Hola mis queridos lectores.
Muchas gracias por sus comentarios, y por seguir este fanfic que la verdad, me dan muchas ganas de continuar antes de que salga la tercera temporada. Como apenas soy una novata en esto de los fanfics, entonces procuraré mejorar durante cada capítulo.
Disclaimer: Star Vs The Forces of Evil pertenece a Daron Nefcy.
— ¡Por favor, para! —exclamó con mucho temor.
—Soy parte de ti ahora, así que debes aceptarlo. Además, no tienes a nadie por quien estar consiente ahora, ¿verdad? —respondió dando énfasis en su pregunta retórica.
—Mi familia…mi hermano…
—Claro. La vergüenza real de los Avarius. Aquel que robó su castillo y lo hizo explotar. ¿Realmente crees que tienes algún poder sin mi ayuda?
—Domé a una araña, un águila, un ejército de ratas, y conseguí robar el maíz del reino.
— ¿Bajo qué órdenes?
No pudo dar respuesta alguna a aquella pregunta. Sus ojos estaban abiertos de la amarga sorpresa, al darse cuenta del control al que era sometido después de encontrar aquel fragmento de la varita.
—Tal vez se haya destruido el castillo, pero observa todo lo que puedes alcanzar con mi control. ¿No es lo que querías?
—Bueno…yo…
—Puedes alcanzar esto y mucho más. Déjate llevar —después de decir esto, no hubo respuesta alguna, lo cual provocó una sonrisa malvada en aquel rostro que no era suyo. Toffee sabía perfectamente que no podría poseer la mente de Ludo, pero no dudaría en convencerlo para recuperar lo que perdió una vez.
—Entonces, ¿no volverás? —preguntó preocupada Angie.
—Mamá, debo ayudar a Star, será por el verano —respondió Marco mientras recibía el fuerte abrazo de su madre.
Desde que Marco había accedido a dar ayuda para salvar el destino de Mewni, Star no dejó de pensar en que no era correcto que su mejor amigo abandonara a todo lo que le rodeaba así nada más, así que ella misma lo acompañó para así mismo poder excusarse por su repentina salida. Los Díaz la recibieron con fuertes abrazos, y la princesa volvió a sentirse bien ante aquella reacción.
— ¡Demuestra lo fuerte que puedes ser hijo! —exclamó Raphael mientras Marco deshacía su abrazo con su mamá.
—Daré lo mejor de mí, papá —el moreno prosiguió a abrazar a su progenitor con cariño. Raphael no pudo con la emoción, y soltó unas cuantas lágrimas mientras recibía a su hijo en sus brazos.
—Jackie —se dirigió a su novia luego de abrazar a su padre —. Lo siento, sé que querías pasar todo el verano conmigo.
—Oh Marco, no cabe duda en que lo harás bien, sólo ten mucho cuidado por favor —respondió ella seguido de un dulce beso que dejó las mejillas de Marco completamente rojizas ante el tacto de los labios de su linda novia.
—Marco, debemos irnos —dijo Star, quien había estado presenciando la despedida de Marco con las personas importantes para él. Sí, una vez más vio aquel beso entre el chico del cual estaba enamorada, y su novia, una humana que merecía el cariño del moreno por actuar mucho más rápido que ella misma. Pero esta vez le dio menos importancia, ya que ahora tenía asuntos más importantes que atender.
—Cuídate mucho mi pequeño —Angie empezó a llorar mientras llenaba con otro abrazo a su hijo.
—Gracias, mamá.
Dicho esto, Marco procedió a usar sus tijeras para abrir el portal interdimensional que conduciría a Mewni, y después de que Star traspasara aquel portal, Marco procedió a traspasarlo también.
—Justo a tiempo, Star —dijo la reina Moon al ver a su hija regresar a la sala principal del castillo.
—Vamos —fue lo único que dijo Star antes de comenzar a andar por el castillo.
Los tres bajaron varios pisos por las escaleras del castillo, hasta llegar a un peculiar sótano en lo más profundo de la estructura del hogar de Star.
Sus puertas estaban cerradas, y en ellas se podían apreciar dos rombos inscritos en aquel material de hierro. De repente, la reina extendió sus brazos, cerró sus ojos, y aquellos rombos que estaban en cada una de sus mejillas brillaron, activando los robos inscritos, y en consecuencia, logrando abrir aquella gran puerta.
Los ojos de Star y Marco se mostraban asombrados y maravillados al encontrar detrás de las puertas un campo de entrenamiento. Ante sus ojos se podía ver una gran sala, en la cual se podía observar una gran cancha de arena. Sus paredes de ladrillos tenían bases en las cuales se hallaban colgados diferentes tipos de armas, desde espadas hasta lanzas y látigos, junto con diferentes tipos de escudos para la defensa.
—Wow —fue lo único que dijo Marco al entrar a aquella sala.
