Hola a todos. Primeramente agradezco sinceramente sus comentarios. Como siempre he dicho el leer los comentarios, sean buenos o malos, siempre y cuando sean constructivos me alegra mucho y me motiva a escribir.

Para todos los lectores que también seguían mi otro fic, Incipiet, pues les pido disculpas por la larga desaparición que tuve, no obstante, les aviso que ahora me toca actualizarlo, es decir, y esto va también para aquellos que solo sigan este fic, que me demorare un poco en escribir el siguiente capítulo de Fox Tail, pues me dedicare a escribir el nuevo capítulo de Incipiet.

Bien sin más aquí les dejo este segundo capítulo. Sinceramente espero que les guste, y espero poder leer sus comentarios. Gracias

Fox Tail

Capitulo —2

En medio de la noche una pequeña figura corría por el bosque. La niebla llenaba el lugar, y el rostro desesperado del niño era tan solo superado por la preocupación que expresaban sus gritos.

—¡Lisanna! —Resonó la vos.

El niño de cabellera rosada seguía corriendo en busca de su amiga. Sus gritos iban aumentando cada vez de intensidad mientras que la preocupación en su rostro era ya alarmante.

—¿¡Dónde estás!?...

Tropezó y cayó pesadamente al suelo, mas se levantó solo para volver a gritar:

—¡Lisanna!

Abrió los ojos violentamente para ver su brazo extendido hacia arriba. Su cuerpo aún estaba seudo acostado en aquella suave cama de cobertores rosados. ¿Un sueño? ¿Una pesadilla? No era ninguna de las dos, lo más correcto sería llámalo, un recuerdo.

La figura ya juvenil de aquel niño respiro de forma agitada para finalmente darse cuenta de su entorno.

—¿Qué pasa?, no hagan ruido tan temprano —Se escuchó la vos de una mujer.

Ante el chico acostado se mostró una mujer joven de entre los 17 a 18 años. Su larga cabellera rubia se agito levemente para mostrar su rostro blanco y ojos cafés claros.

La mujer se acaba de levantar, prueba de ello era su cabello algo desordenado y la pijama rosa que llevaba puesto. Su nombre era Lucy Heartfilia, una manga estelar miembro del gremio conocido como el más fuerte de Fiore, Fairy Tail.

El chico peli rosa desvió la vista para dirigir su mirada algo perdida hacia Lucy, quien lo vio algo confundida y molesta.

—¿Qué sucede Lucy? —Pregunto con calma.

—¡Eso debería decirlo yo! —Grito con enojo —¡Otra vez te volviste a meter a mi casa, y por tu culpa tuve que dormir en el suelo!

El chico sonrió de forma despreocupada para poner su mano detrás de su nuca.

—Jejeje —rio levemente —Es que en esta cama puedo dormir plácidamente.

—Eye —Sonó una pequeña vos perezosa en apoyo.

Al lado del peli rosa se levantó la figura de un pequeño gato azul, el cual se paró en dos patas asemejándose a un humano. Se trataba de Happy, el compañero del chico.

—¿Por qué haces tanto ruido en la mañana, Lucy? —Le hablo con algo de molestia y una leve burla.

—¿¡Esa es la forma en la que debería de hablar alguien que se mete en la casa de otra persona sin permiso y duerme en su cama!? —Grito molesta.

Después de unos segundos en la que el chico peli rosado y su compañero felino rieron, Lucy finalmente se tranquilizó para lanzar un suspiro de resignación y cansancio.

—Ya no importa. ¿Y bien?

Vio directamente al chico.

—¿Qué cosa? —Respondió confundido.

—Estabas gritando algo mientras dormías, ¿verdad?. ¿Qué soñaste?

Al instante el chico vio hacia otro lado algo nervioso, y sin recato alguno simplemente cambio de tema en un obvio intento de escapar de la pregunta.

—Hace un bien tiempo, ¿eh Happy? Salgamos un rato.

Sin esperar respuesta salió corriendo seguido por su fiel compañero azul y dejo a Lucy lanzando otro suspiro.


….

Dos figuras caminaban tranquilamente. Uno era un pelirrojo que era cubierto por una túnica negra, y a su lado, de estatura algo más baja, un chico rubio que aparentaba ser mucho menor que el mencionado anteriormente, mas a diferencia de la apariencia de su compañero este se veía algo extraño, pues su vestimenta consistían en una polera manga larga y unos pantalones desgastados y algo rotos, sus pies se encontraban descalzos y su larga y desordenada cabellera le llegaba hasta más abajo de la cintura. Sus ojos y algunas facciones de su rostro se encontraban ocultos por el mismo cabello.

—¿Ya vamos a llegar? —Pregunto con tranquilidad.

—Si —Respondió de la misma forma.

La principal diferencia quizás entre ambos era la leve sonrisa que el pelirrojo casi siempre tenía, mientras que el rostro del rubio si bien no era serio, tampoco mostraba sonrisa alguna; era como ver a alguien sumergido en un estado de meditación.

—Sabes… —Hablo el pelirrojo —No te dije nada en todo el viaje pero, ¿no crees que deberías hacer algo con tu ropa al menos?

Ambos se detuvieron. El rubio se vio con detenimiento solo para regresar a ver a su compañero de viaje.

—¿Por qué? —Fue su simple respuesta y pregunta a la vez

Se llevó la mano a la cabeza mientras ponía una mueca algo pensativa y confundida.

—¿Por qué dices? Mmmm. Como decirlo… —Su vos era suave y pensativa —No es que tenga algo de malo, pero solo pienso que sería bueno que te pusieras algo más, ¿ordenado? No no, mmm limpio quizás, no tampoco eso… —Lanzo un suspiro —No estoy seguro, solo creo que las personas podrían pensar algo raro al verte vestido así.

El rubio se quedó viendo la expresión extraña que tenía su compañero en este momento. Lanzo un suspiro para bajar la mirada levemente.

—Creo que entiendo tu punto de vista —Le respondió con tranquilidad —Ha pasado tanto tiempo desde que no salgo de aquel bosque que olvide la perspectiva de la vestimenta —Sonrió levemente por unos segundos —Hace años yo también me preocupaba por cómo iba vestido después de todo.

Gildarts tan solo dirigió su mirada hacia Naruto. El rubio sin esperar alguna palabra del pelirrojo tan solo susurro.

— Banbutsu souzou.

Aunque fuese un susurro no pasó desapercibido por el pelirrojo quien no quito su vista del rubio.

¿Otra vez esa técnica de regresión de tiempo?

