Hola a todos he vuelto... lo siento lo siento lo siento por demorarme tanto de verdad no tengo excusas las verdad si tengo pero no quieren escucharlas... Lo único que les digo que la vida es una mier... mis ánimos están por los suelos y lo único que los suben son sus reviews! y bueno leer algún fic recomendado y ver Grey´s Anatomy que la empece de nuevo jijijiji me encanta para las que no la han visto veala es buenísima.
Bueno sin mas las dejo y espero que les guste es cortito pero se van a ir viendo muchas cosas besos
LA HISTORIA ES MÍA LOS PERSONAJES SON DE JKR. ( pero sus personalidades son mías hahha)
Capítulo 2:
La soledad, mi mejor amiga
Los días le pasaban de una manera mortalmente lenta, se había adaptado al colegio como si fuera una prenda de vestir, su varita era como una extensión más del brazo. Las materias se le hacían extremadamente fáciles, puesto que las repasaba todos los días y se internaba constantemente en la biblioteca como si fuera su segunda casa. Cuando no se encontraba allí lo estaba en las orillas del lago sola leyendo. "Sola" era la palabra correcta para describirla, había sido despreciada por toda su casa porque se habían enterado que era hija de Muggle y esto gracias al aporte de Pancy Parkinson.
Flash Black
-SLYTHERIN…- había cantado el sombrero, eligiendo así los colores que acompañarían los 7 años de estancia en el colegio a la castaña. Se levantó con parsimonia del taburete y se dirigió a la que sería su nueva casa. Se sentó en el único puesto disponible en la meza- al lado de Draco Malfoy- que ya había sido previamente apartado para ella.
-Te estaba esperando, haz tardado- le dijo el rubio al oído con voz autoritaria. La verdad ahora que se encontraba cerca de él podía apreciar ciertos rasgos que lo hacían ver masculinos, como por ejemplo sus cabellos rubios que llegaban a ser casi blancos de los rubio que eran, una piel pálida como la nieve, pero con un leve rubor en las mejillas y unos labios color carmesí.- sabía que eras digna de Slytherin, lo veía en tus ojos- a su mente llegaron las palabras dichas por el sombrero seleccionador…. "tendrás que pasar por muchas cosas hasta que conozcas la verdad, pero algo es seguro en tus venas corre sangre tanto de Ravenclaw como de Slytherin"… ¿La verdad a qué?, la canción sonaba una y otra vez en su cabeza esa noche, hasta que logro conciliar el sueño y caer en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente despertó temprano, sus compañeras seguían durmiendo así que sigilosamente se metió al cuarto de baño, se aseo, se vistió, bajo a la sala común y para su asombro la estaba esperando el niño Malfoy. Se hallaba sentado en uno de los sillones que quedaba al lado de la chimenea con el uniforme de Slytherin- cosa que lo hacía lucir más a puesto que antes-. La sala era muy amplia y entera de verde con toques de plata, al fondo se hallaban unas hileras repletas de libros bien interesantes, al lado opuesto de estas unos mesones dispuestos para los estudios de los alumnos y casi a la entrada se visualizaba una gran chimenea rodeada por sillones para poder tener una plática amena.
-Veo que madrugaste Malfoy- dijo la castaña haciendo notar su presencia en dicha estancia-
-No he podido conciliar el sueño, puesto que hay algo que no me deja dormir- dijo levantando las cejas- y es que no me calza tu apellido con el de la profesora McGonagall- había soltado la verdad de una. Lo expuesto por el rubio le llego como si hubiera recibido una patada en la boca del estómago, como si un perro le hubiese mordido la cara, como si hubiera recibido 1000 azotes como castigo.-
-No sé de qué hablas- dijo Hermione haciéndose la desentendida y caminando hacia la salida. Ahora que se ponía a pensar del tiempo que llevaba en el castillo- que ha todo esto era 1 día- jamás escucho de la boca del rubio diciéndole a alguien que la conocía de antes de venir a Hogwarts, ni mucho menos decir que ella era sobrina de la subdirectora- se recordó mentalmente disculparse con la profesora por su comportamiento infantil por dicha mentira- No, ahora que lo meditaba con todas sus letras se le hacía inconcebible no decir aquel chisme.
