Hola hola ¿me extrañaron?... gracias a las personas que se dan el tiempo de dejarme un reviews... y por su puesto a los que siguen esta historia se podría decir como lectores ¿ANÓNIMOS?... en fin espero les guste

declaraciones: los personajes no me pertenecen son propiedad de Jk Rowling. la historia es mía a excepciones de ciertos acontecimientos que se pegan un poco al cannon..


Capítulo 7:

El sufrimiento es solo el comienzo

Los dos Slytherin llegaron al cuarto de la Oji miel encimados en sus propios pensamientos

-¿Porque es tan idiota?- hablo en un momento como para vencer ese silencio que se había interpuesto entre ambos, aunque no fuera incomodo ella tenía que desquitarse con alguien.

-pensé que sabias que todos los Weasley eran idiotas- decía divertido el rubio

-No hablo de los pelirrojos, hablo del IDIOTA DE HARRY, ¿Qué le pasa?- empezó a caminar de un lado hacia el otro por la habitación, mientras que Draco se acostaba sin ningún pudor en la cama de la castaña.

-¿Y ahora que tienes con cararajada?-

-Es que él es tan… y tan…- dijo haciendo movimientos con sus manos y sus facciones habían cambiado a unas muy enojadas y su pelo se había alborotado- y a veces es tan….- frunció el ceño y observo a su amigo esperando que la pudiera entender, pero este solo mostraba confusión

-No te entiendo-

-ARRRGGGGGGG- grito en un arrebato de furia contenida apretando los dientes, observo a su amigo acostado y volvió a gritar frustrada, callo a la cama cansada y dejando sus pensamientos en el aire pero Draco a su lado no pensaba lo mismo salto de la cama como si le hubiera mordido algo y miro con sorpresa a Hermione

-¿Te gusta Potter?- pregunto malhumorado- ah!- dijo golpeándose la frente con la palma de la mano- ahora lo entiendo, por eso te molestaste que la pobretona lo haya defendido…. Y no te gusto que te vieran conmigo…. Espera espera espera- dijo dejándose llevar por sus pensamientos- ¿le das celos conmigo?- la cara de la castaña era todo un poema, mientras Malfoy se había quedado perplejo ante sus propias palabras- CONTESTA GRANGER-

-QUE- fue lo único que logro decir, era como ver a un pez salir del agua, abría y cerraba la boca sin lograr pronunciar palabra alguna- de que carajos hablas Malfoy. Como me va a gustar Harry… Yo darle celos contigo- y de un momento a otro se empezó a carcajear de las tontas ocurrencias de su amigo- por Morgana que estupidez-

-¿Porque es una estupidez?- pregunto indignado- pero si yo soy atractivo, ¿es que no soy la persona más bella que hayas visto?- Hermione lo observo un segundo y callo de la cama agarrándose el estómago y riéndose a cuestas de Draco

-Hay… Draco- dijo tocándole el hombro para poder calmarse- me haces tanto reír- inhala y exhala se decía mentalmente para calmarse- sí, eres atractivo no lo niego- a su lado Malfoy levantaba el pecho sintiéndose orgulloso de el mismo. La castaña respiro y suspiro de nuevo y continuo- pero eres mi amigo, jamás te vería de otro modo, lo mismo me pasa con Potter no puedo verlos a los dos de otro modo- Draco la miro o no pudo contener más la risa que se había acumulado, por tales palabras. Lo cierto era que entre ellos existía cierta confidelidad en la cual podían contarse de todo, sin que el otro se sintiera mal, pero había algo que ellos jamás se iban a contar y lo guardaran bajo cuatro llaves dentro de ellos. – Que no te rías- decía ella uniéndose a las carcajadas del rubio y tirándose arriba de el para empezar hacerles cosquillas, el para poder alejarla le pega con la almohada y a ella le da de lleno en la cara. Cuando le pega en la cara a ella se le levanta un poco la camisa y él logra ver muchos moretones en su cuerpo

-¿Qué es esto?- pregunta de manera seria levantándole la camisa y dejando a la vista su abdomen

