Pokemon XYZ: No quiero decirte adiós
Así que está enferma la muchachita. Eso era las cosas mucho más fáciles – dijo una persona con una voz llena de malicia.
Capítulo 2: ¡Una razón para pelear! ¡Serena en peligro!
¡SERENA! - gritaron Ash, Clemont y Bonnie al ver a Serena tirada en el suelo, además de que todos los Pokemon quedaron impactados ante este suceso, sobre todo los de Serena.
¡Serena! ¡Serena! ¡Reacciona! – decía Ash desesperadamente mientras ponía sus brazos en la cabeza y espalda de Serena para hacerla intentar reaccionar. Todos estaban sumamente preocupados, ni que decir de Braixen, Pancham y Sylveon.
¿Qué es lo que le pasa? – dijo Bonnie horrorizada.
¡AH! Serena… ¡Está ardiendo en fiebre! – dijo Ash mientras tocaba la frente de Serena; cabe decir que esta su rostro estaba completamente colorado.
Por suerte traigo las tiendas de campaña, hay que meterla en ella para poder tratarla mejor – sugirió Clemont, a lo que todos asintieron.
Ya en la tienda de campaña de Serena y Bonnie, todos los Pokemon, a excepción de los de Serena, Pikachu y Dedenne, se encontraba la pobre enferma recostada en su saco de dormir, acompañada de sus amigos. Para que estuviese más cómoda, los muchachos le quitaron su chaleco rojo y sus botas cafés; antes del desmayo no llevaba puesto su gorro por cierto.
Serena… va a estar bien, ¿verdad hermano? – dijo Bonnie preocupada.
No te preocupes Bonnie, con la medicina que le compramos a Ash hace tiempo seguro se pondrá mejor – dijo Clemont algo optimista. Pero… - volvió a hablar.
¿Pero? – preguntaron Ash y Bonnie.
Es muy raro, Serena no había presentado ningún síntoma de llegar a enfermarse. Con Ash tuvo una razón, pues esa vez estuvo entrenando de noche en el río, y estaba haciendo un poco de frío también – dijo Clemont analizando la condición de Serena.
Incluso hace unos momentos se veía perfectamente saludable. ¿Qué podrá ser lo que tenga? ¿Alguna enfermedad de la que no tenemos conocimiento? – dijo Ash sumamente preocupado. Pika... – dijo Pikachu al ver a su entrenador.
De cualquier forma, lo mejor será darle la medicina – dijo Clemont mientras salía de la tienda para ir por la medicina que estaba en su mochilla, pero… Oh no – fue lo único que dijo al darse cuenta de algo terrible.
¿Qué sucede Clemont? – preguntó Ash.
La medicina… no la tengo – dijo Clemont alarmado.
¡¿QUÉEEEE?! – dijeron Ash y Bonnie. Pikachu, Braixen, Pamchan y Sylveon también se preocuparon al oír esto. ¡¿Cómo que no la tienes?!
Cuando regresamos a Ciudad Lumiose para la Liga Kalos, deje varias de mis cosas en la casa, incluyendo la medicina. Debí traerla conmigo para una emergencia como esta – terminó de decir Clemont lamentándose.
Entonces debemos llevar a Serena para que se la tome inmediatamente – dijo Ash desesperado.
Tranquilo Ash, Serena no está en condiciones de viajar, aun si la lleváramos cargando podría empeorar su salud – dijo Clemont.
Entonces iré yo y regresaré lo más pronto posible – dijo Ash mientras salía de la tienda dispuesto a conseguir la medicina para Serena.
Espera Ash – dijo esta vez Bonnie.
No hay tiempo Bonnie, entre más pronto mejor – dijo Ash.
Deja que yo y mi hermano vayamos por la medicina – dijo Bonnie.
Pero yo soy mucho más rápido, así Serena se sentirá mejor más pronto – dijo Ash.
Ash, aunque Serena se tome la medicina pronto, a diferencia de ti no se recuperará en 5 minutos – dijo Bonnie algo molesta.
Pero… - volvió a decir Ash.
