Hola, hola, Luna de Acero reportándose... Aquí el final, final... porque hubo muchas quejas, jaja. No les respondí los reviews porque el apéndice de reviews de FF se estropeó 2 días, así que ahora les subo esto para resarcirme, pero prometo responder el resto ok?

Muchas gracias por haber apoyado esta historia! Estoy muy muy agradecida!

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Isayama Hajime

Advertencia:Lime, tranqui, feels, ya saben...

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"No son celos... son maripositas encabronadas"

Anónimo

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Eren se levantó somnoliento, Levi estaba preparando el desayuno.

-: Ve a arreglarte un poco al baño – le dijo mirándolo de arriba abajo – En la gaveta de abajo hay cepillos de dientes en su empaque. ¿Un café con leche?

Eren asintió e hizo caso, en el baño encontró toda su ropa en una percha pulcramente ordenada. Suspiró pesado, había olvidado lo lindo que era Levi con esos detalles. Se aseó (lo que incluía una ducha, porque estaba completamente sucio), se secó, se vistió y más renovado se fue a la cocina. Levi esperaba paciente, mientras leía el diario, una suave música de ligero pop romántico llenaba el ambiente, era la radio. Era una costumbre del pelinegro prender la misma para que hiciera un poco de bullicio pero en realidad no le prestaba atención.

Tomó la taza, a la temperatura perfecta, con el endulzado perfecto, en la compañía perfecta. El vibrar de su celular le puso los pies en la tierra de inmediato.

-: oh, lo puse a cargar porque ya estaba sonando en agonía – le explicó Levi desconectándolo del cargador y alcanzándoselo.

-: Gracias – Eren atendió de inmediato - ¿Moshi-moshi? Oh, Ángela… mmm… si… no, no, ella… después te digo… ajá, ajá… ¿Cuánto? Está bien, ¡cielos! No grites… faltan dos días Ángela no me presiones, te lo ruego… estoy ocupado – Levi miró de reojo a Eren quien tenía una sonrisa imposible de disimular – Ya calla, no te diré nada, eres una chismosa… Dios, ¿hablas en serio?... Mira me gustaría seguir conversando, pero estoy tomando el desay… ¿qué? Sí, sí, ok, adiós.

Ahora el semblante de Eren era de molestia.

-: ¿Todo bien? – preguntó Levi pasando una hoja del diario, pero en realidad no estaba leyendo.

-: Sí, sí, trabajo, ya sabes… bueno tal vez no sabes pero… ¿Louis no te dijo nada?

-: ¿Qué cosa? – Levi no entendía.

-: Oh… bueno, hace dos semanas me llegó una carpeta de la productora Blow Dick, ellos quieren que tú y yo hagamos una producción. ¿No te llegó nada?

Levi gruñó un poco y levantó su celular, tenía treinta y un llamadas perdidas, veinte al menos era de Louis. Marcó de vuelta y esperó.

-: ¿Levi?

-: ¡Connard! (Hijo de puta).

-: Dios, Levi, ¿puedes saludar de buena manera alguna vez?

-: Nunca me hablaste de la producción de Blow Dick – Louis se quedó mudo - ¿Y bien?

-: Yo… pensé que tal vez no sería bueno para ti volver a encontrarte con Eren… la última vez, ya sabes, todo terminó en un desastre… Lo siento, Levi, no te enojes, por favor. Juro que lo hice por tu bien… uuuff…

-: Louis… no puedes tomar ese tipo de decisiones por mí sin consultarme primero… hablaremos seriamente cuando vuelvas. No me llames – y cortó – Llamaré a los de Blow Dick y hablaré con ellos – le comentó a Eren mientras tomaba de su taza con café negro.

-: Wow, estoy… sorprendido – le dijo Eren sonriendo levemente.

-: ¿*Pour quoi? (*¿Por qué?).

-: Normalmente hubieras hecho una rabieta, probablemente destrozado algo…

-: Oh, estoy… mmm, yendo a terapia, mmm, algo así como control de la ira.

-: Eso es genial… Oye… Levi… ¿podemos hablar? – El francés levantó la mirada como desconcertado, pero en realidad se esperaba algo así – Me refiero… a hablar seriamente… sobre… bueno, nosotros…

Levi dejó el diario a un costado, suspiró levemente y lo enfrentó.

-: Bueno, tú primero – dijo el más bajo, no se iba a arriesgar si no escuchaba algo interesante.