-Este…..- decía de manera nerviosa buscando las palabras adecuadas para poder contarle. Sabía que a Draco no le podía mentir y por eso soltó la bomba de una vez- hace dos años que tengo pesadillas con mis padres, pero hace un año y medio más o menos que aquellas pesadillas me dejan marcas- dijo mirando a los ojos de su rubio amigo, este la miro alentándola a seguir por lo que ella prosiguió- despierto con muchos dolores musculares y hay veces que despierto con un brazo roto- el rubio no espero más, se levantó de un salto de la cama en donde se hallaban sentados, la tomo de la mano y la saco de la habitación, recorrieron pasillos hasta dar con el despacho de Snape

-Draco pero que…- dijo de manera perpleja, dejando las palabras al aire al ver de quien estaba acompañado-¿Qué paso?- pregunto con el ceño fruncido

-Explícale- le ordeno el rubio a la castaña, pero esta solo negó con la cabeza y retrocedió- Hermione- le reprendió pero ella no dijo nada

-No Draco, no tengo por qué contarle apersonas externas mi dramas- dijo enojada

- Disculpa pero esto no está bien- y sin más le levanto la camisa del brazo y dejo al descubierto hematomas graves y cicatrices que hasta el rubio se sorprendió- mire profesor- Severus se levantó de su lugar y observo con determinado cuidado el brazo de la joven

-¿Esta solo en el brazo?- pregunto frunciendo el ceño- o ¿está en todo el cuerpo?- la castaña se sorprendió ante la pregunta pero igual respondió a esta

-En todo el cuerpo- Draco se alejó del lado de Hermione sorprendido y enojado, ya que si bien esto no le incumbía llevaba tiempo con dichos problemas y le estaban afectando a su amiga. El profesor por su parte deba vueltas en círculos meditando lo expuesto por su alumna y recordando que aquello también le ocurría a su mejor amigo

- te voy a dar esto- dijo entregándole un frasco con un contenido extraño para ambos jóvenes- te ayudara a dormir mejor por las noches- la miro a los ojos y sabía que ya no podía guardarse más algunas cosas, por lo que tenía que decirlas a la joven- Draco déjame con la señorita Granger, por favor- a lo que el rubio lo miro entre sorprendido y enojado. Salió con mucho pesar dejando a Hermione y Severus en el despacho-

-Profesor, hay algo que me tiene inquieta y necesito que me lo explique por favor- la castaña no paraba de deambular de una lado hacia otro por la habitación, haciendo que Snape la parara en el acto

-Granger quédate quieta- ante esto la nombrada solo se sentó y espero expectante a que el pelinegro empezara

-por donde comienzo- se dijo nervioso

-por el comienzo sería lo ideal- decía sarcástica.

-muy graciosa- le dijo sonriendo de manera de burla. Aunque la verdad se encontraba nervioso, por la simple razón de no saber cómo expresarle a aquella muchacha todo lo que sabía de su padre, de su relación como amigos y de sus secretos.- Bueno como bien sabes tu padre era un estudiante de Hogwarts perteneciente de la casa de Slytherin. Nosotros éramos compañeros de habitación y bueno así fue como nos fuimos acercando, al principio no me juntaba mucho con el puesto que siempre estaba acompañado de Lily- hizo una pausa y sus facciones demostraban cierta tristeza -

- ¿Lily?….Lilian Evans?- pregunto confundida- ¿la madre de Harry?-

-¿Qué sabes tú de ella?-

- Profesor por favor, se está desviando. Continúe- le insistió

-Bueno como iba diciendo me juntaba con Lily, pero apareció la banda de Potter y Lily se fue separando de mí y fue allí cuando me empecé a acercar más a tu padre. Malcom era un excelente amigo y confidente, teníamos una confianza de la cual nos podíamos contar ciertas cosas de las que uno se preocupa de mantenerlas calladas. Sabíamos a la perfección cuando el otro se encontraba mal y fue así de como fui descubriendo ciertos cambios en tu padre que me parecían raros.-

-¿Raros en qué sentido?- pregunto interrumpiéndolo

-Si no dejaras de interrumpir quizá te lo podría decir-

-Profesor- dijo una muy sorprendida Hermione- ¿en que momento dejamos el usted para pasar a tutearnos?-

-¿QUE?-

-nada continúe por favor-

-me temo que esa conversación tendrá que esperar señorita Granger- dijo una voz entrando al despacho, cuando ambos presentes giraron sus rostros para ver la procedencia de aquella voz se toparon con la imagen de un Dumbledore que les sonreía y a su vez daba un paso al lado para hacerle saber a la oji miel que debía retirarse de allí.