¿Por qué no te quedas tú a cuidar a Serena? ¿Qué no se lo debes? – terminó de decir Bonnie.
Oh… - Ash recordó la vez que se enfermó entrenando con sus Pokemon. Serena fue tan buena con él; cuido de él prácticamente como si fuese su propia madre, hasta se hizo pasar por él para que no peleara en la terrible condición en la que se encontraba.
Déjanos lo de la medicina a nosotros – dijo Clemont.
Serena te necesitará más a ti que a nosotros – dijo Bonnie con una sonrisa en su rostro, a lo que Dedenne asintió mientras se metía en el bolso de Bonnie.
Después de pensarlo detenidamente Ash hizo caso a la sugerencia de Bonnie. Lo entiendo… pero por favor dense prisa – terminó de decir.
Si – dijeron los hermanos mientras se iban. Ash por su parte se metió de nuevo a la tienda, donde se encontraban Pikachu, Serena y sus Pokemon.
Serena… -dijo Ash con algo de tristeza. No te preocupes, vas a estar bien, no dejaré que nada te pase, lo prometo – terminó de decir.
¡Pika pika! ¡Braixen! ¡Pancham! ¡Sylveon! – dijeron todos los Pokemon en señal de afirmación y dándole ánimos a Ash.
Gracias amigos – dijo por fin mostrando una sonrisa. Lo que no sabía es que las cosas tarde o temprano iban a empeorar…
Mientras tanto, con los rubios
Oye Bonnie – dijo Clemont.
¿Si hermano? – respondió Bonnie.
¿Por qué tanta tu insistencia en ir nosotros por la medicina? – preguntó el hermano mayor.
Pues para que Ash cuidara de Serena – dijo Bonnie como si estuviese resaltando algo muy obvio.
¿Qué diferencia había entre si nos quedamos nosotros con ella o no? – volvió a preguntar Clemont confundido.
Ay hermanito, serás muy listo, pero eres igual de lento que Ash – dijo Bonnie decepcionada porque su hermano aun no se ha dado cuenta.
¿Qué quieres decir con eso? – preguntó algo molesto Clemont.
¿Deberás a estas alturas no te has dado cuenta? – preguntó Bonnie.
Habla de una vez Bonnie, ¿Qué te traes entre manos? – dijo Clemont autoritario.
Bonnie hizo un fuerte suspiro. Está bien, tendré que decírtelo yo misma – dijo resignada.
¿Decirme qué? – preguntó su hermano.
¡Serena está enamorada de Ash tontito! – dijo fuertemente para que le entrara esa información en los oídos de su hermano.
¡¿QUÉEEEEEEE?! – dijo Clemont sorprendido. Bonnie, creo que son solo inventos tuyos.
Pero estos no explotan – dijo Bonnie burlonamente.
¿De dónde sacas eso? – preguntó Clemont.
¿Qué no te has dado cuenta de cómo Serena mira y trata a Ash? Es más que obvio que está loca por él – dijo Bonnie.
Bueno… es cierto que Serena ha tenido más atenciones especiales con él que con nosotros – dijo Clemont analizando las cosas.
¿Por qué crees que nunca te la presenté como tu novia? – preguntó Bonnie.
¡¿Qué?! ¿Ibas a hacerlo? – preguntó Clemont.
Si, iba a hacerlo el día que Serena llegó a ver la primera batalla de gimnasio de Ash, pero me retracté cuando vi como se preocupada por él. Era más que obvio que él le había robado el corazón – terminó de decir su hermanita.
¿Y entonces por qué querías que yo fuera la pareja de Serena en aquel baile? – preguntó Clemont confundido.
No lo sé, sentí que no era yo misma, pero por alguna razón el nombre Akemi rondaba mi cabeza en ese momento – dijo Bonnie.
¿Akemi? ¿Quién es esa? – preguntó su hermano.
No lo sé, por eso digo que es muy extraño – terminó de decir Bonnie.
Pero Ash… ¿Corresponderá a los sentimientos de Serena? – preguntó Clemont.
