Mako´s Pov
No podía creer lo que me estaba pidiendo, era en serio, desde que bebió mi sangre él había estado actuando raro, sus ojos se entrecerraron al ver que no hice lo que me pedía.
-Será mejor que salgas- abrí la puerta, Yuma se levantó pensé que iba a salir pero fue todo lo contrario, me tomó de los hombros y me acercó a él
-Acaso te fuiste a revolcar con uno de ellos, pero no tienes su olor- alzó mi mentón para buscar mordidas en mi cuello-y tampoco tienes mordidas ¿qué querían de ti- tomó con ambas manos mi rostro - ¿Estás tomando mis sentimientos como un juego?
-Yuma estas actuando raro..-él acercaba su rostro a mi hombro
-Desde que bebí tu sangre me siento de este modo- su respiración sobre mi cuello provocaba que me estremeciera
-Yuma, tu no quieres hacer esto- sus manos descansaban sobre mi cintura, puse mis manos sobre su pecho para alejarlo
-Te fuiste con ese Sakamaki, y te desnudaste para él ¿no es así?- no podía creer lo que me estaba diciendo, me estaba tratando como una cualquiera, le solté una cachetada
-Vete- sus ojos se abrieron como platos
-Vamos cerda, la primera vez parecías disfrutarlo- mis mejillas se tiñeron de rosa- lo estás recordando verdad, podemos terminar el juego de la azotea solos, al entrometido de Kou lo llamó su manager para no se que cosa- Yuma me acorraló contra la pared
-Si me deshago de la camisa de Subaru, me vas a dejar- al principio dudaba de mis palabras, pero era eso o enfrentarme a lo que sea que Yuma estuviera pensando en hacerme, estaba a punto de quitármela, cuando él me detuvo.
-Ya es tarde para eso- sus colmillos estaban a la vista, esperaba sentir sus colmillos, pero no fue así, me levantó y me llevo cargando hasta el baño, me metió en la ducha y abrió las llaves, el agua fría caía sobre mí como pequeños cuchillos rebanándome la piel. Yuma se inmutaba ante el agua, bajo su rostro a mi altura, sonreía satisfecho -Cerda de verdad no sabes como odio verte con ellos- recargó su rostro sobre mi hombro, instintivamente lo abracé.
Normal Pov
La luz entraba por la habitación de Mako, dispersando todas sombras, lo ocurrido con Yuma, solo había sido cosa de un mal rato, su estómago comenzó a crujir, en ese momento recordó que no había ingerido alimento alguno, caminó lentamente por el pasillo, bajó las escaleras, nunca había notado la mansión tan vacía, se adentró en la cocina, rogando que el mayor de los Mukami no estuviera ahí y así fue. Mientras se preparaba el desayuno, la puerta principal se abrió, dejando ver a un cansado Kou, quien al sentir el olor de la joven en la cocina se adentró en ella
-Así que Mneko-chan decidió preparar algo por mi llegada- Kou se sentó en el desayunador
-No tenía planeado compañía pero puedo preparar algo- la chica en su vida había cocinado algo más que emparedados o algo como cereal, normalmente cuando ella estaba sola, una sirvienta le preparaba las comidas, pero nunca la había visto Karl era muy estricto con respecto a la compañía. Cuando su abuelo tenía tiempo y pasaba algunos días con ella, trataba de ser ella quien le cocinara algo, pero siempre terminaba en un desastre, lo cual a él, le provocaba una sonrisa.
-No importa, lo que sea está bien- ella le tendió un emparedado similar al que ella estaba comiendo
-Es lo mejor que puedo hacer, siempre estuve sola y nunca aprendí nada más que cuando cocinaba algo para Karl, era una niña en ese entonces- Mako se sentó enfrente de él - Normalmente estaba sola, así que no necesitaba mucho, pensaba que ustedes no necesitaban alimentos
-No, pero nos hacen recordar cuando éramos humanos-
-Debió de ser lindo tenerse el uno al otro- decía al mismo tiempo que daba un mordisco a su emparedado
-No siempre fue así- Kou miraba un punto vacío de la habitación, sus ojos lucían como aquella persona que recuerda un pasado doloroso -Nosotros éramos huérfanos, nos conocimos en un hospicio-
-Lamento oír eso, aunque se lo que se siente estar solo- la mirada de la chica que estaba enfrente de Kou, apuntaba a la puerta, puesto que recordaba todas las noches que pasaba esperando a que la puerta principal se abriera, esperando que entrara su abuelo, pero dentro de ella sabía que eso no iba a pasar, que estaba sola en esa gran mansión, pero a pesar de que nunca conoció a su madre, quería creer que ella siempre estaba a su lado y que no se había ido.