-Director- dijo un Severus Snape anonadado y enojado a la vez

-Severus- le respondió a son de saludo. La castaña por su lado se levantaba de su asiento le hacia una reverencia a Snape como despedida y paso por el lado del director sin siquiera despedirse o saludarlo, saliendo al fin de aquella habitación. Camino por los largos pasillos hasta llegar a las mazmorras subió directamente a su cuarto, al llegar se recostó en la cama pero se encontró con la sorpresa de que estaba siendo ocupada por un rubio de facciones finas pero duras a la vez. Se acostó a su lado y el cansancio la venció, hablaría con el mañana para aclarar las cosas.

Al día siguiente se despertó con una molestia y es que sentía un bulto que la estaba aplastando pero no incomodando, al girarse se encontró con Draco quien la tenía rodeada con uno de sus brazos. Su aliento a mente le pegaba de golpe en la cara, lo sacudió un poco hasta que esté al fin abrió los ojos y se mostró entre sorprendido y enojado porque lo hayan despertado.

-¿Qué haces?, ¿por qué me despiertas? es sábado, déjame dormir más- y se giró al lado contrario tapándose con las frazadas. De un momento a otro se levantó de repente de la cama y encaro a su amiga- ¿cómo hiciste para entrar al cuarto de los hombres?- le dijo tan absorto, la castaña a su lado lo miraba divertido y logro sacar una sonrisa y una risa cálida de su boca- ¿de qué te ríes?, no es divertido-

-Mister-me-levanto-enojado-en-la-mañana Malfoy– decía ella divertida- por si no te has dado cuanta, no es tu cuarto, es el mío- al ver la cara de confusión del rubio siguió explicándole- ayer te quedaste esperándome cuando saliste del despacho de Snape y te quedaste dormido-

-oh- fue lo único que hizo, acto seguido se levantó de la cama vestido con la ropa anterior al igual que Hermione, se ordenó bien el uniforme, se acercó a la chica le beso la frente y salió de aquel cuarto. La oji miel por su lado se había quedado de piedra por el beso. Si bien sabia Draco no era de las personas que demostraba sus sentimientos, más bien trataba siempre de ocultándolos como sea, porque él decía que al mostrar tus sentimientos estas mostrando síntomas de debilidad a tu oponente. En parte ella pensaba lo mismo, es por ello que aquel acto la dejo sin lugar a dudas fuera de lugar.

Se ducho, vistió y bajo a desayunar como todos los días. Al llegar al gran comedor se dio cuenta que ese día era el día del partido entre Gryffindor y Slytherin. No quería ir simplemente por ver las caras de Ron y Harry, se pasó todo el día en la biblioteca estudiando y aprendiendo hechizos nuevos. Al llegar la tarde y entrar en el comedor escucho muchos murmullos y rumores, entre ellos dos le llamaron la atención. Y es que Harry había sufrido un accidente en el partido por una Blogger loca y a su vez Draco también recibió el impacto de esa Blogger, puesto que revoto en el la pelota y salió disparato del campo de juego.

Sin más que escuchar salió corriendo del comedor sin probar bocado alguno, preocupada por sus amigos, atrás dejo los enojos por ambos, las peleas y demases, lo único que le preocupaba era la salud de esos dos hombres que ocupaban un espacio en su corazón. Al llegar a la enfermería se escondió en uno de los pilares que daban a aquella habitación y por las puertas logra divisar que salen Ron, los gemelos Weasley, la pelirroja –defiende-novios- Weasley y Pancy… ¿Pancy?, PERO QUE CARAJOS HACE ESA TIPA… pensaba la castaña. Entro con toda la sutileza que sus pies le permitieron y pudo divisar que en una de las camas de al fondo se hallaba Harry con un cabestrillo en el brazo derecho y en otra de las camas vio a Draco que se hallaba con una venda en la cabeza y un pie vendado, camino con sigilo a la cama de Draco y pensó- que Morgana me libre- se sentó en un costado de la cama y lo movió un poco, este a los pocos segundos despertó sobresaltado y la vio sentada a los pies de la cama.