Sin embargo no era lo que Gildarts pensaba, pues ante su confundía mirada el cuerpo del rubio brillo levemente, y ante la sorpresa del pelirrojo un traje se formó sobre Naruto.

Su torso fue cubierto por una polera azul marino de mangas largas algo ancha y su parte inferior por unos pantalones negros largos. Sus pies antes desnudos estaban recubiertos por unas botas negras no muy largas y sobre todo ello una túnica similar a la de Gildarts. Su cabello revuelto se encontraba ahora algo más arreglado estando atado únicamente cerca a las puntas por una pequeña liga, por lo que su rostro aún era oculto levemente por él.

—¿Esta mejor?

Gildarts se quedó viendo fijamente al rubio. Su sonrisa característica se encontraba siendo remplazada por una expresión pensativa y algo seria, y no se le podía culpar por ello. La técnica que hasta ahora él había pensado que se traba de algún tipo de habilidad de regresión del tiempo por la forma en la que lo uso para restaurar el bosque, ahora había sido utilizada para crear un conjunto de ropa de la nada. ¿Era entonces una técnica de re equipamiento?; negó con la cabeza, si fuera así, ¿entonces como restauro el bosque?

—¿Gildarts? —Llamo una vez más

Saliendo de su estado reflexivo, finalmente capto el llamado del rubio. Naruto tan solo suspiro levemente ante esto.

—Banbutsu souzou —Comento

Gildarts solamente le vio confundido, pero antes siquiera que pudiera decir algo, Naruto se le adelanto.

—Te lo estabas preguntando, ¿verdad? —Le dijo con tranquilidad —Como lo descubriste durante nuestro enfrentamiento, yo no utilizo magia. Mi energía se llama Chakra, es un tipo de energía algo diferente a la magia pero que levemente se parece en el hecho de que se basaba y dividía en elementos. El Chakra es la energía que se utilizaba en mi época. El Banbutsu souzou es una técnica perteneciente al elemento del ying y yang. Al juntar ambos elementos puedo volver mi imaginación en realidad, pudiendo incluyo crear cosas de la nada. Es una técnica que solo yo y unos pocas más pudieron utilizar en toda la historia —Finalizo con su explicación con vos relajada.

Gildarts se quedó en silencio. ¿Crear cosas de la nada en base a la imaginación? ¿Era eso realmente posible? Se parecía en algo a la magia oscura antigua que se dice utilizaba aquel mago legendario y temido por todos… Zeref, no, era algo diferente, principalmente porque Naruto no utilizaba magia, pero…

Lanzo un suspiro antes de volver a sonreír. ¿Qué más daba? Dejó de darle vueltas pues en realidad no importaba mucho, ya que él había comprendido durante su pelea que Naruto en realidad poseía un buen corazón, así que aunque misterioso su poder, no le quiso dar más importancia.

—Bueno es un conjunto bastante simple —Hablo repentinamente con algo de entusiasmo—Mmm, además creo que sería bueno hacer algo con tu cabello que desconvina un poco con tu apariencia, pero por ahora está bien.

Sin decir más empezó a caminar de nuevo ante la atenta mirada de Naruto, sin embargo debido a que Gildarst le había dado la espalda al rubio no se dio cuenta como una media sonrisa apareció en el rostro del Uzumaki por unos segundos antes de volver a su habitual expresión serena y empezar a caminar al lado del pelirrojo.

—¿Ya vamos a llegar? —Pregunto una vez más.

—Si —Le respondió con una sonrisa— Mira allá.

Apunto con su mano y Naruto pudo ver la entrada a una gran ciudad. No estaba muy lejos, de hecho en un par de minutos llegarían con tranquilidad.

Unas campanas empezaron a sonar fuertemente en la ciudad, aunque a la distancia en la que se encontraban, si bien se escuchaba fuerte, no eran muy ruidosas.

—¿Campanas? —Pregunto algo confundido.


Dentro de la ciudad se encontraba una gran edificación que asemejaba levemente a un castillo. No tenías que ser adivino para saber que era aquel lugar, pues te bastaba con levantar la vista y ver la insignia característica del gremio más ruidoso de Fiore puesto en lo más alto. Se trataba de Fairy Tail, el conocido como el gremio más fuerte del reino, como también el más ruidoso y alborotador.

Precisamente en su interior los miembros del gremio se encontraban conviviendo alegremente entre risas y bebidas.

Dentro de aquel ambiente en una de las tantas mesas que se encontraban en la gran sala principal del gremio, se hallaba una niña de unos 12 años. Su largo cabello azul se encontraba atado en dos coletas hacia los lados y vestía un lindo vestido verde con algunos acabados peculiares que le daban un aire del bosque.

La niña leía un libro tranquilamente con una sonrisa, mientras que a su lado se encontraba sentada en la mesa una gata blanca cubierta igualmente con un vestido blanco con algunos acabados azules.

—Parece que ya te acostumbraste bien al ambiente del gremio, Wendy —Hablo una vos femenina con un tono amigable.

La niña levanto la vista para dirigir una sonrisa animada a Lucy, quien había caminado hasta estar a su lado.

—Así es — le respondió con ánimo.

—Igualmente en los dormitorios también no hay ningún problema —Complemento la pequeña gata blanca.

—Ahora que lo pienso Lucy-san, ¿por qué no vive en los dormitorios?

—Jejeje —Rio algo nerviosa —A decir verdad recién me acabo de enterar de la existencia de los dormitorios femeninos del gremio, pero me desanime al enterarme que la renta es de 100,000 Jewels —Su tono se volvió algo desanimado —Aunque me fuera a vivir allí no tendría para pagarlo.

Wendy rio levemente al ver la actitud negativa que repentinamente había golpeado a su amiga, sin embargo el fuerte ruido de las puertas del gremio abriéndose bruscamente de golpe llamo la atención de las dos mujeres al instante.

—¡Problemas! —Gritaron dos hombres.

Repentinamente el fuerte sonido de campanas empezó a resonar por toda la ciudad, confundiendo a las dos magas.

Todos los miembros del gremio empezaron a verse entre ellos para finalmente poner una sonrisa.

—Esas campanas —Hablo uno —solo puede significar…

—Si —Hablo otro —Es…

—¡Gildarts!

Terminaron por exclamar todos los del gremio en un grito lleno de júbilo. La fiesta se desato en Fairy Tail, el cual se llenó de gritos, risas, abrazos y más bebidas.

—¿Gildarts? —Pregunto Lucy confundida —¿Quién es?

Una mujer de cabellera blanca se paró al lado de Lucy. Su cuerpo era cubierto por un hermoso vestido largo de color rosa, y su sonrisa, la cual iba dirigida a la peli rubia, le daba un toque tremendamente encantador a la señorita.