—Bien, ya que has decidido quedarte, ¿sabes usar esto? —preguntó la reina mientras una de las espadas colgadas y se la lanzaba al humano.
—La verdad, creo que lo he olvidado —respondió el moreno, ya que un buen tiempo había pasado desde que había tenido que luchar dieciséis años para ganarse sus tijeras dimensionales.
—Pues siendo humano, no te puedes valer solo de tus habilidades corporales. Debes esquivar, bloquear y atacar al enemigo.
Marco observaba con detenimiento el brillo del filo de la espada que recibió. Tal vez haya perdido parte de lo que alcanzo para ganarle a Hekapoo, pero no perdía nada intentándolo.
—Acércate a la arena. Aprenderás a usarla —después de decir esto, Moon uso magia básica de sus manos, para crear una réplica de ella misma hecha de su propia magia, junto con una espada similar a la que uso ella misma al luchar contra Toffee.
—Vamos Marco, ¡yo sé que tú puedes! —animó Star mientras veía a su amigo acercarse a su oponente durante el entrenamiento.
—Bien. Hora de empezar —acto seguido, la réplica de la reina intentó atacar a Marco, pero él supo usar la espada a su favor bloqueando el ataque. La réplica siguió intentando atacar al humano con varias tajadas, pero él solo las bloqueaba con la espada.
— ¡Vamos Marco! —gritaba Star desde donde estaba observando la lucha.
— ¿Es lo único que sabes hacer? —resonó en los oídos de Marco aquella pregunta retórica de la madre de Star, así que dejó de bloquear los ataques de la réplica, y empezó a esquivarlos mientras corría para no ser lastimado. Parecía fácil lo que estaba haciendo el mejor amigo de Star, pero llegó un momento en el que de las manos de la réplica de Moon, salían rayos mágicos apuntando hacia el humano. Mientras la réplica los lanzaba con maestría y fascinación ante los ojos de la princesa, el moreno tenía que mejorar sus reflejos para esquivar tanto las tajadas de ésta, como los rayos que provenían en dirección hacia él, pero le era más difícil acercarse a algún punto ciego para atacarla.
— ¡Recuerda: Bloquear, esquivar, y atacar. Usa los pies a tu favor! —exclamó la reina Moon al ver que Marco no avanzaba con sus movimientos.
—Pero…
Esa palabra que emitió el humano fue suficiente para que se distrajera ante el rayo que lo atacó en la rodilla derecha, y lo hizo caer.
— ¡Marco! —exclamó Star mientras se acarcaba corriendo hacía donde estaba su mejor amigo.
—Star, quédate ahí —ordenó su madre mientras se acercaba para ayudar a Marco a levantarse.
—Observa —dijo ella mientras formaba una espada con su magia —. Bloquear, esquivar, y atacar. Los pies también son nuestra arma, porque si nos quedamos quietos no logramos nuestro objetivo —instruyó a Marco mientras luchaba contra su réplica, esquivando sus tajadas, a la vez que las bloqueaba y usaba sus pies para dar un gran salto, y atacar por detrás. Al recibir aquel ataque, la réplica simplemente se desvaneció.
—Ve y descansa por ahora, no lo has hecho tan mal.
Marco se acercó hacia donde estaba su mejor amiga.
—Oye, que bien bloqueas y esquivas —dijo la princesa mientras le daba un leve codazo.
—Lo sé, pero debo mejorar —respondió Marco dando una pequeña sonrisa.
—Star, es tu turno —dijo la reina mientras su hija se acercaba a ella.
—Contigo será diferente. Quiero probar tu potencial, por lo cual yo seré tu oponente.
— ¡Genial! Entonces empecemos —exclamó la rubia mientras sacaba su varita.
—No Star. Esta vez no usarás tu varita.
—Pero…
—Recuerda: excavar profundo.
—Está bien —dijo un poco fastidiada la princesa mientras guardaba su varita.
La reina se transformó. Sacó sus alas y brazos de mewbertad, y sus ojos brillaron.
—Bien, dame todo lo que tienes.
La reina empezó a lanzar rayos de magia en dirección hacia la princesa. Star intentaba sacar a flote su excavación profunda, pero le era difícil concentrarse en una buena razón para hacerlo. Ella no podía seguir huyendo de los ataques de su madre, por lo cual recibió uno de ellos en su brazo izquierdo, y cayó de rodillas.
— ¡Vamos, levántate! ¡Dame tu mejor tiro! —exclamaba eufóricamente la reina al ver a su hija de rodillas. De repente, a Star le llegaron a la mente aquellos recuerdos de Toffee. Sí, aquel monstruo que casi asesinó a su mejor amigo, que la forzó a destruir su propia varita, y puso en jaque a su familia, su reino, e incluso su estadía en la tierra.