-¿Te encuentras mejor?- logro decir, con la voz cortada por la preocupación

-eso creo-

-perdóname por no venir antes, no sabía hasta que llegue….- sus palabras se vieron cortadas por las lágrimas que se asomaban en sus ojos y que fueron rápidamente secadas por las manos frías del rubio

-está bien, no pasa nada- le dijo tranquilizándola

-¿Qué hacía Parkinson aquí?- pregunto cambiando el tema

-Me vino a ver- decía con simpleza

-ah- fue lo único que dijo más sus mejillas se habían puesto sutilmente rojas por la furia que la carcomía por dentro

-no te enojes, Pans es mi amiga desde la infancia, estaba muy preocupada por mí- dijo-¿estas celosa?- le pregunto divertido

-¿qué?.. ¿Yo?... no me hagas reír Malfoy- y lo cierto era que sentía ciertos celos por parte de la relación que tenía su rubio amigo con la pelinegra de ojos verdes. Si bien es cierto que entre Hermione y Draco existía una amistad y confidencialidad entre ellos, no pasaban mucho tiempo juntos puesto que su Malfoy, también compartía tiempo con sus otros amigos. Se quedaron más tiempo conversando hasta que este se quedó dormido, tiempo que aprovecho Hermione para dirigirse al otro extremo de la enfermería para ver el estado del azabache. Lo movio un poco y este se despertó sobresaltado

-que…que…-dijo asustado y confundido. A su lado vio a la castaña con una cara que demostraba tristeza máxima, pero este solo la miro y se dio vuelta.

-Harry lo lamento, actué como una inmadura, pero es que ARRRGGG- dice frustrada y enojada- y ella ARRRGGG y Ron ARGGG- decía agarrándose el pelo en un intento de calmar su furia, pero solo logro desordenarse más el cabello. El oji verde a su lado la miraba con una sonrisa en la cara muy divertido por el show prestado por su amiga, pelo la borro cuando esta se dio cuenta- no pienses que me gusta Draco por que no es cierto- dijo aclarándose

-¿Por qué piensas eso?- dijo frunciendo el ceño

-Por qué MALFOY dijo que quizás piensas que yo "estoy enamorada de ti" y luego yo me ríe- decía relatando todo de manera muy rápida-

-Hermione respira- le dijo Harry haciéndola parar-

-lo siento-

-no estoy enojado, pero no lo vuelvas hacer ¿okey?- decía serio- ¿enserio estas enamorada de mí?- decía sorprendido y divertido

-Harry- dijo ella reprendiéndolo y golpeándolo en el hombro

-Auch-

-lo siento- dijo bajando la cabeza avergonzada, a los segundos después levanto la cabeza para ver por qué su amigo se había quedado callado y en sus facciones solo ve horror –¿qué?- le pregunto pero este solo la callo y de la nada aparece un elfo domestico ante ellos, por lo que saltan del susto

-Dobby- logro decir Harry, Hermione quien se encontraba a su lado los miro confundida, pero se queda callada para poder escuchar aquella conversación- ¿Qué... Que haces aquí?-

-Dobby tenía que avisarle señor- decía de manera insegura, pero en el acto se calló al ver que el azabache no se encontraba solo-

-Continua Dobby ella es de confianza, se llama Hermione, Hermione Granger-el mencionado solo asintió con la cabeza-

-Un gusto ama Hermione- dijo haciendo una reverencia

-Dobby el gusto es mío- dijo esta de manera dulce y sincera. Dobby empezó a lagrimar, pero Harry al ver el curso que tomaban las cosas intervino