—Es el mago más fuerte de Fairy Tail —Le contesto con calma.

—¿¡Queeee!? —Exclamo Lucy con asombro —¿El más fuerte de Fairy Tail... entonces es incluso más fuerte que Erza?

La mencionada era una mujer joven y hermosa de no más de 19 años. Su larga y sedosa cabellera era roja como el rubí y se trataba de, junto a la armadura plateada y falda azul que vestía, su rasgo más característico.

—Yo ni siquiera puedo comparármele —Hablo con una sonrisa.

Lucy quien no podía creer que Erza, la cual estaba a su lado, hubiese dicho tales palabras tan solo pudo sentir un leve escalofrió al tratar de imaginarse como podría ser un mago tan poderoso como el llamado Gildarts.

—Pero si es el mago más fuerte del gremio, ¿Por qué nunca he escuchado de él? —Pregunto Lucy.

—El no para mucho por aquí —Le respondió Mira —Casi siempre toma misiones que demoran mucho tiempo —Hiso una pequeña pausa —Existen misiones más peligrosas y difíciles que las de clase S, esas son la de clase SS, pero sobre ellas están las llamadas misiones de 10 años, que son misiones que nadie ha podido cumplir durante ese lapso de tiempo, sin embargo Gildarts acepto una incluso más difícil; una misión de 100 años.

—¿100 años?... ¿¡eso quiere decir que nadie ha logrado cumplir con esa misión en 100 años!?

Lucy no podía creerlo. ¿Realmente existía un mago así en Fairy Tail? Ella siempre había pensado que Erza era la más fuerte del gremio, o quizás Mira o Laxus; estaba también Mystogan, pero ahora le decían que todos ellos se quedaban pequeños ante este tal Gildarts.

—Atención, atención —Se escuchó una vos por toda la ciudad —En este momento Fiore entrara en modo Gildarts.

En ese mismo instante toda la ciudad empezó a temblar.


…..

—Ya veo —Dijo con tranquilidad.

Naruto se encontraba en este momento frente a una ciudad que había sido dividida en dos, solo para crear un camino directo hacia Fairy Tail para Gildarts.

—Pensar que eres tan tonto como para que tengan que dividir la ciudad entera para que no la destruyas sin darte cuenta.

Cerró los ojos lanzando un suspiro ante las enormes carcajadas de Gildarts.

—Jajaja, bueno eso no importa mucho, ¿verdad? —Hablo con tranquilidad y animo —Mejor avancemos de una vez.

Gildarts empezó a caminar a la par que Naruto le seguía, dando otro suspiro.

Caminaron tranquilamente entre los edificios y viviendas que formaban un amplio camino directo. No tardaron más de unos minutos para que Naruto pudiese ver lo que dedujo era el complejo del Gremio.

No supo porque ni cuando exactamente empezó, pero sentido su corazón levemente acelerado. ¿Nervios? Hace tiempo que no sentía esa extraña sensación en el estómago que ahora apenas y pudo reconocerla.

Ambos se detuvieron frente a la entrada del gremio.

—Espérame aquí un momento —Le hablo Gildarts —Seguro están armando una grande ahí dentro, así que una vez se calme un poco después de que entre, te diré que pases para presentarte bien.

—Entiendo —Fue lo único que dijo.

Gildarts puso una gran sonrisa al ver la expresión que tenía Naruto.

—Así que hasta tu puedes ponerte nervioso, ¿eh?

—¿Eh…?

Empezó a avanzar ignorando la expresión algo sorprendida que había puesto Naruto. Agito la mano en señal de despreocupación.

—Relájate —Hablo sin voltearse y con tranquilidad —Si se trata de ti, lo entenderás apenas entres.

Sin poder decir nada, el rubio tan solo pudo ver la imagen de Gildarts desaparecer tras las puertas del gremio las cuales, en este momento, se encontraban iluminadas por el sol y no le permitía ver el interior del mismo.

¿Que es esta extraña sensación?


….

Gildarts vio a los alrededores algo confundido. ¿Se había equivocado? ¡Rayos! Que debía hacer ahora, después de las palabras tan geniales que le acaba de decir a Naruto que ahora mismo debía estar esperando afuera. Demonios.

Lanzo un suspiro cansado mientras dirigía su vista hacia la señorita de cabellera blanca que se encontraba frente a él viéndolo con una sonrisa.

—Disculpe, señorita —Hablo algo cansado —Por aquí debería estar un gremio llamado Fairy Tail, me podría decir donde se encuentra.

—Claro, Gildarts —Le respondió con tranquilidad manteniendo su sonrisa —Este es el gremio… soy yo, Mirajane.

Pestaño varias veces antes de sobreponer la imagen de la pequeña niña de cabellera blanquecina de sus recuerdos y la hermosa joven peliblanca frente a él.

—¡oh! —Exclamo con sorpresa —Es verdad, eres tu Mira.

Miro con una sonrisa hacia todos los miembros del gremio que se encontraban viéndolo en ese momento.

—Vaya el gremio ha cambiado mucho —Comento con una gran sonrisa.

No me digas que no te diste cuenta por fuera —Pensó con sorpresa Lucy.

—Jajaja, hay varias caras nuevas por aquí.

—¡Gildarts!

El pelirrojo vio hacia las escaleras que conectaban con el segundo piso. Su sonrisa creció al ver al chico peli rosa que lo veía con una gran sonrisa.

—¡Natsu! —Exclamo con ánimo —Ha pasado mucho tiempo.

—Bien —Su sonrisa creció —¡Pelea conmigo!

Sin perder tiempo el brazo entero del chico se cubrió de fuego y se lanzó en contra el pelirrojo, quien con facilidad eludió el golpe que le lanzo Natsu, para seguidamente darle vueltas con un solo brazo y lanzarlo hacia arriba, ocasionando que el cuerpo del mago de fuego se incrustara en la pared y perdiera el conocimiento por unos segundos antes de caer al suelo y levantarse lentamente.

—Estoy algo cansado, así que quizás después —Le hablo Gildarts

im… imposible, Natsu fue vencido tan rápido —Pensó con gran sorpresa Lucy.

Natsu le vio con una gran sonrisa, al igual que el resto del gremio.

—Gildarts —Le llamo una voz con tranquilidad.

El pelirrojo solo desvió la vista un lado para ver sentado sobre la mesa a un hombre pequeño de apariencia mayor, lo que se podía deducir por las arrugas de su rostro y su cabello y bigote blancos.

—Maestro —Hablo con ánimo.

Efectivamente, se trataba de Makarov Dreyar, uno de los 10 magos santos y actual tercer maestro de Fairy Tail.

