Hola hola volví... Gracias a las que se preocuparon por mi ahha jamas dejaría esta historia chic s me encanta el rumba que están tomando las cosas. Muchas gracias por sus Reviews y follow y favoritos me animan. disculpen si me demore desaparecí un tiempo se me había perdido el cargador del computador y la Universidad te quita mucho tiempo también... en fin aquí estoy y espero el capitulo sea de su agrado

declaración: los personajes son de JK Rowling y la historia es completamente mía ( a excepción de acontecimientos que ocurren paralelo a los libros)


Capítulo 9:

Una nueva oportunidad

Hermione salió de la casa de "sus padres", aquella casa que la había albergado todos sus años de sus vivencias Muggle y también sus años de comienzo de Hogwarts. Todo en su vida se había desarmado por completo, ya no tenía padres, tampoco casa, lo único que lograba consolarla era la esperanza de empezar todo de nuevo: un nuevo comienzo como ella le llamo.

Se apareció en el inicio del callejón Diagon, gracias a los hechizos de ocultación de magia que había aprendido de un libro, así jamás seria detectada ocupando magia fuera del colegio. Camino por el amplio callejón admirando y a la vez envidiando a las personas que pasaban por su lado. Aquellas personas tenían algo que ella jamás tendría un hogar con todas sus palabras y todo lo que significaba.

Entro a las despensas de aquél banco que se alzaba con sus blancas y grandes puertas y pilares irregulares pero fuertes a la vez. Pidió hablar con su ejecutivo y fue trasladada a su oficina, espero en una sala chica y pintoresca y en no más de 30 seg. Llego el duende indicándole que entrara. Le hablo de sus problemas y el como buen espectador escucho todo.

-Tengo el buen agrado de indicarle señorita McGonagall que sus padres jamás le dejarían en la calle, como es buen sabido por usted y por mí, sus padres tienen propiedades y terrenos que se los dejaron a usted, pero estos solos pueden pasar a su nombre cuando sea mayor de edad- se explicaba aquel duende con un brillo inexplicable en sus ojos- pero debido a las circunstancias en la que se encuentra puedo hacer una excepción con una de ellas-

-¿Solo una?-pregunto un tanto molesta

-hasta que no cumpla la mayoría de la edad es todo lo que le puedo ofrecer, estaré seguro que con la mansión que dispondrá, abarcara todas sus necesidades- le sonrió macabramente y ella solo asintió. Le dio la dirección, al tomar aquella dirección dada por el duende no podía salir del asombro. Sus padres le habían heredado una mansión a las afueras de Inglaterra, para ser más precisos en Scotland (Escocia), para ser más precisos aun, se situaba en Perthshire condado de Perth, salió de aquella oficina con olor a moho. Llego a las cercanías de aquella casa en la cuidad de Perthshire, puesto que la casa estaba protegida por una serie de hechizos de repulsión.

Al llegar al lugar indicado, pudo entrar a la casa sin ninguna complicación, mas solo tuvo que realizar y demostrar la continuidad de sangre, haciendo un hechizo de revelación sanguínea que lo había aprendido gracias al profesor Snape para poder hacer suya aquella casa, que al momento de tocar su sangre la húmeda y inhóspita tierra se revelo ante ella una gigantesca mansión. A su izquierda daba a conocer un cartel muy pequeño que solo se revelaba a ella y desaparecía, dando a conocer el nombre de aquella mansión: McGonagall Ard-Mhéara.

Al entrar a aquella mansión se sorprendió a sobre manera, la elegancia y sofisticada decoración que poseía la casa. Los colores estaban bien combinados, el inmueble era de una fina elaboración, camino por los largos pasillos recorriendo y se alegró mucho al encontrarse una inmensa biblioteca que se alzaba con estanterías repletas de libros a la espera de poder ser leídos y admirados. Al salir de aquel lugar supo que algo faltaba, algo que haría de su estancia en aquella casa más gratificante y cómoda. Elfos domésticos- pensó por lo que recurrió a la única "persona" que la podría ayudar: Balovichs; Le escribió una carta y en no más de 10min tuvo su respuesta y la compañía de dos elfos domésticos

-Wamby a su servicio Ama- dijo uno de ellos haciendo una reverencia, vestía unos harapos todos sucios, su piel era grisácea y lisa, sus ojos unos negros profundos, sus orejas grandes y puntiagudas

-Bex, a su servicio Ama…- dejo inconclusa la expresión queriendo saber su nombre. Esta elfina vestía las mismas ropas sucias y rotas que el otro elfo, era un poco más pequeña y su mirada era más suavizada y dulce que el otro.