— ¡Tú puedes Star! —exclamó Marco desde su sitio. Ahora estaba Marco en su mente, sí, el primer ser humano en ofrecerle su amistad, su confianza, y su ayuda para ser una mejor gobernante en el futuro. Pero también estaba aquel ser que no correspondió sus sentimientos, que se besó con otra chica frente a ella, aun teniendo en cuenta lo que sentía, que discutía con ella varias veces por cosas menores, y que atrapó su atención desde el baile de la luna roja, haciéndola sentirse mal cada vez que no reunía valor para decirle lo que sentía.
La princesa se levantó, pero ahora sus ojos y los corazones de sus mejillas tenían un intenso brillo verde. Toda su silueta estaba cubierta de un aura brillante de color verde, y se le podía notar una expresión de enojo. La sorpresa de Moon fue enorme. Por primera vez estaba presenciando el gran poder que puede desatar su hija, pero no notó cuando un rayo de magia verde le dio en el costado y la hizo caer. Sí, su hija le había dado todo lo que podía, pero no podía controlar el uso de aquella magia.
Los ojos y mejillas de Star dejaron de brillar, al igual que el aura verde desapareció. La sorpresa de la rubia fue grande al ver a su madre en el suelo arenoso.
— ¡Mama! —exclamó mientras se acercaba a ella —. Lo siento mucho, no sabía lo que hacía.
—Star —dijo su madre mientras se sentaba con dificultad —, tus emociones controlan el rumbo de tu magia. Debes aprender a equilibrar tus emociones tanto positivas como negativas. Creo que meditarlo para que nada te afecte es una buena práctica hija. Cada vez que suceda algo que te pueda gustar o no, simplemente medítalo, ponlo en equilibrio, y luego deja salir la excavación profunda.
—Entonces, ¿cierro los ojos, y respiro profundo?
—Exacto. No te dejes llevar por lo demás, aprende a controlar tu propia magia.
—Aun lo siento mamá.
—No te preocupes. Ponlo en práctica, y después volveré a evaluar tu desempeño.
— ¡Abrazo! —exclamó la princesa mientras rodeaba a su madre con un cálido abrazo. Moon sólo se dejó llevar, porque a pesar de lo que estaba pasando, confiaba en que su hija podría arreglar lo que ella no pudo.
Durante el resto del día, Star y Marco almorzaron, y sólo se dedicaron a descansar, pues el día siguiente su entrenamiento continuaría.
—Oye, ¿por qué no usaste tu karate durante la lucha? —preguntó Star mientras estaba sentada en su cama junto con Marco.
—No lo sé. Quería recordar cómo usar la espada, que simplemente no se me ocurrió usar el karate a mi favor para moverme entre sus ataques.
—Bueno, entonces irás mejorando eso. Estuvo bien tu desempeño.
—Gracias —respondió Marco esbozando una leve sonrisa —. Star —borró su sonrisa al decir su nombre —, hay algo que he pensado decirte en todo el día.
—Oh Marco, sé que no será fácil acostumbrarte a estar lejos de los que amas, pero pase lo que pase, tú serás un gran guerrero, y yo mejoraré controlando mi magia.
Las últimas palabras que dijo Star resonaron en los oídos del humano. Es cierto, ella debía aprender la meditación para equilibrar sus emociones, y cayó en cuenta de que no era muy seguro decirle lo que le quería decir en ese momento.
— ¿Qué me querías decir?
—Nada. Descansa —dijo él dándole una sonrisa a su mejor amiga.
—Igualmente.
Acto seguido, Marco se levantó y salió de la habitación de Star, para dirigirse a la habitación de huéspedes. No estaba seguro si fue lo correcto ocultar la verdad de lo que sentía, pero estaba convencido de que su mejor amiga tenía ahora una prioridad: Salvar a su reino.
Bien, espero que les haya gustado.
Para el entrenamiento de Marco, me inspiré en el entrenamiento de Connie con Perla en Steven Universe, aunque pienso que es difícil narrar las luchas, batallas o entrenamientos, no se preocupen, mejoraré.
Aclaro que me gusta mucho el Starco, pero no tengo nada en contra del Jarco. No es un mal triángulo.
Respuestas a los comentarios anónimos:
Sara: Lo sé, lo sé, a todos los fans del Starco les rompió el corazón ver esa confesión, y yo tampoco me podía quedar así sin hacer algo jeje, bueno, espero que te haya gustado este capítulo.
Chocococo: Como soy una novata, me falta mejorar muchas cosas, pero gracias por tu comentario, y como lo dije, no ppdía quedarme de brazos cruzados al ver el final de temporada rompe corazones.
Alice: Jejeje, me alegra que te haya gustado este primer capítulo, espero no decepcionarte con este.
Ahora sí, muchas gracias por su atención queridos lectores.
Att: Emily Rock.
