Nota obligatoria: Los personajes de Saint Seiya son obra de Masami Kurumada, yo nada más me dedico a escribir sobre ellos sin obtener nada a cambio más que mucha satisfacción personal y entretenimiento saludable

Historias paralelas

El mejor cumpleaños. Segunda parte

Un rato después, en Rodorio

Cuando al fin Shura arribó junto con Kanon al lugar donde había acordado con los otros, no pudo disimular su asombro y corrió hasta sus amigos en medio de brinquitos de emoción.

-Chicos… qué genial -alabó el peliverde al observar las creativas "modificaciones " que le hicieron a la camioneta de Delos Dalaras- ¡pero miren esto! -exclamó señalando las cajas de madera, que Saga amarró a los pedales para hacerlos accesibles a su pequeña estatura. Los niños hicieron alarde de todo su ingenio y ahora la carrocería estaba decorada con un derroche de adhesivos brillantes que había conseguido Aioros y algunos otros detalles que Kanon agregó con la pintura que "tomó prestada" de la guardería, toda una oda al "feliz cumpleaños"

-Son solo unas cuantas mejoras -presumió Aioros- mira… hasta tenemos camas para dormir cuando estemos cansados

Shura hizo una mueca -¿eso lo sacaron de la guardería?

-¡Exactamente mi querido Shura! -Kanon mostró con orgullo, los lechos improvisados que los chicos armaron en el compartimiento de carga de la camioneta, usando para ello los colchones y la ropa de cama de la guardería.

-Vaya -dijo Shura realmente admirado- ustedes si que piensan en todo

-Por supuesto Shuris… y estoy seguro de que cuando le devolvamos la camioneta al viejo Delos, se va a poner feliz por todo el trabajo que hemos hecho -Kanon se rascó la barbilla y lo pensó un momento- aunque… yo gané esta camioneta y debería conservarla

-No Kanon… que no se te ocurra, tenemos que devolverla… imagínate si tu padre se da cuenta de que estuviste jugando con los viejos del pueblo otra vez…

-Bueno, bueno yo solo decía… Saga, ¿probaste los pedales?

-Todo listo -el aludido salió de la camioneta, después de hacer sonar el acelerador para cumplir con la prueba solicitada.

-Oigan… un momento -interrumpió Shura- ¿no vamos a traer a los enanos?

Kanon suspiró y se rascó la cabeza un tanto acongojado -bueno… hubo un problema… es que intentamos poner las sillas de la guardería y…

-¿Las sillas de la guardería?

Aioros sacó un pequeño folleto de su bolsillo y se lo enseñó a Shura -leí en este cuadernillo de educación vial, que los bebés tienen que ir asegurados en sillas -Aioros miró hacia un lado, allí donde se encontraba una maraña de cuerdas de cáñamo, lo que parecía ser los cinturones de seguridad de la camioneta y varias sillas de la guardería- por eso intentamos armarlas nosotros -Aioros le mostró a Shura la fotografía de un dispositivo para bebé que se encontraba en el cuadernillo mencionado- pero creo que no se ven iguales…

-Oh… es una lástima que no vayan… los voy a extrañar

Kanon se encogió de hombros -es cierto, pero no creo que les interese ir al circo, de todos modos, son sólo bebés y lo único que les gusta es comer, dormir y babear todo el día...

-Es cierto -dijo Aioros un poco más animado. Y es que el arquerito se sentía muy triste de no poder llevar a Aioria con ellos y por eso trabajó mucho en las sillas que lamentablemente no funcionaron- creo que es mejor que se queden durmiendo ¿verdad?

-Claro que sí -dijo Kanon, tratando de animarse- estoy seguro de que ni siquiera se darán cuenta de que nos fuimos...


En ese mismo momento

En el Templo Principal, los dormitorios de los aprendices dorados se distribuían en un largo pabellón que daba a los campos de cultivo y los corrales de la parte trasera del Santuario. Desde una de las cunas de la segunda habitación, un pequeñito de nueve meses se revolvía entre las sábanas, un tanto incómodo por el ruido que se escuchaba afuera. En un santiamén, abrió los ojos y se incorporó para averiguar de dónde venía el escándalo de voces. Curioso como era, Mu gateó para estar más cerca de la ventana y una vez allí, se puso de pie agarrándose fuertemente del barandal de la cuna para no caer y se paró de puntitas, balbuceando emocionado, al reconocer las voces de sus hermanitos mayores.

