Ahora sí, está será la última parte de esta especie de mini serie que hice por petición de ustedes, Amor de dragón es la cuarta respuesta a la encuesta de Facebook. Tiene una ligera referencia a "Como entrenar a un niño" One shot de "Erase una vez un relato"
También a petición de Jessy Brown, Gaby Chanii y Tris que pidió también con Stormfly,
Cursiva: conversación entre dragones.
Negrita: conversación entre humanos.
Summary: Toothless y Stormfly conversan acerca algunos sucesos que han pasado, en especial, desde que Astrid y Hiccup se hicieron padres. POV de Toothless
AMOR DE DRAGÓN
.
.
¿Cómo fue que terminé así?
La verdad sí lo sé, sólo que quería empezar como los demás y reflexionar acerca de los grandes regalos de la vida; mi nombre es Toothless, lindo nombre lo sé, me lo puso mi mejor amigo Hiccup con quien he tenido una amistad desde hace más de 15 años, y vaya que han pasado cosas.
—Sí, verdad… ¿quién se lo imaginaría?
— ¿Stormfly? No interrumpas mi momento, es mi turno.
—Pero yo también quiero reflexionar.
—Está bien, puedes quedarte.
¡Qué más da! Bien, ¿dónde iba? ¡Ah, sí! Aún recuerdo cuando entrené a Hiccup por primera vez, el crio no tenía ni la menor idea de cómo tratarme, pero gracias a mis lecciones lo convertí en un gran jinete de dragones.
—Pensé que Hiccup era el que te había entrenado.
—Stormfly, no me interrumpas y claro que no fue así. ¿O acaso lady Astrid te entrenó?
—Yo pensé que así era, aunque ahora que lo mencionas…
¡Ja! Ya se puso a pensar mi amiga, en fin.
Mejor compañero no había podido conseguir, vivimos un sinfín de aventuras, junto con sus amigos descubrimos nuevos lugares, personas, dragones…
— ¡Peligros!
— ¡Exacto!, peligros. Como cuando enfrentamos a Drago Manodura ¿lo recuerdas?
— ¿Cómo olvidarlo? Murió el papá de Hiccup ¿no?
—Sí, gracias por recordármelo.
Aun me siento culpable por ese accidente jamás en vida me había sentido tan mal como aquella vez, y ese sentimiento me sigue acompañando.
—Pero él no lo siente así… no deberías culparte, todos fuimos manipulados ¿no?
—Tienes razón.
—Mejor recordemos los buenos momentos, que es a lo que ibas.
Cierto, después de aquella tragedia todo cambió, tanto yo como Hiccup tuvimos más obligaciones, ¡muchas! Entre ellas "Matrimonio"
— ¡Qué bonito, Astrid se veía tan bonita ese día!
—Y Hiccup no se quedó atrás. No por nada es mi jinete.
—Presumido.
—Es la verdad, y concordarás conmigo, mi querida amiga, que las cosas cambiaron aún más después del… "Matrimonio".
—Cierto, lo que nos tocó ver… humanos apareándose… es lo más extraño del mundo.
—Tú lo has dicho, ni cuenta se dieron que los estábamos viendo.
—O más bien creo que no les importaba.
—También puede ser, yo sólo me regocijé al ver que mis predicciones habían sido acertadas.
—Pero lo que siguió después de eso, fue lo más ¡extraño! ¿No?
—Tienes razón Stormfly… ¡El embarazo!...
Cabe decir que para Stormfly y para mí fue impresionante, la primera vez lo vimos, no con nuestros amigos, sino con otros humanos hembras, claro que en ese momento no le tomamos importancia, pero vivirlo de cerca era una cosa diferente.
—Y todo empezó cuando Astrid me dio la noticia.
—Sí, tú fuiste la primera en enterarse, ¿dime, sentiste algo extraño?
—Mi amiga estaba muy angustiada, podía sentirlo, pero hasta que no lo confirmó con la anciana tampoco me di cuenta. Sin embargo; cuando me dijo que un bebé crecía en su vientre me acerqué a ella y pude sentirlo, y no sólo eso, tenía el mismo sentimiento que ella, de querer proteger a su cría de que nada malo le pasara. ¿A ti te pasó algo similar?
—Digamos que sí…
Hiccup llevaba varios días preocupado, tú y ella ya no nos acompañaban a los vuelos matutinos, y un día sólo lo sentí, había algo diferente en ella y no precisamente toda ella, sino en su vientre, me acerqué, porque incluso pensé que podría tener algo malo, y algo malo en ella significa malo para Hiccup, pero lo que sentí fue todo lo contrario, era una energía extraña y que también me llamaba a cuidar de él; claro que Lady Astrid lo disimuló y trató de ocultarlo. ¡Me dijo que le hacía cosquillas!
—Lo bueno, es que todo quedó aclarado ese día.
—Tienes razón amiga, y ahora si podía cuidarla y a aquella cría como se debía.
—Pero eso no fue lo más extraño de todo.
—No… claro que no.
