El recuerdo de esa cruz plateada seguía en la mente de Shu una y otra vez, al primer encuentro con ella en la sala de música no le dio mucha importancia, la segunda vez cuando de su ropa se le escapó la cruz realmente estaba sorprendido, aunque al principio este creyó que todo era una coincidencia pero conociendo a Karl Heinz nada es ninguna casualidad, el mayor de los Sakamaki tenía que comprobar por sí mismo que la cruz de aquella chica era la misma.

Un olor conocido cautivó su nariz, era similar al de Yui, pero no en su totalidad, cuando se dirigió al origen de este, se encontró a la familia Mukami peleando fuera de la enfermería, esperó a que se fueran aunque ya sabía a quién le pertenecía, la hermana de los Mukami se encontraba al otro lado de la puerta, esperó a que Reinhart saliera y se decidió entrar.

Ahí estaba ella, descansando tan tranquilamente, la observó, dormía tranquilamente, ignoraba todo lo que pasaba afuera, era un buen momento para revisar la cruz que ella cargaba consigo en su cuello.

Se acercó cuidadosamente, ella no se parecía en nada a Yui, no tenían el mismo color de cabello, ni siquiera los mismos ojos, eran completamente diferentes, pero entonces la pregunta continuaba ¿por qué ella tenía la cruz de Yui?. Su mano recorrió el cuello de Mako, ella se estremeció al toque, pero no se despertó, sólo giró hacia el otro lado de la cama. Una cadena en su cuello se asomó, recorrió cada parte de la cadena, la cual estaba cálida por el contacto de la piel de ella, esa calidez le remontó a una rubia sonriente que paseaba por la mansión, pero detrás de esa sonrisa se escondía una gran tristeza.

Con cuidado de no despertar a Makoto, extrajo el dije, para comprobar sus sospechas, era la misma cruz, Shu estaba sorprendido y más cuando alguien abrió la puerta detrás de él.

-¿Qué haces aquí?- preguntó una voz a sus espaldas.

Yuma necesitaba descargar la ira contenida, no entendía qué era lo que tenía Mako para ponerlo así, al entrar a la habitación veía como Kou contenía la calma, pese a que su ceño estaba fruncido, sólo había escuchado parte de la conversación cuando supo que no podía estar de pie frente a aquel que había lastimado a su "hermana".

-Tu Onee-chan es exquisita en muchos aspectos, estaría bien para mí si tan sólo la compartiéramos, apuesto a que tú deseas lo mismo que yo- las palabras de Raito estaban en lo cierto, pero Kou sabía que la razón por la que Mako lo hacía sentir de ese modo, era por su sangre, y no por las razones grotescas que el Sakamaki tenía en mente.

Kou no tuvo tiempo de responder cuando detrás de él, apareció Yuma hecho toda una furia, quien no pensó dos veces y tomó por el cuello de la camisa a Raito

-Repite lo que dijiste y date por muerto- decía Yuma levantando el puño, este no iba a dudar dos veces en golpearlo-

A pesar de que las biblioteca estaba vacía, Ruki no iba a permitir que Yuma diera un espectáculo como ese, por lo que detuvo el golpe, sosteniéndolo del brazo.

-Yuma- dijo con su voz tranquila

-Pero tú oíste lo que dijo de Mako- su furia se hacía latente

-Aún así, ya te lo dije antes, este no es un lugar para dar un espectáculo-

Yuma a regañadientes soltó a Raito, quien fue a buscar el sombrero que se le había caído. La sonrisa que tenía este solo significaba que tenía algo en mente, y Raito planeaba devolverle el mal momento que le había hecho pasar Mako.