Aunque no lo demuestre, Ash ha sentido un gran aprecio y preocupación hacia Serena también, aunque el aun no se haya dado cuenta de lo que siente, pero estoy segura de que ese sentimiento se encuentra en lo más profundo de su corazón – terminó de decir Bonnie con una sonrisa en su rostro.
Así estuvieron la mayor parte del camino; Bonnie estaba decepcionada de su hermano por ser tan distraído como Ash, y Clemont se sentía como un gran tonto por no haberse dado cuenta en todo este tiempo de lo que en verdad ocurría entre ellos dos.
Devuelta con Ash y Serena
Cerca de donde estaban había un pequeño lago en el cual Pikachu y Braixen fueron a conseguir un poco de agua para que Ash empleara la misma técnica que usó Serena con el pañuelo como cuando él se enfermo. Sin embargo, la fiebre de Serena no parecía bajar, por fortuna se encontraba durmiendo y reposando pacíficamente. Ash solo se quedaba mirando a Serena con mucha preocupación.
Pikapi… - dijo Pikachu.
¿Eh? Estoy bien Pikachun no te preocupes –dijo Ash para calmar a su Pokemon.
Braixen, Pancham, Sylveon – dijeron los Pokemon de Serena tratando de animar a Ash.
Es cierto, si me preocupo demasiado ustedes también lo harán. Pronto te sentirás mejor Serena – dijo al fin con una sonrisa en su rostro.
Ash –alcanzó a decir Serena en voz muy baja, aunque él logró escucharla.
¿Serena? – dijo Ash, pero esta no le respondió, pues en realidad estaba hablando entre sus sueños.
No… -dijo esta vez.
¿No qué? – preguntó Ash.
No… ¡No no no no! – empezó a gritar y agitarse bruscamente, alarmando a Ash y a los Pokemon.
¡Serena tranquila! ¡Es solo un sueño! – dijo Ash tomando de los hombros a Serena tratando de tranquilizarla. A los pocos segundos, ella se detuvo y volvió a quedarse dormida profundamente.
Serena… ¿Qué será lo que te perturba tanto? – pensó Ash para sí mismo.
En eso se dio cuenta de que no le quedaba más agua, y le pidió a Pikachu y Braixen ir por más, a lo que los dos asintieron y se pusieron en marcha.
Esos dos Pokemon podrían ser la distracción perfecta – dijo esa misteriosa voz desde algún lugar.
¡Pika pika! – dijo Pikachu al llenar con agua del lago la pequeña cubeta. Braixen – dijo la tipo fuego asintiendo a la expresión de Pikachu.
¡Pikachu, Braixen! – dijo al ver a los dos Pokemon que estaban a punto de llegar.
De repente, una grande y poderosa roca que iba en dirección a los dos Pokemon terminó impactando en Braixen.
¡Brai! – dijo quejándose de dolor.
¡Braixen! ¡Pika! ¡Pam! ¡Sil! – dijeron Ash y los Pokemon al ver a la tipo fuego siendo debilitada con muchas heridas en su cuerpo.
¿Pero qué rayos fue eso? – dijo Ash mientras se percataba de la presencia del Pokemon que había hecho eso. ¡Un Rhyperior! – dijo. El Pokemon lanzó de nuevo su ataque, ahora hacia Pikachu, quien pudo esquivarlo.
¡Hawlucha, yo te eligo! – dijo mientras liberaba al Pokemon luchador de su Pokebola. ¡Pikachu, Cola de Hierro! ¡Hawlucha, Golpe de Karate! – ordeno a sus Pokemon, pero sus ataques no surtieron efecto debido a que Rhyperior usó Protección. Después le propinó un fuerte Puño Incremento a Hawlucha. ¡Haw! –dijo quejándose del dolor.
¡Hawlucha! – dijo Ash preocupado, mientras tanto Rhyperior levantó sus brazos preparándose a golpear el suelo. ¡Oh no! ¡Terremoto! – volvió a decir alarmado Ash, pero Rhyperior no pudo completar su ataque, ya que fue golpeado por un Pulso Umbrío.