-Hermione…Hermione McGonagall- dijo, titubeo un poco en decir su apellido, estando en su propia casa se podía darse ese lujo- pero para los demás soy Granger- dijo haciendo un gesto de disgusto, gesto que no pasó desapercibido por ambos elfos- por eso que cuando tengamos visitas sea quien sea soy Hermione Granger, solo ustedes saben que soy McGonagall. – los observo con determinación dejando en claro aquella orden- mi vida se encuentra en sus manos- dicho esto les regalo una sonrisa sincera.

-Ama Bonita, Wamby la protegerá - la miro de manera seria y continuo- ahora Wamby será su protector- Hermione ante ese gesto solo sonrió

-Ama – dijo Bex llamando su atención- Bex quiero proteger de la Ama, Bex quiere cuidarla y brindarle todo su apoyo para lo que necesite- dijo bajando la cabeza avergonzada

-Gracias Wamby y Bex por sus lindas palabras y preocupación. Lo que ustedes están viendo en este momento es mi hogar y desde hoy será el suyo. Mis padres murieron cuando era solo una niña y mis padres adoptivos me abandonaron no pudiendo cargar con la culpa de tener una hija que tuviera magia, por lo que me encuentro sola en este mundo.- al terminar pudo apreciar que en los ojos de su elfina brotaban unas pequeñas lágrimas, por lo que se agacho a su altura y se las seco con sus delgados y blancos dedos- no hay por qué llorar Bex, ya estoy lejos de aquellos Muggle que hicieron mi vida un verdadero infierno. Ahora solo queda borrar todo aquello que me tenía atado a ellos, sanar aquellas heridas y pasar la página- y con ellos le sonrió.

-Wamby quiere dañar aquellos que le hicieron daño a la Ama Bonita- su semblante estaba serio y con el ceño fruncido, por lo que Hermione paso una de sus manos a su frete borrando todo signo de arruga

-Wamby no vale la pena ensuciarse las manos con tal escoria.- dicho esto se paró y les mostró toda la casa, les enseño sus habitaciones que quedaban muy cerca de la cocina, les mando a comprar víveres entre otras cosas, mientras ella desidia cual iba a ser su habitación.

Pasaron las semanas y el dolor en el que se había sumido la estaba consumiendo de apoco, si no fuera por la ayuda de sus elfos ya estaría ingeniándoselas para hacerse daño a ella misma. Se sentía tan sola, pero era una soledad distinta a la de verse acompañada, esta soledad era una soledad sentimental. Harry, Ron y Draco estaban en otro país. Por un lado Harry se hallaba con sus fastidiosos tíos que lo único que hacían era dañar más de lo que ya lo tenían dañado psicológicamente. Por otro esta Ron aunque no se llevara tan bien con este se había formado un lazo de amistad, el pelirrojo le propinaba una paz y alegría que le gustaba vivir día a día, pero con el paso de los años fue decayendo gracias a su estúpida Hermana, que le fastidiaba hasta por el aire que respiraba y a eso sumámosle las estrictas normas que le había interpuesto la madre de este por dar por terminado la comunicación. Y por si fuera poco Draco ya ni le hablaba por seguir el legado Malfoy de no acercarse ni hablar con sangres sucias como lo era ella, bueno eso era lo que le habían comentado al señor Malfoy. Dejando eso de lado lo que más le dolía a Hermione no era el hecho de que el señor Malfoy se hubiera enojado con ella, si no que Draco no le hiciera frente a su padre, ya sea por este o los otros problemas. Le estaban pasando tantas cosas y con la única que podía comentarlas era justamente con su rubio amigo y ya no podría, tendría que guardarse todo dentro de ella.