-Anon -dijo primero y comenzó a raspar el barniz del barandal con sus dientitos recién nacidos- Ua… oyos… mano… mano- llamó infructuosamente. El pequeño pelilila estaba decidido a ser escuchado y entonces se dirigió gateando hasta la esquina donde tenía algunos juguetes con cascabeles para lanzarlos y hacer el mayor ruido posible para llamar la atención- mano… Ua -repitió a punto de echarse a llorar- Ua… brum

Fuera del Templo Principal, cuatro niños estaban a punto de embarcarse en el viaje de sus vidas, ignorando que unos metros arriba de sus cabezas, un pequeño lemuriano deseaba más que nada, compartir con ellos esa aventura.


-Si que la hicieron ¿eh? -se carcajeó Death y el humo del cigarro le provocó un ataque de tos- así que simplemente ignoraron los berridos del borrego- bromeó con voz ronca, una vez se recompuso.

-¡Oye! -reclamó Mu- no me digas borrego...

-Fue una broma cruel, Death -le regañó Afro con una risita maliciosa.

-Bah… patrañas

-Claro que sí -Afro abrió otra cerveza- te burlas de los sentimientos del lindo bebé borreguito… es que mira esas mejillas sonrojadas -el de piscis no pudo terminar de hablar por la risa.

-Ustedes dos son tal para cual ¿verdad? -negó Mu.

-De hecho, te burlaste de la suerte de un bebé lemuriano Death -intervino Saga sonriendo, mientras le dirigía la mirada a su hermano menor- y tal como dijimos anteriormente…

-"No hay nada más peligroso que un lemuriano de nueve meses" -corearon Aioros y Kanon a la vez.

Todos guardaron silencio y los cuatro mayores sonrieron de forma cómplice -ya se darán cuenta porqué- intervino Shura.


-Saga -ante el llamado del "jefe", el gemelo mayor asumió posición de firmes- muéstrale a nuestro pasajero de honor, su lugar...

-Con gusto -Saga hizo una exagerada reverencia e hizo pasar a Shura al asiento de pasajero, en el que habían colocado unos almohadones de terciopelo verde, muy esponjosos y elegantes -señor- dijo el mayor refiriéndose a Shura -esperamos que disfrute viajar en nuestro servicio de transporte- el español no cabía de la alegría y no se hizo de rogar para acomodarse en el asiento que le señalaban, lleno de emoción por comenzar con aquella aventura.

Kanon alzó la voz y canturreó muy alegre -nuestra ruta de hoy… ¡el circo!

Shura brincó feliz al interior del vehículo y Aioros lo recibió con una bolsita de celofán llena de caramelos y algunas magdalenas que lograron tomar de las bandejas de Castalia -le ofrecemos bocadillos para que su viaje sea el mejor de todos los viajes… pero eso si... tiene que compartir

-Genial -exclamó el peliverde, metiendo la nariz dentro de la bolsita, para aspirar el exquisito aroma de las golosinas.

Saga ayudó a Shura a sujetarse con el cinturón, mientras Aioros se acomodaba en el asiento trasero y Kanon se sentaba, junto con Saga en el espacio del conductor. Saga se ocuparía de los pedales y Kanon de la dirección y la palanca de cambios. Los gemelos estaban muy confiados de sus habilidades como pilotos, ya que habían practicado aquellas maniobras cientos de veces, en un auto hecho de madera y chatarra, que ellos mismos construyeron cuando podían escaparse de sus deberes en el Santuario.

-¿Ustedes saben conducir? -preguntó Shura asombrado.

-Por supuesto -presumió Kanon inflando el pecho- tenemos muchas horas de práctica…

-¿Práctica? ¿dónde practicaron?... en el Santuario no tenemos autos

Kanon se aclaró la garganta -eso mi querido Shuris… es otra historia

El menor de los gemelos verificó que todo estuviera como habían planeado y dio por fin la orden de salida -tropa… ¡adelante!

Saga giró la llave para encender la camioneta. Encendió las luces altas, los halógenos, las escobillas y las luces de emergencia, solo por si acaso -estamos listos jefe…

-Solo falta una cosa, mi querido maestre -Kanon sacó algo del bolsillo de su chaqueta- ¡la música! -sonrió a la vez que colocó una cinta en la cassetera del vehículo y la música de AC/DC comenzó a sonar, arrancando los vítores de los otros chiquillos.


