-Cerda, has pasado mucho tiempo en cama, ya es hora de que te despiertes- Mako escuchaba a lo lejos una voz, pero pensaba que estaba soñando, pero una presión sobre su estómago y una respiración en su nuca, la hizo reaccionar, ella quería pensar que lo sucedido con Kou había sido un sueño pero no fue así, los pasos se volvían cada vez más cercanos.
"Esta va a ser una situación muy difícil de explicar" pensó Mako
-Kou- susurro Mako, tratando de despertar al rubio que se encontraba a su lado -Ya es hora de despertar- pero lo único que sucedió fue que Kou se aferrará más a ella
-Gatita, eres tan cálida y tu aroma es exquisito- Mako sentía su respiración en su nuca -quisiera que nos quedarámos así toda la vida- el comentario de Kou hizo que a Mako le ardieran las mejillas
-No digas tonterías Kou, levantate, que si alguien nos ve así, pensaran que...- Ella trataba de apartar a Kou
-Que pasamos la noche juntos- Kou la miró de manera lasciva, la giro para poder mirarla a los ojos -Si eso es lo que hicimos- sonreía satisfecho
-Kou, no lo digas de esa manera- Mako, se empezaba a alejar, ya que Kou empezaba a invadir su espacio personal
-Vamos gatita, dejame probarte, parece que a Yuma le gustó lo que probó- Kou la había inmovilizado subiéndose arriba de ella
-Cerda, espero que estes vestida porque voy a entrar- Yuma había llegado, y se iba a encontrar con tan comprometedora escena- Aunque preferiría que no lo estes- susurró Yuma para sus adentros
A pesar de que Mako, estaba inmóvil debajo de Kou utilizó la poca fuerza que tenía para arrojar a ambos a un lado de la cama, la posición en la que habían quedado era aún más comprometedora de lo que estaban antes, pero si Yuma los veía de cualquier manera nada iba a ir bien al menos en esa posición la cama ocultaba a Kou , con una mano le tapó boca.
- Cerda- Yuma recién abría la puerta- ¿Estás bien?..¿Qué haces ahí tirada?- Al tratar de acercarse Mako pegó un grito que lo hizo detenerse en seco
-¡No!..digo estoy bien..solo me caí de la cama...- a Mako se le dificultaba pronunciar las palabras ya que Kou lamía su mano de manera provocativa, las manos del rubio amenazaban con subir a sus muslos. A pesar de que Mako trataba de levantarse, él solo ejercía mayor presión sobre su cadera.
-Cerda, estas rara, ¿qué es lo que te pasa?- preguntaba Yuma, sentándose en una esquina de la cama
-Estoy bien- Mako rezaba porque no la descubriera
-No quería que sucediera lo del otro día, pero... no me pude resistir, fue como si tuviera esa necesidad de poseerte, un incontrolable deseo se apoderó de mí, además tenías ese olor a Sakamaki- Yuma evitaba mirar a Mako, ella todavía tenía las marcas de sus colmillos.
-Todo esta bien… De cierta manera lo entiendo eres un vampiro, no he conocido a ningún Sakamaki todavía, es más no tengo ni la menor idea sobre quiénes son ellos-
-Hay uno en tu clase- Yuma se levantó y se fue en silencio
Mako dio un grito ahogado cuandos sintió un par de colmillos rasgar la palma de su mano. Miró de reojo a Kou. Por un momento sus ojos parecían haber cambiado de color, uno rojo y otro azul, pero en cuanto Mako parpadeó ambos volvieron a ser azules.
-Tu sangre si que es deliciosa, ahora entiendo porque Yuma te mira como si le pertenecieses- Kou se había levantado y mientras se acomodaba su ropa exclamó- la siguiente vez que quieras estar arriba solo tienes que decirlo- se encaminó hacia la puerta- Eres mi fan girl favorita- Kou cerró la puerta con una sonrisa y Mako le lanzó un cojín
"Maldito Kou, viene con una cara de ángel a protegerme y después quiere cobrarse su amabilidad, pero que les pasa tengo cara de que pueden venir a hacer conmigo lo que quieran pues están equivocados"
Mako se fue a alistar para la escuela
"Yo no soy su alimento, entiendo que vivo con ellos y al menos deberían preguntármelo, y no morderme a lo bruto" pensó, en ese momento vino a su mente el sueño que había tenido, aunque ella estaba segura de que no había sido sólo eso.