¡Pamchan! – dijo el Pokemon panda, quien se había unido a la batalla.
Gracias Pamchan, Pikachu Cola de Hierro, Hawlucha Patada de Salto Alta – volvió a ordenar Ash a sus Pokemon, los cuales golpearon de lleno esta vez a Rhyperior, y fue rematado por otro Pulso Umbrío de Pamchan, cayendo debilitado.
Lo logramos chicos – dijo Ash haciendo una pose de victoria.
¡Pika pika! ¡Hawlucha! ¡Pamchan! – dijeron los tres Pokemon celebrando la victoria.
Pero… ¿Por qué nos atacó de repente ese Rhyperior? – pregunto Ash muy confundido. ¡¿Pero qué…?! – dijo mientras una luz roja familiar envolvía a Rhyperior hasta que este desapareció. Sin duda había regresado a su Pokebola, pero no se veían rastros del entrenador.
¿Pertenecía a un entrenador? ¿Quiere decir que estamos bajo ataque? – dijo Ash asimilando la situación.
Pika, Haw, Pam – dijeron los tres Pokemon tratando de buscar al culpable. En eso salió un Foco Resplandor que por poco impacta en los Pokemon. ¡Pika! ¡Haw! ¡Pam! – dijeron sorprendidos.
¡Un Skarmory! – dijo señalando al Pokemon en el cielo, el cual se disponía atacar con un Ave Brava.
¡Pikachu, Impactrueno! – ordenó Ash.
¡Pika-Chuuuuuuuu! – gritó el ratón eléctrico tratando de golpear a Skarmory, pero logró esquivar el ataque y golpeo de lleno a Pamchan. ¡Pam! – dijo quejándose del dolor hasta caer debilitado al igual que Braixen.
¡Pamchan! – gritó Ash preocupado. ¡Pika! ¡Haw! – dijeron los dos Pokemon preocupados.
Skarmory estaba preparando su próximo ataque. ¡Talonflame, sal! – dijo Ash sacando al ave de fuego. ¡Nitro carga!
¡Tal! – dijo el ave mientras se envolvía en llamas para golpear a Skarmory, logrando su cometido, pero este respondió con un Foco Resplandor que hirió a Talonflame en su ala derecha, haciendo un aterrizaje forzoso.
Pikachu, Electrobola – ordenó Ash al ratón eléctrico, impactando el ataque en el Pokemon volador. Terminó rematándolo con un Impactrueno, cayendo así en picada, pero también fue regresado a su Pokebola.
¿De nuevo? – dijo Ash mirando a sus alrededores tratando de encontrar al responsable. Pikachu, Hawlucha y Talonflame hicieron lo mismo. ¡Noivern, sal! –dijo liberando al Pokemon murciélago. ¡Vern! –dijo este.
Noivern, usa tu sonar para encontrar a la persona responsable de estos ataques – terminó decir a su Pokemon. Noivern asintió y se elevó al cielo para encontrar a la persona responsable, dando una señal de afirmación.
¿Lo encontraste? – preguntó Ash.
¡Vern! – Ash interpretó como un sí. Posteriormente, Noivern se dirigió en dirección al culpable, pero fue golpeado por un poderoso Hiper Rayo, gritando por el dolor y desplomándose al suelo.
¡Noivern! ¡Pika! ¡Haw! ¡Tal! – dijeron Ash y sus Pokemon preocupados. Hawlucha corrió a auxiliar a Noivern.
¿Y ahora qué? – dijo Ash.
¡Syl! – gritó el Pokemon hada.
¡Ah! ¡Sylveon! – dijo Ash al ver a una Sylveon que se encontraba bajo los efectos de Fuerza Psíquica por un Gengar que se encontraba levitando encima de la tienda de Serena.
¡Talonflame, Nitro Carga! – ordenó Ash, pero Talonflame no podía tomar vuelo debido a su ala lastimada. En ese caso, Pikachu Electrobola – dio una nueva orden.
¡Pika Pika! – dijo Pikachu lanzando la Electrobola, pero Gengar utilizó a Sylveon como escudo. ¡Syl! – dijo quejándose del dolor.
