Hola gente linda! :)
Paso de puntillas a dejar este cap, el numero 4 ya!¡Espero que les guste!
Capítulo 4
De no ser por algún que otro breve comentario sobre el trabajo, Sakura no daba signos de prestarle mucha atención o que le perturbase su presencia.
Sasuke sonrió para sus adentros. Lo estaba haciendo bastante bien, ignorándolo y todo eso.
Tan bien, que se estaba aburriendo de ponérselo fácil… Para él no era tan sencillo, tenerla cerca y no incomodarla.
Para ser alguien que era el centro de su escape y diversión desde hace tiempo, desprenderse de ella tan rápido no era cosa simple. Lo había comprobado en todo ese lapso de tiempo. Más de dos semanas sin desahogarse lo estaba llevando al límite.
Con esas miraditas que ella le lanzaba, cuando creía que él no se daba cuenta, lo hacía plantearse a menudo sus intenciones de desprenderse de una de las cosas que lo retenía en ese lugar, del que pronto debería marcharse para empezar de nuevo.
De reojo, Sasuke miró fugazmente a Sakura y no pudo evitar sentir disgusto por como ella se esforzaba en ignorarlo, cuando ambos eran conscientes de que no perdía de vista ningún movimiento que él hiciera.
Lo turbaba darse cuenta lo difícil que se le estaba volviendo refrenar ese impulso que lo llevaba a fastidiarla. En ese momento quería que ella fuera consciente de que él estaba allí y que se sintiera incomoda por ello, que le temiera, que lo odiara, cualquier cosa con tal que dejara de verlo con lástima, como cada vez que cruzaban miradas.
Como para confirmar ese pensamiento, cuando sintió la mirada de Sakura sobre él se giró para encontrarse con ella. Tal como lo esperaba, en esos grandes ojos verdes encontró desasosiego y desolación. Un musculo en su mandíbula se tensó y su mirada se volvió más abrazadora y fría al mismo tiempo. Inmediatamente Sakura desvió la mirada y siguió en lo suyo.
En cambio, Sasuke no apartó la vista mientras intentaba recordar cuál era la razón por la que había decidido apartarse y dejarla en paz.
"Ah, cierto ―pensó ―, porque me estaba empezando a sentir un idiota, obsesionado con causar dolor a una chica."
Desquitarse con Sakura por la envidia, el rencor y por cada golpe que le daba su padre, no era algo de lo que se sintiera orgulloso, por más que sintiera satisfacción o alivio al hacerlo. Y el tiempo fue determinando que esa no era la única razón que lo motivaba a hacerlo.
Había una razón más, y era la forma en que Sakura lo observaba más allá del dolor que reflejaban sus turbados ojos verdes. Lo miraba con compasión y lastima. Y para alguien tan lleno de rencor y orgullo como él, eso era inadmisible.
Se decía así mismo que fuera de eso no había otra razón que lo impulsara. Ella era todo lo contrario a las chicas con las que salía o se acostaba. A decir verdad, Sakura era tan sencilla que le era imposible imaginar que alguien se fijara en ella.
A lo mejor, si se dejaba crecer esa melena que solía llevar cuando era más pequeña… Esa misma melena que él se había encargado de que odiara. "Que estúpido"―se dijo Sasuke para sí.
Ahora su cabello era corto, pero igual de suave y perfumado. Observó cómo acentuaban más sus grandes ojos verdes del color turbulento de un lago en un día de lluvia. Su tez pálida se presumía suave, salpicada de pecas a la altura de sus pómulos. Su pequeña nariz respingona y sus pequeños pero carnosos labios rosados en ese rostro en forma de corazón le daban un aspecto de muñeca. Su estatura pequeña y su cuerpo de suaves curvas completaban el cuadro haciéndola parecer una niña inocente y virginal.
"No importa por donde la mire, ella no es mi tipo"―pensó mientras se pasaba una mano por el pelo. Eran completamente opuestos, no había forma de que sintiera algo por ella. Salvo los rastros, casi olvidados ya, de una antigua y lejana amistad, no había nada que lo ligara a ella. No podían ser más diferentes.
