Hola hola... lo lamento por ausentarme tanto tiempo y es que la universidad absorbe, bueno también esta que se me fue a negro el computador y después revivió y después le sumamos que me cambie de casa... y comprar cosas y eso me quito tiempo, pero aquí estoy subiendo el mas largo de los capítulos jijiji solo por que me han sabido esperar...
les quiero agradecer por todos sus reviews.. alertas y favoritos de verdad me hacen muy feliz.. por lo que estaré respondiendo todas su preguntas puesto que este capitulo las dejara colgadas a muchas... sin mas espero que os guste y nos veremos pronto
Declaraciones: los personajes no son míos pertenecen a JK Rowling, yo solo los tomo prestados, esta historia es absolutamente mía ( a excepción de acontecimientos que son del libro).
Capítulo 5: El comienzo de una amistad
La llegada para Hermione ese año escolar fue un tanto extraña, partiendo porque cuando llego a la estación de Kings Cross, específicamente en el andén 9 ¾, no se encontraba ni Harry ni Ron y más cuando vio que se le acercaba Draco Malfoy y este como si nada la saludo con una sonrisa, eso fue lo más desconcertante para ella en el transcurso de esa tarde. Su trayecto en el tren fue pacífico y solitario como el año anterior, pero algo que si logro llamar su atención fue que cuando llego al colegio todo el gran comedor enmudeció cuando ella entro, la observaban y murmuraban mientras ella probaba bocado, como si la asistencia al comedor fuese limitada y ella no estuviera invitada. Entre tantos pensamientos que recorrían su mente en ese momento uno logro captar su atención por completo….Levanto la cabeza rápidamente cuando escucho salir de los labios de la profesora McGonagall pronunciar el apellido Weasley, pero solo fue que estaban seleccionando a la pequeña hermana de su amigo y el sombrero apenas toco su cabellera rojiza soltó: ¡GRYFFINDOR! – genial otro Weasley que alimentar- resoplo la castaña, levanto la cara tras escuchar una risa y se topó con unos ojos grises que la miraban asombrados y divertidos.
-Bien Granger, ese es el espíritu- dijo saliendo del gran comedor. A su lado el grupo de amigos paso sin hacer comentarios más la morena de ojos verdes la miraba con cierto rencor, pero Hermione no le tomo atención. Al salir del gran comedor tomo rumbo a las mazmorras, pero por alguna extraña razón su mente se quedó en blanco en medio de un pasillo, se quedó así parada como por 2 horas sin reaccionar, sentía como los demás pasaban a su lado pero ella no podía moverse. Escucho como el profesor Snape intentaba inútilmente amonestarla por obstruir el paso a los demás, pero nada, era inútil.
-Señorita Granger, MUEVASE LE DIGO… ES UNA ORDEN- los gritos del profesor rebotaban en las paredes del castillos y de aquel pasillo, se sentía insultado por aquella chica. Pero cuando se dio vuelta a observarla con determinación pudo ver en sus ojos marrones que se habían oscurecido, ya no existía el marrón de sus ojos ahora eran de un negro profundo y tenebroso, sus facciones eran planas y sin expresión, estaba quieta como piedra y cuando la toco estaba fría como el hielo.
-¿Hermione?- la llamo asustado tocando sus hombros y sacudiéndolos ligeramente. La mencionada parpadeo y fue como si la hubiera traído a la tierra.
-Si profesor que sucede - pronuncio como si no hubiera ocurrido nada- ¿sucede algo?- su ceño levemente se fruncía por la cara de horror que tenía su profesor de posiciones
- No, nada- decía volviendo a su posición normal y altanería de siempre, pero por dentro se encontraba tan desconcertado como frustrado por no saber qué había ocurrido por la mente y el cuerpo de aquella alumna. A su pensamientos llego un recuerdo bien especial en donde se encontraba en ese mismo pasillo, pero iba acompañado de su amigo Malcom.
-Sabes Severus siempre he creído que este pasillo tiene algo especial- decía con el semblante serio y con el ceño levente fruncido
-¿Y a qué viene eso?-
- No, es solo una apreciación- su mirada se perdió en el vacío, contemplando las paredes y pilares como con cierta fascinación. De un momento a otro se quedó quieto como piedra y sus ojos se pusieron de un negro oscuro y profundo, por más que quiso despertarlo de aquel sueño inducido en el que se encontraba, no pudo. De la misma manera en la que se quedó de piedra salió de ella – Y a ti ¿qué te paso?, ¿viste un fantasma?- se empezó a carcajear, lo tomo del brazo forzándolo a avanzar- salgamos de este pasillo es muy tétrico- Severus solo asintió y lo único que pasaba por su mente en esos momentos fue la extraña sensación de soledad y desesperación de lo ocurrido a su mejor amigo, no encontraba lógica alguna para aquel comportamiento de Malcom.