-¿AC/DC? -se escandalizó Milo- no sé… no tenían de Led Zepellin o algo así

-Bicho… es un clásico -se volvió Kanon enarcando una ceja- ahora, calla y escucha…

-¡Oye!... devuélveme eso Camus

-Nop -dijo el francés echándose un puñado de almendras en la boca- las almendras confitadas te ponen hiperactivo -a Milo le comenzó un tic en el ojo- además, te carean los dientes…

-Pero…

-Pero nada -Kanon tomó otro puñado de almendras y comenzó a comer muy contento- que curioso… de estas mismas llevamos ese día como merienda…

-Y terminaron en la barriga de un elefante -rió Aioros mirando a Shaka, quien se limitó a enarcar las cejas sin comprender la broma.

-Ya… sigamos entonces -cortó Shura- ¿vamos a contarles lo malos choferes que resultaron ustedes dos?

Los gemelos se miraron con las cejas enarcadas y luego se voltearon a Shura, quien tenía un mohín en el rostro, a la espera de la respuesta -te llevamos al circo cabra… no seas malagradecido

-Yo quiero escucharlo todo -dijo Camus con una sonrisa de lado- eso nadie se lo puede perder


Cuando estaban a punto de partir, alguien se asomó por la ventanilla del conductor, haciéndolos brincar por el susto. Era Cassios, el pobre chico que le ayudaba en su negocio al tendero, quien lo explotaba cruelmente. Todos en el vehículo tragaron saliva nerviosos pensando que aquél muchacho los delataría con Delos.

-Hola- saludó tímidamente el chiquillo - veo que ya están listos...¿saben cómo conducirlo?

-Ya… ya hemos practicado con nuestro auto de madera -contestó Saga.

-Bien -Casios los miró con duda, se rascó la cabeza pensativo y mejor continuó- deberían irse ya, porque el tendero se levanta a las cuatro de la mañana… son las dos y media

-Gracias por ayudarnos… te traeremos algodón de azúcar y palomitas

-Gracias -preguntó asombrado el moreno.

-Es… una promesa -aseveró Saga muy serio y Cassios asintió contento, a la vez que se despedía de ellos sacudiendo una mano.

-¿Todos listos? -preguntó Kanon después de despedirse del otro.

-¡LISTOS! -gritaron al unísono los miembros de aquella particular tropa, antes de partir a un viaje que prometía convertirse en el mejor de todos.


En la aldea de Rodorio, específicamente en la habitación de Delos Dalaras

Grrrrr… meow

-Gatito… bonito -susurró el tendero panzón acomodándose en la cama para seguir con su sueño, cuando de pronto escuchó el inconfundible rugido del motor de su amada Defender roja y abrió los ojos de par en par.

-Maldito mocoso -gruñó tirándose de la cama y tratando de vestirse los pantalones, hasta que se hartó y los dejó en el suelo.

-Delos -susurró la adormilada señora a su lado- ¿qué te pasa ahora? Son las dos de la mañana… eres un viejo cabrón y desconsiderado

-Es Medea -lloriqueó el hombre y corrió hasta la salida de la casa- ¡me la roban!... mi amada Medea -gritó desde la calle, al ver a la camioneta doblar por la esquina.

-Bah -continuó la mujer fastidiada- ojalá se lleven ese pedazo de chatarra y lo vendan por partes… así valdría más

En el cuarto de los aprendices más pequeños...

-¡Mano! -lloró Mu desde su cuna, despertando sin querer a Aioria y Shaka.

-Mu -balbuceó Shaka incómodo- ete…

Mu sacudió la manita como si pudiera con eso atrapar a alguno de sus hermanos para llamar su atención -brum...brum

Shaka se incorporó molesto y gateó hasta el barandal que daba a la ventana. Como era más pequeño que Mu, aún no llegaba a ponerse de pie para ver -¿ete?

-Ua -lloró el lemurianito. Aioria, quien era el menos hablantín, comenzó a llorar al ver las lágrimas de su amiguito- anon… aga… olos -continuó llamando el pelilila…

-Mu -llamó Shaka y cuando el aludido se volvió a verle, se tomó un puñado de pelito rubio, señalándose la cabeza y bajó los bracitos de golpe.