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Para Sakura era difícil concentrarse teniendo la penetrante mirada de Sasuke sobre ella. En realidad, era difícil concentrarse por el mero hecho de que él estuviera tan cerca. Sin embargo, tenía que admitir que aún no había hecho nada para incomodarla o molestarla, y estaba haciendo bastante bien su parte del trabajo. Había sido un alivio que él no necesitara que le explicaran nada, parecía arreglárselas muy bien en la materia.
―Necesito el termómetro ―indicó Sasuke abruptamente, irrumpiendo en la aparentada tranquilidad de Sakura.
Antes de que ella pudiera siquiera alcanzarlo, Sasuke se inclinó para cogerlo el mismo. La repentina cercanía de sus cuerpos, casi rozándose, hizo que ella se tensara y contuviera el aliento, pero no se apartó, porque eso le haría saber que se sentía amilanada por su presencia, como tantas otras veces. Hasta ahora no le había dejado ver lo turbada que se sentía, porque él era el centro de sus pensamientos al estar tan cerca.
Sasuke registró unos datos en su hoja. ― Solo nos falta la última mezcla ―expuso escuetamente sin despegar su vista del trasvase que estaba haciendo.
Tenía un pulso perfecto, observó Sakura. Él parecía tan concentrado como si nada lo afectase, hasta que ella se sobresaltó cuando sus muslos se rozaron. Como consecuencia Sasuke derramó una parte del líquido fuera del recipiente.
― ¡Ah!, lo siento ―se disculpó atropelladamente mientras alcanzaba un trapo para limpiar―. Yo lo limpiaré.
Sasuke chasqueó la lengua y se limitó a mirar en silencio como ella repasaba con movimientos torpes la superficie mojada. Observó que mordía su pequeño y carnoso labio inferior, como siempre que estaba nerviosa.
De repente se dio cuenta dónde estaba mirando y se sintió incómodo.―Déjalo ―expuso frunciendo el ceño, exasperado consigo mismo―, yo terminaré de limpiarlo.
Sakura lo miró con sorpresa. ―Pero…―se detuvo cuando Sasuke tomó el trapo de su mano, y terminó de secar.
Sakura lo observó en silencio, notando el cambio en su actitud. La verdad era que llevaba un rato esperando un ataque por parte de él, y por eso se sentía un poco incomoda de hace un rato.
El sonido del timbre la distrajo, y suspiró internamente aliviada. "Salvada por la campana"—se dijo.
—Yo ordenaré —murmuró Sakura—. Tu puedes irte si quieres —agregó mirando su atractivo perfil.
Sasuke levantó la vista, y la miró fijamente hasta que ella azorada, apartó la mirada. Sintiéndose satisfecho por haberla incomodado un poco más, no necesitó que se lo repitiera y después de juntar sus cosas salió del salón con un andar sin prisa.
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Una vez que Sakura hubo terminado de ordenar y entregar el trabajo, se preparaba para marcharse cuando apareció Ino.
—Hey, Sakura —canturreó esta, abrazándola por detrás—. ¿Por qué has tardado tanto?
Sakura cerró su casillero y se dio vuelta librándose del abrazo con una sonrisa.
—He tenido que quedarme unos minutos más en clase —respondió haciendo una mueca, y después examinó el rostro sonriente de su amiga, como cuando se traía algo entre manos—. Y tú… ¿por qué estás tan feliz?
Ino empezó a jugar con un mechón de cabello rubio, enredándolo en uno de sus finos dedos con fina manicura.
—Porque… —dijo sonriendo— te tengo una sorpresa…
Sakura ladeó la cabeza.
— ¿Ah, sí?—contestó intrigada.
Ino solo asintió lentamente entrecerrando los ojos.
Un poco impaciente, Sakura murmuro—: ¿Qué tipo de sorpresa?
Ino la tomó del codo y la condujo hacia el estacionamiento de la escuela.
—Oh, nada muy espacial —aseguró, batiendo sus pestañas inocentemente—, solo quería presentarte a un amigo que quiere llevarnos a casa.
Sakura redujo su andar.
—Un amigo…—repitió entrecerrando los ojos—…que quieres presentarme… ¿Quién es ese amigo?
Ino sonrió juguetonamente.
—Es un chico muy guapo, y que parece un buen tipo. Hinata me contó que es una buena….
