*FAIRY TAIL NO ME PERTENECE SINO A HIRO MASHIMA-SAMA*


.

Viviendo Contigo

IV

"Destino o accidente"

.

.

Estaba cansado, no esperaba tardar tanto tiempo en encontrar el apartamento de su querida amiga, hubiera hecho caso a los consejos de su esposa, el punto es que ya estaban ahí, revisó una vez más el número del apartamento.

—102… ¡103! Ése es — Estaba a unos cuantos metros de la puerta, la cual estaba algo abierta, se dirigió emocionado pero grande fue su sorpresa encontrar esa escena. ¡¿Pero qué es esto?! – Habló molesto por el hecho de que algún hombre esté ahí con su pobre e indefensa casi hermana.

Un momento, ese singular cabello rosa, muy conocido… No, no podía ser.

Procesando información…

— ¡¿NATSU?! —lo llamó incrédulo.

—Oh, Natsu-san — Juvia que estaba todo el tiempo junto a él, sonrió sorprendida.

Ambos, absortos de su alrededor no se dieron cuenta de su presencia hasta que habló el pelinegro, sobresaltándose por el repentino grito. Girando su cabeza lentamente en dirección a la voz. No sabía que hacer, estaba completamente congelado.

—Natsu ¿Qué hace aquí? Y sobre todo ¡¿ENCIMA DE LUCY?! ¿Acaso se conocen? —Su rostro indicaba claramente que no se lo creía, con una vena sobresaltada, preguntándose a sí mismo cuánto tiempo pensaba estar en esa misma posición sobre su hermana, hasta que lo vio ponerse de pie y ofrecerle su ayuda a Lucy.

Sin más paciencia, jaló con fuerza del cuello de la camisa del peli rosa lanzándolo con fuerza hacia atrás haciéndolo caer bruscamente al piso. Sonrío forzadamente haciendo de cuenta como si no lo hubiese visto.

— ¡Lucy! ¡Cuánto tiempo! — La abrazó, en verdad la había extrañado —Entonces… ¿Se conocen? — Preguntó confundido el hecho de la escena anterior.

—Bueno…— Entró en duda de si contarle o no — Nos conocimos hace un par de días, él es el chico que te mencioné por teléfono — Dijo mirando tímidamente a otro lado para ocultar su sonrojo.

—Espera… ¿Él es quien…? Natsu es…— La sonrisa sincera que llevaba se torno lentamente maléfica, se giró y atrapó con sus manos los pies del pobre Natsu que intentaba huir arrastrándose por el piso, desesperadamente. — ¡NATSU ERES UN DEGENERADO! — Lo acusó

— ¡¿Eh?! ¡¿Por qué? —.

A Juvia y Lucy les resbaló una gota por las sienes.

— ¡DRAGNEEL! —Su voz se tornó tenebrosa.

— ¡SOY INOCENTE! — Se anticipó, aferrándose a la puerta, luego algo hizo "click" en su mente, se soltó rápidamente poniéndose de pie, mirando con recelo al pelinegro. —Espera… ¿Por qué tengo que darte explicaciones? Y ¡¿De dónde se conocen?! —.

Ignorando olímpicamente todas las preguntas del peli rosa…

—"¿Por qué tengo que darte explicaciones?" — Repitió lo anteriormente dicho entre dientes —¡Te quieres mudar con Lucy! ¡Es prácticamente mi hermana! —.

La confusión en el rostro de Natsu fue su respuesta.

— ¿Tienes alguna buena razón? ¿Acaso son novios? ¿Cuánto tiempo llevan? ¿Y si es así por qué no me lo dijiste? — Preguntó ansioso, pues le parecía increíblemente sospechoso que de la nada se mudasen. (N/a: ¿A quién no?)

—No contestaste mis preguntas ¿Por qué debo contestar las tuyas? — Contestó audazmente sorprendiendo a los demás.

—De acuerdo por qué no nos calmamos un rato y nos sentamos — Ofreció Lucy codeando ligeramente a Juvia para que calmara a su esposo.

Ambos accedieron, Lucy se dirigió a la cocina a preparar algo para merendar siendo seguida por el peli negro que no dejaba de matar con la mirada a su compañero de trabajo. Mientras en la sala Juvia sonreía nerviosamente sentada en un sillón frente a Natsu.

En la cocina…

—Lucy, te aprecio bastante, en serio eres una de mis mejores amigas pero… ¡¿Acaso te has vuelto loca?! — Preguntó desesperado.

Rió nerviosa en respuesta, pues ni ella misma estaba segura de lo que estaba haciendo, respiró profundo y comenzó a hablar.

—De acuerdo te contaré como lo conocí y como me metí en este embrollo. — Dijo mientras metía algún paquete de comida en la microondas, apretando los números para el tiempo de cocción, sin darse cuenta del cero de más.

En la sala…

—"Esos dos se están tardando" — Pensaba el Dragneel, hasta que fue sacado de sus pensamiento por la peli azul.

— ¿Natsu-san como conoció a Lucy-san? — Vaya que era directa, pues la peli azul se moría por sacarle información.