Gildarst camino hasta donde se encontraba Makarov.

—Entonces —Empezó a hablar con tranquilidad —¿Cómo te fue con la misión?

Gildarts lo vio en silencio por unos segundos para finalmente empezar a reír levemente.

—Logre completarla, aunque apenas y conseguí sobrevivir. En realidad creo que fue mera suerte.

Un sinfín de murmullos se empezaron a escuchar. ¿Apenas logró sobrevivir? ¿Gildarts? ¿Qué tan peligrosa era esa misión? Junto a esos murmullos, Natsu y los demás miembros mantenían una expresión de asombro en sus rostros.

—Ya veo —Le respondió Makarov con tranquilidad —Bueno, tranquilo, lo importante es que lograste completar una misión de la cual nadie antes había logrado siquiera regresar con vida.

Gildarts sonrió ante lo que la festividad regreso al gremio.

—Cierto, maestro —Le llamo con ánimo —En el camino de regreso me encontré con una persona.

Makarov regreso a verlo con intriga y algo de confusión. Al igual que el maestro los miembros del gremio le prestaron atención a Gildarts.

—Lo traje conmigo para presentárselos.

—¿Alguien a quien tú mismo querías presentarnos? —Pregunto Makarov —Suena interesante.

Gildarts sonrió para girarse y mirar hacia la puerta principal del gremio.

—Ahora pasa —Hablo con tranquilidad, mas una clara emoción en su vos.


….

Doki, doki. Su corazón estaba algo acelerado nuevamente. ¿Nervios? ¿Ansiedad? ¿Inseguridad? Hace siglos que dichas emociones no recorrían su cuerpo. Entendía que ahora, tras siglos de no salir del bosque en el que moraba, debía sentirse algo nervioso por contactar nuevamente con humanos, sin embargo… ¿a qué se debía tal nivel de nerviosismo? Maldición, no tenía sentido, no tenía razón para estar así. "Después de ello decide nuevamente si quieres separarte de la humanidad" resonaron repentinamente dichas palabras en su cabeza; ¿era acaso ese el motivo de su nerviosismo?

—Ahora, pasa.

Se tensó levemente al escuchar la vos de Gildarts. Lanzo un suspiro y cerró los ojos por unos segundos. Ridículo, esto era ridículo, no sabía como pero la imagen de su primer día en la academia ninja hace ya milenios vino repentinamente a su mente, y eso era lo que le parecía ridículo. Lanzo un nuevo suspiro antes de abrir los ojos y recobrar su habitual calma. Empezó a caminar mientras su rostro mostraba nuevamente aquella expresión serena.

Un paso, dos pasos, tres pasos. Entro al gremio y…

—¿¡Que!...? —Exclamo en un susurro

Abrió los ojos por unos segundos. Su expresión mostró total sorpresa, aunque quizás nadie lo noto pues todo duro apenas un segundos, sin embargo en ese tiempo, gracias al senjutsu desarrollado por siglos pudo percibir dentro del gremio algo que pensó jamás volvería a sentir.

Sentimientos. Amor, hermandad, cariño, paz, tristeza y alegría. Un sinfín de sentimientos se desprendían de todas las personas dentro del complejo, y cada sentimiento era compartido a la ves por cada individuo integrante del mismo. Era… ¿Cómo una gran familia?

Relajo su cuerpo y la sorpresa desapareció de su rostro el cual volvió a la normalidad mostrando su habitual tranquilidad y, ante la atenta mirada de todos, quienes no habían logrado ver el impacto que había tenido el rubio al ingresar, camino hasta estar al lado de Gildarts.

Makarov se quedó viendo al chico al lado de Gildarts y que ahora estaba frente a él. Tal vez nadie lo noto, sin embargo el segundo de sorpresa que había aparecido en el rostro del joven no había pasado desapercibido para él.

—Mucho gusto —Hablo con tranquilidad —Mi nombre es Uzumaki Naruto —Se presentó con suma serenidad.

—Yo soy Makarov Dreyar —Se presentó —¿Así que eres amigo de Gildarts? Es algo curioso que él traiga a alguien al gremio.

Mantenía la mirada fija en el rubio. Nunca lo había visto antes, aunque era algo comprensible considerando lo joven que parecía ser, quizás no fuese mayor a Natsu, sin embargo había algo que le llamaba la atención. Podía sentir algo dentro de él, era como si poseyera una gran fuerza y al mismo tiempo no poseyera ninguna, una extraña sensación de vacío.

—Mmm, algo así —Le respondió —En realidad lo conocí hace poco de casualidad.

—¡Maestro! —Le llamo Gildarts con apuro —Deje que se una al gremio —Pidio con una sonrisa.

Todos estaban confundidos. Gildarts nunca había traído a alguien al gremio ni mucho menos había pedido que alguien se uniese. Sin duda en este instante todos tenían curiosidad con respecto a quien era aquel joven rubio.

—Es un buen chico —Continuo hablando —Además…

Su sonrisa creció enormemente y sus ojos se volvieron levemente más afilados, logrando así que Makarov recibiera una leve sorpresa.

—Es bastante fuerte —Hablo con emoción —Yo mismo lo comprobé, así que puedo asegurarlo.

La curiosidad que reinaba en el gremio se transformó bruscamente en sorpresa, pues las palabras de Gildarts habían dejado en desconcierto a más de uno. Claro, era posible que este dijera que alguien era fuerte, sin embargo eso no significaba que este estuviera diciendo algo como que ese sujeto era más fuerte que el mismo, después de todo eso sería ridículo e imposible, sin embargo no quitaba el hecho de que la persona si poseyera fuerza, pero la pregunta era, ¿cuánta exactamente?

—¿Ha dicho que es fuerte? —Susurro Natsu.

El peli rosa tan solo se había mantenido observando con confusión e intriga al chico rubio que se había presentado con el maestro, sin embargo el hecho de que Gildarts hubiese declarado que este era fuerte había llamado su atención y al mismo tiempo le había sorprendido, mas la sorpresa fue convirtiéndose poco a poco en emoción. Apretó el puño levemente.

—¿Qué… que es esto? —Pensó Lucy —Se ha generado un ambiente extraño repentinamente.

Su mirada se encontraba fija en el rubio quien se mostrado con total tranquilidad. Miro hacia los lados solo para notar como tanto Mirajane como Erza miraban con algo de sorpresa e intriga al recién llegado, pero no eran las únicas, Gray, Elfman, Natsu y cada miembro del gremio le venían de esa forma.

—Ya veo —Hablo con calma.