Llego al gran comedor se sentó y pudo ver que pocos de los estudiantes estaban desayunando a horas tempranas. Se sirvió unas tostadas, más una taza con té y unos cereales que tenían pinta de ser muy buenos, a los pocos minutos después se sentó a su lado Malfoy con el Crabbe y Goyle, unos niños bien rechonchos. Empezaron hablar de trivialidades más la castaña no tomo atención, al rato después se les unió Pancy Parkinson quien parecía fastidiada por la atención que recibía Hermione por parte del rubio.
-Y dime Hermione ¿cómo son tus padres?- pregunto Draco haciéndose el interesado, la castaña iba a contestar más a su suerte se hace presente un hombre alto de una túnica negra, de cabella negra y aspecto grasiento, piel pálida y nariz ganchuda. –
-Alumnos que bueno verlos a todos aquí- dijo el hombre en un tono áspero y serio- me llamo Severus Snape soy el jefe de la casa de Slytherin y también profesor de posiciones-
-Un gusto- dijeron todos acoro-
-les traigo sus horarios, que serán los definitivos para todo el año escolar- dijo extendiéndole a cada uno de los presentes hojas con dichos horarios- podrán apreciar que tienen clases con distintas casas- dijo examinando a todos con la mirada- así que les advierto que si tengo alguna queja con algún profesor por su comportamiento me veré en la obligación de infligirles castigos y con ello descontarles punto a la casa- dicho esto dio media vuelta y se fue-
-Toda mi familia pertenecía a esta casa, así que por respeto a ellos no pienso meterme en problemas- dijo Malfoy con aires de superior-
-Con permiso- dijo la castaña levantándose de la mesa-
-y tú ¿a dónde vas?- pregunto el rubio, tomándola de la muñeca. Hermione lo miro despectivamente y se soltó-
-A clase que no ves que empiezan en 10 minutos- dijo esto como lo más obvio que existiera- y no pienso llegar tarde a mi primera clase y menos en transformaciones con los Griffindors y quedar mal-
-Tienes toda la razón- dijo Pancy que hasta ese momento no había hablado nada con la castaña- mejor ahorrarse los castigos impuestos por Snape en los primeros días-dicho esto todos se levantaron y salieron rumbo a la sala común en busca de sus libros, pergaminos y plumas. Llegaro clase se sentaron todos juntos en los asientos de atrás, al lado de Hermione se hallaba Pancy quien cada cierto tiempo miraba de reojo a Draco quien se encontraba justo de tras de estas.
-Buenos días alumnos, Mi nombre es Minerva McGonagall y seré su profesora de transformaciones-Dijo en un tono serio y autoritario, paso su mirada por todo el salón y sus ojos verdes se fijaron en la castaña que se encontraba en la fila de al medio del salón en el tercer puesto. La observo con determinación y pudo notar que del uniforme de la castaña sobresalía un collar, la cadena era de plata y en el centro se alzaba una piedra de zafiro y a su alrededor estaba adornado por un cuervo también de plata con detalles en diamantes. Ese collar solo se lo había visto a una persona- esto no puede ser cierto- se dijo mentalmente. A parto la mirada de Hermione y camino hasta quedar en el medio del salón.- Aprenderemos a tener un conocimiento competente en el arte de la Transfiguración, que le permitirá avanzar hacia adelante en otros cursos, comprender, explicar o poner en práctica los usos y la importancia para las leyes de la Transfiguración Elemental de *Gamp, a su vez el poder entender la importancia de los movimientos de la varita, encantamientos y el respeto que debe tener y porque no, la diferencia entre transfiguraciones animales y la forma de un animago y cómo influyen unos sobre otros, junto a los problemas que esto puede causar a la Reversión Mágica de los Escuadrones del Ministerio de la Magia en el desempeño de esta última.- Pudo apreciar que la mayoría de sus estudiantes la miraban con admiración más lo de Slytherin se mantenían sin expresión facial. – Por favor Habrán sus libros en la página 12, empezaremos con "Leyes de la Transfiguración Elemental de Gamp"- Dicho esto todos sacaron sus libros y se dispusieron a leer el capítulo mencionado. La profesora para el asombro de todos se transformó en un gato gris y se subió a la meza, todos los presentes asombrados continuaron leyendo el capítulo.
A lo lejos se podía escuchar unos pasos apresurados dirigirse a la sala y de la puerta entraron dos niños, Hermione los distinguió de inmediato eran dos alumnos de Gryffindors con los que había "compartido" lugar en el bote antes de llegar al castillo.
-Viste Harry te lo dije no llegamos tarde- dijo el pelirrojo sonriendo. Los dos alumnos miraron a su alrededor y notaron que la profesora no estaba presente. Ante ellos la gata que se hallaba sentada sobre la meza principal se saltó hacia ellos transformándose en McGonagall.