A pesar de lo escueto del mensaje, Mu entendió perfectamente y se dejó ir de sentonazo sobre el colchón para gatear más cerca de Shaka. Allí sentado dejó el llanto y aplaudió contento, a la vez que sus dos regordetes amigos comenzaron a elevarse como pequeños globos y caían junto a él en su cuna.

-Mu -insistió Shaka, Aioria había olvidado el llanto y en ese momento disfrutaba el sabor de los juguetes que estaban en la cuna del lemuriano- Mu... pum…

Mu rió feliz, Shaka tenía una maravillosa idea y así ellos podrían jugar con sus hermanos mayores en esa brillante y hermosa camioneta roja.


-Es definitivo lo que dijiste antes Kanon -el aludido enarcó las cejas ante el comentario de Milo- no hay nada más peligroso que un lemuriano de nueve meses

-Espera… que aún falta lo mejor -añadió Aioros- y es que lo que menos nos imaginábamos es que alguien estaba al tanto de nuestros planes y aunque no tuviera malas intenciones, nos complicó las cosas enormemente


Unos minutos después

Con la promesa de las golosinas que le traerían de regalo, el joven Cassios se dirigió muy contento a su cama para descansar un par de horas más. Distraído con la imagen de la camioneta roja alejándose a trompicones, no se dio cuenta de que era vigilado por dos personas que estaban justo detrás de él.

-Hey -protestó, cuando sintió el agarre en uno de sus flacuchos brazos.

-Tú mejor que nadie, sabes qué pasó en el juego -aquel que lo apresaba, era nada más y nada menos que el tipo que perdió la apuesta de dados con Kanon.

-Yo no sé nada… se lo juro

-Claro que sí lo sabes… tú los ayudaste, además fuiste el que "verificó" los dados durante el juego

-Váyanse...

-Tienes que haber visto que los dados nunca cayeron en seis -Cassios empalideció- estoy seguro de que el bebé tiene que ver

-¿Vas a seguir con eso Dennis? -el segundo tipo estaba a punto de la desesperación- te estás volviendo loco… déjalo y vámonos

-Esos puntos Cyrus… esos puntos que el bebé tiene en la frente -Dennis se señaló su propia frente con dos dedos, su mirada era la de un desquiciado- el niño es un… un

-¿Un lemuriano? -preguntó inocentemente Cassios.

-¡ESO MISMO! -Dennis levantó los brazos triunfante hacia el cielo y caminó marcando un círculo, sonriendo y gritando- ¡demonio!... ¡un lemuriano!... es cierto… lo escuché por años en el Santuario… ¿cómo pude olvidarlo?

-¿Y qué putas es un lemuriano?

-Una raza superior, no son humanos y son capaces de hacer cosas extraordinarias

-Como volver dados -afirmó el otro desganado.

-Como voltear dados y hacer levitar cosas

Cyrus suspiró resignado -entonces supongo que iremos detrás de esos pequeños…

Dennis volvió a tomar a Cassios de un brazo -ahora tú, nos vas a decir adónde fueron esos mocosos… porque no creo que quieras que le cuente a Delos que les ayudaste a sacar a Medea de la bodega donde la escondía…

-No le diga nada al viejo por favor… me azotará hasta matarme, ama a esa camioneta más que a su mujer…

Dennis sonrió triunfante, tenía al chiquillo en la bolsa -entonces amigo… ¿hacia dónde se dirigen esos niños?

Cassios bajó la mirada, se sentía como un verdadero traidor, pero lo cierto es que le escocía la piel de la espalda, con solo imaginarse el castigo que recibiría de parte del tendero si se daba cuenta de lo que había hecho -¿y bien?

Cassios suspiró -se dirigen a Atenas… van al circo


-Aún no puedo creer que nos atreviéramos a tanto -suspiró Saga al terminar su parte del relato.

-¿En serio?... ¿sería porque cualquiera en su sano juicio, hubiera pronosticado un desastre? -dijo Camus con ironía.

-Menuda desconfianza en el ingenio de tus compañeros Camus -reclamó Kanon, lanzándose un dátil a la boca- fue un plan magnífico… como todos nuestros planes

-El plan más descabellado de todos -dijo Shura con cara de susto- y les aseguro que en ese viaje se violaron todas las reglas de tránsito escritas para cualquier país del mundo…

Un concierto de risitas masculinas se escuchó tras aquella afirmación del español, quien permanecía absolutamente serio.