-Profesor ¿se encuentra usted bien?- pregunto la castaña por segunda vez sacándolo de aquel recuerdo-
-Sí, si- dijo despreocupado haciendo un movimiento de la mano- ¿sabe qué hora es?... es muy tarde a su sala común AHORA- la castaña salió corriendo, llegando a las mazmorras casi sin aliento, dio la contraseña a la puerta y entro. Subió a su habitación alejada del bullicio y de aquellas miradas indiscretas que lanzaban sus compañeros. Y esa como todas las otras noches no fue la excepción de aquellas pesadillas que tenía sobre sus padres, pero que cada vez se hacían más pesadas, como si le costara poder lograr salir de aquel sueño
Al día siguiente despertó apesadumbrada todo su cuerpo le pesaba y lo más raro de todo fue que al ir al baño y quitarse el pijama para poder asearse encontró ciertos rasguños y moretones que el día anterior no estaban y por si fuera poco, no estaban solo en una zona de su cuerpo estaban en casi todo su cuerpo. Se empezó a asustar, trato con todos los hechizos posibles de quitar aquellas marcas de su cuerpo, pero no podía, lo más cercano que logro fue ocultarlas, pero el dolor se encontraba presente.
Se vistió y bajo a desayunar, en el camino al comedor iba pensando en aquellos extraños sueños que estaba teniendo habitualmente. Algo logra distraerla y ponerla alerta cuando siente que alguien venía siguiéndola, por lo que se detiene y da media vuelta y por si la suerte no andaba de su lado choca con Malfoy
-¿Me venias siguiendo?- pregunto en tono mordaz. El rubio se empezó a carcajear y logro sacar una sonrisa que Hermione pudo diferenciarla de sus muecas diarias.
-No seas egocéntrica Granger, por si no te has dado cuenta yo también me alimento- paso por su lado ignorándola y entro al gran comedor con la castaña por detrás. A penas entro, su rostro giro a hacia la meza de los leones y pudo ver que unos ojos verdes esmeralda la seguían con la mirada y literalmente le sonreían, este se levantó de su asiento y corrió al encuentro de su amiga que lo recibió con gran abrazo.
-¿Que te paso ayer?- hablo Hermione con un ligero tono de reprobación- me tenías preocupada-
- Larga historia- suspiro y se despeino el cabello- ¿tienes un tiempo después del almuerzo?- pregunto esperanzado
-Claro nos juntamos en nuestros árbol- respondió le sonrió de manera sincera y se fue a sentar, desayuno tranquila. Harry y Ron salieron antes y al rato después salió ella, se dirigió a su primera clase que era posiciones y para su suerte compartían con los leones. Entro al aula y para su mala suerte fue designada a sentarse con Malfoy, el rubio solo la miro y ni se inmuto, a sus espaldas siente una mirada que la quemaba debe ser la egocéntrica de Parkinson piensa.
-Señor Potter No me sorprende que llegue tarde-dijo Snape sacándola de su pelea mental con Pancy-
-Disculpe señor- dijo Harry bajando la cabeza avergonzado-
-siéntese antes de que le baje puntos- la clase paso sin más inconvenientes, aunque la castaña no estaba tan pendiente de ella solo pensaba en cuando viera a la profesora McGonagall que decirle, cómo actuar. Dejo de hacer lo que el profesor les dejo a hacer, y Malfoy hizo todo sin protestar.
Al término de la clase salió apresurada, dándole las gracias al rubio que solo asintió con la cabeza corrió por los pasillos del castillo hasta dar con la sala de transformaciones. Entro apresurada y saludo a McGonagall.
-Hermione, tan temprano que llegas- decía dedicándole una sonrisa-
-Es que quería hablar con usted- decía entre dientes, pero que alcanzo a ser oído por la profesora, esta le hizo un asentimiento como dando el paso a que continuara - este…. Yo… quería…- decía frotándose las manos unas contra la otra de manera nerviosa- hablar…. De…- pero fue interrumpida por la risa de Ron y Harry que venían entrando al salón- después de clases profesora- la susodicha asiente desconcertada y ve alejarse a la alumna hasta tomar asiento al lado del azabache de Gryffindor.
-¿Porque saliste corriendo?, ¿Malfoy te dijo algo?- pregunto medio molesto y apretando los puños en dirección al rubio que tomaba asiento junto a Pancy casi al final de la fila- porque si es así…- dejo las palabras en el aire como haciéndose entender sus intenciones-
-Ya James cálmate- dijo tranquilizándolo posando unas de sus manos en sus hombros para volverlo a la realidad- no hizo nada es que quería hablar con McGonagall, pero hablare después de clase- y con eso le sonrió a lo que su amigo se tranquiliza y empiezan una conversación amena, esperando que comience la clase. El oji verde pudo ver que cuando la castaña se estiro a recoger algo, se le levanta levemente el suéter del uniforme. Al momento de levantarse pudo ver que de sus brazos salían marcan muy feas como hematomas.
-¿Hermione que es esto?- dijo tomándole el brazo- ¿qué te paso?- pregunto horrorizado al verlos, la castaña ante la mirada de horror de Harry solo a tina a bajarse la manga y hace un movimiento con la mano como restándole importancia.
-Solo fue una caída, antes de venirme a Hogwarts nada importante- decía. A sus espaldas tenían un par de ojos grises que miraban atentos aquella escena.