-Dobby que ibas a decir-

Dobby, venía a avisar al joven Harry Potter de que se tiene que ir del colegio- dijo de pronto- hay un complot uno para que pasen cosas muy malas señor-

-Pero quien las está provocando- dijo de pronto

-no…puedo...Decirlo…- el elfo domestico agarro la jarra de medicina que se hallaba en la meza de al lado de la cama y se empezó a golpear la cabeza con ella. Harry lo agarro de las manos y Hermione le quito la jarra

-Ok, no me lo digas pero ¿qué cosas malas ocurrirán?- pregunto asustado

-Muchas cosas señor, cosas que se vuelven a repetir como antes, señor- dijo. De pronto miro a los ojos del enfermo y dijo despacio- Harry Potter debe de tener cuidado señor, mucho cuidado al igual que su amiga señor- y con eso desapareció de aquella enfermería. La castaña había quedado tan asombrada por lo dicho por aquel elfo que no noto que gente se aproximaba a la enfermería

-Hermione tienes que irte, te descubrirán-decía asustado

-Sí, cuídate ¿bien?- Harry solo asintió y vio salir a la castaña a pasos apresurados. Después de aquella salida de la enfermería se hacía presente el primer ataque a personas de las que había predestinado el elfo doméstico.

Días después todo el colegio se encontraba asustado por los ataques hacia hijos de Muggle, por su lado un rubio se encontraba más que asustado, preocupado por su amiga. Amiga que pasaba casi todo su tiempo en desvela averiguando cosas que podrían ayudar a Harry y a Ron a saber qué era lo que causaba tales ataques y los dejara petrificados. Hasta que un de esas noches que se había quedado hasta tarde, logro encontrar la respuesta a todos sus enigmas se encontraba tan dichoso porque ella Hermione Granger una simple estudiante de segundo supuesta "Hija de Muggle" como todos la conocían había descubierto el enigma detrás de las paredes de aquel castillo, ahora la pregunta era¿ quién estaba detrás de todo este embrollo?, ¿quién liberaba a el monstruo?. Se giró al sentir una presencia en la biblioteca pero sus ojos no vieron nada raro, se empezó a asustar y a desesperar, puesto que escuchaba un silbido extraño. Tomo el espejo entre sus dedos fríos y sudorosos por el susto y al mirar por él se encontró con una serpiente que la miraba a través de unos ojos amarillos enormes, sintió como todo su cuerpo se iba convirtiendo en "piedra", sus pies, sus manos, sus brazos ya no le respondían y de poco en poco ya no le era posible el poder respirar.

Por esas casualidades de la vida Madame Prince, encargada de la biblioteca se devolvió a buscar unos cuadernos contables que se le habían quedado en un costado de su escritorio, al llegar pudo divisar que una de las luces de los escritorios de la biblioteca se hallaba prendido, paso por las estanterías rápidamente para reprender a el estudiante que se hallaba fuera de la cama a esas horas de la noche, pero se encontró con la sorpresa que aquel estudiante era nada más y nada menos que Hermione Granger, la sabelotodo de Slytherin, la movió y pego un grito al darse cuenta que había sufrido el ataque del monstruo de la cámara. Tomo su varita de manera desesperada invoco un patronus como pudo, uno avisándole a Madame Pomfrey y otro al director.

A los pocos minutos llegaron al encuentro la profesora McGonagall quien se encontraba demasiado shckoqueada por la situación, la trasladaron a ella y a Hermione de manera inmediata a la enfermería, mientras el director le mandaba la orden a Snape de que este le avisara a Draco Malfoy. Por su lado la Profesora McGonagall hacia lo mismo con Harry Potter y Ronald Weasley

-Hermione- exclamo sorprendido y compungido el azabache

-Oh- exclamo el pelirrojo aguantando las lágrimas- por Merlín-

-¿Qué paso?- pregunto Harry a Draco quien hasta ese momento no se había apartado del lado de la castaña en ningún momento. Cuando llego y la vio en ese estado lo único que pudo hacer fue sentarse a su lado y agarrar su mano. Estaba hecho un manojo de emociones por dentro que amenazaban con explotar en cualquier momento. Fue sacado de manera brusca de sus abruptos pensamientos gracias a la aparición de una muy preocupada profesora McGonagall quien les explica la verdad de la situación a los tres chicos.