-Eso fue impresionante…- dijo el pelirrojo asombrado al igual que el azabache-
-Gracias señor Weasley…-Dijo la Profesora-les vendría….- La castaña no presto más atención a lo que respectaba a esos alumnos. Siguió anotando lo dicho en el transcurso de la clase por McGonagall, mas no dejo pasar desapercibido la atención que recibía de a momentos de ella. Termino ganando 30 puntos para su casa al final de clase y con ello se ganó el odio por parte de todos los Leones.
El día paso sin inconvenientes para la castaña, mas no se imaginó que detrás de ese día totalmente relajado se avecinaba una tormenta que traería con ella un vacío y soledad inimaginables.
Pancy que se encontraba divagando por los corredores del castillo, iba tan encimada en sus pensamientos hasta que unas voces llaman su atención. Cuyas voces salían desde la oficina del profesor de posiciones. Junto a él se podía apreciar la voz de una mujer mayor que dedujo que era de McGonagall, a cerco más su oído a la puerta y escucho.
-Severus no podemos dejar esto así, ella tiene que saber…- dijo McGonagall alterada-
-Minerva no podemos interferir, no está en nuestras manos decir la verdad, mas no el impedir el destino que les impusieron ellos- Dijo Snape con un tono serio y frio, pero con una leve entonación de preocupación.-
-Bien sabes que no podemos interferir en su destino, pero si el decirle la verdad-
-NO MINERVA- dijo esto gritando- la señorita Granger es y será hija de Muggles, y eso no podemos cambiarlo- Pancy que hasta ese momento no había hecho nada, ni comentado nada desprendió el oído de la puerta y se alejó lo más sigilosa que pudo. Llego corriendo a las mazmorras como si su vida dependiera de soltar lo escuchado minutos atrás.
A decir verdad su vida si dependía de lo que iba a contar en su sala común, por sobre todo su relación con cierto rubio que había llamado su atención. Y es que cuando algo se metía en su cabeza no había nada que no pudiera conseguir, su lema era "Por la razón o la fuerza", y jamás tuvo que usar la fuerza, bueno hasta este momento claro está. Dio la contraseña al cuadro y entro sin más, ya adentro pudo ver que casi todos los alumnos se hallaban presente –casi porque cierta persona involucrada no se encontraba y eso era aún mejor- camino hasta ubicarse en el centro de la sala.
-Escuchen tengo algo muy importante que decirles- dijo llamando la atención de todos los presentes- y es que tenemos un traidor, una persona no deseada, una sangre sucia en nuestra casa- dijo sonriendo. Las reacciones de las personas que se encontraban ahí algunas eran de indiferencia otras como si hubieran escuchado lo más atroz del mundo, y otras solo de molestia.-
-Y podrías ser tan amable de decirnos ¿ Qué persona oso retar el legado impuesto por Salazar Slytherin?- dijo un muchacho en un tono sarcástico. Era alto esbelto de cabellos negros y piel pálida mas no llegaba a ser trasparente.- por lo que se, el sombrero jamás elige a alguien que no sea digno de entrar a Slytherin y obviamente no dejara entrar a los hijos de Muggle a nuestra casa- Casi todos lo que estaban escuchando asintieron lo dicho por el pelinegro.-
-¿Como sabemos si lo que nos estas contando son puras blasfemias?, para provocar conflictos ¿entre nosotros?- dijo otro hombre de un rincón de la sala-
-Porque lo que escuche, lo escuche de la boca del mismísimo Snape- dijo Pancy altiva. La forma más correcta de convencerlos era mencionando a el jefe de casa por que pasara lo que pasara el jamás iba a mentir y menos con algo como el nivel de lo que estaba diciendo.-
Una vez que hubo conseguido que casi todos los presentes le creyeran, giro el rostro a la única persona que le importaba, Malfoy se había mantenido inalterado y lejano a todo lo dicho por la pelinegra, no le calzaba nada con lo que había dicho la profesora McGonagall en el callejón Diagon, si ella era la tía de Granger, por que decir que era hija de Muggle cuando debería tener su apellido o por lo menos ser de un estatus superior. Algo andaba mal he iba a descubrir el secreto oscuro detrás de la supuesta mentira.
