Disclaimer: Five Nights at Freddy's y sus personajes no son de mi pertenencia. Son de Scott Cawthon.


Pasaron los días y se comenzaron a conocer mejor entre ellos. Los "old" no podían pasar a las salas donde se encontraba la "Sala segura" llamada así por los "gold", pero de todas formas Golden Freddy y Spring Bonnie iban a verlos cuando nadie entraba a Partes y Servicios.

Ya había pasado un mes desde que se conocieron, Bonnie y Spring se llevaban muy bien, ambos tocaban la guitarra (o Bonnie al menos lo intentaba por su falta de brazo izquierdo, pero hacia algo con sus cables). También se llevaba bien con Chica, aunque fuera una pequeña subnormal que solo emparejaba todo lo que se movía y salía a recoger trozos de pizza cercanos que caían cerca de la puerta de Partes y Servicios… si… para ser una chica, era muy poco higiénica con la comida.

Por su parte, Golden se llevaba muy bien con Freddy, era según el "el hermano menor que nunca tuve" y se trataban como tales. Con Foxy, el… seguía llamándole "abuelo Freddo" y sus discusiones no acababan, pero se lograban tolerar y llegar a convivir sin matarse.

A pesar de que fueran varios ahí, y que podían hacer lo que les placiera ahí; era algo muy aburrido estar solos y encerrados.

Hasta que un día…

Era solo un día aburrido como los demás, lo de siempre. Spring estaba tocando la guitarra y Bonnie cantaba y rasgaba un poco su guitarra con sus cables. Chica pintarrajeaba la pared con unos crayones que encontró por ahí guardados, su dibujo tenía como título "my famylya" nunca aprendió a escribir, así que eso era un título normal para ella; abajo había intentado dibujar a Freddy, Foxy y Bonnie, Spring Bonnie y Golden también se hallaban ahí plasmados, era una extraña versión de ellos en estilo "familia palito*" con sus colas y orejas de animales, con el nombre respectivo de cada uno abajo. Freddy hablaba con Golden calmadamente en un rincón. Foxy… el, pues estaba aburrido. Y mucho. De pronto se le vino una idea descabellada a los circuitos. Sonrió de manera maliciosa y sigilosa, dirigió su mirada discretamente hacia los osos; distraídos. Hacia Chica; adorable y distraída. Los conejos; distraídos y alejados de la puerta. Su sonrisa se hizo más grande. Según el reloj incluido en su sistema eran las 11 de la noche, una hora interesante.

Al estar sentado en el piso se tiró de espaldas y se comenzó a arrastrar de forma sigilosa. Llego a la puerta, se levantó con cuidado de no hacer ruido o llamar la atención. Tomo el picaporte, lo giro con suavidad con su mano izquierda. La puerta se abrió, y de un movimiento rápido salió y después, cerró la puerta.

El zorro se dio media vuelta y vio un pasillo oscuro, sonido de llaves, pasos… nada más.

Comenzó a inspeccionar el lugar, un pasillo, carteles. Carteles, eran de distintas "personas".

Un chico parecido a Freddy; su cabello era más claro al igual que sus orejas de oso y tenía un rubor rojo en las mejillas, tenía pecas y el azul de sus ojos era más claro. Estaba vestido como Freddy, pero no llevaba el saco, en su lugar portaba un chaleco café claro. Su sombrero de copa era negro brillante con un lazo rojo, al igual que el corbatín que llevaba en el cuello de su camisa; de un negro brillante.

Lo mismo un conejo, o coneja, no sabía que era, pero utilizaba maquillaje (sombras moradas y rubor rojo). Cabello turquesa amarrado en una coleta baja con un flequillo cubriéndole parte de un ojo, el cabello le llegaba al pecho. Ojos color verde con largas pestañas. Estaba vestido idénticamente a Bonnie, solo que en tonos azules con su corbatín rojo brillante. Parecía ser que este o esta si tenía una colita esponjosa blanca.

Una chica parecida a Chica, solo que con el cabello mejor cuidado y más largo, maquillaje (sombras azules y rubor rosa fuerte), un vestido más cortó y más… pechos. El mandil que ella tenía decía "Let's Party!" a comparación del de su amiga que decía "Let's Eat!". Sus ojos azules, el rostro y el cuerpo perfecto que poseía le hacía creer al zorro que no merecía estar en un lugar con tantos niños.

También había una chica de cabello blanco y… completamente desarmada. Con maquillaje también (sombras rosas, rubor y labial color rojo). Su cabello largo a los hombros con las puntas de color rosa fuerte. Su vestido de color blanco con detalles rosa destruido de algunas partes mostrando parte de su abdomen y "piernas" que solo estaban sin la "piel" mostrando como era el endoesqueleto. La parte de la espalda de su vestido también estaba destruido dejando a la vista miles de cables y una segunda cabeza que también sobre salía de su espalda. Parte de sus manos también mostraba el endoesqueleto, quizás seguía en los brazos, pero la manga larga del vestido no dejaba apreciar sus brazos. Sus orejas y cola de zorro blancas con detalles en rosa eran destacables al igual que el moño rosa fuerte que se encontraba en su cuello.

Al zorro no le pareció relevante, así que dio media vuelta y se dirigió de nuevo a Partes y Servicios, pero un ruido detuvo su andar. Volteo un poco la cabeza hacia el ruido proveniente y se dio cuenta de que el cartel colgante (el único del lugar, el de la peli blanca), se había movido de su lugar y la chica había cambiado de posición. Sus ojos lo miraban en la oscuridad, los de la segunda cabeza también estaban posados sobre él. No le dio importancia y siguió su camino a Partes y Servicios.

Llego a la puerta y la abrió con sigilo, entro rápidamente y dio un vistazo; nadie veía hacia ese punto. Chica estaba "dormida" después de tanto dibujar; Spring se encontraba leyéndole unas revistas sobre música a Bonnie; Golden y Freddy se encontraban también leyendo revistas… playboy. Foxy agradeció internamente el que no estuvieran prestando atención a que faltaba. Cerro la puerta suavemente sin darse cuenta de que algo o alguien había entrado cautelosamente y se encontraba en el techo.

Golden y Freddy alzaron la vista de la revista que veían, en el rostro de ambos se veía un pequeño hilillo de sangre escurriendo por sus narices. -¿Dónde te metiste?- pregunto el rubio.

-¿Acaso saliste?- interrogo ahora el castaño.

-¿Oh creíste que no lo notaríamos?- ahora dijeron los dos. Okey, eso le dio miedo a Foxy.

-Woooow, no puedo creer que haya más como nosotros- hablo una voz proveniente del techo. -¡Hey! Ella se parece a Toy. Y ellos a Bon. Oh, oh, y ellos a Ted. ¡Debo ir a decírselos!

Los tres alzaron la mirada mientras que Spring y Bonnie buscaban de dónde provenía esa voz moviendo sus orejas. Y Chica… seguía "dormida", recargando los sistemas.