-No te preocupes Mneko-chan eso ya esta en el pasado- volvió su mirada a ser la misma y la posó en sus ojos -Ahora nos tenemos el uno al otro, y tu tampoco vas a volver a estar sola
-Kou hay algo que quiero preguntarte- Mako estaba lista para preguntar sobre el incidente de la azotea la otra vez- sobre el otro día- la mirada de Kou se enfocó en sus ojos, sentía que estos le atravesaban el cuerpo
-No se qué paso- su seriedad asombraría a más de uno -Hay algo que no entiendo sobre ti, no puedo ver a través de ti, hay algo en tu sangre, que me hace perder el control-
-Pero estas aquí enfrente de mí, y…- subió por encima del desayunador acercando su rostro al de ella
-¿Qué es lo que estabas pensando? Acaso querías que yo hiciera esto- su respiración se acortaba, sus labios estaban cada vez más cerca pero ella lo empujó- Ya lo dejaremos para otro momento, no creas que he olvidado que te fuiste con ese Sakamaki. Ella tragó saliva, no quería imaginar como sería Kou con respecto a sus castigos, a pesar de que aún no recibía el castigo de Ruki.
La noche llegó muy rápido y era tiempo de volver a la escuela, Makoto llevaba consigo la camiseta de Subaru pese a las protestas de los Mukami, al salir de la limusina Ruki se dirigió hacia ella antes de salir entrar a su salón
- Espero que esta vez me hagas caso- ante la seriedad de sus palabras lo único que Mako logró hacer fue temblar y asentir levemente, Ruki la tomó de su mentón -Recuerda que no he olvidado tu castigo
Ella entró en el salón, a pesar de que deseaba que Raito no estuviera ahí, siempre estaba, solo que esta vez estaba ocupado, una chica que ella no había visto antes en su clase estaba sentada en la mesa del vampiro, era más que obvio que estaban coqueteando. Al entrar ella prefirió ignorar las insinuaciones de la chica que estaba detrás de ella.
"No sabes en lo que te metes" se dijo para sus adentros.
Poco antes de que empezaran las clases Raito tomó la mano de esa chica y salieron del salón, por una vez Mako agradeció lo que había pasado o al menos eso pensó hasta que entró el sensei.
-El día de hoy formaremos parejas para entregar una tarea que se evaluará al final del curso-
Mako se daba de topes en su escritorio, ella no era una persona muy sociable, y que la evitarán sus propios compañeros lo hacía más difícil, las mujeres parecían tenerle una especie de odio, ya que antes de que se enteraran que era la "hermana de los Mukami" pensaron que era la novia de Kou, porque una de sus fangirls los habían visto en una situación que daba a entender esto, por lo que empezaron a molestarla, pero cuando se enteraron de la verdad por más que le pidieron perdón y buscaron acercarse a ella para estar con Kou, Mako solo las rechazaba, porque odiaba que solo la buscaran porque querían algo, los varones pensaban que era linda, pero había un gran problema un titán que parecía actuar como su sombra, por lo que simplemente se alejaron de ella, no querían meterse en una pelea que sabían que no iban a poder ganar, aunque ellos admiraban la perseverancia y el valor que tenía Raito, para estar sobre la hermanita de los Mukami.
-Señorita Mukami- Mako levantó la cabeza al oír la voz del sensei- Por lo visto su compañero será el joven Sakamaki, deberá de ser fácil, puesto que se llevan muy bien-
"¿Llevarnos bien?, en serio tiene que estar mal de la cabeza" pensó Makoto, y no era para más puesto que a pesar de llevarse como perros y gatos, a la impresión del ojo externo ellos siempre estaban hablando, el sensei, ya los había castigado varias veces por lo mismo.