-Draco ¿qué tienes?- pregunto una Pancy preocupada pasando sus manos blancas y delicadas por las de rubio suavizando las de él, que se habían trasformado en puños-
-Nada- respondió este de manera escueta y fría. La clase empezó sin más y al rato después los murmullos fueron silenciados por la presencia del director en el aula
-Disculpe Profesora, podría hablar con la señorita Granger unos minutos- su semblante era pasivo y una sonrisa adornaba su rostro barbudo.
-Si, por supuesto- dijo la profesora mirando de soslayo a Hermione a quien le empezaron a tiritar las manos. Sabía que algo no andaba bien, un presentimiento que le provocaba que los vellos de su cuerpo se le erizaran y su sistema nervioso estuviera en alerta. A su lado el moreno la miro y tomo sus manos como brindándole apoyo.
-Cuando salgas de clases hablamos- y con esto la castaña se levanta con toda la elegancia que podía. Salieron de la sala y caminaron de manera silenciosa hasta llegar a uno de los jardines del colegio
-Se estará preguntando para que la he sacado de clase- Hermione se sobresalta al escuchar la voz suave del director que logra sacarla de sus pensamientos- yo solo quería platicar con usted- decía de manera tranquila.
-Usted dirá- dejo de manera brusca y seca, ante tal modo de expresarse el profesor la observa como alguien de admirar y le dedica una sonrisa amistosa-
-Se parece mucho a una de mis mejores alumnas. Era una mujer espectacular, muy encantadora, pero con un carácter demasiado fuerte, aparte de ser inteligente y dedicada. Usted me la recuerda en todos sus aspectos - decía mirándola y sonriéndole. Hermione ante tal explicación siente una punzada en el estómago como sabiendo de a quién se refería, pero quiso pensar que solo eran ideas suyas. Cuando hablo no lo pensó solo salió de su boca.
-Y esa alumna, era buena hija- pregunto haciendo énfasis en "hija". La tristeza inundó sus facciones por completo, se sentía culpable por todo lo que le estaba pasando. Sabía que los Granger de no ser porque ella fuera una bruja no la hubieran tratado de la manera que lo hicieron, bueno solo su madre. A su mente llegaron recuerdos que había guardado bajo siete llaves en su cerebro.
Se encontraba en el patio del colegio Muggle columpiándose, habían pasado ya dos horas desde que había salido (las horas estipuladas por horario), de seguro su madre ya se habría ido a la casa, pensando que se habría de desecho por fin de ella. No era de extrañar, puesto que no era la primera vez que pasaba por alto que Hermione se demorara tanto en salir de clases. Por ello siempre que podía ella lo hacía, esperaba un tiempo de 5 min antes de irse a la casa y rezaba a dios que la "mocosa" como le decía ella no volviera, pero ese día cambio por completo para Hermione puesto que se encontraba balanceándose en unos columpios cuando se acercan a ella un montón de niños como de la edad de 15 años y sin razón alguna le empiezan a golpear por todos lados. A lo lejos siente pasos y voces que gritan que paren, cuando levanta la cabeza se encuentra con su padre y la directora del instituto, la levantan con cuidado revisan si tiene alguna lesión comprometedora (como una fractura o un sangrado importante), pero nada era como si jamás la hubiesen golpeado. El señor Granger se la lleva a la casa tomados de la mano y contándole un chiste.
Al entrar a la casa se encuentran con la cara de indignación de la señora Granger a punto de reprender a la castaña por su falta de criterio y de responsabilidad por no avisar. Pero es callada cuando ve en los ojos de Hermione pequeñas lágrimas rebeldes que se escapan por sus ojos marrones y de la cara de su marido solo ve enojo puro.
-¿Qué paso?- pregunto la señora Granger frunciendo el ceño
-Hermione estaba siendo acosada por unos compañeros y la empezaron a golpear-su semblante de tristeza se vio arruinada al ver la cara de ¿felicidad? que tenía su esposa- ¿Dónde estabas?, POR QUE NO LA FUISTE A BUSCAR ESTO JAMAS HUBIERA PASADO- gritaba y Hermione solo los observaba sentada desde el living de la casa. La mujer de ojos negros miraba a su esposo muda, ninguna de las palabras que se formaban en su cabeza como alguna escusa salían
-Yo…Si la fui a buscar- pudo decir al fin, se encontraba más nerviosa de lo normal y sus manos sudaban
-Fuiste a buscarla pero como no la viste te fuiste COMO SIEMPRE- recalcó su esposo. Se encontraba en el límite de la histeria, por su mente no dejaba de pasar la imagen cuando su padre les pegaba a él y a sus hermanos, pero después vuelve a la realidad y empieza a odiar a su mujer con todo el corazón, siempre que existía alguna oportunidad ella le hacía lo mismo, esperando que algún día su hija jamás volviera a la casa. Ya no la aguantaba.
Hermione que veía la escena desde afuera, se encontraba horrorizada el curso que estaba tomando las cosas el ambiente estaba demasiado tenso y denso, sus padres se gritaban unos a otros lo que más le sorprendió fue que esa vez, fue la primera vez que su padre le levantaba la mano a su madre (aquí es significado de golpear)* y no fue la última.