En otro lado del castillo, en la biblioteca se hallaba Hermione repasando lo visto en clase y terminando una tarea. Cerro los libros que tenía en ese momento abierto, los guardo y se dispuso a ir a las mazmorras, en el camino iba pensando una infinidad de cosas más ninguna lograba sobrepasar el pensamiento mayor que abarcaba toda su mente. Porque la profesora McGonagall era tan amable con ella y no con sus compañeros de casa, bien sabía que no eran miss simpatía pero ella jamás fue una persona que se destacara por lo cariñosa y sociable. Algo no andaba bien y esa profesora sabía algo que ella no y se iba a encargar de sacarle tal misterio.
Al entrar a la sala común se quedó sorprendida por que todos la estaban observando y en sus caras lo único que habitaba era un odio y repudio hacia su persona, camino hasta el centro y uno de los alumnos que se encontraba ahí le hablo.
-Así que ¿tú eres la sangre sucia que entro a nuestra casa?- Dijo el alumno acercándose a ella-
-¿De que estas hablando?- dijo Hermione sin entender nada de lo que estaba pasando-
-El Habla de que tú eres una mentirosa, y nos hiciste creer que eras una de nosotros, un SANGRE PURA- hablo en ese momento Pancy quien se encontraba al lado de Malfoy- ¡Nos engañaste!-
-Engañarlos, por favor, jamás dije que era sangre pura ustedes lo supusieron, jamás me dejaron explicarles algo de mi vida- si llamar alterada a la castaña en ese momento era poco, parecía que de ella saliera fuego por los ojos. Lo único que quería era matar a Parkinson por haber soltado la bomba, pero ¿cómo sabía ella?, ¿cómo se había enterado si no le había comentado a nadie nada? Malfoy se encontraba observando toda la situación en el sillón, pero simplemente no pudo aguantar la frustración que explotaba en su interior
-¿Porque me engañaste?- dijo el rubio con rabia en su voz. Para Hermione lo dicho tenía doble sentido y era la verdad, como explicarle que le había mentido a él y su padre sobre su procedencia. Pero que importaba si él no era nada para ella, no sabía que hacer o que decir simplemente se quedó en silencio y bajo la cabeza. Derrotada esa era la palabra correcta para ese momento, era así como se sentía derrotada más no triste.
Los días pasaban y el vacío que sentía se hacía más grande cada vez pero jamás tomo importancia ella había entrado con un propósito a Hogwarts y ese era el de absorber todo conocimiento de dicho mundo en el que se encontraba y nadie la iba a detener.
Fin del Flash black
Hermione se hallaba en clases de encantamientos hablando con el profesor flitwick, sobre "La aparición de objetos hechizados" y como "deshacer hechizos oscuros". Salió de clases sintiéndose más relajada con la plática y pensando que sus libros comprados en Flourish y Blotts n habían sido comprados en vano. Para su mala suerte choco con algo duro y cayó al piso con todos sus libros.
-FIJATE- le grito una voz áspera pero chillona, al levantar la cabeza se dio cuenta que había chocado con un Gryffindor, pero no cualquier Gryffindor uno pelirrojo que se paraba con ayuda del famoso Harry Potter- pero si es la roñosa Slytherin- dijo rojo de furia-
-¿Disculpa?- dijo la castaña molesta, podía dejar pasar a los de su casa que le dijeran cosas porque obviamente tenían motivos aunque no estuviera del todo de acuerdo por dichos comentarios hirientes y groseros, pero jamás dejaría que una persona que no la conociera y menos un Gryffindor (no tenía nada con ellos, excepto que la molestaran solo por ser de Slytherin-estúpido- pensaba Hermione)-Y ¿tú eres….?- dijo irónica mirándolo de arriba para abajo-
-Ronald Weasley- dijo rojo de ira-
-Ah!... nadie- dijo y con esto se dispuso a irse pero otro niño, que supo que era Finnigan porque cuando estaba en la fila esperando a ser seleccionada en una casa él se encontraba al lado de ella cuando lo llamo la profesora McGonagall. La empujo y cayó al suelo de nuevo, con ese acto todos lo Gryffindor que acompañaban al pelirrojo rieron. Se sentía Humillada, esa sensación solo la sentía cuando la trataban de manera grosera los miembros de su propia casa, más jamás intentaron herirla físicamente.