-¡Ah!- exclamo Foxy algo sorprendido mientras señalaba el techo. –C-cartel poseído…

-¿Cartel?- pregunto –no, no, no, no. Solo estaba colgada en el techo, vi a alguien en el pasillo. Salí a investigar, te vi y te seguí hasta aquí. ¡¿Es genial, no?!- la dueña de la voz bajo del techo saltando y cayendo frente a los osos y al zorro, los conejos solo voltearon.

-…- el zorro que la señalaba el techo termino por señalar a la chica que solo se comenzó a reír ante esa actitud que tenía.

-Realmente no sabía que existían más como nosotros- hablo la chica mientras se paseaba por el cuarto. Su vista se posó en la polluela que aún seguía tirada en el piso. -¡Que monada! Tan pequeña y adorable, me dan ganas de abrazarla hasta sacarle el endoesqueleto- exclamo emocionada mientras se acercaba corriendo a la polluela y la cargaba abrazándola al mismo tiempo. –Toy debe verla- y… salió del cuarto trepando por el techo dejando confundidos a todos ahí.


Mientras, en otro lado del establecimiento…

-¡Toooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooy!- grito la chica con orejas y cola de zorro mientras iba rápidamente por el establecimiento en el techo.

-¿Uh? ¿Qué sucede Mangle?- pregunto una rubia, la misma que el zorro había visto en el cartel. La chica con tentáculos bajo del techo llevando en brazos a la polluela que seguía profundamente "dormida" y que roncaba levemente.

-¡Mira! ¿Verdad que es pequeña y adorable?- pregunto la peli blanca mientras mostraba a la chica a su amiga.

-¿Dónde la hallaste? ¿Crees que esta pequeña se haya quedado encerrada aquí?

-¡Puff! Para nada. Estaba encerrada en un cuarto, además, mira sus manitas… ¡¿La puedo conservar?!

-Mangle, ¿Dónde hallaste a esa chica?- pregunto ahora un castaño acercándose a donde se encontraban las chicas.

-Oh, hola Ted- saludo la albina. La de ojos azules solo hizo un gesto con la mano a modo de saludo. –La encontré en Partes y Servicios.

-Sabes que está prohibido entrar ahí- le reprocho el castaño.

-Sii lo sé. Pero veras; escuche algo, fui a investigar, sabes que soy como la hija perdida de Sherlock**. Encontré a un chico zorro pelirrojo vestido de pirata. Lo seguí, encontré a mas como nosotros, pero destruidos. Halle a esta cosita adorable y volví aquí, sana y salva. ¿Entonces la puedo conservar?- hablo en tono rápido, tanto que recién se le pudo entender lo que dijo.

-Mangle, eso estuvo mal- la chica zorro bajo sus orejitas a modo de tristeza, la iban a castigar sin poder jugar una semana con Ballon Boy a los piratas, eso le rompía el corazón –debes devolverla.

-¡Pero…!

-Sin peros, Mangle.

-¿…Qué… hago aquí…?- pregunto la pequeña rubia que después de mucho abrió los ojos. Analizo el lugar; no estaba en Partes y Servicios. No estaba Freddy, ni Bonnie, tampoco Foxy, ni Golden o Spring… -¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!- grito aterrada intentando zafarse del agarre de la peliblanca, cosa que consiguió para después salir corriendo a cualquier lugar lejos. -¡FREDDY, GOLDEN, FOXY; UNA NIÑA ZORRO ME SECUESTRO!

-Oye no, yo tengo nombre- respondió la peliblanca a modo defensivo, para después perseguir a la pequeña rubia. -¡Espera! ¡Vuelve! ¡Te verás adorable con un moño! ¡Lo prometo por la cabeza de endo!

-No jures por mi niña- hablo su segunda cabeza ante su comentario.


-¡Ya me arte!- grito fastidiado el conejo "dorado" mientras salía junto al otro conejo que también lucia fastidiado ante la extraña explicación que había armado el pirata, haciendo representaciones con lo primero que encontró; crayones.

Ambos conejos salieron de la habitación y se fueron por rumbos distintos para buscar a la rubia.

-Hey esperen- grito el oso rubio que salió de la habitación y después de decidir, tomo el mismo camino que su amigo dorado; a la izquierda.

-No nos dejen- ahora hablo el castaño que salió y tomo rumbo hacia la derecha.

El zorro se quedó solo, le valió poco y tomo rumbo hacia la derecha.

Mientras tanto, Chica seguía corriendo a todo lo que le daban sus piernas y todo lo que daba el motor que le hacía moverse. Mangle aun le seguía de cerca, balanceándose en el techo. Chica dio una vuelta inesperada para Mangle escondiéndose en el baño… de hombres.

-Ohhh, ¡vamos!- la peli blanca se bajó del techo y se paró en frente de la puerta para después voltear a la pantalla y hablarte –dime, ¿va en serio? Oh, vaya. Eh roto la cuarta pared- sonríe –bienvenidos al año 1983; si, como ven ya han pasado diez años desde que comenzó esto. Debo dejar de romper la cuarta pared- dicho esto comenzó a gritar al baño de hombres. -¡Oye pequeña, no quiero hacerte daño!

-¡WHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- el grito de la rubia se escuchó por todo el establecimiento alertando a quienes la buscaban insistentemente. Los conejos corrieron lo más rápido que pudieron (importándoles poco lo destruidos que se encontraban) hasta llegar al baño de hombres donde se encontraron a la peli blanca sentada en el suelo frente a la puerta esperando a que saliera la rubia.

-Oye- llamo el peli lavanda -¿qué haces? ¿Dónde esta Chica?

-¿Chica? ¿La rubia? En el baño de hombres- contesto mientras señalaba al mismo.

-…- el rubio verdoso solo guardo silencio mientras entraba al baño de hombres sin pensarlo dos veces antes –distráela- le susurro al peli lavanda.

Al poco tiempo de entrar a ese lugar, el conejo se arrepintió. Ese maldito baño era un asco, había un montón de cosas sin sentido y su olor era horriblemente asqueroso. Vasos, escupitajos, orines, trozos de… ¿condones? ¿Botes de lubricante? Y demás cosas de las cuales el conejo dorado verdoso aparto la mirada para ver a la rubia en un rinconcito sin nada de suciedad, se veía asustada pero aliviada de verlo ahí.

-¿Spring? ¿Spring Bonnie eres tú?- pregunto con temor al mismo tiempo en el que dejaba de estar tensa. –Realmente esperaba ver a Foxy o a Freddy o a Golden quizás, son un poco más… errr… hombres, pero que estés aquí te hace ver un poquito más hombre.

El conejo solo la miro serio, esa niña no tenía remedio. La chica siguió hablando –Pero gracias por venir a ayudarme Springy. Esa loca de allá afuera me secuestro, y después dijo que me vería adorable con un moño… ¡adorable! ¿Entiendes que es eso?