….
-Señorita Granger- dijo el anciano director para llamar su atención
-Ah, este si ¿Qué decía?- pregunto confundida
-le decía que tiene que ser fuerte y que no está sola- le sonrió con una expresión suave y Hermione no podía estar más que confundida de que está hablando el anciano se preguntaba.
-Disculpe ¿Qué?- Dumbledore la observo con determinación y solo callo puesto que nada de lo que él había dicho ella lo había escuchado.
-creo que es hora de ir a almorzar- dice frotándose el estómago- y usted tiene que ir a hablar con el señor Potter si no me equivoco- dice viéndola atreves de sus lentes en punta- si no es mucha intromisión –pregunta, suspira y toma aire- ¿Ustedes dos tienen algo?- dijo haciendo movimientos con sus manos –
-Y usted profesor, ¿tiene algún secreto que quiera contarme que guarde con el profesor Snape?- contra taca la castaña. Y es que desde que había sabido lo de sus padres y esos sueños extraños que ha estado teniendo, soñaba con que su madre le decía algo con Severus Snape, jamás llegaba a decir algo en concreto pero era algo constante Y que ella lo asimilaba como si ella quisiera decirle algo. El profesor la miro sorprendido y la castaña giro sobre sus pies para luego ir a juntarse con su amigo.
Salió en dirección opuesta a otro de los jardines donde se supondría que vería a Harry, cuando iba doblando a la derecha por unos de los pasillos que llevaban a la parte trasera del castillo fue interceptada por un rubio platinado de ojos grises
-Tenemos que hablar- dice Draco tomándola del brazo y con voz autoritaria
-Tenemos me suena a mucho Malfoy que yo sepa no tengo nada de qué hablar contigo- dijo de manera seria y con disposición a retirarse
-¿A dónde crees que vas?- dijo agarrándola del brazo
-A comer- su sarcasmo salía por todos los poros de su piel-¿a dónde más?- y en parte era verdad pero para que contarle que se tenía que juntarse con Harry
-A no tú y yo- dijo haciendo movimiento con las manos- vamos a conversar
-me hostigas Malfoy- enojada lo aparto de su lado, pero se quedó parada justo en su lugar, al lado de él porque a lo lejos ve que se acerca una manda de Gryffindors dirigiéndose a su dirección
-Hey pero no son esos dos serpientes toxicas- dijo uno de los del montón, a su lado los demás reían de aquella "broma" y lo secundaban con más apelativos hacia ella y Draco. Estos dos al escucharlos hervían de cólera, he iban a contestarles cuando de una esquina aparece corriendo Harry quien se encontraba sudoroso y agitado
-Hermione ¿dónde te habías metido?, te he estado buscando por todas partes- el azabache no se había percatado que tenía audiencia, levanto la mirada por sobre el hombre de la castaña y vio a Malfoy al lado de esta, la aparto de un golpe de su lado y la puso detrás de el- ¿estás bien?- pregunto observando todo su cuerpo
-Si Harry- dijo Hermione riéndose de la situación ridícula que la exponía su amigo
-Pero miren que tenemos aquí, nuestro capeón con una serpiente- dijo haciéndose notar uno del grupo que Hermione pudo distinguir como Finnigan
-esto es inaceptable- dijo otro
-pensamos que al aceptarte en nuestro equipo, te alejarías de ella- dijo Finnigan
-Esto es un montón de porquería, yo me largo- dijo Malfoy con aire enfadado y con las manos en los bolsillo. Al girarse se topó con la mirada de angustia que le ofrecía la chica-
-Yo también- dijo Hermione para poder salir de ahí cuanto antes, pero Finnigan quien había salido de entre el montón de sus compañeros la agarró del brazo y la detuvo
-A no tu no vas a ninguna parte arbusto roñoso- dijo Finnigan quien había avanzado lo suficiente para agarrarla y empujarla, Esta casi se cae pero gracias a Harry quien se encontraba al otro lado la agarra antes.
-esto no te lo perdono Finnigan- dijo Harry levantando su puño y pegándole en toda la cara al castaño. Este cae al suelo y se para para corresponderle aquel golpe pero se detiene pensando que si lo golpea Harry puede tomarlas con el equipo y hacerles perder los partido, por lo que este solo da media vuelta y se larga del lugar echando humos con todos los demás detrás de él.
- ¿Estas bien?- dijo la castaña sobando los nudillos de su amigo, que estaban levemente rojizos
- si -el moreno de la nada se empezó a carcajear agarrándose el estómago- los viste los asuste-
-idiota- dijo pegándole en el hombro y tomando camino hacia el gran comedor, puesto que su estómago demandaba alimento. Se sentó y empezó a comer todo con muchas ganas, levanta la cabeza un poco y escucha unas risas cercanas y ve a Malfoy reírse de algo que había dicho su compañero de cuarto Blaise Zabini. Lo queda mirando por un rato y después se queda mirando a la nada pensando en que momento su pensó en decirle a Draco lo de sus padres y no le decía a Harry, bueno no había tenido tiempo para conversar, pero aun así tenía ciertas resistencias en contarle eso.
