-El viejo no va a dar explicaciones- dijo Shu quien se levantaba del sofá en el que se encontraba para retirarse de la habitación -Si esta con los Mukami, ella no es problema nuestro- habiendo dicho esto él cruzó la puerta

- No es justo Teddy, padre les dio una muñeca con quien jugar y a nosotros no nos ha devuelto la nuestra- dijo un Kanato furioso -¿Por qué no se las quitamos Teddy?- en su rostro se dibujó una sonrisa sádica, Mako lo único que pudo hacer fue retroceder

-Creo que es mejor que me vaya- respondió Mako nerviosa- de seguro mis hermanos están furiosos porque me fui sin avisarles- ella trató de esquivar a Kanato, pero Subaro la tomó de un brazo

-¿Vas a regresar con ellos a pesar de lo que te hicieron?- dijo Subaru, sus ojos mostraban una horrible tristeza, pero todo era producto de recuerdo de su madre.

-No tengo otro lugar donde quedarme y pues mi…- estuvo a punto de mencionar a su abuelo, cuando un presentimiento le dijo que no lo hiciera - porque a pesar de todo son mi familia- mintió

- ¿Podrías quedarte si quisieras...tengo espacio en mi cama, bitch -chan? - Raito había apartado a Mako de Subaru, y la había envuelto en sus brazos -No te gustaría pasar la noche conmigo- susurró de manera seductora en su oído, Mako no supo que contestar a eso y sólo se sonrojó

- Ore-sama no está interesado en Chichinashis- salió Ayato de la habitación

-No decías lo mismo de…- Dijo Raito lo más fuerte que pudo

-Cállate Raito- respondió aún más fuerte Ayato

-Raito yo quiero jugar con la muñeca de los Mukami- dijo Kanato acercándose a Mako

-Déjenla en paz- Subaru había hecho un agujero en la pared

Mako aprovechó la distracción para escapar de los brazos de Raito, se dirigió hacia la puerta pero Reiji la detuvo.

-Mis hermanos son una molestia, pero él que estés tú aquí sólo alimenta el fuego- dijo jalando a Mako del brazo hacia afuera de la habitación-Kanato, Raito, Subaru, dejen de pelear- pero parecía que ninguno lo había escuchado, esto solo lo hizo enojar, lo sabía Mako porque su agarre se había vuelto más fuerte

-Yo sólo necesito hablarle a mis hermanos, para que vengan por mí- dijo Mako tratando de zafarse de su brazo

Como si le hubieran leído sus pensamientos, alguien tocaba a la gran puerta de la mansión, Reiji y Mako fueron a recibir a la visita, Mako tragó saliva al descubrir quien era..

-Ruki- ella palideció al verlo ahí parado, no podía entender como él la había encontrado

-Lamento las molestias que pudo haber causado mi hermana, Reiji- dijo a modo de disculpa, pero sus ojos miraban a Mako de manera acusadora, ahora ella ya no quería regresar

-Subaru debería de disculparse por haberla traído aquí- Reiji inspeccionó a Ruki en busca de respuestas -Me gustaría hablar contigo Ruki, acerca de tu hermana

"Mierda" pensó Mako y bajo su mirada a sus pies, ella seguía vistiendo la ropa de Subaru, ahora sí podría darse por muerta, de seguro eso le iba a decir Reiji porque dadas las circunstancias eso parecía

-Ruki, creo que será mejor que no causemos más problemas- dijo Mako tomando a Ruki de su brazo

- ¿Tienes tiempo ahora?- Reiji abrió la puerta para darle paso a Ruki, quien seguido entro.

Mako se aferró a su brazo, mirándolo con ojos suplicante

-Ve por tu ropa y nos vamos- ,Mako fue corriendo hacia el cuarto de Subaru, mientras tanto Ruki entraba a la mansión siguiendo a Reiji

Mako subió por las escaleras pero se no recordaba en qué habitación había entrado, abrió una puerta al azar.

-Subaru- Mako se asomó por la puerta pero esa era la habitación equivocada. En lo primero que llamó la atención de Mako fue una dama de hierro, ella había leído sobre ese instrumento de tortura, tembló al imaginarse la sola idea de quedarse atrapada en ella, pero había algo que la impulsó a seguir adelante, ese lugar le era familiar de alguna manera.

-¡Hey!- Mako se sobresaltó, al escuchar que alguien la había descubierto- ¿Qué diablos haces aquí?- al girar la cabeza se encontró con un pelirrojo, Ayato recordaba que Raito lo había llamado así

-¿Qué hace una dama de hierro aquí, pensé que sólo se encontraban en los museos?- Mako había ignorado por completo el comentario de Ayato

-Es propiedad de Ore-sama, y si Ore-sama quiere tenerla aquí, es su problema- Ayato se acercó para sacar a Mako de su habitación, la empujó hasta la puerta.

-Hey, no puedes tratarme así- se iba quejando Mako al tiempo que Ayato la empujaba -Me equivoqué de habitación, sólo fue eso..Por cierto ¿cuál es la habitación de Subaru?- Mako giró antes de dar la vuelta para encarar a Ayato, este la seguia empujando, la mano de Ayato fue a dar con el pecho de ella, Mako se sonrojó al mismo tiempo que se ponía furiosa puesto que él no quitaba su mano

-Al parecer Subaru quiso engañar al gran Ore-sama haciéndole creer que eras una Chichinashi, pero ya veo que no- En lugar de retirar su mano, este dio un ligero apretón, a lo que ella lo terminó abofeteando de tal manera que resonó por todo el pasillo

-Maldito pervertido- al ver la cara enfurecido de Ayato emprendió la huida.