-Ya, tranquila. Vamos, hay que salir de este lugar y regresar a Partes y Servicios.

-Si- apoyo al mayor. –Oye Spring.

-¿Sucede algo?

-¿Me cargas?- pregunto la rubia mientras que el conejo se acercaba a ella y la subía a su hombro como un costal de papas. –Gracias. Sabes; a veces pienso que somos como una familia… compuesta por diversos androides con distintas partes de distintos animales, pero familia al fin y al cabo.

-¿Familia?- pregunto el conejo confundido.

-¡Sí!- respondió eufórica moviendo sus piernas casi pateando por accidente la cara del conejo –tú y Golden por ser los más antiguos serian como los padres (aunque te veo más a ti como una madre)- termino susurrando esto último.

-Ya veo… y escuche lo último niña.

-Oh, demonios.

Salieron del baño, y vieron que la peli blanca ya no se encontraba por ahí, y tampoco vieron al peli lavanda. El rubio verdoso bajo de su hombro a la rubia.

-Rayos, ahora Bonnie…

-¡NO ME TOQUES!- escucharon el grito del conejo antes mencionado.

-¡SOLO QUIERO PONERTE UN MOÑO! Y un vestido también, ¿por qué no?- escucharon la voz de la peli blanca.

-¡ESTAS LOCA!

-¡AAAAGGGGGGGGHHHH!- esta vez escucharon el grito de Freddy quejándose a la distancia. -¡ALGUIEN CALLE A ESTE PINCHE NIÑO!

-¡Hi!

-Dije que sería mala idea salir, todo comienza por un desobediente.

-¿¡ME CULPAS A MÍ, ABUELO!?

-¡SI, FUE TU CULPA QUE ESA CHICA TE SIGUIERA Y QUE ENTRARA Y SE LLEVARA A CHICA A QUIEN SABE DÓNDE!

-¡QUE NO ES MI CULPA, JODER!

Ya si siguieron discutiendo los que salieron de la sala de Partes y Servicios, lo que no sabían es que estaban perturbando el sueño de alguien en específico, que ya estaba más que arto de los gritos que se escuchaban por todo el local.

-¡TED! ¡BON!- grito una voz, entre masculina y femenina, algo distorsionada. Al momento llegaron corriendo las versiones mejoradas de los osos y de los conejos. –Ya no soporto a esos… ¡hagan que se callen! No puedo dormir, ni con mi música, ¿saben que tan horrible es eso?

-S-si- contesto el peli azul nervioso, esa actitud siempre le ponía nervioso, más si se dirigían a él.

-Los callaremos, no te preocupes- hablo esta vez el castaño claro.

-Más les vale- la voz hablo con tono autoritario. Y se volvió a meter dentro de su caja.

Ambos chicos salieron de la sala donde se encontraban hablando con la voz para ver al Freddy original ahorcando al niño de los globos que solo emitía su típico "hi", al oso dorado y al zorro pirata dándose golpes mutuamente. La peli blanca tenía al conejo morado amarrado con sus cables, el pobre chico tenía un moño gigante en la cabeza y una hoja pegada con cinta adhesiva simulando su rostro con una carita feliz pintada en ella. La versión actualizada de la polluela estaba sentada en el suelo viendo la escena mientras jugaba solitario. Al mismo tiempo iban llegando Spring y Chica que al ver la escena se quedaron estáticos, la rubia con la boca destruida fue la primera en romper el silencio.

-¡Wonejo marica morado!- exclamo y se acercó al ya mencionado. –Oww, te ves muy LINDA con un moño Bon.

-¡QUÉ SOY HOMBRE!

-¿P-podrían calmarse? Por favor- pidió el peli azul nervioso.

-Déjenme adivino; Puppet- hablo la rubia que seguía jugando solitario sin siquiera dignarse en mirar a su compañeros.

-Si…- respondió el castaño claro mientras se ajustaba el moño negro de su cuello con nerviosismo.

Nadie le prestó atención al peli azul y al castaño claro que seguían hablando intentando calmar a sus versiones antiguas.

-¿¡QUIÉN OSA PERTURBARME!?- hablo la misma voz de antes, pero ahora estaba utilizando un tono de voz que denotaba que estaba enojado. Tan solo el oír esa voz logro calmar a todos en la sala, mientras que los 4 actualmente en servicio se tensaban y dejaban todo lo que estaban haciendo para ordenarse en fila esperando a que apareciera.

De la puerta de entrada a la sala en la que se encontraban ellos se veía una sombra alta, muy alta. Se veía aterrador. De las sombras salió un joven de complexión delgada, muy delgado; el traje negro que utilizaba resaltaba su caja torácica (y los tres botones blancos ubicados verticalmente también resaltaban). Sus guantes negros que terminaban en los codos con detalles horizontales rayados en blanco denotaban que sus brazos y dedos también eran delgados. Sus botas negras hasta las rodillas (sin tacón) con detalles en blanco hasta el dobladillo final, le hacían parecer una chica. La máscara que cubría su rostro hacia más confuso el saber su género. Su cabello negro largo arriba de los hombros amarrado en una pequeña coleta dejando su flequillo libre cayendo levemente frente a la máscara. –Sigo esperando respuesta- hablo con tono autoritario.

-P-puppet, que sorpresa el verte aquí- hablo la rubia de ojos azules mientras ponía una pequeña y dulce sonrisa.

-¿Qué te trae por aquí?- interrogo ahora la peli blanca con un tono amable.

-¡Ustedes!- se dirigió a las versiones obsoletas que se tensaron y solo voltearon a ver al chico confundidos y temerosos. -¿quiénes son y que hacen aquí? No deberían estar en este lugar- su tono de voz era claramente frio ante ellos.

-Ajam- el castaño antiguo se aclaró la garganta para hablar con claridad y decir por qué se encontraban ahí. –Disculpe nuestra imprudencia. Pero todo comenzó por mi amigo pelirrojo, el salió de donde nos encontrábamos; la señorita aquí presente de cabello blanco lo siguió a donde nos encontrábamos y después se llevó a nuestra pequeña amiga rubia. Salimos a buscarla, pero pasaron las cosas, y llegamos a este punto.

-Ya veo…- hablo calmadamente –pero no eran necesarios tantos gritos, ¿no creen?

-No volveremos a molestarlos, si me disculpa, nos retiramos en este momento. Que pasen linda noche- término el castaño con formalidad, para después llamar a sus compañeros. Los demás lo siguieron, excepto Spring Bonnie que se quedó al ver que su amigo de cabellos dorados se quedaba estático en su lugar e intentaba pronunciar algo, pero solo balbuceaba.

-Freddy… Golden tiene algo…

-¿Golden? ¿Dijiste Golden? ¿Golden Freddy? ¿Fredbear?- hablo el chico de negro acercándose al conejo para encarar al oso rubio. Se acercó y lo vio a la cara. Debajo de su máscara, aunque nadie lo notara, en sus ojos grises se veía temor que poco a poco cambio a una mirada de odio. -¡TU!