Makarov vio con un expresión seria a Naruto por unos segundos más, hasta que repentinamente su expresión se relajó y mostro una gran sonrisa.

—¿Por qué no? —Exclamo con una sonrisa —Todo aquel que quiera unirse es bienvenido al gremio. Mira, ven y ponle el sello.

Tardo poco menos de un segundo en salir de la sorpresa anterior, pero sin darle vueltas al asunto su expresión recupero su habitual dulce sonrisa y, a paso tranquilo, camino hasta el lado de Naruto.

—Mucho gusto, mi nombre es Mirajane Strauss. ¿Entonces, en donde y de qué color te gustaría tu sello, Naruto- Kun?

—Eh… ¿Naruto-kun? —Susurro un poco avergonzado —¿Sello? —Pregunto confundido.

—Es la prueba de que eres miembro del gremio —Hablo con tranquilidad Makarov —Chicos —Llamo a todos —Muéstrenle.

Todos parecieron dudar por un segundo, cosa normal pues la sorpresa aún estaba dentro de ellos, sin embargo ello no duro mucho, pues las palabras de su maestro les repartieron tranquilidad, y sin darle más vueltas al asunto olvidaron todo y sonrisas aparecieron en sus rostros para así ver al rubio frente a ellos.

Todos mostraron sus hombros, brazos, manos, espaldas o cualquier zona en la que tuvieran su sello. En sus rostros una gran sonrisa brillaba con orgullo.

—Ya veo —Hablo con serenidad —En ese caso… de color rojo en mi hombro izquierdo, por favor.

—Muy bien —Le respondió Mira con una sonrisa.

No demoro más de unos segundos antes de que el sello brillara en el hombro del rubio.

—Uzumaki Naruto —Le hablo Makarov —Desde ahora eres uno de mis hijos y formas parte de esta familia. Todos siempre te protegerán y tú los protegerás, porque esto es… Fairy Tail.

Todos estallaron en gritos y risas dándole la bienvenida a un nuevo miembro del gremio. Naruto vio esto con confusión y sorpresa.

Hasta hace poco todos se encontraban sorprendidos y un ambiente algo pesado se hallaba en el lugar, incluso puedo sentir un poco de hostilidad o ganas de luchar por parte de algunos miembros, sin embargo ahora todos saltaban, gritaban y bebían dándole la bienvenida. ¿Qué demonios sucedía con estas personas? ¿Realmente bastaban algunas palabras del maestro del gremio para cambiar todo? Eran tan tontas estas personas, si, definitivamente eran tontas, sin embargo el más tonto quizás fuese él, pues a pesar de pensar así, no sabía porque pero se encontraba sonriendo.

Familia… ¿eh?

—¡Ahora! —Grito Makarov —¡Celebremos el regreso de Gildarts y la llegada de un nuevo miembro de la familia, jajaja!

Todos emitieron un gran grito antes de empezar a saltar nuevamente y a beber como locos, armando un tremendo bullicio y fiesta dentro del gremio.

Gildarts camino entre carcajadas hacia Naruto, quien tan solo permanecía viendo la tremenda fiesta que se había armado.

—¿Entonces que te parece el gremio, Naruto?

—Son bastante peculiares —Le respondió con tranquilidad.

Gildarts vio la sonrisa en el rostro del rubio. En cierta forma ver ello hiso que se relajara, pues al menos ya no tenía esa expresión vacía en su rostro.

—Bueno, ellos siempre son así —Le hablo una pequeña vos femenina.

Con tranquilidad Wndy se acercó junto con Lucy hacia donde estaban Naruto y Gildarts.

—Un placer conocerte —Le volvió a hablar —Soy Wendy Marvell —Se presentó con una sonrisa —Y ella es Charle.

—Un gusto —Se presentó la pequeña gata.

—Yo soy Lucy Heartfilia.

Lucy le sonrió aunque un poco nerviosa, pues aun no tenía mucha confianza. Naruto las vio con tranquilidad, pues su rostro había vuelto a su habitual estado sereno.

—Uzumaki Naruto —Se presentó.

—Entonces, Naruto-san —Le hablo Wendy —Que tipo de magia utilizas.

—Pues yo…

—¡Chico nuevo, pelea conmigo!

Naruto desvió la vista hacia un lado solo para ver como un puño se encontraba en una trayectoria directa hacia su rostro. En cuestión de un segundo tan solo movió la cabeza hacia un lado, y con total serenidad hiso que el puñetazo pasara por el costado de su rostro.

—Na… ¡Natsu! —Grito Lucy ante la sorpresa —¿Qué haces?

—Natsu-san, es peligros que ataques a alguien así de sorpresa.

—Aunque es algo sorprendente que ese chico pudiera esquivar tan fácilmente el ataque sorpresa de Natsu —Comento con algo de intriga y un toque de indiferencia Charle.

—Es… es verdad, pero…

Lucy se quedó viendo por unos segundos a Naruto para después ver a Natsu.

—Jajajaja —rio con diversión —Nada mal... estoy empezando a encenderme.

Natsu se giró para ver de frente a Naruto quien tan solo lo observaba con calma. Natsu levanto el brazo y este se rodeó al instante de llamas rojas.

—Detente Natsu —Le pidió Lucy algo nerviosa —¿Por qué debes pelear con alguien que se acaba de unir al gremio?

—¿Por qué? Bueno Gildarts dijo que es fuerte así que suena divertido.

—Pero, Natsu- san, Naruto-san apenas acaba de llegar al gremio, además pelear contra ti puede ser malo para él —Le respondió Wendy —Y pelear dentro del gremio es peligroso.

—Aunque siempre lo hacen —Complemento Charle.

—Eh… bueno es verdad —Respondió Wendy algo apenada.

—Ese no es el caso —Hablo Lucy.

—Así es. Mejor déjalo cabeza hueca.

Todos vieron hacia un lado al notar la nueva voz. A su lado se encontraba ahora un chico peli azul de cabello corto y algo desordenado. Vestía unos shorts azules y una camisa morada.

—Gray —Hablo Lucy.

—Es mejor que lo dejes, Natsu —Hablo con una sonrisa —Si Gildarts dijo que es fuerte entonces seguro te dará una paliza, así que mejor detente antes de que te humillen como siempre.

—¡Que dijiste!

Natsu corrió hasta encarar cara a cara a Gray. Ambos se vieron con enojo y desafío, mientras los dos eran rodeados por una leve capa de energía mágica.

—Lo que escuchaste imbécil —Le dijo Gay.

—Repite eso si te atreves.

—Lo diré cuentas veces quieras, tarado.