-¿Cuál será el proyecto?- preguntó una pelirroja, ansiosa por saber cual era la tarea, Mako la odio por eso, ella tenía un buen compañero, que de seguro la ayudaría con cualquier trabajo, en cambio ella tendría que realizar todo el trabajo y no solo eso, sino que al mismo tiempo tendría que cuidarse de no terminar violada en el intento.
-Bueno, su tarea se dividirá en dos, primero deberán cumplir la función de padres con un bebé que se les proporcionará el día de mañana, y posteriormente me entregarán un reporte escrito sobre cómo la crianza influye en el desarrollo de un niño y sus efectos a largo plazo.
Se escucharon muchas quejas al respecto, otros al contrario estaban encantados ya que pensaron que esta tarea sería pan comido, Mako en cambio ya se estaba dando por muerta, solo podía pensar en qué tanto le afectaría si no cumplía con esta tarea.
-Y ¿por qué tenemos que realizar esta tarea?- se escuchó una voz que provenía del fondo del salón
-Fue un pedido de la directora, debido al incremento en el número de embarazos juveniles, esto les enseñará que todo tiene sus consecuencias y no tienen que pensar con la cabeza caliente.
Todos comenzaron a reír, por el último comentario del sensei, él se sonrojo debido a que no era su intención decir las cosas en doble sentido.
-Esto equivaldrá al 40% de su nota final así que si quieren pasar, será mejor que se lo tomen en serio-
Un golpe llamó la atención de todos, que se giraron inmediatamente al ver que el ruido venía del asiento de Mako
-¿Está bien señorita Mukami?- preguntó el sensei, al tiempo que se acercaba a ella
-Sí, sólo quería comprobar si la mesa tenía fiebre, pero creo que lo hice muy duro- respondió Mako
-¿Qué?- al parecer el sensei no la había escuchado
-Que estoy bien, no se preocupe- si había un pensamiento en el que evitaba tener que trabajar con Raito, ahora se había desvanecido
-Bueno, señorita Mukami, tendrá que informarle a su compañero del trabajo-
El primer período había terminado muy rápido, o al menos eso creía Makoto, pero no era menos, puesto que después de conocer la tarea que tendría que realizar con Raito, su mente simplemente abandonó su cuerpo. Salió al jardín en busca de consuelo, a pesar de que planeaba cumplir con lo que dijo Ruki, había dos problemas, uno su trabajo con Raito y segundo que ella estaba buscando a Subaru para devolverle la camiseta, pero no lo encontraba por ningún lado. Escuchó unos sonidos extraños que provenían del lado más lejano del jardín, al principio ella pensó que eran quejidos por lo que fue a ver de qué se trataba, se arrepintió en cuanto descubrió la situación que se estaba desarrollando enfrente de sus ojos. Sin ningún pudor vio como Raito estaba a punto de follarse a la chica que se encontraba sentada en su escritorio unas horas antes, al verlo en esa situación maldijo su inocencia lo que había escuchado no eran quejidos sino gemidos. Mako no supo cómo reaccionar, simplemente se iba a retirar cuando un par de ojos verdes se encontraron con los suyos.
-¿No te gustaría unirte a la diversión?- dijo Raito, al tiempo que subía las piernas de su acompañante a su cadera, la mujer que estaba con él no parecía percatarse de la presencia de Makoto
-Eres un asco- simplemente decidió girar, estaba asqueada por lo que había visto, esa situación la había molestado, pero porque la había molestado, si ella ya conocía el cerdo que era Raito, pero antes de irse sabía que necesitaba preguntarle algo -¿Dónde puedo encontrar a Subaru?-dijo sin darse la vuelta
-Normalmente estaría saltándose las clases en la azotea-
-Ya busqué ahí y no está- tardó un tiempo en responder, lo que provocó que Mako girará la cabeza y se volvió a arrepentir por lo que vio -Es en serio Raito, búscate un hotel-
-Venimos de ahí- su voz sonaba cortada
-¿Cuál es su salón?-
-Va en 1…..la verdad no es un buen momento Mako- la acompañante de Raito notaba que este no le ponía atención, por lo que cada vez estaba siendo más atrevida, quería ser lo único que viera.
Mako estaba molesta, porque no solo tuviera que estar escuchando esa situación sino que sería imposible trabajar con él.