Hermione no era una niña de las que andan por la vida, relatando lo que le pasa en su vida privada y menos de confiarle a cualquiera sus secretos. No, ella tras los acontecimientos recientes y anteriores había tenido que madurar con extrema rapidez, para poder afrontar todo lo que se le avecinaba por delante, puesto que ya lo había visto. ¿Cómo?... Sus sueños, aquellos sueños que se habían vueltos bastantes extraños en su momento propinándole hasta heridas, de los fuertes de aquellos sueños, algunos de estos eran conversaciones de sus padres cuando ella era sola una bebe, otros eran relatos de sus propios padres que le regalaban y otros simplemente extraños pero certeros. Eran visiones.

…..-….

El día de la tan ansiada carta llego, como sabía que ese año iba a ser más difícil que los anteriores debido a sus constantes distracciones emocionales, se dispuso a ir ese mismo día al ya conocido Callejón Diagon, y así poder estudiar con anterioridad los libros que le fueron asignados para ese año escolar.

Le pidió a su elfina que le acompañara y junto con ella con un Plop se aparecieron en el comienzo de aquél callejón, compro todo lo de la lista más un par de tunicas nuevas para ampliar su ropero. Tenía la idea de deshacerse de todo aquello que tenía el nombre de Muggle en el, por lo que compro vestidos, zapatos, lencería, entre otras cosas. Ya llenas de bolsas y a la espera de que las otras cosas que había ordenado le llegaran a la casa, salieron de aquel concurrido callejón para pasar por Londres Muggle. Le pidió a su elfina que se llevara todas las compras a la casa, mientras ella iba a pasar por una de las librerías y comprar algo que llamara su atención.

Visito también Londres Muggle para comprar un par de vestidos, camino no mucho cuando sintió una rara sensación de que la estuvieran siguiendo -me estaré volviendo paranoica, esto de estar encerrada tanto tiempo con Elfos me está afectando- pensó. Pese a eso quiso tomar precaución ante todo por lo que giro al momento de encontrar un callejón y encarar a quien sea que la estuviera persiguiendo. Al hacerlo se fijó que era nada más que un perro, era distinto de los que ella había visto antes tenía un aire de elegancia y de movimientos más humanos que los demás caninos.

-¿Me estas siguiendo?- le hablo !por dios ¿me está sonriendo?, debo estar enserio trastornada ¡ se decía así misma- ¿en qué puedo serte útil?- ante ella aquel animal, se trasformó en un humano que vestía un piyama con rayas de blanco y negro, desgastado y muy sucio- Sirius Black- logro pronuncia sorprendida. El hombre ante ella tenía el pelo negro lacio sucio como si no fuera lavado por años, se podían apreciar ciertas canas, su piel pálida y sus ojos de unos negros profundos de los que se podría ver cierto brillo, pero para nada destilaba un aire de desconfianza y miedo; Al contrario era uno de confianza, simpleza y humildad.

-Me conoces- dijo impresionado

-¿Quién no te conoce en estos tiempos?- lo dijo con burla como si fuera lo más obvio del mundo- aparte de conozco porque mi tía me dio referencias tuyas y obvio eres primo de Narcisa Malfoy-

-¿Cómo te llamas?- quiso saber interesado

-Hermione… Hermione Granger- dudo un momento en si contarle, pero se decidió por no, al fin y al cabo no lo conocía y debía permanecer su secreto en completo silencio

-Un gusto- se agacho hizo un leve reverencia y le regalo una sonrisa muy sincera

-¿Puedo decir algo antes que me mates?- el animago la miro sorprendido y se apresuró a hablar

-No, No, No- dijo este levantando ambas manos en señal de paz y que no portaba varita- No pienso matarte, por Merlín ¿Porque piensas eso?-

-Emmm…. Será porque estuviste en Azkaban por asesinato y todos creen que escapaste de ella para bergante de Harry y sus amigos...- término diciendo con un deje de sarcasmo. El hombre al frente abrió mucho la boca impresionado y boqueaba como un pez salido del agua para poder rebatir lo dicho por la joven pero no tenía palabras, y antes que dijera algo la castaña continuo con su discurso- Aunque yo no creo para serte 100% sincera, no creo nada de lo que dicen:

1- dijo enumerando con sus dedos- porque no tienes cara de asesino y muchos lo tiene. 2 por que por alguna razón los padres de Harry te eligieron como su padrino, 3 creo que te tendieron una trampa o emboscada como quieras llamarlo, porque hay muchas cosas de esas historias que cuentan que no concuerdan. 4 si no matas a Harry que ya es más que obvio menos a mí y a Ron que somos sus amigos y 5 eres un lindo perro- término diciendo dedicándole una sonrisa de esas que te dejan sin aliento. Sirius la miraba extasiado y maravillado a la vez por la lógica de la joven, jamás nadie había creído en el todos esos años atrapado en Azkaban, restando a James y Lily (aunque ya no pertenecían a este mundo), simplemente ella era la primera que le dio el beneficio de la duda.

-Me tienes sorprendido Hermione- pudo pronunciar

- si bueno suelo causar ese efecto- su voz era demasiado despreocupada y casual- en fin ¿me quieres contar lo que paso?-

-¿Aquí?- pregunto un tanto nervioso

- no le veo el problema o ¿quieres ir a hablarlo a otro lugar?-

-préstame tu varita vamos a otro lugar-se empezó acercar a la joven cosa que esta al saber lo que estaba sucediendo retrocedió como acto reflejo frente a una amenaza- ¿no confías en mí?- pregunto desconcertado frente a la actitud de la castaña

-No- lo miro de manera fría sin demostrar que por dentro era un mar de emociones y temores- Wanby- llamo a su elfo y en cosas de segundos el elfo apareció frente a ambos, al ver que su ama estaba acompañada de un hombre se puso en alerta a delante de ella para protegerla

-Wamby protege a la ama bonita, Wamby no dejara que nada malo le pase- dijo destilando toda la furia que se podía. Hermione le puso una mano en el hombro para tranquilizarlo y le susurro unas palabras en el oído haciendo que este se tranquilizara al instante

-Bien Sirius como bien sabes soy menor de edad, así que no puedes utilizar mi varita para desaparecerte, así que dile la dirección a mi elfo y el no llevara- el hombre estaba sumamente desconcertado frente al trato de la joven y su elfo y más sus conocimientos. Termino aceptando la invitación de la joven le dio la dirección al elfo y se aparecieron en el lado Norte de Londres en el municipio de Islington.

-Llegamos – dijo el animago separándose del elfo caminando hasta una de las casas que tenía el numero 12 pegado en la pared, el entro con toda la parsimonia que podía e invito a la castaña a pasar, esta se voltio y miro a su elfo le dijo que se fuera y cuando lo necesitara que viniera por ella.

Al entrar aquella casa de la calle de Grimmauld Place, pudo apreciar que no había sido habitada en años estaba toda sucia y alborotada de telas de arañas y polvo por doquier. Conversaron amenamente por 2 horas, donde se habló de todo y ella quedo más que convencida de su inocencia y de la fuerte amistad que lo unía con la familia Potter, También le dejo en claro que Harry era un muy buen muchacho que le iba bien el colegio y que la falta de sus padres se le hacía presente en cada momento, jamás quiso profundizar tanto en azabache ni en ella por que esperaba que Sirius lo conociera por sus propios ojos y vivencias. Se despidió con un abrazo cariñoso, en las pocas horas que había pasado con el hombre se había encariñado con él, aunque no así como la casa de este ya que un cuadro que según le había dicho el que era de su madre n dejaba de tirar groserías a su hijo y a ella.

…-…

El día del ansiado regresó a Hogwarts había llegado, se apareció a las afueras de la estación con Bex, les dio las gracias y le prometió que cualquier cosa les iba a avisar por carta. Camino por los concurridos pasillos de la estación y traspaso la barrera para estar en el andén 9 , este estaba como siempre abarrotado de personas con sus hijos, subiendo baúles, despidiéndose. A lo lejos pudo divisar a la familia Weasley y como la matriarca de la familia le enviaba una mirada llenada de desprecio y asco, paso por alto y siguió en dirección al tren, se subió y subió todas sus cosas encontró un vagón solo y entro, a los pocos minutos antes de que el tren tomara la marcha entro en el vagón Harry seguido de un muy avergonzado Ron. Harry le menciono como había inflado a su tía y que después de eso lo llevaran al caldero chorreante junto con la familia de Ron que también estaba allí. Hermione en vez de enojarse con el azabache por lo que le hizo a su tía lo felicito, por que aquella mujer no tenía el más mínimo derecho que tratarlo como lo hizo.