Antes siquiera de que alguien pudiese decir algo más, ambos magos se empezaron a pelear revolcándose en el suelo entre golpes y patadas.

Naruto observo todo este desenlace con una pequeña mirada de confusión y sorpresa.

—Ahhh —Suspiro —Ya van otra vez —Hablo Lucy con cansancio.

—Ellos realmente se llevan bien después de todo —Comento con una sonrisa Wendy.

Naruto desvió la vista para dirigirle una mirada a Gildarts, quien tan solo empezó a estallar en carcajadas.

—Jajajajaja, parece que todos siguen igual —Comento entre risas.

En ese instante tanto Lucy como Wendy entraron en razón de que el mago pelirrojo estaba a su lado, sin embargo hasta el momento se habían olvidado de presentarse, pues todo el espectáculo que causaron Natsu y Gray les había distraído.

—A… lo, lo —Tartamudeo un poco —Lo siento, no me he presentado aún, Soy Lucy Heartfilia. Es un placer conocer al mago más fuerte de Fairy Tail

El nerviosismo era tan claro que hasta daba un poco de pena, sin embargo nadie podía culparla, pues estaba frente al mago más fuerte de Fairy Tail, cualquiera se pondría nervioso al pensar en ello.

—Igual… igualmente, Gildarts-san, es un gusto. Soy Wendy Marvell.

—Hey, Wendy, no es necesario que te pongas tan nerviosa —Le hablo Charle.

—Jajajaja —Rio con ánimo —Así que mientras no estaba, chicas lindas se unieron al gremio. ¡Maestro! —Llamo con una sonrisa —Las cosas van bien, ¿eh?

—Jajaja, por supuesto —Le respondió este de la misma forma —Ellas incluso ya han completado algunas misiones peligrosas.

—Ohhh —Exclamo con algo de sorpresa.

—Por cierto, mi nombre es Gray Fullbuster.

Naruto se giró rápidamente para ver al mismo chico peli azul que había estado peleando hasta hace poco con el hiperactivo chico de fuego. Le vio con tranquilidad por unos segundos antes de levantar la mano en saludo.

—Uzumaki Naruto —Se presentó con calma —Mmm, tal vez no sea de mi incumbencia, pero, ¿hay algún motivo por el que te sacaras la ropa?

—¿Eh? Maldición mi ropa.

—Tú nunca cambias maldito pervertido —Exclamo Natsu.

— ¿Qué dijiste maldito?

—Ahí van otra vez —Comento Charle con indiferencia.

—Ya deténganse ustedes dos —Sonó una fuerte vos femenina —Están haciendo las cosas difíciles para el nuevo.

Naruto vio hacia la nueva persona que se acercaba con una mirada seria. Un largo cabello rojo y una piel blanca. Una mirada fuerte y enérgica en su rostro junto con un aura de fuerza y poder. Naruto la observo con una mirada de asombro, la cual tan solo logro captar Gildarts, pues fue tan corta que apenas duro un segundo, sin embargo durante ese tiempo, una gran sorpresa inundo el cuerpo del rubio.

—Ma… ¿madre? —Susurro.

—¡Erza! —Exclamaron a la vez Natsu y Gray

Sacudió la cabeza. La idea que acababa de cruzar por su mente era algo imposible, aunque ciertamente esa mujer se parecía en algo a su difunta madre, sobre todo por el cabello escarlata. Su cuerpo se relajó un poco y dicha idea desapareció de su mente.

—Dejen de pelear de una vez —Ordeno con ímpetu.

Tanto Natsu como Gray se detuvieron al instante. Sus cuerpos se pusieron tensos y adoptando la posición de firmes obedecieron las órdenes de la mujer.

—Bien, así está mejor.

Puso una media sonrisa y giro para ver a Naruto. Dio unos cuantos pasos más acercándose.

—Soy Erza Scarlet —Hablo manteniendo su media sonrisa —Es algo complicado, pero siéntete seguro de considerar al gremio tu nuevo hogar.

—Ohh, Erza-chan —Hablo Gildarts —Has crecido un montón, y puedo ver que te has vuelto muy fuerte.

—Gracias —Le respondió devolviendo el saludo —Pero aún me falta mucho.

—Bueno, si no puedo pelear contra el nuevo —Hablo repentinamente Natsu —Entonces, pelea conmigo tú Gildarts.

—Pero si acaba de derrotarte como si nada hace poco —Hablo Lucy.

—Jajaajaja, nunca pierdes tus ánimos, ¿eh Natsu? —Le respondió Gildarts —Pero ahora mismo estoy algo cansado, así que me iré a dormir un poco.

—¿Ya te vas Gildarts? —Pregunto Makarov.

—Sí, estoy algo cansado. Pero ustedes sigan con la fiesta, jajajaja.

Sin decir más empezó a caminar, sin embargo se detuvo por unos instantes para ver a Naruto.

—Relaciónate un poco más con los chicos del gremio —Le dijo con una media sonrisa —Ya nos veremos más tarde.

Dio unos pasos más antes de hablar nuevamente.

—Natsu, tu ven a verme más tarde que tengo algo para ti.

Finalizado de hablar, su cuerpo brillo levemente y atravesó una de las paredes del gremio para salir al exterior.

—Jajaja, ¡muy bien!

Natsu envolvió su puño en fuego para seguidamente golpear otra de las paredes creando un enorme agujero por el cual salió del gremio en medio de carcajadas.

Naruto se quedó viendo a todos los que quedaban. No sabía qué hacer ni tenía la menor idea de que podría hacer, la verdad ahora que había llegado al gremio no tenía absolutamente ni idea de que hacer. Había decidido venir tras un impulso, así que no había pensado en ello.

—Bueno… etto —Trato de empezar a hablar Lucy —¿Entonces que harás ahora?

Naruto se quedó en silencio por unos segundos ante la mirada algo nerviosa de la maga estelar.

—En realidad no lo sé —Le respondió con tranquilidad —Conocí a Gildarts hace poco y este simplemente me pidió de la nada que viniera al gremio, así que ahora no sé qué hacer. No tengo un lugar donde quedarme, ni tampoco nada de dinero… — Su tono se volvió algo pensativo —Aunque supongo que no tendré problemas en vivir en el bosque que está cerca.

—¿En el bosque? —Pregunto Gray algo sorprendido —Mmm, no suena del todo mal pero…

—Ciertamente… —Comento Wendy —¿Por qué no te quedas en los dormitorios masculinos del gremio?

—¿No escuchaste Wendy? —Le hablo Charle —No tiene dinero.

—Cierto —Hablo Erza.

