Hola de nuevo mis queridos y queridas lectoras. Simplemente pido disculpas por haber tardado un poco el subir el primer capítulo, pero quería decirles que será así. Tengo pensado subir capítulos todos los lunes solamente, aunque no prometo nada, pero trataré de ser puntual... Sin más que decir, los dejó con el primer capítulo.


Capítulo 1: ¿Por qué lloras?


En la Tierra, más precisamente en el Polo Sur, entre tantas montañas cubiertas de hielo, se encontraba lo que al parecer era una especie de fuerte con forma de castillo hecho de un material nunca visto, era como el vidrio, pero mucho más resistente, por lo visto indestructible, además de que este en vez de ser trasparente, era reflectante.

Dentro de aquel fuerte no había ninguna cosa fuera de lugar, era más bien como una "gran casa" dentro de un caparazón de aquel material extraño en medio de la nada, al parecer no había problemas por el clima, de hecho dentro de aquel lugar el clima era cálido y muy confortante. Para entrar había que pasar primero por un túnel de unos 20 metros de longitud hasta llegar a una doble puerta de madera, muy bien cuidada, al entrar, había un gran salón, seguramente el vestíbulo en él había varios muebles puestos de forma cuadrangular con una mesa de vidrio en el medio, allí seguramente recibían las visitas, pero por lo visto "innecesario", había unas escaleras al lado izquierdo que se dirigían a un 2do y 3er piso, donde están las habitaciones, tanto como para invitados como para los habitantes, eran 3 habitaciones en cada piso, en total 6 cada una con sus respectivos baños, armarios, etc. Al lado derecho, en el vestíbulo, se encontraba una puerta que conducía al comedor, este tenía una gran mesa en el medio y varios cuadros y demás objetos artísticos a los alrededores, también había una puerta que conducía a la cocina donde se preparaban los desayunos, las comidas y demás. De nuevo en el vestíbulo al lado de la puerta que conduce al comedor, había otra puerta más que conducía a una Sala de Star, con un gran pantalla plana pegado a la pared con un tremendo equipo de sonido a los lados y varias consolas de videojuegos y un reproductor de películas de todo tipo, también había varias estanterías con libros, otras con videojuegos, y otras con filmes en diferentes formatos muy bien categorizado todo.

Todo parecía normal y extraño a la vez, que demonios hacía una casa, con semejantes características en medio de la nada en el Polo Sur, pero… había algo más, justo al frente de la entrada principal había una gran puerta en forma de circulo, algo así como las cámaras acorazadas que poseían a salvo algo, dentro de esta había unas escaleras que conducían al subterráneo, en el cual había un amplio laboratorio de armas muy sofisticadas y venidas de otro mundo, también poseían vehículos artilleros muy sofisticados, pero lo más llamativo era una habitación que tenía una puerta muy bien asegurada con clave y huella dactilar.

Dentro de aquella habitación había 3 erizos. Uno de ellos era de color totalmente plateado con unos ojos de color purpura muy tenebrosos con una mirada infernal y asesinadora, el otro era de color negro con franjas purpuras en sus brazos y espinas con una mirada fría y ceño medio fruncido y unos ojos verdes oscuros que se podía decir que brillaban, y el otro era un erizo verde total muy reluciente con ojos igual del color que su cuerpo con una mirada de psicópata suelto y sonrisa malévola. Todos estaban mirando algo, o mejor dicho alguien…

- No creo que esto funcione – dijo el erizo plateado con una voz fría y cortante.

Al frente de ellos había un erizo más, éste estaba suspendido en el aire rodeado de 6 lasers que lo atravesaban de cada lado, mientras que alrededor de él se encontraban las 7 Chaos Esmeralds girando, este erizo no reaccionaba, y un aura purpura rojiza se hacía presente en él. Aquel erizo era igual al negro solo que de color gris oscuro y franjas de color verde metalizado.

- Vamos hermano ten algo de fé – dijo el erizo negro con una sonrisa malévola y burlona – si esto resulta, mataremos fácilmente a las copias baratas esas – ¿a quienes se refería?

- Hfmp – se cruzó de brazos el plateado esperando a que aquel erizo despertara.

Y como si hubiera sido por las palabras del erizo negro, el erizo que estaba suspendido en el aire empezó a abrir los ojos dejando ver sus orbes color rojo como la sangre y apretando los puños con fuerza. En ese momento el aura oscura que rodeaba al erizo se tornaba mucho más densa al momento en que una maquina sonaba debido al descontrol de energía.