-¿Por qué te pones tan agresivo si al final vamos a ser familia?- Ante el comentario de este todos se quedaron perplejos

-¿De qué estás hablando?- se atrevió a preguntar Kou

-Entonces de lo que está hablando todo el alumnado es real- Reiji había aparecido detrás de Raito

-¿De qué estás hablando Reiji?- se atrevió a preguntar el mayor de los Mukami

-Al parecer tu hermana está esperando un hijo de Raito- decía al tiempo que se acomodaba los lentes

-Tú maldito infeliz- Yuma estaba a punto de lanzarse en contra de Raito, cuando sus hermanos lo contuvieron

-Vámonos Raito, tienes que dar muchas explicaciones sobre lo ocurrido-

Azusa incrédulo por la situación que estaba ocurriendo fue directamente a la enfermería, no podía creer que Mako y Raito hubieran estado juntos, pero al caminar por los pasillos, se comentaba lo mismo.

-Puedes creer que la hermana de Ruki-san halla quedado embarazada de Raito- decía una joven

-Como era de esperarse de Raito, él siempre tiene una amante distinta cada día, creo que su diversión se acabó por esta vez-

Era imposible para Azusa tener que aguantar todo lo que decían de su hermana, aceleró su paso hasta llegar a la enfermería en donde encontró al mayor de los Sakamaki inclinado sobre su hermana, quién dormía tranquilamente.

-¿Qué haces aquí?- preguntó el menor de los Mukami

-Necesitaba comprobar algo- respondió Shu sin darle mucha importancia al tema, aunque por dentro estaba sorprendido de encontrar la misma cruz de Yui.

-¿Sobre qué?-

-Ese no es asunto tuyo- fue entonces cuando desapareció

Azusa se acercó a Mako y revisó si no tenía alguna mordedura por parte del mayor de los Sakamaki y descubrió que estaba bien. Inconscientemente le acarició la mejilla, a lo que ella se removió en la cama.

Él la veía tan frágil, como una muñeca que en cualquier momento se podía romper, casi no habían cruzado palabras puesto que ella se ponía muy nerviosa cuando estaba con él y tartamudeaba. La primera vez que la vio llegar a la mansión, le recordó a Eva, relucía tanta tanta energía, tanta vida. Al verla ahí no podía creer lo que le había dicho Raito.

-¿Azusa?- los ojos de Mako se habrían poco, por un momento Azusa olvidó lo que le iba a decir- ¿Ya podemos irnos a casa?

-Antes..quiero..preguntarte algo..- Azusa buscaba las palabras al tiempo que Mako se incorporaba -¿Tú estás..embarazada?

Mako abrió los ojos, no podía creer lo que le preguntaba Azusa, inmediatamente se sonrojó.

-¿Por qué lo preguntas?-

-Raito..- con eso le bastó a Mako, para entender la situación

-Raito y yo tenemos que cuidar un bebé, y entregar un trabajo sobre eso, estúpido Raito- Mako se imaginó que Raito usaría ese comentario en su contra

-¿Por qué dijo eso?- la cara de Azusa mostraba una duda razonable

-Porque lo interrumpí cuando estaba con una de sus "amigas"- se limitó a decir ella, al tiempo que trataba de levantarse de la cama

-Vamos a casa- Azusa le tendió la mano

Al llegar a la mansión, Ruki inmediatamente tomó del brazo a Makoto y la llevó hasta su estudio.

-Ruki, me lastimas…-

-Al parecer te gusta desafiar mi autoridad- él estaba molesto

-No es eso Ruki- él la soltó, estuvo a punto de caerse cuando él le acercó una silla

-Entonces, ¿qué fue lo que sucedió con Raito?- su mirada penetrante hacía que Mako temblara

-Bueno…- las palabras parecían haber sido borradas de su mente

-No me dejas otra opción que comprobarlo yo mismo- se acercó a Mako, ella estaba estática ante la actitud que estaba tomando Ruki, ella trataba de alejarse de él, pero al hacerlo lo único que provocó fue que cayera de espaldas y Ruki sobre ella.

-Si es por lo de Raito, te juro que es mentira- prácticamente estaba gritando

-No es necesario gritar, sí que eres bastante torpe, ya volviste a abrir tu herida- Ruki retiró con cuidado el vendaje y lamió la herida, él deseaba morderla, pero como sabía que ya llegaría la hora en la que degustaría esa sangre. Mako se estremecía al toque de su lengua en su cuello, dejó escapar unas cuantas lágrimas, al darse cuenta de esto Ruki paró y curó la herida de Mako.