¡Oh no! ¡Pika! – dijeron los dos al darse cuenta de lo que hicieron. Gengar terminó golpeando a Sylveon con Bomba Venenosa, siendo lanzada hacia donde se encontraban Braixe y Pancham; los tres se encontraban debilitados y con muchas heridas.
¿Qué… qué es lo que quieren? – dijo Ash confrontándose al Gengar, el cual mostró un vil rostro.
¡PIKAAAAAAA! – dijo Pikachu furioso.
En ese momento, Genga volvió a utilizar Fuerza Psíquica. Ash se quedó helado al ver sobre quien estaba usando esa técnica.
S-s-s-s-s-¡SERENA! – gritó horrorizado. Ahí estaba ella, siendo levitada mientras seguía dormida, colorada y enferma, estaba a completo merced de ese Gengar. ¡DÉJALA! – gritó furioso.
Para ese entonces, Talonflame y Noivern se recuperaron un poco del daño que habían recibido. Ellos, junto con Pikachu, Hawlucha y Ash se contraban viendo fijamente al malvado Gengar.
Te sugiero que no hagas ningún movimiento – se escuchó una voz adulta.
¿Qué? – dijo Ash mientras él y sus Pokemon redirigían su mirada hacia un hombre que salía de entre los arbustos. Era de estatura alta, de tez blanca, portaba lentes de sol, vestía unos zapatos, pantalón, gabardina y sombrero, todo color negro. Se acercó lentamente hacia donde estaban Ash y los demás.
¿Usted es el responsable de estos ataques? – dijo casi gritando Ash.
¿Qué te hace pensar eso jovencito? – dijo en tono de burla. Ash gruñía de enojo.
¡Pikaaaaaaaa…! – dijo Pikachu poniéndose en frente de ese sujeto, quería acertarle un potente Impactrueno. Ante este gesto el sujeto solo sonrió vilmente.
No te aconsejo que hagas eso pequeñín, si no quieres que la amiguita de tu entrenador sufra las consecuencias – dijo este.
¡¿Qué dices?! – dijo Ash asustado.
¡¿Pika?! ¡¿Haw?! ¡¿Vern?! ¡¿Tal?! - dijeron todos los Pokemon de Ash.
Mi Gengar aquí conoce Come Sueños. Quizá aprendan con una pequeña demostración – cuando terminó de decir esto, chasqueo sus dedos en señal de que Gengar ejecutaría su técnica.
A-a-a-a… ¡AAAAAAAAHHHHHHHHH! – gritó Serena moviendo su cabeza de un lado a otro quejándose del intenso dolor.
¡SERENA! ¡Pika! ¡Haw! ¡Tal! ¡Vern! – gritaron preocupados todos ellos.
Brai…xen… Pam…chan… Syl…veon… - dijeron los Pokemon de Serena con las pocas fuerzas que tenían.
¡Ya basta! ¡Detente! – dijo Ash desesperado.
Gengar, suficiente – ordenó a Gengar cesar su ataque. Serena seguía agitando su cabeza, pero levemente esta vez.
Como entenderás, no estoy jugando niño – dijo mientras se acerba a ellos. Ash no podía hacer nada, prácticamente tenía las manos atadas.
En eso el hombre se acercó a su Gengar y Serena; este procedió a acariciarle la mejilla, con una sonrisa perversa.
¡QUÍTALE TUS SUCIAS MANOS DE ENCIMA! – gritó furioso Ash.
¿O qué? – dijo mientras unía sus dedos amenazando a Ash en volver a ordenar a Gengar usar Come Sueños en Serena.
Ash solo podía apretar sus puños por la gran frustración y furia que sentía de no poder hacer nada. ¿Q-Quién es usted? ¿Qué es lo que quiere? – preguntó exigiendo una respuesta Ash.
A tu noviecita claro – dijo tranquilamente el sujeto mientras prácticamente andaba manoseando la espalda de Serena. A Ash le hirvió la sangre al ver esa acción.