-¿Qué demo…?- logro pronunciar el oso dorado pues el chico de negro se lanzó sobre él y sacando misteriosos hilos de color plateado de ningún lugar lo inmovilizo.

-Tu… eres tu… tu… maldito- pronuncio el chico en voz baja asombrando a las versiones actualizadas, nunca lo habían visto actuar así. El chico se quitó su máscara y revelo que sus ojos habían cambiado a un color negro con la pupila de color blanco. -¿¡CÓMO PUDISTE HACER ESO?!- le interrogo con enojo.

-No sé de qué me estás hablando- respondió a la defensiva.

-Oh, claro que lo sabes. Sabes a que me refiero…- dejo de hablar al ver que el oso no entendía –¡Me refiero a la mordida que ocasionaste!

El oso dorado solo cerro los ojos intentando apartar ese recuerdo de su mente. Tan solo el recordarlo le hacía sentir mal.

-Durante un lapso de tiempo eh estado esperando poder hacer esto- dijo el chico de cabello negro al mismo tiempo en que con sus manos hacia como si apretara algo, controlando un hilo comenzando a ahorcar al oso dorado.

-¿Qué haces? Lo lastimas- el conejo dorado verdoso intento defender a su amigo de lo que le esperaba.

-¿Lastimarlo?- el chico rio -¿sabes lo que es lastimar a alguien o el ser lastimado? Realmente no lo creo, te vez tan lindo e incapaz de dañar gente.- apretó su agarre al cuello del oso. –Solo le estoy dando lo que se merece después de haber hecho sufrir a ese niño… el… el… ¡aaaagh! No hay forma de explicarlo. Ese niño comenzó a perderle el miedo a él, pero justo en ese momento, el día de su cumpleaños, ese estúpido lo lanzo dentro y tú no hiciste nada para impedirlo, pudiste haber evitado su muerte.

-Él no podía evitarlo. Los resortes, los resortes se atoraron y se soltaron causando la mordida.- intento defenderlo el conejo siendo atrapado y puesto de cabeza por los hilos de color plateado. Los demás no sabían que hacer o cómo actuar, por Dios, ese chico nunca había actuado así y no habían visto al oso no defenderse.

-Resortes… como los tuyos. Tú también le hiciste algo a alguien, pero no te culpo. La causa es tu traje, ¿no? Solo hay resortes inservibles.- le dijo el pelinegro al conejo dorado verdoso que solo cerro sus ojos al recordar la escena en la cual vio a alguien morir dentro de su traje.

-N-no le hables a-sí a Spring- logro pronunciar con dificultad al oso ante el agarre de su cuello.

-¿¡A ti que!?- le hablo con fuerza el peli negro mientras lo alzaba con los hilos y lo estrellaba en una pared. –No sabes cómo se sintió… ¡no sabes cómo lo sintió el!- lo recién dicho dejo confundidos a los presentes ahí, a todos. –Durante mucho estuvo soportando los caprichos, enojos, burlas y bromas de su hermano mayor, sin poder hacer nada, ¡nada! Y eso solo le condujo a su final, ahora está atrapado aquí.

-¿Aquí?- pregunto el oso dorado de forma un tanto indiferente.

-Sí, aquí. Solo que nadie lo ha notado, él no tiene un cuerpo. No puede manifestarse. Sabes, odio a los que lastiman a los inocentes y débiles- hablo mientras comenzaba a soltar levemente el agarre de los hilos del oso -…el… él ha estado aquí atrapado durante casi 10 años, quizás hayan sid años… eh cuidado de Clayton*** durante todo ese tiempo- la marioneta ahogo un sollozo en su garganta –es difícil el poder conseguirle un cuerpo, es difícil estar aquí… ¡es difícil ser un alma atrapada en un contenedor!- la marioneta saco su ira que había estado guardando de hace ya un tiempo, dejando expuesto un secreto que había guardado desde hace ya tiempo. Puppet comenzó a derramar lágrimas de forma silenciosa… su intención no era dañar al oso, pero la ira lo consumía… y más porque "él" le había asesinado con ese traje. De a poco soltó al conejo y al oso de color dorado (ya no tan dorado) con delicadeza mientras intentaba calmar su respiración. El conejo dorado al ya estar seguro en el suelo se quedó viendo a la marioneta durante un rato.

-El… ¿no tiene cuerpo?- pregunto finalmente -¿por qué no intentar con un peluche?

-Los peluches no tienen endoesqueleto o algo parecido…

-Si… hay algunos, los del viejo restaurante.

-Desaparecieron todo lo relacionado con ese establecimiento hace tiempo, Spring- le hablo el oso.

-No… no todo…- el conejo salió corriendo de la sala hasta llegar a Partes y Servicios y ahí entrar después a la Sala Segura. Poco tiempo después regreso cargando algo entre sus brazos; era un pequeño cuerpo sin vida, de peluche y con resortes. Estaba levemente gastado y compartía una gran similitud con el que lo cargaba, solo que era como su versión miniatura, utilizando ropa infantil (shorts en lugar de pantalones y su chaleco era dorado opaco, sus calcetines blancos un poco más abajo a la rodilla con sus zapatos de color negro, y este si llevaba un moño en su cuello). –Hicieron dos peluches; uno de Golden y otro mío. Eran los únicos con un pequeño endoesqueleto, no sé qué haya pasado con el otro, pero aun esta esté. No sé si funcione.

-¡Por supuesto que lo hará!, solo debo hacer algunas cosas y el podrá tener un cuerpo- hablo con alegría la marioneta. Se acercó al conejo y le dio un abrazo muy fuerte casi cortando sus circuitos. El conejo solo atino a reír levemente, aunque a cierto oso no le agrado eso.

-Pff… anoréxico bipolar- hablo en voz baja el oso dorado esperando no ser escuchado por el ya mencionado.

La marioneta se llevó el pequeño cuerpo mientras que los "old" y "gold" regresaban por donde habían venido.

-¡Hey! Oye…- hablo la chica zorro que se había colgado del techo quedando en frente de su contraparte. –Fue una extraña forma de conocernos, supongo eres mi contraparte. Lamento haberte seguido y haber ocasionado el desastre que paso. Y por cierto, Puppet no actúa así, no te creas esa primera impresión.

-No te preocupes por eso, quizás no debí salir de todos modos.

-Pero los piratas no siguen reglas.

-¡Al fin alguien que lo entiende!

-Bueno, le podrías dar también mis disculpas a tus amigos, realmente tenemos prohibido entrar a esa sala, además, Fred ya me castigo.

-Lo hare marinera.

-Genial, gracias capitán zorro de un ojo con garfio cuyo nombre no conozco.

-Foxy, llámame Foxy.