-: Bien… Creo que es obvio que hay mucha química entre nosotros… Lo cierto es que tengo muchos sentimientos por ti… Yo, te extrañé, pero no nuestras peleas, ya sabes, extrañé ese compañerismo, esos detalles tuyos tan lindos, tu voz, ver tu cara al volver a casa… en general todo… hablé con Annie la semana pasada y… terminamos nuestra relación – Levi hizo un gran esfuerzo para que no se le cayera la mandíbula – No podría haber venido aquí sabiendo que ella me esperaría y aunque es una grandiosa mujer… no se merece que le mienta. No puedo enterrar lo que siento, no puedo escapar a eso, quiero ser lo más honesto posible, ¿sabes?... Tengo miedo, mucho miedo de que… nos demos una oportunidad y que luego… uuff – suspiró refregándose el rostro – De ninguna manera quiero volver a pelear contigo… mira yo no sé si realmente podamos rescatar nuestra relación, pero al menos… me gustaría-¡RRINNGGG!

El timbre estridente del departamento los hizo saltar en sus asientos.

-: ¿Esperas a alguien? – preguntó Eren.

-: No, no realmente.

-: Atiende, luego seguimos.

Mascullando improperios Levi fue a atender. Apenas abrió el semi rubio se le fue encima abrazándolo como si fuera la llave del paraíso.

-: ¡Oh, mi amor! Vine apenas me desocupé perdón por no venir antenoche, pero es que realmente había mucho trabajo.

-: ¡Suéltame, connard! – le dijo el pelinegro empujándolo con fuerza.

-: ¿Qué sucede, hermoso? No te veía hace mucho, no sabes lo feliz que me puso que me escribieras… y lo caliente que estoy, mira amor, estoy duro como- ¿qué mierda hace él aquí? – preguntó Jean cambiando su semblante al ver a Eren que estaba bastante molesto.

-: Eso debería preguntar yo, una lacra hija de puta como tú, ¿qué mierda haces TU aquí? – preguntó cabreado el ojiverde.

-: ¿Pues no es obvio? Vine a ver a mi caramelito.

-: ¡No me llames así, cretín! – renegó Levi.

-: Hermoso no te enojes, tú me llamaste, dijiste que te traj- - Levi le puso una mano en la boca empujándolo hacia afuera.

-: No es un buen momento, hablaremos luego – lo cortó en seco, pero Eren alejó a Levi tomándolo de la cintura con un brazo.

-: ¿A qué viniste, por qué te escribió Levi? – preguntó Eren, y no se iba a quedar sin respuestas.

Jean balbuceó un poco pero finalmente habló.

-: Bueno, el caramelito me dijo que necesita una dosis y vine a dejársela, por supuesto no sabía que tenía planeado un trío – luego miró a Levi que quería fulminarlo con la mirada – normalmente no me molestan, pero con este bastardo - dijo señalando despectivamente a Eren - se me cae toda la pasión, mi petit precioso.

-: Ya veo, una dosis… - dijo Eren profundamente dolido – Diviértanse entonces – agregó mientras iba rápidamente a la cocina para tomar su celular y retirarse.

-: No, Eren, espera, espera – dijo Levi tratando de detenerlo, pero el joven no quería escucharlo – No fue así, oi, es la verdad, ya no consumo hace mucho, te lo juro, escucha, ¡espera, maldición! – Se prendió a su brazo mirándolo asustado con el corazón a punto de salírsele – Dile Jean, que yo no consumo hace mucho, ¡DILE CONNARD!

El semi rubio miró a un costado haciéndose el desentendido.

-: Bueno sí, hace como más de dos meses que no veo a mi caramelito, por eso me puse tan contento que me escribiera antes de ayer.

-: ¿Por qué le pediste una dosis, Levi? – Eren lo miró con dolor.

-: Bue-bueno… - el pelinegro no podía sostenerle la mirada.

-: Porque tenía ganas de follar un poco conmigo, ¿verdad, amor? – Dijo Jean abrazándolo desde atrás, pero bastó que asentará sus labios en el níveo cuello de Levi para recibir una feroz trompada de Eren que lo hizo venirse al suelo de inmediato mientras la nariz le sangraba.

Levi tuvo que interponerse porque a Eren le chispeaban los ojos con furia.

-: ¡Eren, ya basta!

-: ¡Voy a destrozarte, maldito! ¡No vuelvas a tocarlo! ¡¿Has oído?! ¡Ponle de nuevo un dedo encima y te mato! ¡Y desaparece de aquí o saldrás pero en una bolsa para cadáveres!