-Hermione...-dijo alguien ella levanto su mirada y se topó con dos ojos verdes tristes y arrepentidos que la miraban- ¿podemos hablar?-
-Lo siento, me comporte como una tonta - y con eso se levantó de su lugar y salieron del gran comedor abrazados- me tienes que terminar de contar lo de la carta y lo de tu llegada
-Y tú de tus vacaciones y que era lo que quería hablar Dumbledore contigo- dijo caminando al lado de ella
-Eso va tener que esperar Potter, porque primero va a hablar conmigo- dijo Draco deteniéndolos a los dos con una voz fría y que disfrutaba con sus caras de perplejidad
-¿disculpa?- dijo Harry mirándolo como si tuviera dos cabezas
-Lo que oíste- lo miraba de manera arrogante. Poco a poco se empezaron a acercar hasta que quedaron a solo centímetros de distancia mirando a los ojos como si fuera una pelea interna
-¡BASTA!- exclamo la castaña haciéndose notar, y produciendo que los dos hombres se alejaran. Harry abría la boca para protestar pero Hermione hablo antes haciéndolo que callara- Harry te alcanzo en un rato, hablo primero con Malfoy, espérame donde tú sabes- le guiño un ojo y salió a la siga con el rubio a delante- Bueno ¿de qué querías hablar?- dijo dirigiéndose a Draco con voz más calmada
-Porque me lo dijiste a mí y no al cararajada- pregunto frunciendo el ceño
-ese cararajada como tú lo llamas tiene nombre y apellido- hablo consternada, Malfoy levanto las manos como haciéndole saber que estaba en son de Paz-
-por lo que se, tú le dices Zanahorio a la comadreja- dijo
-Bueno pero yo soy su amiga y estoy en todo mi derecho a ponerle los sobrenombre que desee y tú no- a su lado el rubio sonreía divertido
-Me gusta tu humor Granger-
-¿De qué querías hablar?- pregunto fastidiada, el rubio iba a contestar pero ella recordó la pregunta anterior que él le había formulado- ah!, no se lo he dicho por que no he tenido tiempo ya que cierta persona insiste en interrumpir-
-Aunque no los interrumpiera no creo que se lo hubieses contado- dijo de manera segura. Y es que Malfoy tenía razón una de las razones por las cuales ella no le había contado a Harry era que él se podría sentir desplazado por haberle dicho antes a el rubio siendo que no era nada de ella en vez que al azabache. Otra de ellas era que ahora que ella tuviese un apellido de renombre el sintiera que fuera remplazado por mejores amigos que se hiciese dentro de su casa una vez que fuera aceptada, aunque esa idea la descartaba al 100% porque ella no era una persona falsa ni superficial para dejarse llevar por una estupidez como era esa. La castaña miro a los ojos de Malfoy y suspiro.
-Sí, tienes razón, no puedo decirle- dijo al fin de manera derrotada
-ESTO ES UN GRAN PASO PARA LA HUMANIDAD- dijo de manera teatral exclamando en voz alta- Granger ha admitido que tengo razón- se miraron y se empezaron a carcajear juntos
- tonto- logro decir la oji miel entre risas mientras el rubio se sobaba con teatralidad el hombro sin dejar de reír- bueno me tengo que ir, nos vemos después- y con eso salió corriendo al encuentro con su amigo. Jamás pensó que estar un rato con Malfoy fuera tan agradable y menos que el sin su sequito de amigos fuera sincero y simpático.
Al llegar donde Harry se abalanzó sobre él y le pidió disculpas por haberlo dejando esperando un rato. La verdad estas muestras de afecto solo lo hacía cuando estaba a solas con el moreno, puesto que no le gustaba mostrar un ápice de sentimientos frente a otra persona, por ello es que algunas de las personas del colegio la conocían y la veían como una persona muy fría y calculadora.
