Como prometí, estoy actualizando mis historias, no todas pero al menos los que tienen un solo capitulo. Solo espero que aquellos que les guste esta historia me perdonen por no haberla actualizado en mucho tiempo.

Advertencia: Lemon, Lime, LenxNeru (mueca de asco) y un poco de intenciones asesinas.

Rin (enojada): ¡Me estas engañando!

Len: ¡No es mi culpa, es de Cristal!

Yo: ¡No me metas en tus problemas!

Rin: Suficiente, me voy (Desaparece)

Len: ¡Rin espera! (También se va)

Yo: (suspiro mientras pellizco el puente de mi nariz)


Campamento

Bien, parecía mucho más fácil en el folleto.

Rin pensó mientras miraba la tienda de campaña perfectamente bien hecha y después miro a Gumi que parecía que iba a desmayarse. Estaba cubierta de sudor y batallaba por recuperar el aliento mientras se apoyaba en sus rodillas y a su lado estaban un martillo, algunas sogas y clavos.

– Fue mucho más difícil de lo que pensé

– ¿Pensaste? – Suspiro mientras le enarco una ceja – recuerda, yo hice todo el trabajo mientras que tu solo te quedaste ahí con el folleto y ese martillo en las manos – se quejó mientras se cruzó de brazos – pudiste ayudarme

– Oye, alguien debía sostener el folleto mientras tú trabajabas

Gumi solo hecho humos de su cabeza mientras Rin se reía. Su enojo se esfumo al ver el semblante de la rubia volverse serio, se extrañó y al dar vuelta vio a Neru y a Len caminar hacia el bosque y este la tenía sujetándola de la cintura. Se puso melancólica al ver a su amiga que aún seguía afectada por su ruptura. Pero su tristeza cambio a sorpresa y miedo al mirarla apretar con fuerza el martillo.

– Rin… dame ese martillo – extendió la mano para después quitárselo y haciendo que ella parpadee dos veces.

– Lo siento – bajo la cabeza.

– No es tu culpa Rin – puso una mano en su cabeza – los hombres son estúpidos y Len es el rey de todos – le sonrió.

– Creo que tienes razón – miro al cielo y suspiro – hay muchos peces en el agua ¿No?

– ¡Oigan!

Ellas miraron a Kaito que sacudía su mano derecha para llamar su atención.

– ¿Qué sucede Kaito? – Gumi se acercó al peli-azul mientras que la rubia la seguía de cerca.

– Al-sensei quiere que vayamos al rio para pescar

– Eso suena bien – agarro la mano de Rin y la jalo hacia donde estaba su maestro – vamos Rin eso te animara

– Si

Rin miro hacia donde se había ido Len y Neru. Observo con melancolía mientras seguía a su amiga y a Kaito.

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– Lenny-kun

Neru gimió al sentir a Len invadir su húmedo coño y llenarla por completo. Se habían escapado para estar un tiempo a solas y Neru no podía estar más feliz.

Desde que inicio la secundaria ella ha sentido algo por Len, y no por solo capricho como sus anteriores tres novios, estaba segura de que era real. Al principio estaba muy triste porque el tenia de novia a Rin Kagamine y algunos estaban de acuerdo en que ella era más linda y tierna que ella.

Pero la suerte estaba de su lado.

Después de oír la repentina ruptura de los rubios no dudo en actuar de inmediato antes de que las demás zorras de la escuela trataran de poner sus asquerosos dedos sobre él. Y estuvo aún más alegre cuando ella le dijo que quería salir con él ese mismo día y después de la cita se hicieron oficialmente novios.

Y de su vida sexual, solo Len podía hacerla sentir lo que estaba sintiendo ahora. Apretó los puños sin importarle que agarrara tierra en el proceso al sentirlo ir más rápido. Aunque le hubiera gustado darle su castidad a Len habría sido una molestia con el dolor que hubiera sentido y no hubiera ido a la velocidad que estaba usando ahora.