Naruto vio como todos mantenían una expresión pensativa. ¿Acaso se estaban preocupando por él? Pero si acaba de llegar y apenas y lo conocían, así que, ¿por qué se estaban preocupando por él?

—No es necesario que…

—Bueno, en ese caso.

Makarov, quien había estado escuchando la conversación desde una de las mesas cercanas interrumpió antes de que Naruto pudiese decir que no se preocupen por él.

—Primeramente —Hablo con tranquilidad —¿Por qué no lo acompañas a buscar algún lugar para que se pueda quedar por ahora, Erza?

—Eh, ¿yo?

Erza dirigió la vista algo confusa hacia Makaron, el cual bebía despreocupadamente de una jarra de cerveza.

—De seguro podrán encontrar algún lugar que acepte darle hospedaje hasta que pueda empezar a tomar trabajos para pagarles, después de todo si saben que es de Fairy Tail no creo que tengan muchos problemas.

—En eso creo que el maestro está en lo correcto —Comento Gray —¿pero por qué Erza debe acompañarlo?

—Bueno, él aún no conoce la ciudad y siempre cabe la posibilidad que se encuentre con algunos magos problemáticos. Gildarts dijo que era fuerte, pero eso bien podría ser referido también a su talento latente, así que por si acaso sería más seguro si Erza lo acompaña.

—Ya veo —Comento Erza algo pensativa —Tiene sentido… ¡Muy bien, entonces yo, Erza Scarlet te acompañare y me asegurare que nada te pase!

—¿Eh?

—¡Vamos!

Sin esperar respuesta del rubio empezó a caminar hacia la salida del gremio, por lo que a Naruto no le quedo de otra más que empezar a seguirla.

—Ahhh —Suspiro Gray algo preocupado —No sé por qué, pero siento que ese chico acaba de tener mala suerte.

—¿Eh, por qué dices eso? —Pregunto Lucy

—Bueno se trata de Erza después de todo —Le contesto Gray.

—Bueno, igualmente tendrá que acostumbrarse a los problemas si quiere permanecer en el gremio —Hablo Charle.

—Jejeje —Rio Wendy levemente.

Makarov suspiro mientras veía irse a Erza junto a Naruto. Había puesto una excusa un poco rara para que Erza acompañara al rubio, sin embargo al final había funcionado. Obviamente él sabía muy bien que el rubio podía defenderse muy bien solo, después de todo le basto con ver como este esquivo el golpe de Natsu para darse una pequeña idea de su habilidad, pero había algo que le preocupaba respecto a Naruto, y era esa mirada vacía que tenía casi todo el tiempo; podía ver dolor, melancolía, tristeza y aburrimiento en ella, era como ver los ojos de un viejo que se había cansado de la vida, claro había visto un pequeño cambio cuando este menciono a Fairy Tail como una familia, ello le había dado quizás una mínima idea de a que se debía el aire que rodeaba al rubio, y si era aquello, se podía arreglar poco a poco con el tiempo, no obstante, la expresión que puso por menos de un segundo cuando vio a Erza… Quizás nadie se dio cuenta, pero para su experimentada vista y sentidos, tal hecho no pasó desapercibido, por ello le había mandado con Erza, quizás ella podría entrar un poco más rápido en el corazón del rubio.

Suspiro una vez más, pudo darse cuenta rápidamente que Naruto era alguien bueno, pero al mismo tiempo que este se encontraba congelado en el interior. Era casi como la misma Erza cuando llego por primera vez al gremio.

—Ah, por cierto —Hablo Lucy —Ahora que lo pienso, Natsu estuvo aquí pero Happy no estaba con él.

—Ahora que lo mencionas —Hablo Wendy.

—Ah, no se preocupen por él — hablo Gray —Esta mañana lo vi en el rio del bosque, dijo que iba a pescar algo para Charle —Hablo con una sonrisa.

—Ohh, ya veo —Exclamo Wendy con una sonrisa —¿No es eso bueno, Charle?

—Hmp, para nada —Hablo fríamente —Ese gato tonto.


Caminaban tranquilamente por la calles. Había pasado ya cerca de una hora imedia, sin embargo todavía no encontraban nada.

—Tranquilo —Le hablo con serenidad —Seguro encontraremos algo pronto.

Naruto veía caminar a Erza a su lado. Su expresión serena como siempre se mostraba imperturbable en su rostro, mas la verdad era que se encontraba meditando en este momento sobre la maga que lo acompañaba.

Ella se encontraba tranquila, es verdad, o al menos eso aparentaba, pues aunque no pudo sentirlo al principio, ahora que se encontraban solos y el ambiente no era tan ajetreado como dentro del gremio, él podía sentir con el senjutsu la inquietud que había en el interior de la Scarlet. No sabía por qué, ni tampoco estaba totalmente seguro, pero podía percibir tristeza dentro de la maga, sin embargo no era un sentimiento guardado de tiempo, no, pues todos hemos sentido tristeza en un momento de nuestra vida, además el senjutsu no le permitía el poder sentir las emociones que hayan tenido las personas, sino las que estaban teniendo en ese momento.

—Claro —Le respondió con serenidad.

Anduvieron por la ciudad un tiempo más preguntando en cada complejo de departamentos y departamentos independientes que pudieron encontrar, sin embargo en ninguno estaban dispuesto a darle hospedaje gratis al rubio hasta que este empezara a tomar trabajos. Era verdad que Fairy Tail era un gremio famoso en la ciudad, pero eso no significaba que todos sus magos lo eran y las personas no querían arriesgarse a que un mago del cual nunca antes habían escuchado se hospedara gratis sin tener la seguridad que este realmente podría empezar a realizar y cumplir los trabajos necesarios para poder pagarles. Algunos lo pensaban al ver que era acompañado por Titania, como era conocida Erza, sin embargo al final se negaban.

Suspiro cansada mientras se detenía frente a una pileta que se encontraba cerca al centro de la ciudad.

—No puedo creer que no encontremos ningún lugar —Suspiro una vez más —Bueno, qué más da, solo tenemos que seguir buscando.

—Erza —Le llamo tranquilo.

La mencionada se sorprendió un poco, no por el hecho de que la llamara tan familiarmente sin ningún sufijo ni nada por el estilo, eso en realidad a ella no le importaba, pero era la primera vez realmente que Naruto le hablaba sin que esta le preguntara algo primero.

—Gracias por ayudarme, pero no debes preocuparte más por mí.

Sonrió ante las palabras de Naruto.

—Que dices —Le respondió —Ahora eres un miembro de Fairy Tail, no tienes que…

—No me refiero a ello —Le interrumpió —No sé qué te ha sucedido recientemente, y a decir verdad tampoco sé porque te digo esto, puesto que sé que posiblemente pienses que no es de mi incumbencia. Sé que en este momento sientes una gran tristeza.