-¿Que fue eso con Malfoy?- pregunto de manera seria y enojada
-Nada- dijo haciendo movimiento de despreocupación con la mano- quería hablar sobre un trabajo de pociones que nos dejó el profesor Snape-
-pero no nos dejó….- Harry dejo las palabras en el aire puesto que la castaña lo interrumpió
-¿Por qué no me respondías las cartas que te enviaba?- pregunto de manera seca, rápida dejando así descolocado a su amigo-
-Ah!- dijo pegándose en la frente- de eso te quería hablar, pasa que cuando estaba en vacaciones encerrado en la casa de mis tíos llego un Elfo domestico diciendo que no asistiera este año al colegio porque cosas muy malas iban a ocurrir y que no quería que yo me viera afectado y después de eso me muestra un montón de cartas que tú y Ron me habían escrito y que casualmente las tenía.- suspiro y miro a los ojos de Hermione esperando que ella lo interrumpiera pero no fue el caso así que siguió con la historia- bueno después de eso mis tíos me castigaron y pusieron barrotes en mi ventana y luego ron me saco del cuarto en un auto volador, ¿lo puedes creer?- su expresión era de asombro y de felicidad. Pero que no llego a reflejarse en las facciones de su amiga, esta estaba tranquila y relajada- conocí a sus padre y hermanos, hicimos muchas actividades- termino de decir
-Ósea Ron te fue a buscar después de todo- decía para sí misma en voz baja. Harry que se encontraba a su lado la miraba confundido, pero no quiso preguntar-James hay algo que me sigue dando vueltas, ¿por qué no estabas en el banquete?-
-Ah!, eso es otra historia pero la misma- dijo dejando confundida a su amiga- pasa que cuando veníamos a la estación para tomar el tren, que a todo esto venía todo el clan Weasley, pasan primero ellos y nosotros al último y cuando íbamos a traspasar el muro este se cierra, no sabemos como pero no pudimos pasar. Por lo que nos desesperamos con Ron y tomamos el auto volador y llegamos en el hacia acá- dijo terminando y respirando- ah y estamos castigados por estropear el sauce boxeador- termino. Hermione no podía salir de su asombro pero al ver la cara de su amigo solo atino a sonreír
-Impresionante…. Pero ¿por qué no le hablaron a alguien?- dijo al fin- tontos
-Si es que… este…- y se empezó a rascar la cabeza avergonzado- no se nos ocurrió-
- bueno lo importante es que están bien y no los expulsaron- y le dedico una sonrisa- ahora si no me equivoco pasaste 2 semanas en casa del Zahanorio, ¿Por qué ni me escribiste?-
-Es que había tanto que hacer en la casa, y la señora Weasley no me dejaba respirar y se me olvido por completo, lo lamento- dijo cabizbajo
-Okey, pero no lo vuelvas hacer-
-No, nunca más- se quedaron en silencio contemplándose hasta que Harry hablo
-¿Qué paso con Dumbledore?- Hermione empezó a pensar en todas su opciones y se debatía internamente entre decirle y no decirle la verdad-
-Nada, simplemente me dijo que yo le recordaba a una de sus mejores alumnas, es muy raro el anciano- en parte le estaba contando la verdad eso era lo que había hablado con el director y su opinión del también era válida. Harry iba a agregar algo, pero la castaña es salvada por la campana que anunciaba el término de la hora de almuerzo y la el comienzo de la próxima clase. Se despidió y salió rumbo a las mazmorras a buscar sus útiles.
La tarde pasó sin más inconvenientes para ella, no pudo ver a Harry en todo el día tampoco a Ron por lo que paso toda la tarde en la Biblioteca.
Los días pasaban y cada día hablaba más con Malfoy, se pudo dar cuenta que cuando no estaba acompañado de los zopencos que tenía por amigos llegaba a ser muy "agradable" a su estilo, pero si agradable. Pero sus días buenos se acababan de apoco
-Granger- decía Malfoy entrando a la sala común. La castaña se hallaba sentada en una de las butacas leyendo
-Malfoy- había respondido la susodicha- ¡que hay!-
-Nada bueno, tú sequito de admiradores te espera afuera de la sala- decía con desprecio
-Qué raro, mi club de fans jamás viene a buscarme en persona- decía riéndose de su broma y levantándose elegantemente de la butaca. Y es que estando en la casa de las serpientes se le había pegado lo irónica, sarcástica, y su ya famosa pose de aristocracia que ellos tenían, bueno no todos, en realidad se le pegaba de Draco pero jamás se lo iba a decir
-Granger- dijo Draco agarrándola del brazo cuando paso por su lado- no sé qué va a pasar, pero tengo un presentimiento que nada bueno- decía de manera seria-
-Se cuidarme sola, pero gracias por tu advertencia- decía soltándose y dirigiéndose a la salida
-Harry hola- decía entusiasmada cambiando completamente de humor- ¿qué pasa?
-también existo- decía el pelirrojo haciéndose notar al lado de su amigo-
-Hola roñoso- dijo mirándolo y sonriéndole
-eres insufrible- decía agarrándose la cabeza y poniéndose rojo
-Aquí no- hablaba Harry molesto y salió de ahí dejando a sus dos amigos atrás quienes lo siguieron. Caminaron en silencio un rato hasta que Harry se detuvo- ¿escucharon eso?- decía asustado-
-Qué cosa- pregunto Ron extrañado
-¿Que dijo la voz? Dijo de pronto la castaña a lo que Harry y ron se dieron vuelta a observarla
-¿Tú también la escuchaste?- exclamó esperanzado
-No, pero tuve la impresión que debió de ser eso, porque te quedaste mirando a la nada y como no escuche a ningún ruido a parte de nuestras pisadas o alguien aproximarse u otra cosa- se explicó. Harry la miro con cierto brillo en los ojos y le sonrió-
-Por eso es que te quiero- decía dándole un beso en la mejilla- por ser demasiado suspicaz. Escuche una voz que decía que iba a comer, que tenía sed-
-¿habrá algún monstro en el castillo el que solo tu escuchas?