Sakura se detuvo y se libró de su agarre— Estas hablando de Neji, ¿verdad? —murmuro seriamente.
Ino sonrió y también se detuvo— ¿Cómo supiste?
—Oh. Lo has hecho de nuevo, Ino —gimió Sakura queriendo sacudir a su amiga—, creí que te había dicho que no quería salir con nadie.
Ino se encogió de hombros y frunció el ceño— Vamos, Sakura. Yo creí que me prometiste que al menos lo conocerías para saber si te gustaba.
Antes de que Sakura pudiera seguir protestando, un auto deportivo de alta gama se detuvo frente de ellas.
—Ya no tienes escapatoria— murmuro Ino en medio de una sonrisa.
La puerta del auto se abrió y salió nada menos que el atractivo sub-capitán del equipo de baloncesto, Neji Hyuga.
Ino, literalmente tomó del codo a Sakura y la arrastró al encuentro.
Después de una breve inspección a Sakura de arriba abajo, Neji compuso una de sus sonrisas matadoras.
—Hola, soy Neji—saludó con voz suave pero grave, como si ella no supiera quién era él.
Sakura contuvo un gemido lastimero.
—Hola —sonrió amablemente.
Ino decidió dar el empujón y cortar el rollo—Neji, ¿te importaría llevarnos?
—No hay problema. Será un gusto —comentó sin despegar la vista de Sakura.
Cuando le abrió la puerta del acompañante para que Sakura subiera, ella se fijó en lo alto y ancho que era. Esperó que cerrara la puerta para hablarle a Ino que ya se había sentado en el asiento de atrás.
—No me gusta la forma en que me mira —murmuro, y se mordió el labio—. Oh, Ino, haré que me las pagues por hacerme esto.
Ino rió entre dientes. —Te mira como si le interesaras, Sakura…. Ya me habías dicho que parece que está en celo— comentó conteniendo una sonrisa maliciosa cuando Neji se situaba detrás del volante.
Neji cerró la puerta y miró a Sakura alzando una ceja interrogante.
Sakura se acomodó en su asiento y maldijo a Ino por hacer esas bromas de mal gusto.
Carraspeó pensando rápido y sonrió —Oh, es mi gato. Ramón anda muy inquieto en las noches, parece que está en celo.
Neji asintió, sin hacer comentarios y volvió la vista al frente al encender el auto. Condujo un par de cuadras respondiendo un par de preguntas ocasionales por parte de Sakura, sobre el equipo de baloncesto y sus próximos encuentros. Trataba de desviar la atención hacia un tema seguro y que lo distrajera de ella.
Ino observó que las cosas no marchaban bien, y que tal vez ambos necesitaran estar solos. Por eso a medio camino propuso pasar a una cafetería a tomar algo antes de volver a casa. Sakura apretó los dientes, pero no se le ocurrió ninguna buena excusa barata que argumentara el librarse de esa jugada. Además, de seguro su amiga la delataría.
Cuando pararon en una cafetería muy concurrida por esos lados, Ino se excusó con ir a saludar a un viejo amigo en la barra, y para el disgusto de Sakura los dejó solos.
Neji le indicó a Sakura una de las mesas más alejadas del resto y cercana a una de las ventanas. Sakura se puso rígida cuando él colocó una mano en la espalda baja y la guió. Se sentó cuando él le arrimó la silla. "Al menos tiene modales" —pensó, y le dio las gracias.
Esperó que él se sentara y observó su larga cabellera castaña mientras él llamaba a una camarera que pasaba cerca. Tenía un perfil atractivo, no era ninguna novedad que fuera uno de los chicos más atractivos de la escuela. Sasuke también lo era.
— ¿Vas a pedir algo? —su voz suave y masculina la atrajo de nuevo.
—Sólo una soda, gracias—respondió poniéndose las manos sobre los muslos y alisándose los jeans.
Neji pidió dos sodas, y una vez que la camarera se fue, se reclinó en el asiento. Aparentemente se sentía cómodo, y a diferencia de Sakura relajado. Su mirada de ojos grises con motas de violeta, le recorrió el rostro hasta el punto en que ella apartó la mirada. Tenía una mirada muy profunda e indescifrable que la hacía sentir rara.