-Después de los sucesos de hoy, no te podrás apartar de mi lado ni un segundo, y si es necesario te pondré una correa- la sonrisa de Ruki hizo temblar a Mako, ella sólo se limitó a asentir- Entonces vamos a la cocina, hoy serás mi asistente, espero que no seas tan torpe

-Y entonces ¿por qué el estúpido Sakamaki diría eso?-

-Digamos que lo interrumpí, cuando estaba ocupado, era sobre un proyecto que tenemos que entregar-

-Si querías ser madre, sólo pídelo gatita- al oír la proposición de Kou, todos los presentes se ahogaron con la comida

-Creo que es muy pronto para eso Kou- respondía la joven enfrente de Kou

-Si Kou, si Mako quiere tener hijos, sería conmigo- decía Yuma

-Serías una gran esposa Mako-chan- dijo Azusa, mientras continuaba comiendo

-No lo creo, sino fuera por ayuda de Ruki, solo comeríamos cubos de azúcar- Yuma estaba sonriendo.

-Terminen su cena- anunció Ruki.

Ruki y Mako se encargaron de levantar los platos, Mako estaba a punto de retirarse a su habitación cuando Ruki la detuvo.

-¿A dónde vas?-

-A mi habitación- fue extraña la pregunta que le hizo Ruki

-Hasta que me demuestres que vas a seguir las reglas de la casa, podrás volver a tener tu intimidad, mientras tanto vas a dormir conmigo-

-Pero...es que…- Mako no sabía como expresar su incomodidad

-Voy a mantenerte vigilada, que tu mente no vaya más lejos- Ruki se divertía con sus expresiones- En 10 minutos te veo allá

Muy a regañadientes ella fue a su habitación, recogió algunas cosas y fue al dormitorio de Ruki, esto de tenerla bajo supervisión se le estaba yendo de sus manos, pero tenía miedo de protestar. Ruki nunca soltaba una especie de diario que llevaba a todos lados, pero esta vez estaba ahí frente a ella, era inevitable que la curiosidad no la embargara,, poco a poco fue abriendo las páginas de ese diario, encontró una foto de una pareja cargando a un bebé, lucían tan felices, imaginó que era la familia de Ruki, al girar la foto notó que tenía algo escrito:

"No recuerdo haber sido tan feliz como al tener a mi querido hijo entre mis brazos, y a lado de la persona que amo, deseo mi querido Ruki que alguna vez encuentres la felicidad como yo lo he hecho, alguien que te haga sentir como tu madre lo hace conmigo, me llena de vida, como quisiera que te quedarás así, para poder protegerte siempre"

La foto estaba un poco arrugada y apenas lograba a ver lo que estaba escrito, una lágrima corrió por su mejilla. Al final de la foto, una letra diferente, se podía apreciar con mayor claridad lo que decía.

"Lo hice"

Al escuchar la puerta abrirse rápidamente se metió a la cama, fingió estar dormida, el sonido de la ropa de Ruki caer, y la imagen de él desnudo la hizo sonrojarse, y apretar más los ojos. Abrió un ojo para comprobar si este ya había terminado. La imagen de él sentado en la esquina de su cama sin camisa casi le provoca un infarto, su espalda tenía un par de cicatrices en forma de V invertida, inconscientemente estiró una mano para tocarlas, antes de siquiera hacerlo él le detuvo su mano.

-¿Qué es lo que pretendes?- preguntó el pelinegro

Ella ignoró lo que este le decía y se atrevió a preguntar.- ¿Qué son las cicatrices en tu espalda?

-Cuando Yuma, Kou, Azusa y yo éramos niños, intentamos escaparnos del orfanato, pero no lo conseguimos y este fue mi castigo- Mako imaginó al niño de la foto siendo golpeado y su corazón se llenó de profunda tristeza. Tal vez era el instinto maternal que le había sido heredado por su madre lo que la impulsó a saltar de la cama y abrazarlo.

