Disclaimer: todos los personajes pertenecen al juego 《My forged wedding: PARTY》 perteneciente a Voltage Inc.
Les recomiendo buscar el juego en su tienda de aplicaciones y ver el prólogo, ya que de ahí parte la historia. Si no pueden (o quieren) descargar el juego busquen el prólogo en internet (ahí está disponible).
Capítulo 6: Tailandia
Ya había aterrizado. Miro con atención el aeropuerto de la Ciudad Antigua, ¿qué me espera allí adentro?
Una vez dentro del aeropuerto, divisé a una joven con un letrero que pone mi apellido, me acerqué a ella y le dije:
-Hola, yo soy Kumi Okada.-
-¡Genial! Yo soy Malai Anatapong; seré tu guía aquí. Sígame señorita Okada, un taxi nos espera.- respondió la chica.
-Dígame Kumi, por favor.- dijo Kumi.
-De acuerdo.- dijo Malai.
Malai y yo nos dirigimos a la salida del aeropuerto y ahí nos esperaba un taxi. El taxi nos llevó al hotel, 《La Orquídea》 alcancé a leer en el letrero.
Bajamos del taxi y entramos a la recepción del hotel.
-¡Bienvenida a 《La Orquídea》 señorita Kumi!- dijo Malai con entusiasmo.
-¡Vaya!... Está muy lindo el hotel.- dije.
-Bueno, iré a registrarla. Espéreme aquí por favor.- dijo Malai.
-Claro.- respondí. Acto seguido me senté en una silla. Malai regresó 5 minutos después con las llaves y unas toallas.
-Sígame por favor.- dijo Malai.
Cuando me levanté un joven trabajador del hotel se acercó y subió mis maletas a un carro.
-Gracias en tailandés es 《Kop khun khrap》.- me dijo Malai.
-¡Kop khun khrap!- dije alegre.
Caminamos unos pocos minutos hasta que llegamos a la habitación.
-Bueno señorita Kumi, esta es su habitación; pase por favor.- dijo Malai cuando abrió la puerta. La habitación era bellísima.
-Wow…- dije. Me puse a pensar en lo que hubiera pasado si Makoto no me hubiera dejado, lo linda que sería la boda, lo romántica que sería la luna de miel, hijos… todo.
En mi cabeza se quedó la luna de miel, yo quería algo así. Era la habitación perfecta para dos, pero sólo estaba yo.
De repente la una voz me sacó de mis pensamientos.
-Vaya, sé de personas a quienes no les gustan los cuartos, pero no tanto para llorar…- dijo Malai, y en efecto, estaba llorando.
-Oh, no es nada.- dije mientras enjugaba mis lágrimas. -Es que hace poco rompí con mi prometido y…- continué. Malai me interrumpió.
-Usted no tiene que explicarme nada, eso no es de mi incumbencia. Mejor alégrese y disfrute sus vacaciones, ¿no?- dijo Malai.
-El problema es que algo así quería para mi luna de miel.- dije tristemente.
-¿Sabe?, yo no sé qué pasó con su prometido y… Bueno, se ve que se arrepentirá de su decisión, ya verá.- dijo Malai amablemente. Sólo la miré con una pequeña sonrisa.
-Disfrute sus vacaciones, hoy puede disfrutar del hotel y en la noche iremos a cenar comida tradicional tailandesa y mañana montará un elefante. Sea feliz.- dijo Malai.
-Cierto, tienes razón.- dije tranquila.
-Bueno, aquí está la llave de su habitación y la copia; ésta se pone aquí para que se pueda encender la luz.- dijo Malai para cambiar el tema.
-Vale.- respondí.
-Con esta tarjeta puede pedir una toalla para la piscina o la playa, cuando termine puede devolver la toalla y le dan otra tarjeta.- continuó.
-Claro…- dije.
-Sólo no las pierda, si las pierde debe pagar una tarifa.- dijo Malai.
-De acuerdo, gracias.- contesté.
-No hay de que, disfrute su estancia. Recuerde que pasaré a las 7:30 por usted.- replicó Malai.
-Excelente, hasta entonces.- dije amable. Acto seguido Malai se retiró.