-Está bien lo buscaré por mis medios- soltó bastante furiosa, se iba a ir sin refutar nada, pero iba a hacer enojar un poco a Raito por el mal momento que le hizo presenciar -Por cierto vamos a ser padres- se marchó antes de que él le pudiera refutar algo.
Una cachetada sonora hizo que Mako sonriera satisfecha, pensó que su acción no iba a tener consecuencias cuando sintió que alguien la tomaba por detrás, cuando pensó en gritar, una mano le tapó la boca, se encontró de frente con su atacante, era Raito.
-Buen truco, little bitch-chan, pero ambos sabemos que eso no puede ser posible, aunque si quisieras podríamos intentarlo- se lamió los labios provocativamente y puso sus manos en su cintura.
-Es por un trabajo que vamos a realizar juntos, no te emociones- quitó sus manos
-Así que vamos a tener un bebé- sus ojos resplandecían con la luna
-Uno de juguete, también vamos a realizar un reporte sobre la importancia de una buena crianza- Mako estaba a punto de irse cuando la acorraló con sus brazos
-Eso no me importa en este momento, puesto que me interrumpiste y no he podido calmarme- las palabras que salían de su boca eran serias, por lo que ella se estremeció -Ya veo que tu fuerza poco a poco está desapareciendo, vamos ríndete ante mí- él comenzó acercando su cuerpo poco a poco a ella. Sus manos comenzaban a desabrochar el moño de su uniforme- Te comió la lengua el gato, no espera eso estoy a punto de hacerlo yo- Mako quería reaccionar pero su cuerpo se había paralizado por completo, mentalmente rogaba que alguien fuera a ayudarla, Raito la besó, esto la tomó por sorpresa e hizo que su cuerpo reaccionará, ella lo empujó pero su fuerza no era suficiente, él bajó por su cuello -Me gusta que opongas resistencia, pero esto me lo debes-
Cuando estaba a punto de morderla, Mako cerró los ojos, sus colmillos desgarraron su piel, Raito no la había mordido, ahora tampoco tenía su peso sobre ella, pero él dolor de su cuello quemaba su piel, al abrir los ojos encontró a Raito tirado en el suelo, y se encontró de nuevo con un peliblanco, que al parecer siempre llegaba en el momento adecuado.
-¿Estás bien?- se dirigió a ella, con una voz tan calmada
-Gracias de nuevo Subaru- sus ojos se encontraron, él se sonrojo
-Debería de imaginarme que el pequeño Subaru, me irrumpiría si trataba algo con su novia- decía Raito al mismo tiempo que se levantaba del suelo
-Ella no es mi novia- respondía enojado
-Decías lo último del mismo sacrificio- Raito esbozó una amplia sonrisa -Aún así eso no me impidió divertirme un poco- Subaru estuvo a punto de darle otro golpe cuando su hermano mayor desapareció
-Imbécil-
Mako estaba a punto de irse pero Subaru la detuvo.
-No será buena idea entrar al instituto con 10 vampiros, cuando estas sangrando-
-No es nada- mintió Mako, tratando de cubrir la herida con su mano, pero la sangre aumentaba y atravesaba por sus dedos.
-Déjame ayudarte, vamos a la mansión estará vacía- al oír esto los ojos de la chica se abrieron como platos - No es que vaya a intentar nada raro, no pongas esa cara.
-No puedo, mejor llévame a la enfermería- Subaru estaba a punto de protestar cuando Mako le tendió su camiseta- Gracias por lo del otro día -apenas si notó que su mano estaba temblando, cuando ella se desvaneció, el flujo de la sangre era mayor.
El olor a sangre estaba impregnado en el aire lo que provocó que tanto los Sakamaki como los Mukami se pusieron alerta, sobre todo Yuma, que conocía por demás ese olor en el aire.
Yuma corrió por todos los pasillos, siguiendo ese olor, que lo llevó hasta la enfermería en dónde ya se encontraban sus otros hermanos y un peliblanco contra el cuál descargó toda su ira.
-¡Fuiste tú el que la puso en esta situación!- le recriminó el castaño a la persona que se encontraba enfrente de él, estaba a punto de lanzarle un golpe cuando su hermano lo detuvo.