Todo cambió en ese momento, ella se levantaba con nauseas mañaneras, Hiccup corría detrás de ella y yo de él, admito que lo que arrojaba tenía un sabor delicioso, casi como el pescado crudo, pero Hiccup no me dejaba comerlo.
Luego, los dolores, le daban calambres en el vientre que casi me mataban del susto, sentía al pequeñito inquieto dentro de ella, sólo con verla, pero un día me tocó sentirlo, ¡realmente se movía! Era increíble, con los dragones no sucede tal cosa.
—A mí también me tocó sentirlo… era tan bonito.
—Sí.
También ver su vientre crecer fue de lo más extraño, no daba cavidad de que realmente hubiera una vida en ese mínimo espacio, y Lady Astrid siendo tan delgada, tampoco creía que pudiera caber un ser humano en ella. El paso del embarazo la hizo más lenta y frágil, aunque no quisiera demostrarlo, eso sí, le podía soltar dolorosos golpes a Hiccup, pero también se podía poner a llorar sin tener alguna razón. ¡Por favor, sólo porque salía el sol! Era demasiado extraño, pero Hiccup me explicaba que era normal.
Luego llegó el momento del parto.
— ¡Que susto! Si es doloroso en dragones, no me imagino en humanos ¿Te imaginas cuando vienen en dos como esos gemelos?
—Pues la verdad no me lo imagino muy bien, pero tú eres mamá, así que te creo. Pero de que es doloroso así pude percibirlo.
Me asusté cuando Lady Astrid se empezó a quejar dolorosamente, sudaba, su piel empalidecía y Hiccup… enloquecido. La encerraron a ella en una habitación con muchas vikingas, entre ellas la madre de Hiccup, mientras que yo me tuve que quedar a lado de mi amigo; escucharla gritar fue una tortura, veía las muecas que Hiccup hacía y hasta parece que a él le dolía. Me había enterado por ciertos comentarios, que las crías humanas salen de entre las piernas de las mujeres por un pequeño hueco que tienen, la verdad no me lo imaginaba, comparando su barriga me preguntaba ¿cómo era posible?
—No tiene mucha ciencia Toothless, es algo similar a los dragones cuando ponen huevos, me imagino que los has visto…
— ¿Así? Ahhhh… dioses de los dragones, entonces ya me doy más o menos la idea.
—Mejor continúa…
Me saltaré la parte del doloroso y tormentoso parto, para cuando terminó, Hiccup y yo sólo escuchamos un chillido, recuerdo que amigo casi se desmaya, pero pronto recobró la compostura corrió hacia el interior de dónde tenía a Lady Astrid. Por ese día no pude ver a aquel que había estado dentro del vientre, pero cuando pasó…
—Toothless te presento a mi hijo, Hikke. —me dijo mi amigo.
Lady Astrid se inclinó con un pequeño bultito enredado en pieles, ahí pude ver a Hikke, tan pequeñito, tan frágil; lo toqué como pude con mi hocico, por accidente respiré en su cara y temí haberle hecho daño; sin embargo el pequeño sólo se movió y esbozó una pequeña sonrisa.
—Se ve que ya se llevarán muy bien. —dijo Lady Astrid con una sonrisa.
Creería en ellos, pensé que mi sentimiento de querer protegerlo terminaría con el embarazo de Lady Astrid, pero no fue así, aquel sentimiento sólo se acrecentó más, protegería a aquel niño por todo el tiempo que estuviera con vida.
—Aún recuerdo ese día, a ese pequeñito le agradaste al instante.
—Claro, porque soy genial… no como tú… que lo hiciste llorar…
—Es sólo porque gruñí muy cerca de él… pero después me amó.
—Tanto que te dejaba sin respirar por meter sus bracitos en tus fosas nasales.
—Pequeños detalles…
—Claro, como cuándo lo tomaste del pantalón con tu hocico a los tres años y este se rompió y se cayó de cabeza.
—Corría peligro… se había salido de la casa, Astrid y Hiccup no se habían dado cuenta porque trataban de calmar una discusión entre vikingos… sólo lo regresé de vuelta.
—Claro, de cabeza…por eso el niño me prefiere a mí… por ser más rápido, veloz, intrépido, valiente, sagaz…conmigo ha aprendido a ser el mejor jinete de Berk… ¡a sus 10 años!
— ¡Sí, Toothless!… lo que tú digas…pero ¿qué me dices de Asdis?
¡Ah… la pequeña… la niña de papá! Esa pequeña logra sacarle escamas verdes a uno, mira que ser tan curiosa y quisquillosa como el padre. Recuerdo que incluso el embarazo y parto de Lady Astrid fue complicado.
Ella lloró cuando la conocí por primera vez, la escena era casi exactamente la misma, pensé que podría aplicar con ella lo mismo que con Hikke pero al respirar cerca de ella… se puso a llorar.
—Calma amigo… no hiciste nada malo, es sólo que es muy quisquillosa como yo. —justificó aquella vez Hiccup.
—Tal vez con Stormfly se calme. —sugirió Lady Astrid.