-: ¡Eren, tranquilízate! – volvió a hablarle el más bajo, que estaba algo asustado de su reacción.

Jean trató de ponerse de pie a duras penas, entonces el ojiverde lo tomó con rudeza del brazo y lo arrastró a la puerta para lanzarlo afuera pateándolo en el trasero, poco le importó si el otro se cayó, cerró la puerta con fuerza haciendo que el ruido sobresaltara a Levi. Inspiró y exhaló varias veces intentando dominarse y al fin se giró respirando agitado.

-: Di todo lo que tengas que decir, y más te vale que no me mientas… No tendrás otra oportunidad, Levi…

-: Estaba feliz de que quisieras que tomáramos un café – habló el pelinegro bajando la mirada, con los pómulos rojos y brillantes – Pe-pero… *Je suis déchiré à l'intérieur (*Estaba destrozado por dentro)… Tú y Annie… pensé que ibas a pedirme que fuéramos amigos, entonces… - Se giró dándole la espalda, su orgullo revolviéndose como babosa en sal – No me gusta sentir tanto… dolor… - Suspiró con sentimiento – Sólo quería olvidar un momento… *Je desolé… (*lo siento).

-: ¿Ibas a tirar dos meses de rehabilitación a la basura sólo por eso?

-: Algunos no somos tan fuertes… - Intentó enfrentarlo de nuevo y volvió a girarse, sólo se lo diría una vez, no volvería a humillarse así por nadie - *Je t'aime, Eren… (*Te amo, Eren) Duele verte con otra persona… duele saber que te perdí… - se detuvo porque no sabía cómo continuar – Tuve un momento de debilidad, eso fue todo.

-: ¿Por qué no me lo dijiste? – El más alto tenía los ojos brillosos - ¡¿Por qué no me detuviste cuando me estaba yendo?! ¿Crees que eso no me dolió también?

-: Ah… porque fui un idiota…

-: Realmente no sé si hay una oportunidad para nosotros… creo que necesitamos un tiempo para pensar… Pero no quiero que vuelvas a consumir… no importa lo que pase entre nosotros, no puedes volver a consumir, ¿lo has entendido? – Levi asintió mirando el suelo, Eren se acercó y dejó un beso en su frente – Me mantendré en contacto, adiós, Levi.

Sintió el ruido de la puerta detrás suyo y suspiró con fuerza. Se fue a su habitación y se tiró en la cama. Hacía unas horas todo era tan perfecto, y ahora volvía a estar solo.

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Louis llegó pasada la media noche. Apenas entró en el departamento la música le indicó el estado de ánimo de Levi. Suspiró cansado, dejó sus maletas en su habitación y fue hasta la del actor. Tocó pero no le respondieron y abrió, estaba tirado en la cama, una botella de whisky prácticamente vacía al lado.

-: ¿Levi? – el más bajo estaba mirando el techo, la mirada perdida, los ojos rojos.

-: Oi, Louis… - estaba bastante borracho - *Il fait trop mal… (*Duele demasiado).

-: ¿Viste a Eren, cierto?

El pelinegro se hizo una bola sobre sí mismo, mientras se quejaba y gruñía estrujando las sábanas.

-: Vamos – Lo levantó estilo nupcial, Louis era un tipo fuerte, alto de un metro noventa, recordaba lo primero que le había dicho Levi el día que se conocieron:

"-: *Vous êtes très grand. Mais il est bon, j'aime personnes de grande taille (*Eres demasiado alto. Pero está bien, me gustan las personas altas)."

Aún no hablaba bien el francés para entonces, y jamás había representado actores porno antes, siempre habían sido actores de teatro y de algunas series. Se había vuelto bueno en el negocio de las filmaciones, hasta que un conocido suyo le comentó que el actor Eros había echado a su manager y necesitaba de una persona confiable para su representación. Al principio le pareció horrible esa profesión, pero el trabajo escaseaba y después de ver un par de videos se dijo que tal vez valía la pena probar. Además el salario era por demás de atractivo.

Cuando lo conoció en persona casi se echa a reír, era tan pequeño y bonito, parecía un adorno de porcelana. Pero pronto se dio cuenta que sólo era la primera impresión, porque ese hombre menudo tenía un carácter de los mil infiernos. Aprendió que no todo era tan perfecto como se veía en las pantallas, que ese mundo estaba lleno de drogas, prostitución y malas juntas. Intentó hacer su mejor esfuerzo, era un trabajo duro, negociar con las empresas, mantener al día la agenda de Levi, llevar adelante las rutinas, los chequeos médicos, el estado físico, controlar su ingesta de alcohol y en la medida de lo posible de drogas, todo era bastante complicado. No supo ni cuando empezó a ser un puesto full time las 24 horas.

