Flash back

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Aun sentía las incesantes pulsaciones en su espalda, la herida había sanado ya días atrás, las células saiyajin se regeneraban a una velocidad increíble, para así de poder durar más en el campo de batalla, por ese medio, el cuerpo de un saiyan ganaba mas fuerza y poder, por algo eran conocidos como la raza más poderosa del universo.

Pero la humillación de ser derrotado por alguien inferior, esa herida en sí, costaba más en sanar, más aún, cuándo consideras al oponente una miseria, y al final ser derrotado por ese a quién has subestimado.

Él no llego a imaginar que esa humana pudiera conseguir tal fuerza, esa idea jamás cruzó por la mente, del alguna vez monarca del planeta, en su cabeza, no concebía que una zarrapastrosa chiquilla le pudiera infligir tal daño, al grado de estar 5 días en un tanque de regeneración, esa posibilidad, jamás la consideró, para qué, si era algo, imposible.

"ÉL", al que alguna vez todos reverenciaban, temían y admiraban, de ese… ya hombre, no quedaba rastro alguno, esa maldita mujer se encargó de pisotear, el último gramo de orgullo que le quedaba, su nombre quedó manchado, pisoteado, masacrado en aquella batalla donde él… perdió, contra la soberana o Diosa Azul como la llamaban ahora.

Ese sentimiento de derrota era lo que picaba, ardía en su interior, un hombre como él, alguien orgulloso y poderoso, ser prácticamente obligado a arrodillarse frente a la mujer a la que tenia como objetivo erradicar del basto universo.

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5 DIAS ATRÁS.

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Se dirigía al laboratorio, dónde esa maldita mujer estaba, había ordenado seguirla y mantenerla vigilada hace tiempo, buscaba un sólo motivo convincente para asesinarla, nada seria tan satisfactorio como el hecho de eliminar a esa criatura insoportable.

En su vida había sentido un odio tan inmenso, cómo la que ahora sentía por esa criatura, con cada paso, ese resentimiento iba en aumento, lo sentía en el cuerpo, en cómo sus músculos se volvían tensos; sus manos cerrados en un puño, tanto que sentía que la piel se desgarraba, brotando de ellas gotas de sangre; ella… y sólo ella, era la culpable de que Vegeta SÚ Primogénito estuviese muerto, si ella no hubiera aparecido en el planeta con una invitación formal para su fiesta, tal vez su hijo no se hubiese encaprichado.

Por esa mujer dejó de entrenar como se debía, volviéndose débil, siendo eso, el detonante que lo llevó a la muerte, y él, ahora, cobraría venganza, ese era SU deber y nada sería tan satisfactorio como el llevarlo a cabo, total… ganas no le faltaban.

Deseaba tomar su frágil y delgado cuello, y romperlo, como si de un insecto se tratase, seria delicioso, escuchar, un último suspiro emitir de esa boca irritante, para luego, arrojarla al suelo, sin vida, tal vez así su dolor se calmaría un poco, o eso era, lo que el Hombre pensaba y/o… esperaba

Aún quedaba Tarble, su hijo menor, y segundo al tomar el puesto de Rey, si el primero se encontraba indispuesto, como era el caso; Pero desgraciadamente, había nacido con un nivel de pelea muy inferior al de los demás plebeyos; por así decirlo, y los soldados saiyans, no aceptarían a un Soberano más débil que ellos mismos, si el asumiese tal cargo, lo aniquilarían en el mismo instante en que el pisase el salón del trono, cosa que no deseaba, ya había perdido a un hijo, no quería perder a Tarble también.

Este, era débil si de luchas se hablase, pero poseía una basta inteligencia, envidada, por muchos, pero dicha "virtud" no sería vista de buena forma por los soldados, a ellos, solo les gustaba aniquilar, y sentir la sangre correrles por las manos, un sentimiento de todo un sanguinario guerrero, que el mismo compartía, junto con ellos.

Vegeta (Padre) siendo un hombre de apariencia frívola, dueño de un carácter de los mil demonios; cuya lengua afilada, podría ser comparada con la de un experto en manipulaciones, ese hombre, también amaba a sus dos hijos, claro que los amaba, eran sus críos después de todo, el primero, era imagen y semejanza suya; alguien que ambicionaba el poder y a quién no le temblaba la mano para aniquilar a los que estorbaban; alguien digno para ser nombrado Rey; Tarble en cambio, sacó la inteligencia y carácter apacible de su mujer "Vilandra" una mujer realmente encantadora, con quien aprendió el afecto, que en ese planeta, era visto como signo de debilidad, cuándo ella marchó, el juró que protegería a sus retoños, pero lamentablemente, tal promesa no pudo cumplirse.

El dio todo de sí, para alejar a esa mujer de su hijo, pero ella se le había metido por los ojos, seduciéndolo, usando su "belleza" y "encanto" para embrujarlo; Vegeta(Padre) llegó a desconfiar que ese "Amor" que una vez escuchó a Tarble pronunciar, a cuándo se refería a la relación de Vegeta con esa mujer, estaba seguro que ella había utilizado algún truco o magia como llamaban los terrícolas, no podía concebir que vegeta se enamorase de una mujer como… ella, eso para él, era "imposible".