-¿Cuándo llegarán a la parte en que entran al circo?- preguntó Afro, volviendo de traer más cervezas y sentándose al lado de Camus- hielo… ¿me haces los honores? -le dijo al de Acuario, quien lo miró con reproche cuando le entregó varias botellas.

-Todavía están en los preparativos para el viaje -contestó con una risita Angello.

-El famoso viaje en camioneta en el que casi perece la mitad de la orden, antes de usar su armadura dorada por primera vez -afirmó Milo, aún resentido por el secuestro de sus nueces confitadas.

-No se rían… esto es serio, la historia es toda una leyenda de pueblo -afirmó Afro y le dio un trago a su cerveza- generaciones enteras hablan de lo irresponsables que fueron en esa ocasión, no hay que menospreciar

-Estás exagerando -bufó Milo.

-Bicho -le habló Alde- al contrario, algo me dice que Afro se quedó corto


Cause I'm back

Yes I'm back

Well I'm back

Yes I'm back

Well I'm back back

Well I'm back in black

Yes I'm back in black

Hey.. hey...hey...hey...hey

-¿¡Quién te dio esta música tan buena Kanon!? -preguntó Shura sacudiendo la cabeza al ritmo de la batería.

-¡Es del maestro Amadeo!... se la saqué de un baúl hace unos días

-¡Kanon… bache a la derecha! -gritó Aioros de rodillas en el asiento de atrás- ¡ahora al frente! ¡Saga… frena!

-¡Estoy en eso!

Y es que desde que se tenía memoria, ninguna autoridad se había preocupado por mandar construir una verdadera carretera. Una de las razones por las que Rodorio no tenía una vía decente o segura a Atenas, era el deseo de los gobernantes del Santuario por restringir el acceso de los turistas al complejo sagrado. Después de la Era del Mito, Atena escogió ese recóndito pedazo de tierra en la costa, para instalar su Orden allí, lejos del bullicio de la Acrópolis. En ese entonces, los primeros habitantes de la villa limpiaron el sendero para llevar sus productos pesqueros hasta los mercados de la ciudad y era ese el mismo camino que se utilizaba actualmente. Un camino sin pavimento, ni señalización, bordeado de acantilados que de vez en cuando se extendían a ambos lados del sendero.


Mientras en la camioneta los chicos intentaban llegar a salvo a su destino, los dos malvados luchaban para darles alcance utilizando para ello un trozo de motocicleta, que a duras penas alcanzaba los cincuenta kilómetros por hora.

-¿Es que esta cosa no puede ir más rápido Dennis?

-¡Cállate Cyrus!... el peso de los dos es demasiado y el terreno es difícil

-No entiendo por qué acepté venir contigo… ¡hey… cuidado!

De debajo del manteado de la camioneta, un objeto fue lanzado con suficiente fuerza como para aturdir a cualquiera. Dennis estuvo a punto de perder el equilibrio y tuvo que detenerse, solo para ver con frustración, como la camioneta roja se alejaba a toda velocidad de su vista.

-¡!Demonios!... ¿qué nos lanzaron? -exclamó Cyrus, bajando de la motocicleta para ir a revisar el objeto que apenas se distinguía en medio del camino- ¿pero qué es esto? -dijo, mientras revisaba aquello.

-¿Qué es? -preguntó Dennis acercándose.

El otro hizo un mohín y le mostró una enorme manzana roja. Tenía la marca de dos dientitos en ella, como si un pequeño pájaro la hubiera mordido.


-¡Kanon!... ¡árbol! -el aludido movió el volante hacia la derecha con fuerza ante las indicaciones de Shura, quien era el invitado de honor y copiloto oficial de la expedición- ¡abuelita a la derecha!... digo… izquierda… ¡a la izquierda Kanon! ¡la derecha que está a tu izquierda!

-¡La mano con la que escribes! -gritó Aioros acertadamente y el menor de los gemelos, realizó la maniobra necesaria, justo a tiempo para no acabar con una ancianita madrugadora debajo de las llantas del auto.

-Uff -suspiraron aliviados al pasar de lado a la señora, quien apenas y se percató de lo que había estado a punto de suceder con ella.