Ruki guió a Mako a lo que sería su nuevo salón, ella estaba nerviosa, y no era para más un par de orbes verdes se encontraban mirándola, una punzada atravesó su corazón, era él, esos ojos los había visto en su sueño, dio un paso hacia atrás, en ese momento sintió un par de manos fuertes apretando sus hombros.
-Esta vez Yuma no te salvará...-el agarre de Ruki se hizo más fuerte, Mako tembló al sentir la respiracion de Ruki sobre su cabeza -Ni siquiera Kou podrá venir a ayudarte- un leve empujón hizo que el sensei notara la presencia de Mako
-Entonces tú eres la alumna que faltaba- decía el sensei al tiempo que sacaba una hoja -Mukami Makoto-
Mako's Pov
Cuando mencionaron mi apellido todos voltearon sorprendidos, al parecer se sorprendían de que los Mukami tuvieran "una hermana", pero no era así, nosotros no teníamos ningún lazo, ellos me dieron un hogar, pero aún así no entiendo porque tenían que darme su apellido, si mi abuelo me dio el suyo al nacer.
Al girar mi mirada, me encuentro con un par de ojos esmeralda, ellos me miran de manera lasciva, no podía creerlo esa persona es la misma de mi sueño, aparté la mirada inmediatamente, pero su mirada seguía sobre mí, me estremezco al pensar que este me está desnudando con su mente.
-Puede tomar el asiento que esta enfrente del joven Sakamaki- apenas si alcancé a escuchar al sensei
"Por favor que no sea él"
-Es por aquí...little bitch chan...- y fue que él levantó la mano
"Demonios"
-Sakamaki Raito, un caballero encantador, un acosador en potencia, mejor conocido como la bestia sexual Sakamaki, puedo ser lo que necesites bitch chan, puedo ser mejor que cualquier Mukami- qué seguridad tenía ese tal Raito, no podía dejar que su presencia me afectará porque si dejaba que el sueño dominará mi presente nada bueno podría salir de eso.
-No creo que puedas- sonreí con suficiencia, por un momento pensé que lo había dejado callado, cuando escuché el sonido de una silla.
Una mano se deslizó por mi espalda, su rostro estaba enfrente de mí, al verlo simplemente salte en mi asiento
-¿Acaso es un reto?- no iba a dejar que me intimidará -¿Estás segura? porque la raitoconda te va a hacer gritar- se relamía sus labios y se acercaba cada vez más, pero no podía echarme para atrás.
-No creo que sea rival para la Yumaconda- y fue así como dije lo primero que se me vino a la mente,no medí las consecuencias de lo que había dicho, sólo no quería que él me dejara callada, no quería demostrar debilidad, no quería sentirme impotente.
El sensei nos miraba con enojo, sabía lo que se avecinaba.
Demonios, primer día y ya estaba castigada
-Joven Sakamaki, Señorita Mukami socialicen en su tiempo libre- no quise ver su cara y solo me limite a asentir
-Así que es asi como juegas bitch -chan, creo que nos vamos a divertir ~nfu- sólo así él regresó a su asiento
-Se quedan después de clases- anunció el sensei
-Esto va a ser divertido bitch-chan-dijo con una voz cantarina
"Esto no augura nada bueno"
Cuando llegó la hora del intermedio, salí corriendo lo más rápido que pude, pero una mano me detuvo, rezaba porque no fuera él, pero esas orbes verdes me decían lo contrario
-Así que... ¿te diviertes con tus hermanos? Esos bastardos Mukami, te tenían bien escondida- se fue acercando poco a poco, sentí su respiración sobre mi oído, sus manos jugueteaban con mi cabello- Acaso no quieres hacer lo mismo conmigo-
-Eres un pervertido, ellos y yo no...- Poco a poco intentaba alejarme pero era demasiado fuerte, poco a poco me iba arrinconando en contra del escritorio, puse mis manos sobre éste para que Raito no me acostara sobre él, por más que buscaba escaparme, no podía, intenté patearlo pero el solo se limitó a tomarme las piernas y empezar a subir poco a poco mi falda
"Mierda no puedo hacer nada" me había decidido por gritar
Maldita la hora en la que todos salieron, solo quedábamos Raito y yo, escuche la puerta del salón abrirse
-Oe Cerda, ¿por qué tardas tanto?- era Yuma estaba salvada, cuando vi sus ojos estos irradiaban ira, nunca lo había visto así, tomó una de mis manos y me atrajo hacia él
-Vamos Mukami, dejame jugar con tu Onee-chan, prometo que al final se va a poder mantener sobre sus propias piernas- los músculos de Yuma se tensaron, no quería que se pelearan
-Tu..-
-Vámonos- jale a Yuma hacia afuera del salón, pero antes de salir se detuvo y miró seriamente a Raito
-Ella me pertenece, y no se te ocurra acercarte a ella maldito hentai- Yuma me aprisionó entre sus brazos, descubrió mi cuello, me removí entre contra su cuerpo, no quería esto, su respiración estaba sobre mi nuca.