- ¡Rápido! ¡Los contenedores! – pidió el erizo plateado intentando contener la energía que emanaba de aquel erizo con un campo electromagnético.

- ¡Ten! – el erizo verde le lanzo cuatro anillos al erizo negro que de inmediato comenzó a ponérselos al erizo suspendido en el aire en muñecas y tobillos.

- Listo – dijo terminando de ponerle los anillos y al ver que el erizo empezaba a descender al suelo.

- Donde… Don… ¿Dónde estoy?... ¿Quiénes son ustedes? – pregunto el erizo saliendo de su trance.

- Estás en nuestro hogar, nosotros te salvamos la vida… - dijo el erizo plateado de de mirada fría. – Puedes estar tranquilo, por ahora descansa… ¡Scourge! Llévalo a su cuarto… ya después veremos que hacemos – Esto último se lo dijo en un susurro lo suficientemente fuerte como para que solo el erizo verde lo escuchara.

- Seguro – Dijo indicándole al erizo gris que lo siguiera.


Mobius, a las afueras de la ciudad, cerca del Sun Forest, se encontraba una eriza muy peculiar, joven y hermosa, seguramente una de las más hermosas de la ciudad desde que había cumplido los 17 años. Se miraba en el espejo de su baño de aquella pequeña pero acogedora y muy llamativa casa.

Mientras se miraba en aquel objeto reflejante, notaba todos los cambios que había estado sufriendo, el cabello ya la llegaba a la espalda media, había perdido un poco su carita de niña infantil, ahora su sonrisa era la de toda una señorita un tanto despreocupada e inocente, sus curvas estaban mucho más definidas que antes, tenía los senos mucho más grandes que antes, y un trasero sexy y muy llamativo, últimamente se estaba volviendo el centro de atención de todos los hombres, excepto uno, aquel erizo azul…

- Sonic… ¿Por qué no te gusto?, ¿Por qué no me amas como yo a ti? – dijo con una voz baja y quebrada mientras un par de lágrimas corrían por sus mejillas. - ¡No Amy! ¡Debes ser fuerte! Y empezar a olvidarte de él…

Se limpió las lágrimas con un trapito y se dispuso a terminar de retocarse y arreglarse para salir en busca de algo que la entretuviera, no quería seguir recordando lo que aquel erizo le había dicho…

Flash Back

Estaba buscando a Sonic desde hace un buen rato, ya hasta se estaba hartando de tanta búsqueda, a todo aquel que le preguntaba si había visto a Sonic, le respondía que no, e inclusive fue a casa de su amigo Tails ya que la mayor parte del tiempo se le pasaba allí, pero nada… Luego de un rato decidió ir al parque a descansar después de su larga búsqueda. Al llegar al parque, divisó un vendedor de helados y decidió ir a comprar uno, y allí fue donde lo vio, vio al amor de su vida comprando un helado. Decidió salir disparada hacia aquel erizo mientras sentía que su corazón latía a mil por minuto. Al llegar junto al erizo no quiso saltarle encima y darle uno de esos calurosos y asfixiantes abrazos, al contrario, se le acercó amablemente y le saludó.

- ¡Hola Sonic¡ - Dijo con gran entusiasmo.

- ¿Uh? – Sonic voltio a ver quién lo llamaba y al fijarse quien era pegó un salto hacia a atrás botando el helado que se había comprado al suelo – ¿A – Amy? – Dijo algo asustado y alarmado pues no sabía cuál era el plan que Amy tenía en mente esta vez…

- Eh tranquilo… no voy a intentar asfixiarte, al contrario vine a hacerte una pregunta muy importante y espero que me respondas. Pero antes – le dio unos rings al vendedor y le pidió dos helados – Quiero pagar lo que acabo de hacer – dijo un poco apenada.

- Oh Ames no tienes por qué hacerlo, no era necesario, pude haberme comprado uno nuevo – Intento hacer que Amy dejara de hacer lo que estaba haciendo pero no logró nada.

- No… Fue mi culpa, y te devuelvo tu helado – Dijo entregándole el helado. – Ven vamos a caminar – dijo haciéndole una señal de que caminara junto a ella.