La promesa a su adorada y dulce mujer, quedó como simple palabras, que el viento tomo la libertad de llevarlas consigo, porque tal hecho fue rota, y lo supo, cuándo su hijo anunció, su unión con la humana.

Ya no tenía caso recordar el pasado, ya su hijo no volvería, y no se arriesgaría a perder al otro también, y por supuesto no permitiría que esa Zorra quedase como Reina del lugar.

Tampoco tenia ganas de engendrar otro posible heredero, El simplemente, no podía tocar a otra mujer que no fuese "ella" su compañera, el Día que ella partió de este mundo, se llevo con ella sus deseos, anhelos y ambiciones, el solo viviría y protegería a sus hijos, porque "amor" y "deseo" solo lo sintió con ella… su siempre amada Vilandra.

La única esperanza que restaba, era que Tarble engendrara a un crío poderoso, digno de la casa Ouji, para gobernar el imperio saiyajin, o eso… es lo que esperaba él, no permitiría que nadie ocupase ese "lugar" nadie, que no fuese su descendencia.

...

Al llegar al pasillo donde se encontraba los laboratorios del castillo, vio a sus soldados custodiando las puertas del lugar, atentos a cualquier orden suyo, las ansias de acabar con ella, era lo único que todo su cuerpo clamaba, para así calmar un poco ese odio y el dolor que en su interior sentía.

AL abrir las puertas metálicas, la vio parada cerca de unos escritorios, donde había muchos objetos que el desconocía, y en lo que parecía, que ella estaba trabajando, naturalmente como el esperaba, ella, temblaba presa del pavor, incluso, podía sentir el temor emanando de su frágil, y era un regocijo para él.

Maldita perra rugió con odio puro, cada sentido de su cuerpo clamaban que fuese por ella, y romper su cuello en menos de 1 segundo, pero la parte salvaje, rogaba que la hiciera sufrir y suplicar que le perdonase la vida, oh… eso sería tan reconfortante, escuchar sus chillidos como suplica; oír, como cada hueso de su cuerpo, siendo roto por el, oh… claro que adoraría esoQue planeas? no sé como una mujerzuela como tú, logró amarrar a mi hijo, pero ahora mismo acabaré con tu vida, maldita sanguijuela, ya me tienes harto—era la verdad, la odió; la odió en el instante en que, recibió un comunicado de su visita al planeta; la odió, cuando puso un pie en el castillo; la odió más que nada, cuándo vio en sus ojos, la chispa del deseo, al conocer a Vegeta, heredero al trono del reino, y que, éste a su vez, correspondiese con una sonrisa divertida; y cómo olvidar, el día en que Vegeta le informó, que la esposaría, en ese momento, la odió mas que a nada en la vida.

Ahora, la tenia en frente, frágil y susceptible a él, como una presa débil, que sabía de ante mano que sería aniquilado por un depredador; alzó la mano, para formar una bola de ki, y acabar con ella; simplemente, ya no aguantaba estar en su presencia, su olor le retorcía el estómago, como es que Vegeta aguantaba estar cerca ella?.

Acaso piensa matarme su majestad—esa maldita mujer, aun sabiendo que tenía los minutos contados osaba desafiarlo? debía reconocerlo, esa chiquilla tenia agallas, pero eso no era suficiente para redimirse frente a él—si me mata, el reino entero se pondrá en contra de usted, y no pararán hasta darle caza.

Eso es lo que crees? yo, solo diría, que pensabas traicionar al reino, y ellos alabarán mi nombre, por acabar tu miserable existencia—ya era suficiente estar en la misma habitación que ella, esa chiquilla simplemente lo sacaba de sus casillas.

Deseaba callarle la boca, extinguirla, y saberse el asesino de esa mujer, algo como eso, no lo había sentido jamás, el hecho de acabarla con un simple rayo, era una dicha reconfortante.

Habiendo lanzado el rayo, contra la persona de Bulma, se sintió en calma, como si un peso, se le hubiera quitado de los hombros, inhalo el dulce aroma de los escombros chamuscados, causado por su ataque, y ver como los mechones zafiros de esa mujer, yacían en calma en el pavimento, sin vida, fue como un respiro reparador para su cuerpo, y alma.

Con una sonrisa, que denotaba las más pura, atemorizante y asquerosa satisfacción, se volteó dirigiéndose a la salida, entonces notó que sus soldados se encontraban en modo defensivo, como esperando un ataque.

Pero que Rayos sucede con ustedes?—Fue la única pregunta, que su mente abrumada logro articular, cada uno de los soldados iban retrocediendo, a pasos lentos, con la mirada al frente, logró ver que algunos empuñaban sus armas, listos para un contrataque, pero el no sentía nada, solo sus débiles ki en esa habitación. Cuando, iba voltear hacia atrás, un fuerte dolor azotó su espalda, uno… que lo tiró literalmente hasta ponerlo de rodillas al suelo—QUE RAYOS!—rugió con fuerza, quien osaba atacarlo?.