-No sientas lástima por mí- esta no era la respuesta que Mako esperaba, Ruki se veía molesto cuando la acorraló contra la cama. -Ahora las cosas son diferentes, ahora soy un vampiro- levantó el mentón de esta -¿Acaso tengo que recordartelo?- su cuello estaba completamente expuesto, Ruki ignoró el vendaje que tenía y lamió la parte desnuda de su cuello.

-Ruki, no hagas esto..por favor-

La cara que tenía Makoto en ese instante, le recordó la primera vez que él bebió de Eva, se preguntó si su sangre tendría el mismo sabor que el de ella, pero por el sentimiento que una vez le tuvo a ella, él se arrepintió, tal vez en el fondo creía que al beber su sangre, él descubriría quién sería el padre de ella, aunque era muy pretencioso de su parte. Se retractó de beber su sangre y se acomodó en una esquina de la cama, Mako no supo que hacer ante ese cambio repentino, pero decidió no preguntar más acerca de eso.

Al otro día en la escuela, Mako se convertía en la sombra de Ruki, pero ni siquiera estando con él los rumores que giraban en torno a su embarazo cesaban y comenzaban a molestarla, pero si armaba un escándalo estando a la de Ruki, él se molestaría bastante.

La dejó en el salón de clases pero antes de marcharse le susurró.- Cuando terminen las clases vendrás a buscarme sin escalas.- Mako asintió sin ganas, no es como si ella tuviera otra opción. Cuando fue a su lugar, se encontró a la misma chica con la que había visto a Raito un día antes.

-Ya veo que la pequeña zorrita llegó hoy a clases como si todo estuviera bien- los ojos de Mako se abrieron sorprendida de las palabras que la chica enfrente de ella le decía, ¿cómo podía siquiera llamarla zorra si ella había sido la que se había ido a revolcar a un hotel?

-Tu concepto de moral, se averió, yo no fui la que dio un espectáculo en un lugar público- la chica enfrente de ella, estuvo a punto de darle una cachetada cuando la razón de la discusión la detuvo.

-No te atrevas a ponerle un dedo encima- la mirada de Raito puso pálida a la chica enfrente de él, quien simplemente se fue

-¿Debería decir gracias?- Mako estaba sorprendida por lo que había pasado, pero prefería no demostrarlo

-Descuida little bitch-chan, no iba a dejar que nadie le ponga una mano encima a la madre de mis hijos ~nfu~ - Raito tomó a Mako por los hombros y puso frente a ella un bebé, el sensei ya les había entregado los bebés, ella lo tomó entre sus brazos, se imaginó cómo hubiera sido si estuviera con su madre, su rostro se tornó triste, Raito la miraba sorprendido - ¿bitch-chan?

Ella ignoró sus palabras y se atrevió a preguntar -¿Cómo era tu madre Raito?-

La cara del mayor de los trillizos cambio, cuando estaba a punto de contestarle entró el sensei, pidiendo a todos que se sentarán, pasó el día muy rápido.

-Debemos ponernos de acuerdo ¿quién se llevará el bebé?-

-Será mejor que te lo quedes tú, no creo que a Reiji le guste tener un bebé gritando por toda la mansión-

-Menos a Ruki- Mako revisó la hora y va habían pasado 15 minutos de la hora de la salida- Yo me lo llevo pero mañana tú te harás cargo- salió del salón corriendo, y fue hasta el de Ruki, él se notaba bastante molesto- Lo siento, tenía que arreglar…- el bebé que llevaba en sus manos comenzó a llorar- ¡No! ¿por qué ahora? -Trató de mecerlo entre sus brazos pero este no paraba de llorar, la cara de Ruki notaba fastidio, le quitó al bebé de sus brazos, logrando que este se calmará

-No voy a estar haciendo esto siempre- se lo entregó- Vámonos

Dentro de la mansión, Kou parecía disfrutar como Mako trataba de calmar al bebé que otra vez había comenzado a llorar y esta vez no sabía el por qué, ella ya no estaba junto a Ruki, debido a que este consideraba molesta la tarea que se les había encomendado por lo que la dejó a su suerte.