– Me vengo Neru

– Hagámoslo juntos

Después de varios empujes Len se vino en el condón que estaba usando y Neru grito al llegar a su orgasmo. Ellos se quedaron jadeando mientras recuperaban el aliento, y aunque Neru estaba bien con esto, se sentía un poco decepcionada en que Len siempre use el preservativo. Como si no tuviera confianza en ella.

Unos días antes del viaje le dijo que no quería que usara condón, pero eso lo molesto y se negó a hablarle hasta antes de partir.

– Vámonos Neru – se acomodó los pantalones – antes de que Al-sensei venga por nosotros

La rubia se acomodó sus bragas y se limpió con papel higiénico que había en sus bolsillos. Al voltear hacia Len lo vio marcharse sin mirar hacia atrás.

En respuesta, ella apretó los dientes.

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– Toma Rin

La rubia agarro su caña de pescar que Haku le ofreció y después de agradecerle ella se fue con Gumi. Miro la carnada que tenía y era un pequeño zircón con forma de rombo y el de Gumi no tenía nada, pero la vio ponerse unos guantes y después ponerle al gancho de la caña un gusano un poco robusto mientras veía que la cara de la peli-verde se volvía en una de disgusto.

– ¿Odio a los insectos?

– ¡Tú que crees! – Le frunció el ceño al ver su caña – tu caña tiene una carnada mucho más efectiva

– ¿Envidiosa? – le sonrió.

– ¿No será celosa?

– Son diferentes mi amiga come zanahorias – arrojo la cuerda a una buena distancia y apretó el mango – busca en un diccionario

Gumi hizo una mueca.

– Tal vez después

– Muy bien chicos

Todos dirigieron su atención a su profesor castaño que sonreía mientras sostenía su caña de pesca.

–El límite de pescados será de tres y esos peces serán su cena y aprovecharemos el tiempo de sobra para nadar y el quien pesque los peces más grandes ganara tres puntos en mi clase

Muchos se emocionaron ante la propuesta pero otros se quejaron ya que dudaban pescar un pescado muy grande con las cañas que tenían ya que los gusanos y otros insectos se escapaban de los garfios.

Rin, Gumi junto con otros compañeros empezaron con la pesca mientras que los demás mejoraban sus carnadas. La rubia sintió un tirón y vio que un pez había pescado el anzuelo, al jalar con fuerza saco del agua un pez no más grande de quince centímetros.

– Parece que Rin tiene el primer lugar por el momento – Al ser froto la barbilla mientras veía a la rubia poner el pescado en una cubeta llena de agua.

– ¡No tan rápido!

Todos voltearon hacia Kaito que estaba sosteniendo un pez de treinta centímetros. Y ese fue el detonante para que todos empezaran con la pesca y trataran de atrapar pescados más grandes que una regla.

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Ya pasaron varias horas y algunos tenían mas suerte que otros pescando.

– ¿Cómo vas Gumi?

– Apenas tengo un pescado un poquito más grande que el tuyo – miro con decepción a su pez.

– Si, Kaito está por delante de nosotras – miro al peli-azul que tenía dos pescados grandes en su cubeta mientras que su cubeta aún tenía al pescado que atrapo primero. Entonces sintió unos piquetes en su hombro y al voltear frunció el ceño en desagrado al ver a Neru sosteniendo una caña sin señuelo.

– ¿Qué?

Al verla poner su mano abierta cerca de ella regreso a observar el rio a la espera de otro pescado hasta que fue girada bruscamente y ver a la rubia con un semblante enojado.

– ¿¡Que!? – exclamo Rin un poco enojada por el acto repentino, seguida de Gumi que también veía a Neru con irritación y un poco de cautela.

– Quiero tu caña – ella fue directa.

– ¿Nani? – enarco una ceja.

– Dije que quiero tu caña oídos de pescado

– Te escuche la primera vez pero, ¿Por qué debería darte mi caña?

– Tu caña de pesca es una de las pocas que tiene un zircón

– ¿Y? ¿No puedes pedírselas a otros?

– La tuya tiene un zircón más grande

– Solo por tres milímetros

– Como sea, ¡Dame esa caña!

– ¡No!