— ¡Y lo logré! Sólo le gruñí suavemente para arrullarla y se calmó…
—Sí, sí. ya me quedó claro esa parte Stormfly, la niña te prefiere a ti… pero supongo que porque es parecida físicamente a su madre, claro que con el cabello castaño claro.
— ¿Entonces dice que Asdis me prefiere por ser hembra como Astrid?
—Sí.
—Pero tú te llevas mejor con Hikke y él a veces es tan… ¡Astrid! Es decir… ¡ese carácter!
—¡¿Qué?! Es sólo muy rudo en los entrenamientos y calmado con sus amigos, siempre trata de protegerlos con sus ideas y estrategias inteligentes, es obediente de la ley y te aseguró que será un gran jefe en el futuro, además que es bueno con el hacha y diversas armas y… ¡creo que si se parece a la madre!
—¡Ja, te lo dije! En cambio Asdis…
—Sí, lo sé.
La pequeña quisquillosa de 5 años, se entretiene más con los papeles y los lápices a diferencia de Hikke que a esa edad ya portaba su propia hacha. Disfruta de estar mucho con Hiccup en la fragua y le fascina el proceso de fabricación de sillas, si le preguntaran a Gobber a quién preferiría cuidar diría que a Hikke, porque Asdis siempre está preguntando el porqué de las cosas.
— Sí… ¿Por a los dragones les sale fuego por la boca? Por ejemplo…
— ¿Por qué mi papá sólo tiene un pie?
—Eres bueno imitándola Toothless… aquí va otra. ¿Por qué no podemos alcanzar la luna?
— ¿Por qué Hikke hace del baño de pie y yo sentada?
— ¿Por qué el cielo es azul?
— ¿Cómo se hacen los bebés?
—Esa fue genial… ¿recuerdas las caras de Hiccup y Astrid?
Como olvidarlo, Hiccup no dejaba de balbucear incoherencias acerca de flores, abejas y el dios de los bebés, cuando sólo tenía que decirle que… (Censurado) y ¡era todo!
—En fin, amo a esa pequeña preguntona.
—Igual que yo Stormfly, y tienes razón, es como ver un versión de la personalidad de Hiccup en ella.
—Y de Hikke de Astrid… que curioso ¿no?
—Sí.
Creo que de todo lo que vivimos, estar con esos dos pequeñines ha sido la aventura más grande que pueda haber. Verlos crecer poco a poco y ver cómo son tan parecidos a sus padres y que en un futuro serán vikingos ejemplares me emociona, no sé si para ese entonces todavía esté aquí; pero mientras llega ese momento seguiré viendo por Hiccup, Astrid y por supuesto sus hijos. Nunca dejaré de protegerlos, son parte de mí y me han hecho ser parte de ellos.
—Y yo te acompañaré Toothless.
—Gracias Stormfly, ha sido divertido compartir está aventura contigo.
—Lo mismo digo Toothless… y creo que ya es hora.
—Es cierto… hay que ir por esos pequeños críos o Gobber se desesperará, más con Asdis…
.
.
.
— ¡Toothless, Stormfly!
Me encanta ese momento en que esos dos nos reciben con sus respectivas caricias, a veces Hikke más conmigo y Asdis con Stormfly. Pero generalmente recibimos el afecto de ambos.
—Hikke…
—¿Si?
— ¿Crees que pueda ir con Toothless ahora?
—No sé, amigo, ¿tú que dices?
Me sorprende la petición de la pequeña Asdis, pero creo que es hora de instruirla de quién es el dragón alfa. Sí, pequeñita, ahora yo me encargaré de llevarte a casa.
— ¡Ay, por favor, Toothless no presumas!
—Bien Toothless cuida a mi pequeña hermana. Sirve que yo aprendo a montar mejor un nadder, ¿me ayudarías, Stormfly?
— ¡¿Qué?! Traidor.
— ¡En tu cara Toothless!, y claro que sí… puedes venir conmigo Hikke.
Hikke sube a Asdis en mi lomo y ajusta el ala automática, ya que aún no alcanza los pedales, después él monta a Stormfly como todo un profesional, estoy muy orgulloso de él y por supuesto de la pequeña que ya me hizo su primera pregunta.
— ¿Toothless porqué eres tan bonito?
Niña me halagas, aunque "apuesto" sería la palabra correcta; en fin, no importa con quien vaya ustedes dos son mis niños, siempre los cuidaré al igual que Stormfly, así como cuidamos de sus padres y ustedes a nosotros; somos una familia y los amamos.
Y así es el amor de un dragón.
Fin
Y ya… ya terminé con este fic, es decir, ya no le encuentro otra razón de ser XD, no me pidan versión de Valka, hasta ahí. XD
Espero que les haya gustado.
Agradecimientos a los reviews anteriores.
Jessy Brown, Steffani, Maylu Liya, Ana Gami, Navid, The ridel sel, Tris, Alexa, Dly, Vanesa, Dragon viking, Ruth, Kristanna, SamArcher, Mad fine, Ngel Archer.
A los seguidores, favoritos y lectores anónimos, por su preferencia gracias.
Y colorín colorado este fic se ha terminado.
21 de septiembre de 2016
