He tardado mucho en sacar un nuevo capitulo de la historia... Pero estuve muy ocupada con la uni
Dedicado a todos los fans de estas dos series
Los personajes de Sailor Moon y Saint Seiya pertenecen a sus respectivos autores
Saori Kido se despertó con un grito, y todo su cuerpo cubierto de sudor. Tirito, a pesar de que todas las ventanas estaban cerradas. Se repitió una y otra vez que aquello debía de tratarse de una pesadilla sin más, sin embargo, sus propias palabras le sonaron huecas: ni siquiera ella creía que era solo un mal sueño. Era demasiado real.
Reconoció la voz que había hablado con la mujer pelirroja como la de Hades.
- Hades... Esta encerrado... No puede liberarse...
¿Y si algo había salido mal¿Y si se había conseguido escapar una vez mas?
La cabeza empezaba a darle vueltas con tantas preguntas. Saori se sentó en el borde de su cama, con su rostro entre las manos tratando de aclarar las cosas en su cabeza.
- Era... real...- se dijo convencida
La puerta de su habitación se abrió de golpe
- ¡Señorita Saori!
- ¡Tat... Tatsumi!
- ¿Ocurre algo señorita Saori? La escuche gritar...
- No...- Saori levanto la cabeza, esforzándose por lucir una sonrisa que tranquilizara a Tatsumi, aunque el hombre siguió mirándola con dudas.
- Tal vez debería ir a buscar a...
- Saori...- los ojos verdes de la joven se volvieron con rapidez hacia la puerta al reconocer la familiar voz.
- Seiya...
- ¡Visitando a la señorita Saori en mitad de la noche¡Y sin llamar a la puerta!
- No pasa nada Tatsumi... Puedes irte
- Pero... señorita...
- Es una orden Tatsumi.- la voz de Saori sonó autoritaria, y Tatsumi solo pudo obedecerla
- Como usted diga, señorita...- la puerta volvió a cerrarse dejándoles solos, no sin que Seiya recibiera una dura mirada por parte del hombre
- Saori... ¿Que ocurre?- el joven caballero se acerco a ella con expresión preocupada- Estas...¡Estas helada!
- No, no es nada- la diosa movió su mano indicándole que no hacia falta que se preocupara- Estoy bien... No ha.. sido nada.
- Mientes muy mal Saori- el caballero de Pegaso esbozo una sonrisa contagiosa, mientras se sentaba a su lado en la cama
- ¿Y bien?
- No es algo de lo que debas preocuparte, Seiya
- Soy tu guardián- en un gesto impulsivo, el joven tomo las manos de Saori entre las suyas- Soy un caballero, y es mi deber protegerte.
Saori sintió como sus mejillas enrojecían cuando él la cogió las manos, y su corazón dio un vuelco. No era la primera vez que le pasaba eso cuando estaba con Seiya, solo que no entendía a que podía deberse.
- Tuve... una pesadilla... Pero no fue un sueño corriente... Vi a Hades.
Los ojos de Seiya se abrieron llenos de sorpresa: - Pero.. ¡Eso es imposible! Saori... Acabamos con el! Recuerda... ¡recuerda el precio que tuvimos que pagar por salvar a la humanidad de esa amenaza!
La expresión de la joven se entristeció. El precio había sido muy alto.
- Era el... ¡Ha regresado¡No entiendo como ha podido hacerlo! Pero eso no es todo... había junto a el una mujer... La dijo que... la devolvería a la vida, que la daría poder... y... y habla de un grupo de chicas que había luchado contra ella...
Saori se llevo las manos a la cabeza. Era de vital importancia el que recordara hasta el más pequeño de los detalles...
- ¡Saori!
- Y todo... si le era fiel...
- Entonces... ¿Hades ha regresado y además tenemos un nuevo enemigo? - Seiya dejo escapar una sonrisa segura- Volveremos a acabar con el...
- Todo el Santuario ha sido destruido... Tan solo seguís vivos los caballeros de bronce... y...
Saori se quedo en silencio. Había una solución
- ¿Que ocurre?
- Hay... una solución Seiya... pero es muy peligroso... ¿Donde están los demás?
- Shun... - Seiya se quedo en silencio tratando de recordar el destino de sus compañeros- fue a la isla de Andrómeda tal y como había prometido a su amiga... Ikki... a la isla de la muerte... Hyoga... volvió a Siberia... Y Shiryu... creo que esta de camino a China...
Saori se puso en pie y se dirigió hacia la puerta.
- Entonces... Tendremos que ir al Santuario tú y yo solos
- ¿Que?- pregunto sorprendido Seiya- ¿Por que tenemos que ir a Grecia?
- Hay algo que puede salvarnos... o condenarnos a todos.