Los ojos se Erza se abrieron grandemente ante la sorpresa que las palabras del rubio le generaron. ¿Cómo?... Nadie lo había notado, pero desde hace unos días, o mejor dicho desde que regresaron de la misión de Oración 6, en su cabeza se mantenía la imagen de Jellal, con el cual se había encontrado nuevamente de forma inesperada durante la misión. Habían pasado muchas cosas y él había sido arrestado, sin embargo todo aquel asunto le había estado dando vueltas en la cabeza y antes de que se diera cuenta una presión constante en su pecho se había empezado a formar, un presión que le provocaba tristeza… sin embargo no le había dicho eso a nadie y ninguna persona se había dado cuenta, entonces…¿Cómo Naruto a quien acaba de conocer se había percatado?

—Una de mis habilidades me permite sentir el interior de las personas y sus presencias —Aclaro su duda no dicha —No es que lo haya hecho apropósito, no lo malinterpretes, es solo que mi habilidad llevo entrenándola por tanto tiempo que se volvió algo casi natural por lo que lo hice sin darme cuenta —explico con calma —Soy una persona a la que acabas de conocer, por lo que quizás no sea el más indicado y mis palabras no suenen muy convincentes —Continuo hablando —Sin embargo aunque acabo de ingresar al gremio y no sé nada de ninguno de ustedes, hay algo que me quedo muy claro apenas puse un pie en Fairy Tail, y es que todos se aprecian grandemente entre todos y por ello sé que tú no estás sola… Erza tu ahora mismo sientes tristeza y soledad, pero tienes amigos que están a tu lado, personas que no te dejaran e incluso me atrevo a decir lucharían por ti —Lanzo un pequeño suspiro —No sé cómo explicarlo bien, de hecho ni siquiera yo mismo lo entiendo… pero por alguna extraña razón, no me gustaría que personas como ustedes se sientan de tal forma… tristes y solos.

Quizás era porque había pensado que la humanidad se encontraba podrida y había perdido la esperanza en ella, y el haber encontrado a estas personas que se apreciaban de tal forma las unas a las otras le había dado una nueva esperanza; la verdad no lo sabía, no lo entendía y ni siquiera sabía si realmente había surgido una nueva esperanza en él, pero aun así, algo en su interior le decía que estas personas, este gremio, era muy importante, y no podía permitir que se mancharan como lo hiso una vez la humanidad, y por ello, le dolía el ver a uno de sus miembros en ese estado… ¡qué demonios!, desearía el poder comprender que rayos estaba pasando con él en estos momentos.

—Ya veo —Respondió con la vos algo apagada.

Su mirada se encontraba agachada por lo que Naruto no podía verle los ojos, sin embargo el tono de sus voz podía decirle que quizás ella estaba enojada en ese momento.

—Es grosero el husmear en los sentimientos de las personas sin su consentimiento —Hablo nuevamente.

Naruto abrió los ojos levemente algo sorprendido. Era verdad, el hacer algo como eso de ninguna forma podía ser correcto, después de todo estaba invadiendo la privacidad de las personas, aunque claro estaba, el senjutsu le permitía sentir todo esto constantemente, casi siempre sin que el mismo sea consiente, todo a causa de todos los siglos de meditación en las que se había dedicado a concentrarse en el arte de sentir a la naturaleza; pero eso no quitaba el hecho que aprovecharse de dicha habilidad para inmiscuirse en los asuntos de las demás personas era algo que definitivamente iba en contra de sus propios principios, o por lo menos los que recordaba tener antes de separarse de la humanidad.

Cerró los ojos algo decepcionado de sí mismo y bajo la cabeza levemente.

—Es vedad —Hablo con arrepentimiento —Te pido disculpas, Erza, tendré más cuidado y no volveré a hacerlo así que por favor olvida lo que dije.

Hubo unos segundos de silencio. Una media sonrisa apareció en el rostro de la pelirroja para que seguidamente levantara el rostro.

—Bueno, mientras lo entiendas está bien —Hablo con más ánimo —Y además… gracias.

Abrió los ojos algo sorprendido, no obstante al ver a Erza su sorpresa tan solo aumento un grado más, pues el rostro de la maga mostraba una sonrisa, un sonrisa que brillaba con tal intensidad que Naruto no supo cómo reaccionar.

—¿Por qué?

Erza se volteó con tranquilidad manteniendo su sonrisa para empezar a caminar a paso lento siendo seguido por un todavía confundido Naruto.

—Acabas de llegar al gremio, pero el que seas capaz de pensar así quiere decir que realmente Fairy Tail es el lugar adecuado para ti.

Ambos se detuvieron. Erza se dio media vuelta para mostrarle nuevamente una sonrisa al rubio, mientras este tan solo se quedó en silencio pensando en las palabras dichas por la maga.

Leves gotas empezaron a caer del cielo mojando un poco el cabello de ambas personas. La intensidad de las gotas fue aumentando poco a poco hasta convertirse en una fuerte lluvia que empezó a caer sobre los miembros de Fairy Tail.

—¿Lluvia? —Dijo Erza alzando la vista —así que ya estamos en esta época del año.

Se dio la vuelta para empezar a caminar nuevamente.

—Vamos, refugiémonos de la lluvia por ahora.

Naruto se quedó viendo a Erza por unos segundos antes de empezar a caminar tras de ella, sin embargo se detuvo de golpe.

¿¡Qué es esto!?

—¿Que sucede? —Pregunto deteniéndose —¿Por qué te detienes…

No pudo continuar pues ante su vista una segadora luz empezó a brillar en el cielo y, ante toda lógica existente, todo a su alrededor empezaba a desaparecer.

—Que… ¿Qué sucede? —Articulo incrédula.

Naruto veía todo. Un escalofrió recorrió su espalda antes de regresar a ver rápidamente hacia Erza.

—Esto es malo —Hablo con algo de preocupación —Erza, debemos irnos…

No alcanzo a decir más pues la luz brillo con más intensidad empezando a cubrirlos a ellos también.

—¡Rayos!

En menos de una centésima de segundo su cuerpo brillo levemente y una enorme mano naranja hecha de chakra se materializado desde su espalda cogiendo a Erza con rapidez, quien ante la sorpresa nada pudo hacer antes de que su cuerpo fuera arrastrado por dicha mano de ckahra hasta el cuerpo de Naruto, para después ambos ser envueltos por la misma energía naranja amarillenta, justo unos instantes antes de que todo empezara a desaparecer frente a ambos.