Las cosas con Ron también se solucionaron, este le prometió que nunca más se dejaría influenciar por las garras de su madre y que no la dejaría caer en otra depresión por su repentina desaparición nunca más, a lo que la castaña solo atino a asentir y regalarle una sonrisa.

El banquete paso muy normal a excepción de la advertencia de que habría una cantidad mayor de vigilancia en el colegio por la escapada de Azcakan de Sirius y la llegada de dementores al establecimiento. Al entrar a su sala común encontró a un muy cómodo Draco sentado en un sofá al lado de la chimenea que estaba apagada por las fechas y una muy acariñada Pancy arriba de las piernas del rubio. Los ignora por completo y se dirige a las escaleras rumbo a su habitación pero es detenida por la chillona voz de la morena.

-¿A dónde vas sangre sucia?- decía con toda la sorna posible- tu no perteneces aquí ¿por qué no te vas a tu casucha con los idiotas de tus padres?-

- y por qué no vas tu a un burdel que es ahí donde perteneces- dijo con una sonrisa macabra en los labios, se agarró la mandíbula como pensativa y continuo- emm me parece que te andan buscando, creo que tienes clientes- y termino riéndose. La morena santo de las piernas de Draco para ir a encarar a la castaña pero una persona se le adelanto y la paro agarrándola del brazo sutil mente.

-No le vuelvas a hablar así a Pancy ¿me oíste?- hablo Draco con una voz muy áspera y fría destilando la poca simpática que le quedaba hacia la oji miel-

-Disculpa- dijo esta tan o más desconcertada que la oji verde que estaba a su lado- ahora me hablas, creo que tienes que pedirle permiso a tu padre antes de dirigirme la palabra o me equivoco- no aguantaba lo arrogante y frio que estaba siendo su amigo con ella, tampoco entendía como se dejaba influenciar por lo que decía su padre de ella y los que eran "como ella".

-Cállate sangre sucia inmunda, no tienes derecho a hablar de mi o de mi padre- dijo sacando toda la cólera que tenía guardada- te oigo decir otra palabra hacia Pancy y hago lo imposible para que te saquen de este colegio-

-Cariño eso no va hacer posible- se contuvo lo más que podía, no podía dejar que sus lágrimas y el ganaran, ella era otra todo a su alrededor estaba cambiando de manera tan radical que le era imposible poder manejar y controlar todas su emociones

-CALLATE PUTA, POR QUE MEJOR NO VAS A MOVERLE EL TRASERO A POTTER EL SI TE TOMA EN CUENTA- dijo riéndose Parkinson- al parecer es el único-

- No me grites estúpida mal nacida- grito enfurecida la castaña-Draco te vas a repetir de lo que estás haciendo, pierdes a una gran amiga-

-Tu jamás fuiste mi amiga te utilice solamente, Y NO VUELVAS A INSULTAR A PANCY- su mirada esta oscura y se acercaba cada vez más a Hermione hasta quedar a un paso, levanto la mano que iba con dirección hacia su cara y lo único que atino hacer la castaña fue a cerró los ojos ante el golpe, pero este nunca llego al abrirlos vio que fue detenido gracias a la reacción de un niño de ojos verdes claros de lo negro y tés pálida.

-A las mujeres no se les pega Inútil- le dijo con todo la tranquilidad que podía. Agarro de la mano a Hermione y salieron de la sala común. Al momento de agarrar su mano sintió sus dedos fríos pero a la vez cálidos y una corriente que no sabría explicar la recorrió por dentro, transmitiéndole mucha tranquilidad.


¿Que les pareció?, ¿muy corto? si yo también lo creo pero tenia que subir antes que ustedes se volvieran locas hahahha...

¿quien sera este personaje que rescato de manera tan caballerosa a nuestra castaña?...

las veo en la próxima

besos

Pauli Jean Malfoy