- Yuma no caigas en su juego,- susurré pero Yuma no pareció oírme, su lengua recorrió mi nuca, el solo sentirlo me hizo estremecerme esperaba sentir sus colmillos en mi cuello, pero en lugar de eso, él me levantó del suelo.
-Continuemos esto en privado cerda-
~Nfu, vamos Mukami, nos estábamos divirtiendo- esto no era el final y los ojos de raito lo decían él no iba a parar
-¡Yuma!-Intenté detenerlo, pero ya era su costumbre cargarme como si fuera un costal
Todos los alumnos estaban fuera de los salones, y se nos observaban con sumo detalle, algunas chicas me miraban celosas, si sus ojos fueran pistolas hubiera terminado como coladera
Yuma me bajo de su hombro una vez que llegamos a la azotea.
-No era para que te pusieras a arrastrarme por toda la escuela- comencé a elevar la voz, mientras me acomodaba el uniforme- Con el solo hecho que detuvieras a ese pervertido estaba bien- respire calmada y baje mi mirada
-Porque dejaste que te tocara, te hubieras resistido, pero parecías disfrutarlo- me echó en cara Yuma
-¡¿Disfrutarlo?!, si casi era violada- me aleje de Yuma, me sentía indignada, estaba a punto de bajar las escaleras cuando Yuma me abrazó posesivamente por mi espalda.
-Lo lamento cerda, pero no quiero que nadie te tenga- recostó su cabeza sobre mi hombro y me dijo entre susurros -desde que bebí de ti, tengo una necesidad de estar contigo, quiero poseerte- me estremecía al sentir que un beso en mi cuello -hacerte mía- su agarre comenzaba a hacerse más fuerte
-¡Yuma!- comenzaba a removerme entre sus brazos, pero él sólo me sujetaba más fuerte
Desde que Yuma había bebido de mí, él se había vuelto más posesivo.
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando una de sus manos comenzaba a desabrocharme el uniforme, con sus labios iba marcando un camino de besos por mi cuello, con su mano libre acariciaba mis piernas
-Yuma, déjame- me removía entre sus brazos, pero él parecía disfrutarlo
-No finjas que no te gusta- la mano de Yuma recorría mi pecho desnudo
-M-neko-chan parece divertirse- me sobresalté al ver a Kou enfrente de mí, yo sabía que él me ayudaría
-¡Kou!-exclamé-Ayudame porfavor, Yuma...- ahogué un gemido, demonios, mi cuerpo me estaba traicionando
-Tú de verdad lo estás disfrutando ga~ti~ta - Kou lucía diferente de cuando habíamos dormido juntos- tal vez Mneko-chan, quisiera estar con ambos- Kou bajó a la altura de mis piernas, Yuma solo gruñía en mi cuello.
-¡Mierda Kou! ayúdame...espera ¿qué vas a hacer?- comenzaba a besar la parte interna de mi muslo, trate de patearlo pero Yuma inmovilizó mi otra pierna
Todo había cambiado muy rápido, yo no quería esto, al sentir los colmillos de ambos sentí como algo palpitaba dentro de mi pecho, algo buscaba salir de mi.