¡MALDITO! – dijo dispuesto a acertar un puñetazo en aquel sujeto, pero recibió un rodillazo en el estómago, haciéndolo retroceder y caer de rodillas mientras intentaba aliviar el dolor.
¡Pikapi! ¡Haw! ¡Tal! ¡Vern! – dijeron todos los Pokemon de Ash preocupados por su entranador.
No te preocupes por ella, no le pasará nada malo, mientras no me cause problemas – dijo sonriendo vilmente.
No… ¡No permitiré que te la lleves! – gritó Ash decidido, en eso se le ocurrió algo. ¡Noivern, Estruendo en el piso! – ordenó.
¡Noi-veeeeeeeeeern! – gritó mientras liberaba una potente onda sónica de sus orejas, levantando una nube de polvo que aturdió a Gengar y al hombre. Noivern no podía volar debido a que se lastimó sus alas, pero podía seguir usando este ataque.
Pikachu, Cola de Hierro – ordenó al ratón, logrando golpear a Gengar, haciendo que el efecto de Fuerza Psíquica desapareciera; Serena cayó al suelo, aun inconsciente.
¡Serena! ¡Ya voy! – dijo Ash corriendo rápidamente a auxiliar a Serena, pero un Hiper Rayo estaba a punto de golpearlo, de no ser por que Hawlucha lo salvó. ¡¿De dónde están saliendo esos Hiper Rayos?! – pregunto Ash.
Mira arriba – dijo el sujeto.
¿Arriba? ¡Ah! ¡Hydreigon! – dijo señalando al dragón pseudo-legendario. El Pokemon ahora lanzó un Draco Meteoro al cielo, fragmentándose en varios pedazos.
¡Cuidado! – dijo Ash a todos sus Pokemon para que esquivaran el ataque. ¡Pikachu, Tumba Draco Meteoro! – ordenó Ash a Pikachu, quien utilizó su cola de hierro para escalar el Draco Meteoro como en el segundo gimnasio de Kalos para alcanzar a Hydreigon, propinándole un fuerte golpe. Pikachu logró aterrizar firmemente.
Sin embargo, Hydreigon lanzó otro potente Hiper Rayo, que fue repelido por el estruendo de Noivern, causando una gran explosión que mandó a volar unos cuantos metros a Ash y a todo su equipo.
¡Ah! ¡Pika! ¡Haw! ¡Tal! ¡Vern! – decían mientras caían de lleno al piso.
Poco después de la explosión, el humo que esta genero de disipó. Lamentablemente, no había rastros de ese sujeto y de sus Pokemon, ni de Serena…
N-N-No… no puede… ser posible… ¡Serena! ¡Serena! – gritaba desesperadamente Ash esperando una respuesta que nunca llegó. Talonflame, Noivern, ¿pueden encontrarlos? – preguntó Ash a sus Pokemon, sin embargo estos estaban muy dañados para poder volar y seguir al raptor de Serena, además de que ya estaban fuera del alcance del sonar de Noivern.
En eso llegaron los hermanos con la medicina, de inmediato se percataron de la condición de los Pokemon de Serena y la destrucción a los alrededores.
¿Pero qué…? ¿Qué pasó aquí? – dijo Clemont sorprendido.
¡Oh cielos! – dijo Bonnie corriendo hacia los Pokemon de Serena que se encontraban malheridos, tratando de ayudarlos de algún modo.
Ash… ¿Qué ocurrió? – preguntó Clemont. Lo único que hizo Ash fue agachar la cabeza.
Bonnie después fue a la tienda Serena esperando encontrarla, pero no fue así. Ash, ¿Dónde está Serena? – preguntó Bonnie al no poder encontrar a su amiga.
Lo que sucede es que… - luego de unos minutos Ash terminó de contarles a detalle todo lo ocurrido mientras Clemont y Bonnie como podían trataban de curar las heridas de los Pokemon.
No… ¡No no no no! ¡Serena no se pudo haber ido! – decía Bonnie entre lágrimas, mientras se apoyaba en los brazos de su hermano.
Es horrible…- dijo Clemont petrificado por lo que acaba de contarle Ash.