-Kou, no te estés riendo y ayúdame con esto- suplicaba Mako-Ya le dí de comer y no tiene hambre, traté de que se durmiera y menos ya me estoy cansando

-Vamos Mneko-chan, debes admitir que si estuvieras en mi lugar te estarías divirtiendo-

-Por favor- empezó a hacer pucheros

-Sabes que esa es mi debilidad- Kou comenzó a cantarle una canción, pero este no se calmaba-Creo que tu bebé está roto, no puede apreciar lo hermosa que es mi voz, espera creo que ya se cual es el problema, necesitas cambiarlo, y para eso no cuentes conmigo- fue entonces cuando salió de su habitación

-Es tu turno Raito, ya no lo evadas más- Makoto puso el bebé frente a Raito, a él ya se le habían acabado las excusas, para evitar llevarse a casa al bebé

-Pero bitch-chan- se vio obligado a tomar el bebé y llevárselo

-Por fin podré dormir bien- suspiró Mako, sí que le había estado causando muchos problemas, en las noches lloraba bastante, se imaginó a Raito en esa situación, tratando de calmar a un bebé que lloraba día y noche, rió por un momento, pero después se le vino a la mente una imagen nada favorecedora, un Kanato molesto por el llanto del bebé

-Raito, espera- fue corriendo tras de él. cuando Yuma le cerró el paso

-Y…¿por qué buscas a Raito? A ese paso van a creer que de verdad estás embarazada- este acercó una mano a su vientre -¿O es que de verdad lo estás?

-No es eso, es qué no confío en que Raito se quede con el bebé- retiró su mano

-Pero eso nos va a dar tiempo para nosotros- la acorraló contra la pared

-No..digas tonterías- Mako estaba completamente sonrojada

-Hubieras visto tu rostro- Yuma estaba vacilando

-Si me disculpas, tengo que ir por Raito- salió corriendo antes de que el castaño pudiera decirle algo

Cuando por fin lo encontró, observó que él podía sacar provecho de un bebé para conquistar mujeres, tosió para llamar su atención.

-Sabía que no podías vivir sin mí- le dijo sonriente

-Sólo me preocupaba por el bebé- le restó importancia a su comentario

-Continúa mintiéndote, algún día lo aceptarás-

-¿Y el informe?- Mako le restó importancia a lo que dijo

-¿Qué informe?-

-Sobre el cuidado y crianza..algo así-

-Vendrás conmigo al final de clases-

-No creo que me de permiso Ruki-

-Sólo no se lo digas- Mako veía como Raito acunaba al bebé, esa imagen la llenó de ternura

-No creo que sea lo más conveniente- al escuchar su propuesta, rápido pensó que era una mala idea

-Te haré cambiar de opinión- estiró su mano y le tendió una caja

-No creo que deba aceptarlo- se negó a tomar

-Es por si necesito algo- al ver la cara de desconfianza de Mako, Raito abrió la caja y le tendió un teléfono-Me lo devuelves terminando

Mako tuvo que aceptarlo a regañadientes, sabía que estaba mal hacerlo, pero pensó en que si estaban comunicados podrían realizar el trabajo sin tener la necesidad de verse.

Esperaba no tener la necesidad de buscar alguna excusa para poder salir sin que la vieran, pero sus esperanzas se vieron frustradas cuando ese teléfono empezó a vibrar y lo observó era un mensaje, en el cual Raito le decía que necesitaba ayuda con unas cosas del bebé y que probablemente ya estuviera roto, también le decía que la esperaba en el parque junto a la escuela.

Sabía desde el inicio que era una mala idea, pero no tenía muchas opciones, simplemente decidió hacerlo, al final era un buen momento, Ruki había salido, Yuma estaba muy ocupado con sus hortalizas, Kou tuvo que salir a responder el llamado de su manager y Azusa parecía tener compañía en su habitación. Era el momento perfecto. Salió a hurtadillas de la mansión, y fue al lugar donde habían acordado encontrarse con Raito.

Y ahí estaba él, Mako nunca pensó verlo sin uniforme lucía tan despreocupado con ese suetér a rayas. Él sonrió cuando la vio.