-Bien Foxy, supongo que puedes llamarme Mangle. Nos vemos- y así después de esa conversación, Mangle se alejó por el techo. El zorro se quedó viendo un rato hacia la dirección en la cual la peliblanca se había ido sin tener en cuenta de que un par de ojos le miraban desde Partes y Servicios.


Pasaron unos días y los antiguos modelos no habían vuelto a salir, y ninguno de los nuevos modelos se atrevía acercarse a esa sala. Por otro lado, Puppet había logrado reparar algunas partes del pequeño cuerpo del peluche semejante al conejo dorado. Que después de dos noches, comenzó a funcionar con el alma del pequeño dentro del mismo.

-Es… hora de agradecerle a ese conejo por darle este cuerpo… quizás, los resortes no sean tan malos después de todo…

Paso un día completo hasta dar las doce en punto. No había guardia de seguridad desde hacía ya una semana que fue el día donde ocurrió la salida de los antiguos modelos. La marioneta se dirigió tomando la mano del pequeño peluche/robot ahora con un alma dentro, era extraño, pero el pequeño lucia feliz ante el tener un cuerpo. El peli negro llego hasta la puerta y logro escuchar el desorden que había dentro, abrió levemente la puerta y se encontró con el oso dorado dormido, el oso café noqueado en un rincón, el conejo morado cantando como subnormal haciendo dueto con la rubia cantando a todo lo que daban sus engranes mientras que el zorro rojo bailaba al ritmo de una música imaginaria, después vio unas botellas vacías cercanas a los osos, habían más (llenas) en una pequeña pila cerca del conejo y la pollo, se quedó con una cara seria… ¿realmente aun había adultos que llevaban cerveza al local? Por eso se había puesto un anuncio donde claramente se explicaba el que no podían entrar con alimentos y bebidas ajenas al establecimiento, aunque, quizás las habían encontrado en cosas perdidas… es increíble lo que la gente deja ahí. Busco con la mirada al conejo dorado y lo vio hecho un ovillo en un rincón cubriéndose sus orejas, obviamente al ser orejas sensibles le lastimaba el ruido. El pelinegro saco un hilo plateado y atrapo al conejo en proceso de destrucción sacándolo del cuarto y asustándolo en el proceso.

-¡Wha! ¿Pero qué sucede?- hablo confundido Spring hasta que vio al peli negro que controlaba el hilo plateado a voluntad. –Ammm… hola.

-Hola- devolvió el saludo de vuelta –hey, creo que te hice un favor a ti y a tus orejas al sacarte de ahí.

Spring rio levemente ante eso –haha, sí, creo. Bueno ahora dime, ¿qué te trae por aquí, Puppet?

-Pues…- Puppet se sobo su cien –venía a darte las gracias…

-¿Las… gracias…? ¿De qué?

-El cuerpo… funciono, ahora tiene un cuerpo- y detrás de la marioneta salió el pequeño peluche haciendo que el conejo soltara un pequeño chillido de emoción.

-¡Oh!, le reparaste algunas partes. Se ven tan lindo. Oye, ¿puedo abrazarte?- le pregunto al pequeño mientras se colocaba a la pequeña estatura del mismo –es que te vez tan apapachable.

-Señor Puppet, ¿quién es él?- pregunto con tono de voz amable y tierna el pequeño.

-El ayudo a conseguirte tu cuerpo peque- le hablo con ternura como si fuera su padre. –Saluda por favor al jovencito Springtrap.

-Spring Bonnie, mi nombre es Spring Bonnie- corrigió un tanto irritado por el sobrenombre que le habían puesto desde el accidente.

-¿…Spring…trap? Trap, trap, trap, trap, spring, bonnie- repitió para sí mismo el niño. -¿Señor Spring Bonnie, le puedo decir Señor Trap o Señor Spring?

-Claro pequeño, como tú gustes llamarme está bien.

-Oye peque, ¿por qué no vas a jugar un poco por ahí con Ballon Boy?

-Está bien Señor Puppet- respondió el pequeño mientras se iba corriendo y riendo. La marioneta soltó un pesado suspiro haciendo que Spring lo mirara confundido.

-¿Sucede algo Puppet?- pregunto.

-La verdad es que cuando Clayton no tenía cuerpo era sencillo cuidarlo y que me siguiera, pero ahora que tiene un cuerpo quiere ir a todos lados y yo no puedo cuidarlo ya que debo salir a actuar…- guardo silencio unos minutos –me preguntaba si…

-¿Si podría cuidarlo?

-B-bueno, ya sabes. Es como una versión tuya en miniatura, tú le conseguiste ese cuerpo- comento algo nervioso el de cabello negro.

-Lo sé, lo entiendo…- hablo tranquilamente respondiendo al peli negro –podría cuidar de el sin ningún problema, lo podría esconder de los demás si logra entrar a la sala segura. Los sistemas de todos excepto los de Golden y los míos no fallan al llegar a la sala.

-¿Estás seguro de que podrás…?

-Sí, lo estoy. Solo debo ver si logra pasar a la sala segura.

-Está bien, te traeré todo lo que le pertenece que tengo guardado.

-Puppet- llamo -¿tu desde hace cuánto estas aquí? ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué reaccionaste así con Golden?

-Pues…- el peli negro se quedó callado durante un momento para luego responderle al rubio verdoso –eh estado aquí más de lo que imaginas, me asesinaron, alguien lo hizo utilizando el traje de Fredbear, es por eso que actué así. Lamento si esa fue la primera impresión que tuvieron de mí…

-Creo que entiendo…- respondió sintiéndose algo mal por el chico peli negro –el, Clayton, ¿es el niño que sufrió la mordida?

-Sí, es el. Murió en el establecimiento antes de que llegaran los paramédicos.

-Yo… hare lo mejor que pueda para cuidar de él, será como mi hermano menor, uno muy chiquito y abrazable- sonrió al decir eso, después de un largo tiempo lograría tener contacto con un niño, o algo parecido. –No te preocupes, hare lo mejor que pueda para cuidarlo bien.

-Me alegra oír eso- la marioneta comenzó a caminar alejándose del lugar para buscar al pequeño peluche que dejaría de cuidar dentro de poco –¿sabes? Resulta que no eres solo resortes inservibles, SpringBonnie.- y se fue.

Después de eso, Spring entro de nuevo a Partes y Servicios, encontrándose con Bonnie y Chica peleando como siempre. Foxy sin su gabardina y sin su camisa, se encontraba en el suelo dormido o recargando sus circuitos. Freddy seguía en su rincón noqueado, quizás Foxy se pasó al lanzarle a Bonnie a lo más puro estilo "pikachu yo te elijo****". Golden no estaba ahí, Spring lo busco con la mirada, de pronto sintió una respiración cerca de su cuello, volteo para encontrarse a un sonrojado y ebrio rubio que solo lo miraba con cierta indiferencia.

-Spring, ¿qué paso? ¿Acaso saliste fuera del cuarto?- pregunto con la voz un poco alterada ante los efectos del alcohol que había bebido antes.