-Sería bueno que frenaras de vez en cuando Saga…

-No te exasperes Aioros -se justificó el gemelo, quien se volvió hacia Shura, que parecía feliz desde su puesto- es solo que a veces no recuerdo cuál era el acelerador y cuál era el freno...

-Kanon -preguntó con cierto temor Aioros, ante la respuesta de Saga- no es que tenga miedo… pero… ¿cuánto… cuánto falta para llegar?

-Creo que…

-¡Allí está la ciudad! -gritó Shura con entusiasmo- hay muchas luces -Aioros suspiró aliviado y Shura se pegó a la ventana para mirar bien el paisaje -así era Catalunya… con muchas luces de colores

Después de dos horas de conducir a una velocidad poco respetable, lograron divisar las edificaciones pertenecientes a la gran ciudad de Atenas y Kanon como líder de la misión, fue el encargado de dar el aviso de llegada. Por supuesto que a su corta edad, Kanon y Saga no conocían la diferencia entre conducción temeraria y conducción responsable y solo porque la diosa protegió al grupito, fue que llegaron ilesos a la ciudad de Atenas.

-¡Tropa!... ¡circo a la vista!


Ufff -suspiró Alde e incluso se pasó la mano por la frente para secar el sudor- francamente creí que no lo lograrían

-Alde -Camus le dio una palmada a la gigantesca espalda del brasileño- por si no te habías dado cuenta… los involucrados siguen aquí

-Cierto -rió con algo de pena el muchacho- es que me dejé envolver por la trama y me dejé llevar…


Todos, se sumaron al feliz griterío. Cuando se asomaron por las ventanas, se admiraron de los vibrantes colores que se alternaban en la carpa del circo. Banderines azules y amarillos, coronaban los extremos más altos de la lona, dándole un carácter majestuoso y alegre a la estructura. Los chicos no pudieron aguantar la emoción y en cuanto la camioneta dejó de moverse, se lanzaron afuera para mirar todo más de cerca.

-Esto es…. esto es -Shura comenzó a correr en círculos en la grava, mientras gritaba de emoción- ¡esto es increíble!

-Y tenemos entradas para la función de las once de la mañana -dijo un alegre Kanon, quien mostraba las cuatro entradas que tenía en la mano.

-¡Gracias! ¡gracias! -reía el español tan emocionado, que no dejaba de dar saltitos- ¡es mi mejor cumpleaños número cinco! -gritó contagiando a los otros tres, quienes lo imitaron en la correría alrededor de la camioneta, mientras vitoreaban al agasajado.

-Es… asombroso -susurró Saga, dejando la carrera para admirar la carpa con aire ensoñador- no creí que íbamos a llegar…

-Pues lo hicimos… ¿es que acaso dudabas de que un plan mío saliera mal?

-Pues la verdad... -dijo Saga y Kanon le devolvió un puchero.

Aioros no pudo evitar bostezar estruendósamente -son las cinco de la mañana chicos… y tengo mucho sueño, ¿podemos dormir un rato?

-Tienes razón -contestó Saga un poco más relajado, después de las dos horas y media de tensión que duró el viaje.

Rodeando la carpa, un grupo de coloridas jaulas decoradas con florituras de metal, mantenían seguros a los animalitos destinados a ser parte del espectáculo. Un barrito mañanero, los hizo abrir la boca de la impresión y no fueron capaces de moverse por un rato de donde estaban, tratando de asimilar el hecho de que allí había un elefante de verdad.

-¡Hay elefantes!… es increíble chicos -susurró Shura en un hilo de voz, tomándose las manos al frente, mientras daba saltitos de emoción.

-¿Crees que esos elefantes se escapen?

-No creo Kanon

-Pante

-¿Qué dijiste Aioros? -preguntó Kanon.

-No he dicho nada…

-Pante… pante

Era una vocecita que venía de la parte trasera de la camioneta. Los cuatro niños se miraron con cara de terror y se dirigieron a toda prisa a buscar lo que sospechaban estaba oculto debajo del manteado verde de la camioneta.

-Ete… Mu… ete

-No puede ser... esos ruiditos los conozco -susurró Kanon y se apresuró a revisar el cajón de carga, donde tres diminutos y regordetes polizones, jugaban rodeados de manzanas mordisqueadas sobre los colchones que llevaban los mayores para descansar.

