.

-Te lo juro sargento. – Cerré los ojos – Lucharé hasta el día en el que muera, hasta que nuestros sueños se hagan realidad."

-Sr Jeaguer? – Damien me llamó la atención – Está bien?

-Eh? –Moví la cabeza para volver a encerrar el recuerdo en lo profundo de mi mente, con todos los demás– Si… Estoy bien. Solamente estaba recordando algo…

-Ya veo… - Me miró no convencido del todo. – Bueno, viendo que aquí todo está controlado te importaría contestar una última pregunta? Es que hay algo que ha estado rondando mi cabeza desde hace rato.

-Por supuesto – Hice un ademán con la mano para que continuara.

-Primero tengo que decir que he leído el libro y la verdad es que la señorita Hanji tiene talento por la escritura. Por otro lado he podido corroborar toda la información que contenía la historia salvo por una cosa. El final.

-Puedo adivinar por qué. – Sonreí divertido.

- Supongo que te habrás dado cuenta que ella parece que cree que todos ustedes murieron en la última batalla. Por la bomba. Realmente no sabe la verdad o miente a propósito?

-No está mintiendo – Suspiré – No sabe nada de mí.

- Como es posible que no sepa la parte más importante? – Murmura ensimismado – Ahora que lo pienso… - Amplia los ojos sorprendido – La narradora de la historia menciona en el epílogo que vosotros renacisteis en otra época… Sin recordar nada del pasado. Pero eso es imposible! Si fuera así ella sería la antigua sargento Hanji Zoe, incluso su nombre es el mismo!

-Parece que has llegado a la conclusión por ti solo.

-Pero cómo es posible?

-Ojalá lo supiera. Solo sé que hace unos días encontré un libro que explicaba exactamente como sucedió el pasado que llevo tanto tiempo queriendo olvidar. – Solté una carcajada con amargura – Y cuando fui a investigar a quién lo escribió me encuentro con la mismísima Hanji Zoe. Creí que había enloquecido.

-Puedo entender por qué. Hubiera pensado lo mismo… Entonces todos ellos reencarnaron?

-Sí – Me encogí de hombros – Pero la única que recuerda es ella. Nadie más lo hace.

-La suerte vino a usted finalmente. – Sonrió.

-Suerte? – Lo miré incrédulo. – Piensas que tengo suerte? Antes podía seguir mi vida solamente con sus recuerdos. Sólo. Pero ahora? Ahora tengo que verlos rehacer sus vidas sin mí desde la distancia. Sin poder hacer nada. Es el peor castigo de todos! Ahora tengo que verlos morir otra vez! Verlos envejecer y morir sin poder hacer nada… Quedándome solo de nuevo… Es como si el destino estuviera recordándome lo que nunca podré tener – La voz se me quebró al final, incapaz de continuar por las lágrimas contenidas. – Es… Como si me recordara… que yo estaré eternamente solo…

-Eren… - Susurró sorprendido.

-Y yo solo podré continuar preguntándome por qué! – Retrocedí agarrándome la cabeza con las manos intentando restringir mis emociones – Lo sabes?! Puedes decirme lo que he podido hacer para merecer esto? Llevo más de cinco mil años preguntándomelo cada día. Deseando haber podido morir junto a ellos aquel día…

- No… No lo sé…

-Ni yo Damien… Ni yo… - Recobré finalmente la compostura. – Perdona por haberme desahogado contigo agente Blair.

-Eso… - Se aclaró la voz – No es molestia señor. Ahora tengo que irme – Miró su reloj. Cogió una tarjeta de su bolsillo y me la tendió. – Si quiere contratarme en cualquier momento, llámeme.

-Lo haré. Muchas gracias por sus servicios. – Le agradecí y me encaminé hacia donde estaban los demás – Es hora de afrontar finalmente la situación.

"Me pregunto cómo acabará esto…" Ese fue mi pensamiento al abrir finalmente la puerta.