-Avanza- y con eso Harry empezó a correr mientras los dos amigos lo seguían de cerca. Subieron pisos y piso corriendo y la voz en la cabeza de Harry se repetía una y otra vez. Llegaron a un pasillo inundado de agua, doblaron a la derecha y pudieron visualizar a la gata de filch, la señora Norris, colgada de su cola pero parecía muerta como piedra y al lado de ella se hallaba una pared cubierta de sangre en la que decía: "La cámara de los secretos ha sido abierta, enemigos del heredero temer", al darse vuelta para comentar aquel suceso se vieron rodeados de estudiantes y profesores que veían horrorizados aquel acto presenciado. La castaña pude ver que entre la gente que los rodeaba se hallaba una cabellera rubia y al verlo pudo ver la cara de espanto de Malfoy.
-Ja, ustedes impuros serán los siguientes- dijo el rubio mirando con sus ojos penetrantes a Hermione. Del gentío de personas se hizo notar el director quien se dirige a los tres
-Señor Potter explique- decía serio a los tres alumnos que se miraban entre ellos nerviosos
-Señor yo… nose…. Nosotros…- Harry quien respondió no sabía que decir, la verdad que él no sabía nada como todos los demás y tener que explicar que se hallaba justo en la escena del crimen se le hacía complicado- nosotros.. .Veníamos de las mazmorras hasta los baños y lo vimos… nosotros no…- tartamudeaba
- Señor si me permite comentar- decía el profesor Snape quien se encontraba dente el montón de profesores presentes- pienso que ellos solo se encontraban el lugar y momento incorrecto, pero si me lo permite me gustaría interrogar a la señorita Granger- dijo mirando de soslayo a la susodicha. Ron quien se encontraba a su lado la agarro de la túnica, para hacerle expresar que tuviera cuidado. Hermione solo lo miro a él y a Harry les sonrió y siguió los pasos del profesor hasta entrar en sus aposentos. Era una habitación muy amplia, en la pared del fondo se hallaba una estantería llena de libros y a su lado otra repleta de posiciones de todo tipo en el centro de la sala había una meza con cuatro sillas y al fondo de esta una chimenea con butacas a su alrededor
-¿Gustas una taza de té?- decía de manera amable, la castaña solo asintió y tomo asiento en una de las butacas cerca del fuego
-profesor ¿podría preguntar qué es lo que le interesa saber de lo que vio allá afuera?- pregunto mientras le daba un sorbo a su té con canela, se empezó afijar de ciertos rasgos que no había visto en aquel profesor. Sus ojos eran tan negros y profundos que te podías hundir en ellos, su cabello negro y grasiento pero no llegaba a ser grotesco solo brillante y su cara pálida de un blanco casi enfermo pero de sus mejillas rebosaba un rosado por el calor de aquella habitación brindada por la chimenea encendida.
-nada, no hicieron nada- dijo sin darle importancia- ahora bien quisiera saber ¿qué es lo que recuerdas de tus padres?-
-disculpe ¿qué tienen que ver mis padres acá?- pregunto desconcertada pero sin hacerlo notar en sus facciones, estas solo demostraban desinterés, como si él te fuera más importante. De pronto lo miro directo a sus ojos y fue como si la magia la recorriera de pies a cabeza, sintió una corriente eléctrica recórrela por completo como si de un escudo se tratase
-¿Qué fue eso?- pregunto Snape frunciendo el ceño- ¿Cómo lo hizo?
-No sé de qué habla- quiso demostrar confusión en sus facciones más por dentro sentía un cosquilleo que le recorría todo el cuerpo. Había leído de uno de los libros que compro en el callejón diagon, de cómo crear escudos de defensa frente a una amenaza inminente, en aquel libro salían distintos tipos de escudos y uno de ellos hablaba de como cerrar la mente la llamada práctica de la Oclumancia. Dicha técnica la venia practicando desde el verano y ahora veía que surtía los efectos deseados. – Lo único que recuerdo- siguió para contestar la pregunta formulada anteriormente por el profesor- es que me repetían constantemente que lo que hacían era por el bien mío- sabia de ante mano que él no preguntaba por sus padres adoptivos sino por sus biológicos, a su vez entendía que el pelinegro esperaba otra respuesta por su parte pero había llegado a un punto en el que no confiaba en nadie y menos en alguien que ella sabía que le había servido a mago tenebroso que pudo haber matado a sus padres. -dígame algo, ¿Por qué la decisión?, ¿Por qué el?- pregunto suspicaz-¿fue por miedo, poder?-
-No es algo que le debería de importar- dijo de manera mordaz
-No, tiene razón no debería de importar, pero me gustaría saber- Snape iba a contestar pero se ve interrumpido por unos toques en la puerta, que a los segundos después dan la bienvenida al director, este al entrar se disculpaba por la interrupción y solo mostraba una sonrisa suave y amistosa, como odio esa sonrisa falsa pensaba la castaña mientras el director hacia acto de presencia. Al momento de chocar su mirada con la del director sintió que sus defensas y escudos se levantaban solos como si la jalaran y la obligaban a estar alerta.