-Mu… Shaka, Aioria… pero...

-¡Mano! -gritó Mu alegre y gateó hasta el borde del cajón desde donde Kanon lo observaba con la boca abierta.

-Con ustedes si que no se puede bodoques -dijo Kanon con una mueca y Mu rió muy alegre, haciendo que al mayor se le pasara el enojo- pero qué se le va a hacer… eres un enano travieso -rió Kanon, mientras le hacía cosquillas en la pancita al lemuriano.

-Padre nos va a matar muuuy lenta y dolorosamente -susurró Saga aterrado- chicos… tenemos que volver

-¡No! -suplicó Shura- yo estoy muy contento de que ellos vinieran… ahora estamos completos

-Si Saga... además… vi que los menores de cinco años no pagan entrada… Saga… por favor -dijo Aioros apoyando a Shura

Aioros y Shura comenzaron a rogarle al gemelo, quien después de pensarlo dos segundos asintió complaciente- bueno… ya que estamos aquí…

-¡SIIIIIIIII! -gritaron todos felices, incluso los más pequeños aplaudieron agradecidos.

Y es que los pequeños traviesos, se habían teletrasportado dentro de la camioneta sin que nadie se enterara, gracias a las incipientes habilidades mentales de Mu. Cabe destacar, que los colchones y almohadas que estaban en la cajuela, sirvieron de protección contra los vicios de conducción de los gemelos, ayudando a que los pequeños llegaran sanos y salvos a Atenas.

-Pero ¿cómo no los escuchamos?

-Creo que fue porque veníamos oyendo música Shura

-Ua… Olos -llamó Shaka y los chiquillos atendieron al pequeñito de inmediato.

-Bien… tendremos que acurrucarnos todos aquí -sonrió Aioros tomando a su hermanito en brazos- vamos a dormir enano

El de sagitario buscó el lado derecho del improvisado dormitorio y al igual que sus otros tres compañeros, se acurrucó enrollado en las mantas buscando calor, ya que la temperatura comenzaba a bajar, anunciando el amanecer. Saga tomó en brazos al travieso Mu, quien feliz, se acomodó en el pecho de su hermano mayor para regalarse un ratito de sueño. Por su parte, Kanon dejó que Shaka lo usara de almohada, mientras Shura tomó posición al lado opuesto de Aioros.

-Hasta que amanezca -Aioros arrastró las palabras en medio de un gran bostezo.

Ninguno contestó.


-¿Te puedo decir algo Saga? -intervino DM.

-No…

-¿Por qué no dejaron que Shaka y Aioria condujeran? -el de cáncer encendió un cigarro y miró divertido al gemelo- digo, me parece que pudieron ser más sensatos que ustedes dos…

-Cállate Angello… todo salió bien

-Milagro de la diosa querrás decir

-Momento… momento… pero… ¿después de todo eso lograron entrar?

-Por supuesto Milo, teníamos todo fríamente calculado -Kanon no pudo evitar dejar escapar una risita- las entradas que le gané a los viejos apostadores, sirvieron perfectamente… y los menores de cinco años, entraban gratis

-Pero entrar no fue el problema Angello -intervino Aioros- los problemas se vinieron después...


Después de unas horas de siesta, ya dentro de la carpa

-Creo que estoy enamorado -murmuró Shura desde su asiento, mirando embelesado a una trapecista que acomodaba su indumentaria detrás de una de las mamparas que formaban el escenario- cuando sea grande… me voy a casar con ella…

-¿Casarte? -preguntó Kanon con una mueca de indigestión- yo no me voy a casar nunca… además, cuando crezcas, ella va a ser una anciana…

-No es cierto… las mujeres bonitas no se hacen viejas -Shura sacó un recorte de revista de su bolsillo y lo desdobló para enseñárselo a sus amigos- miren

Kanon leyó sin fluidez el título de la plana, en la cual resaltaba una foto de Marilyn Monroe con una gran sonrisa -"Eternamente bella" -Aioros, Kanon y Saga miraron extrañados a su compañerito, quien sonreía en su asiento.

-¿Lo ven? -dijo tomando de vuelta el recorte, haciendo tantos dobleces fueran necesarios para que entrara de nuevo en su bolsillo- mi papá decía que siempre fue así de guapa... nunca se vio vieja

Los otros chicos asintieron convencidos -si allí lo dice… tiene que ser cierto- dijo Aioros con seguridad.