Se volvió una especie de guardaespaldas, chef, madre, entrenador, mucama, resuelve-todo. Muchas veces se preguntaba por qué carajos soportaba tanto maltrato y presión, hasta que se dio cuenta que estaba irremediablemente enamorado de Levi. Lo veía entregarse una y otra vez a otros hombres, compañeros de rodaje, clientes, incluso bastardos como Jean que sólo lo llenaban de basura… Pero para él, irónicamente, la persona que más horas compartía de su vida, era inalcanzable.

Recuerda perfectamente el día que Eren fue a vivir con ellos, marcó su territorio desde el inicio, se apoderó por completo de los pensamientos del más bajo, de su cuerpo, de sus suspiros enamorados… de… su corazón.

Lo bañó con agua muy tibia para despabilarlo un poco. Lo secó y le puso el pijama. Levi parecía un muñeco de trapo y tranquilamente se dejó hacer.

Llegó a odiar a Eren, pero bastaba ver esa feliz sonrisa en el semblante de Levi para terminar aceptando que si él era feliz, entonces él no tenía derecho a arruinarle el momento a la persona que amaba. Lloró muchas veces en la soledad de su habitación, conocía a Levi desde hacía cinco años y desde hacía tres su corazón sufría.

Lo llevó a la cama y lo arropó, pero decidió quedarse acostado a su lado, Levi se durmió sobre su pecho y él sucumbió al sueño un poco después.

Levi se despertó cerca de las once de la mañana, había dormido como si no hubiera mañana. Sentía un poco de dolor de cabeza por la resaca. Se sorprendió de que tener a Louis en la cama. Pronto el otro también se despertó, de inmediato se puso de pie y carraspeando se levantó.

-: Lo siento, anoche llegué tarde y estabas borracho, así que te di un baño y luego me dormí, estaba cansado, iré a prepararte el desayuno – luego se fue de la habitación.

Levi cayó en la cocina a la media hora, aseado y vestido, pero con el semblante taciturno.

-: ¿Quieres contarme algo? – dijo acercándole el café y un omelette con queso camembert, el favorito de Levi. Ante el silencio del otro se sentó con su taza y habló – Escucha, lo siento mucho, no debí rechazar esa carpeta sin habértelo dicho. Me puse en contacto con la productora y ellos dijeron que duplican los honorarios, así que, si tú quie-

-: No – cortó en seco el pelinegro. Louis lo miró sorprendido – Hiciste bien, es decir, no quiero volver a filmar con Eren, así que está bien. Solo no vuelvas a decidir por mí, ¿de acuerdo? – el estómago de Levi gruñó, el día anterior no había almorzado, no cenado, solo había tenido litros de alcohol y su cuerpo reclamaba algo de atención, cortó un pedazo de omelette y se lo llevó a la boca, no tenía hambre, pero estaba delicioso – Además voy en serio con los tres meses de descanso. Fuera de ese período si hay propuestas, házmelas saber, así armaremos una nueva agenda. Tampoco aceptaré más clientes, yo te avisaré si es que decido volver a eso, simplemente recházalos a todos.

-: ¿Eren estuvo aquí, verdad? – el ojigris no dijo nada, solo se limitó a seguir masticando.

-: ¿Qué tal tu viaje? ¿Descansaste?

-: Estuvo genial en verdad…

-: Volviste antes…

-: Bueno, me necesitas. Si no estoy aquí no comes y bebes como ruso. Es mi deber cuidarte.

-: No, no lo es.

-: Cállate, cretín, quiero hacerlo, fin del tema. Toma – dijo alcanzándole un analgésico – Te ayudará con el dolor de cabeza. Haré las compras, la alacena está bastante vacía, ¿te apetece algo?

-: Fideos ramen, y helado de cereza.

-: Bien…

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Eren llegó puntual y se sentó en el café. Su interlocutor lo saludó fríamente y pidieron un cortado para ambos.

-: Bien, aquí estoy, ¿qué mierda quieres, Louis?