-Oh, eh… pues había mucho ruido, así que decidí salir hasta que las cosas se calmaran un poco- respondió Spring mientras miraba a su amigo casi hermano –estas… ¿borracho?

-¿Borracho?- cuestiono el oso dorado a lo que había dicho su amigo –no, no, no, no, no. Estoy bien mi querido Springy, yo y Doradito estamos bien- concluyo mientras abrazaba al aire. La cara del conejo no tenía precio, quizás por primera vez en su programación se había molestado así con ese oso.

-Fredbear… Fazbear… Alias: … Golden Freddy. Ven conmigo ahora mismo- le hablo con tanta seriedad que era irreconocible su tono de voz, el oso lo vio confundido.

-¿Y si no quiero?

Medio minuto después…

-¡Ah! ¡N-no! ¡Paraa! Spring- se quejaba Golden.

-¡No! Eso te pasa por ser un oso malo- le susurró al oído a su amigo mientras lo llevaba arrastrando de una de sus orejas de oso dorada, Golden solo bufo; lo había llevado a la Sala segura. –Debes recostarte- le dijo a lo que el oso se iba a poner a reclamar otra vez, si no fuera porque Spring lo empujo al lado del oso y después a la cama improvisada del mismo (un colchón con unas sábanas, tenían más lujo que los demás, claro está).

-¡Suéltame!- se quejó Golden mientras comenzaba a forcejear –Spring, ¿qué te hice? ¡Suéltame niño!

-¡No!, estas borracho. Debes descansar- contraataco mientras intentaba inmovilizarlo sujetándolo de las muñecas, cosa que no funcionaba muy bien.

-Hey- rio levemente -Spring - canturreo- dime, ¿si estuviera borracho haría esto?

-¿Eh…?- sorpresivamente el conejo fue besado en los labios por el mayor. Sorprendido, Spring no sabía qué hacer, pero por alguna extraña razón instintivamente cerró sus ojos y comenzó a mover levemente su boca al compás de su compañero. Golden mordió el labio inferior de Spring haciendo que abriera la boca para emitir un quejido y metió su lengua dentro de la cavidad bucal del menor. Una pelea de lenguas comenzó entre ellos, pero no todo es para siempre, se separaron porque sus mecanismos y sistemas se estaban calentando y debían respirar para hacer que disminuyera su temperatura un poco, un hilillo de saliva los mantenía aun unidos, el conejo dorado/verdoso estaba más rojo que un tomate mientras que el oso dorado sonreía triunfante y tenía aun un leve sonrojo. Le dio una mirada picarona a su amigo -¿Sigues creyendo que estoy borracho?

-¿Debo contestar a eso?

-Aja- respondió de nuevo con un tono un tanto altanero mientras volvía a cercar su rostro al del contrario, pero el conejo lo freno con tres de sus dedos colocándolos en los labios del oso.

-Sí, sigues ebrio- contesto Spring finalmente mientras se levantaba y se daba media vuelta. –Debes dormir, mañana tus circuitos amanecerán mal- el conejo estaba listo para marcharse, y lo hubiera hecho, pero unos brazos se lo impidieron.

-Spring…- hablo Golden mientras abrazaba con un poco más de fuerza a su compañero. –No te dejare ir tan fácilmente, quédate conmigo. Spring… duerme conmigo… ¿te gustaría recargar tus circuitos conmigo?

El conejo soltó un suspiro. -¿Prometes no hacer nada extraño?

-No prometo nada, pero veremos que sucede.

Después de meditarlo un poco, accedió. –Está bien. Ya. A dormir.

Los dos se tiraron en la cama improvisada que tenía el oso. El conejo de dio la espalda al oso, el solo lo abrazo para a pegarlo a su cuerpo.

-¿Golden?- pregunto Spring para después escuchar ronquidos provenientes de su amigo, se había quedado dormido en menos de lo que esperaba. Se volteó quedando de frente a su amigo para comprobar si de verdad estaba dormido; si lo estaba. Se acomodó un poco en el pecho del oso y comenzó a apagar sus circuitos, pero escucho algo en binario que le quito el sueño.

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-Golden…- susurro justo en el momento en el que sus sistemas se apagaban.

Golden... creo que yo también te amo...


El tiempo transcurrió para todos en el local hasta dar la noche siguiente. Puppet fue a ver a Spring aprovechando que los demás aun sufrían por los efectos que les dejo el alcohol que aún no se iba de sus mecanismos, una extraña resaca que aún no se les iba.

-Señor Puppet, ¿a dónde vamos?- pregunto el pequeño niño/peluche de cabello dorado que iba agarrado de la mano del pelinegro y abrazaba con fuerza un pequeño peluche de oso dorado con el otro brazo.

-Clay…- se arrodillo para quedar a su altura –yo… yo ya no puedo cuidarte más, no puedo cuidarte en el escenario y tienes muchas cosas nuevas que puedes hacer en este nuevo cuerpo-. Al pequeño se le aguaron sus ojos verdes***** mientras veía fijamente al pelinegro.

-Señor Puppet, ¿ya no me quiere?

-No, no es que no te quiera. Debes entender que ya no me es posible cuidarte si ahora tienes un cuerpo tangible, no podemos estar todo el tiempo juntos.- le dijo con un tono de voz tranquilo mientras abrazaba al niño que había comenzado a sollozar. –Te diré algo peque. ¿Recuerdas al joven Springtrap?- El menor asintió con la cabeza. -¿Qué opinas de él?

-Es agradable.

-Dime, ¿te gustaría quedarte con él unos días mientras veo la forma de que puedas estar aquí sin tener que esconderte?

-…- el pequeño guardo silencio durante un momento mientras lo pensaba.

-Hay más, él tiene a varios amigos, podrás jugar con ellos.

-Yo… creo que estará bien- hablo ahora el niñito –Señor Puppet, ¿vendrá a visitarme?

-Sí, lo prometo- le revolvió su cabello rubio haciendo que bajara sus orejitas de conejo doradas -¿entonces te quedaras con el joven Springtrap?

-Si.

-¿Le causaras problemas?

-No creo.

-Haha, está bien. Andando Clay- y así siguieron el camino hasta llegar a Partes y Servicios. Puppet se acercó y toco la puerta tres veces para después esperar a que alguien saliera. Salió Golden, el cual poseía unas grandes ojeras y estaba algo desaliñado.

-¿Puppet?- se colocó unos dedos sobre el tabique de su nariz, le dolían los ojos y la cabeza. -¿Qué haces por aquí?

-Ehmmm, ¿esta Springtrap?- pregunto algo nervioso. Presentía que al hacer esa pregunta comenzaría a desatar una batalla.

-¿Spring? ¿Qué quieres con él?- le pregunto a la defensiva a la pobre marioneta que retrocedió levemente.

-¿Señor Fredbear?