-Ella se parece a Marilyn -dijo Shura con ojitos de ensoñación y en cuanto la trapecista se volvió hacia el público, Shura se escondió detrás de Shaka, para que la chica no lo viera.

-Eres un cobarde -rió Kanon- ya me dio hambre… voy a ir por palomitas y algodón de azúcar… ya vengo

-Zuca… zuca -celebró Mu, feliz.

-Apresúrate Kanon -le apuró Aioros- que la función comienza pronto


-Así que Marilyn Monroe -susurró Afro con un dejo de malicia- siempre has tenido debilidad por las rubias guapas…

-Y yo no les soy indiferente…

-Eres un maldito suertudo -le recriminó Milo.

-Lo sé… lo sé -dijo Shura con aire de presunción- es algo que no puedo evitar…

-Trés bien, Kanon fue a comprar palomitas… ¿entonces qué pasó?

-Qué apresurado eres Camus… bueno -Kanon se acomodó el cabello- ¿por dónde iba?

-Saliste a comprar golosinas…

-Cierto… cierto… justo cuando estaba contando monedas para pagar la carga de palomitas...


Un rato después, en las afueras de la carpa

-Dieciocho con noventa y cinco… diecinueve… diecinueve con diez -la dependiente suspiró por enésima vez, mientras el pequeño peliazul, sacaba otro puñado de monedas de su bolsillo. Tenía diez minutos ajustando el dinero para pagar ocho bolsas de palomitas y dos algodones de azúcar- diecinueve con quince… diecinueve con…. con veinticinco -dos, tres, cuatro moneditas más- veinte… veinte euros señorita

-Veinte euros pequeño y aquí está tu orden… ¿puedes con esto? -preguntó la joven entregando todo en una bolsa con manija al pequeño, que asomaba un par de traviesos ojos verdes por encima de su mostrador.

-Puedo con cualquier cosa muñeca -Kanon le guiñó un ojo a la muchacha, quien sonrió sonrojada por el encantador gesto de aquella criatura.

-Disfruta tus golosinas guapo… toma… una paleta de cortesía -le dijo ella y continuó atendiendo al siguiente en la fila.

-Nada como el encanto natural -dijo Kanon llevándose el dulce a la boca, cuando regresaba a la carpa.

-Hola insecto… ¿disfrutando del circo?

Kanon se volvió a mirar quien le hablaba de tan cerca y su piel palideció cuando se topó de frente con los dos tipos que estuvieron a punto de quitarle a Mu el día anterior -us… ustedes… ¿qué hacen aquí?

-Nada… solo queríamos saber si nuestros diablillos favoritos habían llegado con bien a la ciudad...


Horas después en el estudio del Patriarca

-Es extraño -se preguntó Shion- ¿dónde estarán los almohadones de mi sofá? -el lemuriano sonrió comprensivo -seguramente habrán sido los chicos

El sonido de ansiosos golpes en la puerta, sacó a Shion de sus cavilaciones -su Santidad -era la amazona de Corona. La chica estaba encargada del cuidado de los aspirantes dorados en la guardería -disculpe la interrupción es solo que…

-Dígame amazona, se ve muy alterada

-Los niños no están… ninguno de los siete… ellos ha desaparecido


Continuará

Bueno, pido las disculpas del caso por la tardanza. La otra semana tengo examen final de inglés y casi no he estudiado, jejejejejeje

Bueno, lo que creí que iban a ser dos capítulos, se van a convertir en tres (tengo que trabajar en mi capacidad de síntesis insisto). Agradezo muchísimo sus comentarios con respecto a esta historia y espero les guste este segundo historias son de caracter más infantil y menos lógicas que las otras que hago, son de caracter más caricaturezco, así que me perdonarán alguna falta por allí

Gracias Kennandaillard por tus palabras, Mary Yuet siempre tan linda, Jabed, yo sé que te encantan los enanos, a mi también me fascinan y Princess Virgo, gracias por us palabras. He de decirles que estas historias dejan en evidencia mi rol de mamá y muchas de estas situaciones son recreaciones de lo que vivo con mi hijo, desde que era un bebé. Así que tengo conocimiento de causa, jejejejejeje, un abrazo a todas.