-Al final eres una niña mala bitch-chan- las orbes esmeralda de Raito la miraban fijamente, pero su mente ya iba más lejos, se imaginaba "castigando" a Mako.

-Déjate de bromas, y dime ¿qué es lo que pasó?

Ruki estaba fuera debido a que tenía que encontrarse con el político Tougo Sakamaki, mejor conocido como Karl Heinz, era extraño que él lo llamará tan repentinamente, algo importante debía de estar ocurriendo.

-Toma asiento, por favor Ruki- le indicó al momento de entrar en tal fastuosa oficina

-¿Qué es lo que sucede Karl-sama?- aunque en ese momento estaba como Tougo, para Ruki era extraño llamarlo de otro modo que no fuera ese.

-Es sobre Makoto, el tiempo cada vez está más cerca, el sello sobre sus poderes está desapareciendo-

-Ella no ha presentado ninguna reacción todavía- respondía Ruki

-Tal vez no por ahora, pero el momento se está acercando, tienen que estar preparados-

-He estado tomando las precauciones adecuadas, si eso es todo me retiro-

Ruki no entendía la razón por la cual Karl Heinz le había dicho eso, la primera vez le había advertido sobre ella, pero al verla no parecía que fuese ningún peligro, lo que él no sabía era que Karl había sellado todos sus poderes tras un incidente que tuvo en la mansión cuando ella tenía 5 años, así mismo él había borrado todos los malos recuerdos sobre los incidentes anteriores a eso.

-Las primeras señales aparecerán pronto Ruki-

-Lo mantendré al tanto de lo que ocurra con ella-

-Antes de que te vayas Ruki, ella preguntará por su padre cuando todo empiece-

-Es entonces cuando la mando con los Sakamaki-

-No, ella tiene que descubrirlo tal vez al final Eva descubra que su hija logró el cambio que ella no logró-

-Con su permiso Karl-sama- fue entonces cuando se retiró

-Si tan sólo supieras que la historia del padre de Makoto es más complicada de lo que parece-

Al salir de la oficina de Karl, Ruki estaba pensando en la última vez que vio a Eva, él sabía que algo no andaba bien con ella, pero sabía que nunca le iba a decir la verdad, su cara irradiaba alegría, si tan sólo él se hubiera dado cuenta de lo que pasaba, estaba seguro de que se hubiera ofrecido a cuidar a su bebé, pero la historia fue diferente.

-Raito, dijiste que el bebé estaba en tu cuarto- la puerta se cerró detrás de Mako

-Hace un momento estaba en mi cama, de seguro de cayó a un lado-

-No deberías de dejarlo solo- se acercó a la cama, había momentos en los cuales ella no veía las segundas intenciones de las personas hasta que era muy tarde y esa fue una de esas ocasiones, fue arrojada contra la cama y Raito se había subido arriba de ella -¿Qué crees que haces?

-Me debes una little bitch-chan, y verte cargando a ese bebé me dieron ganas de darte uno- sus ojos resplandecía lujuria

-Déjame, no deberías de hacer esto- ella luchaba debajo de él, pero era por mucho más fuerte que ella

-Me pregunto que debería de hacer primero ~nfu tal vez donde Subaru nos interrumpió- se acercó a su cuello

-¡Raito tu estúpido bebé está llorando! ¡No vuelvas a dejarlo encerrado en la dama de hierro!- era Ayato- Abre la maldita puerta, no me voy a ir hasta que lo calles

Los golpes de Ayato se hacían más fuertes, al final terminó rompiendo la puerta de la habitación.

-Ya veo que estabas demasiado ocupado, Subaru se pondrá furioso cuando la vea- los ojos de Ayato examinaban a Mako -Pero vale la pena volverlo verse una furia

~Nfu, seré buen hermano y compartiré mi presa, pero yo seré el primero en devorarla-

-No si Ore-sama te lo impide-

-Voy a gritar sino me sueltan de una vez- luchaba Mako, contra los vampiros que se encontraban sobre ella

-Calla a ese maldito bebé, que me corta el ánimo- decía Ayato rugiendo

-Yo lo podría callar si me soltarán- trató de negociar Mako, pero era en vano sus captore no parecían soltarla