Yo… no pude hacer nada… - dijo Ash con la cabeza gacha y dándose la vuelta.
Pikapi… -dijo triste el pequeño Pikachu al ver así a su entrenador.
¿Por qué…? ¿Por qué ella…? – decía con la voz entrecortada. Pocos segundos después apretó fuertemente sus puños de la frustración al no haber sido capaz de protegerla.
¿Qué piensa hacer con ella? – se atormentaba con esa pregunta, aunque ya se imaginaba las peores cosas.
Ash… - dijeron los hermanos.
No pudo más y terminó cayendo de rodillas al suelo. ¡MALDICIÓN! – gritó golpeando con todas sus fuerzas el suelo. ¡MALDICIÓN! ¡MALDICIÓN! – decía una y otra vez. ¡¿Cómo dejé que esto pasara?!
Ash, por favor, cálmate – dijo Clemont tratando de tranquilizar a su amigo.
¿Cómo quieres que me calme? –dijo volteando a ver a Clemont furioso.
Sé como te sientes Ash, pero justo a ahora debemos ir a Ciudad Lumiose a reportar el secuestro.
Pero perderemos muchos tiempo en eso, para ese entonces ese tipo estará fuera de nuestro alcance – decía Ash con un vació dentro.
En eso volvió a dirigir su mirada al cielo; no pudo evitar derramar una lágrima esta vez. Serena… - dijo con la voz cortada. Ash comenzó a tener varios recuerdos de su aventura en los que aparecía Serena: cuando se reencontraron en su derrota en el primer gimnasio, la vez que la invitó en su viaje, el Pokevisión que hizo, el concurso de Pokelitos, sus momentos en el campamento Pokemon, su cambio de look, sus Tripokaron, su batalla de equipo en el baile, la clase maestra, y las batallas en las ella siempre lo apoyaba y viceversa. Le prometí que no le pasaría nada malo… No pude protegerla… ni a ella y a sus Pokemon… – dijo arrastrando la tierra mientras cerraba sus puños de la frustración y más lágrimas caían de sus ojos.
Pikapi… Haw… Tal… Vern… – decían los Pokemon de Ash muy tristes por su entrenador.
Clemont y Bonnie no sabían qué hacer. Los Pokemon de Serena estaban muy heridos, ella había sido secuestrada en las peores condiciones de salud, y Ash se encontraba roto en espíritu. Pasaron unos minutos cuando…
¡OH! ¡Pika! ¡Haw! ¡Tal! ¡Vern! – dijeron los hermanos y los Pokemon asombrados por lo que estaban viendo.
Ash que tenía sus ojos cerrados y estaba metido en su mundo de dolor, los abrió lentamente cuando vio un brazo que extendido en señal de que le estaban ofreciendo la mano para levantarse. Quedó perplejo ante lo que vio, o mejor dicho, a quien vio.
¡G-G-G-G-GEKKOUGA! – dijo sorprendido al ver al Pokemon que libero hacía algunos días.
Kouga – dijo el Pokemon Ninja.
-Continuará-
Quiero aclarar unas cuantas cosas:
1.- Llamaré a Greninja Gekkouga porque me gusta más el nombre en japonés :D
2.- De igual forma la transformación tendrá como nombre Satoshi-Gekkouga.
3.- Esta historia brotó de mi mente así nada más, y debó decir que ha estado gustando como va quedando.
4.- Ustedes querían que secuestraran a Serena para que hubiese momentos de Amourshipping ¿verdad? Pues aquí tienen su secuestro.
5.- Ya se imaginarán porque tiene clasificación T el fic.
6.- Sino subo los siguientes capítulos pronto, es porque ando en los finales de la universidad, así ya me comprenderán xD
7.- Me ha gustado la aceptación que ha tenido el fic en pocos días. Muchas gracias de verdad, no se preocupen, que esta historia la pienso terminar.
8.- En cuanto a Sol y Luna, debó decir que me gustado, por lo menos Ash y Pikachu no están reseteados.
Sería todo de mi parte por ahora, nos leemos después :D