-: Escucha, Eren – empezó el otro mirándolo con molestia – Voy a ir al grano, no tengo ganas ni tiempo para perder contigo. Levi no sabe que te he citado aquí, y desearía que esta conversación quedara entre nosotros. No he dicho nada hasta ahora, ni me he metido porque siempre he respetado la voluntad de Levi, pero lo cierto es que veo como se desmorona, de nuevo, día tras día, y sinceramente no voy a permitir que esto continúe. Mientras tú te tomas todo el tiempo del mundo para analizar, pensar y decidir qué hacer, Leví sufre, lo vivo a diario, y sinceramente no lo vales. Lo sé, es un dolor en el culo cada vez que bebe, que se enoja y es caprichoso a morir, pero así lo amo.

Eren levantó la mirada con molestia.

-: Lo sabía, desgraciado, siempre lo supe.

-: Me tiene sin cuidado lo que pienses de mí, pero a diferencia tuya, yo quiero estar con él, quiero cuidarlo y lograr que me ame como yo lo hago. Pero mientras tenga una mínima esperanza contigo eso jamás sucederá. De manera que te seré honesto, no volveré a darte oportunidades Eren. Así me lleve diez años más, yo haré que Levi me ame, porque me necesita, sabe que soy confiable y sobre todo sabe que jamás lo dejaré solo. Realmente no mereces su amor, pero así son las cosas, de manera que si no vas y te pones serio con él, entonces dile claramente que no puedes ser su pareja, para que nosotros podamos seguir adelante. Él no merece seguir con esa incertidumbre que lo lastima tanto, y no sé cómo tú puedes dormir tranquilo sabiendo lo mucho que está sufriendo. Si no haces algo pronto, yo te lo arrebataré por completo, y me convertiré en tu enemigo, puesto que no dejaré que te acerques a él de ninguna manera, me lo llevaré del país si es necesario, pero él merece alguien que esté en las buenas y en las malas, y ciertamente no creo que tú seas el candidato ideal.

-: No te metas en asuntos que no te corresponden, tal vez vives con él y te encargas de la mayoría de sus necesidades, pero no hay manera que Levi se enamore de ti. Eso no sucederá.

-: Eso no lo sabes – retrucó el más alto mirándolo con desafío – No hables como si me conocieras tan bien. Yo soy capaz de hacer que te olvide, no me tientes a hacerlo. Así que dime de una vez si de verdad vas a actuar o te vas a quedar al margen, porque no seguiré esperando, no seguiré viendo como Levi se destruye de nuevo por tu culpa.

-: No tengo por qué responderte nada a ti.

-: Bien, tú has decidido, Eren, no quiero verte aparecer por el departamento, a partir de ahora debes saber que haré hasta lo imposible para alejarte de Levi. Nadie puede amarlo como yo. Adiós.

Eren no podía moverse de la bronca, estaba tan malditamente enojado. Enojado con Levi por haber sido tan débil y haber llamado al idiota cara de caballo, y ahora éste imbécil que se hacía el galán… cerró los ojos, la imagen se recreó en su mente, Levi abrazando a Louis, mirándolo con cariño… Luego de eso su cuerpo se movió por sí mismo…

Eren no recuerda si pagó la consumición del lugar o no, porque sus pies se movían solos, no recuerda cuantas cuadras corrió, o si cruzó las avenidas con los semáforos en rojo, no recuerda que se llevó por delante al señor que vendía hot dogs en la esquina, y que le pisó la cola al perro de la floristería, que subió los siete pisos por las escaleras sin casi sentirlos, y tampoco recuerda que entró sin tocar la puerta directo a buscar a Levi como un sabueso busca a un zorro.

Lo único que recuerda es la cara espantada de Levi que miraba a uno y otro lado y le preguntaba en francés qué carajos le pasaba porque estaba rojo como el culo de un mandril, y transpirado como un puerco.

-: Lo… ah, ah, ah… ¡LO ACEPTARÉ! – dijo el ojiverde gritando a todo pulmón como si el otro fuera sordo. Levi enarcó una ceja, se acercó con cautela y le habló.

-: No entiendo… ¿qué vas a aceptar?