—Te pongo incomoda, ¿verdad?— su comentario sincero y repentino la sorprendió—. Dime, qué puedo hacer para que te relajes —completó con esa voz suave y tranquilizadora.
Sakura no pudo evitar sonreír nerviosamente. Y, después de pensarlo un segundo decidió sincerarse.
—Esto… la verdad, es que…—suspiró, y miró hacia la barra donde Ino los miraba de reojo cada tanto. Bajó su voz para murmurar—: …no tengo pensado salir con nadie en estos momentos.
Neji rió entre dientes y alzó las manos en señal de rendición, tensando su cazadora verde militar en los anchos hombros. —De acuerdo ―sonrió―. Entonces… qué te pareces si por ahora tratamos de conocernos, y después vemos a donde no lleva esto. — Hizo una pausa cuando llegó la camarera para dejar los refrescos sobre la mesa, ignorando la mirada sugerente que esta le lanzó, a Sakura no se le escapó. Una vez que se fue, habló con vos más suave aun—… A lo mejor, termino gustándote y nos llevemos muy bien.
Sakura no era ciega y no se escapó la insinuación. Decidió no ponérselo fácil. Carraspeó y juntó valor maldiciendo a Ino.
—A lo mejor, terminas agradándome y seamos buenos amigos —murmuró y bajó la vista a su vaso donde jugaba con la pajita, entonces agregó con la esperanza de desalentarlo—, a lo mejor… terminamos aburriéndonos y todo esto será una pérdida de tiempo.
Neji se inclinó hacia adelante, llamando la atención de Sakura, que levantó la mirada de su vaso hasta encontrarse con la suya. Tenía pupilas dilatadas y cuando habló, lo hizo con voz ronca y baja.
—A lo mejor… termino gustándote, y nos divertimos mucho juntos…
Sakura se quedó sin palabras. Mas por su mirada fascinante, que por su comentario. Esa mirada le hacía recordar otra, pero esta era mucho menos oscura y traviesa.
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Al final le fue imposible aburrirse. Pues, no podía bajar las defensas y debía retrucar a cada comentario insinuante, con intenciones de desanimarlo.
Cuando la llevó a casa, Sakura se sentía más relajada y cansada. Él preguntó muchas cosas acerca de su vida, como si de verdad le interesase todo de ella. Y tuvo que admitir que sabía escuchar.
—Entonces, te veo en la escuela — dijo él, una vez estacionó afuera de su casa.
—Sí, gracias por traerme — sonrió Sakura educadamente y se bajó del auto antes de que él intentara abrirle la puerta.
— Cuando quieras —expresó Neji cuando ella hubo rodeado el coche, entonces su sonrisa se volvió galante—. Podría ser tu fiel chofer si aceptaras salir conmigo este sábado.
Sakura miró sus ojos, en busca de cualquier indicio de malas intenciones o maldad. Pero no vio más que un velo de misterio e interés en su atractivo rostro.
Intentó excusarse de todas formas.
—Lo siento, pero ya tengo planes para este sábado —expuso componiendo una expresión de lástima.
Ante la mirada interrogante de Neji, que al parecer exigía una respuesta, dijo lo primero que se le ocurrió —: Iré con mi familia a ver el partido de futbol de las Serpientes de la Arena.
Sonrió triunfante al saber que ya no había entradas, y suponiendo que a Neji no le interesaba el futbol, puesto que él practicaba el baloncesto.
Entonces para su horror, Neji sonrió más seductor aun.
—Esto es el destino —expresó—, también tengo entradas para ese juego— y, a continuación agregó lo que Sakura temía—. ¿Por qué no vamos juntos, o nos encontramos allá?
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¿Alguien sigue leyendo esta historia? TT_TT
¿Qué les pareció el cap? ¿Qué les pareció Neji? ¿Se traerá algo entre manos, o de verdad le gusta Sakura? ;D
PD: no se alarmen, pase lo que pase (y si ustedes me apoyan), no voy a abandonar esta historia, si me dicen que les gusta, claro. ;D
¡COMENTEN POR FAVOR! me dan animos para seguir!
Nos vemos! *3* Besos!