-¿Eh?- detrás de la marioneta volvió a salir el pequeño niño/peluche con orejas de conejo dorado, la versión miniatura de su amigo. Se quedaron viendo mutuamente esperando a que algo sucediera. -¿…Quién… quién eres niño?

-Soy Clayton, ¿usted es el Señor Fredbear?- pregunto el niño mientras veía al oso con ojeras. -¿Es el Señor Fredbear? ¿Cómo mi peluche?- y mostro su pequeño peluche de un oso dora con sombrero de copa y moño de color morado azulado de tono oscuro.

-S-sí, soy yo…

-Hola Puppet. Clayton, hola pequeño- hablo Spring mientras salía por la puerta del cuarto encontrándose también a su amigo -¿Golden? Te dije que debías guardar reposo hasta que tus sistemas volvieran a funcionar con normalidad.

-Bueno, yo…

-No escuchare tus escusas hoy, a la cama.

-Pero…

-A la cama dije.

-Pero el…

-Fredbear Fazbear. A. La. Cama. Ahora.

El oso bufo –está bien, pero me deberás algo.

-Okey, okey. Ahora si me disculpas debo hablar con Puppet- y el oso regreso dentro de la habitación sintiendo el aceite caliente correr por sus sistemas.

-Tonto títere, ¿quién se cree para llegar así nada mas como si nada para atacarme y para después estar de amistoso con Spring…?- se hablaba a si mismo Golden sin aun notar las curiosas miradas del conejo sin rostro y la rubia sin manos que estaban escondidos tras un montón de piezas de repuesto.

-Owwwwww- dijo la rubia un tanto emocionada mientras se acercaba al oso y apretaba sus mejillas. –Doradito esta celosito.

-¿Qué?

-No suelo darle la razón a Chica, pero es cierto- le siguió el peli lavanda que se acercó y le dio unas palmadas con su único brazo a oso.

-No estoy celoso.

-Si lo estas y de Puppet- canturreo la polluela –de Puppet porque esta con Springy. ¿Quién lo diría? ¿No quieres que Springy tenga otro amigo?

-N-no es eso, solo que, y-yo, no…- tartamudeo el oso mientras su rostro se sonrojaba levemente y se rascaba la mejilla levemente.

-¡Oh! Ya veo…- exclamo el conejo morado. Golden juraría que si el tuviera rostro tendría una sonrisa después de decir eso. –Tranquilo Golden, tu secreto está a salvo con nosotros.

-¿Secreto? ¿Hay un secreto?- interrogo la rubia al conejo que solo comenzó a reír levemente. -¡Bonnie!- chillo la rubia -¿qué secreto?- El conejo se agacho un poco y le susurro algo al oído a la rubia que solo abrió sus ojos morados y después comenzó a reír. -¿Eso es un secreto? Se nota de lejitos.

-Ya no entiendo de que hablan- les dijo el oso que ahora les veía confundido.

-¿Qué no es algo obvio?- preguntaron al unísono mirando al oso que solo se confundió más.

-¿Obvio que?

-¿Le dices tú o le digo yo?- pregunto el conejo a la rubia.

-Yo, yo. Yo le digo- le contesto entusiasmada. Se aclaró la garganta mientras ponía una sonrisa y una pose seria. –Es más que obvio, que tú estás enamorado de tu mejor amigo, Spring.

Al escuchar eso los colores se le subieron al rostro al oso dorado que solo aparto la mirada y comenzó a gruñirles y a gritarles groserías al par que solo lo miraban divertido. Él no quería aceptar eso, y ellos lo sabían. Tendrían muchas oportunidades para molestarlo, eso sería muy divertido.

Spring apenas estaba entrando de nuevo en el cuarto con el pequeño niño/peluche entre sus brazos dormido. Vio a Golden armando un escándalo, no le importo mucho y se siguió de largo hasta llegar a la puerta que daba al pasillo para llegar a la Sala segura el cual recorrió hasta llegar al trozo de la habitación que le correspondía. Dejo al pequeño sobre su cama improvisada y dejo la única pertenencia que el pequeño tenia a lado del mismo: un pequeño peluche de Fredbear siendo un oso de felpa. Era un peluche algo curioso.

Observo un rato al pequeño que momentos después se mostraba con una expresión un tanto perturbada, parecía como si estuviera teniendo un pesadilla. Spring le acerco el peluche al pequeño que lo abrazo con fuerza mientras de sus ojos comenzaban a resbalar pequeñas gotas de agua salada, estaba llorando y su respiración era un tanto agitada. Se trataba de una pesadilla.

-Shh…- el conejo se acostó en el mismo colchón cuidando de no aplastar al pequeño y lo abrazo mientras acariciaba levemente su cabello -…no te preocupes, yo me encargare de ti…- la respiración del menor se calmó hasta volver a ser normal, se notaba levemente más tranquilo.

El conejo decidió recargar sus sistemas abrazando al pequeño similar a él.

Justo en ese momento el oso dorado iba entrando enojado por lo que le habían dicho el conejo y la polluela encontrándose con dos cosas: la primera, se equivocó de cuarto; la segunda, Spring se encontraba recargando sus circuitos tranquilamente abrazando a un pequeño semi idéntico a él. Algo dentro de sus sistemas le hizo acercarse a ellos.

Sus mejillas se colorearon un poco ante la idea de lo que le habían dicho con anterioridad, miro al rostro de su amigo y se acercó para depositarle un pequeño pero casto beso en los labios, se separó levemente para no despertarlo. Eso no era amor al fin y al cabo… ¿o sí? No lo sabía realmente, pero había algo que si tenía en claro: Spring se veía sin duda adorable mostrando un lado maternal. Se fue a su cuarto dejando a los dos conejos semejantes solos, sin darse cuenta de que el mayor de ellos aún no apagaba sus sistemas completamente. Spring solo dio una leve sonrisa y después apago sus sistemas por completo.

La mañana llego, era un día domingo así que no tenían que preocuparse por los humanos.

El pequeño conejo de peluche se despertó y vio que era abrazado de una forma un tanto paternal por el conejo mayor, sonrió internamente, nadie nunca había tenido un trato así con el antes, ni Puppet. Se levantó con cuidado de no hacer ruido para evitar despertar al conejo mayor, tomo su peluche para abrazarlo con fuerza y salió por una puerta llegando a otra habitación donde se encontraba el oso dorado recargando sus sistemas mientras roncaba.

Se acercó de forma curiosa al oso, siempre se había sentido intrigado por el personaje, le pico la nariz que emitió el mismo sonido gracioso que sucede con la nariz de todos los osos.

El rubio con partes de oso abrió los ojos asustando al pequeño que retrocedió asustado. –Ughh…- se sobo las cienes al mismo tiempo en que se sentaba en su colchón y buscaba su camisa con la mirada hasta toparse con el pequeño. –¿Ah? Te había visto ayer con Spring y esa marioneta, pero, ¿quién eres…?

-S-soy Clayton- se presentó el pequeño ante el oso. –Señor Fredbear…

-Dime Golden, por favor. Me haces sentir viejo.