Rin apretó el agarre del mango cuando Neru jalo de las anillas de la caña en un intento de quitársela. Sintió unos brazos agarrar su cintura y sabía que era Gumi ayudándola aunque Neru parecía tener más fuerza de la que aparentaba. Se parecía mucho al viejo juego de la cuerda y parecía ser un empate.

A su alrededor vio a los demás estudiantes formar un circulo en ellas y otros los pudo distinguir hiendo hacia donde estaba su castaño maestro.

Dejo salir un grito ahogado al ser llevada abruptamente hacia adelante y al ver a Neru sus ojos se estrecharon. Observo a Len ayudando al Celular humano y sintió que se le empezaba a deslizar su agarre en el mango y la hizo dudar de que ella y Gumi tengan oportunidades de ganar esa pelea.

Sus dudas se despejaron al sentir sus manos soltarse y haciendo que ella y su amiga cayeran al agua y haciendo que la mayoría de los chicos se rieran, en especial Neru. Mientras que la peli-verde miraba con ira a todos los del salón, la rubia fulminaba con la mirada solo a dos.

La risa de Neru se detuvo cuando le fue arrancado de sus manos la caña y después de maldecir dio media vuelta y se quedó en blanco al ver a Al con cara de pocos amigos mientras sostenía la caña que le arrebato a Rin.

– A-Al-sensei – sonrió torpemente y volteo a ver a Len solo para descubrir que se había marchado.

– Akita Neru puedo preguntar, ¿Por qué le quitaste esta caña a Kagamine-san y arrojaste a ella y a Megpoid-san al agua?

– Yo le pedí prestada su caña a Kagamine-san pero no quiso y empezó a insultarme y solo me defendí – de sus ojos salieron lágrimas falsas esperando a que creyera su acto.

Pero solo hizo que Al suspirara en desacuerdo.

– Akita-san… no nací ayer

– Ya lo note anciano – los ojos de Neru se encogieron y empezó a sudar frio al escuchar un gruñido de su maestro. Se maldijo a si misma al responderle por reflejo.

– Por molestar a tus compañeras e insultarme buscaras madera para el campamento para tres días tu sola

– ¡QUE! ¡Pero eso me tomara horas!

– Y tienes cuatro puntos menos en mi clase por romper tu caña

– ¡QUE! Espere, pero si mi caña esta…

CRACK

Todos miraron con sorpresa como Al rompió la caña de pesca que tenía en sus manos e hizo que Rin se sienta inquieta respecto a que sus puntos en la escuela disminuyan.

– Ahora tienes cuatro puntos menos – le sonrió.

– Pero esa es la caña de Rin

– No, no lo es

– ¿Qué quieres decir? – puso sus manos en la cintura.

– En tus manos estaba esta caña la que le robaste a Kagamine-san haciéndola tuya dejando a un lado la otra – señalo la caña rota – y la que antes era tuya se volvió la caña de Rin y por lo tanto pierdes cuatro puntos por tu indisciplina

– ¡NO ES JUSTO!

– Y no es justo que le quites a tus compañeros lo que tienen solo porque no te gusta lo que tú posees – cerro los ojos – además no sería la primera vez que lo haces, ya recibí varias quejas de otros compañeros, así que ve a reunir la madera de una vez antes de que se haga más oscuro

– Pero… – miro con recelo a Rin – ¡RIN, ME LAS VAS A PAGAR!

Observaron como el Celular humano se fue corriendo y cumplir con su tarea antes de que anocheciera. Al escuchar a su profesor aplaudir se olvidaron de él Celular humano y voltearon a verle.

– Kagamine-san, Megpoid-san vayan a cambiarse – miro a las dos chicas que aún estaban en el rio – y ustedes dos junto con los demás traigan sus cubetas, mientras yo reviso lo que pescaron diviértanse en lo que queda del día

– Hai Sensei – todos dijeron al unísono.

Rin ayudo a Gumi y ambas se fueron a su tienda a buscar ropa seca. Después de caer al agua no estaban de humor para nadar con los demás.

– Ne, Rin – se puso una blusa naranja.

– ¿Qué? – acomodo su listón blanco.

– ¿Has visto a Kamui-sensei?

