Capítulo 2: Kuroo.

Kuroo era fácil. Y no en "me es fácil llevarme con la gente" fácil (aunque se le da eso), sino "me meto con cualquiera fácil". Flirteaba por naturaleza y por eso atraía a muchas personas. También, era esa misma naturaleza por la cual muchos que sus amigos no lo tomaban en serio. Siempre pensaban que estaba jugando cuando en realidad lo que quería era... bueno... coger. Así nada más. A lo vulgar. Porque hacer el amor estaba fuera de su lista. Excepto con Kenma. O Akaashi. O Bokuto. Adoraba a Bokuto.

Pero no. Kenma no estaba de ganas últimamente, Akaashi era raro cuando aceptaba y Bokuto actualmente se encontraba fuera de la ciudad porque "bro, tengo que irme porque es de vida o muerte" a.k.a "quiero ir a ver un partido de volley ball de mi equipo favorito y nadie puede detenerme".

Eso dejaba a Kuroo frustrado sexualmente. Porque así de fácil como era también era medio ninfomano. Bueno, no a ese punto. Pero necesitaba meterse con alguien ahora o su pene iba a explotar. No literalmente, claro. Eso sería desagradable.

Trato de seducir a varios, pero como era costumbre o lo rechazaban o pensaban que era juego. Ugh, los odiaba.

Se encontraba en los lockers cambiándose de ropa. Habían tenido juego de practica con los chicos de Karasuno. Solo quedaban él y ese otro setter que no dejaba de molestar a Kenma a ratos. Hinata decía que lo hacía porque lo admiraba y quería aprender de él... Pero era un poco torpe para las relaciones sociales.

Aun así con lo raro que era era lindo, no lo iba a negar. Lo miraba cambiar sin pena alguna. No tenía mal cuerpo tampoco.

—¿Te gusta lo que ves? — Preguntó con gran calma, haciendo que Kuroo se sobresaltará. Ah, se había dado cuenta.

—Huh, la verdad es que sí... No estás nada mal, am-

—Kageyama.

—Kageyama. Sí, no estás mal, Kageyama. —El mencionado se giró y lo miró con desinterés antes de voltearse y continuar con su tarea.

—Tú estás... Pasable, Kuroo.—Ouch.

—Oh, ho, ho~ ¿Eso es lo que piensas? Pero si no me has visto sin ropa.

—No tengo que hacerlo para darme cuenta que no hay nada que me interese allí. —Ese chico quería problemas ¿Verdad?

—¿Sabes? Para ser el inadaptado social que todos dicen que eres, tienes una gran boca.

— Estoy de humor para hablar.

—Eso noto. Me da curiosidad que otras cosas puedes hacer con tu linda boca cuando estas de humor. —Es atrajo la atención de Kageyama, haciéndolo voltear.

—Te sorprendería bastante.

—¿Oh? ¿Quisieras darme un ejemplo?

Eso era territorio peligroso. Lo sabía. Sintió un cosquilleo recorrer su cuerpo. Quizás por fin había encontrado a la persona indicada que quisiera pasar el rato con él.

—No creo que eso sea una buena idea.

Ah, que lástima.

—Pero soy igual o incluso mejor con mis manos.

Kuroo alzó una ceja. Sonaba prometedor.

—¿Puedes mostrarme?

Kageyama sonrió levemente. Oh, esto se iba a poner bueno ¿Verdad? El chico se acercó y sin pena colocó su mano en la entre pierna de Kuroo. Acarició sin prisa, viendo a los ojos del capitán. Se besaron lentamente y Kuroo se dio a la tarea de inspeccionar y saborear esos nuevos labios que ahora poseía. Quizás esa era una de las razones por las cuales le encantaba meterse con diferentes personas, la experiencia nunca era la misma. Cada una, aunque parecida, era única. Sí, no lo iba a negar. Tenía a sus personas favoritas con las cuales le gustaba meterse una y otra vez, pero ese no era el punto.

Estaba comenzando a ponerse duro en la mano de Kageyama, y por mucho que le gustara la sensación estaba algo ansioso porque lo bueno empezara.

—¿Eso es todo?

Kageyama lo vio como si se estuviera divirtiendo. El cuervo jalo hacía abajo los pantalones y ropa interior de Kuroo, liberando a su miembro semi-erecto. Si Kuroo no hubiese estado viendo al rostro de Kageyama en esos momentos, se hubiese perdido de la manera en la que el otro se relamía los labios.

—¿Seguro que no quieres usar tu bella boca?

Ante esto Kageyama rió.

—Muy seguro.

El chico ahora acariciaba el falo del mayor con más libertad. Robando suspiros y uno que otro gemido de él. Kuroo estaba disfrutando de verdad eso, en serio. Lo necesitaba. Retrocedió un poco, jalando la camisa de Kageyama para guiarlo a él antes de sentarse con las piernas totalmente abiertas. Sus piernas todavía le dolían por la practica, así que le era mucho más cómodo estar allí. El chico no dijo nada y solo procedió a arrodillarse frente a él y ahora, con ambas manos, continuo por masturbar el miembro ya erecto del mayor.

Kageyama se acercó y le dio un pequeño beso a la cabeza llamando la atención de Kuroo, antes de lamer y luego succionar esta. Kuroo tuvo que tomar una gran bocanada de aire.

Le calentaba demasiado ver al setter entre sus piernas así.

—¿No que no ibas a utilizar tu boca? —Preguntó.

—Quería probarte.

Directo y honesto. Le gustaba.

—Yo también quiero tocarte.

Kageyama solo asintió y se levanto si objeción alguna. Dejo caer sus propias prendas revelando el estado en que se encontraba él. También estaba caliente como Kuroo.

—Ven aquí, pequeño cuervo.

Kuroo lo sentó sobre él. Saboreando al chico cuando abrió sus piernas mientras se acomodaba. Kageyama puso una mano en su hombro, como modo de apoyo. Ahora sus miembros chocaban uno con otro. Kuroo masturbaba a Kageyama con una mano. Kageyama hacía lo mismo con él.

El locker se lleno de gemidos y suspiros.

Sus manos y sexos estaban llenas de pre-semen. A Kuroo le latía fuerte el corazón. Estaba cerca. Lo sabía. Cuando se vino el agarre que tenía sobre Kageyama se volvió más fuerte, haciendo que él se quejara. Pero no de mala forma. A Kageyama parecía que le gustaba que fueran rudos con él. Lastima que tardo en darse cuenta.

Kageyama siguió moviendo su mano de arriba para abajo, haciendo que Kuroo quisiera besarle y maldecirlo al mismo tiempo. Pronto se vino Kageyama también. Se quedaron inmóviles en la misma posición. Recuperando el aliento.

Kuroo sonrió. — ¿Otra vez?


Sí, soy fan de las parejas raras. Y sí, Tobio es algo OOC, pero hey... Así es la vida.

Los capítulos como ya notaron serán así de cortos... Solo son para distracción. Por cierto, no tengo beta. Ja, me disculpo... Comenten y diganme que les pareció este capítulo.