El menor sonrió ante lo que había dicho el rubio. –Señor Fredbear, ¿me podría mostrar el lugar?

-¿El lugar?- pregunto de vuelta al ver su camisa tirada por algún rincón.

-Si… el Señor Springtrap me estará cuidando durante un tiempo.

-Ah, ya veo… entonces ¿Clayton?- el pequeño afirmo –si vas a estar aquí supongo que necesitaras un lugar donde dormir, y también conocer el lugar… ¿y porque no un apodo?

-¿Apodo?

-Si. Por ejemplo, yo soy Golden, significa "dorado" (NTA: ¿no en serio?)- se agacho a la altura del pequeño -¿qué es ese peluche que tienes ahí?

-¿Ah? Es el Señor Fredbear, Señor Golden- le entrego su pequeño peluche al mayor que solo vio divertido el oso de felpa.

-Con que el Señor Fredbear, ¿eh?- rio levemente –si te miraras en un espejo te darías cuenta de que eres un tanto dorado, como el Señor Fredbear- movió el peluche frente al rostro del niño que solo rio levemente.

-¿Lo soy?- pregunto.

-Sí, pero también eres muy parecido a Spring… eres como un peluche de él, así como el Señor Fredbear es uno de mí.

-Wow- el pequeño estaba fascinado, ahora no entendía como es que en su antigua vida le temía a ese personaje. –Señor Golden, ¿cree que pueda tener un apodo?

-Claro que puedes.

-¿Cómo se dice peluche?

-Se dice plush.

-Plush…- el pequeño comenzó a maquinar miles de nombres con ese indicio, hasta que dio a uno -¿tengo parecido al Señor Springtrap?

-Sí, algo.

-Entonces… ¡creo que seré Plushtrap!- exclamo completamente feliz, quizás era hora de dejar de lado su antigua vida y empezar una nueva.

-Suena bien, me gusta cómo suena- le aprobó Golden.

-Ajam- ambos voltearon y vieron a un molesto conejo dorado verduzco mirándolos desde el marco de la puerta.

-Ay… ya valió mier…

-Oh, oh… ¿el Señor Springtrap está enojado con el Señor Golden?

-Que soy Spring Bonnie- se quejó mientras se ponía rojo y alzaba sus orejas como muestra de disgusto. Se calmó –bueno, Clayton, ¿por qué te despertaste de repente?

-Me desperté y quería explorar el lugar, encontré al Señor Golden y comenzamos a hablar. Ahora tengo el apodo de Plushtrap.

-¿Plushtrap?

-Si- afirmo el pequeño mientras le explicaba –plush de peluche y trap de… eh… bueno…

-Trampa.

-Sí, eso. Así termina como el nombre del Señor Springtrap.

Okey, eso le conmovió al conejo dorado verduzco, pero Golden no se salvaría de las preguntas que él le haría sobre el por qué le había besado anoche… y la noche en la que estaba borracho.


Felicidades, si has llegado hasta aquí es porque lograste terminar de leer 22 páginas y cacho de la veintitresava en Word con letra arial tamaño 12 y solo eso fue de capitulo xD.

Bleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeh, me canse coñio. Pero ya oc, oc. Me lo merezco por no actualizar desde septiembre, y también espero que hayan disfrutado de… pues… toda la escritura de este capítulo que en sí creo que englobaría dos.

* Familia palito, es como un amigo le llama a la forma de dibujo de los stickman o dick figures, ambas son válidas UvU.

** Creyéndose la hija perdida jamás existida de Sherlock Holmes.

*** Clayton/Crying child. Clay/Cry. Fue lo primero que se me ocurrió, creí que sonaba.

**** Solo ocurrió, no sé. Freddy debía quedar noqueado por algo, y que mejor que le lancen un conejo morado sin cara como una pokéball (?).

***** SpringBonnie en el FNaFW tiene ojos verdes, SpringBonnie aquí tiene ojos verdes (aunque no se haya mencionado antes) y por lo tanto, Plushtrap también.

¡Reviews!

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OkamiDan.

Golden ya está viejo UvU.

Golden: Hey –le aparta haciendo que deje de picar su mejilla- no soy celoso… solo tomo precauciones.

Olds: ¿Pizza?

Chica: ¡Pizza! –Le abraza y se arrodilla mientras saca un anillo hecho con cables de un bolsillo de su mandil- cásate conmigo, insisto.

Spring: haha, gracias supongo –también mira a Golden que solo les está dando la espalda con las mejillas un tanto sonrojadas-.

Golden: no me importa, solo no le hagas nada extraño –escucha sobre lo de secuestrarle- ¡dije que nada extraño! –enojado y encarando a la chica.

Spring: Realmente no necesito comer necesariamente, pero para una persona estaría bien UvU.

Golden: -coloca sus ojos de color negro con la pupila blanca, susurrando- deberás arrepentirte…

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xK1rarax.

De hecho, de ahí lo saque. Y en verdad yo creo que hubiera sido gracioso si Garry llevaba una rosa tan grande (?) okno.

Golden: ¡Qué no soy un abuelo!

Yay, alguien voto por una pareja, pero para eso se deberían conocer con los Toy, cosa que ya paso, veremos cómo se dan las cosas UvU.

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AleZayku.

Pues, me gusta la idea de tu teoría, aunque realmente yo creo que no sería Puppet. ¿Por qué? Bueno, después de la mordida en el cuarto juego, el dialogo de Fredbear es de color amarillo, el del niño blanco, el de su hermano de color gris y en una parte en la que aparece un dialogo en ninguno de esos colores que si se comprueba en la paleta de colores es un tanto de color crema (o si no, ya estoy daltónica), y yo creo que Puppet de por sí ya existía (el alma… o de por si es un títere satánico poseído) (?) La idea que diste se me ocurrió añadirla, y después dije, no… tengo algo preparado para ese niño UwU.

Chica: Aww, gracias. Tú también me agradas.

Pues caro que conocerán a los Toy (de hecho ya lo hicieron, de forma extraña, pero ya).

Sin pareja secundaria de tu elección pero te gusta el Foxica, ya veo nWn.

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Well, well, well, well, well… esto fue extraño; conocen a los Toy y después llega Plushtrap (sho y mis subnormalidades UvU… solo quería hacer que Golden y Spring tuvieran un hijo (?) okey sha, sha… me calmo…).

Espero les haya gustado (por muy largo y extraño/incomprensible que haya quedado esto), espero que al haber hecho este largo compense el tiempo de falta de actualización.

La idea de que Plushtrap tuviera al pequeño peluche de Fredbear (además de que sea el niño) es por un dibujo que vi, un dibujo de XK1RARAX que lleva por título "Plushtrap", no se chica, me gustan tus dibujos (UvU te stalkeare (?) okno).

Como no sé qué más poner, lo dejo hasta aquí.

Nos leemos, moge~.

~Ashley Knight~