—Jeje bueno se podría decir que fue la mejor casualidad de mi vida — Se sonrojó levemente rascándose la nuca nervioso.

Nuevamente en la cocina…

— ¡¿QUÉ?! En resumen te mudarás con él porque… ¿Perdiste un juego? ¿Cuántos años tienes? ¡Apenas y lo conoces! ¡Lucy! — La regañaba como si fuera su padre.

—Lo sé, lo sé, pero es que… no sé… me inspira confianza… además lo conoces y si son amigos eso significa que es buena persona — Dijo en un fallido intento de convencerlo.

— ¡Lo conozco pero es un idiota! ¡No! Eres muy pequeña para esas cosas, convivir no es cualquier cosa —Espetó cruzándose de brazos y mirándola desaprobatoriamente. — Es decir ni si quiera son novios…

Bastante razón tenía el peli negro, pero ya había dado su palabra y ella no era de las que faltaban a sus promesas.

En la sala…

Juvia se hacía toda la escena mentalmente, emocionándose con el peli rosa quien reía nervioso por la reacción de la peli azul, se acercó y con ojos suplicantes pidió.

—Por favor Juvia, tienes que apoyarme, me conoces, sabes que-…. — Pero fue interrumpido.

—Juvia está consciente de su ingenuidad para las cosas, no se preocupe Natsu-san lo ayudaré en esta misión. — Habló decidida con un brillo en los ojos.

De pronto apareció una sermoneada Lucy siendo seguida por el peli negro. Y continuando lo anterior, Gray se dispuso a hablar.

—Me parece una pésima idea—.

— ¿Quién pidió tu opinión? — Refutó claramente enfadado —…Nudista de cuarta — susurró pero aún así audible para el peli negro.

— ¿Qué dijiste? ¡Cerebro de carbón! —.

—Lo que oíste ¡Idiota! — Sonrió burlón hablando entre dientes.

— ¿Acaso quieres pelear? —Contestó con la misma sonrisa, estaban a punto de comenzar una pelea, es más ambos estaban de pie desprendiendo un ambiente de lucha, mirándose fijamente.

—¡Alto! — Se interpuso Lucy entre ambos — No se peleen aquí, o ustedes mismos limpiarán lo que ensucien — Amenazó dando buenos resultados.

—¡Pero Lucy! ¡Él empezó! — Acusó con un puchero infantil en su rostro causando ternura en la rubia. — Él es el que hace problemas, no hay nada de malo en que te vengas a vivir conmigo. — Se cruzó de brazos lanzando una mirada llena de odio hacia su compañero.

Lucy lo pensó por un momento, Gray al ver la duda de Lucy atacó rápidamente.

— ¿Laxus sabe de esto? — La rubia palideció.

—Gray tiene razón, es muy repentino, no me puedo mudar contigo —.

Punto para Gray, festejó victorioso sonriendo de oreja a oreja.

—¡¿QUÉ?! ¡No se vale! ¡Tú ya me diste tu palabra! — No se daría por vencido aún.

Punto para Natsu, él también estaba en lo cierto.

"¡Rayos!" Pensó la rubia indecisa.

—…Oigan — interrumpió Juvia siendo ignorada por los presentes.

—¡Sí pero hiciste trampa! — Se defendió la rubia.

—Este…¿Chicos? — Insistió la peli azul, siendo ignorada nuevamente.

—Una promesa es una promesa— Se dirigió hacia donde estaban las maletas de Lucy, llevándolas fuera.

—Algo se está…— Intentó llamar su atención.

—¡No lo permitiré! — detuvo al peli rosa, jalando para adentro la maleta de la susodicha.

—¡Suelta la maleta de Lucy! —.

—¡No!

—¡No peleen! — Trató de detenerlos pero no pudo.

—¡Suéltala!

—¡Que no!

—Esperen un momento… — Tanto Lucy, Natsu y Gray se detuvieron, sentían un extraño olor — ¿Sienten eso? — Preguntó la rubia.

—Sí, como si algo se estuviese…— Contestaron Natsu y Gray al unísono.

—Quemando. — Agregó finalmente Juvia, segundos antes de que la alarma contra incendios sonara y mojara todo el departamento.

Salieron empapados del lugar, minutos después llegaron los bomberos indicando que el origen del incendio había sido causado por dejar prendida la microondas con restos de aluminio en el empaque de la comida, ahí Lucy cayó de cuenta que minutos antes estaba preparando unos bocaditos congelados.

—Ahora sí se puede mudar conmigo ¿Verdad? — Río victorioso Natsu, recibiendo una mirada llena de odio por parte del peli negro y la rubia, acompañada de una risita nerviosa de Juvia.

Continuará…


¡Holi! ¡Holitas! ¡Cuánto tiempo! En verdad lamento mucho no haber actualizado en tanto tiempo, no tengo excusas, espero aun sigan por ahí, LOS EXTRAÑE UN MONTON, mil perdones, pero ahora trato de ponerme al día pues hace tiempo que estoy con las ganas de escribir pues recién salí del colegio, y dentro de poco empezare la universidad, así que aprovecharé estos últimos días :)

Espero no me odien... me verán mas seguido