-Tranquilo Yuma, fue él quien la trajo aquí- contestó Ruki, quien parecía tan sereno
-Pero si él fue quien le hizo esto- replicó el castaño
-No fui yo, esto se hubiera puesto peor si no hubiera llegado- dijo Subaru al mismo tiempo que se iba de la habitación, una mano lo agarró de su manga evitando que este se fuera, Mako había despertado.
-Gracias- fue todo lo que dijo.
Todos se pusieron alrededor de Mako, estaban felices de que esta hubiera despertado, en ese momento entró el enfermero Reinhart
-Que bueno que ya despertó señorita Mukami, tenía preocupados a sus hermanos y a su novio- el comentario de Reinhart hizo que tanto Mako como Subaru se sonrojaran.
-Él no es el novio de mi Onee-chan- respondió Kou abrazando a su supuesta hermana
-Veo que tiene unos hermanos muy sobreprotectores señorita, la tiene muy difícil joven Sakamaki- dijo con una sonrisa, por un momento le recordó a Karl, si lo pensaba bien tenían un gran parecido -Debe de tener cuidado con los animales señorita, la próxima vez podría ser algo más grave- a pesar de que sonaba muy poco creíble la excusa que le había dado Subaru al enfermero, este no hizo por preguntar más, simplemente se dedicó a curarle la herida -Creo que es mejor que todos se vayan a sus respectivas clases no creo que lo mejor es dejarla descansar-
Todos salieron de la habitación, dejando a Mako sola con Reinhart, ella examinaba cada aspecto de él, tenía un gran parecido a su abuelo, algo le decía que era él, pero y si sus instintos estaban errados pasaría un momento de vergüenza, pero tenía que atreverse.
-¿Karl?, ¿Abuelo?- apenas si se alcanzaba a escuchar su voz tímida
-Mi pequeña niña- al escuchar esto se arrojó a sus brazos, su dolor parecía ser más pequeño cuando estaba con él.
-¿Por qué estás disfrazado?- preguntaba aún sin separarse de él
-Quería cuidarte, y ver si estabas siendo buena con los Mukami- volvió a mirarlo, y ahí estaba él, su abuelo Karl, él mismo de siempre desde que ella había nacido
-Quiero quedarme contigo, aún no entiendo por qué me mandaste con ellos- decía al mismo tiempo que Karl la llevaba cargando hasta la cama
-Son experiencias que tienes que tener, y algún día me lo agradecerás-
Mako no quería discutir en un momento como ese, a pesar de que ya había dormido bastante, sus ojos se sentían cansados.
-Lo siento, pero no tienes que recordar nada de esto, sólo quería saber que lo estabas haciendo bien, y ya lo he visto- le dio un beso en su frente, pero ella ya estaba dormida -Este es sólo en inicio-
Mientras tanto afuera de la enfermería se encontraba un Yuma bastante molesto.
-Si no fuiste tú quien la dejó en ese estado entonces ¿quién fue?- su voz se escuchaba en los salones cercanos
-Yo me ocupé de eso- respondió Subaru y se disponía a marcharse
-Responde- lo detuvo Yuma, pero Subaru se soltó de su agarre
Antes de que este respondiera, Kou ya había salido corriendo, él había reconocido ese olor en cuanto entró en la enfermería, era inconfundible, sólo esperaba que no estuviera lejos.
-Mierda, Kou, ¿A dónde vas?- una mano se poso en el hombro de Yuma, era Ruki.
-Después arreglaremos esto, tranquilízate, no queremos llamar la atención
Cuando Yuma miró a su alrededor, notó que los estudiantes ya habían salido de clases y los miraban con suma curiosidad.
-Raito- fue lo único que dijo Subaru antes de marcharse
-Ese…- antes de que Yuma dijera algo más Ruki lo interrumpió
-Vámonos- fue entonces que los hermanos fueron tras Kou -No debemos permitir que cometa una tontería.
Espero que les haya gustado el capítulo, tarde mucho en actualizarlo, lamento la demora pero prometo que las voy a compensar por la tardanza, si les ha gustado la historia déjenme saberlo en los reviews y compartanla para que más personas conozcan la historia. Las leo en el siguiente capítulo