Así estuvieron pasando el rato, entre pláticas y alguna que otra broma por parte de ambos, hasta que el helado se acabó, decidieron sentarse en un banco del parque, a platicar un poco más de cualquier cosa que se les viniera a la mente, incluso, hasta hablaron de política. Pero el tiempo terminó y Sonic ya se tenía que marchar…

- Ames, gracias por haberme acompañado esta tarde, la pase muy bien contigo, pero ahora debo irme – estaba a punto de salir corriendo cuando algo lo detuvo, era la mano de Amy que lo estaba sosteniendo del brazo de manera suave pero a la vez firme.

- Sonic… ¿Tú me amas?... – Preguntó Amy de manera seca y con voz quebrada… dejando ver a un Sonic muy confuso - ¡Respóndeme!

- Amy yo… - No sabía que decir, estaba perplejo ante aquella pregunta, él tenía la respuesta bien clara, pero no sabría cómo reaccionaría ella.

- ¿Yo qué? – Preguntó borde ya que el erizo no le respondía a su pregunta.

- Yo… - Lo pensó un segundo y decidió decírselo, de todas maneras ella tenía el derecho a saberlo, después de todas las veces que ella le había intentado decir lo mucho que lo amaba, de hecho se lo llegó a decir en varias oportunidades pero él le hacía caso omiso a las palabras de la eriza, era hora de acabar o incrementar su sufrimiento – Yo… – Suspiro antes de decirlo – Yo si te amo Amy, pero no como tú a mí, siempre te he visto como una hermana Amy, como más nada. Nunca me he sentido atraído por ti y nunca lo estaré, porque mi amor por ti es como el de un hermano protector, solo como eso…

- - Sentía un gran dolor en su pecho, era como si le estuviera dando un infarto al corazón, el cual lo sentía hecho pedazos, miles y miles de pedazos – Gracias – dijo con la voz mucho más quebrada que antes, estaba aguantando las inmensas ganas de llorar, no, no lo haría, no delante de él – Adiós Sonic, Cuídate – Dijo antes de salir corriendo hacia su casa, mientras empezaba a llover.

- ¡Amy espera! – pero esta no le escucho y se perdió en la lejanía, no la iría a buscar, seguramente eso la pondría peor y eso era lo que menos quería, decidió salir corriendo directo hacia su casa, dejando una estela azul atrás.

End Flash Back

No pudo evitar derramar una lágrima por su mejilla mientras caminaba hacia el bosque que quedaba muy cerca de su casa. Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta de lo adentrada que estaba en el bosque, estaba pérdida, se dispuso a intentar encontrar algo que la ayudara a ubicarse, pero entre más caminaba, sentía que cada vez más se alejaba de la salida y de su hogar. Eso no detuvo su caminata hasta que encontró una laguna de agua muy cristalina, estaba muy limpia y esta parecía brillar, en ella se reflejaba con suma claridad la puesta de sol, era muy hermoso y los árboles de los alrededores le daban un aspecto épico y maravilloso. Decidió sentarse en la orilla de la laguna a observar la puesta de sol, mientras sentía que la tristeza y las ganas de llorar se apoderaban nuevamente de su ser. Estaba pasando por un momento difícil al saber y que el erizo que ella más amaba no sentía lo mismo por ella, empezó a sentir como las lágrimas se le salían de los ojos sin ella poder evitarlo al recordar todo lo que le había pasado con Sonic, todos esos momentos buenos y malos que pasaron, las veces que él la había salvado del peligro, las veces que ella lo cuidaba cuando salía herido en alguna batalla o simplemente cuando se enfermaba, le gustaba mucho estar con él, aunque no le correspondiera, pero ahora todo estaba claro, y ya era lo suficientemente grande o mayor como para seguir con sus niñerías, se recostó en la hierba y siguió allí entre sollozos y palabras llenas de tristezas, mientras las lágrimas se le salían solas. Estuvo un rato así, hasta que una voz la sacó de su tristeza y pensamientos, era una voz grave y fría, pero a la vez sonaba dulce y serena y con algo de preocupación, aquella voz le hizo una única pregunta…

- ¿Por qué lloras?...


Bueno esto es todo por hoy, espero que les haya gustado, trataré de actualizar todos los lunes Fanfictioners. ¡Dejen Reviews! ¡Please!, nos leeremos pronto

¡Sayonara!