Entonces la vio, a ella… a esa mujer, que minutos atrás yacía bajo los escombros de una pared destrozada por su rayo; que carajos estaba sucediendo?, Maldita mujer, dijo para sí mismo, si alguna vez pensó que era una bruja, ahora estaba seguro, como rayos sobrevivió? y lo mas importante, que era esa aura azul que rodeaba su cuerpo?, no lograba entender nada, su mente no podía formar ninguna teoría de que era "eso" o "ella" mucho menos idear una táctica de ataque o en el peor de los casos… una de defensa, además de que el dolor no le dejaba pensar con claridad, y el charco de sangre que se formaba bajo el, producto de la herida, no ayudaba mucho.

Intentó lanzar otro rayo para medir la fuerza de su "oponente", pero ella solo lo esquivó como si fuese nada, de donde había sacado tano poder?, como o… cuando sucedió? y el ni enterado del caso, logró lanzar otra bola de ki, pero ella lo mandó a volar con un simple manotazo, d ando la impresión de que era un insecto.

Sorprendido majestad?—era broma?, se estaba burlando de él…

QU… que, que eres?—fue lo único que se le vino a la mente, estaba muy sorprendido por lo que estaba sucediendo, y su herida, solo ardía, y cada gota de sangre que se le resbalaba de las manos iba sintiéndose más y más débil, al punto de ir perdiendo la noción de los hechos.

Esto, es solo una parte de mi poder Vegeta—una parte?, de que carajos estaba hablando?—Ustedes—dijo apuntando a los guardias—irán ahora mismo a informar a todo el planeta y a cualquier habitante, que ha surgido una nueva soberana, que… "la Diosa Azul" tomará el mando de Vegetasei —QUE? estaba bromeando, ella soberana de su planeta?—Acaso no me escuchan—ya que nadie tomaba en cuenta sus palabras, ella, con una velocidad increíble, despareció de su frente.

A donde fue?—como es que pudo desaparecerse así como asi?, un ruido a sus espaldas llamo su atención, y la vio, la vio sujetando del cuello a un guardia y levantándolo al aire como si no pesara nada.

Desde ahora, yo soy la nueva Reina y única soberana de este maldito planeta, hasta que mi hijo nazca…entendido?—lo estaba amenazando, ella? a un guardia, un guardia saiyajin?, y que era eso de su hijo? acaso ella?... ella daría un heredero a su Hijo muerto?.—Entendido?—volvió a preguntar con furia, y desde su posición podía escuchar los crujidos óseos del guardia, ella… no estaba jugando.

S…Si—por la fuerza que ella ejercía, se le dificultaba un poco discernir lo que decía.

Si…Que?—esa, era una orden.

S…si…SI mi Reina

Perfecto, y ustedes—dijo mirando a los demás—Hagan lo mismo… ahora.

S… ssi Su ma…majestad.

Bien… QUE ESPERAN?—y ante esta orden, nadie refutó nada y cada uno de ellos fueron disparados por la puerta de salida, pavoridos de sufrir el mismo destino que el soldado en sus garras—Y Tu, llevaras al embajador a uno de los tanques de atrás y me lo llevarás cuando despierte, entendido?

Si…mi Reina—

Bien—y lo lanzo al piso como basura, aun siendo espectador de lo que frente a sus ojos sucedía, aun así, no creía lo que sus ojos estaban viendo, la vio alejarse hasta la salida; cuándo él pensó que esa mujer estaba por marcharse pronunció unas palabras que lo dejaron helado.

Yo no soy tu enemiga Vegeta—y luego todo se tornó oscuro

Fin de la retrospectiva.

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Ahora era custodiado por los guardias que alguna vez estuvieron bajo su mando, llevado como un prisionero hasta la sala del trono, junto a la soberana de Vegetasei.

Porque ella habrá ordenado verlo, y lo que ansiaba mas, era saber, acerca de esos poderes de los que fue espectador, incluso, victima; pero la idea que cruzaba su mente, y lo persiguió durante su estadía en el tanque de recuperación, fueron aquellas palabras pronunciadas por su enemiga


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Bien, aquí esta un nuevo capitulo de esta historia, les había prometido Pretendientes para este capitulo pero también un flash back de como termino aquella pelea, creo que, se me alargó un poco el tema, y no los quería fatigar con antas letrAs, asi que, les dejo flash back, y pretendientes será en la prox. actualización... disculpen por la tardanza siii...

Espero que les guste como quedo este capitulo, y muchas gracias a los que leen, siempre es beno saber que les esta gustando mis locas ideas, es un placer escribir para ustedes.

Sin mas que agregar... feliz resto de jornada

Besos y saludos

Malú cambio y fuera XDXD

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13/11/2016