-¿Saben ustedes por que la señorita Granger se encontraba a esas horas en la biblioteca?- pregunto en un tono que demostraba una pena absoluta, los tres chicos solo lograron responder con un No que se escuchó al unisonoro.

Los días pasaban y los dos leones iban seguido a la enfermería para visitar a su amiga incluso tenía visitas de Draco, que casi siempre iba acompañado por Blaise Zabinni, este último no iba por gusto a ver a la castaña, sino todo lo contrario.

-estúpida Granger, ¡que has hecho!- le reprochaba Malfoy

-Cálmate amigo- le decía el moreno pero mirando divertido la escena- todavía no entiendo por qué eres amigo de la sangre sucia- decía con molestia

-¿Alguna vez te has preguntado por qué fue aceptada en Slytherin y no en otra casa?-dijo Malfoy de manera seria, más su tono se escuchaba solo pesadez

-Si debería ir en Gryffindor con el estúpido de Potter y Weasley

-no me refería a eso- y dicho eso empezó a sonreír de repente –o te has puesto a pensar que nuestra casa se destaque por recibir el mayor número o casi en su totalidad por así decirlo de sangres puras y un día venga Granger y es aceptada- Zabinni se había bloqueado pensando en lo dicho por su rubio amigo y hablo sin procesar

-a no ser que ella no sea la persona que dice ser- dejaron la conversación así puesto que entraron Harry y Ron sin notar la presencia de las dos serpientes

-La profesora Sprout dijo que pronto estará lista la poción que volverá a Hermione normal- decía Harry entusiasmado

-Por mí que se quede así de callada, nos conviene- decía molesto el pelirrojo menor de los Weasley- aparte de ser una insufrible, es una traidora, con razón Ginny la odia igual que mi madre…- el pelirrojo iba a continuar de no ser porque Potter lo paro y fijo su vista al frente, al mirar en la dirección en la que apuntaban sus ojos pudo notar la cara de odio y rabia que destilaba el Malfoy quien se hallaba frente a ellos

-Escúchenme bien par de idiotas, porque no lo voy a decir dos veces- dijo señalando con el dedo pegándoles en el pecho- esto que le paso a Hermione es solo culpa de ustedes, por ustedes inútiles se quedaba horas en la biblioteca y se desvelaba en las noches buscando algo para con ustedes que decía era de vital importancia. Yo les exijo a mi compañera de vuelta y ustedes tiene que terminar lo que ella empezó- con eso le pego un papel en el pecho del azabache y se fue de le lugar. Harry tomo aquel papel que le había aventado el rubio Malfoy y lo empezó a leer.

Hermione abría sus ojos de apoco en poco, sentía su cuerpo pesado pero no con el dolor habitual de las mañanas, había caído en un sueño profundo que no le fue permitido soñar con nada y eso la alegraba de sobremanera. Se sentó con delicadeza en la camilla y empezó a sentir soledad, un vacío, era como si hubiera caído en un agujero oscuro y que por más que gritaras nadie te lograría escuchar. Se agarró las piernas llevándolas a su pecho y se aferró a ellas como si la vida dependiera de ello, las costinas de donde se hallaba se abrieron de un tiro y de ellas salió la imagen de Madame Pomfrey quien la miraba entre sorprendida y ¿Feliz?

-Señorita Granger despertó, ¿Cómo se siente?- pregunto acercándose a la camilla

-¿qué debería sentir?- Pregunto confundida, la enfermera se sorprendió ante aquella pregunta pero le respondió

-mareos, dolor de cabeza, dolor de cuerpo…-

-No nada de eso- se apresuró a decir, la enfermera se aseguró de hacerles unos chequeos antes y sin más le dio el alta, no sin antes darle una poción con la indicación de tomarla todos los días, cuya poción era para las posibles secuelas de los efectos de la mandrágora. Salió a paso lento con dirección a su sala común, entro a su cuarto, se bañó, se cambió de ropas y bajo para ir a cenar, al entrar se dirigió a su meza y se alegró para sus adentro de que nadie hubiera notado su presencia.