A lo lejos se escuchó la voz de Subaru, seguido con un golpe muy característico de él

-Por una vez callen a ese bebé-

Mako lo vio como una oportunidad, respiró aire

-¡Suba..!- una mano calló la oportunidad de ser ayudada

-¡No tan rápido!-

Pero era muy tarde, Subaru había escuchado su nombre y subió lo más rápido posible a la habitación de Raito

-Tsk..¿Qué demonios están haciendo?- la situación en la que estaban inmersos no hizo más que empeorarlo, trató de jalarla hacia él pero ninguno de los dos trillizos que estaban ahí la soltó.

-Dices que es tu presa pero no tiene ninguna marca tuya-

-Es así como logras que sea tuya- Ayato bajó la camiseta dejando descubierto su hombro, acercó su boca a este y ante lo que Mako pensó que le iba a morder sólo dejó una marca.

-Vamos Ayato, esto sería mejor- esta vez Subaru logró separar a Mako de ellos, antes de que Raito le clavara los colmillos- Subaru, dime que tu no deseas hacerlo-

-Son tan molestos debería…- Una figura apareció en el umbral de la puerta, era Reiji, el ruido que estaban haciendo todos provocó su llegada.

-¡Qué está pasando aquí!- su figura autoritaria hizo que Mako vacilará al hablar- Y ella ¿qué hace aquí?

-Vine por el bebé..- señaló el muñeco, al cual aparentemente se le había acabado la pila, poco a poco se fue acercando a este, lo tomó y salió corriendo- Creo que es mejor que me vaya-

Reiji estuvo a punto de agarrarla, pero Mako ágilmente se le escapó.

Detrás de ella pudo escuchar como Reiji regañaba a todos en la habitación, lo único que Mako no esperaba era perderse en aquella mansión.

"Demonios, lo que me faltaba" pensó Mako "¡¿Cómo demonios voy a salir de esto?!" Miraba alrededor para descubrir dónde había llegado, no esperaba terminar en unos pasadizos subterráneos, que terminaban conectando diversos calabozos. Ella tenía la peor suerte de todas, lo único que le faltaba era encontrarse con alguno de los hermanos Sakamaki, y tal pareciese que su plegaria fue escuchada cuando alguien la tomó por la espalda, la puso contra la pared y le tapó los ojos con una especie de venda.

-Esta vez no podrás escaparte- le susurraron al oído, Mako sólo sentía el cuerpo de la otra persona aprisionándola.

-No hagas esto- fue lo único que pudo pronunciar antes de sentir un par de colmillos desgarrándole el hombro.

-Desearía oírte gritar, pero eso resultaría un poco problemático- tapó su boca con la mano libre que tenía y volvió a beber de ella.

Mako cerró los ojos deseando que ese momento terminara rápido, el bebé que cargaba con una mano se deslizó de sus manos, cayendo al suelo.


¿Quién será el vampiro que mordió a Mako? ¿Cómo le afectará esto? ¿Qué dirán los Mukami sobre el escape de su querida hermana? Estas y más preguntas en el próximo capítulo.

A la pregunta sobre Makoto, ella es mitad vampiro, pero ella no necesita tomar sangre de humanos porque de cierta manera Karl Heinz, selló su parte vampiro debido a un suceso que ocurrió cuando ella era una niña.

Tardé más de lo esperado, pero espero que les haya gustado el capítulo de hoy, y si es así dejen su review, recomienden la historia.

Les dejó un pequeño adelantó de lo que verán en el siguiente capítulo en el cual ya estoy trabajando.

Sus manos estaban empapadas de sangre, no entendía como todo había terminado de ese modo, sólo que en ese momento unas palabras volvieron a su cabeza, no recordaba de donde las había escuchado pero siempre salían a relucir en un momento como ese.

"Monstruo"

-Lo siento...no sé que me pasó- estaba a punto de irse cuando una mano evitó que esto sucediera

-Se sintió tan bien- sus ojos se sorprendieron al escuchar esto, una parte sabía que estaba mal pero su rostro cuestionaba toda lógica