Capítulo 3: Bokuto.
Bokuto era... Era un especimen único. Sí, no había otra forma de decirlo. Su mente era tan compleja que nadie sabía que era lo que estaba pasando por su mente (solo Akaashi) y nadie podía deducir cual su próximo movimiento-estupidez-sería (repito de nuevo, solo Akaashi).
No, pero en serio ¿En qué rayos estaba pensando Bokuto ahora? En querer probar al pequeño setter del cual tanto alardeo Kuroo.
¿Qué? Tenía curiosidad. No lo podía evitar. Justo el día que volvió a la ciudad Kuroo le llamo y le comenzó a contar todo lo que paso con Kageyama. Si, quizás solo hubieron algunos hand-jobs y nada de penetración pero Kuroo lo hizo sonar todo tan increíble que en serio Bokuto no dejaba de preguntarse como sería si él se metiera con el cuervo.
Eso no tenía nada de malo ¿Verdad?
Akaashi solo rodó los ojos cuando escucho todo. Diciendo que Kuroo estaba exagerando. Pero Bokuto sabía que solo lo decía porque estaba celoso. A Akaashi la verdad le gustaba tenerlos a ellos solo para él. No importaba cuantas veces lo negará Bokuto sabía en el fondo de su corazón que era verdad. O eso quería creer. Ha.
Como sea, el campamento por fin llegó. Y por supuesto, Bokuto no iba a desaprovechar esta oportunidad para acercarse a Kageyama.
Se tardo en aproximarse al cuervo. No porque el chico fuese imposible, sino porque nunca estaba solo. Así que cuando los entrenadores decidieron que todos ellos se merecían un descanso y les regalarían un pequeño viaje un lugar cercano al campamento como recompensa, Kotarou pensó que era el momento perfecto para realizar su gran movida.
Todos se subieron a los camiones y como esta vez les dejaron escoger a donde ir y con quien sentarse, todos los grupos estaban revueltos. Bokuto se acercó con su típica energía a Kageyama y rodeó sus hombros con un brazo, sorprendiendo al chico.
—¡Kageyama! ¡Escuche que eres un gran setter! Ven, siéntate conmigo. Quiero conocerte mejor. —Unos rieron, pensando que era Bokuto siendo Bokuto. Hinata estaba diciendo algo, pero Kenma-gracias a Dios-le hablo y le ofreció sentarse a su lado.
—Oh, Bokuto-san... Sí, está bien. — Respondió con cierta duda, para luego seguir al mayor al interior del bus.
Se sentaron en el fondo. Para la suerte de Bokuto había pocas personas allí. La mayoría se había ido adelante. Bokuto comenzó a platicar con Kageyama (quien hablaba más obviamente era él, Kageyama solo hacía uno que otro comentario). El chico le recordaba de cierta manera a Akaashi, así que no se le hizo para nada difícil convivir con él.
Las horas pasaron y como era de esperarse en cualquier viaje, todos comenzaron a caer dormidos. A excepción de Bokuto y Kageyama. Él porqué nunca podía dormirse en viajes y Kageyama porque... Quien sabe. Porque es raro. Pero lindo. Sí, muy lindo.
—Bokuto-san... —Llamó en un tono bajo de voz, para no molestar a los demás que estaban descansando.
—¿Mm?
—Kuroo me contó que ibas a intentar acercarte a mí.
—Oh... — Entonces Kageyama sabía. — Bien, eso hace más fácil mi trabajo entonces. —Kageyama levanto una ceja. —¿Quieres intentar hacer algo así conmigo?
—Directo al punto.
—Bueno, estoy seguro de lo que quiero.
—¿Por qué?
—Porque tengo ganas de saber si eres tan bueno como Kuroo dijo.
—¿Alardeo de mi Kuroo?
—Como no tienes idea.
—Entonces ¿Quieres que te de un hand-job a ti también?
—Oh, ho, ho~ Me encanta como hablas. Pero por mucho que me guste la idea... Quisiera hacer algo más... Emocionante.
La mano de Bokuto tocó la entre pierna de Kageyama. Haciendo que el muchacho lo viera con cierta alarma por unos segundos.
—A menos que claro, no te gusten estas cosas.
Al final si el cuervo no quería no tenía problema con retroceder. Bokuto era un caballero, por favor. Uno que tocaba la entrepierna de alguien y luego le preguntaba si estaba bien. Así es. Muy bien Bokuto, 10 puntos para ti por el esfuerzo.
—Es... diferente... pero — Kageyama estiro su mano también y tocó a Bokuto. —Me parece interesante.
OH HO HO HO. SI.
Bokuto sonrió. Y miró al frente como si nada sin dejar de tocar a Kageyama ni un momento. No había prisa para ellos. Lo hacían lento, pero no por eso no se sentía igual de bien.
—Mm... — Se quejó Kageyama en lo bajo. Eso quizás sería lo único que lamentaría de hacerlo en un lugar publico. El tener que cuidar de su tono de voz. Lastima, le hubiese gustado oírlo gritar.
Bokuto metió su mano dentro de las ropas de Kageyama. Acarició la cabeza de su miembro con suma paciencia. Creando más reacciones en Kageyama, complicándole la tarea de mantenerse tranquilo. Metió más su mano, incitando a Tobio abrir sus piernas y a modificar su posición en su asiento. Su respiración se había vuelto más pesada.
El capitán alejo su mano, ganándose una mirada llena de reproche del otro chico. Bokuto se movió y jalo sus prendas hacía abajo. Liberando a su buen amigo como si nada. Kageyama lo miró, luego vio hacía delante asegurándose que en verdad todos se encontraran dormidos.
La verdad es que Kageyama lo estaba disfrutando bastante. El solo hecho de pensar que alguien pudiese despertar y descubrirlos en cualquier momento servía para encenderlo todavía más.