-Hermione- exclamo alguien, ella levanto vista y se topó con unos orbes grises intensos quienes la contemplaban con adoración, al lado de estos se hallaban unos verdes intensos y oscuros quienes le sonreían pero en menor intensidad que los otros

-Draco- dijo ella feliz agarrando su mano como infúndanle fuerzas, saludo y cariño- gracias por estar al pendiente ¿Qué paso?-

-una serpiente te quiso matar y quedaste como piedra por cuatro semanas- le explico el moreno de ojos verdes quien se encontraba al lado de Malfoy

-¿Zabinni?- dijo confundida. Al mirarlo con determinación vio que era casi del mismo porte que Draco, pero de cabellos negros liso, moreno tostado muy atractivo y de unos ojos verdes que hipnotizaban al que los miraba

-El mismo- dijo con orgullo

-Larga historia- dijo Draco haciendo un movimiento con un mano restándole importancia al asunto- come debes tener hambre- dijo entregándole un plato repleto de comida también le acerco una torta entre otras cosas. A l levantar la vista del plato miro directamente a la meza de los leones y su mirada choco con la de unos verdes esmeraldas quien la contemplaban con un desbordante cariño. Lo saludo y este le devolvió el saludo no pudo hacer más puesto que el director se dispuso a dar un discurso, por lo que se dedicó a comer y a no escuchar, lo único que si escucho era de que se habían cancelado los exámenes para la suerte de todos. Al terminar salió del salón a la siga de Malfoy y Zabinni pero fue detenida por Harry, quien la había tomado del brazo

-Estaba muy preocupado por ti- decía

-no me hagas reír Potter- dijo Draco quien se había girado al no sentir los pasos de la castaña atrás suyo

-¿podemos hablar?- le pregunto el azabache

-tu no te la llevas a ningún lado- Dijo el rubio de manera sobre protectora tomando del brazo a Hermione puesto que esta se había acercado al niño-que vivió

-Draco- le reprendió ella -si Harry -y salió a la siga del moreno

Eso que dijo Malfoy es una mentira, yo siempre estuve preocupado de ti en todo momento, desde que te encontraron petrificada, cuando estuve en la cámara hasta el día de hoy- decía de manera rápida y nerviosa

-Harry-dijo parándolo- está bien confió en ti, lo resolviste sin mi ayuda- dijo pero viendo que este iba a replicar prosiguió- bueno con algo de mi ayuda pero igual lo lograste y pudiste sacarme de ese estado- le sonrió y lo abrazo de modo de agradecimiento. Se quedaron así un rato hasta que a su lado se les unió Ron

-Chicos- había dicho- Hermione, este yo… lo lamento…- decía nervioso y avergonzado. Se empezó a rascar la cabeza para poder tranquilizarse-no lo quise decir estaba enojado- Harry quien se hallaba detrás de la castaña le hacía señas y le negaba con la cabeza para que el pelirrojo se quedara callado y no arruinara más el asunto

-¿Qué dijiste?- pregunto furiosa

-este… -dejo inconclusa la expresión mientras miraba al oji verde esperando una explicación- lo lamento es que me estaba muy enojado y no controlaba lo que decía-

-está bien, ¿pero ya no lo piensas?- pregunto suspirando

-este….- decía nervioso- ¡No! –respondió de inmediato viendo que la oji miel lo fulminaba con la mirada

ZANAHORIO!.. Lo pensaste, me la vas a pagar- y con eso salió persiguiendo a un muy arrepentido Ron que rezaba para que los golpes que recibiría no fueran tan fuertes.


¿serán solo celos de amistad lo que sienten estas dos serpientes?... ¿habrá algo mas? jijiji espero les haya gustado volveré la próxima semana si Morgana me lo permite, aunque no prometo nada... para l s que tienen historias que están comenzando déjenme el link y las leo, siempre dejo Review así que por eso no se preocupen o para l s que ya empezaron la historia igual déjenme para leerlas... jijijiji

l s quiero mucho y gracias por seguirme

besos

Pauli Jean Malfoy