Otro capitulo… Se que la historia estando cortita, y algo mal escrita… Pero como ya mencione, es para un foro que estoy creando de Sailor Moon y Saint Seiya interpretativo (interesados no dudéis en preguntarme! XDD) y espero terminarla pronto y asi poder empezar a jugar O
Los personajes aquí citados son de Kurumada-sama
El silencio en el Santuario de Atenea era aterrador. Todos los templos de los caballeros de oro estaban en silencio y sus armaduras descansaban en su interior sin que nadie las vistiera. Nadie quedaba para defender a la diosa que caminaba reencarnada en la figura de Saori Kido entre el sendero de piedra que conducía hasta el templo del Patriarca.
El caballero de Pegaso se estremeció al contemplar el lugar donde el y sus compañeros de bronce habían luchado por llegar al mismo templo hacia donde se encaminaban ahora y así poder salvar a la joven. Ahora era un lugar vacío y muerto. Todos los caballeros de oro yacían en sus tumbas después de la terrible batalla contra Hades. Había sido el precio a pagar por salvar a la tierra. Seiya volvió la mirada hacia Saori. Los labios apretados con fuerza, y la sombra de la tristeza se reflejaban en su rostro y en sus ojos.
- Saori... ¿A donde vamos?
Sin embargo la joven diosa tan solo esbozo una sonrisa, a medias, mientras cruzaban el jardín de Afrodita cubierto de rosas muertas.
Las puertas del templo del patriarca cedieron con facilidad bajo las suaves manos de Saori. El polvo y las malas hierbas cubrían parte de los suelos y paredes del hermoso templo. Después de la muerte de Shion y Saga, y de quien ejerciera como tal durante las siguientes guerras, Dohko, nadie había vuelto a ocupar tal cargo.
La joven camino con seguridad conociendo a la perfección el camino que debía de recorrer hasta encontrarse con una pesada puerta de piedra cerrada.
- En la época antigua... - dijo Saori mientras alzaba su mano hacia la puerta - Cronos, el padre de Zeus, creo un poderoso objeto capaz de hacer retroceder el tiempo... Pero su poder era tal que se confino en esta habitación para que nadie pudiera usarlo...
- ¿Piensas usarlo en esta ocasión?
Atenea apoyo la frente contra la piedra y suspiro indecisa
- Si... No hay otra solución
- Saori...- la mano de Seiya se apoyo en su hombro tratando de reconfortarla- Si es tan peligroso como me has dicho... No lo hagas entonces... Nosotros volveremos a luchar contra Hades y de nuevo venceremos...
La muchacha alzo la mirada hacia Seiya y sonrió.
"Luchareis y moriréis. Hades no esta solo esta vez. No puedo permitir que muráis"
- Es necesario
La puerta se abrió de golpe. Una brillante luz surgió de la angosta habitación y nublo la vista de Seiya. Saori avanzo por el estrecho pasillo y tomo de un pequeño altar un objeto. Cuando se acostumbro a la luz vio que era un reloj de arena de pequeño tamaño y como ella lo tomaba entre sus manos. La sensación de un inminente peligro que acerca le lleno y trato de apartar a Saori del objeto
- ¡Saori! ¡No lo hagas!
Atenea dio la vuelta al reloj de arena. De repente todo se volvió muy brillante. Saori cayó al suelo con un grito al igual que Seiya. Se escucho una voz profunda. Estaba furiosa
- ¡¡Saori!!
Y después la luz desapareció y todo quedo en silencio. Seiya corrió hacia el cuerpo caido de Saori quien temblaba.
- Saori... ¿Estas bien?
- El reloj... Se ha roto.
Seiya miro a su alrededor buscando los trozos del reloj, aunque fue incapaz de encontrar ninguno
- Aquí no hay nada...
- El reloj se ha roto...- repitió la diosa tratando de incorporarse- Los trozos se han perdido a lo largo del mundo... Si no los encontramos a tiempo, no solo tendremos que preocuparnos de Hades. Cronos se vengara por haberlo destruido.