-No te metas con nosotros, arbusto de cuarta- dijo el niño Finnigan. Iba a protestar pero ellos dieron media vuelta y se fueron riendo. Jamás, de las jamases iba a perdonar un trato como ese por parte de ningún Gryffindor, ahora sabia por que los miembro de Slytherin odiaban tanto a los leones y viceversa. Los Slytherin tiraban veneno, pero jamás cruzaban de la línea imaginaria que había entre los dos bandos, ellos siempre insultaban pero con clase, no bajan al nivel bruto de los Gryffindor. Se dispuso a pararse y noto que alguien le había tendido una mano para ayudarla, miro la mano y luego levanto lentamente la mirada y choco con unos verdes aguas profundos que reflejaban -¿TERNURA?, NO ESO NO PODIA SER NINGUN GRYFFINDOR ES COMPASIVO, SON TODOS UNOS BRUTOS SIN CEREBRO- pensaba la castaña. Pero por más que observara al niño Potter que tenía enfrente no podía ver otra cosa que eso.
-No necesito tu ayuda- dijo arisca y esquivando su mano como si de ella saliera la peste negra-
-¿Qué haces Harry?…. Vámonos- le grito el Weasley roñoso. El niño de pelo negro desordenado, se giró la observo y le sonríe para luego salir corriendo detrás de sus amigos. Hermione queda totalmente desconcertada por la actitud del niño Potter, pero no le dio mayor importancia.
….OOOOOOOOOO….
Era una tarde maravillosa y soleada y Hermione se encontraba a los pies de uno de los árboles de los jardines del castillo. Le dolía el vacío que le hacia su casa, mas eso no le impedía seguir adelante y dejar de asistir a clase. No era una persona sociable para nada, era tímida, introvertida pero demasiado prepotente cuando se enojaba, sacaba a luz su "yo" más oscuro.
-Hola…- dijo el niño Potter sentándose a su lado-¿Cómo estás?- Hermione lo observo y después paso su mirada por su alrededor para ver si alguien los estaba viendo por una posible broma o algo por el estilo, pero nada estaban completamente solos-
-¿Me estás hablando a mí?- dijo con la mirada desencajada y la boca semi abierta por el asombro que le provocaba que hablara con ella-
-Si!... Te quería pedir una disculpa por mis compañeros, por ser unos idiotas- dijo avergonzado-
-No tienes porque- dijo Hermione. Ahora sí que estaba totalmente confundida, ni en sus mejores sueños se esperaba que alguien se le acercara y menos para pedirle una disculpa tan sincera como el ají verde se las estaba dando. Lo observo con determinación y pudo apreciar que tenía el pelo negro de la tonalidad azabache brillante, sus ojos eran de un verde como el césped recién plantado que a la luz brillaban pero que se ocultaban detrás de esos lentes redondos que llevaba puestos, una cicatriz se hallaba a un costado de su frente pero para nada lo hacía ver mal, todo lo contrario lo hacían ver más interesante. Y una piel de tono blanca como la nieve pero con cierta tonalidad morena.
-No, pero quería-dijo dedicándole una sonrisa- Me llamo Harry mucho gusto-y con esto le tendió la mano
-Hermione-dijo tomando su mano con suavidad. Fue una conexión extraña la que sintieron en ese momento una sensación de paz interna los invadía a los dos era algo que no podían expresar con palabras y que fue transmitida solo con sus miradas- y gracias- dijo también sonriéndole
-¿Por qué estás sola?, y ¿tus amigos?- la castaña frunció levemente el ceño –
-Estoy sola- sus facciones se relajaron al mirar sus ojos que pedían una respuesta más completa y siguió- …Porque a decir verdad nadie se junta conmigo- lo dicho descoloco Harry porque su tono de voz había sido melancólico pero rencoroso-
-¿Qué? ¿Por qué?, pero si eres una persona muy agradable-
-Ojala todos los de mi casa pensaran así- dijo bajando la cabeza-
-Y porque se alejan, no lo comprendo- fruncía el ceño tanto que sus cejas llegan hasta juntarse-
-Es que como soy hija de Muggle, dicen que no tengo derecho, ni soy digna a estar en Slytherin. Me llaman "Sangre sucia"- dijo esto último con lágrimas en sus ojos, mas no soltó ninguna-
-Disculpa mi ignorancia, pero que significa ¿sangre sucia?- dijo Harry rascándose la cabeza tratando de ser casual no quería incomodar a Hermione pero quería saber qué significado tenía esa expresión en el mundo mágico.- lamento si te ofendo, pero antes de venir aquí- dijo haciendo usos de sus manos y señalando todo a su alrededor-no conocía que existiera la magia ni menos un mundo paralelo en donde las personas la utilizaran y fuera de lo más normal. Y que mis padres también eran alumnos que asistieron a este colegio- dijo encogiéndose de hombros