Sin voltear la mirada Mako corría lo más rápido que pudo para terminar tropezando con alguien.

-Otra vez tú, que mujer tan molesta eres- era el rubio -Deberías de dejar de tener este tipo de encuentros, sólo demuestra que tan obscena eres- él descubrió su cuello y aspiró su olor, Mako estaba cansada de correr por todo el pasillo, por lo que no pudo resistirse- Tienes un olor diferente a lo usual, acaso recordaste la primera vez que nos encontramos- él no había reparado en la cruz que caía sobre su pecho, hasta que esta rozó contra él, fue entonces cuando recordó dónde había visto esa cruz plateada, no había dos iguales, tomó a Mako de los hombros -¿De dónde sacaste esa cruz? - Mako estaba sorprendida al ver cómo cambió su actitud al ver la cruz que le había sido dada por su abuelo, pero que le pertenecía a su madre.

"Es imposible que sea la misma" se decía el rubio una y otra vez "Pero no puede haber dos, tal vez el viejo lo hizo para fastidiar"

-Shu, suéltala- no había respondido Mako siquiera cuando detrás de ellos había aparecido Subaru - Ella es mi presa, que parte de eso no entendieron - Subaru había golpeado un jarrón, por lo que este se hizo añicos

-Dile eso a sus hermanos, Ruki la está esperando abajo y parece que Ayato también la está buscando- Shu se levantó y se fue, pero la duda se había implantado en su cabeza, ¿quién era esa niña?

Al fondo del pasillo se escuchaba a Ayato gritar

-Esas cosas no se le hacen al gran Ore-sama- Mako guardó debajo de la ropa su cruz, al escuchar esa voz tembló y cuando se iba a parar, Subaru la sujetó del brazo, y la llevó a su cuarto

-Tsk..¿qué no te cansas de meterte en problemas?-

-Si yo nunca hago nada, son los problemas los que me persiguen- Al tratar de soltarse de su agarre él solo la atrajo a él - Estoy bien, no me ha pasado nada

-No entiendo, ¿por qué quiero protegerte?, ¿por qué me recuerdas a alguien a quien no pude proteger?- dijo entre susurros Subaru, apenas se alcanzaba a escuchar lo que decía, pero cada vez él la atraía más a su cuerpo, a pesar de que ella se resistía él no la soltaba

-Creo que es mejor que ya me vaya, Ruki se molestará sino bajo enseguida- Mako quería separarse de él, pero la sensación era cálida- Solo vine por mi ropa, eso fue todo-

-Quédate…- Subaru susurró entre su cabello, pero después se arrepintió de lo que dijo y se separó bruscamente de ella -Iré a traerla, no causes más problemas- y en un abrir y cerrar de ojos él volvió con su ropa.

Mientras Reiji le había ofrecido té a Ruki, a lo que él declinó la oferta

-¿Desde cuando tienes una hermana?- Ruki sabía que Reiji no perdía el tiempo

-Es el mismo tiempo que he tenido a mis otros hermanos, solo que ella no se encontraba con nosotros- las respuestas de Ruki eran vagas, si el padre de los Sakamaki no les había dicho la verdad acerca de Makoto, tendría sus razones, además él le había hecho prometer que la verdad nunca sería dicha ni a sus hermanos

-Así que debo asumir que ella también fue convertida por nuestro padre, pero a cambio de qué- Reiji no reflejaba ninguna emoción, él solo se limitaba a tomar su té

-Él habrá tenido sus razones-

-Pero ella no tiene el mismo olor que ustedes- Reiji buscaba las respuestas en el rostro de Ruki pero este se mostraba imperturbable.

-¿Por qué no le preguntas a tu padre?, nuestra conversación ha terminado, porque la razón de esta se encuentra tras la puerta

Subaru había dejado a Mako afuera del despacho de Reiji, que era donde se encontraba Ruki,Subaru se había ido tan pronto llegaron, él no soportaba ver cómo se iba a la boca del lobo.

Mako al quedarse sola, se acercó a la puerta puesto que quería oír acerca de lo que estaban hablando, pero sus esfuerzos fueron en vano, ya que al abrir la puerta ella cayó a los pies de Ruki

-Creo que tu hermana necesita disciplina, estaría encantado de brindarsela- dijo Reiji al mismo tiempo que le brillaban los ojos

-Creo que la última vez no resultó lo que esperabas, será mejor que yo la castigué por hacerlos pasar un mal rato- Reiji había cambiado su mirada, se podría decir que estaba triste o al menos eso le pareció a Mako - Vámonos

En el camino a su casa Ruki, no mencionó ninguna palabra, esto ponía muy nerviosa a Mako, pensó que le gritaría o al menos se molestaría pero no dijo nada, esto solo hizo que pensara que lo había decepcionado.

Al llegar a la mansión, por fin Ruki se dirigió a Mako

-Te lo advertí, y aún así me desobedeciste, más tarde recibirás tu castigo, hay algunas cosas que tengo que arreglar...por cierto quítate eso- señaló la camiseta de Subaru- no quiero que su olor quede impregnado en la casa- y habiendo dicho esto él se fue. Ella estaba temblando de miedo, nunca había visto a Ruki de ese modo, fue tan frío y a la vez en su tono de voz se distinguía enojo, ¿celos?, Mako ya no sabía qué pensar, fue a su cuarto pero al entrar vio una sombra recostada en su cama.

"Por favor no, no es este momento...ahora sí que estoy muerta" A pesar de que rezaba para que no fuera él, sus súplicas no fueron escuchadas

-Quítatelo, no soporto verte vestida con la ropa de esos bastardos- su voz enojada resonaba por toda la habitación