Estaba a punto de desmayarme cuando una sombra blanca había alejado a Kou de mí, Yuma ante la sorpresa aflojó su agarre en mi y un peliblanco se acercó a su pecho, vi su cara de furia y en un abrir y cerrar de ojos Yuma ya no estaba y me encontraba en un cuarto, mire hacia alrededor me estremecí al ver un ataúd
-Por favor no me mates, juro que haré lo que quieras - me escondí en su pecho
-Tsk de verdad piensas que te salvé para después matarte- me alejó bruscamente de él-Por cierto será mejor que...- no me había dado cuenta que mi ropa interior estaba a la vista, ambos nos sonrojamos
- Gracias, por lo de hace rato, soy Mukami Makoto
-Desgraciados, hacerle eso a su hermana,.. y ese viejo en que esta pensando- su ceño se había fruncido
-Bueno será mejor que regrese- me acerqué a la puerta pero realmente no sabía a donde dirigirme, pero para entonces él me detuvo tomándome del brazo.
-Será mejor que te cambies parece que asesinaste a alguien- El peliblanco solo me lanzó una camiseta y una toalla y me señaló lo que era el baño
-Más bien casi me convierto en el cadáver- trate de romper la tensión, pero él simplemente salió de la habitación- Por cierto no me dijiste tu nombre- pero él había cerrado la puerta
Me encaminé hacia el baño, realmente parecía que había matado a alguien por lo que decidí darme un baño, tenía un buen tiempo que no me miraba al espejo a mi abuelo no le gustaban los espejos decía que no siempre observamos lo que importa, la primera vez que lo hice él se volvió loco, nunca me dijo el porqué, él mandó a quitar todos los espejos, desde ese entonces le tengo miedo a mi reflejo, hay algo raro en él.
Al salir del baño me puse la camiseta, y mientras esperaba a que se quitarán las manchas de sangre de mi uniforme, decidí salir del baño para regresar a la habitación en donde me encontraba. Me acerqué a la ventana daba a un hermoso jardín de rosas blancas, una fuente se divisaba a lo lejos, y aún más allá se encontraba un bosque
En donde carajo estábamos, sabía que nos habíamos teletransportado, mi abuelo puede hacer lo mismo, de eso no tenía miedo, a lo que tenía miedo era a descubrir cómo se pondría Ruki cuando sepa que me escapé de clases...Otra vez...Dios mío, Yuma y Kou se iban a volver locos.
-¡SUBARU!- escuché que alguien gritaba, no le dí importancia hasta que abrieron la puerta bruscamente -¿Por qué demonios te escapaste? Sabes lo que puede hacer ese viejo- Un pelinegro de ojos magenta me veía de pies a cabeza - ¡Subaru! ¿Quién es ella?- De repente se aparecieron 5 pares de ojos y entre ellos, unos que ya conocía
-Subaru, yo la había visto primero, sería el primero en follarme a bitch-chan- de todos en los que podría haber terminado, llegué a la casa de Raito. ¡Demonios, llegué a la casa de los Sakamaki! Ahora sí podía darme por muerta
-Otra Chichinashi- un pelirrojo comenzaba a acercarse a mí, di gracias a que la ropa Subaru me quedaba enorme parecía vestido-
-A Teddy no le agradan los invitados sorpresa- dijo un niño de ojos morados
-Que mujer tan molesta- era el rubio de ojos azules que encontraste en la sala de música-Decidiste volver para terminar lo que empezamos-
-Nadie los molesta cuando están en su habitación haciendo sus tonterías- había aparecido Subaru, golpeó la pared dejando un agujero en él
-Tranquilizate Subaru, somos nosotros quienes deberíamos pedir explicaciones- dijo el pelinegro
-Ella es mi presa, por eso la traje aquí- Subaru me acercó a su pecho- Así que déjenme en paz-
-Y yo que pensaba que con tus onii-chan estabas satisfecha bitch -chan, ya veo que eres una pervertida, no te basta con los Mukami- Cuatro pares de ojos se habían agrandado al escuchar que yo era una Mukami
-Ese viejo, ¿qué es lo que está planeando?- dijo el pelinegro para sí mismo