Tocó a Bokuto sin miedo y este sonrió complacido. Oh, las manos de Kageyama si eran tan buenas como Kuroo decía. Debió haberlo sabido, su bro nunca le mentiría. Disfruto de la acción por unos buenos momentos, pero la verdad es que no se quería venir así. Él quería más. Mucho más.
Beso a Kageyama en la mejilla y cuando volteo a verlo atrapo sus labios. Wow, incluso la descripción de sus labios fue exacta. 100 puntos para Kuroo. Oh sí, bien hecho.
Se separaron al momento escucharon a alguien quejarse. Vieron al frente. Había movimiento, eran los entrenadores y parecía que uno de ellos se iba a levantar de su asiento. Kageyama se quito su sudadera y antes de que Bokuto pudiese hacer algo para acomodarse su ropa el otro simplemente se cubrió a él y a Bokuto con la prenda, se acurruco a su lado y cerró sus ojos. Fingiendo como si hubiese caído dormido a su lado.
Sí. Como si hubiese caído dormido sin dejar de masturbar a Bokuto. Fantástico.
Ukai-sensei fue quien se levanto de su asiento y comenzó a caminar hacía el fondo. Lo hacía solamente para verificar como estaban los alumnos. Bokuto tragó duro y cerró los ojos. Quizás él también podría fingir demencia. Escucho los pasos todavía más cerca y paso lo que menos quería que pasara.
—Bokuto, ¿Verdad? —Bokuto abrió lentamente los ojos y miró al hombre.
Oh por Dios.
—S-sí.
—¿Te encuentras bien? Te ves algo rojo. —Bokuto asintió con la cabeza. —¿Seguro?
—Sí, no se preocu-uu!-pe, ajajaja. —¡Maldito Kageyama! ¡Gran momento para decidir tocar las zonas más sensibles!
Ukai lo miró con molestia.
—Le juro que estoy bien... S-solo... Un poco de calor... Por Kags. —Hablo lento. Cuidando de su tono de voz y respiración.
—Ah, sí. Cayo como una piedra sobre ti. Bueno, como todo esta bien me regreso a mi lugar. —Esta vez Bokuto ya no se arriesgo a hablar, solo asintió.
Se mantuvo quieto por unos momentos a que Ukai se sentara lejos de ellos. Volteo a ver a Kageyama quien lo veía con una sonrisa en los ojos.
—¡Que malo eres! —Se quejo Bokuto.
—Shh, baja la voz ¿Y? ¿Eso no era lo que querías? —Dijo Kageyama haciendo a un lado la sudadera, exponiendo de nuevo a Bokuto en su gloria.
—No es justo. —Hizo su típico puchero, con la intención de hacer sentir mal al otro.
—Bien, bien ¿Qué puedo hacer para compensarlo?
—... Subamos las cosas de nivel. —Tobio frunció el ceño, pensando unos momentos a que se refería. Cuando entendió lo vio con gran sorpresa. —Oh, sí. A eso me refiero ¿O crees que es mucho?
Era mucho. Pero Kageyama quería. Además, no serían las primeras personas que han tenido sexo en lugares inapropiados. Muy inapropiados. No le respondió con palabras al capitán, sino con acciones. Él mismo se bajo sus pantalones hasta sus rodillas y, tratando de no disturbar al asiento de adelante (donde por cierto, estaban Kuroo y Akaashi dormidos) se fue acomodando sobre Bokuto. Logrando sentir su erección contra su espalda baja.
Bokuto, más que complacido con la situación abrazó al chico y beso su cuello mientras una mano le daba un par de caricias. Luego, gracias a que no tenían nada de lubricante, Koutaro decidió aplicar lo que varias veces habían hecho Kuroo o Akaashi en esas situaciones. Metió sus dedos en la boca de Kageyama, quien por cierto los lamió con gusto, para después dirigirlos a su entrada.
Allí fue cuando el verdadero reto empezó para Kageyama. Tenía que mantener completo silencio mientras los expertos dedos del mayor lo preparaban. Cuando estuvo listo el cuervo se movió para permitirle un mejor acceso a Bokuto. Tobio tomó una gran bocanada de aire el momento que él comenzó a entrar.
Oh Dios.
Bokuto espero y beso repetitivas veces el cuello de Kageyama. Dándole de cierta forma algo de comfort.
Al dar la primera estocada un gran gemido escapo de Kageyama, quien rápido tapo su boca. Ambos chicos se tensaron y esperaron. Al parecer nadie los había notado. Ni siquiera el maestro Ukai. Bien.
Lograron seguir después, encontrando un ritmo los dos.
El orgasmo llego primero a Kageyama. Arqueando su espalda y tensando su cuerpo, provocando que Bokuto se viniera también. Tobio suspiró y tembló ligeramente de placer tras sentir como se regaba el semen de Bokuto dentro de él. Era algo que secretamente disfrutaba mucho.
Limpiaron con la sudadera de Bokuto. Porque de él fue la fantástica idea.
Bokuto y Kageyama durmieron uno al lado de otro. Al final, por la intensidad del orgasmo, habían terminado agotados.
Kuroo les tomo fotos para el recuerdo.
Ah, sí... Me inspire un poco más con este capítulo... ¡Y sí, por fin viene Daichi! ¿Qué les parece eso?
¡Oh, y gracias schezar por tus lindos comentarios! Respondiendo a tu duda: Sí, solo será con los captanes. Este fic durara 4 capítulos. Así que el que sigue es el final (quizás haya otro capítulo bonus, aviso) pero voy a sacar otro fanfic igual a este pero esta vez será Kageyama con los Vice-capitanes :D
¿Comentarios?