Enarco una ceja rubia ante su pregunta. Antes de dormirse ella había oído que sus profesores Leon y el peli-morado irían con ellos pero en un transporte diferente.

– Escuche del Celular humano que ellos fueron a conseguir linternas porque a Al-sensei se le olvidaron en su casa – Gumi se arregló su falda – pero ya han pasado horas y no los he visto

– Tal vez tuvieron que arreglar algo en el camino Gumi – se puso sus calentadores – tal vez Luki-senpai les dio un recado de parte de los otros profes antes de venir

–… Puede que tengas razón

– ¿Cuándo me he equivocado?

Gumi levanto la mano.

– No me respondas

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Kaito estaba caminando con una linterna que le dio Kamui-sensei hacia el autobús en busca de su maleta.

Se sintió como un estúpido en cuanto entro a su tienda de campaña para ponerse su pijama vio que su maleta no estaba y recordó que el salió corriendo del autobús en busca de un árbol para ir al baño había olvidado bajar su equipaje y cuando los demás se enteraron Neru no dudo en hacer uno de sus comentarios.

– Estúpido Celular humano – mascullo para sí mismo – no tenía por qué insultarme, es decir no soy el primero ni el último en que se le olvida su equipaje

Apunto la linterna hacia la izquierda y logro ver un brillo. Acelero el paso y encontró el autobús que los trajo al monte Hiei.

Tubo cuidado de no tropezar con las piedras que habían en el suelo. Siendo de noche y el frio que estaba haciendo el empezó a correr hacia el transporte y al entrar movió la linterna hacia los lados y esperando a que ninguno de sus compañeros se haya llevado su maleta mientras estaba pescando.

Suspiro al encontrar su maleta azul y al abrirla vio que todo estaba en orden, tal y como la dejo. De su maleta saco una mini hielera y al abrirla sus ojos se volvieron brillosos al ver sus helados en perfecto estado. Cuando iba a sacar una paleta congelada escucho un ruido haciendo que detenga su travesía.

Metió su helado en la hielera y salió del autobús. Movió la linterna a los lados y vio unos arbustos moverse.

– Muy gracioso chicos

Se acercó a la planta.

– Necesitaran más que mover unas hojas para asustarme

Empezó a dudar.

– Ya chicos, o le diré a Al-sensei

Sus manos temblaron al estar muy cerca y se le escapo un jadeo ante lo que salió y fue un conejito con el ojo negro. Soltó una risa nerviosa y ahuyento al mamífero peludo, realmente se sintió como un estúpido. Por cosas como estas le dicen Bakaito, pero no les dará el crédito a quien se lo diga.

Al dar vuelta vio a una persona castaña parado frente a él y con la luz de su linterna apuntando a la cara de este le dio un aire aterrador.

Lo último que recordó es que grito con todo su aliento antes de desmayarse.


Yo: ¿Quién será esa persona que asusto hasta dejar inconsciente a Kaito? ¿Por qué Len actúa de esa manera? ¿Y porque es un maldito infeliz? Tendrán que saberlo en el siguiente capitulo (voltea y ve a Len dándole rosas a Rin)

Rin (dándole la espalda): No quiero hablar contigo

Len (desanimado): Ya te dije que fue culpa de Cristal

Yo: Ya te dije que no me involucres, ¡Debiste poner mas fuerza de voluntad!

Rin (toma las rosas y las pisa): No te perdonare tan fácil (Se va)

Len: ¡Demonios!

Yo: (Pone los ojos como puntos) ... Ya lo resolverán solos, a menos de que se me ocurra algo para el siguiente capitulo (rio maliciosamente) y lamento lo del lemon pero es M por varias razones

Quiero agradecer a Denisse Kagamine 24seven, Anna963 y a dei villanueva 9, por los favoritos y de nuevo otro agradecimiento a esos últimos tres junto con Koneko Kagamine, y diva goldsmith 3 por seguir esta historia

Anna693: He cierto, aquí Len es un completo i*becil, y esto apoya lo patán que es, pero mejor no te digo mucho o podría arruinar el misterio :3 espero que te haya gustado