-Espero que haya sido una charla amena- dijo con toda su expresión pasiva y mirando a través de sus lentes en punta- pero necesito hablar con el profesor Snape-
-Por supuesto, con permiso- y salió de aquella habitación respiro una bocanada de aire y empezó llorar. Al llegar a su sala común solo le caían lagrimas rebeldes que lograban salir sin su permiso, subió la escalera de manera apesadumbrada, se giró al sentir una presencia a sus espaldas pero no logro ver nada más que la oscuridad de la sala, por lo que entro a su habitación y se sentó en el alfeizar de la ventana y se dedicó a admirar la luna que se encontraba más brillante que nunca, la miraba esperando que esta le pudiera dar consuelo o alguna respuesta a las mil preguntas que se formulaban en su mente
Su puerta se abrió dejando ver una cabella rubia por ella, este entro sin permiso de la castaña y se acostó en su cama, Hermione que todavía estaba en la ventana ni se inmuto de la presencia de Draco, se quedaron en silencio un rato
-Están frustrante a veces pensar que por más vueltas que le des en tu cabeza, no pudiste evitar causarles dolor- dijo la castaña por fin saliendo de ese silencio cómodo que se había instalado entre ellos
-Es tan frustrante a veces pensar que a la única persona que de verdad le interesas, está preocupada que no pierdas el legado de la familia- Hermione resoplo sin apartar la vista de la luna y los dos dijeron a coro- ¡la vida es una mierda!- se quedaron otro rato en silencio hasta que la castaña se levantó de la ventana y se sentó a los pies de la cama
-Gracias- fue lo único que dijo, pero sabía que con Draco las palabras sobraban, a veces le pasaba lo mismo que con Harry con solo mirarlo podía saber lo que pasaba por su mente, que a veces necesitas tu espacio y que nadie te moleste o la simple compañía sin hostigamiento te ayudaba. Esas cosas pequeñas hacían que ellos dos se acercaran más de lo que se establece como "amigos", porque eran más que amigos eran confidentes. Draco solo asintió levantándose de la cama y se fue. Se acostó y callo en un sueño profundo y esa fue la primera vez que tuvo la primera revelación por parte de sus padres.
Al día siguiente se levantó con un fuerte dolor de cabeza se tapó los hematomas que habitualmente le salían y bajo a desayunar, se sentó donde siempre y al sentir compañía levanto la mirada y esta choco con unos grises mercurio que la miraban expectantes
-esto te traerá malos ratos- dijo Hermione con un deje de tristeza. El la observo un rato hasta que aporto la mirada y empezó a comer como si lo dicho por la castaña fuera algo sin importancia
-a la mierda lo que digan los demás- había dicho sin mucho interés. La mañana paso sin ninguna novedad más en la tarde la tenía intrigada puesto que quería hablar con la profesora McGonagall sobre la cámara de los secretos y así fue paso más rápido de lo esperado y entro a transformaciones.
-Profesora- había dicho levantando la mano para poder llamar su atención
-dígame señorita Granger-
-podría decirme ¿qué es la cámara de los secretos?- ante la mención de aquel nombre la clase enmudeció completamente esperando la respuesta por parte de la profesora, esta los observaba sorprendida, por lo que tomo aire y dijo
-En sus inicios Hogwarts fue fundada por las grandes casa Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw, Godric Gryffindor y Salazar Slytherin, de todas ellas era Salazar el más selectivo en la gente que aceptaba- algunos Gryffindors bufaron- por ser así era que contantemente tenía roses con los demás. Por lo que un día decidió irse dejando una cámara que se dice que guarda todos sus secretos y que solo su verdadero heredado podrá abrirla. Se dice que custodiando la cámara hay un monstruo que solo el heredero podrá domarlo.- Ante aquel relato todos en el salón enmudecieron y miraban horrorizados a la profesora quien continuo su clase como si nada hubiera pasado, al término de dicha clase Hermione se levantó para irse al hacerlo se topó con los ojos penetrantes de Draco que la contemplaban y le hacía un movimiento de cabeza como dándole entender que se vieran a fuera y ella solo asintió. Se excusó con Harry y Ron y se retiró de aquel salón, al salir Malfoy la esperaba apoyado en un muro mirando aburrido a los que pasaban a su alrededor
-¿Lista?- pregunto, ella solo asintió caminaron en silencio y se dio cuenta que al mirar a su alrededor veían que muchos se les quedaban mirando
-¿estás seguro que quieres que te vean conmigo?- pregunto cautelosa. Draco la contemplo por unos segundos, solo le sonrió y le paso un brazo por sus hombros y esta se sorprendió de sobre manera ante la actitud de su amigo tan desinteresada
- no importa-
-Malfoy- respondió la castaña separándose del este, que solo se empezó a reír por la actitud de su amiga
-¿te divierte?- este solo asintió con la cabeza y a Hermione solo se le paso una cosa por su mente poder fastidiarlo también ella a él. Por lo que sin más le dio un apretón de trasero a lo que el rubio se quedó como piedra y esta solo continuo su paso sin dejar de reír por la cara de espanto que tenía el rubio.
Y quien no quisiera agarrar ese trasero jijijiji... espero les haya gustado
merezco Reviews? siiiiiii... las quiero y como regalo de adelanto les digo que se viene con peleas jijijijij
besos
Pauli Jane Malfoy