-: To-todo – cayó de rodillas resoplando, como si le hubiera caído el peso de un elefante de 5 toneladas encima – Quiero… intentarlo… - al fin levantó la vista sin dejar de resoplar, de inmediato abrazó al pelinegro con fuerza – Lo aceptaré, aceptaré si fallamos, aceptaré si tenemos éxito, eso… ya no importa, porque quiero estar contigo, porque no soporto la idea que otro te tenga… por favor, Levi, déjame ser el único… otra vez… Lo siento… perdón por haber sido tan idiota y no haberme dado cuenta antes…

-: Oi, te calmas, suéltame que hueles como estiércol de caballo – Levi se alejó un poco y suspiró – Escucha Eren, toda esa mierda de la droga… yo aún lo estoy superando, me cuesta no beber hasta perder la conciencia y… no voy a despedir a Louis – El ojiverde no pudo evitar gruñir un poco ante lo último.

-: No quiero que viva aquí.

-: No puedes ir a imponer tus reglas a la casa de la gente – lo amonestó el más bajo – Cinco putos años, Eren, y hace cuatro que convivo con él, nunca pasó nada y no pasará. Debes confiar un poco.

-: Si él vive aquí, yo también – acotó haciendo un puchero, Levi se rió.

-: Convivamos gradualmente, es bueno tener nuestros propios espacios también.

-: Y no volverás a ver nunca más al cretino, paspado, cara de caballo de Jean, ¡NO LO HARÁS! Eso me lo debes jurar, Levi.

El pelinegro se acercó felinamente y se sentó en el regazo de Eren para unir sus bocas con vehemencia. El castaño lo apretó contra su cuerpo y le importó tres pepinos estar transpirado hasta la médula. La pequeña y cálida lengua del francés se coló entre los labios de Eren saboreando todo a su paso. Sus estómagos se estremecieron ante el roce, siempre era como la primera vez, Levi sonrió y lo abrazó con ganas, para susurrar sobre su oído.

-: *Je promets que je ne verrai pas le cheval… (*Te prometo que no volveré a ver al caballo).

Levi levantó la mirada y se encontró con la de Louis que lo miraba desde el marco de la puerta sonriendo. Sin dejar de mirarlo movió sus labios para pronunciar un "*Merci" (*gracias), inaudible pero que Louis entendió, le sonrió de vuelta y se retiró del lugar.

Salió a dar una vuelta, probablemente demorar un buen rato en volver, ellos tendrían mucho de qué hablar. Caminó por la plaza central, mientras el sol caía y los bordes del cielo se pintaban de obscuro azul salpicado de estrellas titilantes. Le dolía y a la vez estaba feliz, ver los ojos de Levi llenos de esa luz... hacía que valiera la pena haber pagado el precio… el precio de sacrificar su corazón…

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-: *Donnez-moi tout, donnez-moi dur, baise-moi sans arrêt… ah, aaahh… (*Damela toda, dame duro, fóllame sin parar) – Eros se arqueaba mientras estaba en puntas de pie recibiendo toda la impetuosidad de su ahora novio. El brillo de las luces hacían que sus pieles transpiraran aún más.

-: ¿Lo quieres adentro, eh? – El castaño preguntaba resoplando aferrado a las pálidas y torneadas caderas que recibían los furiosos embates.

Levi agachó un poco su espalda, abrió un poco más sus piernas hermosas y mirándolo por sobre su hombre le respondió:

-: *Remplis mon coeur, s'il vous plait… (*Llena mi interior, por favor)…

-: Tú lo pediste, ¡aaaahhrg! – Mientras su cuerpo convulsionaba en espasmos, Eren le dio toda su esencia a Levi, cuando abandonó su interior, la cámara tomó perfectamente como la blanquecina esencia se deslizaba deliciosamente por la rosada abertura.

-: ¡CORTEN, SE IMPRIME! – la voz de Erwin resonó en el set.

Eren abrazó a su novio y se comieron la boca un buen rato más. Ni Louis, ni Ángela, ni Erwin, no escuchaban a nadie, por lo que se retiraron de la habitación las siete personas que estaban en ese momento para darles mayor intimidad.

Cayeron sobre la cama, abrazados y contentos.

-: Ah, estuviste tan genial, vida mía – le susurró Eren caliente – Eres el mejor, hoy estabas tan apretado para mí – y volvía a besarlo con ganas.

-: Me gusta filmar contigo, *mon amour… (*mi amor) Contigo no debo fingir…

-: Quiero hacértelo de nuevo…

-: No te contengas… Aaah…

No hay relaciones perfectas, hay personas imperfectas que aprenden a tolerarse, que se apoyan se ayudan o se destruyen. Entre ellos siempre habrá celos, es la forma de ser que tienen, pero mientras puedan controlarlos, una pequeña medida siempre será interesante de ver…

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By Luna de Acero… ahora si, the end… Merry Chritsmas! :)