-¿Lo eran?-dijo intrigada y asombrada
-Sí, mis padres murieron en manos de Voldemort- dijo con un semblante triste- es por eso que desde chico me crie con mis tíos que también son Muggle- para Harry no paso desaparecido que la castaña no se halla sorprendido al nombrar al mago más tenebroso de todos los tiempos, cuando todos al mencionar su nombre decían que debía mencionarlo o simplemente temblaban como lo hacía su amigo Ron-
- lo lamento- dijo sincera mirándolo a los ojos- como soy hija de Muggle- continuo relatando- dicen que no soy digna de ser una bruja-
-Ridículo- comento Harry acalorado más no alterado-
-Lo mismo pienso, pero en mi casa todos son de sangre limpia y ese era el legado que quería dejar Salazar Slytherin, que todo quien entrara en su casa fuera de sangre limpia, tuviera unas habilidades inigualables y ambición en sus venas-
-Entonces ¿es extraño que hallas sido selecta en dicha caso no crees?- pregunto- por lo que se todos los magos oscuros salen de Slytherin-
-Sí, pero no juzgues el envase si no su contenido-
-Pero tú ya no vas a tener que preocuparte- dijo mirándola a los ojos y examinado su reacción la verdad que Harry había pensado esto desde que vio a la castaña ser seleccionada en la casa de las serpientes. Que había algo en ella que la hacía distinta al resto de sus compañeros de casa, y que no sabía que era, pero quería averiguar y conocerla quizás se podría convertir en una aliada en su lucha por derrotar a Voldemort y vengar a sus padres.
Desde que supo que sus padres habían muerto por manos de Voldemort- bueno en realidad no por manos si no su varita- quería venganza, quería destruirlo por haberles quitado su felicidad su infancia. Y es que en realidad jamás tubo infancia con los Dursley siempre lo trataron como lo peor que les hubiese pasado como si él fuera una carga- y de hecho lo era- y solo lo mantenían en su casa por lastima por ser su sobrino sin padres y ellos eran los único que tenía. Su primo Dudley siempre lo trataba como una lacra, lo golpeaba junto con el grupo de zopencos de amigos que tenía y él no podía defenderse porque después la golpiza seria el doble de peor.
-Y ¿porque según tu no me voy a tener que preocupar más?- pregunto intrigada-
-Porque de ahora en adelante yo seré tu amigo- dijo sonriéndole sinceramente. Hermione lo miro y se enojó pero no logro que llegara a notarse en su expresión. Se levantó de un salto y recogió sus libros que se hallan en el piso. Harry hizo lo mismo -
-Disculpa pero no necesito que me tengan lastima- se iba a ir pero Harry la agarro por el brazo y la hizo girar hasta quedar a unos metros de distancia. A lo lejos unos ojos grises se estaban oscureciendo de apoco escondido detrás de unos pilares donde se podía apreciar muy bien el espectáculo que daba Granger y Potter.
-No es lastima Hermione- dijo con un semblante serio- no pienses que por que todos te repudien es porque eres una peste, y si te ofrezco mi amistad es porque quiero tener un amigo, pero uno que sepa entenderme, como lo haces tú-el asombro de las facciones delicadas de la castaña salieron a la luz por su mente pasaban miles de cosas y todas ellas eran de haber visto al pelinegro con el niño "zanahorio" como le decía ahora, pasaban casi todo el tiempo juntos ella juraba que eran amigos, para que entonces quería una amiga que lo único que podría traer a su vida sería desgracias y malos ratos. Frunció el ceño confundida no entendía nada
- Y ¿tus compañeros?- pregunto confundida
-Como tú lo dijiste, son compañeros verdaderos amigos no tengo- dijo serio y con una mano rascándose la cabeza por atrás- y me gustaría que lo seas tú!-completo. La castaña lo observo por largo rato examinándolo y luego le sonrió-
-Está bien, seremos amigos- dijo
Espero que les haya gustado... no me maten si no
como subí capitulo hoy miércoles es muy probable que el próximo lo suba el miércoles que venga o a mas tardar el viernes. Espero sus comentarios sugerencias y avadas que quieran mandarme jijijiji... las quiero gracias por sus reviews, por seguirme y seguir la historia y porque no ponerlo en favoritos son lo máximo las amooo... y nos veremos en la próxima
Pauli Jean Malfoy 3
